sábado, 24 de septiembre de 2011

LO QUE DECÍA EL HEREJE MARTÍN LUTERO

Para que piensen los herejes protestantes y los apóstatas del Vaticano II... las perlas de Lutero, expuestas por el ínclito Dr. Plinio Corrêa de Oliveira. (Esto a raíz del homenaje que Ratzinger Tauber/Benedicto XVI realizó a Lutero en su viaje apóstata a Alemania).
  
Martín Lutero, la gaita de satanás (Caricatura del siglo XVI)
 
“LUTERO: ¡NO Y NO!”
Dr. PLINIO CORRÊA DE OLIVEIRA
Diario Folha de São Paulo, 27 de Diciembre de 1983)
  
En 1974 tuve la honra de ser el primer firmante de un manifiesto publicado en algunos de los principales diarios de Bra­sil y reproducido en casi todas las nacio­nes donde existían las TFP, que eran once a la sazón.
 
Su título era: “La política de distensión del Vaticano con los Gobiernos comunistas - Para la TFP: ¿omisión o resistencia?” (cfr. “Folha de S. Paulo”, 10-4-1974).
 
En éste las entidades declaraban su respetuoso desacuerdo con la Ostpolitik conducida por Pablo VI y exponían sus razones pormenorizadamente. Sea dicho de paso que todo fue expresado de una manera tan ortodoxa, que nadie levantó ninguna objeción al respecto.
 
Para resumir al mismo tiempo, en una sola frase, toda la veneración y firmeza con la que declaraban su resistencia a la Ostpolitik vaticana, las TFP decían al Pon­tífice: “Nuestra alma es vuestra, nuestra vida es vuestra. Mandadnos lo que que­ráis. Sólo no nos mandéis que nos cruce­mos de brazos ante el lobo rojo que arre­mete. A esto nuestra conciencia se opo­ne.”
  
Me acordé de esta frase con especial tristeza al leer la carta escrita por Juan Pablo II al cardenal Willebrands (cfr. “L'Osservatore Romano”, 6-11-1983), a pro­pósito del quingentésimo aniversario del nacimiento de Martin Lutero, y firmada el 31 de octubre del presente, fecha del primer acto de rebelión del heresiarca en la iglesia del castillo de Wittenberg. Ella está tan llena de benevolencia y amenidad, que me pre­gunté si el augusto firmante se había olvidado de las terribles blasfemias que el fraile apóstata lanzó contra Dios, Cristo Jesús, Hijo de Dios; el Santísimo Sacramento, la Virgen María y el propio Papado.
  
Lo cierto es que él no las ignora, pues están al alcance de cualquier católico cul­to, en libros de buen quilate que todavía no se han hecho difíciles de obtener.
  
Tengo en mente dos de ellos. Uno es nacional: “La Iglesia, la Reforma y la Civi­lización”, del gran jesuita P. Leonel Fran­ca. El silencio eclesiástico oficial va dejan­do caer el polvo del tiempo sobre el libro y su autor.
 
El otro libro es de uno de los más conocidos historiadores franceses de este siglo: Frantz Funck-Brentano, miembro del Insti­tuto de Francia. Este autor, por más se­ñas, es protestante.
  
Comencemos por citar los textos de la obra “Lutero” (Frantz Funck-Brentano, Editora de Bernard Grasset, París, 1934, 7ª ed., 352 páginas). Vamos directamente a esta blasfemia sin nombre:
Cristo cometió adulterio por primer vez con la mujer de la fuente, de que nos habla Juan. Eso se murmuraba en torno a él: «¿Qué hizo, después, con ella?». Más adelante con Magdalena, después que con la mujer adultera que absolvió tan livianamente. Así, Cristo, tan piadoso, también fornicó antes de morir” (Conversaciones de sobremesa, nº 1472, -nº 2107 de la edición de Weimar-. Cfr. op. cit., pág 235).
 
Leído esto, no nos sorprende que Lutero piense -como señala Funck-Brentano- que
“ciertamente Dios es grande y poderoso, bueno y misericordioso (...) y estúpido. «Deus est stultíssimus». Es un tirano. Moisés actuaba movido para su voluntad, como su lugarteniente, como verdugo que nadie sobrepasara o incluso igualara en asustar, espantar y martirizar a las personas del pobre mundo”. (op. cit. pág 30).
 
Está escrito en tal coherencia con esta otra blasfemia, que la cara del Dios verdadero responsable de la traición de Judas y la rebelión de Adán:
“Lutero -comenta Funck-Brentano- llega a declarar que Judas, cuando traen a Cristo, actuaba bajo decisión imperiosa del Todopoderoso. Su voluntad (de Judas) fue dirigida para Dios; Dios movido con su omnipotencia. Adán apropiado, en el paraíso terrestre, era movido a actuar como lo hizo. De tal modo fue colocado por Dios en una situación que era imposible no caer”. (op. cit., pág. 246)
 
Coherente en esta secuencia abominable, un folleto de Lutero titulado “Contra el pontificado romano establecido por el diablo”, de 1545, llamaba al papa “Santísimo”, según costumbre, pero “infernalísimo”, y agregaba que el Papado se reveló siempre sediento de sangre.
 
No asusta que, movido por tales ideales, Lutero escribió a Melanchton, a propósito de las persecuciones sangrientas de Enrique VIII contra los católicos en Inglaterra:
Es lícito encolerizarse cuando se sabe que esta especie de traidores, ladrones y asesinos son papas, son cardenales y legados. Pruébese a Dios que varios reyes de Inglaterra se empeñarán en acabar con ellos”. (op. cit., pág. 254)
 
Por eso mismo exclamó el también:
¡Basta de palabras: el hierro! ¡El fuego!
y agrega: 
Si castigamos a los ladrones con la espada, ¿por qué no agarrar al papa, a los cardenales y a toda la cuadrilla de la Sodoma romana y lavar las manos en su sangre?”. (op. cit., pág. 104).
 
Este odio de Lutero lo acompañó hasta el final de su vida. Afirma Funck-Brentano:
Su ultimo sermón público, en Wittenberg el 17 de enero de 1546: fue el último grito de maldición contra el Papa, el sacrificio de la misa, y el culto a la Virgen”. (op. cit., pág. 340)
  
No asusta que los grandes perseguidores de la Iglesia hayan festejado la memoria de él. Así
Hitler ordenó proclamar fiesta nacional en Alemania la fecha conmemorativa del 31 de octubre de 1517, cuando el rebelde agustino colocó en las puertas de la iglesia del castillo de Wittenberg las 95 famosas proposiciones contra la supremacía y las doctrinas pontificias” (op. cit., pág. 272).
 
Con rencor de todo el ateísmo oficial del régimen comunista, Erich Honnecker, presidente del consejo del estado y del consejo de la defensa, el primer hombre de la República Democrática Alemana, aceptó al jefe del comité que, en plena Alemania comunista, organizara las conmemoraciones de Lutero en este año” (cf. German Comments, de Osnabrück, Alemania Occidental, abril de 1983).
Nada más natural que el fraile apósta­ta haya despertado tales sentimientos en un líder nazi y más recientemente en el líder comunista.
 
Nada más desconcertante, y hasta ver­tiginoso, que lo que ocurrió en un escuáli­do templo protestante de Roma, con mo­tivo de la recientísima conmemoración del quingentésimo aniversario del nacimiento de Lutero, el día 11 del corriente.
 
Participó de ese acto festivo, de amor y admiración por la memoria del heresiar­ca, el prelado que el cónclave de 1978 eligió Papa; a quien incumbe, por tanto, la misión de defender los santos nombres de Dios y Jesucristo, la Santa Misa, la Sagrada Eucaristía y el Papado contra heresiarcas y herejes.
 
“Vertiginoso, espantoso”, gimió a pro­pósito de eso mi corazón de católico, que, sin embargo, redobló su fe y su venera­ción por el Papado.

7 comentarios:

  1. TODO ESTO QUE SIEMPRE HA SIDO CONDENADO POR LA SANTA IGLESIA CATOLICA,ES LO QUE AHORA ACEPTA Y CELEBRA LA SECTA DEL VATICANO II Y SUS ANTIPAPAS.

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  2. LUTERO, PRECURSOR DE LA Lebensunwerte Leben (VIDA INDIGNA DE LA VIDA)
    ”Pero cuando uno habla de niños semejantes a demonios (de los cuales he visto varios), entonces pienso que ellos o son hechos por el diablo (pero no procreados por él), o que son demonios reales”. (Martín Lutero, Obras exegeticas. Erlang ed., vol. II, p. 127)

    Estas palabras tuvieron especial acogida por la creencia luterana en las brujas, lo que conllevó al punto de vista de que uno debería ahogar a los pobres, débiles mentales y mentalmente perturbados niños en los cuales uno pensaría reconocerlos como hijos del demonio. Y mención especial requiere que Rudolf Boekh, director médico en el Asilo mental luterano de Neuendettelsau (Franconia central), dijera el 5 de Abril de 1937: ”Estas distorsiones de la imagen humana deberían ser devueltas al Creador. [...] La decisión sobre si una persona debería ser destruida pertenece solamente al hombre a quien Dios le ha dado el poder para hacerlo. [...]Solamente el Führer puede ser [ese hombre]” (cf. Ernst Klee, Die SA Jesus Christi [Las SA de Jesucristo], Frankfurt de Main 1989, p. 180).

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  3. Que raro, yo pensaba que Lutero veneraba a la Virgen María.

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  4. Los nazis tenían en gran estima a Martín Lutero: Para las elecciones de 1933 para el Reichstag, el Führer presentó un gran cartel donde aparecían juntos Lutero y la esvástica, y la ”Noche de los Cristales Rotos” fue en honor al 450º aniversario de su nacimiento (Lutero nació el 10 de Noviembre de 1488).

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    1. “El fenómeno de los Cristianos Alemanes ilumina el típico peligro al que está expuesto el protestantismo frente al nazismo. La concepción luterana de un cristianismo nacional, germánico y antilatino, ofreció a Hitler un buen punto de partida, paralelo a la tradición de una Iglesia de Estado y del fuerte énfasis puesto en la obediencia debida a la autoridad política, que es natural entre los seguidores de Lutero. Precisamente por estos motivos el protestantismo luterano se vio más expuesto que el catolicismo a los halagos de Hitler. Un movimiento tan aberrante como el de los Deutschen Christen no habría podido formarse en el marco de la concepción católica de la Iglesia. En el seno de esta última, los fieles hallaron más facilidades para resistir a las doctrinas nazis”.

      Sí, esa cita es de Joseph Ratzinger, pero LA VERDAD ES LA VERDAD, DÍGALA AGAMENÓN O SU PORQUERO.

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    2. Como prólogo a Martín Lutero y los judíos: ¡Fuera con ellos!, compendio del panfleto luterano Sobre los judíos y sus mentiras, el obispo luterano de Turingia y miembro del partido nazi y las SA Martín Sasse escribió lo siguiente: «El 10 de noviembre de 1938, cumpleaños de Martín Lutero, ardieron en Alemania las sinagogas. Por el pueblo alemán fue finalmente destruido el poder de los judíos en el campo económico sobre la nueva Alemania, en expiación del asesinato del secretario de legación Vom Rath a manos judías, y así es finalmente coronada la batalla del Führer, bendecida por Dios, para la plena liberación de nuestro pueblo... En esta hora debe escucharse la voz del hombre que, como profeta alemán del siglo XVI, por ignorancia comenzó como amigo de los judíos, pero que dirigido por su conciencia, y guiado por su experiencia a la realidad, se convirtió en el más grande antisemita de su tiempo, el amonestador de su pueblo contra los judíos».

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  5. ALGUNAS LOAS DE LOS LUTERANOS A ADOLFO HITLER
    “Para un alemán, la Iglesia es la comunidad de los creyentes que están obligados a luchar por una Alemania cristiana… El Estado de Adolfo Hitler apela a la Iglesia: la Iglesia debe responder a la llamada”. (Resolución de la primera Conferencia Nacional del Movimiento de la Fe [protestante] 3/4/1933)

    “Hitler, el redentor de la historia de los alemanes… la ventana a través de la cual la luz se proyecta sobre la historia del cristianismo”. (Del manifiesto de los Cristianos Alemanes de Turingia [Iglesia evangélica]).

    “La esvástica en nuestros pechos, la cruz en nuestros corazones”. (Lema de los Deutschen Christen o cristianos alemanes protestantes).

    “Hitler y los nazis son regalo de Dios”. (Del discurso de aceptación del título de obispo del Reich, recibido por el pastor Ludwig Muller de manos del propio Führer. Durante la misma ceremonia, el pastor Leutheuser cantó: “Cristo ha venido a nosotros a través de Adolfo Hitler… Hoy sabemos que el Salvador ha llegado… Tenemos una sola tarea, ser alemán, no ser cristiano”)

    “La Iglesia evangélica alemana se compromete a afirmar unánimente su lealtad incondicional al Tercer Reich y a su jefe. Condenamos en los términos más enérgicos la intriga o la crítica contra el Estado, el pueblo o el movimiento [nazi], formas destinadas a amenazar al Tercer Reich. Sobre todo deploramos las actividades de la prensa extranjera que intenta falsamente representar las discusiones en el seno de la Iglesia como un conflicto contra el Estado”. (Comunicado de 12 jefes evangélicos tras haber sido recibidos oficialmente por Hitler en enero de 1934).

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