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lunes, 3 de agosto de 2026

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA REINTERPRETACIÓN MODERNISTA DE LA HISTORIA CATÓLICA

Traducción del artículo del padre Thomas John Ojeka.
   
Tras haber entrenado las mentes para aceptar la ambigüedad, los modernistas advierten ahora, a través de su comandante en jefe, que la ambigüedad es peligrosa. Lo que la IA hace o pretende hacer, los modernistas ya lo han hecho espiritualmente durante décadas, reivindicando el nombre católico y fingiendo enseñar con autoridad católica.

Prólogo: Un párrafo de especial interés
Muchos entusiastas del aggiornamento modernista han publicado artículos promocionales en alabanza de la primera supuesta encíclica del Imitador de León, Magnífica Humanitas.
  
En conjunto, demuestran cómo los puntos clave giran abrumadoramente en torno a la antropología, la ética natural y la civilización cotidiana, y menos en torno a lo sobrenatural del hombre y su fin último.
   
Cuando se habla de Cristo, se le presenta principalmente como el modelo de la auténtica humanidad y la comunión relacional. Si bien hay algo de verdad en esto, el énfasis es meramente existencial y personalista, más que profundamente redentor, sacrificial o dogmático. La Cruz se presenta más como una lección de autenticidad humana que como la satisfacción ofrecida por el pecado y el medio de redención sobrenatural.
   
Mientras tanto, los temas centrales del documento revelan una serie de profundas ironías:
  • Tras haber entrenado las mentes para aceptar la ambigüedad, los modernistas advierten ahora que la ambigüedad es peligrosa.
  • El documento también advierte que la IA podría convertirse en una herramienta para nuevas formas de esclavitud: dominación sutil mediante datos, control del pensamiento y manipulación del comportamiento humano. Esta preocupación está justificada.
  • Pero guarda un extraño silencio sobre una esclavitud más profunda que ya está en marcha: la esclavitud del indiferentismo modernista.
De hecho, lo que la IA hace o pretende hacer tecnológicamente [verdad fluida, realidad a medida, consenso fabricado], los modernistas ya lo han hecho espiritualmente durante décadas, mientras se aferraban al nombre católico y fingían enseñar con autoridad católica.
   
Ahora, en medio de sus prioridades mundanas características del aggiornamento modernista, un párrafo en particular del documento ha recibido una atención excepcional debido a su apelación a las sensibilidades panafricanas: el párrafo 176. A la luz de este infame párrafo, leemos frases como:
  • «El Papa León pide disculpas por el papel histórico de la Iglesia en la esclavitud».
  • «El Papa León XIV ofrece una disculpa histórica por el papel del Vaticano en la legitimación de la esclavitud».
  • «Tuvieron que transcurrir dieciocho siglos para que se reconociera explícitamente su total incompatibilidad con la esclavitud».
  • «El Papa León ha reforzado la credibilidad moral de la Iglesia con esta admisión y disculpa».
  • «Tras décadas de activismo, los negros recibieron una disculpa largamente esperada del Papa León XIV por el papel de la Iglesia Católica en el comercio transatlántico de esclavos».
Los titulares revelan la premisa subyacente al discurso: La verdad moral avanza históricamente.
  
De este modo:
  • La Iglesia medieval es moralmente inferior,
  • La era moderna es moralmente superior,
  • La conciencia ética actual juzga el pasado.
Esto es fundamentalmente incompatible con la comprensión católica tradicional de que:
  • La revelación está completa,
  • La verdad es perenne,
  • La doctrina se desarrolla orgánicamente pero no muta,
  • La Iglesia es maestra de las naciones, no alumna de la modernidad secular.
La precisión y la distinción son esenciales. La cuestión no radica en si existieron abusos en la historia, pues sin duda existieron; sino en si se puede presentar a la propia Iglesia como moralmente “tardía” en el descubrimiento de la verdad, como si la revelación divina requiriera siglos de evolución ética antes de volverse inteligible.

Esta implicación atenta directamente contra la doctrina católica relativa a la indefectibilidad y la asistencia divina concedida a la Iglesia. Por ello, es necesario analizar este párrafo en particular para brindar la claridad necesaria a las personas de buena voluntad.

EL PÁRRAFO QUE SUSCITA ESPECIAL PREOCUPACIÓN

El texto dice lo siguiente:
«La Iglesia, a medida que su doctrina fue madurando, fue tomando conciencia, progresivamente, de la gravedad de estas realidades. Es cierto que los acontecimientos del pasado no pueden juzgarse de forma ahistórica, como si todos los criterios que se han ido madurando con el tiempo hubieran estado siempre disponibles. Sin embargo, no podemos negar ni minimizar el retraso con el que la Iglesia y la sociedad condenaron el flagelo de la esclavitud. Si en la Antigüedad y en la Edad Media muchas personas e instituciones eclesiásticas tuvieron esclavos, ya en la Edad Moderna la Sede Apostólica romana, instada por las peticiones de los soberanos, intervino en varias ocasiones para regular y legitimar las modalidades de sometimiento y, en algunos casos, de reducción a la esclavitud de los “infieles”. Hubo que esperar hasta el siglo XIX para encontrar una condena formal, absoluta y universal de la esclavitud, en particular con León XIII. Esto constituye un claro ejemplo de los progresos de la Iglesia en la comprensión de las verdades perennes de la Revelación que ella custodia. Aunque no encontramos homogeneidad en la cuestión en sí —habiendo tolerado durante mucho tiempo la esclavitud y llegando sólo posteriormente a condenarla de manera absoluta—, existe una continuidad a lo largo de toda la historia en cuanto a la convicción acerca de la dignidad de todo ser humano, creado a imagen de Dios, aunque sin haber logrado, en dieciocho siglos, explicitar de manera oficial la total incompatibilidad de la esclavitud con dicha dignidad. Se trata de una herida en la memoria cristiana a la que no podemos considerarnos ajenos. Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha significado para tantas personas, en contraste con la dignidad sin límites de cada una de ellas, amadas infinitamente por el Señor. Por eso, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón» (Magnífica Humánitas, párrafo 176).

La tesis central del párrafo
El párrafo plantea esencialmente cinco afirmaciones principales:
  1. La Iglesia fue evolucionando gradualmente en su postura moral respecto a la esclavitud.
  2. Las épocas anteriores carecían de los criterios morales que adquirieron las generaciones posteriores.
  3. La Iglesia toleró o legitimó la esclavitud durante siglos.
  4. La condena universal surgió recién en el siglo XIX.
  5. Por lo tanto, la Iglesia debe pedir perdón por su fracaso histórico.
Cada uno de estos puntos debe distinguirse cuidadosamente.

Primera distinción: La esclavitud no es una única realidad.
El mundo moderno comete una falacia histórica constante: Considera que todas las formas de servidumbre históricas son moralmente idénticas a la esclavitud racial propia del comercio moderno de esclavos en el Atlántico.

Esto es falso.

Históricamente, la palabra “esclavitud” abarcaba condiciones radicalmente diferentes.

A. Servidumbre doméstica antigua
En la antigüedad muchos “esclavos”:
  • Poseían propiedades,
  • Recibían educación,
  • Ocupaban cargos administrativos,
  • Podían comprar su libertad,
  • A menudo vivían mejor que los campesinos libres.
Esto no convierte la esclavitud en algo ideal. Pero significa que la servidumbre antigua no puede equipararse simplemente con la deshumanización industrializada moderna.

B. Servidumbre penal o por deudas
Surgieron algunas formas de servidumbre:
  • de la guerra,
  • castigo penal,
  • deuda,
  • o dependencia contractual voluntaria.
Históricamente, la Iglesia toleró ciertas formas de estos acuerdos bajo estrictas limitaciones morales.

C. Esclavitud racial de bienes muebles
Lo que surgió posteriormente en algunas partes del mundo colonial, especialmente la esclavitud perpetua basada en la raza que reducía a los hombres a ganado comercial, fue algo mucho más brutal y moralmente desordenado.

Los católicos tradicionalistas deben distinguir estas realidades en lugar de reducir toda la historia a una sola categoría cargada de emotividad.

El modernismo se nutre de la desaparición de las distinciones.

La teología católica depende de hacerlas.

¿Descubrió la Iglesia la dignidad humana de forma gradual?
Aquí reside el problema teológico más grave.

En este párrafo, el imitador modernista de León sugiere con fuerza que la Iglesia solo despertó lentamente a la dignidad del hombre a través de la evolución histórica. Pero la doctrina católica tradicional enseña lo contrario.

La Iglesia no descubrió la dignidad humana en el siglo XIX. La enseñó desde sus inicios porque la recibió de la Revelación divina.

Desde la antigüedad la Iglesia proclamó que:
  • El hombre es creado a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:27),
  • Cada alma posee un destino inmortal,
  • Cristo murió por todos los hombres,
  • El bautismo trasciende la raza y la condición social,
  • Los amos están obligados por la justicia hacia los sirvientes,
  • La crueldad es pecado,
  • Ningún ser humano puede ser tratado como una simple cosa.
Así enseña el Apóstol San Pablo: «Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre… porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.» (Gálatas 3:28).

Y de nuevo: «Amos, traten a sus siervos con justicia e igualdad.» (Colosenses 4:1).

Estos principios fueron revolucionarios en el mundo pagano, donde a menudo se consideraba a los esclavos jurídicamente como instrumentos en lugar de personas con un destino sobrenatural igualitario.

El cristianismo no comenzó predicando la revolución social, sino transformando los fundamentos morales de la civilización misma.

Esa distinción es crucial.
  
Santo Tomás de Aquino sobre la esclavitud
Santo Tomás de Aquino trató la esclavitud con meticulosa precisión metafísica y jurídica.

En la Suma Teológica (parte I, cuestión 96, art. 4.º), Tomás de Aquino enseña que, según el orden original de la creación anterior al pecado, el hombre no fue creado para la servidumbre. El hombre, como criatura racional, está naturalmente orientado hacia la libertad, no hacia la dominación como un instrumento brutal.

Sin embargo, tras la Caída, podrían surgir formas de servidumbre dentro de la sociedad humana caída con fines de orden, castigo o utilidad social.

Asimismo, en la Suma Teológica (parte II-IIæ, cuestión 57, art. 3.º), explica que la esclavitud no pertenece al derecho natural primario, sino al jus géntium, el derecho de gentes; es decir, una institución jurídica humana tolerada dentro de las condiciones caídas de la historia.

Esta es una distinción crucial.

Santo Tomás de Aquino no enseña que algunos hombres son intrínsecamente infrahumanos. Al contrario, todos los hombres poseen por igual una naturaleza racional y llevan la imagen de Dios.
  
Siguiendo a San Agustín, el Aquinate entiende la esclavitud principalmente como una consecuencia del pecado y del desorden social, y no como parte del designio primordial de Dios para la humanidad.

Así, la teología católica tradicional siempre se distinguió entre:
  • la dignidad ontológica de la persona,
y
  • la condición civil o jurídica en la que pueda existir esa persona.
Al igual que en los debates modernos seculares, los modernistas eclesiásticos también suelen difuminar estas distinciones.

El verdadero significado del desarrollo doctrinal
Una comprensión genuinamente católica del desarrollo doctrinal significa:
  • Articulación más clara,
  • Aplicación más completa de los principios perennes, y
  • Una condena más precisa de los abusos.
No significa:
  • Que la Revelación esté en evolución,
  • La Iglesia despierta moralmente de siglos de oscuridad, o
  • Que el cristianismo aprenda la dignidad humana del liberalismo moderno.
Esa idea es evolucionismo modernista.

Cuando papas posteriores condenaron con mayor claridad las formas cada vez más brutales y racializadas de esclavitud, esto representó desarrollo en la aplicación, no el descubrimiento de una verdad moral previamente desconocida.

Los principios ya estaban incorporados en:
  • El Génesis,
  • El Evangelio,
  • La teología patrística,
  • La filosofía escolástica, y
  • La doctrina sacramental.
De hecho, la civilización moderna heredó su concepto de dignidad humana universal en gran medida de la metafísica cristiana.

La ironía es profunda: El liberalismo moderno condena con frecuencia al cristianismo utilizando categorías morales que el propio cristianismo legó al mundo.

El error de juzgar la Cristiandad con los criterios de la modernidad liberal.
El párrafo afirma, y ​​con razón, que «Los acontecimientos del pasado no pueden juzgarse de forma anacrónica».
  
Sin embargo, casi de inmediato procede a comparar la cristiandad con el vocabulario moral de la modernidad liberal.
   
Esta contradicción no es casual. Refleja un método de distracción claramente modernista: rechazar verbalmente el anacronismo mientras se somete, en la práctica, la historia católica a los estándares ideológicos modernos.

El hombre moderno juzga habitualmente la cristiandad medieval a través de lentes ajenas a la época misma:
  • El igualitarismo ilustrado,
  • El individualismo liberal,
  • Las nociones seculares de derechos autónomos, y
  • Un sentimiento humanitario poscristiano desvinculado del Evangelio.
En este marco, la Cristiandad no se considera una civilización orientada hacia el reinado de Cristo y la salvación de las almas, sino un intento fallido de democracia moderna. De este modo, se falsea todo el orden histórico.

El resultado es un tribunal moral profundamente selectivo:
  • Los imperios paganos son “productos de su tiempo”,
  • Las atrocidades revolucionarias se excusan como “necesidad histórica”,
  • El colonialismo secular se contextualiza,
  • Las masacres comunistas se relativizan,
  • Sin embargo, solo la cristiandad es convocada sin cesar ante el tribunal del sentimiento liberal moderno.
Así, se recuerdan las Cruzadas mientras se minimiza la expansión islámica. Se denuncia la Inquisición mientras se romantiza el terror revolucionario. Los castigos medievales se presentan como bárbaros, mientras que la matanza mecanizada moderna, el aborto y la tiranía ideológica se tratan como desafortunados excesos del progreso.

Esta indignación selectiva revela algo más profundo: la modernidad no se limita a criticar a la cristiandad por fallos particulares; le molesta el principio mismo de una sociedad públicamente sujeta a Jesucristo y a su Iglesia.

Por lo tanto, un católico debe rechazar este marco histórico distorsionado. Ciertamente, existieron pecados y abusos individuales dentro de las sociedades cristianas, pues la Iglesia siempre ha tenido pecadores. Pero la cristiandad debe ser juzgada según sus propios principios sobrenaturales, objetivos y circunstancias históricas; no según los dogmas de la modernidad liberal, que surgieron de una civilización que ya había abandonado a Cristo.

En efecto, una de las grandes ironías de la modernidad es esta: El mundo moderno toma prestados muchos de sus instintos morales del cristianismo, al tiempo que condena la misma civilización cristiana que los engendró.

¡Qué comedia tan triste!

La Sede Apostólica y la “legitimación” de la esclavitud
Otra distinción necesaria: Las intervenciones papales en materia de esclavitud fueron a menudo respuestas jurídicas o políticas a realidades geopolíticas complejas.

Esto no significa que la Iglesia enseñó la esclavitud como un ideal, o que aprobaba dogmáticamente la explotación racial.

Numerosos documentos papales condenaban los abusos contra los pueblos indígenas. De hecho, León XIII, en «In Plúrimis», ofrece un testimonio en el que invoca explícitamente a sus predecesores para demostrar que la Iglesia llevaba mucho tiempo conteniendo, condenando y combatiendo la esclavitud, tanto en principio como en la práctica.
  • Papa Eugenio IV (Sicut Dudum, 1435): Condena la esclavitud de los cristianos recién convertidos y ordena su liberación inmediata bajo pena de excomunión. No se trata de una mera desaprobación, sino de un juicio moral coercitivo.
  • Papa Pablo III (Sublimis Deus, 1537): Declara que los pueblos indígenas son plenamente humanos, capaces de tener fe e injustamente esclavizados. Una afirmación doctrinal de la dignidad humana frente a la esclavitud racializada.
  • Papa Urbano VIII (Commissum Nobis, 1639): Prohíbe la esclavitud de los pueblos indígenas y refuerza las censuras previas. Se trata de continuidad y aplicación, no de novedad.
  • Papa Benedicto XIV (Immensa Pastorum, 1741): Reprende la opresión y la esclavitud vinculadas a la explotación colonial. Su aplicación moral se está ampliando al abuso sistémico.
  • Papa Pío VII (Congreso de Viena, 1815): Insta a la abolición del comercio de esclavos mediante la diplomacia. El papado actúa en el ámbito internacional contra la esclavitud.
  • Papa Gregorio XVI (In Supremo Apostolatus, 1839): Condena explícitamente la trata de esclavos y prohíbe la participación católica. Una denuncia clara y universal de este comercio.
  • El Papa Pío IX mantiene y refuerza estas condenas.
La enseñanza se conserva, no se redescubre.

La realidad histórica en torno a las condenas papales de la esclavitud injusta, el secuestro y la crueldad es compleja y presenta aspectos diversos.

Las narrativas modernistas lo simplifican en: «La Iglesia apoyó la esclavitud hasta que la moral moderna la corrigió».

Es fácil ver que se trata de una propaganda secular deplorable y no de historia católica seria.

Mientras tanto, uno de los hechos más ignorados en las condenas modernas de la cristiandad es la inmensa labor realizada por las órdenes religiosas católicas para el rescate y la liberación de esclavos. Órdenes como los Mercedarios y los Trinitarios fueron fundadas con la aprobación papal precisamente para redimir a los cautivos, a menudo ofreciendo sus propias vidas a cambio de cristianos encarcelados y esclavizados.

Durante siglos de conflicto en el Mediterráneo y más allá, innumerables sacerdotes, monjes y frailes agotaron los recursos de la Iglesia para liberar a esclavos del cautiverio musulmán y otras formas de servidumbre. Sin embargo, los relatos modernos rara vez mencionan estas heroicas obras de misericordia. Los pecados de la Iglesia, aunque falsamente imputados, se repiten sin cesar; sus sacrificios, en cambio, se entierran silenciosamente. Esta memoria selectiva no ilumina la historia: la distorsiona.

El papa León XIII y el siglo XIX
El párrafo invoca al Papa León XIII como si el siglo XIX hubiera marcado el momento en que la Iglesia finalmente “alcanzó” la verdad moral respecto a la esclavitud. Pero este planteamiento es profundamente engañoso.

Como ya se ha demostrado, sin duda las condenas papales se volvieron más explícitas y universales en su tono durante ese período. Sin embargo, la explicitud no es lo mismo que la invención doctrinal.

El siglo XIX fue testigo de la expansión de formas de esclavitud caracterizadas por:
  • La explotación industrial a una escala sin precedentes,
  • Teorías racistas disfrazadas de ciencia,
  • El tráfico comercial colonial de poblaciones enteras, y
  • La deshumanización sistemática impulsada por la maquinaria económica moderna.
Lo que antes existía en formas jurídicas más localizadas se transformó en vastos sistemas ideológicos y comerciales de degradación humana. El mundo moderno mecanizó la crueldad.
   
Ante estos acontecimientos, la Iglesia habló con creciente precisión y urgencia. Pero esto no se debía a que la revelación divina hubiera madurado repentinamente tras dieciocho siglos de vacilación moral. Más bien, los principios perennes ya contenidos en el Apocalipsis se estaban aplicando de forma más explícita a las nuevas circunstancias históricas.

La distinción es crucial.

La Iglesia no «descubrió» la dignidad humana en el siglo XIX. Siempre había enseñado que el hombre fue creado a imagen de Dios, redimido por Cristo y destinado a la unión sobrenatural con Él. De estas verdades emanan los principios morales que condenan la degradación de la persona humana.

Así pues, cuando papas posteriores condenaron la esclavitud moderna con mayor claridad, no estaban corrigiendo el Evangelio ni superando la sabiduría moral de siglos anteriores. Simplemente estaban desarrollando las implicaciones de verdades que ya habían sido confiadas a la Iglesia desde sus inicios.

Esto es un auténtico desarrollo doctrinal: una aclaración orgánica sin mutación de principios.

Sin embargo, la narrativa modernista defendida por el Imitador de León propone sutilmente algo mucho más radical: que la propia Iglesia era moralmente deficiente hasta que fue iluminada por la conciencia humanitaria moderna.

Esa sugerencia trastoca por completo la comprensión católica de la Revelación y la Tradición. Transforma a la Iglesia, de maestra con ayuda divina, en una institución histórica gradualmente educada por la civilización secular.

Ante esta distorsión modernista, los católicos deben insistir en la distinción necesaria: El crecimiento en la aplicación explícita no es una evolución de la verdad misma. La bellota se convierte en roble; no se convierte en otra especie.

La peligrosa fórmula modernista: «La Iglesia aprendió de la historia». Este es el verdadero peligro teológico.

La teología modernista reemplaza sutilmente la Revelación divina con la conciencia histórica.

Trata la doctrina casi como si fuera una conciencia social en constante evolución.

Así pues, la Iglesia se presenta como:
  • Moralmente inmadura en la antigüedad,
  • Progresivamente iluminada a través de la experiencia histórica, y
  • Finalmente, se llegó a la ética humanitaria moderna.
Esto socava la confianza en:
  • La perfección de la Revelación,
  • La constancia de la doctrina católica, y
  • La dirección divina de la Iglesia.
La teología católica tradicional enseña, en cambio, que:
  • La Revelación concluyó con los Apóstoles,
  • La doctrina puede profundizarse en su expresión, pero la Verdad misma no evoluciona.
La Iglesia puede explicarlo. Ella no se reinventa moralmente.

«Una herida en la memoria cristiana»
Esta expresión proviene de un lenguaje penitencial característico del modernismo.

Ciertamente, los cristianos han pecado. Ciertamente, se han cometido injusticias.

Pero los modernistas hablan como si la propia Iglesia fuera moralmente culpable como institución defectuosa, en lugar de distinguir entre la doctrina divina y los miembros pecadores.
   
La teología católica hace esta distinción con mucho cuidado.

La Iglesia es santa porque:
  • Su Fundador es santo,
  • Su doctrina es santa,
  • Sus sacramentos son sagrados.
Sus miembros pueden ser pecadores.

La retórica modernista y secular desdibuja esta distinción y habla de “la Iglesia” casi como una criminal histórica colectiva que necesita una disculpa perpetua ante el mundo moderno.

Esto se hace para dañar el prestigio católico y debilitar la confianza en la constitución divina de la Iglesia.

La obsesión modernista con la culpa católica
Otra característica llamativa de la mentalidad modernista es su persistente fijación en la culpa católica. Ciertos temas históricos son continuamente puestos bajo un foco acusatorio:
  • las Cruzadas,
  • la Inquisición,
  • esclavitud,
  • expansión colonial,
  • actividad misionera,
  • estados confesionales.
Estos temas se repiten sin cesar como acusaciones morales contra la propia civilización católica.

Sin embargo, la selectividad resulta reveladora.

Las mismas voces que hablan incesantemente sobre los pecados de la cristiandad a menudo mantienen una curiosa moderación respecto a: 
  • La barbarie y crueldad ritual del paganismo,
  • Los sistemas masivos de esclavitud islámica que se extienden a lo largo de los siglos,
  • La violencia exterminadora del comunismo ateo,
  • Las masacres revolucionarias nacidas de la ideología secular,
  • El imperialismo y explotación económica liberal,
  • La matanza industrializada del aborto,
  • La industria mundial de la pornografía,
  • La destrucción del matrimonio y la vida familiar, y
  • Los regímenes modernos construidos explícitamente sobre la base del ateísmo.
El desequilibrio es demasiado sistemático como para ser accidental.

La cuestión no radica en si los católicos reconocen los abusos históricos. Los católicos comprometidos no niegan la pecaminosidad humana a lo largo de la historia. La Iglesia siempre ha reconocido que sus hijos pueden traicionar las verdades que enseña. Sin embargo, el modernismo aborda la historia con un enfoque completamente distinto: no la purificación a través de la verdad, sino la reconciliación con el espíritu de la época mediante la autoacusación perpetua.

Por lo tanto, la civilización católica histórica queda permanentemente en el banquillo de los acusados, mientras que la civilización secular moderna asume el papel de juez moral.

Esta inversión conlleva enormes consecuencias psicológicas.

Un pueblo al que se le enseña a considerar su propia civilización principalmente a través del prisma de la culpa perderá gradualmente el instinto de preservación. Así, los católicos se convierten en:
  • Avergonzados de la Cristiandad,
  • Avergonzados de la autoridad católica,
  • Avergonzados del celo misionero,
  • Avergonzados de la jerarquía,
  • Avergonzado de la certeza moral,
  • Avergonzados incluso de la sola idea de una civilización públicamente orientada hacia Cristo.
El resultado es una parálisis civilizatoria.

Una sociedad privada de confianza histórica no puede defender sus instituciones, transmitir su cultura ni resistir ideologías hostiles. Una vez que una civilización aprende a despreciar sus propios fundamentos, la rendición es solo cuestión de tiempo.

Por eso, el tratamiento modernista de la historia nunca es meramente académico. Tiene una función pedagógica. Adiestra a los católicos para que vean el orden secular moderno como moralmente ilustrado, y la época de la civilización católica como fundamentalmente opresiva e inferior.

En ese contexto, el arrepentimiento deja de significar la conversión a Cristo y se convierte, en cambio, en una sumisión ideológica a la modernidad.

Conclusión católica tradicional apropiada
Una postura católica tradicional equilibrada afirmaría:

Puntos verdaderos
  • En la historia se han producido graves abusos.
  • Los cristianos a veces fallaban moralmente.
  • Ciertas formas de esclavitud eran profundamente contrarias a la caridad y la justicia cristianas.
  • Las condenas explícitas se fueron desarrollando con el tiempo.
Pero también:
  • La Iglesia siempre enseñó la dignidad humana.
  • La doctrina no evolucionó del error a la verdad.
  • Las formas históricas de servidumbre no eran todas idénticas.
  • Las narrativas modernistas exageran la culpa eclesiástica.
  • La Iglesia jamás debe ser retratada como moralmente ilustrada por la modernidad secular.
  • La Iglesia civilizó a las naciones mucho antes de que existiera el liberalismo moderno.
  • De hecho, muchos de los instintos morales que ahora se utilizan como arma contra la historia católica nacieron precisamente de la civilización cristiana.
Ahí reside la gran ironía: la modernidad se apropia de la moral cristiana mientras repudia la cristiandad misma. Del mismo modo, los modernistas se apropian del nombre católico mientras socavan el catolicismo en cada detalle: doctrina, historia, disciplina, autoridad, culto, ¡en todo!

No al imitador modernista de la reinterpretación de la historia católica que hizo León XIII.

No al modernismo, la síntesis de todas las herejías.

No a los modernistas, los más perniciosos adversarios de la Iglesia.

Sin duda, la IA debe seguir siendo una herramienta subordinada al destino eterno del hombre, no una fuerza que remodele la verdad, la moral y la naturaleza humana según el poder tecnocrático.

Pero aquellos que pasaron décadas normalizando la ambigüedad teológica, el indiferentismo religioso y el relativismo doctrinal tienen poca credibilidad moral a la hora de advertir al mundo sobre los peligros de las realidades sintéticas y la verdad manipulada.

Una civilización no puede defender por mucho tiempo la realidad objetiva después de haber debilitado sistemáticamente el concepto mismo de verdad religiosa objetiva.

Por lo tanto, los católicos no deben dejarse llevar por la puesta en escena modernista: la crisis más profunda de nuestra época no comenzó con la inteligencia artificial, sino con el abandono de la claridad respecto a Dios, la verdad, la Iglesia y la salvación de las almas; un abandono del cual los modernistas son los principales propagadores.
  
¡Piénsalo!

viernes, 24 de julio de 2026

PORTAL DE NOTICIAS VATICANO NORMALIZA LA INMORAL FECUNDACIÓN IN VITRO

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

Vatican News, el costoso portal de noticias del Vaticano con una modesta audiencia en línea, publicó el artículo “Reproducción asistida: cuando la IA se usa contra los seres humanos” (titulado en español como “Procreación asistida: el papel de la IA divide a la bioética”) el 21 de Julio sobre las implicaciones éticas de la inteligencia artificial en la fecundación in vitro (FIV).
  
El artículo (publicado en ocasión de la inauguración del primer laboratorio de fertilidad totalmente automatizado en Estados Unidos) trata la FIV intrínsecamente mala como una forma establecida de “reproducción médicamente asistida” y se centra en los riesgos que plantea la automatización.
   
El autor del artículo es un tal Davide Dionisi, que trabajó durante más de 25 años en Radio Vaticana–Vatican News y ahora es el Enviado Especial de Italia para la Promoción de la Libertad de Religión y la Protección de las Minorías Religiosas.
  
Dionisio se apoya en los comentarios de la filósofa especialista en bioética Laura Palazzani, miembro de la Pontificia Academia para la Vida.
  
Palazzani argumenta que la tecnología debe “apoyar el proceso clínico” en lugar de reemplazar al médico. Ella insiste en que los médicos siguen siendo indispensables durante los procedimientos que incluyen «la recuperación y el procesamiento de gametos, la fertilización in vitro y el cultivo y la transferencia de embriones».
  
Una de las preocupaciones centrales del artículo es la posibilidad de que los algoritmos, en lugar de los embriólogos, puedan decidir qué embriones deben transferirse.
   
«Por lo tanto, existe un riesgo bioético específico cuando es un algoritmo, y no solo el embriólogo, el que evalúa y selecciona los embriones a transferir», dice Palazzani. Ella pide supervisión humana, transparencia y responsabilidad en la selección de embriones.

lunes, 20 de julio de 2026

LE SALTÓ EL COPYRIGHT AL VATICANO


El Vaticano ha visto bloqueado el acceso en YouTube a su documental “Leone a Roma” (León en Roma) después de una demanda de derechos de autor que involucra a la radio y televisión pública de Italia, RAI, informó Silere non possum.
  
Un aviso en VaticanNews.va dijo que el vídeo, parte de una trilogía que abarcó Chicago y Perú, había sido puesto fuera de servicio debido al contenido reclamado por RAI. El documental narra los años de Riggitano-Prévost en Roma antes de su “elección”, y fue producido por el Dicasterio para la Comunicación, que ha sido criticado por su incompetencia y altos costos.
  
Este incidente es notable porque el Vaticano y la RAI tienen una asociación de larga data en la transmisión y producción de medios de comunicación.
  
La razón de la reclamación de derechos de autor aún no ha sido aclarada públicamente.
  
Lo irónico es que el atornillado director editorial de VaticanNews, Andrea Tornielli, de ordinario inflexible guerrero blandiendo el copyright y las difamaciones contra los medios que no se alinean a su línea en el Palacio Pío, cuando es de sus adictos como su ahijado Salvatore Cernuzzio (director de la trilogía documental de marras), se hace la vista gorda.

ACTUALIZACIÓN (22 de Julio): Pocas horas después de que Silére non possum publicará la noticia (que desde el viernes circulaba en Alemania por la emisora archidiocesana coloniense DomRadio), en la noche del 20 de Julio, el documental volvió a estar disponible, y la RAI emitió el comunicado de circunstancia diciendo que «el supuesto bloqueo duró unas pocas horas» y que el material acusado «había sido debidamente solicitado y publicado formalmente». Tomarlo como de quien viene (una organización subvencionada por una licencia que los contribuyentes italianos pagan volénter aut nolénter en la factura de electricidad) y por quien viene (un Andrea Tornielli que quiere hacer el mayor ruido posible mientras regresa a la intrascendencia de la que nunca debió salir) para un documental que ni siquiera los empleados del Vaticano vieron…

jueves, 16 de julio de 2026

¡Y ESTE ES AQUEL TRUDEAU-CASTRO! PARA LO QUE QUEDÓ…


El exprimer ministro canadiense Justin Trudeau-Castro Sinclair aparece en el segundo plano del vídeo promocional de la canción “Watch It Burn” (Míralo quemar) de su noviecita la cantante y activista pro-LGBT y pro-aborto Katherine Elizabeth Hudson Perry “Katy Perry” (fingir sorpresa, hija de pastores pentecostales).
  
  
El vídeo (que recomendamos NO ver) incluye escenas dentro de una iglesia en Aix-les-Bains (Saboya, Francia), con Perry mostrándose sentada en un banco de la iglesia.

La actuación del expremier canadiense ha sido fuertemente criticada. «De dirigir un país del G7 a ser material de archivo», dijo el anfitrión de pódcast líbano-australiano y comentarista político Mario Nawfal; y el escritor judeo-líbano-canadiense y profesor en la Universidad de Concordia Gad Saad (en árabe جَادَ سَعْد; en hebreo גָּד סַעַד) sentenció: «Es una mancha indeleble sobre Canadá que semejante individuo estuviese en el poder durante diez años».
  
La imagen, combinada con la letra “Watch it burn” (supuestamente sobre la ruptura de la cantante con el actor Orlando Jonathan Blanchard Copeland Bloom, con quien tuvo una hija), es una reminiscencia de la ola de incendios de iglesias en Canadá durante el régimen de dictadura constitucional de Trudeau-Castro.
  
Desde 2021, más de 120 iglesias han sido dañadas por incendios o vandalismo posterior al bulo de las fosas comunes de niños indígenas en los internados eclesiásticos (por el cual se gastaron 216,5 millones de dólares canadienses de los contribuyentes, y NUNCA se emitió una mísera disculpa cuando se comprobó que era mentira) que se tragó entero el infame Francisco Bergoglio en su gira por Canadá.

jueves, 2 de julio de 2026

“La Marselleise” EN UNA IGLESIA POR UN PARTIDO DE FÚTBOL (Y LA CHAPUCERA JUSTIFICACIÓN DEL OBISPÓN)


Tuvo lugar una retransmisión del partido del Mundial de Fútbol entre Francia y Noruega (que la primera ganó con un marcador de 4 goles a 1) en plena nave de la iglesia de Nuestra Señora de las Virtudes de Ligny-en-Barrois (región histórica de Lorena, Francia) el pasado 26 de Junio. 

Se trata de una preciosa iglesia gótica-renacentista del siglo XVI, con maravillosas vidrieras y una imagen de Nuestra Señora muy venerada en la región.
 
La iniciativa de ver el partido en ella fue aprobada por su párroco el presbítero Mickaël-Joseph Fleury (“instalado” el 18 de Junio de 2006), en colaboración con el ayuntamiento (encabezado por el alcalde Jean-Michel Guyot, del partido “centroderechista” Unión de Demócratas e Independientes). Unas 80 personas siguieron el partido desde el interior del templo.

El motivo alegado por los organizadores fue ofrecer a los vecinos un espacio fresco y seguro durante la canícula estival. El templo, al tratarse de un edificio que cumple las normas de seguridad para la presencia de público, fue elegido como solución después de que las altas temperaturas y la negativa de la prefectura a autorizar una “fan zone” al aire libre y la no disponibilidad del Salón de las Anunciadas obligaran a buscar un lugar alternativo.

Para ello, se colocó una pantalla gigante frente a la mesa. El ambiente, en general, fue el propio de un evento deportivo, con comida y bebida, vítores y aplausos, que resultaron muy chocantes dentro de una iglesia.
   
Durante la retransmisión del partido, además, se cantó dentro del templo “La Marsellesa”, el himno nacional francés, cuyo origen es marcadamente masónico y anticlerical.

La parroquia de Ligny-en-Barrois pertenece a la diócesis de Verdún. Tras la publicación de la retransmisión del partido por Tribunne Chrétienne y las redes sociales, el obispón local, Joseph-Marie-Édouard de Metz-Noblat y Charlery de La Masselière (“instalado” presbítero el 28 de Mayo de 1987, y obispón el 16 de Marzo de 2014 por Thierry Romain Camille Jordan Roquebert) publicó en el canal de YouTube de la diócesis un vídeo de más de tres minutos donde básicamente dijo que «no había nada de ofensivo» en tal proceder, que «no hubo profanación al Santísimo Sacramento» (que de todos modos NO TIENEN) porque lo retiraron, y el templo volvió al culto la mañana siguiente. Incluso atentó justificarlo de esta manera tan peregrina:
«Sin duda hubo algunos gritos, una canción de celebración y algunos aplausos, como sucede cuando se celebra un concierto en una iglesia o cuando se realiza una exposición en una iglesia.
   
Algunas personas me han dicho: “Pero una iglesia es un lugar de oración”. Me atrevo a esperar que, debido a que estaban en la iglesia, un número de personas fueron capaces de orar por el éxito de su equipo favorito. También me atrevo a esperar que, al entrar en una iglesia, algunos de ellos hayan descubierto un lugar donde tal vez nunca antes habían puesto un pie».
  

Y por supuesto, dando muestra de sinodalidad y escucha fraterna, la diócesis deshabilitó la opción de comentarios en el vídeo.

miércoles, 24 de junio de 2026

OTRO QUE SE BAJA DE LOS “PRESBÍTEROS INFLUENCERS” (Y DEL PRESBITERADO)


El presbítero español Damián María “Padre Damián” Montes Martínez C. Ss. R., de 40 años, anunció antier 22 de Junio en un vídeo de su cuenta de Instagram que finalmente deja el sacerdocio: «Después de casi tres años de preguntas, de búsqueda, de silencios y de una profunda lucha interior, he decidido retirarme definitivamente del ejercicio del ministerio sacerdotal».
  
Nieto de la cantaora de flamenco Elisa Rueda “La del Horno”, Montes Martínez se hizo famoso porque, dos años después de haber sido “instalado” presbítero en 2013 en el Santuario del Perpetuo Socorro en su natal Granada (España), participó en el programa de telerrealidad “La Voz” en el canal Telecinco (donde compitió en el equipo de Antonio Orozco), haber recibido en 2016 el Premio “Bravo” de la Música de la Conferencia Episcopal Española, y por haber sido colaborador del magacín “Y ahora Sonsoles” de Antena 3.
  
Prefiere mantener en privado las “razones serias” que convirtieron su ministerio en una experiencia «muy triste y muy difícil en algunos momentos».
  
Mirando hacia el futuro, espera «la oportunidad de una vida nueva, compartida o de formar mi propia familia».
  
Ha tomado un empleo de profesor de Lengua y Literatura en el Liceo Europeo de Madrid y desempeña el cargo de vicedirector académico de la Fundación Ernesto Cardenal. Montes «nació poeta y artista».
   
Como presbítero misionero, Montes tuvo la oportunidad de visitar países como India, Honduras, Tailandia y Colombia, así como varias ciudades de España e Italia.
  
Presbítero radical pro-homosexual y envuelto en controversia
Montes fue uno de los presbíteros católicos más abiertamente pro-homosexuales de España.
  
En una entrevista de 2021 con El País, dijo que “bendeciría” personalmente a los homosexuales y atacó a la Iglesia por enseñar que los pecados sexuales son pecados.
 
En una entrevista de Televisión Española en 2022, dijo: «La Iglesia debe acoger realidades complejas como la homosexualidad». También habló de haber escrito poesía sobre el amor homosexual y elogió los gestos de Francisco Bergoglio hacia los homosexuales.
  
En 2023, defendió públicamente las “bendiciones” para las “uniones” homosexuales y escribió que los homosexuales habían sido dejados fuera «durante demasiado tiempo». Un mes después, él “bendijo el “matrimonio civil” de dos homosexuales en la ermita de la Santísima Trinidad en la finca “El Campillo” del municipio madrileño de San Lorenzo del Escorial un mes después, siendo denunciado por el presbítero Juan Manuel Góngora de La Sacristía de la Vendée.
  
En Febrero de 2024 se conoció su asistencia junto a su cofrade el entonces seminarista (actualmente presbítero) Antonio Puerto Diosdado al espectáculo irreverente “La capital del pecado 2.0” conducido por el actor, humorista y expolicía Juan Dávila (seudónimo de Juan López Fernández-Dávila). Allí, al ser reconocido por alguien del público que le recordó que debía presidir al día siguiente la cena Novus Ordo, Montes increpó diciendo: «Ven aquí. A este le voy a dar una hostia consagrada (sic)».
  
Otro más a la bolsa
Con su salida, Montes Martínez se suma así a otros presbíteros conciliares que a consecuencia de la fama adquirida en prensa, radio, televisión y redes sociales, decidieron pedir la “reducción” al estado laico (aunque a la verdad NUNCA SALIERON DÉL), como Alberto Ricardo Cutié Boye (2009), Alberto José Linero Gómez CJM (2018), Xavier Novell Gomá (2021), Daniel Pajuelo Vásquez SM (2023), Francisco Samuel Bonilla Amaya y Matthieu Jasseron (2024), y Alberto Ravagnani (2026).

martes, 9 de junio de 2026

BARRON RECOMIENDA PELÍCULA DE TERROR INMORAL

Traducción del artículo publicado en NOVUS ORDO WATCH.
   
El obispo Robert Barron respalda “Obsesión”…
«VE A VERLA»: OBISPO CONSERVADOR DEL NOVUS ORDO RECOMIENDA PELÍCULA DE TERROR SANGRIENTA, OBSCENA Y LLENA DE BLASFEMIAS.
  

En una publicación de X/Twitter ayer [2 de Junio, N. del T.], el “obispo de los medios” de la Iglesia del Vaticano II Robert Emmet Barron Madine dio su rotundo respaldo a la espeluznante película de terror Obsesión, que actualmente se exhibe en los cines de todo Estados Unidos.

La película ha recibido oficialmente la clasificación “R” (“Restringida”) por parte de la MPA, lo que significa que cualquier persona menor de 17 años debe estar acompañada por un padre o tutor adulto para poder verla en una sala de cine. La razón de esta clasificación es «violencia sangrienta intensa, imágenes espeluznantes, contenido sexual, lenguaje explícito y desnudez gráfica breve».

Hablaremos de eso en un momento.
  
Barron sobre “Obsesión”: «Importantes verdades espirituales»
Primero, echemos un vistazo a lo que el “obispo” Barron publicó en X:
«La película de terror “Obsesión” ha sido un éxito inesperado en taquilla este verano. Con un presupuesto de alrededor de un millón de dólares, ya ha recaudado más de ciento cincuenta millones. Pero no se trata solo de un éxito financiero; también es una película espiritualmente interesante. La trama gira en torno al ardiente deseo de un joven de ser amado por la mujer que ama. Buscando un regalo para Nikki en una tienda esotérica, Bear encuentra un dispositivo que se anuncia como “Sauce de un Deseo”. Si rompes el palo y pides un deseo, este se hará realidad. Desesperado, sigue las instrucciones y funciona a la perfección. La antes tímida Nikki se entrega por completo al encantado Bear. Todos sus sueños, al parecer, se han cumplido. Entonces, las cosas se complican. No revelaré más detalles de la trama. Baste decir que Nikki devora al joven y lo empuja hacia la desesperación.
   
A lo largo de esta película, no dejaba de pensar en la famosa frase de Oscar Wilde: “Lo único peor que no conseguir lo que uno quiere es conseguirlo”. La cuestión espiritual que subyace aquí es algo que los grandes maestros han reconocido durante siglos y que se encuentra en el corazón mismo de la revelación bíblica: si vinculas tu deseo más profundo a algo o a alguien que no sea Dios, no encontrarás satisfacción, sino destrucción. Esta es la enseñanza moral que subyace a la gran oración del Shemá: “Escucha, Israel, el Señor tu Dios es el único Señor”. Jesús lo reitera cuando dice: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”. El Salmista lo afirma cuando canta: “Solo en Dios descansará mi alma”.
   
Durante el rito de la Confirmación, les hago a los jóvenes una serie de preguntas, la primera de las cuales es: “¿Renunciáis a Satanás y a todas sus obras y promesas vacías?”. A lo largo de los siglos, Satanás ha hecho la misma promesa vacía: “Os daré algo inferior a Dios y seréis felices”. En realidad, los arruinará, y cuanto más intenten obtenerlo, más infelices serán. Lo que queda claro en el transcurso de “Obsesión” es que los dueños de la tienda de ocultismo donde Bear compró el fatídico sauce de los deseos están, de hecho, involucrados con poderes espirituales muy oscuros. En mis conversaciones con exorcistas, escucho una y otra vez que aquellos que caen en las garras del diablo comienzan incursionando en el ocultismo.
   
“Obsesión” es una buena película de terror. Si te gusta el género y no eres muy aprensivo, ve a verla. No solo te asustará, sino que también te ofrecerá importantes reflexiones espirituales» (“Obispo” Robert Barron, publicación en X, 2 de junio de 2026; ver captura de pantalla del tuit aquí).
Al momento de escribir esta entrada del blog, el tuit de Barron ha acumulado más de 237.000 visualizaciones en menos de 48 horas. Para bien o para mal, este hombre tiene influencia sobre las almas. ¡Qué espantoso que esté dispuesto a usarla para inducir a la gente al pecado de esa manera!
   
Recomendar una película tan obscena como Obsesión con el argumento de que «ofrecerá importantes verdades espirituales» es mera fachada. La ruina espiritual que supone ver algo tan profano, cruel, impuro y repugnante supera con creces el posible beneficio espiritual de comprender que no podemos encontrar la felicidad plena en las criaturas (cabe pensar que la referencia de Barron al escandaloso sodomita Oscar Wilde es otro guiño intencionado a la inmoralidad).
    
Si el verdadero interés de Barron radicara en enseñar a la gente la verdad espiritual, recomendaría que se sumergieran en los escritos de San Agustín de Hipona, San Alfonso María de Ligorio o el Padre Tomás de Kempis, en lugar de sugerirles que se revuelquen en la última carga de estiércol de Hollywood.
   
¿Cuántos pecados mortales cometerán quienes “disfruten” de esta película siguiendo el consejo “episcopal” de Robert Barron? Solo Dios lo sabe.

Sin embargo, incluso Barron entiende que a veces es apropiado incluir una advertencia; así que, aunque guarda absoluto silencio sobre cualquier peligro espiritual o moral que la película pueda presentar a los espectadores, se complace en moderar su recomendación de “ve a verla” con la condición de que al espectador le guste el género y no sea demasiado aprensivo. ¡Después de todo, no querría ser responsable de recomendar a la gente que vea una película que les aburra o les dé asco!
    
Aquí vemos un síntoma tan típico de la religión del Novus Ordo: la preocupación principal (y a menudo exclusiva) es siempre la vida natural y el bienestar temporal, nunca lo sobrenatural ni lo espiritual. ¿Te incomoda la película? ¡Entonces evítala! ¿Ofende a Dios y te tienta a pecar? ¡No hay problema, ¿a quién le importa?!
   
Si bien las palabras de Barron se oponen aparentemente al ocultismo, al diablo y al pecado, su recomendación de ver la película neutraliza por completo sus comentarios, al menos en la práctica. El ser humano tiende a consentir lo que sus sentidos y emociones le presentan concretamente, incluso si ha recibido un mensaje verbal sobre cómo interpretarlo. La recomendación de Barron de «ir a verla» es prácticamente lo mismo que sugerirle a alguien que entre en un burdel para que aprenda la belleza y la importancia de la castidad (cf. Mt 5:27-28). ¡Es un pacto con el diablo!
  
Suciedad, suciedad y más suciedad
Volviendo al contenido de Obsesión, la calificación de la película según el sitio novusordita Our Sunday Visitor News es “O”, de “moralmente ofensiva”, la peor categoría posible. El crítico explica por qué:
«La película contiene violencia excesiva y sangrienta, imágenes espeluznantes, actividad sexual prematrimonial gráfica con desnudez trasera, desnudez total en un contexto no sexual, cohabitación, temas ocultistas y de suicidio, un incidente escatológico repulsivo, algunos usos de blasfemias, palabrotas más suaves frecuentes, referencias al incesto, lenguaje grosero y vulgar generalizado, y un par de expresiones groseras» (John Mulderig, “Obsesión” , OSV News).
Sin embargo, para Robert Barron la película es «espiritualmente bastante interesante». No cabe duda de que tendrá un impacto en la vida espiritual de los espectadores, pero no de forma positiva.
  
Las reseñas de medios de OSV News son las sucesoras de las calificaciones de películas que otorgaba el ahora desaparecido Catholic News Service, después de que la llamada Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) dejara de evaluar películas. La USCCB, a su vez, fue la sucesora de la Legión Católica de la Decencia.
  
El sitio web de reseñas y calificaciones de películas Kids-in-Mind, que no es religioso pero sí extremadamente útil, y que simplemente expone de forma objetiva y detallada todos los elementos potencialmente ofensivos presentes en una película en particular, le ha dado a Obsesión una calificación de 7-8-10, como se indica a continuación:
   

Quienes “necesiten” conocer los detalles de las dos primeras categorías de la reseña de esta película, más allá de lo ya descrito en la reseña anterior, pueden encontrarlos aquí, pero no revelaremos nada más en este blog. Basta con la categoría de “lenguaje” para condenar al obispo Barron.
«Aproximadamente 82 “palabra con F”, 6 referencias sexuales, 21 términos escatológicos, 3 términos anatómicos, 2 obscenidades leves, insultos (menos cursi, perdedor, friki, en la friendzone, extraño, tan vergonzoso, libro cerrado, raro, estafa, apesta, raro, loco, súper raro, aterrador, cosas raras, psicótico, obvio), exclamaciones (lo que sea, ew, me asustas, te siento culpable, caramba, relájate), 1 blasfemia religiosa (¡hostia!), 16 exclamaciones religiosas...» (Fuente; texto en negrita añadido).
Otro sitio web de reseñas de películas laicas, Common Sense Media, también tiene detalles sobre Obsesión, que se pueden encontrar aquí.
   
Cabe preguntarse cuál es la motivación de Barron para recomendar esta terrible película. ¿Acaso solo intenta parecer “de moda” y “relevante” al hablar positivamente de una película de terror que glorifica la violencia sangrienta, el pecado sexual y las blasfemias? ¿O existe una motivación aún más siniestra?
  
Con su ministerio Word on Fire, Barron supuestamente se dedica a la evangelización, pero incluso si admitimos, por un momento, que logra conversiones al catolicismo, ¿de qué sirve si esas almas convertidas terminan en el Infierno? Viene a la mente la reprimenda de nuestro Señor a los fariseos: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, que vais por mar y tierra haciendo un solo prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis con vuestro ejemplo dos veces más digno del infierno que vosotros mismos» (Mt 23:15).
  
Recomendaciones de películas inmorales: Un patrón conocido
El vergonzoso respaldo de Barron a Obsesión recuerda bastante a la alegre reseña que el diácono novusordita Steven Greydanus hizo de la inmunda película sodomita “Call Me By Your Name” (2017).
  
Otros escandalosos respaldos cinematográficos del lado “conservador” han venido del “P.” John Todd Zuhlsdorf Sabbe, quien en 2013 incitó a sus lectores a darle una oportunidad a “La vida de los otros” (2007; original alemán „Das Leben der Anderen“), y en 2022 dio un respaldo al menos indirecto a “No mires arriba” (2021). En 2014, el “Padre Z” llamó la atención sobre el “importante” 42.º aniversario de la película “Deliverance” (1972; “Defensa” en España, “Amarga pesadilla” en México y Perú, “Liberación” en Bolivia y “La violencia está en nosotros” en Argentina y Uruguay) insertando un videoclip en su blog que incluía blasfemias. Cualquiera que decidiera ver “Deliverance” debido a la recomendación de Zuhlsdorf (dada sin ningún tipo de advertencias o descargos de responsabilidad), descubrió que también incluía una escena brutal que clama al cielo por venganza, una que fue «tan incómoda [que] los camarógrafos evitaron mirar» según Wikipedia (no ponemos un enlace). En 2023, Zuhlsdorf promocionó alegremente un anuncio provocativo de maquinillas de afeitar.
  
Ahora que sabemos qué tipo de películas les gusta ver a los clérigos “conservadores” del Novus Ordo, como el obispo Barron, no quisiéramos ni imaginar lo que recomiendan los progresistas.
  
Nuestra recomendación es clara y constituye una advertencia: ¡No vayas a verla!

miércoles, 3 de junio de 2026

EL BABEL EN LA VISITA DE PRÉVOST A ESPAÑA

Noticias tomadas de distintas fuentes.

1.º ¿JUNTOS Y REVUELTOS? “BAD BUNNY” Y PRÉVOST, OCURRENTES EN MADRID.
   

La visita de León XIV Riggitano-Prévost a Madrid coincide con la gira del reguetonero puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio “Bad Bunny”, que ofrece diez conciertos en el estadio “Riyad Air” Metropolitano (sede del club de fútbol Atlético de Madrid) de la capital española entre el 30 de Mayo y el 15 de Junio.

Uno de los conciertos tendrá lugar el 6 de Junio, mientras un recién llegado Riggitano-Prévost presidirá la Vigilia con los jóvenes en la Plaza de Lima (cerca al estadio Santiago Bernabéu, la sede del Real Madrid).
  
La circunstancia fue resaltada luego que el presidente de la Generalidad de Cataluña, Salvador Illa Roca, publicó en la cuenta de Twitter de las Juventudes del Partido Socialista de Cataluña una selfie con Martínez Ocasio, que como parte de su presentación en Barcelona el 23 y 24 de Mayo, visitó de incógnito la iglesia de la Sagrada Familia.

Al respecto, el cardenal madridense José Cobo Cano planteó (como si no tuviera mejor cosa en mente) que Riggitano-Prévost y Martínez Ocasio se encuentren. «Madrid da para mucho», dijo al decadente portal marista chaminadiano Vida Nueva Digital.

Con todo, según proyecciones de impacto económico potencial, la visita de Riggitano-Prévost a España podría generar de entre 90 y 125 millones de euros (incluso, hay quien proyecta 150 millones), en parte por el aumento del 31% del precio de los hoteles en la capital (y en Barcelona, hasta el 80%). Cifras que, aunque grandes, están lejos de los casi 354 millones que reportó la visita de su antecesor Benedicto XVI Ratzinger para la Jornada Mundial de la Juventud de 2011.
  
2.º EL PATALEO SEPARATISTA CATALÁN POR LA “BENDICIÓN” DE LA TORRE DE LA IGLESIA DE LA SAGRADA FAMILIA.

Ni bien se publicó antier lunes 1 de Junio por parte de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice el libreto de los servicios novus ordo de la visita de León XI Riggitano-Prévost a España, estalló la polémica por parte de los separatistas catalanes porque para la “bendición” de la recién culminada Torre de Jesucristo de la iglesia de la Sagrada Familia de Barcelona al final de la cena el próximo miércoles 10 de Junio (a la que asistirá el deslegitimado presidente de gobierno Pedro Sánchez Pérez-Castejón) se realizará en castellano y no en catalán, a pesar que la entrada, la lección del Apocalipsis, el salmo, parte de la “oración de los fieles” y el Padre nuestro sean en este último.

La líder del partido separatista de derecha Alianza Catalana, Silvia Orriols, anunció que renunciaba a asistir al evento «por respeto a [Antonio] Gaudí y a Cataluña», mientras que el expresidente de la Generalidad, Carlos Puigdemont, calificó la situación de «vergüenza» y un insulto a Cataluña y a la memoria de Gaudí, además de acusar la Iglesia de situarse del lado de «la lengua del poder» (cuando en realidad el catalán es hablado solo por las clases altas y media alta) y llegó a vincular la decisión con un supuesto retorno al nacionalcatolicismo.

Del lado religioso, la Fundación “Mons. Joan Carrera” expresó su decepción porque el catalán tuviese solo un 20% de presencia en la celebración, y Joan Maluquer, miembro de la Liga Espiritual de la Madre de Dios de Montserrat, criticó al arzobispón de Barcelona Juan José Omella y Omella por no haber querido incorporar determinados símbolos identitarios catalanes en la organización del acto. Mientras, el obispón de Gerona, Octavio Vilá y Mayo O. Cist., dijo que hubiese querido que la “bendición” fuese en catalán y recordó que Francisco Bergoglio quería bendecir la imagen de la Virgen de Monserrat en ese idioma.

En respuesta, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, les reprochó a los catalanistas su hipocresía selectiva, recordando que no se les vio igual de preocupados por la lengua empleada en las mezquitas, los equipamientos públicos y las plazas donde se acababa de celebrar la Fiesta del Cordero (el Aíd al-Adha).
  
Finalmente, tras “solicitud” de la Generalidad encabezada por el sociata Salvador Illa Roca y del cardenal Omella, se logró que la “bendición” se hiciese simultáneamente en castellano y catalán.

3.º UNA ORACIÓN EN UN IDIOMA QUE NO HABLARÁ NINGUNO DE LOS ASISTENTES AL SERVICIO EN EL ESTADIO GRAN CANARIA (NO, NO ES EL LATÍN).
   

Infovaticana señaló que para la cena Novus Ordo el jueves 11 de Junio en el Estadio de Gran Canaria en Las Palmas (donde la Unión Deportiva Las Palmas hace de local), en la una de las peticiones de la oración de los fieles se rezará en wólof, por los difuntos y los náufragos que perdieron la vida en las aguas del Atlántico camino al “sueño europeo”.
  
El wólof (o volofo, como propuso el lexicógrafo Rafael del Moral para su castellanización) es un idioma perteneciente a la familia lingüística Níger-Congo y que, debido a la expansión del género musical mbalax (influenciado por el soul, blues, jazz, R&B y el rock estadounidense, la varieté francesa, la rumba congoleña y la música cubana), es hablado en Senegal y Gambia como lengua vehicular (los idiomas oficiales son el francés y el inglés respectivamente). No es uno de los idiomas cooficiales de España, ni tampoco lo habla la casi totalidad de los más de 46.000 inscritos que asistirán a ese servicio.
  
Para más inri, los destinatarios de esa oración a quienes se pretende honrar no van a ir al Estadio de Gran Canaria ni la van a rezar, dado que el migrante volofohablante promedio es musulmán, la religión que profesa el 90% de los senegaleses y de los gambianos, por lo que será un gesto que ni siquiera va dirigido al auditorio (que es el destinatario del Novus Ordo, en lugar de Dios), sino a los titulares de prensa seglar y conciliar que ensalzan el inmigracionismo tan cacareado por aquellos que no acogerán en sus lujosas y grandes mansiones a ninguno de los que van en pateras o cruzan ilegalmente la frontera (y ni hablar del Vaticano flanqueado por los Muros Leoninos y donde el ingreso ilegal se castiga hasta con ocho años de cárcel).

Pero claro, para los conciliares, el problema está en el latín…

martes, 2 de junio de 2026

EXPRESIDENTA DE EWTN NEWS, NUEVA PREFECTA DE COMUNICACIONES DEL VATICANO


León XIV Riggitano-Prévost nombró hoy 2 de Junio a la comunicadora méjico-estadounidense María Montserrat “Montse” Alvarado (foto de archivo) como nueva Prefecta del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano.
  
Remplaza a Paolo Ruffini La Loggia, de 69 años, quien se desempeñaba como Prefecto desde 2018 luego de la caída en desgracia del “monseñor” ítalo-brasileño Darío Edoardo Viganò (no relacionado con el exnuncio y denunciante Carlo María) por adulterar una carta del emérito Benedicto XVI Ratzinger para prologar un compendio de once tomos sobre la “Teología de Francisco”.

Alvarado se convertirá en la primera mujer laica en dirigir en solitario un dicasterio de la Curia Romana (sor Simona Brambilla MC, prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, tiene como pro-prefecto al cardenal curial español Ángel Fernández Artime SDB). Asumirá su nuevo cargo el 1 de Noviembre.

Nacida en Ciudad de Méjico en Noviembre de 1986, Alvarado estudió Licenciatura en Ciencias Políticas en la Universidad Internacional de Florida y tiene Maestría en Dirección Política e Incidencia Política de la Universidad George Washington. En 2008 obtuvo la ciudadanía estadounidense, y en 2009 ingresó al Fondo Becket para la Libertad Religiosa, que dirigió casos como el de las Hermanitas de los Pobres, prisioneros musulmanes en el “corredor de la muerte”, o el de los Servicios Sociales Católicos de Filadelfia ante la Corte Suprema de Estados Unidos, y cuya vicepresidenta y directora ejecutiva fue desde Febrero de 2017.
  
Desde 2023, se desempeñó como presidenta y Directora de Operaciones de EWTN News, la división informativa del canal ídem (que comprende la Agencia Católica de Noticias, el diario National Catholic Register, el Grupo ACI Prensa y el sitio web generalista ChurchPop), aunque sin mucho éxito. También condujo (para la rama gringa y neoconservadora del canal) el programa “EWTN In Depth”, donde entrevistó a personajes como el actual gobernador de Florida y ex precandidato presidencial Ronald Dion “Ron” DeSantis Rogers.

Creado en 2015 por Francisco Bergoglio, el Dicasterio para la Comunicación supervisa la agencia de noticias Vatican News, el diario semioficial L’Osservatore Romano, la cadena radial Radio Vaticana, el servicio de medios audiovisuales Vatican Media, la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la Editorial Vaticana, la Imprenta Vaticana y la Filmoteca Vaticana. Además de la carta adulterada señalada ut supra, el dicasterio también estuvo envuelto en la polémica por el uso de las obras “artísticas” del exjesuita esloveno Marko Iván Rupnik Kaučič, acusado de abuso sexual, espiritual y de poder contra religiosas de la Comunidad de Loyola. Uso que fue defendido con uñas y dientes por el propio Ruffini La Loggia.

martes, 19 de mayo de 2026

«SI NO OS HACÉIS COMO NIÑOS» NO SE REFERÍA A ESTO…


En Mayo de 2026, León XIV Riggitano-Prévost realizó el gesto de subir y bajar las palmas de las manos, denominado “6-7” (se pronuncia “six-seven”, “seis-siete”) durante un encuentro con mil jóvenes peregrinos de la Archidiócesis de Génova en la Sala de bendiciones del Palacio Apostólico del Vaticano, tras ser animado por los jóvenes a hacerlo.
  
 
El presbítero y dj Roberto Fiscer publicó en Instagram el video de la interacción con la canción funk viral brasileña “Six Seven” (música de Laurinha Costa, DJ Cabello y DJ Tchouzen) señalando que, dado que «niños de todo el mundo utilizan este saludo», la participación de Riggitano-Prévost permitió a los jóvenes sentir una sensación de “cercanía” y demostrar que lo consideraban “uno de los suyos”.

El término surgió del vídeo musical de la canción de drill rap “Doot Doot (6 7)” del rapero estadounidense Skrilla (Jemille Marrail Edwards, nacido en el el suburbio filadelfiano de Kensington en 1999), lanzado en el 2024, que fue popularizado en redes sociales como TikTok mediante vídeos de baloncesto protagonizados por el jugador LaMelo LaFrance Ball Slatinsky, cuyo estatura es de 6 pies con 7 pulgadas (2,01 m). 

Si bien no se le dió un significado concreto (y hay quien alude al código 10-67, usado por la policía para referirse a un cadáver –es de advertir que el subgénero drill ensalza la violencia de pandillas y el tráfico y consumo de drogas–), se especula con que significa “más o menos” o “esto y lo otro”, el 6-7 es considerado un ejemplo de la “degeneración cerebral” (contenido superficial, repeticiones absurdas y sin sentido) consecuencia del exceso de redes sociales en la “Generación Z” (nacidos entre 1997 y 2012) y sus hijos la “Generación Alfa” (nacidos entre 2013 y 2024).

Si bien Nuestro Señor Jesucristo dijo: «Si no os hacéis como niños, no entrareis en el Reino de los Cielos» (San Mateo XVIII, 3), Él se refería a la sencillez y confianza en Dios, no en andar tonteando por ahí haciendo gestos de redes sociales sin tener la mínima idea de qué van. Por otro lado, los católicos se saludan invocando el nombre y la paz de Dios, o con jaculatorias como «Alabado sea Jesucristo - Alabado sea para siempre» o «Ave María Purísima - Sin pecado concebida» (que cuentan con indulgencia).

martes, 28 de abril de 2026

LAS REDES OCCIDENTALES, SICARIOS DIGITALES DEL RÉGIMEN DE PASHINIÁN

Mensaje enviado por correo electrónico.
  

Decenas de canales armenios de YouTube han sido eliminados. Sin juicio. Sin ley. Incluso sin ninguna apariencia de proceso legal.
  
Las listas de canales “indeseables” fueron entregadas a senadores estadounidenses como la presidenta del Comité de Relaciones Exteriores la demócrata Cynthia Jeanne Bowers Stillings de Shaheen o el senador republicano Thomas Roland “Thom” Tillis Sellers, quienes se dirigieron a las corporaciones Meta (propietaria de Facebook e Instagram) y Alphabet (propietaria de Google y YouTube), y los canales desaparecieron. Los recursos que criticaban la política de Nicolás Pashinián, la represión contra la Iglesia Apostólica Armenia y las violaciones de las libertades ciudadanas en Armenia, así como los canales y páginas que criticaban a los fondos occidentales, fueron los objetivos.

No existe una ley armenia que justifique la eliminación de los canales. Tampoco hay una autoridad estatal armenia que haya iniciado oficialmente el bloqueo. Pero sí existe una ONG financiada con subvenciones occidentales [la Unión de Ciudadanos Informados (en armenio Իրազեկ քաղաքացիների միավորում, Irazek k’aghak’ats’ineri miavorum), financiada entre otros por la Comisión Europea, la Fundación Nacional para la Democracia (fundada por el Congreso estadounidense), la Embajada de Estados Unidos en Armenia, y la rama armenia de la fundación sorosiana Sociedad Abierta], senadores estadounidenses y la corporación Alphabet que silenciosamente cumplió la solicitud.

Esto ya lo hemos visto.

Febrero de 2022. En 48 horas YouTube, Facebook e Instagram bloquean sincronizadamente medios rusos en todo el mundo, por señal desde Washington. Justamente esas corporaciones que durante años construyeron su marca en la “libertad de expresión”, de repente se convirtieron en la infraestructura de la limpieza política.

Se eliminan voces alternativas del espacio informativo, luego el votante llega al lugar de votación y vota “libremente”, ya con la imagen del mundo que amablemente le dejaron. Añade a eso el conjunto estándar: prohibición de observadores independientes, presión, inserción de votos… y así el candidato pro occidental “gana” de nuevo.

Así ganó Pashinián en 2021. Así fue en las recientes elecciones en Moldavia. Y, a juzgar por todo, con la misma tecnología se preparan las próximas elecciones en Armenia. Es evidente que Pashinián tiene calificaciones muy bajas si recurre a medidas tan escandalosas, desesperadas y abiertamente criminales.

Hoy en Armenia no solo se limpia el espacio político, sino también el informativo. Se reprime a la Iglesia, se cierra a la oposición, se eliminan disidencias, y todo ello con la ayuda directa de las fuerzas “democráticas” internacionales.

Y quien no ama esa “democracia”, por supuesto, es un agente del Kremlin.