Mostrando entradas con la etiqueta Dinastía Isabelina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dinastía Isabelina. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de noviembre de 2025

FRANCO A JUAN CARLOS: «MEJORE SU ORTOGRAFÍA, Y CÁSESE».

Tomado de EL MUNDO (España).
  
Las memorias del Rey Juan Carlos desgranan los amoríos que tuvo antes de conocer a Doña Sofía. El dictador impidió que fructificaran algunos romances y le humilló.

Emilia Landaluce
Actualizado Viernes, 14 noviembre 2025 - 21:30
  

Es inaudito que Reconciliación se haya publicado en francés antes que en español y que los que lo han podido leer hayan pasado por alto algunas perlas que matizan mucho las buenas palabras que el Rey Juan Carlos le dedica a Franco. Durante el tiempo que estuvo en España, antes de que le nombraran sucesor, lejos aún de ser Príncipe de España, estaba totalmente a merced de los instrumentos del régimen. Incluso en lo relativo al amor. Según cuenta el Rey Padre, la primera mujer que cortejó fue Blanca Romanones, hija del conde de Romanones, Luis de Figueroa, y de Blanca de Borbón. Era cinco años mayor que él.

«Le envié mi primer ramo de flores. Era la hija de un vecino del palacio de Miramar que me parecía muy guapa». Vivía en Madrid pero pasaba el verano en San Sebastián. «Cuando el duque de la Torre [Carlos Ignacio Martínez de Campos y Serrano, preceptor de Juan Carlos] se enteró, montó en cólera y llamó a sus padres amenazándolos: “Enviaré a su hija fuera del país si alguna vez se atreve a mantener una relación con el príncipe”. Evidentemente no volví a tener noticias de ella. Sin embargo, seguimos siendo amigos». Blanca se casaría con Jaime Martínez de Irujo, con el que tuvo cuatro hijos. Aquello no fue importante.

«Mi primer amor de juventud fue una de las hijas del rey de Italia Humberto II, María Gabriela de Saboya, que vivía en Estoril y a quien conocía desde la infancia. Cuando jugábamos todos en casa del conde de París [Enrique de Orléans], ella se cayó a la piscina. No sabía nadar muy bien y se debatía en el agua. Me lancé enseguida para socorrerla. Así fue como nos hicimos cómplices. Aquella princesa tan hermosa, de silueta esbelta y cabellos dorados, iluminaba nuestras veladas entre amigos por la delicadeza de sus rasgos y su alegría de vivir. Yo la llamo Ella. Cultivada, independiente, moderna, no quería ser prisionera de un título, hasta el punto de rechazar mi propuesta de matrimonio, luego la del sha de Persia y la de Balduino de Bélgica. Reivindicaba su libertad y no quería estar sometida a los deberes reales. Seguramente era su manera de protegerse, pues había sufrido mucho por su exilio. Durante mucho tiempo conservé una foto suya en mi mesilla en la Academia Militar».
   
Como curiosidad, habría que resaltar que María Gabriela acabó casada con Robert de Balkany con el que tuvo una hija. Balkany era uno de los hombres más ricos de Francia y durante un tiempo tuvo empleado a Jaime de Marichalar como consejero de su empresa en España.

La anécdota más divertida que aporta Reconciliación sobre los amores del Rey se remonta a su etapa como cadete en Elcano. «En una fiesta ofrecida a los cadetes del buque, en el puerto del Callao, en Perú, la seductora Gladys Zender, recién elegida Miss Universo, causó sensación. Me emocionaba poder cenar a su lado al día siguiente, antes de volver a embarcar. Me regaló entonces un álbum de fotos suyo de un centenar de páginas, que pensaba conservar cuidadosamente. (…) Por desgracia, desapareció. Nunca lo recuperé. Al subir de nuevo al barco, le escribí una carta larguísima. Una página por día. Después de una veintena de días de navegación, ya era demasiado. Al llegar a Panamá, pedí discretamente a un compañero que la enviara. A mi regreso de aquel periplo fui a ver a Franco, sin sospechar nada. Me dijo, de pasada: “Usted comete siempre muchas faltas de ortografía, Alteza. Hay que tener cuidado”. Entonces lo entendí. Por suerte no hizo ningún comentario más. Sospecho que el amigo a quien confié mi carta la entregó a uno de nuestros superiores, que seguramente la dio al cónsul de España en Panamá. La carta había acabado en el despacho de Franco».

La volvió a ver 15 años más tarde, durante un viaje oficial a Perú. «Mi corazón no dio un vuelco como la primera vez que la vi, pero me emocionó recordar aquella época bendita». La bella peruana es la madre de Christian Meier, que interpretó a Don Gustavo en la telenovela Luz María. Y también a Santos Luzardo en la versión de Doña Bárbara que protagonizó Edith González.
  
Don Juan Carlos sigue desgranando amoríos. «Durante aquellos años de formación militar también tonteé con una hija de republicano, lo cual escandalizó a algunos altos mandos. También conocí a la italiana Olghina de Robilant, que vivía al lado de la casa del conde de París, en las alturas de Sintra. Mi hermana Pilar decía que yo tenía mucho éxito con las chicas, pero yo no lo comentaba. Sobre todo me gustaba divertirme y bailar, y los flirteos de la época eran muy castos: apenas nos cogíamos de la mano. Estaba secretamente enamorado de Helena, la tercera de los once hijos del conde de París, cuatro años mayor que yo. Un amor imposible. Su belleza me conmovía profundamente. Fue en su homenaje que di a mi hija mayor el nombre de Elena».

«Un día, en medio de una conversación, Franco me dijo: “Ha llegado el momento de que Su Alteza deje de retozar y se case”. Tenía 23 años y comprendí el mensaje. Era una época en la que uno se casaba joven». Y conoció a Doña Sofía…

viernes, 20 de junio de 2025

OTORGAN RECONOCIMIENTO LGBT A LOS “REYES DE ESPAÑA”


Leticia Ortíz Rocasolano y Felipe Puigmoltó-Borbón y Grecia (sí, en ese orden, de lo dominado que es este a aquella), en arte “reyes de España”, fueron galardonados hoy 20 de Junio con la Presidencia de Honor del “Top Líderes LGBTI+ 2025”, una iniciativa promovida por la revista Actualidad Económica y la Red Empresarial por la Diversidad e Inclusión (REDI), que distingue a profesionales del entorno corporativo identificados con la agenda del lobby político LGTBI+.

En los tres años de esta iniciativa, es la primera vez que la “Casa Real” recibe este premio, presentado como “la máxima inclusión institucional posible” y una “reconciliación” del Estado con su lobby, que incluye una promoción militante de la transexualidad. 

La edición de este año, la tercera, ha recibido más de 130 candidaturas, de las cuales se han seleccionado 45 perfiles. Estos se presentan en tres categorías: Dirección y Liderazgo, Impulso y Motor, y Personas Aliadas (esta última para los que trabajan por la “inclusión” sin necesariamente ser del gremio).
   
Jaime Gurpegui en Infovaticana se cuestiona si distinciones como esta (o la medalla de la Orden Masónica del Fundador con distintivo rojo de la Masonería Española en 2019; y hablando solamente este año, la presidencia del premio “Gumersindo de Azcárate” del Colegio de Registradores de la Propiedad, Mercantiles y Bienes Muebles de España –institución creada en 1934 por el gobierno republicano de Niceto Alcalá-Zamora y Torres; el premio homenajea a Gumersindo de Azcárate y Menéndez, quien era enemigo de la educación religiosa–) son compatibles con el título de “Reyes Católicos” (aunque ni saben hacerse la cruz) y si este tendrá algún efecto protocolario ante el Vaticano (el cual, inter ália, les otorga entre otras un trato preferencial en los eventos y ceremonias oficiales), máxime  cuando recientemente León XIV Riggitano-Prévost recibió sin estola al presidente argentino Javier Milei, «Un gesto interpretado por algunos observadores como una reserva ante su autoproclamación como “aspirante a judío” y su discurso provocador, no considerándolo como católico».

Donde sí no hay cuestionamientos es en la iglesia conciliar española: Ese mismo día, el obispón auxiliar de Toledo Francisco César García Magán, secretario general de la Conferencia Episcopal Española, calificó el “reinado” de Felipón como “ejemplar” en la rueda de prensa posterior a la Comisión Permanente de la CEE. Ítem, la Junta Directiva de la Muy Antigua, Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Sacramental de Ntra. Sra. de las Angustias, Patrona de Granada y su Archidiócesis lo nombró Hermano Mayor Perpetuo el pasado 30 de Mayo.

martes, 13 de mayo de 2025

JUAN CARLOS Y EL INCIDENTE DE MONTEJURRA 76

Noticia publicada por Juan Martorell en PÚBLICO (España).
  
LA INÉDITA LLAMADA TELEFÓNICA QUE RELACIONA A JUAN CARLOS DE BORBÓN CON LA TRAMA DE ‘MONTEJURRA 76’
Una carta póstuma revela una conversación telefónica entre el ahora rey emérito, el gobernador civil de Navarra José Luis de Gordoa y Ramón Merino, dirigente de la UNE (Unión Nacional Española), horas antes de los trágicos sucesos.
   
El rey Juan Carlos sale del restaurante d’Berto donde cenó con amigos, a 23 de abril de 2025, en Sangenjo (Pontevedra). (José Ramón Hernando / Europa Press)
   
José Miguel Ruiz de Gordoa Armentia, hijo de quien fuera gobernador civil de Navarra durante los llamados “sucesos de Montejurra”, José Luis Ruiz de Gordoa Quintana, relaciona al rey emérito en la trama de unos hechos clasificados por la Audiencia Nacional como acto terrorista. Así se refleja en una “carta póstuma” que el hijo del gobernador dejó preparada para publicar tras su muerte, ocurrida el pasado 3 de abril de 2025 en Vitoria como consecuencia de una larga enfermedad.
   
En esa carta también se considera depositario de una documentación, difundida en enero de 2023 por Público, que modifica radicalmente la versión oficial de aquel acontecimiento, que provocó la muerte de dos personas y una treintena de heridos al ser atacada una concentración carlista cerca de Estella (Navarra) por grupos armados de extrema derecha españoles y extranjeros, en buena parte contratados por los servicios secretos, según demuestra dichos documentos. Hasta la aparición de esta documentación, la versión facilitada por el Gobierno aún franquista de Carlos Arias-Navarro afirmaba que había sido una pelea entre carlistas y que las fuerzas del orden evitaron males mayores.
    
Sin embargo, los citados documentos oficiales constatan que la iniciativa, planificación, organización y financiación de la denominada “Operación Montejurra 76” fueron obra del Ministerio de Gobernación de Manuel Fraga, participando igualmente la entonces Secretaría General del Movimiento, a cuyo frente se encontraba Adolfo Suárez, y varios ministerios más, entre ellos los de Información, Ejército y Exteriores.
   
Según esos informes, algunos con membrete de “secreto” o “reservado”, el operativo estaba formado por una parte civil y otra policial y militar. Ambas aparecían interconectadas, complementándose entre sí, ya que distintos gobiernos civiles se encargaban de facilitar los salvoconductos, documentos, logística e incluso alojamientos para los integrantes de la parte civil de la trama.
   
Esa parte civil tenía “una dirección política”, destacando Ramón Merino, dirigente de la UNE (Unión Nacional Española), una asociación legalizada por el Gobierno Arias-Navarro, mientras que el responsable de la policial era el propio gobernador civil de Navarra, José Luis Ruiz de Gordoa, que puso en marcha el despliegue de la Policía Armada y la Guardia Civil dos días antes de la concentración carlista del 9 de mayo.
    
Tal y como relata el hijo del gobernador en su carta póstuma, cuyo contenido se publica íntegro más abajo, jurando decir la verdad y que en sus palabras “no hay un ápice de mentira”, él fue testigo presencial de una conversación telefónica el 8 de mayo, es decir justo la víspera y cuando todo el plan ya estaba en marcha, entre su padre, Ramón Merino, y el ahora rey emérito Juan Carlos de Borbón, con quien el cabecilla de la trama civil tenía una estrecha relación.

Por este motivo, en la carta manifiesta su convencimiento de que el rey “estaba al tanto de toda la trama, exactamente igual que Fraga y todo el Gobierno, incluyendo Adolfo Suárez”, ya que el entonces ministro secretario del Movimiento, al que pertenecían los gobernadores civiles implicados, durante esa jornada sustituyó a Fraga, de viaje en Alemania, al frente del Ministerio de Gobernación. “No fue una pelea entre carlistas –subraya– sino un crimen de Estado con una trama que afecta claramente a la monarquía de Juan Carlos I”.
   
En su carta, que acompaña con resúmenes de los documentos igualmente manuscritos y rubricados con su firma, también arremete contra quienes aceptaron y divulgaron la versión franquista de los sucesos, mencionando especialmente a la periodista Victoria Prego. Aquellos hechos junto a los de Vitoria dos meses antes –cinco trabajadores muertos y más de cien heridos– tuvieron una gran repercusión pública y acabaron con el escaso prestigio del proyecto reformista de Arias-Navarro, acelerando de esta forma la Transición a la democracia.
Carta póstuma de José Miguel Ruiz de Gordoa Armentia, hijo del gobernador civil de Navarra durante los sucesos de Montejurra de 1976
(Ruiz de Gordoa Armentia falleció de cáncer en Vitoria el pasado 3 de abril de 2025 a los 71 años)
Soy José Miguel Ruiz de Gordoa Armentia, con DNI 16232782A, hijo de José Ruiz de Gordoa Quintana, Gobernador civil de Navarra en los denominados sucesos de Montejurra 1976.
    ​
​Me enfrento a un problema grave de salud, ante el cual quiero manifestar mi intención de escribir sobre testimonios personales y también sobre la documentación y correspondencia de mi padre en dichos días de Montejurra 76.
    
Sobre esta documentación, tengo que decir que me considero heredero de ella, al estar fallecidos mis padres y la firme intención de mis hermanas Ana, Blanca y Lourdes Ruiz de Gordoa de mantener la idea de mi padre exclusivamente familiar y olvidar completamente sus connotaciones políticas, escritos y documentos que le pertenecían, alegando el gran sufrimiento padecido por la familia durante toda su trayectoria política, especialmente en Montejurra 76.
    
Yo, respetando la opinión de mi familia, he decidido actuar donando dichos documentos al Partido Carlista y hablando de mi testimonio en primera persona, ambas cosas cuando llegue mi fallecimiento, esperando que éste tarde en el tiempo. Si fuera así, el Partido Carlista puede actuar como le parezca oportuno, haciendo uso de mi información como le plazca.
    
Vamos a hablar primeramente de mi testimonio personal.
    
La familia vivíamos en el Gobierno Civil de Pamplona. La víspera del 9 de mayo de 1976, fecha del famoso Montejurra, mi padre subió con un amigo a comer a casa, después de haber estado reunidos en su despacho. Me acuerdo perfectamente de su cara, a pesar del tiempo transcurrido.
   
Era rubio-pelirrojo. También me acuerdo de su presentación ante nosotros: “Es Ramón Merino, descendiente directo del cura Merino, guerrillero que luchó contra los franceses. Ramón Merino dijo: “Joaungoikoa eta Lege Zarra” (Dios y Leyes Viejas)”, pero no como los nacionalistas. Era consejero del Reino y miembro de la Unión Nacional Española. Despachaba directamente con el rey Juan Carlos I, diariamente.
   
Era de los máximos dirigentes sixtinos, partidarios de Sixto de Borbón y la persona a cuyo nombre estaban reservadas las habitaciones de todos los fascistas, pistoleros, etc. en el hotel Irache de Estella. Estas habitaciones fueron reservadas desde el propio Gobierno Civil. Para que vean que yo digo la verdad aunque duela.
   
La comida fue agradable, llamándome poderosamente la atención que Ramón Merino estuvo hablando a preguntas de mi familia exclusivamente de la familia real, del Rey, las infantas, la reina, etc. etc. No habló para nada de Sixto de Borbón ni de Carlos Hugo. Una vez acabada la comida, mi padre, Ramón Merino y yo nos sentamos alrededor de una mesa baja de mármol a tomar café. De pronto, Ramón Merino se levantó, cogió el teléfono y estuvo hablando durante 1 minuto aproximadamente. Acabó la conversación y ofreció el teléfono a mi padre, diciéndole: “Te quiere saludar”. Mi padre cogió el teléfono y respondió. Era Juan Carlos I, rey de España.
   
Todo esto juro que es verdad y que no hay un ápice de mentira. Ya muerto mi padre y varios años después hablando con mi madre, me dijo que, días después de Montejurra 76, Ramón Merino le llamó a mi padre por teléfono y le dijo que el rey Juan Carlos, que despachaba diariamente con él, bruscamente dejó de hacerlo, dejó de recibirle y en esa situación un día coincidieron el rey y Ramón Merino como consejero del Reino en un acto protocolario y Ramón Merino le negó la mano al rey Juan Carlos. Después de aquello, Ramón Merino le dijo a mi padre que, al ir un día a su casa, vio a gente extraña que le estaban esperando, seguramente de los servicios secretos y que a raíz de eso se iba a marchar a Argentina.
    
¿Qué papel jugó el rey en Montejurra? Con todo esto, que es rigurosamente cierto, queda claro que estaba al tanto de toda la trama, exactamente igual que Fraga (su participación queda clara y probada en los documentos) y todo el Gobierno, incluyendo Adolfo Suárez, que hizo de ministro del Interior accidental al estar Manuel Fraga de viaje en el extranjero.
     
Mi madre me dijo que le prometieron a mi padre ser designado senador real, dentro del grupo de senadores reales elegidos a dedo por el rey. Nada de esto se cumplió. Antes de Montejurra 76 nunca había oído a mi padre comentarios contrarios ni favorables al rey Juan Carlos, más bien un silencio sobre su figura. Después de Montejurra 76, la animadversión hacia su figura fue total. ¿Qué sabía mi padre de la participación del monarca en toda la trama para actuar de esa forma?
    
Una vez acabado Montejurra se otorgó a mi padre la Gran Cruz de Isabel la Católica, en palabras textuales de Fraga: “Espero poder ponértela para agradecerte tus difíciles servicios”. ¿Qué difíciles servicios fueron los realizados por mi padre?
    
La concesión de la Gran Cruz está adjunta en los documentos de mi padre, siendo publicada en el Boletín Oficial del Estado. Pero hay un aspecto fundamental: para recoger dicha condecoración, que da una distinción no monetaria pero sí honorífica, hay que rellenar una serie de solicitudes y papeles y formularios que se ven en los documentos sin rellenar ni cumplimentar, sencillamente porque mi padre no recogió la Gran Cruz.
    
Doy fe de ello porque, mirando las condecoraciones de mi padre, que tenía varias, esta, considerada la condecoración más importante, nunca ha estado en casa. ¿Por qué?, porque, sencillamente, mi padre nunca la recogió. ¿Por qué quedó todos los papeles sin rellenar y no los tiró? Seguramente por despecho, no olvidemos que su majestad el Rey es el gran maestre de la Orden de Isabel la Católica.
    
Mi padre fue nombrado también gobernador civil de Sevilla después de Montejurra, considerado como un ascenso. Lo nombró Martín Villa, ministro del Interior, sucesor de Manuel Fraga Iribarne. Al año fue cesado.
    
¿Cómo es posible que un gobernador civil que ordena a la Policía bajo su mando que se inhiba y no actúe en Montejurra sea ascendido y condecorado con la promesa verbal de ser senador a dedo, cosa que no se cumplió? Martín Villa, en sus memorias, le dedica unas palabras a mi padre diciendo que actuó noblemente, avisándole de lo que podía pasar. ¿Y entonces, si actuó tan noblemente, por qué le cesas?
    
Mi padre, una vez acabada su participación en la política, volvió a su puesto de ingeniero agrónomo en excedencia en la Diputación de Álava. A los dos años, aproximadamente, de trabajar en dicho puesto, una mañana se desayunó con una noticia en la prensa local de Vitoria: un comando de ETA, de información, había sido detenido en Vitoria con la intención de atentar contra ex autoridades políticas. Temió lo peor y fue a preguntar si él era uno de ellos. Le dijeron que sí.
    
El comando de Vitoria (comando de información) estaba en contacto con otro comando ejecutor de Navarra, que también fue desarticulado. Este comando de Pamplona, al parecer, iba a actuar para asesinar a mi padre un día, pero ese día nevó y no pudieron desplazarse. Al poco tiempo fue desarticulado, afortunadamente para mi padre. Un miembro del comando de información de Vitoria era vecino nuestro, vivía en nuestra misma casa. Su padre era jefe de conserjes de la Diputación Foral de Álava y lo había colocado mi padre en ese puesto cuando fue presidente de la Diputación.
    
A mi padre se le concedió la jubilación anticipada y se trasladó a Madrid, donde estuvo varios años. Posteriormente volvió a Vitoria. Tengo que decir que a su vuelta a Vitoria y hasta su muerte por infarto a la edad de 70 años, mi padre nunca tuvo escolta, pese a ser un objetivo claro y directo. Yo guardo en casa las declaraciones del comando de ETA diciendo que lo iban a ejecutar por ser el gobernador civil de Montejurra.
    
Mi madre me contó que en un mitin de Alianza Popular en Vitoria, durante las primeras elecciones democráticas, mitin al que acudió Fraga, mi padre le pidió a mi madre que por qué no se acercaba y le decía a Fraga “lo mal que lo estaba pasando”. Mi madre no lo hizo. ¿Por qué nunca tuvo escolta siendo un objetivo claro? Pues porque sabía demasiado.
   
Manuel Fraga solamente dijo una vez “me hago responsable de todo”. Después siempre dijo que Montejurra 76 había sido una pelea entre carlistas. Un poco antes de morir, en una entrevista exhaustiva en “El País”, dijo que fue una pelea entre carlistas y reafirmándose en que él estaba fuera de España ese día y le sustituyó Adolfo Suárez.
   
A esta teoría del enfrentamiento entre carlistas se sumó, cómo no, la gran Victoria Prego, adalid de la Transición modélica de este país con un rey Juan Carlos ejemplar en aquellas decisiones políticas como en el 23F.
    
No podemos olvidar, y es fundamental, que, a raíz de Montejurra 76, el desenlace final es la ilegalización del Partido Carlista, que no puede presentarse a las primeras elecciones democráticas. Se nos repite como un “mantra” que el Partido Comunista fue el último partido legalizado, siendo rotundamente falso: lo fue el Partido Carlista.
    
Me dejaba en el tintero otra observación importante. Miguel Sánchez Ostiz escribe en el año 2002 su libro “En Bayona bajo los porches”, una novela que habla de un carlista, Tristán de Barrantes, un protagonista de la 3ª Guerra Carlista.
     
En la novela, al mismo tiempo habla en paralelo de Montejurra 76. Va hablando, poco a poco, de un montón de participantes reales en dicho Montejurra, fascistas de todo tipo, incluso personajes extranjeros que participaron. Según avanza la novela, nos va relatando que siente que se va moviendo sobre terrenos que pueden ser peligrosos, y, al final, un día va a su casa y la encuentra patas arriba, desmantelada y le habían robado el ordenador. Afortunadamente tenía una copia.
     
Con esto acabo, reafirmarme en que Montejurra no fue una pelea entre carlistas, solo un bando fue el agresor y todo lo anterior y los documentos demuestran que lo sucedido fue un crimen de Estado con una trama que afecta claramente a la monarquía de Juan Carlos I. En vez de haber habido un juicio y después, quizás, aplicar la amnistía, aplicaron directamente la amnistía, sin juicio previo, eliminando toda posibilidad de estudio serio e imparcial de los hechos.
    
Finalizo esperando que mi próxima operación vaya bien y sabiendo que, en el caso de que no lo fuera, estos documentos y mi testimonio saldrán a la luz, respetando mi decisión y pidiendo disculpas a mis hermanas, pero recordando siempre que “la verdad es la verdad, lo diga Agamenón o su porquero” y que la VERDAD SIEMPRE ES REVOLUCIONARIA.

martes, 18 de octubre de 2022

ESPAÑA ARMA A MARRUECOS

Noticia tomada de PERIÓDICO LA ESPERANZA.
    

Al mismo tiempo que sale a la luz la misiva que Marruecos envió al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, recordándonos lo que ya todos sabíamos, esto es, su pretensión de robar parte del territorio de España —«El Reino de Marruecos no cuenta con fronteras terrestres con España y Melilla sigue siendo un presidio ocupado y, por este motivo, no se puede hablar de fronteras, sino de simples puntos de paso»— le vendemos el Avante 1800, en política de rearme.  
  
Un buque de guerra, patrullero, que cuenta con los sistemas más sofisticados, incluido uno para el lanzamiento de misiles. Es la primera venta de un buque militar a nuestro enemigo natural e insultante desde hace cuarenta años, y que fabricarán los astilleros de Navantia. Y todo este despropósito gracias a un crédito del «españolísimo» Banco Santander (el favorecido por la doctrina Botín, que fue establecida por el Tribunal Supremo en su sentencia 1045/2007 y permitió al banquero que le dio nombre, Emilio Botín, librarse de ser juzgado por el caso de las cesiones de crédito comercializadas por el Banco Santander), que le ha concedido un crédito de 95 millones de euros al Sultán residente en París, Mohamed. 
   
Se trata de un patrullero de 89.8 metros de eslora máxima, 79.8 metros de eslora entre perpendiculares, 13.2 metros de manga máxima, 7.2 metros de puntal a cubierta principal y un desplazamiento total de 1.900 toneladas. Alcanza los 25 nudos de velocidad máxima y tiene una autonomía de 21 días con todo el personal embarcado, cuya capacidad es de 82 personas. 
   
Pero esta colaboración del Régimen del 78 no es novedosa, ya en 1982 —hace exactamente cuarenta años—, España le suministró varios patrulleros y una corbeta a Marruecos. 
  
La colaboración con un país enemigo es costumbre de este régimen.  
  
Roberto Gómez Bastida, Círculo Tradicionalista de Baeza.

miércoles, 27 de julio de 2022

NI PARA HACER LA CRUZ SIRVEN LOS PUIGMOLTÓ

Noticia tomada de GLORIA NEWS. Comentario propio.
 

Leticia Ortíz Rocasolano, esposa morganática del sedicente “Rey de España” Felipe de Puigmoltó-Borbón y Grecia, no hizo la señal de la cruz en la misa por San Santiago Apóstol, patrono de España, en la catedral de Compostela.
  
Leticia es una atea devota. Las cámaras de televisión se enfocaron en la “familia real” mientras el diácono cantaba el Evangelio.
  
Felipe, de quien se dice asiste a la Eucaristía novusordiana los domingos, intentó hacer la señal de la Cruz, pero lo hizo muy mal. Las “princesas” Leonor y Sofía lo imitaron como mejor pudieron.
   

   
Entre los títulos del Rey de España está el de “Rex Catholicíssimus” (Rey Catolicísimo). Ni Juan Carlos Puigmoltó-Borbón y Borbón-Dos Sicilias, ni su hijo Felipe han usado tal título, pero tampoco han renunciado (formalmente) a él.
 
COMENTARIO: El episodio, sin embargo, no es aislado: Desde que su Felipón fue proclamado “Rey de España” en 2014, Leticia (que antes de casarse con él, se “casó por lo civil” con Alonso Guerrero Pérez en 1998 tras una década de amasiato y se divorció dél un año después) nunca ha sido vista persignándose en un acto litúrgico modernista (aunque sí lo hizo cuando se casó con Felipe en 2004, o cuando Benedicto XVI Ratzinger celebró en Compostela en el año 2010): Ni en el Año Santo Jacobeo (2014), ni para el Domingo de Pascua de 2015 en Palma de Mallorca, ni en el funeral de las víctimas del vuelo 9295 de Germanwings en Barcelona ese mismo año, ni en el funeral de la infanta Alicia de Borbón-Parma y Habsburgo-Lorena en 2017, ha hecho la cruz. Ni hablar del funeral de Estado por las víctimas del corona en Julio de 2020. Y sin embargo, ella sí cuida de portar la mascarilla (tapabocas, barbijo, nasobuco, o como se llame) como lo exigen las corona-medidas impuestas por la Sinarquía; y también de usar un velo cuando viaja a Marruecos o a Emiratos Árabes Unidos.
  
Felipe y Leticia en el Mausoleo de Mohamed V en Rabat, Marruecos (14 de Febrero de 2019).
   
Felipe y Leticia en la mezquita Jeque Zayed de Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos (16 de Enero de 2010). Nótese además que ambos están descalzos.
 
Como fuere, es sintomático que incluso los musulmanes se dan cuenta del hecho que la religión es lo último que les interesa a los Puigmoltó-Borbón, que han usurpado el trono español desde 1833 (sin contar el intervalo 1869-1874 -por la asunción de Amadeo I de Saboya y la 1.ª República- y 1931-1975 -por la 2.ª República, la Guerra Civil y el gobierno del Generalísimo Franco-), como lo evidencia el destierro que hicieron de Nuestro Señor Jesucristo de la vida pública y política; y el que ellos no usen el título de Majestad Católica otorgado por el Papa Alejandro VI con la bula “Si convénit” del 19 de Diciembre de 1496 y ratificado por el Papa León X con la bula “Pacíficus et Ætérnus” del 1 de Abril de 1517. Y cómo no, si tampoco la jerarquía apóstata del Vaticano II da ejemplo, con sus irreverencias y sacrilegios, potenciados actualmente por Francisco Bergoglio, que como su antecesor Montini, odian visceralmente a España y lo que esta representó para la Fe Católica, y aceleraron su descristianización. Es por esto que sostenemos la conclusión que EL VATICANO II FUE, APARTE DE ANTICATÓLICO, UN CONCILIO ANTIESPAÑOL.

jueves, 6 de agosto de 2020

ANTE LA HUÍDA DE ESPAÑA DE JUAN CARLOS, POR LA COMUNIÓN TRADICIONALISTA

   
Los acontecimientos que han forzado la huida del anterior Jefe del Estado, don Juan Carlos, al igual que su hoja de servicios, no son precisamente ejemplares; menos aún cuando se contemplan desde la tradición católica de la Monarquía española. Claro es que la familia que detenta el trono se halla desde el principio alejada de la misma. Sin embargo, la monarquía, aun la espuria, levanta tales odios para la Revolución, que sólo con dificultad la sufre, desembarazándose de ella en cuanto puede. En España la República tuvo que disfrazarse de monarquía, porque de otro modo resultaba inaceptable para los españoles, como quedó demostrado en las dos breves ocasiones en que se quitó la corona. ¿Va a intentarlo de nuevo?
   
La Comunión Tradicionalista, como depositaria de la verdadera tradición monárquica, sólo puede constatar una vez más en la experiencia lo que desde los principios siempre ha afirmado. Sin resentimiento y sin regocijo. Con preocupación por lo que queda de España. Las fuerzas que quieren acelerar su destrucción una vez más están prontas. Mientras que las que la han hecho posible con su inconsciencia tanto como con sus errores carecen, también una vez más, de capacidad y voluntad de respuesta. Que el actual Jefe del Estado haya facilitado o incluso promovido la salida de su padre puede ser –según la famosa y cínica frase– peor que un crimen: un error. Que es posible termine pagando, más pronto que tarde, reducido como queda a una irrelevancia total y visible. Y que es seguro pagaremos todos. Nosotros redoblaremos los esfuerzos por mantener la bandera de la Monarquía, de la auténtica, ahora que la postiza comienza a declinar según un sino fatal. Y que Dios nos ampare a todos.
   
Madrid, 6 de agosto de 2020.
   
Secretaría Política de Don Sixto Enrique de Borbón

martes, 4 de agosto de 2020

ANTE LA SUPUESTA «PARTIDA» DEL OTRORA «JEFE DE ESTADO»

Más que los «rebrotes» del coronavirus wuhanense y la ineptitud del contubernio pepesoepodemita, el tema de actualidad en España es que el «Rey demérito» Juan Carlos I de Puigmoltó-Borbón se fue de España (supuestamente como huésped del empresario azucarero cubano José Francisco “Pepe” Fanjul Gómez-Mena en el exclusivo residencial «Casa de Campo» en La Romana, RD – ACTUALIZACIÓN: Se fue a Emiratos Árabes Unidos, donde cuenta con mayor privacidad, y con la amistad de los emires de Abu Dabi y Dubái) en el marco de una investigación penal por enriquecimiento ilícito.

Su «Jefatura de Estado» durante 39 años será recordada como una afrenta nacional, y su persona como
  • Judaizante sionista.
  • Masón reputado.
  • Liberal y modernista.
  • Perjuro y pecador público.
  • Felón y falso Rey.
  • Excomulgado (aunque los lameculos de la CEE se nieguen a declararlo como tal –igual, TAMBIÉN ELLOS LO ESTÁN–).
Y sus hechos lo demuestran como tal:
  • Firmó la «Ley» 46/1977 de Amnistía a los terroristas (15 de Octubre de 1977) y la «Ley» 11/1995 de Abolición de la pena de muerte en tiempo de guerra (27 de Noviembre de 1995), que se suma al «Decreto-Ley» 45/1978 de Abolición de la pena de muerte (21 de Noviembre de 1978)
  • Firmó la «Ley» 22/1978 de despenalización del adulterio y amancebamiento (26 de Mayo de 1978).
  • Firmó la «Ley» 30/1991 del Divorcio (7 de Julio de 1991) y la «Ley» 15/2005 del divorcio «exprés» (8 de Julio de 2005).
  • Firmó las «Leyes» 9/1985 y 2/2010 del aborto (5 de Julio de 1995 y 3 de Marzo de 2010 respectivamente).
  • Firmó la «Ley» 5/1988, que legaliza la blasfemia (9 de Junio de 1988).
  • Firmó la «Ley» 35/1988 sobre técnicas de reproducción asistida (22 de Noviembre de 1988); que fue modificada por la «Ley» 45/2003 (21 de Noviembre de 2003).
  • Firmó la «Ley» 13/2005, que legalizó la sodomía y le otorgó a los aberrosexuales el «derecho al matrimonio» (1 de Julio de 2005).
  • Firmó la «Ley» 2/2006, que impuso la «Educación para la Ciudadanía» (3 de Mayo de 2006).
  • Firmó la «Ley» 52/2007 de «Memoria Histórica» (22 de Diciembre de 2007).
Todo esto lo hizo porque, a pesar de haber jurado por Dios, teniendo en sus ojos el crucifijo y los Santos Evangelios en sus manos, guardar los Principios del Movimiento Nacional el mismo día de la muerte del Generalísimo Francisco Franco Bahamonde, él seguía la agenda de la judeomasonería comunista internacional que no le perdonó a Franco la derrota infligida en la Cruzada. No podía ser de otra manera, porque Juan Carlos, aparte de pedir perdón a los judíos por su expusión del suelo hispánico, siguiendo la tradición de la monarquía británica, dio su nombre a la logia «Royal Alpha» Nº 16, dependiente de la Gran Logia de Inglaterra, apadrinado por el príncipe Eduardo de Windsor, duque de Kent, y el rey Alejandro II Karađorđević de Serbia (paso idéntico dado por su hijo Felipe VI «El Laico», que también fue condecorado con la «Orden Masónica del Fundador con distintivo rojo» por la Gran Logia de España).
  
A todo esto, ¿qué dice la Conferencia Episcopal Española? ¡NADA, ABSOLUTAMENTE NADA! Si Juan Carlos fue apoyado por la herética y apóstata secta del Vaticano II, concilio convocado por un Roncalli Marzolla simpatizante de comunistas y concluido por un Montini Alghisi que no ocultó su animadversión contra España y contra el propio Franco, contribuyendo así a la nunca suficientemente llorada descristianización de la nación. Y la CEE, para más inri, acolitó la exhumación del Generalísimo y dijo “entender” que Felipe VI no asistiera al centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús.
  
Reseñábamos antes que el 26 de Mayo de 1978 Juan Carlos había firmado la «Ley» 22/1978, que despenalizaba el adulterio y amancebamiento. Y a verdad dicha, Juan Carlos y el concepto «fidelidad conyugal» corren en dirección opuesta, según se deja ver por las casi 5.000 amantes que ha tenido. María García García “Bárbara Rey”, Alexandra Elena Mozarowsky Ruiz de Frías “Sandra Mozarowsky”, Carmen Díez de Rivera y de Icaza, la princesa Diana Spencer de Gales, Liliane Marie Joseph Ghrislaine Sartiau, María Antonia Abad Fernández “Sara Montiel”, Corinna Larsen Sauerland, Sol Bacharach de Valera, Raffaela María Roberta Pelloni Dellutri “Raffaela Carrà” y muchas otras, figuran entre las «amiguitas» del demérito durante su matrimonio con Doña Sofía de Grecia y Dinamarca.
   
En conclusión, Juan Carlos I Puigmoltó-Borbón y Borbón-Orléans por sus méritos, será recordado como «El campechano», «El perjuro», «El fratricida» (no olvidar que él mató “accidentalmente” a su hermano el Infante Alfonso en la Villa Giralda de Estoril el 29 de Marzo de 1956) y «El de las 5.000 amantes», no por otra cosa. Un usurpador del Trono.

DIOS Y LA PATRIA LO DEMANDEN.
  
JORGE RONDÓN SANTOS
4 de Agosto de 2020 (Año Santo Josefino).
Fiesta de Nuestro Angélico Padre Santo Domingo de Guzmán, Sacerdote y Confesor; y de San Raniero de Spalato, Obispo y Mártir de la Fe. Tránsito de San Juan María Vianney, Sacerdote y Confesor. Aniversario de la elección de San Pío X, Papa y Confesor; de la Proclamación de Santo Tomás de Aquino como Patrono de las Escuelas Católicas. Fundación de Santo Domingo, Ciudad Primada de América.

lunes, 1 de junio de 2020

MES DE JUNIO DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS - DÍA PRIMERO

Dispuesto por el Padre Félix Sardá y Salvany y publicado en Barcelona por la Tipografía Católica en 1879, con aprobación eclesiástica.
   
MES DE JUNIO DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
   
 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
¡Dulcísimo Corazón de Jesús, que en este Divino Sacramento estáis vivo e inflamado de amor por nosotros! Aquí nos tenéis en vuestra presencia, pidiéndoos perdón de nuestras culpas e implorando vuestra misericordia. Nos pesa, oh buen Jesús, de haberos ofendido, por ser Vos tan bueno que no merecéis tal ingratitud. Concedednos luz y gracia para meditar vuestras virtudes y formar según ellas nuestro pobre corazón. Amén.
   
DÍA  – EL SAGRADO CORAZÓN, MODELO DE AMOR
  
I

¿Qué motivos han inducido al buen Jesús a darnos su Sagrado Corazón? Sólo por motivos de amor. Porque nos amó se hizo hombre, porque nos amó sufrió Pasión y muerte, porque nos amó quiso quedarse en la Eucaristía, porque nos amó se dignó manifestarnos en estos últimos tiempos las riquezas de su adorable Corazón.

¿Y a quién amó? A criaturas ingratas y culpables, indignas de ocupar uno solo de sus pensamientos. Nos vio como éramos, pobres, infelices, llenos de corrupción y de pecados, por nuestra suma miseria nos amó. ¡Oh amor tiernísimo del Corazón de Jesús!
   
¿Y cómo nos amó? No como aman los hombres, ni como aman los Ángeles, ni como ama la misma Virgen María. Nos amó como sólo puede amar Él; con amor eterno, infinito, divino, amor del Corazón de un Dios.

¡Oh Pobre corazón mío! ¡Qué nobleza la tuya! Has sido amado a pesar de tu miseria por el Corazón de todo un Dios! ¿Conoces, ¡oh hombre!, hasta qué punto te ha engrandecido Dios, haciéndote objeto de su amor?

Medítese unos minutos.
   
II

¿Y qué pide el Corazón de Jesús en cambio de este amor? No pide nuestra vida, nuestra salud ni nuestras riquezas. Pide sólo el amor de nuestro corazón. Pide sólo ser amado, no como merece Él, sino como podemos amar nosotros con nuestro pobrecito corazón. Con una gotita del nuestro se contenta Él, a trueque del océano que nos da del suyo.

Tengo sed, clama desde este sagrario, como desde la cruz. Tengo sed de vuestro amor. ¡Ah! ¡hermanos míos! ¡amigos míos! ¡no nos hagamos los sordos a este grito amoroso del Corazón de Jesús! ¡Amemos al Sagrado Corazón!
    
¿Y cómo se le ama? Se le ama guardando su ley, procurando seguir sus inspiraciones, buscándole amigos que le quieran, ganándoles almas que un día sean con Él dichosas, evitándole injurias y menosprecios, desagraviándole por ellos. Así se aman los hombres unos a otros. Así debemos amar a Jesús.
   
¿Qué haces tú por aquel padre, por aquella esposa, por aquel hermano, por aquel amigo a quien amas tanto? ¿Cómo les hablas? ¿Cómo les sirves? ¿Cómo les contentas? pues bien; haz lo mismo con el Corazón de tu buen Jesús, y estará satisfecho de ti.
   
¡Ay de ti si no le amas por lo menos de esta suerte! ¡Infeliz! Deberás aborrecerlo por toda la eternidad.
   
Medítese, y pídase la gracia particular.
   
ORACIÓN Y ACTO DE CONSAGRACIÓN
Rendido a vuestros pies, oh Jesús mío, considerando las inefables muestras de amor que me habéis dado y las sublimes lecciones que me enseña de continuo vuestro adorabilísimo Corazón, os pido humildemente la gracia de conoceros, amaros y serviros como fiel discípulo vuestro, para hacerme digno de las mercedes y bendiciones que generoso concedéis a los que de veras os conocen, aman y sirven.

¡Mirad que soy muy pobre, dulcísimo Jesús, y necesito de Vos, como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar! Mirad que soy muy rudo, oh soberano Maestro, y necesito de vuestras divinas enseñanzas, para luz y guía de mi ignorancia! ¡Mirad que soy muy débil, oh poderosísimo amparo de los flacos y caigo a cada paso, y necesito apoyarme en Vos para no desfallecer! Sedlo todo para mí, Sagrado Corazón: socorro de mi miseria, lumbre de mis ojos, báculo de mis pasos, remedio de mis males, auxilio en toda necesidad. De Vos lo espera todo mi pobre corazón. Vos lo alentasteis y convidasteis cuando con tan tiernos acentos, dijisteis repetidas veces en vuestro Evangelio: «Venid a Mí…, Aprended de Mí…, Pedid, llamad…». A las puertas de vuestro Corazón vengo pues hoy, y llamo, y pido, y espero. Del mío os hago, oh Señor, firme, formal y decidida entrega. Tomadlo Vos, y dadme en cambio lo que sabéis me ha de hacer bueno en la tierra y dichoso en la eternidad. Amén.
    
Aquí se rezará tres veces el Padre Nuestro, Ave María y Gloria, en recuerdo de las tres insignias, cruz, corona y herida de la lanza, con que se apareció el Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque.
   
LETANÍA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
       
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
      
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros.
      
Corazón de Jesús, Hijo del Padre Eterno, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, unido substancialmente al Verbo Divino, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de majestad infinita, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, templo santo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del Cielo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, Santuario de justicia y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, lleno de amor y bondad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien están encerrados todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien el Padre tiene todas sus complacencias, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de cuya plenitud hemos participado todos nosotros, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, deseado de los collados eternos, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paciente y de gran misericordia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rico para con todos aquellos que te invocan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, saciado de oprobios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, despedazado por nuestras maldades, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, traspasado con la lanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, nuestra vida y resurrección, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, nuestra paz y reconciliación, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, víctima de los pecadores, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, salud de los que en ti esperan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, delicia de todos los Santos, ten piedad de nosotros.
    
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.
   
℣. Jesús, manso y humilde de Corazón.
℟. Haz nuestro corazón semejante al tuyo.
  
ORACIÓN
¡Oh Jesús, Señor nuestro, que por un nuevo beneficio de tu gracia te has dignado manifestar a tu Iglesia las riquezas de tu Corazón!: haz que podamos pagar a este divino Corazón amor con amor, y reparar con dignos desagravios los ultrajes que te ha hecho la ingratitud de los hombres.
   
Omnipotente y sempiterno Dios, pon los ojos en el Corazón de tu muy amado Hijo, y en las alabanzas y satisfacciones que te ha ofrecido a nombre de los pecadores, y aplacado con ellas, perdona a los que imploran tu misericordia en nombre del mismo Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

viernes, 28 de junio de 2019

FELIPE VI NO ASISTIRÁ AL CENTENARIO DE LA CONSAGRACIÓN DE ESPAÑA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS (Y la CEE “lo entiende”)

Noticia tomada de HISPANIDAD.
  
   
En vísperas de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que se celebra el viernes posterior al segundo domingo después a Pentecostés, cabe recordar que este año será especial por el centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón​, que se renovará el próximo domingo. Sin embargo, entre las más de 12.000 personas que asistirán, no estará Felipe VI. Es decir, no ha querido hacer lo mismo que su bisabuelo, Alfonso XIII, el 30 de mayo de 1919, dos días antes de las elecciones generales del 1 de junio de 1919, pero ¿quién quiere hacerlo hoy día?
 
El secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, ha señalado, ante la pregunta de Hispanidad (ver vídeo a partir del minuto 40): «Sé que ha habido algún intercambio de comunicaciones, eso sí, porque el propio obispo de Getafe lo ha compartido». Y es que ha sido la Diócesis de Getafe la que ha preparado el Año Jubilar por el centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón. Ese intercambio de comunicaciones supone que se ha preguntado, como es preceptivo en protocolo, para tantear si el Rey estaría dispuesto a que se enviara una invitación formal... pero no ha habido tal disposición.
  
Mons. Argüello ha recordado que ya hizo referencia «a que el contexto social y político es diferente» al de 1919:
«La situación es diferente y por tanto, no podemos pretender el mismo tipo de propuesta o de respuesta de las instituciones del Estado. Hoy el papel constitucional del Rey de España es distinto del que tenía hace 100 años y por tanto, entendemos que su posición, lógicamente, ha de ser diferente, como también es diferente la situación en la que se encuentra la Iglesia en la sociedad española».
Tiene razón: los obispos del momento apoyaron sin fisuras la consagración del país a Cristo. Lo que no ha ocurrido este año.
  
 
De esta forma, el portavoz de los obispos españoles ha justificado la ausencia de Felipe VI en la renovación de la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús. Sin embargo, el contexto no era tan diferente: había una monarquía parlamentaria, con libertad de partidos políticos (de hecho, había conservadores; liberales; una conjunción de socialistas y republicanos; y los regionalistas de Cambó, entre otros, que sí acudieron a las elecciones generales del 1 de junio de 1919), y citas con las urnas (aunque con sufragio sólo masculino). Parece que la diferencia no es tanto de dos regímenes, como de dos reyes distintos (Alfonso XIII y Felipe VI), comprometido el uno con su fe cristiana, el otro un poquito menos.
  
En la justificación, monseñor Argüello también ha incidido en que «en todo caso, nosotros, en una situación de diálogo Iglesia-sociedad, el acento que queremos poner es la importancia de los españoles, los miembros de la comunidad cristiana y los hombres de buena voluntad que quieran vivir esta invitación». «Tiene una importancia en las personas, comunidades cristianas, diócesis y desde ahí, se hace una invitación general».
  
Eso sí, no hay que olvidar que hubiera sido más lógico que la celebración del citado Año Jubilar, dado que estamos hablando de la Consagración de España, se hubiera hecho desde la Conferencia Episcopal y no desde la Diócesis de Getafe. Claro que los obispos españoles, en el marco de la Asamblea Plenaria, peregrinaron el pasado 3 de abril al Santuario del Sagrado Corazón, en el Cerro de los Ángeles (Getafe), con el objetivo de ganar el Jubileo y celebraron una eucaristía en la cripta del monumento.
  
COMENTARIO DE MILES CHRISTI: Felipe VI Puigmoltó-Borbón y Grecia, a diferencia de su bisabuelo Alfonso XIII, tiene compromisos con la agenda globalista judeomasónica conciliar, como se evidenció al retirar la Biblia y el crucifijo de la ceremonia de posesión como Jefe de Estado (que no Rey, porque no lo es) en el 2014, al enviar un trino a los participantes del desfile del orgullo LGBTIQA...XYZ del 2017, al recibir la insignia de la Orden de la Jarretera e iniciarse en la Royal Alpha Lodge, dependiente de la Gran Logia de Inglaterra. Así que no extraña que no participe de la celebración por el centenario de la consagración, como tampoco es de asombrarse la actitud obsecuente y lamberica de la Conferencia Episcopal Española en intentar justificarlo (como también hicieron con su padre Juan Carlos “El perjuro fratricida” -masonazo también de la Royal Alpha Lodge- tras firmar la ley del aborto del socialista Felipe González). Pero bueno, quien niega a Dios ante los hombres, Dios le negará ante sus Ángeles; y a Felipe no le durará mucho la corona sobre su cabeza porque tendrá que huir como sus antepasados, mal que le pese a su esposa morganática Leticia Ortíz Rocasolano (a la cual jamás le atribuiremos el título de doña, por razones de conocimiento público).

jueves, 14 de marzo de 2019

LO QUE SE HACE POR UNA CORONA: FRANCMASONES CONDECORAN A FELIPE VI PUIGMOLTÓ-BORBÓN

Noticia tomada de OK DIARIO. Comentario propio.
   
  
La Gran Asamblea de la Masonería Española ha concedido, “en votación blanca y sin mácula”, su más alta distinción, la medalla de la Orden Masónica del Fundador con distintivo rojo, al rey.
  
Según ha informado la Gran Logia de España en un comunicado, el título que les corresponde a esta distinción concedida a Felipe VI es el de “Caballero de la Orden Masónica del Fundador de los Francmasones Antiguos, Libres y Aceptados de la Única y Reconocida Gran Logia de España”.
  
La concesión por unanimidad de la Gran Asamblea coincide con el 40 aniversario de la legalización de la Masonería en España, “tras una de las persecuciones más sistemáticas que ha vivido en ningún país del mundo”.
 
Con esta concesión al Jefe del Estado, la Masonería quiere “manifestar su gratitud a la sociedad española, por los valores de entendimiento fraterno que desde 1978 han amparado y protegido la existencia ininterrumpida de la Masonería en España”.
  
La Orden Masónica del Fundador con distintivo rojo constituye la más alta condecoración que puede conceder la Masonería Española y está reservada a soberanos, jefes de Estado y personalidades que destaquen “por su labor en bien de la humanidad, la promoción del conocimiento de la Masonería en la sociedad o el desarrollo de las libertades cívicas y de la educación”.
  
También se puede conceder a aquellos masones que se hayan destacado “de forma sobresaliente en relación con las obligaciones normales de un Gran Oficial o que con su carácter y moralidad ejemplar hayan proyectado a la sociedad las virtudes de la Orden”.
 
La Masonería Española también ha concedido “la Orden del Fundador con distintivo blanco, al Respetable Hermano Terry Abrahams, Pasado Gran Maestro Provincial de Murcia, y al Muy Venerable Hermano Miguel Ángel Paredes, Pasado Gran Superintendente, que la recibe a título póstumo”.
  
COMENTARIO DE JORGE RONDÓN SANTOS: Sorprende que, en vez de esperarse al 50º aniversario de su legalización tras la constitución, la Gran Logia de España decida entregarle la condecoración a Felipe VI Puigmoltó-Borbón y Grecia, en arte “rey de España” al cumplirse los cien años de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús por parte de su bisabuelo Alfonso XIII el 30 de Mayo de 1919, consagración que le costó su (ilegítima) corona por llevarle con ello la contraria a los tres puntos, como lo relatara él al padre Mateo Crawley-Boevey poco después de la ceremonia:
«Padre, he tenido un gran gusto en cumplir en el Cerro de los Ángeles un deber de católico, pues el enemigo de nuestra fe está dentro de la ciudadela. Y le doy una prueba: en este mismo salón me vi obligado a recibir una delegación de la francmasonería internacional. Unos doce señores. He aquí lo que me dijeron: “Tenemos el honor de hacerle ciertas proposiciones y garantizar con ellas que V. M. conservará la Corona y España servirá fielmente a la Monarquía, a pesar de las crisis tremendas que la amenazan, y reinará en un ambiente de paz”. Y al preguntar qué proposiciones eran aquellas, dicho señor me presentó un rico pergamino diciéndome: “Con su firma pedimos a Su Majestad, dé su adhesión a las siguientes proposiciones: 1ª, su adhesión a la Masonería; 2ª, decretar que España será un Estado laico; 3ª, para la reforma de la familia, decretar el divorcio y 4ª, instrucción pública laica”. Sin titubear un instante, respondí: “Esto ¡jamás! No lo puedo hacer como creyente. Personalmente soy católico, apostólico y romano”. Y como quisieran insistir, los despedí con una venia. Al salir, me dijo el mismo señor: “Lo sentimos, pues V. M. acaba de firmar su abdicación como rey de España y su destierro”. “Prefiero morir desterrado, repliqué con viveza, que conservar el trono y la corona al precio de la traición y la perfidia que me propone”».

Las condecoraciones masónicas son un regalo envenenado, porque si los receptores las rechazan, les impiden acceder o mantenerse en el poder (preguntadle si quereis a Carlos Mountbatten-Windsor, Príncipe de Gales, quien por rechazar la invitación a hacer parte de esa sociedad secreta -desde el siglo XVIII, todos los reyes y príncipes herederos de UK son masones-, le terminaron tirando al medio su vida privada y alejándolo de suceder a su nonagenaria madre); pero si las aceptan (como es previsible sucederá en el caso de Felipe, porque a su mujer las condecoraciones y medallas se la ponen dura), igual también les irá mal, porque la masonería destruye las naciones donde la reciben, por ser idiotas útiles de la judería.
  
Fuentes del Palacio de La Zarzuela dijeron no tener conocimiento ni acuse de la medalla, y los mismos masones ven con hilaridad y espanto tal movida politiquera del gran maestro de la Gran Logia de España, Óscar “me tapo las tetas con dos cocos mientras me cocino los huevos” de Alfonso Ortega, a quien por cierto cabe preguntar ¿por qué no le ofreció la condecoración de marras a Juan Carlos, que los recibió con la constitución de 1978, cual colofón a su perfidia y perjurio contra Dios, la Patria y el Caudillo?

martes, 1 de septiembre de 2015

EL ISABELINO USURPADOR NO ES 'DE BORBÓN', SINO PUIGMOLTÓ

Por César Cervera para ABC (España)
   
Descartado el Rey consorte, la paternidad del hijo de Isabel II correspondió probablemente al militar valenciano Enrique Puigmoltó. La propia Reina así se lo insinuó a su hijo: «Hijo mío, la única sangre Borbón que corre por tus venas es la mía»
 
Casi la totalidad de los españoles consideraba que Alfonso XII, hijo de Isabel II, no era legítimo (Caricatura de la época)
  
El reinado de Isabel II es casi más conocido por la algarabía de rumores sobre la vida íntima de la Reina, muchos de ellos fabulaciones con raíces machistas, que por los acontecimiento políticos. Casada con su primo Francisco de Asís, un hombre poco interesado en el género femenino según las murmuraciones de la época, Isabel II mantuvo varios romances con cortesanos y generales de su confianza. No es extraño, por tanto, que la paternidad de su hijo Alfonso XII fuera motivo de muchos interrogantes y que pocos pensaran en el Rey consorte como sospechoso de engendrar a un niño que se crió prácticamente en el exilio, pero que regresó para restaurar con no poca dignidad el sistema monárquico e iniciar la Restauración, uno de los periodos de mayor templanza política en la historia de España.
  
El ascenso al trono de Isabel II estuvo marcado por el desafío iniciado por su tío Carlos María Isidro de Borbón, en la guerra conocida como Primera Guerra Carlista, que cuestionaba la legitimidad de que una mujer recibiera la Corona por encima del hermano de Fernando VII. Se trataba de la herencia envenenada de un hombre, Fernando VII, obligado a apoyarse al final de su vida en los liberales a los que tanto había acosado. Rodeado de partidarios de esta condición política, la Reina regente María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, madre de Isabel II, tuvo que andarse con pies de plomo a la hora de buscar a un marido para su hija. Cuando Isabel II contaba 16 años, el Gobierno arregló un matrimonio con el Infante don Francisco de Asís de Borbón, duque de Cádiz. Era la opción que menos protestas podía causar a nivel político, salvo las de la esposa.
  
Un matrimonio mal avenido
Isabel II y Francisco de Asís eran primos hermanos por partido doble, puesto que el padre de él, el infante Francisco de Paula, era hermano de Fernando VII, mientras que su madre, Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias, era hermana de la regente María Cristina. Y pese a que eran familiares, la relación entre ambos nunca fue buena, en parte por el carácter apagado de él y en parte porque su sexualidad era cuanto menos ambigua. Una frase atribuida a la Reina, entre el mito y la realidad, sintetiza la opinión popular sobre el consorte: «¿Qué podía esperar de un hombre que en la noche de bodas llevaba más encajes que yo?».
    
De entre las confusas historias de amor que implicaron al Monarca destaca la que mantuvo con el aristócrata Antonio Ramos de Meneses que se alargó durante décadas. Incluso cuando en 1868 Isabel II fue derrocada y exiliada a Francia, Francisco de Asís siguió viviendo en compañía de Meneses en Épinay-sur-Seine (Francia), separado de su esposa, hasta su muerte dos años antes que la Reina. No en vano, frente a los defensores de que Francisco de Asís era homosexual –al que se apodaba entre el pueblo como «Paquita» o «Paco Natillas»– se han alzado distintas voces que, como el historiador Jesús Pabón, han intentado demostrar que el Rey consorte era padre de varios hijos ilegítimos y que se le conocieron diversas amantes. Así, también es posible que el desinterés hacia Isabel II y una extraña anomalía que obligaba al Rey a orinar sentado desataran unos rumores que estaban inflados. Existen referencias biográficas suficientes para diagnosticar hipospadia en Francisco, una malformación en la uretra que impide la salida de orina del glande, haciéndolo desde el tronco del pene o incluso en la unión del escroto y el pene. Una anomalía genital que no le convertía necesariamente en impotente o estéril, pero si dificultaba mucho sus relaciones sexuales y la micción desde una posición de pie.
 
De Francisco de Asís de Borbón (esposo de Isabel II) había una copla acerca de su impotencia (y de su homosexualidad): «Gran problema es en la Corte Averiguar si el Consorte, Cuando acude al escusado, Mea de pie o mea sentado»
  
Por su parte, Isabel II arrastra hasta nuestros días la fama de ser una ninfómana que se valía de sus hombres de confianza para satisfacer sus exigencias sexuales. Un mito desproporcionado y de rango machista, que se alimenta de la larga lista de romances que habría protagonizado la Reina desde una iniciación muy temprana en el mundo del sexo. Se considera que fue el general Francisco Serrano (1810-1885), a quien la Reina llamaba «el General Bonito», el primero de los políticos y hombres extravagantes que pasaron por la alcoba de Isabel II. El político progresista Salustiano Olózaga (1805-1873), un dentista estadounidense llamado McKeon, su primo Carlos Luis de Borbón, carlista convencido, o un turco-albanés, entre muchísimos otros, completan la lista de los romances más peculiares de la Reina.
   
«Clamaban los liberales Que la reina no paría ¡Y ha parido más muñecones Que liberales había!» 
Precisamente por las respectivas famas de Isabel II y Francisco de Asís, y por el distanciamiento entre ambos –durante varios periodos vivieron en distintas residencias e incluso la Reina reclamó la anulación del matrimonio al Papa–, sorprende enormemente la amplia descendencia que tuvo el matrimonio. «Clamaban los liberales. Que la reina no paría. ¡Y ha parido más muñecones. Que liberales había!», corrió por Madrid a través de una copla difundida por los carlistas. Oficialmente, la pareja quedó embarazada en 11 ocasiones –aunque varios embarazos acabaron en abortos o los neonatos fallecieron al cabo de muy poco tiempo– un hecho que en principio fue achacado al alto coeficiente de consanguineidad entre ambos contrayentes. El único varón en llegar a la edad adulta fue Alfonso XII, que, como era de esperar, se especuló hijo de cualquier hombre del reino salvo del Rey consorte. 
  
«¿Es que deseas que aborte?»
Descartado Francisco de Asís como padre, quien en 1857 ya había aprendido a aceptar su papel de absoluto títere en la Corte, las fechas y los rumores del periodo apuntan a que el padre habría sido el capitán Enrique Puigmoltó, un militar valenciano hijo del conde de Torrefiel. Una carta fechado en Madrid el 14 de octubre de 1857, del monseñor Giovanni Simeoni, encargado interino de los Negocios de la Santa Sede, revela una conversación que no deja lugar a dudas sobre la paternidad de Puigmoltó: 
«...que el general Narváez había hablado fuertemente con Isabel II de la obligación de acabar con el escandalo (el romance con el militar valenciano), que habiéndose sido en estos últimos meses tan enérgicas las expresiones, que la misma Reina, llorando, le repuso: "¿Es que deseas que aborte?”».
   
Su romance con la Reina, que duró cerca de tres años, valió al militar toda clase de condecoraciones y prebendas. Tras la concesión del título de vizconde de Miranda, Puigmoltó recibió la medalla de la Gran Cruz de San Fernando de primera clase. Forzado a alejarse de la Corte –donde todos le suponían padre de Alfonso XII, quien fue conocido con el sobrenombre de «Puigmoltejo»– el favorito de la Reina se refugió en su nativa Valencia, comenzando allí una meteórica carrera política que le llevó de diputado a brigadier. Nueve años antes de morir en 1900, recibió la Cruz de San Hermenegildo por los servicios prestados a la Corona.
   
«¿Qué había de hacer yo, jovencilla, reina a los catorce años, sin ningún freo a mi voluntad?» 
«Hijo mío, la única sangre Borbón que corre por tus venas es la mía», es la frase que la Reina dirigió a su hijo Alfonso XII desde el extranjero. Tras años en el exilio, donde los Reyes vivían en lugares distintos con sus respectivos amantes, Alfonso XII preparó su regreso al trono en 1874. En enero de 1875 llegó a España y fue proclamado Rey ante las Cortes Españolas. Con tantos defectos como virtudes, la Restauración que trajo Alfonso XII, y condujo Antonio Cánovas del Castillo, inauguró una de las mayores trasformaciones que ha vivido nuestro país. Por lo pronto, el sistema sobrevivió muchos años más a la muerte del Rey, quien falleció en 1885 a causa de la tuberculosis.
   
También Isabel II sobrevivió a su hijo para morir en el año 1904. Al final de su vida, la Reina justificaba sus pecados en una entrevista exclusiva con el escritor Benito Pérez Galdós: 
«¿Qué había de hacer yo, jovencilla, reina a los catorce años, sin ningún freo a mi voluntad, con todo el dinero a mano para mis antojos y para darme el gusto de favorecer a los necesitados, no viendo al lado mío más que personas que se doblaban como cañas, ni oyendo más voces de adulación que me aturdían ¿Qué había de hacer yo? Póngase en mi caso…».

sábado, 20 de abril de 2013

EL TOISÓN DE ORO Y LAS TREINTA MONEDAS DE PLATA

Desde FIRMUS ET RUSTICUS- Imágenes propias
 
Pour maintenir l'Eglise qui est de Dieu maison, J'ai mis sus le noble Ordre, qu'on nomme la Toison. 
Para mantener la Iglesia, que es de Dios habitación, He establecido la noble Orden, que se llama el Toisón. 
 
(Inscripción funeraria del Duque de Borgoña Felipe III el Bueno, fundador de la orden del Toisón de Oro  en 1429).
«La injuria [el secuestro y ejecución del Duque de Enghien por orden del Cónsul Buonaparte en 1804], es cierto, fue más viva para los reyes de Nápoles y de España que para las otras casas reinantes: era su sangre la que se acababa de derramar. Pero, ¿qué podían hacer estos reyes, por así decirlo encadenados y amordazados en sus tronos por la fuerza del jefe del gobierno francés? Sufrir mucho, sin duda, pero callarse. Así que guardaron un silencio forzado, y Luis XVIII, más rey, aun sin súbditos, que lo fueron entonces los reyes de su familia, escribió al Rey de España una carta que merece ser conservada por la Historia como un monumento de nobleza y dignidad.»

Luis XVIII de Borbón, Rey de Francia (titular: 1795- 1814; con autoridad: 1814- 1824)

Nada más enterarse Luis XVIII de la muerte del Duque de Enghien, muerte que provocó el duelo de todos los que le rodeaban, envió al Rey de España las insignias de la orden del Toisón de Oro, y se expresó así en la carta que las devolvía:

Sire,

Monsieur et cher cousin.

Es con gran pesar que os devuelvo las insignia de la orden del Toisón de Oro, que S.M. vuestro padre, de gloriosa memoria, me confió. No puede haber nada que yo tenga en común con el gran criminal que la audacia y la fortuna han colocado en mi trono, el cual ha tenido la barbarie de teñir con la sangre de un Borbón, el Duque de Enghien.

La religión puede comprometerme a perdonar a un asesino; pero el tirano de mi pueblo debe ser siempre mi enemigo.

En el siglo presente, es más glorioso merecer un cetro que portarlo.

La Providencia puede por motivos incomprensibles condenarme a acabar mis días en el exilio; pero jamás ni mis contemporáneos ni la posteridad podrán decir que en tiempo de adversidad me he mostrado indigno de ocupar, hasta el último suspiro, el trono de mis ancestros.

LUIS»
(Fuente: Bourrienne, Mémoires sur Napoléon, vol. VI, cap. I, pp. 6-8.)
   
Da grima y espanto ver el homenaje que la Monarquía le hace a sus enemigos, como ocurre aquí: Juan Carlos dizque Borbón honrando con el Toisón de Oro al republicano francés Nicolás Sarkozy (heredero de la Revolución Anticristiana que asuela a todas las naciones).

«Felipe por la gracia de Dios Duque de Borgoña, de Lothier, de Brabante y de Limburgo, Conde de Flandes, de Artois, de Borgoña, Palatino, de Henao, de Holanda, de Zelanda y de Namur, Marqués del Sacro Imperio, Señor de Frisia, de Salinas y de Malinas. Hacemos saber a todos los presentes y venideros que por el muy grande y perfecto amor que tenemos al noble Estado de la Orden de Caballería, del cual queremos con muy ardiente y singular afección el honor y crecimiento: para que la verdadera fe Católica, el Estado de nuestra Madre santa Iglesia, y la tranquilidad y prosperidad de la cosa pública sean, como puedan serlo, defendidas, guardadas y mantenidas. Nos, a la gloria y alabanza de nuestro todopoderoso Creador y Redentor, en reverencia a la gloriosa Virgen María, y al honor de Monseñor san Andrés, glorioso Apóstol y Mártir, a la exaltación de la fe y de la santa Iglesia, y la excitación de virtudes y buenas costumbres, el día 10 del mes de enero del año de nuestro Señor de 1429 [...] por la presente emprendemos, creamos y ordenamos una Orden y Fraternidad de Caballería o amistosa compañía de cierto número de Caballeros, que queremos sea llamada LA ORDEN DEL TOISÓN DE ORO». (Prefacio a los Estatutos de la Orden traducciones propias; ver edición paralela en castellano)
 
Felipe III “el Bueno”, Duque de Borgoña. Fundador de la Orden del Toisón de Oro

Primera Asamblea de los Caballeros del Toisón de Oro
«Item, prometen los dichos Caballeros que si alguien se afanara en agraviar o perjudicar de obra a Nos, a nuestros sucesores, Jefes y Soberanos de la dicha orden, o a nuestros países, tierras, señoríos, vasallos y súbditos, o que Nos o estos nuestros sucesores soberanos emplearan algún ejército para la defensa de la santa fe Cristiana, o para defender, mantener y restablecer la dignidad, el estado y libertad de nuestra Madre Santa Iglesia y de la Santa Sede Apostólica de Roma, en este caso los Caballeros de la dicha Orden, los pudientes en sus personas serán tenidos a servirnos personalmente, y los no pudientes a hacerse sustituir, mediando sueldos razonables, si no tienen disculpa leal y aparente impedimento, en cuyo caso podrán excusarse». (Capítulo V de los Estatutos).

Armas del Duque de Borgoña, fundador de la Orden del Toisón de Oro
«Item [sean privados de la pertenencia vitalicia a la Orden] a saber si alguno de los dichos Caballeros fuera (que no haya de venir) inculpado y convicto de herejía, o error contra la fe Cristiana, o haya por ello sufrido alguna pena o punición pública» 
 (Capítulo XIV de los Estatutos, que establece la primera de varias causas de indignidad). 

«[El caballero] se colocó de rodillas ante mi dicho Señor, y poniendo una de sus manos sobre la dicha Cruz, y la otra sobre el dicho Canon del Misal, hizo juramento a mi dicho Señor el Duque, como Jefe y Soberano de la dicha Orden en la forma que sigue:
Ego ... promítto & juro ad hæc sancta Dei Evangélia, & super Crucem sanctam vobis Sereníssimo Príncipi Maximiliano Austriæ & Burgúndiæ Duci, Cápiti ac Suprémo Ordinis Vélleris Aurei, reveréntiam debita, & honórem...etc.» (Juramento de los Jefes y Soberanos, Caballeros y Oficiales de la Orden). 

El Toisón es una orden de Cruzada. Sí, Cruzada: guerra santa. Que es lo que siempre han hecho los reyes de España. Su origen lo narra de forma muy amena este artículo del durmiente (me niego a pensar que difunto) Blog de Heráldica, que también cuenta muchísimas anécdotas interesantísimas al respecto.

Escudo de Armas del Reino de España, como lo reglamentase Su Majestad CATÓLICA Javier I de Borbón-Parma en 1942 (Notar que al blasón lo rodea el collar de la Orden del Toisón de Oro, de la cual era Gran Maestre LEGÍTIMO -hoy lo es Su Alteza Real Sixto Enrique-)
  
Es curioso ver la decadencia de esta sublime decoración a través de la lista cronológica de los miembros de la Orden. Nuestros reyes legítimos ya empezaron a mancillarla en la época godoyesca entregándosela a Napoleón y a varios de sus hermanos y parientes políticos, entre ellos a Murat, verdugo de Madrid. Luego la recibirán los aliados (no digo que no se merecieran todos los honores), abandonándose por primera vez el requisito de catolicidad recogido por le susdit Capítulo XIV: Wellington, el Zar, y todos los reyes protestantes de la coalición. Y pocos años después que estos paladines de la legitimidad... ¡Luis Felipe de Orléans, el Macbeth de su siglo, el usurpador del trono de un niño! Pero ya estamos en regencia de María Cristina y en primera guerra carlista, y en ese año de 1834 se le premia, junto al Reino Unido, por la ayuda militar recibida contra el Rey legítimo de España. Desde este primer pseudo-Toisón, tradito de usurpadora a usurpador (nadie más digno de estrenarlo que el hijo del regicida francés, que ya había dejado de ser «carlista»), condecorar a los enemigos de España se convierte en sistema.
  
Y así hasta la depauperación de hoy. El Toisón de ahora es una orden de guerra santa, sí... de yihad. No es el primer mahometano que la recibe de nuestros ungidos constitucionales, pero seguramente la Arabia de los Saúd (país con el que nos une una «tradicional amistad») sea el mayor persecutor de cristianos de nuestros días.
  
No es comprensible, NI ACEPTABLE honrar con una orden Católica a un apóstata o a un hereje. Mucho menos, a un infiel (como hiciera Juan Carlos dizque Borbón con Abdalá al Saúd -rey de Arabia saudita, donde ser cristiano se castiga con la pena de muerte-)
 
Es casi seguro que Luis XVIII, devuelto a su trono, no volvió a lucir el Toisón. Aunque a veces fuera retratado con él, la cinta roja que lleva discretamente en el ojal de la solapa en la mayoría de sus retratos posteriores ya no sostiene el vellocino de Gedeón y de Jasón... sino la insignia de la Legión de Honor, la orden ¡napoleónica! que mantuvieron los capetos restaurados. Amargo recordatorio para España de que la monarquía puede sanear un símbolo adoptándolo, pero un símbolo no puede bautizar la Revolución. Ni siquiera el Toisón. Cuando alguien pretende hacerlo, lo mejor que se puede hacer es enviarlo de vuelta por donde vino.
  
«Le tyran de mon peuple doit toujours être mon ennemi.»