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lunes, 25 de mayo de 2026

CONTRA LOS ARREBATOS DEL CARISMATISMO


«El alma que da consentimiento a semejante consolación [fundada en la vanagloria], viene a dar de ojos en muchos errores pestilenciales. Y permitiéndolo así el Señor, por su justo juicio, que da poder al demonio para aumentar la sobredicha consolación y apresurarla para imprimir en la tal alma falsísimos y peligrosísimos sentimientos y otras ilusiones que piensa que son consolaciones verdaderas. ¡Ay, ay, Dios mío, y cuántas personas se han dejado engañar de esta suerte! Y ten por cierto que la mayor parte de los raptos y éxtasis (o, para llamarlos por su propio nombre, rabias) de estos mensajeros del Anticristo, vienen por ese camino» (SAN VICENTE FERRER OP, Tratado de la Vida Espiritual, capítulo XXIV).

sábado, 14 de febrero de 2026

ESCÁNDALOS SIN FIN EN LA “COMUNIDAD DE LAS BIENAVENTURANZAS”


En enero de 2026, la Signatura Apostólica rechazó el recurso de Philippe Madre contra su condena canónica y su expulsión del estado clerical. La decisión es definitiva.
   
Philippe Madre es un médico francés y ex “diácono permanente” (había sido “instalado” en 1982 por Robert-Joseph Coffy, arzobispo de Albi). Fue moderador general de la Comunidad de las Bienaventuranzas entre 1985 y 1992.
 
Dentro de la comunidad, perteneciente al “Movimiento Carismático”, Madre (cuya esposa Evelyne era hermana de Gérard Croissant, fundador de la Comunidad de las Bienaventuranzas) actuó simultáneamente como superior jerárquico, acompañante espiritual y médico de cabecera.
  
Fuera de ella, era un conferencista habitual de la Renovación Carismática en España y autor reconocido de varios libros sobre la “oración de sanación”.
  
En 2003, se presentaron acusaciones de abuso sexual en su contra, valiéndose de su cargo y profesión. Los presuntos actos tuvieron lugar en la casa comunitaria de Cordes-sur-Ciel (Albi).
  
Los tribunales eclesiásticos de Tolosa lo condenaron en 2010 y 2011 por graves violaciones de la castidad que involucraron a mujeres adultas bajo su cuidado espiritual. Fue despedido del estado clerical y expulsado de la Comunidad de las Bienaventuranzas en 2010, dentro de la intervención llevada por el dominico Henry Donneaud bajo orden del Vaticano.
  
Él ha negado sistemáticamente las acusaciones.
  
Se abrió un proceso civil en Francia por violación y abuso de autoridad, pero fue sobreseído en 2018. Los jueces dijeron que los elementos legales, incluyendo la intención, no estaban suficientemente establecidos. Este sobreseimiento fue posteriormente confirmada por el Tribunal de Casación.
   
Sin embargo, en 2014, Madre fue condenado por falsificación y estafa en relación con su práctica médica. Recibió una sentencia de un año de prisión condicional. Ese mismo año fue sancionado disciplinariamente con seis meses de suspensión (tres de ellos suspendidos) por el colegio regional de médicos.
  
La Comunidad de las Bienaventuranzas fue fundada en Valencia de Francia como “El León de Judá y el Cordero inmolado” (que aún conserva como su logotipo) en 1973 por los matrimonios Gérard y Josette Croissant y Jean-Marc y Mireille Hammel (a excepción de Josette, todos eran protestantes, y Gérard aspiraba a ser pastor), siguiendo el Vaticano II y bajo el modelo de las “Comunidades del Arca” del pacifista italiano Giuseppe Lanza del Vasto († 1970; nacido Giuseppe Giovanni Luigi Maria Enrico Lanza di Trabia-Branciforte Nauts-Oedenkoven). Su primer presbítero fue el francés Jacques Philippe, “instalado” en 1985. De espiritualidad carismática y con presencia en todas las diócesis francesas y 28 países, llegó a expandirse por varios países y a reunir a miembros consagrados y laicos en vida comunitaria de modelo carmelita, enfatizando en el redescubrimiento de las “raíces judías del cristianismo”.

En las últimas décadas, previo y con posterioridad a su reconocimiento como asociación privada internacional de fieles de derecho pontificio en 2002 (estatus que cambió al sui géneris de “Familia eclesial de vida consagrada de derecho diocesano” en 2011, pasando entonces a la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica), la comunidad ha atravesado diversas crisis internas y procesos de reforma estatutaria impulsados por el Vaticano.
  • En 2008, su fundador Gérard Croissant (que se “convirtió” al deuterovaticanismo en 1975 luego de una peregrinación a Roma siguiendo a la pseudomística Marta Robin) fue reducido al estado laico (fue “instalado” como “diácono permanente” en 1978, tomando el nombre de Efraín) y posteriormente expulsado de la comunidad, al reconocer haber cometido adulterio con tres mujeres (una de ellas menor de edad) luego de una acusación presentada en 2005. Céline Hoyau, periodista de La Croix, reveló en 2021 que Croissant estuvo influenciado por la “doctrina místico-sexual” practicada por el dominico Thomas Jean-Marie Joseph Philippe en “El Agua viva” en los años 50 y “El Arca” de Jean Vanier (y por las cuales había sido depuesto en 1956 por el Santo Oficio). Incluso, en una carta, luego que Croissant le confesó a Philippe (cuyo director espiritual fue) que había mantenido relaciones sexuales con algunas hermanas de la comunidad, «lejos de advertirle, le dio su bendición», presentándola como «una gracia especial concedida a algunos para experimentar una forma completa de amor».
  • En 2010, Philippe Madre (cuñado de Gérard) fue condenado canónicamente por “comportamientos abusivos en el ejercicio de sus funciones espirituales” [= abuso sexual, de conciencia y de poder] siendo expulsado de la congregación al año siguiente tras su laicización.
  • Pierre-Etienne Albert, chantre (director de cantos) de la congregación y amigo de Croissant, había sido juzgado en 2003 por abusar de 39 menores entre 1985 y 2000, declarándose prescripción de la acción penal. Desde entonces había sido apartado de los menores y puesto bajo vigilancia por “debilidad psicológica” en la abadía de Bonnecombe. Pero en 2008, la Comunidad de las Bienaventuranzas quería abandonar la abadía, pero los residentes se rebelaron bajo la influencia de la “iluminada” Muriel Gauthier (que ni siquiera pasó el postulando); y se cuenta que Albert fue impulsado por ella a autoincriminarse por otros 39 casos (57 en total), abriéndose el proceso penal en Noviembre de 2011, siendo condenado un mes después a cinco años de prisión (en 2015 será condenado a otros tres meses por abusar de una niña de doce años, y en 2025 a un año por abusar de un niño). En esas circunstancias es que la Comunidad de las Bienaventuranzas reveló estos casos, en lo que dió a llamarse el “Maciel triplicado de Francia”.
  • La Comunidad de las Bienaventuranzas había sido acusada de “derivas sectarias” luego de publicarse en 1996 el libro “Los náufragos del Espíritu. Las sectas en la Iglesia Católica” de Thierry Baffoy, Antoine Delestre y Jean-Paul Sauwzet; y en 1998 fue incluida en el “Diccionario de las Sectas” del Centro “Roger Ikor” contra la Manipulación Mental (con la aclaración de que, si bien no es una secta en sí misma, su inclusión era «indispensable para conocer la deriva sectaria que nace de esta»), que catorce años después público el “Libro negro del negocio psico-espiritual” presentando 17 testimonios de exmiembros como Jean-Baptiste Tison, exsuperior provincial del sur de Francia, que dijo haber presenciado «desviaciones graves y manipulación mental» en las sesiones de acompañamiento espiritual denominadas “Ágape”.
  • Como otras comunidades carismáticas, se recurrió a prácticas pseudocientíficas como la “Programación Neurolingüística” y el “eneagrama” en las sesiones “Ágape” entre 1997 y 1999, cuando la Conferencia Episcopado Francesa las prohibió. 
  • En el año 2000, la Comunidad de las Bienaventuranzas se afilió tardíamente a la Caja de Retiro de Cultos (CAVIMAC), un régimen especial de seguridad social implementado por el Estado francés desde 1978 para los ministros religiosos. Como las afiliaciones no tienen retroactividad, se afectaron los derechos de retiro de los miembros en cuanto a los años anteriores.
  • Entre 2009 y 2011, protagonizaron los documentales de televisión “En el infierno de las Bienaventuranzas” (en el programa “Les Faits Karl Zero” de la cadena 13ème Rue) y “Las Bienaventuranzas: Una secta a las puertas del Vaticano” (en “Spécial Investigation” de Canal+).
  • En Abril de 2019, una religiosa de la Comunidad reveló que él presbítero Jacques Marin de la “Misión de Francia” (que fue además director espiritual de otras comunidades carismáticas como la extinta “Verbo de Vida”) le hizo tocamientos deshonestos valiéndose de la confesión durante un retiro en 1989, lo que motivó a otras dos víctimas a dar su testimonio. En 2024, la “Misión de Francia” dijo que la Comunidad de las Bienaventuranzas se negó a unirse a la Comisión de Reconocimiento y Reparación propuesta por el CIASE, y se negó a participar en la reparación a las víctimas de Marín, que falleció en Octubre de 2019.
  • En 2021, un joven denunció que él presbítero belga Bernard Lozet abusó de él en 1999 en una casa de la Comunidad de las Bienaventuranzas en Makoua (Congo francés). Lozet reconoció los hechos ante el obispón Pierre Warin Dabin de Namur (Bélgica), donde se incardinó en 2022, quien le impuso restricciones al ministerio con menores, nombrándolo capellán de las monjas concepcionistas de Bastoña en Octubre de 2025. Aunque el caso fue desestimado en los tribunales de Bélgica por falta de jurisdicción real (los hechos ocurrieron en el extranjero) y por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe por falta de competencia, la diócesis indemnizó a la víctima con 10.000 euros Warin trató de mantener el nombramiento en reserva de sus fieles, pero igual lo reportó al Estado para que le paguen su salario.
  • En Enero de 2023, se revelaron denuncias de abuso cometidos por los presbíteros Enrique Suso (Bernard d’Alès) y Domingo Savio (Georges Silva; cambió después su nombre a Martín de Tours y Martín Silva) contra diez alumnos del colegio Inés de Langeac perteneciente a la abadía Nuestra Señora de Autrey en los Vosgos entre 1988 y 2007 (la abadía les fue confiada por la diócesis de San Deodato en 1982). Suso, incardinado en la diócesis de Albi y ministrando en la de Fréjus y Tolón, había sido declarado culpable de “abuso sexual continuo sin violencia” en un juicio penal canónico en Octubre de 2012, y se le notificaron medidas cautelares como la obligación de cinco años de seguimiento psicológico y psiquiátrico, y una prohibición de 10 años de acercarse a cualquier persona menor de 25 años. No obstante eso, el entonces obispón de Fréjus Dominique Rey Périer lo nombró capellán penitenciario de Tolón-La Farlède en 2016, y en 2022 capellán de las hermanas de Nuestra Señora de la Claridad. Savio, por su parte, había sido designado asistente general de la presidenta sor Anna-Katharina Pollmeyer en 2015, pero tras conocerse que había sido denunciado en 2004 y detenido en 2010 por esos hechos (aunque fue absuelto por falta de evidencias), fue removido del cargo.

jueves, 30 de octubre de 2025

COMISARIADA LA COMUNIDAD DEL EMANUEL


El  24 de Octubre, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida emitió un decreto sobre la comunidad de Emanuel, informó la archidiócesis de Dijón. El dicasterio está encabezado por el cardenal camarlengo Kevin Joseph Farrell Kirwan, conocido por haber interactuado, incluso como conductor personal, con Marcial Maciel y por haber vivido con el homosexual Theodore McCarrick en Washington.

El decreto nombra al arzobispón de Dijón, Antoine Henry Pierre Marie Hérouard Saint-Mleux (foto), como Visitador Apostólico de la carismática Comunidad Emmanuel. Las elecciones para un nuevo moderador general se suspenden hasta que se promulguen las reformas.

Fundada en Francia en 1972 por Pierre Goursat Latapie (sobrino del ilustrador y caricaturista Marie-Joseph-Georges Goursat Saint-Martin “Sem”; y actualmente en la fase romana del proceso de “beatificación”) y Martine Lafitte-Catta (viuda del abogado Hervé Marie Catta De Quelen –sobrino-nieto del canónigo Étienne René François de Sales Catta Dézanneau Obl. OSB, fundador del Opus Sacerdotále– y hermana del actual prelado de la Orden de Malta Jean-Clément-Marie-Gérard-Joseph-Françoise-Georges Laffitte Comm. l’Emm.) a partir de un grupo de oración perteneciente a la renovación carismática, la Comunidad Emanuel tiene 13.500 miembros en más de 60 países.

En Marzo, la comunidad anunció que la Santa Sede había decidido realizar una visita apostólica a petición propia. El ex moderador, Michel-Bernard Marie-Jacques Courlet de Vregille y De Laitre, de 64 años, renunció en Julio de 2025 apenas dos años después de su reelección (siendo remplazado interinamente por la historiadora del arte Sophie Mouquin). Es padre de seis hijos y biólogo de profesión.
   
Hérouard es vicepresidente de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE). En Febrero de 2023, fue nombrado Visitador Apostólico de la Diócesis de Fréjus-Tolón. El Vaticano quería remover al obispón tradicarismático Dominique Marie Jean Rey Périer Comm. l’Emm, y Hérouard fue útil en este esfuerzo. La diócesis está actualmente en camino al colapso. Al año siguiente, fue enviado a Bayona para una “visita fraterna” al obispón Marc Marie Max Aillet Étrillard.

La Visita Apostólica de la Comunidad Emmanuel debería enfrentarse oficialmente a cuatro problemas:
  • Demasiado liderazgo centralizado, dando demasiado poder a la jerarquía superior.
  • Poca integración en las decadentes diócesis locales; actuando como una “Iglesia dentro de la Iglesia”.
  • La mala gestión de las parroquias confiadas a la comunidad.
  • Fallas en el manejo de casos de abuso sexual, incluidos presbíteros acusados de delitos graves, como Bernard Peyrous, ex rector del centro espiritual de la comunidad en el antiguo monasterio de Paray-le-Monial y postulador de la causa de “beatificación” de la pseudomística Marta Robin.
En este último aspecto, Hérouard también tiene cola que le pisen, porque el año pasado nombró capellán de la escuela primaria San Pedro al presbítero Yves Grosjean, acusado de abusos sexuales tanto en Francia como en Marruecos.

domingo, 27 de abril de 2025

LA TRADICIÓN Y EL CARISMATICISMO, INCONCILIABLE

Tomado de la Revista SÌ SÌ, NO NO.
  

El movimiento carismático representa también valores aparentemente tradicionales, la práctica intensa de la oración…
   
Sí, pero también hay que tener en cuenta el activismo (americanismo o herejía de la acción), el sentimentalismo o emocionalismo (poner la sensibilidad por encima del intelecto y la voluntad) y el aparicionismo: entusiasmarse con cualquier presunta aparición privada (que un día sí y otro no surgen por todo el mundo), dejando en segundo plano la Revelación pública (la Sagrada Escritura y la Tradición apostólico-patrística) y el Magisterio de la Iglesia.
   
Esto es un error gravísimo contra la Fe, sin la cual es imposible agradar a Dios, como dijo San Pablo.
   
¿Conciliar lo inconciliable?
Querer conciliar lo inconciliable (la Tradición apostólica y el movimiento carismático) tendría unas consecuencias gravísimas. E igualmente sería gravísimo querer conciliar el judaísmo talmúdico con el cristianismo romano.
    
El principio de no contradicción prohíbe conciliar conceptos diversos, o lo que es peor, contrarios: tinieblas y luz, judaísmo y catolicismo, movimiento carismático y Tradición apostólica, sí y no.
    
En los tiempos de confusión y desorientación dogmática, moral, ascética y litúrgica que vivimos hay que ser más firmes en los principios y no mezclar lo que Dios ha separado.
   
El padre Reginaldo Garrigou-Lagrange nos recuerda: «La Iglesia permanece firme e inamovible en los principios porque posee la Fe, pero es generosa y misericordiosa en la práctica, porque ama y posee la caridad sobrenatural. En cambio, el modernismo es tolerante en los principios dogmáticos porque no cree con rectitud, y es estrecho y rigorista en la práctica, porque no tiene la caridad sobrenatural».

Conclusión
En consecuencia, es necesario prestar mucha atención para no mezclar el agua con el aceite, la Tradición con el carismatismo sentimentalista, a riesgo de que nos acusen de integristas o de excesiva intolerancia dogmática.
   
«Diréis solamente: “Sí, sí; No, no”. Todo lo que excede a esto, viene del Maligno» (Mt. 5, 37).
  
Didimus

domingo, 28 de julio de 2024

BERGOGLIO SE ALÍNEA CON PENTECOSTALES PARA SU IGLESIA SINODAL

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.

James Estep, un danzante de serpientes pentecostal, se envuelve con serpientes venenosas en 1959.
Más de 100 pentecostales han muerto a causa de la práctica pagana del grupo herético que Francisco Bergoglio apoya para convertirse en parte integral de su nueva iglesia pagana “sinodal”.
   
Francisco Bergoglio sigue adelante con su campaña para la transición a la Iglesia “Sinodal” en 2025 con su movimiento hacia la adopción de la secta pentecostal carismática pagana, una de cuyas ramas incluye a los Danzantes de la Serpiente, que se envuelven en serpientes para poner a prueba a Dios. Más de 100 pentecostales Danzantes de serpientes han muerto. Bergoglio ha asignado este movimiento a su Dicasterio para la Promoción de la Unidad Cristiana (sic). Sus representantes concluyeron el 24 de Julio de 2024 una reunión en Lisboa (Portugal) con los locos carismáticos, a sólo 120 kilómetros del profanado Santuario de Fátima.

El carismaticismo es una manía particularmente virulenta que infecta a la Iglesia Novusordita y tiene sus raíces profundas en la herejía. Las raíces del carismaticismo moderno (pentecostalismo) se remontan a 1901, cuando un grupo de metodistas dirigido por el pastor Charles Fox Parham en una reunión de oración en Topeka (Kansas) comenzó a “experimentar el espíritu”. El estilo de oración emocional pronto se extendió por todas las Asambleas de Dios, así como por otras pequeñas sectas protestantes. Una reunión de oración carismática típica incluye la oración en lenguas, la profecía bajo posesión y la “oración del cuerpo”, que incluye la danza mortal de serpientes.
   
El pentecostalismo “católico” se impuso en la Iglesia Conciliar, impulsado por el Anticoncilio Vaticano II (1962-1965). El movimiento está asociado con otras organizaciones y programas de tipo sectario y de control mental, como la Confraternidad de la Doctrina Cristiana (CCD, que era perfectamente tradicional antes del Vaticano II, pero que luego se corrompió), Taizé, el “ecumenismo”, el Encuentro Matrimonial, el Rito de Iniciación Cristiana para Adultos (RICA), Renew, los Focolares, los Cursillos de Cristiandad, el Camino Neocatecumenal, Legionarios de Cristo/Regnum Christi, Comunión y Liberación, Miles Jesu, Wicca (Gea), Life Teen, Emaús, Lazos de Amor Mariano y Hakuna.
   
Católicos tradicionales, los representantes apóstatas de la Iglesia Deuterovaticana y los carismáticos/bailarines de serpientes visitaron el cercano Santuario de Fátima, contaminándolo aún más con apostasía y paganismo. El Movimiento Carismático Neoiglesiano ha sido descrito como «un árbol marchito que da un fruto envenenado, sembrado por el demonio entre los protestantes y trasplantado en la Iglesia Católica después del Vaticano II... Este fruto es una simiente de destrucción» (JOHN VENNARI, Close-ups of the Charismatic Movement [Tradition in Action, 2002], 175 pp.). Y, de hecho, la loca Antiiglesia aún está muriendo ahora debido a tales males perpetrados contra el Primer Mandamiento de la Ley de Dios.

miércoles, 22 de mayo de 2024

LOS METODISTAS, ANTECESORES DEL MOVIMIENTO CARISMÁTICO


«Sus doctrinas abren una gran puerta para el entusiasmo más peligroso, porque los pobres imaginan, por el ardor de sus sentimientos, que están justificados (aunque todo cristiano debería estar consciente que no sabe si es digno de amor u odio), y esto ha producido las consecuencias más graves. Si solo una milésima parte de todo lo que oímos de las escenas que tienen lugar en un “avivamiento” en Estados Unidos fuese verdad, ello nos llenaría de compasión ver a seres racionales cometiendo tales extravagancias en el santo nombre de la religión. Yo no mancharé la página con la descripción del “corral de los penitentes”*, los gemidos en el espíritu, los suspiros, contorsiones, clamores y desmayos que acompañan el “nuevo nacimiento” en estas reuniones. Se ha atentado parcialmente en estos países montar una demostración similar, pero esperamos que el sentido de propiedad y decoro esté tan fuertemente arraigado en las mentes de nuestras gentes para nunca permitirse ser engañados de esa forma».
   
SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO, Historia de las herejías y su refutación, o El triunfo de la Iglesia, 2.ª edición inglesa (Mons. John Thomas Mullock, obispo de San Juan de Terranova, traductor), capítulo suplementario (Herejías de los siglos XVIII y XIX), § 6.º (Doctrinas y prácticas de los metodistas). Dublín, James Duffy, 1857, págs. 384-385.
   
CUESTIÓN ÚNICA (Por el traductor español).
* En las tenidas metodistas durante el “Segundo Gran Despertar” (1795-1835), el “corral de los penitentes” era un espacio entre la tarima del predicador y las bancas de los fieles, donde los que se convertían a su movimiento se acercaban para “arrepentirse” de sus pecados. La práctica se mantuvo en su esencia en el movimiento carismático posterior.

sábado, 18 de mayo de 2024

¿POR QUÉ DEJÉ EL CARISMATISMO?

Pentecostales en la iglesia Maranatha (Valencia, Venezuela). En 2018, su pastor Javier Alejandro Bertucci Carrero se postuló para las elecciones presidenciales, lo que hizo nuevamente en 2024
  

lunes, 22 de mayo de 2023

EL “TRADICARISMATISMO” (O los carismáticos disfrazados de tradicionalistas)

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
   
«ASÍ ES, SI APARECE». OJO CON EL TRADICARISMATISMO (TAMBIÉN CUANDO PAREZCA “CATÓLICO”)

Fotograma de la película “Scherzi da prete” (Bromas de cura), 1978.
   
Ofrecemos a los lectores un extracto de Palabras claras sobre la Iglesia. Por qué hay una crisis, dónde nace y cómo salir (editado por el padre Daniele Di Sorco, posfacio de Aldo Maria Valli):
«[…] Antes de enunciar algunos principios generales, quisiéramos decir una palabra sobre un fenómeno relativamente reciente, que llamaremos tradicarismatismo.
  
Con este término indicamos aquellos sacerdotes que, tras un barniz tradicional (rito antiguo, rechazo de las enseñanzas del papa Francisco, más raramente del Concilio), tienen una concepción carismática de la fe, para la cual, en la vida cristiana, el elemento decisivo es representado por las intuiciones personales (calificadas como “oír a Dios”, “tener experiencia de Dios”) y por las revelaciones privadas. Ellos pretenden desatar los nudos de la crisis actual no a la luz de los principios de la sana teología, sino sobre la base de lo que dice una persona “inspirada” (esto es, las más veces, ellos mismos) o un presunto mensaje sobrenatural. Por ejemplo, hay quien cree que Francisco sea un antipapa y espera una “señal del cielo” para poder designar al verdadero Papa. Ahora, no podemos entrar en el mérito de las solas inspiraciones y revelaciones, aun si, en la casi totalidad de los casos, ellas no presentan ni siquiera los requisitos mínimos de credibilidad. Bástenos recordar qué enseña la doctrina católica tradicional respecto a las revelaciones privadas auténticas. El jesuita Augustin-François Poulain, una de las máximas autoridades en la materia, escribió: “En cuanto a las revelaciones privadas tenidas por los Santos, la Iglesia no obliga a creerlas ni siquiera cuando las aprueba. La aprobación significa solamente que la Iglesia no encuentra en ellas nada que sea contrario a la fe y a la moral” [1]. En consecuencia, también las revelaciones privadas aprobadas pueden contener errores. El vidente, de hecho, no es infalible y puede presentar como mensaje divino lo que es simplemente el producto de su actividad humana, de su ignorancia, o de su modo de interpretar. Por eso el cardenal Pitra agrega que las revelaciones privadas, “aun si son aprobadas por la Iglesia, deben ser consideradas solamente probables, y no indubitables. No pueden servir para dirimir cuestiones de historia, de física, de filosofía o de teología que todavía son discutidas por los doctores” [2]. Tal es la doctrina constante de los teólogos católicos antes del Vaticano II, sellada por el magisterio de San Pío X: “Cuando se tratare de formar juicio acerca de las piadosas tradiciones [entre ellas las revelaciones privadas], conviene recordar que la Iglesia usa en esta materia de prudencia tan grande que no permite que tales tradiciones se refieran por escrito sino con gran cautela y hecha la declaración previa ordenada por Urbano VIII, y aunque esto se haga como se debe, la Iglesia no asegura, con todo, la verdad del hecho; se limita a no prohibir creer al presente, salvo que falten humanos argumentos de credibilidad” [3].
     
Todo esto vale para las revelaciones fundadas en sólidos argumentos humanos y aprobadas por la Iglesia. ¿Qué decir entonces de revelaciones que nunca fueron sometidas al tamiz de la autoridad eclesiástica, que no se basan en ninguna prueba y que, incluso, muchas veces se oponen a la sana teología? Es simplemente impensable que se haga uso de ellas para resolver cuestiones teológicas importantísimas, como quién es el Papa, cuál es el valor de la nueva Misa, y qué juicio dar sobre el Concilio. Los católicos que caen en esta trampa tal vez no se dan  cuenta de haber asumido una mentalidad protestante-modernista, para la cual la revelación está aún abierta y Dios continúa comunicando cosas de interés general para la Iglesia a través de este o aquel vidente. De resto, el movimiento carismático nació en el seno del protestantismo liberal y se basa en sus principios, a despecho de la apariencia católica que han querido darle, con intenciones ecumenistas, los Papas posconciliares. La doctrina católica nos enseña en cambio que la revelación pública se ha cerrado con la muerte del último Apóstol [4] y que las revelaciones privadas, aun si son auténticas, no pueden nunca servir para resolver una cuestión teológica, especialmente si es de interés general […]».
   
NOTAS
[1] Des grâces d’oraison. Traité de théologie mystique (Las gracias de la oración. Tratado de teología mística), 11.ª ed, París, Beauchesne, 1931, pág. 334.
[2] Libro sobre Santa Hildegarda, pág. XVI. Citado por Poulain, Des grâces d’oraison, pág. 335.
[3] Encíclica “Pascéndi Domínici gregis” (8 de Septiembre de 1907), n.º 55.
[4] Decreto “Lamentábili sane éxitu” (3 de Julio de 1907, aprobado de San Pío X el 4 de Julio), proposición 21 (condenada).

domingo, 4 de junio de 2017

“MOVIMIENTO CARISMÁTICO”: HISTORIA SECRETA

Traducción de la sección ¿Cómo explicar estas creencias Católicas Tradicionales? de TRADITIO. Algunos datos fueron añadidos por el traductor.
 
  
El Carismaticismo es una manía moderna particularmente virulenta que infecta a la Iglesia Novusordiana, la cual tiene sus raíces profundas en la herejía protestante.
 
A finales del siglo XVII, los albores del carismaticismo pueden ya ser vistos como un derivado de la herejía protestante. Philipp Jakob Spener y su discípulo, August Hermann Francke, desde su sitial en la recién fundada Universidad de Halle, a través de los más de 6.000 graduados en teología protestante, esparcieron las ideas del “pietismo” a lo largo de Alemania. Los pietistas especialmente enfatizaban en el sentimiento emocional en lugar de la razón y cultivaron el “entusiasmo” en la adoración. Ellos alentaron la “Herzensreligion”, una religión del corazón fundada en una “experiencia individual y personal” con Cristo, muy semejante a los protestantes modernos, que hablan de una “experiencia personal con Cristo”, por la cual entienden una actitud sobreemocionalizada y altamente personalizada que anula la verdadera creencia.
 
Las raíces del carismaticismo moderno (o pentecostalismo) se remontan al 1 de Enero de 1901 cuando un grupo de metodistas dirigido por el pastor Charles Fox Parham en un encuentro de oración en Topeka (Kansas) comenzaron a “experimentar el espíritu”. Uno de sus seguidores, el baptista William Joseph Seymour (aunque bautizado en la Iglesia Católica), inició el 9 de Abril de 1906 (considerada semioficialmente la fecha de fundación del carismaticismo) una congregación en la calle Azuza de Los Ángeles (California), que se hizo famosa por su estilo de oración emocional, que pronto se esparció por las Asambleas de Dios, como también por otras pequeñas denominaciones protestantes, tanto trinitarias como unicitarios (un nuevo nombre para la vieja herejía modalista). Una oración carismática típica incluye música, cantos u oración en lenguas, sesiones de sanidad, profecías y oración del cuerpo (o “danza ungida”).
  
El fenómeno obtuvo alcance nacional entre los novusordistas que estaban buscando nuevas formas de oración durante la primera avalancha de cambios deuterovaticanos. El movimiento carismático considera al Vaticano II como punto de partida, dándole crédito a una oración que Juan XXIII bis dirigió al Espíritu Santo diciendo: “Renueva en nuestro tiempo los prodigios como de un nuevo Pentecostés” (Acta Apostólicæ Sedis LI (1959), pág. 832. En Constitución Apostólica “Humánæ salútis Reparátor”, n.º 23, 25 de Diciembre de 1961). El Movimiento Carismático en la Iglesia Católica estadounidense traza sus comienzos en un retiro de estudiantes y profesores de posgrado “llenos del espíritu” de la Universidad Católica de Duquesne (Pittsburg, Estados Unidos) el 17 de Febrero de 1967, liderados por William G. Storey (que diez años después, se divorció de su esposa y se casó con Philip Howland Schatz) y Ralph A. Keifer (uno de los traductores del Misal y la Liturgia de las Horas montinianos al inglés). Las formas de oración en el pentecostalismo protestante como el hablar en lenguas (glosolalia) y ser “bautizados en el Espíritu Santo” tuvieron lugar en el lugar donde estos veinte personajes se congregaron, en la casa de retiro “El Arca y la Paloma” en Gibsonia (Pensilvania).
 
Conocido inicialmente como “Pentecostalismo Católico”, el movimiento fue renombrado para reflejar los distintos “carismas” espirituales (χαρίσματα), supuestamente dados por el Espíritu Santo a los individuos, expandiéndose a distintos países del mundo. En Estados Unidos, el movimiento está asociado con otras organizaciones y programas sectarios y de control mental como la Confraternidad de Doctrina Cristiana (CDC, que era perfectamente tradicional antes del Vaticano II, pero después se corrompió), la Comunidad de Taizé, el “ecumenismo”, el Encuentro Matrimonial, el Rito de Iniciación Cristiana para Adultos, el movimiento Renew, los Focolares, los Cursillos de Cristiandad, el Camino Neocatecumenal, los Legionarios de Cristo/Regnum Christi, Comunión y Liberación, Miles Jesu, la Wicca (Gea), y Life Teen.
 
El Camino Neocatecumenal niega muchas doctrinas Católicas: (1) La necesidad de las buenas obras para la salvación, (2) la eficacia y necesidad del Sacramento de la Penitencia, (3) la Redención operada por Cristo, (4) la naturaleza sacrificial de la Santa Misa y la Presencia Real de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar, (5) ritos y devociones Católicas tradicionales, y (6) la Resurrección corporal de Cristo.
 
El RICA es la “Iniciación Cristiana de Adultos” conciliar, remplazando el Sacramento del Bautismo tradicional. Está lleno de amalgama con el naturalismo, ambientalismo, un poco de vudú, Wicca (una versión simplificada de la brujería satánica para consumo masivo), y algunos tratados protestantes todos mezclados juntos, pero el Catolicismo genuino es ausente (por lo anterior, el RICA nunca fue aprobado, incluso por el Vaticano modernista).
 
Renew es un programa de deconstrucción de la Iglesia, en el cual la idea de un sacerdote ofreciendo el Santo Sacrificio de la Misa da al través. Los Comités deciden qué oraciones decir y cómo abordan el pecado, si lo tiene. Renew ha sido introducida en escuelas y parroquias, así que ha envuelto a la Iglesia Católica en los Estados Unidos y más allá. Teniendo el suficiente barniz de fraseología católico-sonante para engañar a los incautos, Renew ha cambiado a los Católicos sin que estos se den cuenta de que han sido cambiados.
 
Además, Renew parece ser un grupo frontal del grupo extremista Call to Action, que aboga por la reinvención y refundación de la Iglesia con una estructura y doctrina enteramente diferente. Éste defiende la adoración de una feminista y ambientalista “Diosa Tierra”, las sacerdotisas, la aprobación eclesial de la homosexualidad y el aborto, y los eneagramas, introducidos a través de “liturgias” dirigidas por laicos que tienen lugar en casas privadas, muy similares a los “clubes de estudio” marxistas de los años 1950 que se transformaron en el “consejo parroquial”, que tomaron la dirección de la parroquia y eventualmente de la diócesis entera. Ellos también se han asociado con causas sociales extremistas y programas políticos liberales.
 
La Wicca (o Brujería Blanca), también asociada con Gea, o “espiritualidad de la Diosa”, tiene una reciente antigüedad. Su virtual abuelo fue Aleister Crowley, un satanista inglés alrededor de 1900. Después de ser expulsado de la ocultista Orden Hermética de la Aurora Dorada, fundó su propia “Abadía de Thelema” para practicar “magia sexual”. El amigo de juventud de Crowley, Gerald Gardner, en los años cincuenta diseñó rituales de brujería inspirados en Crowley, la Francmasonería, el Rosacrucismo, la Teosofía y la Orden de la Aurora Dorada.
 
Este “Movimiento Carismático” está lejos del verdadero Catolicismo. Representa un casi completo abandono incluso de prácticas, creencias y modos de conducta nominalmente católicas. El carismaticismo está basado en la noción errónea de que la experiencia emocional siempre acompaña el conferimiento de gracia, mientras que la Doctrina Católica señala que la única indicación sensible del otorgamiento de la gracia es el mismo signo sacramental.
 
Los carismáticos no ven razón para excluir a los acatólicos o incluso a los no cristianos de la posibilidad de experimentar los “carismas”, las manifestaciones extraordinarias del Espíritu Santo, que ayudaron a esparcir la Fe durante la primera Iglesia, pero desaparecieron después de la Era Apostólica, cuando la Iglesia se estableció en sí y no había más uso o necesidad de los carismas. Tales manifestaciones tenían propósitos específicos, tales como anunciar el Evangelio a oyentes de distintas lenguas, o probar la credibilidad o santidad de un vocero apostólico, De hecho, uno de los objetivos del Movimiento Carismático es unir a los distintos movimientos protestantes con la novusordianidad bajo el estandarte de las “señales y prodigios”.
 
El carismaticismo está íntimamente conectado con el error del “aparicionismo”, que encuentra una nueva base de fe en las revelaciones privadas, profecías, visiones y “señales y prodigios”, particularmente en torno a Fátima, Garabandal y Međugorje. A veces van tan lejos que hay “católicos carismáticos” que aún continúan practicando brujería y adoración de ídolos. Todo esto es, por supuesto, herético y satánico, como San Pablo nos dice:
“Y entonces se dejará ver aquel perverso, a quien el Señor Jesús matará con el resuello o el solo aliento de su boca, y destruirá con el resplandor de su presencia: a aquel inicuo que vendrá con el poder de satanás, con toda suerte de milagros, de señales y de prodigios falsos, y con todas las ilusiones que pueden conducir a la iniquidad a aquellos que se perderán, por no haber recibido y amado la verdad a fin de salvarse. Por eso Dios les enviará, o permitirá que obre en ellos, el artificio del error, con que crean a la mentira, para que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la maldad o injusticia”. (II Tesalonicenses 2, 8-11/Biblia de Mons. Félix Torres Amat).
 
El Carismaticismo tiene una estrecha relación con varias herejías condenadas por la Iglesia:
  • Gnosticismo: una herejía que proclamaba un conocimiento secreto (en griego Γνώσης) que hacía a sus posesores los únicos verdaderos creyentes.
  • Mesalianismo: una herejía que se originó en Mesopotamia en el año 360 AD. Los mesalianos (del siríaco ܡܨܰܠܝܳܢܳܐ –mṣallyānā–, los rezadores) negaban que los Sacramentos infunden gracia santificante y declaraban que el único poder espiritual es la oración que lleva a la posesión por el Espíritu Santo. Tal “posesión” eventualmente llevaba a la inmoralidad, de ahí que también se los llamara “los inmundos” (en armenio Մծղնեություն, mcłneutyun). Ellos fueron condenados por varios obispos y concilios de la Iglesia, tanto en Oriente como en Occidente.
  • Montanismo: una herejía que afirmaba que el Espíritu Santo sustituía la revelación de Cristo y estaba suplementando la revelación de Cristo, tanto que ellos actuaban bajo una “nueva efusión del Espíritu”. El Papa San Ceferino (199-217) les negó la comunión con la Iglesia. Notar que esta misma herejía es prevalente en la Iglesia Conciliar, cuando propone que el Depósito de la Fe, tal como fue revelado por Nuestro Señor Jesucristo, puede ser “actualizado” o “modernizado” o incluso remplazado por una suerte de “espíritu de los tiempos”.
  • Nominalismo: una errónea filosofía moderna que enseña que no existen absolutos, sólo los sentidos y las emociones. Esta filosofía lleva a la negación de varias doctrinas de la Iglesia (la divinidad de Cristo, la veneración de la Santísima Virgen María y de los Santos).
 
Incluso los obispos de Estados Unidos en su “Declaración sobre la Renovación Carismática Católica” en 1975 tuvieron que señalar los peligros del movimiento: Gnosticismo, fundamentalismo bíblico, exageración de la importancia del emocionalismo, ecumenismo imprudente y “comunidades con poca fe”. Ahora, sin embargo, ellos aceptan todas esas aberraciones, como desde Juan Pablo II los antipapas han hecho también. Ahora los carismáticos tienen un despacho en Roma para coordinarse con la Curia, los Servicios Internacionales de Renovación Carismática Católica.
 
El Arzobispo Robert Joseph Dwyer de Portland, Oregón, en una contundente crítica al Movimiento Carismático, advirtió en 1974: “Lo vemos claramente como una de las tendencias más peligrosas en la Iglesia de nuestro tiempo, estrechamente aliada en espíritu con otros movimientos disruptivos y divisivos que amenazan con lesionar gravemente la unidad y dañar a incontables almas”.
 
Un autor resume el error y peligro del Movimiento Carismático cual:
un árbol marchito que da un fruto envenenado, sembrado por el demonio entre los protestantes y trasplantado en la Iglesia Católica después del Vaticano II.... Este fruto es una simiente de destrucción. No te equivoques. Más que solo una moda, la ‘renovación’ carismática es un movimiento peligroso y herético que se instaló en el ambiente católico. Primero, ataca el carácter de la Iglesia como mediadora exclusiva entre Nuestro Señor y los hombres, que posee por mandato divino. Segundo, este tipo de encuentro ecuménico niega la naturaleza exclusiva de esa mediación alentando la intercomunión con otras confesiones. Los carismáticos deberían ser llamados por lo que realmente son: ‘caricismáticos’”. (John Vennari, Close-ups of the Charismatic Movement [Tradition in Action, 2002], 175 pp.).
 
San Vicente Ferrer en su Tratado sobre la Vida Espiritual justamente condena tal actitud como anticatólica y espiritualmente letal:
El alma que da consentimiento a semejante consolación [fundada en la vanagloria], viene a dar de ojos en muchos errores pestilenciales. Y permitiéndolo así el Señor, por su justo juicio, que da poder al demonio para aumentar la sobredicha consolación y apresurarla para imprimir en la tal alma falsísimos y peligrosísimos sentimientos y otras ilusiones que piensa que son consolaciones verdaderas. ¡Ay, ay, Dios mío, y cuántas personas se han dejado engañar de esta suerte! Y ten por cierto que la mayor parte de los raptos y éxtasis, o, para llamarlos por su propio nombre, rabias de estos mensajeros del anticristo vienen por ese camino”. (San Vicente Ferrer OP, Tratado de la Vida Espiritual, capítulo XXIV).
 
Las consecuencias de tan venenoso fruto pueden verse en el siguiente reporte de la Associated Press desde São Paulo, Brasil (es de saber que, mal contados, hay allí 13 millones de miembros, distribuidos en más de 20000 grupos carismáticos, siendo los principales Cançao Nova y Shalom):
“El Rev. Marcelo Rossi carga una cubeta con agua y muestra una sonrisa que pudiera ser diabólica si no estuviera en la cara de un sacerdote. ‘¡Aquí! ¡Aquí!’ grita la multitud, principalmente mujeres. El exprofesor de gimnasia de un metro con 92 de estatura retrocede y envía una descarga de agua bendita sobre la emocionada congregación. Y luego otra, y otra. Pronto todos en los 15 metros del escenario están mojados -y extáticos-.
 
Esta no es vuestra Misa católica promedio. Pero Rossi es todo menos un sacerdote promedio. Con su aspecto de estrella de cine y una exitosa grabación, ‘Músicas para Louvar ao Senhor’, Rossi reúne multitudes de 70.000 personas en las misas que celebra cuatro veces por semana en una antigua embotelladora al sur de São Paulo. El contraste es sorprendente. Aunque casi el 80 por cien de los brasileños afirman ostensiblemente ser católicos, muy pocos acuden regularmente a la iglesia.
 
Rossi es parte de una nueva generación de clérigos que pertenecen al movimiento carismático de la Iglesia Católica. La prensa local los etiqueta como ‘sacerdotes popstars’.
 
Otros incluyen al Padre Zeca [José Luiz Jansen de Mello Neto], el ‘sacerdote surfista’, que recientemente congregó a 35.000 personas para una misa en la playa de Ipanema en Río de Janeiro. El sacerdote baloncestista Giovanni Carlos [Caldas Barroca] tiene muchos seguidores en Brasilia, la capital de la nación.
 
Traída a Brasil a finales de la década de 1960 por el sacerdote estadounidense Harold J. Hans, la iglesia carismática es la respuesta del Catolicismo a la creciente popularidad del evangelicalismo protestante, especialmente entre los pobres.
 
Los evangelistas protestantes ofrecen una ‘comunión directa con el Espíritu Santo’, tanto como estrictos códigos de vestimenta y de conducta que muchos brasileños pobres encuentran atractivos. Los carismáticos adhieren a la liturgia católica, pero con un lenguaje y actividades más amigables a la audiencia.
 
«Los carismáticos atraen a sus seguidores con prédicas simples, incluso sermones azucarados, y la gente joven es atraída con el lenguaje plano, los cantos y los bailes», dijo el Rev. Estêvão Bettencourt, profesor de teología en el Monasterio de San Benito en Río de Janeiro”. (MICHAEL ASTOR, Pop star priest. Kitsap Sun, 27 de Diciembre de 1998).

miércoles, 3 de agosto de 2016

LA ESTAFA MÍSTICA DE MARTA ROBIN

PRÓLOGO
Este artículo del Hermano Felipe de la Faz de Dios, de la Liga de Contra-reforma Católica (congregación que otrora fue pionera en el tradicionalismo, pero que tan prontamente volvió a la conciliar), fue publicado primero en LA CONTRE-RÉFORME CATHOLIQUE el 4 de Abril de 2015, y una semana después en LE CATHOLICAPEDIA BLOG.

Marta Robin puede calificarse como una mística “conciliar, carismática, ecuménica y partidaria de la salvación universal”. Ejerció influencia en la iglesia conciliar, especialmente sobre Pablo VI, vía Jean Marie Pierre Guitton Bertrand, autor del libro “Retrato de Marta Robin”. Incluso, sin equivocarnos, las ideas de Marta Robin sobre la instauración de la nueva Misa, le dieron a Montini la convicción de que sus propósitos eran aprobados “por el cielo”. Por eso es que Francisco la declaró venerable, y pronto será beatificada, engrosando las filas de Non-sanctos que respaldan al Conciliábulo y sus dañosos frutos.

El artículo revela los fraudes de Marta Robín (como la tan publicitada inedia), su carácter heterodoxo, el apoyo a los mejores sacerdotes franceses impidiéndoles así salir de la “barca conciliar”, sus criterios laxistas en el tema de la salvación… so capa de unas “gracias” extraordinarias impresionantes (“conversión”, rosarios, ayunos, vocaciones “sacerdotales”, confesiones, etc.), que muestran los alcances de satanás el maldito en estos nuestros tiempos, que son apocalípticos: apariciones (Međugorje, El Escorial, Bayside, Peñablanca, Betania, Soracá...), místicos, y escritos –automáticos o no–de estos. 
 
Recomendamos este artículo a los asiduos de algunas célebres apariciones modernas cuyo argumento más socorrido por éstos son las gracias de “conversión”, rosarios, ayunos, vocaciones “sacerdotales”, confesiones, etc. Marta Robin hace recordar a otras falsas místicas en la historia de España:
  • Magdalena de la Cruz: la monja que confesó su pacto con el demonio en su juventud y que arrastró incontables peregrinaciones de toda España, hasta de la realeza. (San Ignacio de Loyola castigó severamente a un jesuita que fue a verla) 
  • Una monja agustina en el convento de Nuestra Señora de Gracia, en Ávila, que recibía a muchos peregrinos y que deslumbraba a los teólogos de Salamanca por sus conocimientos escriturísticos (sin maestro alguno), pero que fue desenmascarada por San Juan de La Cruz.
  • María de la Visitación, la “monja de Lisboa”, que llegó a convencer a Fray Luis de Granada para escribir un opúsculo hagiográfico sobre ella (hecho que amargó su vejez) y que engañó a los mejores teólogos de su tiempo incluido el Papa entonces reinante (sólo San Juan de la Cruz supo de su falsedad).

¡Cuánta falta nos hace la Santa Inquisición! ¡FORTALÉCENOS, SEÑOR JESÚS, EN TU VERDAD!

JORGE RONDÓN SANTOS
Agosto 3 de 2016
Invención de San Esteban
 
TODA LA VERDAD SOBRE MARTA ROBIN, MISTERIO DEL APOCALIPSIS
Felipe de la Faz de Dios, CRC.
  
Marta Robin, fundadora de los «Foyers de charité»
 
Un dossier de 17.000 páginas concerniente a la vida y obras de la célebre mística francesa nacida en 1902 y muerta en 1981 fue analizado por las autoridades romanas. Finalizado este estudio, los teólogos emitieron un decreto proclamando la "heroicidad" de sus virtudes. El "papa" Francisco firmó el decreto el 7 de noviembre de 2014. Un milagro ha sido aceptado, nada se opone más a su "beatificación".
 
Independientemente de éste o de cualquier otro milagro futuro, todos palidecen ante el milagro permanente que fue su vida.
  
LA SANTA MÁS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS…
Marta Robin supera, y con creces, a los más extraordinarios de nuestros místicos católicos.
  1. Ella no podía comer ni beber (inedia) ¡durante más de cincuenta años! Su sólo alimento fue la Eucaristía, que ella recibía una sola vez a la semana (dos, excepcionalmente), y de una manera milagrosa, porque físicamente no podía deglutir.
  2. Estigmada después de 1930, ella revivirá cada semana la Pasión de Cristo. Sucedáneo a ésto, presenta un período de éxtasis, que no puede confundirse con el sueño, porque Cristo en persona le impuso la penitencia de no dormir jamás.
  3. Esta mística es también una enferma crónica. Luego de contraer una encefalitis letárgica en 1918, ella quedó con parálisis en las piernas (1928) y en los brazos (1929). 
  4. En 1940, ya tetrapléjica, incapaz de comer, y también privada del sueño (agripnia), ella pide hacer el sacrificio de sus ojos en expiación de los pecados del mundo. El Padre Finet, su director, acepta. Marta deviene en ciega. Con todo, sus ojos quedaron muy sensibles ante la luz, por lo que ella vivirá después en la oscuridad, sin jamás asistir al Santo Sacrificio de la Misa. 
  5. Marta Robin tuvo apariciones de la Santísima Virgen durante sesenta años. La tierna intimidad de sus relaciones con Nuestra Señora está más allá de todo parangón con los más célebres videntes: Santa Catalina Labouré, Santa Bernardita o los niños de Fátima. La Virgen Santísima la cuidaba a menudo y la llamaba «mi tesoro», Ella le ayudó a terminar sus bordados; Ella encendía una vela en los días tormentosos para que no se asustara, etc.
  6. Los combates del Cura de Ars con el “patas” no son nada en comparación a los tormentos que el Diablo le hace padecer a Marta durante toda su vida, cada semana... Y cuando el demonio la arroja al suelo, la Santísima Virgen la levanta y la conduce a su cama, etc.
  7. Todo ello dispuso que esta pobre chica ciega y tetrapléjica para una vida de soledad absoluta en la sola consolación de la unión con Dios. Ese no fue su caso, porque mediante el oído y sus palabras, ella pudo nuevamente romper récords. Más de cien mil personas entraron en su oscura habitación y recibieron consejos de parte de ella. Marta Robin está en el origen de numerosas conversiones, y sobre todo participó en la vida de la Iglesia en una época crucial de su historia… 
 
¡PRECURSORA DEL CONCILIO MÁS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS!
En efecto, todas las extraordinarias gracias místicas de la que se nos impone como la santa más grande de todos los tiempos no son más que medios tendientes a un fin. Ellas son garantes de una misión que se resume en tres puntos que son uno y el mismo: la preparación y la promoción del «concilio más grande de todos los tiempos»: EL VATICANO II.
 
Su fundación de los «Foyers de charité» (Hogares de Caridad) reposa en la promoción de un laicado consagrado y enviado en misión para una nueva evangelización...
 
«El Pentecostés de amor» que debía resultar del Vaticano II, fue profetizado por Marta mucho tiempo antes de los papas Juan XXIII y Pablo VI. Ella fue una profetisa poderosa en palabras y en obras. El fruto del Concilio, es ella misma; porque fue la inspiradora de la mayor parte de las comunidades carismáticas, más conocidas ahora bajo el término de “nuevas comunidades”...
  
Su devoción a la Santísima Virgen está a la vanguardia respecto de la del Vaticano II. Con Marta, la Santísima Virgen descendió de ese Empíreo donde la habían encumbrado la teología del Concilio de Trento y la piedad popular después de las grandes apariciones marianas del siglo XIX. Ya se acabó la “Divina María”; con Marta, la Virgen María deviene nuevamente a ser más cercana y más humana que celestial y lejana, más Madre que Reina, Ella es «Mamita María»...
 
El odio del demonio hacia ella refuerza el carácter sobrenatural y auténtico de su misión. Por eso, cuando ella murió en la noche del 5 de febrero de 1981, «asesinada por el demonio» y cuando la encontraron a los pies de su cama con sus zapatillas desgastadas, nadie se soprendió. Marta murió librando un úlltimo combate contra “el Adversario”, como la hija de la Iglesia que siempre ha sido.
  
Ni los obispos de Valence ni los curas de Châteauneuf-de-Galaure dudaron de sus visiones o de su vocación providencial en la Iglesia. Sus funerales ya están perfilando la gloria de los altares: cuatro obispos, más de doscientos presbíteros, seis mil personas y asistentes. 
  
LA BIOGRAFÍA DEL POSTULADOR.
He aquí lo esencial de lo que se sabía sobre Marta Robin antes de la publicación de la biografía realizada por el postulador de su causa, el P. Bernard Peyrous, sacerdote de de “El Emmanuel”, y la vicepostuladora, Marie Thérèse Gille, miembro de los “Foyers de charité”. Esta biografía de 400 páginas: Vie de Marthe Robin (Vida de Marta Robin), publicada en 2006, es una obra de referencia. Uno bien puede señalar sus lagunas, sus omisiones calculadas, puede sorprenderse ante el retrato de una Marta Robin «lejana a los excesos atribuidos a los místicos», «encantadoramente simple», que nos quiso imponer, pero no puede recusar los hechos nuevos que ella revela bajo pretexto de que sus autores no citan sus fuentes. Si el postulador no los menciona, es porque en 2006 el expediente estaba aún en estudio, bajo el secreto pontificio.
  
1902-1921: UNA PAISANA CASI ORDINARIA
  
Marta nació el 13 de marzo de 1902 en Châteauneuf-de-Galaure en la Drôme, una gran ciudad muy trabajada por el anticlericalismo, y hasta por la francmasonería. Los Robin eran unos paisanos de buena condición, creyentes, pero no muy de iglesia.
 
Marta fue la sexta y la última hija de la familia, que ya tenía cuatro niñas y un varón. En 1908, su hermana mayor se casó; Marta se afectó mucho por esto, y quedó celosa de su cuñado durante mucho tiempo. De un temperamento alegre, muy pícaro, ella pasó mucho tiempo enferma, tanto que su escolaridad se resintió por ello.
  
Con la diferencia de su hermano Henri, Marta fue a las clases de Catecismo; pero «Marta estaba muy avergonzada cuando debía recitar sus lecciones de memoria, como se hacía entonces». (Peyrous p. 29; edición de bolsillo) Confirmada en 1911, ella hizo su primera comunión el 15 de agosto de 1912.
  
Marta Robin no se distinguía por su piedad… El postulador está muy presionado para presentarnos un hecho edificante, sobrenatural, objetivamente constatado por las gentes del lugar o por su cura párroco. En la villa, las hijas Robin tenían la reputación de ser muy frívolas, complacientes, les gustaba mucho bailar al atardecer con los chicos invitados para la ocasión; la abuela Robin les habla sobre su estado de ánimo. Marta amaba bailar y reír a carcajadas, sobre todo cuando contaba historias…
  
Los primeros dieciséis años de su vida son mundanos, mediocres, honestos de todos modos, como podría ser la vida de una campesina de la época, en una familia con poca fe o piedad. Si en algo se destaca Marta es en su frágil salud, y puede decirse en una palabra, “está muy delgada”: tiene una propensión a la anorexia, porque ella come muy poco. También es muy sensible, el más mínimo cambio en su universo emocional le llena de ansiedad. Lo vimos en la boda de su hermana mayor, y se producirá la misma situación, pero en grande, luego de la partida de su hermano Henri para la guerra, en mayo de 1918.
  
1918-1921: LOS GRANDES SUFRIMIENTOS DE UNA ENFERMEDAD EXTRAÑA
Este fue un shock emocional para Marta. Ella responde a la situación con la anorexia. Ella come muy, muy poco, pero esta vez, los límites son traspasados. El 1 de diciembre de 1918, ella se cae y nunca más podrá levantarse. Es verdaderamente el mayor sufrimiento: Ella no soporta más la luz, y padece una fuerte cefalea que la hace gritar de dolor día y noche. Ella le dice a su sobrina: «Si tú me zambulleras en lejía hirviente, yo no sufriría más». (p. 33) Los médicos piensan que están ante un tumor cerebral, después creen que tiene una encefalitis letárgica; el Dr. Modrin de Hauterives, diagnostica inmediatamente histeria, y se lo hace saber…
  
La vida en el campo es dura. Marta era una boca que alimentar que no «gana ni el agua que bebe», como dicen su padre y su hermano. Ella ve bien que su padre tiene más consideración por su perro que por ella, y sufrió fuertemente por esto. Sin embargo, su madre y sus hermanas ayudan mucho, y algunos amigos también. Durante este tiempo de gran sufrimiento intercalados con remisiones, sigue estando muy sola, sin apoyo espiritual. Esta es una pobre muchacha que sufre como un animal, sin tener ni idea del valor redentor que podría tener su sufrimiento. Por el momento, no podemos decir que se trata de una santa, pero sin duda sufre un gran mal, muy castigada…
  
1921-1936: LA MÍSTICA DE MÍSTICAS

El 25 de marzo de 1921, según ciertos autores, en mayo de 1921 o el 25 de marzo de 1922, según Peyrous, Marta Robin es súbitamente sumergida en otro universo por la irrupción en su vida de una persona, de un espíritu, de alguien. «Alice, su hermana, que duerme en su recámara, es despertada por un gran ruido y ve una gran luz. “Sí, la luz es bella, le responde Marta, mas yo he visto también a la Santísima Virgen”».
  
Cuando se recibe una aparición del Cielo, aunque no hayan palabras expresadas, ella infunde gracias, luces espirituales, un entusiasmo en el corazón que determina al alma tomar una acción resuelta, un cambio de camino, una conversión radical. ¿Qué puede observarse en la vida de Marta? Aparentemente nada de eso. Una cosa cambia; todos los autores lo mencionan, pero su ahijada, Bernadette Galichet, tiene el mérito de no mentir sobre la cronología. Es a partir de 1921 que «Marta lee mucho» de autores espirituales, de vidas de santos, sobre todo de místicos. «En 1921, ella quedó impactada por una revelación recibida de Jesús por una visitandina italiana, sor Benigna Consolata Ferrero, fallecida en 1916:
«“Estoy preparando la obra de mi Misericordia; quiero un nuevo resurgimiento en la sociedad, quiero que éste sea realizado por el amor… No puede ponerse límites a esta fe en mi amor… Es a través del sacrificio que tú puedes darme almas. El mundo corre hacia un precipicio. Yo lo detendré en su curso vertiginoso por este pequeño batallón de almas generosas que luchan bajo mi liderazgo”». (Vénérable Marthe Robin, des témoins réagissent et parlent, p. 48)
 
Estas palabras, de hecho, tendrán una gran repercusión en la vida de Marta Robin. Ella, pobre pequeña hija del campo, que no tuvo certificado de estudios, que no se aprendió bien su catecismo, ella que, a los ojos humanos, no tenía ningún futuro, se verá impulsada de una aparición del otro mundo, puesta a devorar, en forma autodidacta, los hechos, los gestos, los dicho de los más extraordinarios místicos de la Iglesia Católica. Peyrous nos da la lista impresionante de las obras que ella pudo consultar en la biblioteca parroquial, sin contar los que pudo obtener por otros.

Son estas lecturas, que durante los diez años por venir, transformarán poco a poco a «Marta la pobre campesina enferma» en «Marta la mística de místicas». Milagro de la gracia, dirán unos; ¡no! objetarán los otros, es por una reacción histérica que ella las asimilará, los incorporará a su propia personalidad… Hay que reconocer el hecho, y tener en cuenta que dicha transformación se produce al comienzo sin director espiritual, laboriosamente, como cuando dijo ver a la Virgen María en 1921, como también le confió al Dr. Assailly que los años 1923-1925 fueron dificiles: «He luchado con Dios». (Marthe Robin, témoignage d’un psychiatre, p. 70)… Dirá también a dos muchachas: «Todo el mundo puede y debe cumplir su vocación, pero yo no… He luchado con Dios… yo no le deseo a alguno de vosotros que tengan que luchar con Dios». (Peyrous p. 55)
  
1921-1930: VIDA OCULTA.
  
En 1921 Marta sueña con entrar en el Carmelo. Su padre se opone y abandona desde entonces toda práctica religiosa. Marta no insiste más y renuncia. Durante el verano, recupera el uso de sus piernas y hace una peregrinación a Nuestra Señora de Châtenay el 15 de agosto y a Nuestra Señora de Bonnecombe, el 8 de septiembre.
  
LOS “ BUENOS SAMARITANOS” DE MARTHA ROBIN
La Providencia, sin embargo, no la abandona. En 1923 Marta conoce a dos, o mejor, tres santas personas. «La primera es madame Du Baÿ, baronesa de Alboussière, en la Ardèche, que es una mujer de fe; con una bella biblioteca religiosa. Madame Du Baÿ fue ciertamente tocada por esta chica enferma, un poco perdida, que sabe cómo “integrar” su enfermedad en su vida de fe. Ella le habló sobre la Pasión de Jesús. Eso le dará a Marta una clave para comprender y sin duda influirá sobre ella. La segunda amiga fue madame Delatour de Saint-Claude, en la Jura, con quien sostuvo una muy privada correspondencia entre 1923 y 1928». (Peyrous, p. 44-45)
 
Si Marta encontró en madame Delatour una consolación humana a su soledad, un oído atento a sus grandes penas y a su llanto, madame Du Baÿ será para ella una compasiva, pero avisada primera “directora espiritual”… Ella no la guía estrictamente hablando, pero será la orientadora, la contención de su afecto sobrenatural. Las dos la ayudarán materialmente.
  
No hay que olvidar que el instrumento providencial fue el padre Faure, párroco de Châteauneuf-de-Galaure desde 1923. Los biógrafos de Marta concuerdan en juzgarle como un “hombre santo”, pero sin mucho juicio espiritual; él mismo tendrá la humildad de reconocer su incapacidad y su poca aptitud para todo lo que salga del “camino común”. Sin embargo, desde 1923 hasta 1930, ejercerá cierta paternidad sobre Marta, a pesar de ello. Si alguien se atrevía a decirle unas cuantas verdades –porque ella se lo permitía–, ese era el padre Faure. Entonces veremos en qué circunstancias se producirá el cambio de roles que lo convertirá en el secretario de las visiones y elevaciones de Martha…
 
¿Las suyas o las de los místicos que plagió? Todos se formulan la pregunta. Este es un punto espinoso del expediente.
 
ENFERMA Y MÍSTICA, ¿VERDADERA O FALSA?
El Padre Peyrous tiene en la mano la carpeta romana que trata del dramático estado psicológico de Marta Robin, y que explica su pasión por la lectura y la mística:
«Marta, dice, sufre un dolor terrible y una enfermedad terriblemente desestructurante. Su personalidad estaba a veces en gran tensión. Probablemente podemos decir que estaba entonces como perdida, rota por dentro. Ella podría haber caído en la locura o en la muerte. Ella tuvo que luchar para no hundirse, para controlar su persona, e incluso para recomponer su yo». (p. 98)

¿Dios era el medicamento útil, indispensable para la recomposición del «yo» de Marta Robin? Peyrous prevé el peligro de esta explicación. Buenamente nos afirma que la pobre falta de vocabulario para dar cuenta de las obras efectivas de Dios en ella. Es por esta razón que Marta pide prestado, sin falsificar ni mentir, precisa trabajosamente Peyrous, las experiencias de los santos. Ella es por ello una auténtica mística. Quod erat demonstrándum. (Como se quería demostrar).
  
El postulador se torna más serio, y nos pone en vías de una comprensión más profunda de la personalidad de Marta, apelando al doctor Cuvelier, neurosiquiatra especialista en literatura mística:
«Marta Robin pasa de la memorización a la memoración (evocación de recuerdos recientes), es decir que por medio de su enfermedad, ella incorpora en su personalidad los recuerdos aceptados como realidad actual. Un tal proceso debería llevar a la confusión mental en este caso, en que el “yo” sale fortalecido. He aquí, en nuestra opinión, que cómo se manifiesta la intervención de la gracia». (Peyrous, p. 102)
  
La opinión médica es muy pertinente. De hecho, hay una intervención de un espíritu superior que la dirige y la guarda de perder la cabeza en el dédalo de las experiencias místicas que ella integra e incorpora a medida que realiza las lecturas, sin estar preparada por una vida cristiana de piedad y de virtud, ni en tener prueba entonces, o en algún momento.

¿UNA NUEVA SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS?
Marta Robin señala el año 1925 como el fin de un tiempo de prueba para ella… ¿Es aquí cuando ella no lucha más con Dios? ¿Ella cedió? El 15 de agosto de 1925, ella fue en pererinaje a Lourdes; para sorpresa de todos, deja finalmente su lugar a una joven de la región… Todos los autores admiran la renuncia, pero Peyrous nos revela el descontento del padre Faure, y la desobediencia subyacente en el origen de este aparente acto de caridad. Tres años más tarde, otra oportunidad se presenta; ella rechaza; ella siempre se negará a ir a Lourdes. Esto es un tanto extraño, máxime cuando ella pretenda  comprender mejor la Inmaculada ­Concepción que cualquiera… Este rechazo, sea cual sea la interpretación que se dé, guiará a Marta sobre un “camino nuevo”; ella se dejará conducir y comienza un “carrera de gigante”…
  
El 15 de octubre de 1925, está en la creencia de que pronto va a morir, Marta escribe un acto de abandono y de Ofrenda al Amor y a la voluntad de Dios. Antes de la biografía del postulador, todos se extasiaban ante tanto fervor. Peyrous nos revela que esto es literalmente copiado de un escritor espiritual. Ella lo romperá para escribir un segundo, más místico, plagiado de Santa Teresa del Niño Jesús… Ésta fue canonizada en 1925, por lo que entonces se hablaba mucho en la Iglesia de ella. Marta lee la “Historia de un alma” y se impregna de ella, cree que pronto se convertirá en otra Santa Teresa.
   
El 3 de octubre de 1926, fiesta de la santa, Marta cayó en coma por tres semanas. Es durante ese estado patológico que santa Teresa del Niño Jesús se le aparece por tres veces para asegurarle que ella no morirá, porque ella, Marta, debe prolongar su misión, y hacer así amar el Amor en el mundo entero. Pero no es fácil, porque el “mundo” es furiosamente anticlerical, y Marta lo tendrá que experimentar.
  
Un día en que el padre Faure le llevó la communion a Marta, su hermano Henri explotó: «Si el cura ese vuelve aquí, le dispararé…» Peyrous nos revela que este hombre no es solamente el tímido que se presentaba ordinariamente, sino que era peligroso. Alcohólico y anticlerical también, a menudo golpeaba a su hermana. En 1951, se pegó un tiro en la cabeza con su escopeta; su cuerpo fue encontrado en el primer escalón, y Marta no supo nada al respecto. Estas extrañas circunstancias fueron y son actualmente uno de los puntos negros del dóssier “Marta Robin”. El doctor Assailly testifica que «Marta no se inquietó por su eternidad, porque él prácticamente jamás comulgó en su vida». Henry a nadie le importa, ni tampoco Marta … El hecho es que, por ahora, Marta cede a la presión de su hermano y le pidió al sacerdote que no vuelva. Seguirá durante mucho tiempo sin comulgar, semanas, meses, no está claro…
  
En 1927, tras un año de gracias místicas, vuelven de nuevo las apariciones de la Virgen María y de Santa Teresa, Marta Robin casi no come. Ella también ve al demonio [Teresita le hizo huir], a veces con los ojos del cuerpo; él está desnudo. A menudo Marta haría la confidencia: “¡Si supieras lo hermoso que es!” Pero el diablo, insensible al cumplido, la golpea y la lanza fuera de la cama…
  
Es en esta época de “gran fervor místico” que ella le escribe a madame Delatour: 
«La vida no es más que una negra pesadilla para quien sufre (…) Qué puedo decirte de mí y sobre mí, la vida siempre es así, gris y monótona, que trae más tristeza que alegría; pero creo que nada me afecta ahora, veo que estoy destinada a beber a grandes tragos todos los cálices amargos». (Peyrous, p. 51)
  
«Este es más, hace remarcar justamente Peyrous, un lenguaje de una resignación extremadamente dolorosa que una ofrenda decidida». Volvamos a esta manifiesta indiferencia, pero antes de hundirnos más en las profundidades del misterio de Marta Robin, respiremos un poco el aire fresco del aroma de Cristo en su pequeña Teresa: «El dolor se convirtió en mí una vocación con encantos que me habían deleitado… me sentí con el deseo de amar a Dios, al no encontrar gozo en Él». Así, ¿quién es la santa más grande de los tiempos modernos, Teresa o Marta?
 
En 1928, Marta queda definitivamente paralizada de las piernas, y el año siguiente, de los brazos. Ella acepta este estado serenamente. Semejante indiferencia al sufrimiento puede ser el indicio de una eminente santidad, como también una clara reacción histérica, muy conocida por los siquiatras: «Marta vio en los accesos sucesivos de parálisis una especie de tranquila felicidad: “Todo ocurrió por así decirlo, con una sonrisa”. Esto no es resignación, sino el reconocimiento de un evento que está en la naturaleza de las cosas que deben suceden, que es próximo de la indiferencia de los histéricos para los cuales la limitación de sus posibilidades corporales es vivida con desapego». (cf. doctor Gonzague Mottet: Marthe Robin, la stigmatisée de la Drôme, p. 44)
  
MARTA Y SAN FRANCISCO DE ASÍS
El 3 de diciembre de 1928, dos capuchinos, el Padre Marie-Bernard y el Padre Jean predicaron un retiro; y fueron a visitar a Marta Robin. Ellos regresan entusiastas y le dicen al padre Faure que tiene una santa en su parroquia. Peyrous nos cuenta que el padre Faure les respondió con toda naturalidad: «No sé de quién me habláis»
 
Marta está subyugada por el padre Marie-Bernard. Peyrous nos dice que esto alterará la vida religiosa de Marta. Él le ofrece entrar en la Tercera Orden de San Francisco. Ella acepta.
    
Se puede adivinar lo que sucederá en proporción a dos choques que ha recibido, con las dos personas que la impresionaron: Padre Marie-Bernard y San Francisco de Asís. Dos días después, Jesús se le aparece y le pregunta si quiere sufrir por la conversión de los pecadores. Él también quiere que el padre Faure se convierta en su director espiritual, y tenga con él una gran unión de almas. Todo esto es sólo el eco fiel de la sabia dirección del Padre Marie-Bernard. Cada respuesta positiva de Marta, se hunde como una espada en su corazón… El Padre Faure quien no se hizo ilusiones sobre su feligresa y se siente halagado por la invitación. Y aunque al principio se mostró reacio y serio, se convertirá poco a poco en el secretario de las revelaciones de Martha, pierde su buen sentido, pero no su humildad, aunque confesando que está «superado por los acontecimientos».
   
¡ESTIGMATIZADA POR CRISTO EN PERSONA!
A comienzos de octubre de 1930 (la fiesta de San Francisco se celebra el 4 de octubre), Jesús le preguntó: «¿Quieres ser como Yo?» Ella dijo que sí, y fue Cristo en persona quien la estigmatizó. Ella relató cómo. Jesús estaba delante de ella en su Humanidad doliente, y le pidió que le ofreciera sus pies. Ella dobla sus piernas paralizadas que se encuentran enroscadas bajo su persona y las coloca en la misma posició que la del Crucificado. Entonces del Corazón de Jesús salen saetas que los traspasa; igual que a las manos. Marta está con los brazos en cruz, y las piernas extendidas: «Jesús me invita a presentarle mi corazón, o mejor, mi seno (sic)...» y la traspasó de nuevo.
   
La señora Robin, quien no se sorprende por la relación cercana de su hija con la Santísima Virgen, esta vez se alarma (o parece estarlo), a causa de la efusión de sangre. Nadie quiere que se sepa la noticia, Marta es la primera, pero la noticia se riega como pólvora.
   
Desde entonces, ella revivirá la Pasión de Cristo cada semana. Jesús le dijo: «Tú eres la que Yo escogí para vivir más plenamente la Pasión después de mi Madre [sic]. De otro lado, después de ti, nadie más la vivirá totalmente, y para que puedas sufrir [sic] día y noche, ¡tú no dormirás jamás!» (L’Alouette -La Alondra, marzo de 1986, p. 30)
  
Ella no se alimenta más que de la Hostia consagrada que recibe solamente una vez por semana. Peyrous tranquiliza a sus lectores y se atreve a mencionar un tema tabú: ¡¿Por más de cincuenta años, Marta no asiste al Santo Sacrificio de la Misa?! «Ella es intransportable. En esa época, nos explica, solamente los padres Camilos tienen el derecho de decir misa en la recámara de los enfermos. Y de esos no hay en la región». ¡¿Y nadie, ni antes, ni durante, ni después del concilio Vaticano II, se animó a pedir la dispensa? ¿Dispensa que obviamente se hubiera concedido si la hubiesen solicitado?!…
  
Consiguientemente, los estigmas tomarán el lugar de la virtud, Marta es otro Cristo; ¿la Misa? Es ella quien la revive, le parece muy poco para oponerse a la ley de la Iglesia. Desde San Francisco de Asís, los estigmas han fascinado a los fieles cristianos ávidos de ver para creer. Mas en estos dominios, y sobre todo en este, los engaños diabólicos son abundantes.
   
Es de saber que  que solamente los estigmas formados por «excrecencias cutáneas» o las llagas profundas que traspasan los miembros de lado a lado, como las de San Francisco de Asís, dejan a los médicos sin palabras. Nada que ver con «los estigmas superficiales o sangrados sobre piel sana».
    
Los autores, afirma el doctor Mottet, todos están de acuerdo en reconocer la existencia de una sugestibilidad anormal...» Es la misma que aparece en los histéricos. Los estigmas de Marta son de esta última clase, y este es el por qué no impresionan del todo al amigo de Marta, el psiquiatra Paul-Louis ­Couchoud. Cuando besó la frente de Marta antes de despedirse, él observó que una gota de sangre brotó poco después. Eso no le impidió dormir, su amiga estaba gravemente enferma, eso es todo. Ignorante de las cosas religiosas, él no sospechaba que esas enfermedades mentales eran también terreno propicio para el demonio.
   
Lo veremos trabajando en sus pequeños trabajos sucios, los que son muy conocidos de todos, mas veamos qué tan lejos podrá conducir a la pobre Marta, y a su paso, nuestra desdichada Iglesia, en su cabeza y en sus miembros. Esto no es otra cosa que la desorientación del dogma de la fe y de la pastoral de la Iglesia Católica que él busca en este respecto...
  
1930-1936: VIDA PÚBLICA
        
La noticia de su estigmatización y de las Pasiones que se renuevan cada semana se difundirá, y traerá a Moïlles multitudes de personas. La intuitiva Guitton caracteriza perfectamente la ipseidad (el ser por el devenir) de la situación. Afluye la gente a Marta con la misma ilusión que los Griegos tenían al consultar la Pitia... Como en Delfos, Marta estará rodeada de un ritual, de una liturgia doméstica, de una gran simplicidad aparente, pero que contiene muchos aspectos sorprendentes.
   
Estas visitas devienen en una empresa familiar, porque es la señora Robin quien organiza las visitas, y quien recogerá los pequeños regalos que la gente deja. Como Marta no come, esos regalos no consisten en comida... Eso es llamado eufemísticamente la “canasta de Marta”, porque obviamente esos regalos son enviados a los pobres. Peyrous es más explícito, él dice la verdad desnuda y escandalosa, pero siempre encuentra las palabras necesarias para revestir de gala esta caridad. Este buen presbítero se excede en ésto, y no deja de sorprendernos:
«¿Cómo encontrar algunos recursos, al menos para hacer la caridad, para ayudar a los prisioneros o a los misioneros, que pronto se convirtieron en el centro de su atención? Ella se dedica entonces, por algunos años, a un pequeño negocio de piedad que le producirá algunos ingresos» (p. 81)
  
LOS PRIMEROS OPOSITORES
Demasiado, es demasiado, y si el Padre Faure es cambiado por Marta hasta el punto que a partir de 1931, nadie puede verla sin su permiso, entonces hay alguien que tiene miedo y se siente responsable de todo, es el Padre Marie-Bernard. Él pide consejo a Mons. Saudreau, capellán de las Hermanas del Buen Pastor de Angers, conocido por el discernimiento de espíritus.
   
«Para comprobar su vanidad, relata el Padre Marie-Bernard, yo le aconsejé que se hiciera fotografiar: fueron impresas dos fotografías. En una salió horrorosa, en la otra, revestida su frente con un velo de encaje de Valenciennes, ella más parecía Sarah Bernhardt que la pobre chica campesina que era. La tentación de vanidad y coquetería prevaleció: ella me ofreció a Sarah Bernhardt y olvidó darme su verdadero retrato». Peyrous se sonríe de la ingenuidad de este proceso, mas la simplicidad del test estaba perfectamente adaptada para la que iba a revivir la Pasión de Cristo cada semana, en la oscuridad de su habitación, pero también bajo los flashes de los fotógrafos...
    
El Padre Marie-Bernard desaprueba a Marta Robin, abandonándola igual que la señora Du Baÿ, y probablemente la señora Delatour. Pero ello no impedirá que las multitudes acudan a ella.
  
CUANDO LOS CURAS DEMÓCRATAS DISCIERNEN LOS ESPÍRITUS
En menos de diez años, Marta Robin ha construido una impresionante red de relaciones. A causa de su enfermedad que con justa razón movía a piedad, y sobre todo a causa del aura que se emanaba de ella en razón de su promoción autodidacta en «mística superior». Ella se impuso, sobre todo en Lyon, en el medio de las personas devotas y místicas. Marta se convirtió poco a poco en una autoridad religiosa que todos consultaban. Sacerdotes y teólogos también iban; al comienzo, con sospechas, pero luego volvieron entusiastas, y contaban a sus superiores lo que habían visto y oído...

El Padre Betton, por ejemplo, profesor en el seminario de Saint-Paul-Trois-Châteaux: «Es un intelectual versado en la teología mística [un discípulo entusiasta de Bergson]. También es un alma espiritual, que tiene “antenas” en este dominio». (Peyrous, p. 81-82) El Padre Betton sabe lo mismo que nosotros sabemos, la vez que entró en la habitación de Marta: «“Vine a esta habitación y de inmediato sentí como una presencia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, que me sentí muy pequeño, muy pequeño”». En su primera conversación con Marta, él le mostró un error teológico en una de sus descripciones, y ella se sometió a su juicio con humildad. Con esta humildad, el Padre Betton juzgó a Marta como una auténtica mística. Él se convertirá en el profesor “sabelotodo” y le enseñará los diferentes tipos de visiones: «intelectuales, imaginativas, corpóreas». Marta le escuchará con un arrobo semejante al del Burgués gentilhombre que descubre que lo que no es verso es prosa y viceversa... Ella aprenderá muy bien la lección. Estamos confundidos ante  tanta puerilidad de parte de un hombre de Iglesia, y lo que es más, de un profesor de seminario...
  
François de Muizon en su libro Marthe Robin, le mystère décrypté (Marta Robin, el misterio descifrado), nos informa que «el obispo de Valence le pidió a un cura del valle, de formación filosófica [¿pudo ser este el Padre Betton?], que le hiciera un informe. Será favorable. No encontrará ningún exceso. Ni de Marta, ni de parte de su familia, ni de los sacerdotes que la rodean. El obispo está tranquilo». ¡Uno cree soñar!
  
Entre las prominentes personas consultadas y que después jugaron un rol determinante, señalemos algunos que menciona Peyrous: «El ilustre jesuita, Albert Valensin, una de las cabezas pensantes de la Compañía en Francia». Famoso por la certitud de su teología mística, este buen sacerdote es más conocido por su feroz oposición a  la Action française; esto lo omite el postulador.
  
Peyrous nos habla del Padre Charles Thellier de Poncheville (1875-1956): «Uno de los sacerdotes más conocidos de Francia, redactor en el diaro católico La Croix, él es uno de los fundadores de las Semanas sociales, y un orador apreciado y demandado donde vaya, predicando una religión de amor, de esperanza y de paz, de inspiración salesiana». Él agrega que era cercano al padre Finet, mas Peyrous no menciona que Thellier era mejor amigo e incondicional partidario de Marc Sangnier. Es con «Marc» y de renombrados curas y laicos comprometidos, todos apóstoles de la democracia cristiana, que continuarán con el manto de L’âme française (El alma francesa), a esparcir en la Iglesia la ideología democrática sillonista que fue luminosamente condenada por San Pío X en 1910 (cf. Ernest Pezet, Chrétiens au service de la cité, p. 70).
  
No podemos hacer aquí, en el marco de este estudio, un análisis más profundo y exhaustivo de las ideas eclesiales de los clérigos entusiastas de Marta Robin. Pero no encontrareis aquí a ningún discípulo de San Pío X con inteligencia penetrante, sabiduría consumada y celo apostólico esclarecido. Todos son democristianos. Estas son sus ideas, condenadas por San Pío X, que se impondrán por medio de la Acción Católica especializada de Pío XI. Este es el partido, los hombes y las ideas de este partido, que prevalecerán en el Concilio Vaticano II, manejados por un Espíritu común que les guiará con poder, encabezados por Marta Robin, a la más grande desorientación de la Iglesia.
  
1933-1981: FUNDADORA Y MEDIADORA
 
Después de la lectura de los místicos, los encuentros providenciales, las gracias místicas y sobre todo la estigmatización, la «mecánica-mística Marta Robin» está perfectamente a punto. Pero a este bólido le falta un piloto que sea capaz de conducirla adonde quiere el Espíritu que la anima, esto es, a una renovación de la Iglesia por medio de un Pentecostés de amor.
  
LOS FOYERS DE CHARITÉ
Para esto, una etapa preliminar. Jesús se le aparece en 1933 para instruirla. El Cristo le demanda fundar los «Foyers de charité» (Hogares de caridad). Esto no es nada menos que tener viviendo en un mismo complejo de edificios a laicos, hombres y mujeres, en familia o célibes, deseosos de imitar el ejemplo de los primeros cristianos y de formar entre ellos una comunidad. Ellos serán dirigidos por un sacerdote: «el Padre». Bajo su dirección el foyer deberá convertirse en un hogar de caridad, de luz y de amor...
  
Jesús llama a esto la «gran obra de su amor». Es en Châteauneuf donde se fundará su primer foyer, empezando por la creación de une escuela libre para niñas.
  
François de Muizon subraya con razón algo que Peyrous no menciona (ya comprenderemos del todo la razón):
«Jesús insiste en su mensaje a Marta sobre la originalidad de los lazos del Moviemiento con Marta y Él mismo: “¡Yo quiero hacer aquí algo nuevo y muy grande para nuestra Gloria, por causa tuya... A causa de todo esto es que hago y quiero hacer contigo, y por ti, en lo cual Yo quiero glorificarme infinitamente!
 
¡Yo quedé interdite! (dice Marta)… Apenas podía creer a las divinas palabras del Señor, tanto era el miedo de que fuera a equivocarme, adivinando toda la gravedad y las consecuencias inauditas de semejante communicación. Y lo que no podía llegar a comprender del todo, era la participación directa que me era impuesta ante todo esto. Mas yo no iba a discutir las órdenes de Dios, no tenía más que inclinarme y obedecer porque yo debía hacer todo lo que me había sido dicho. ¡Qué martirio y qué suplicio era esto para mí!... Tanto era el miedo que tenía que ahogaba de angustia de solo pensar lo que iba a responder. Pero el Señor había insistido con tanta autoridad esta vez, que no podía diferirlo más.
  
En ese momento Jesús abre los brazos en un gesto glorioso de bendición y de amor, mirando hacia la tierra que cubría majestuosamente con su sombra (¡sic!) considerándola con una ternura y complacencia inefables. Después de un momento en esa posición, Él me señala el lugar preciso donde quiere su Obra, y que la haga adquirir». (de Muizon, p. 111-112)
  
Marta confía esta misión al padre Faure, quien se sorprende. Él consulta con sus colegas, y todos, menos uno, le dicen que es una tontería. A pesar de esto, se lanza a la aventura: compra y restaura el castillo en ruinas de Châteauneuf-de-Galaure.
  
LA SEÑORITA ÉMILIE BLANK
Esta señorita, que en 1935 tenía sesenta años, va a tener un papel discreto, pero muy importante, y sobre todo inquietante, de lo que uno pensaría. Ella pertenecía, nos dice Peyrous, a este «ámbito místico» sobre el cual «el clero lionés tenía desconfianza» a causa de su «gusto por las cosas extraordinarias» (p. 115). Ella dirige la obra de propaganda del Sagrado Corazón y tiene vínculos con las Visitandinas de Côme donde vivió Consolata Ferrero. Tal como Marta, ella aspira al reinado del amor misericordioso del Sagrado Corazón, y Peyrous añade que quería «fundar alguna cosa». Ella pasará varios días con Marta, que califica dicha estadía como una «divina impresión».
 
Marta estaba tan (patológicamente) subjugada que ella misma reconocerá finalmente que la idea de los Foyers de charité «vino de la señorita Blank», y que esta le propuso su ayuda (?!)... Marta había olvidado las palabras de amor de Jesús, la voluntad de su Señor? Peyrous atenúa la extraña impresión que uno siente ante tanta indiferencia, atribuyéndola a su humildad; otros ven en cambio un signo de su enajenación mental.
 
De hecho, Peyrous revela, aunque tratando de disimularlo, que ellas conversaban de que algo importante le hacía falta a la obra y Marta: un hombre que sea de una envergadura mística y administrativa diferente a la del pobre padre Faure. Él le había dicho en confianza a la señorita Blank que era incapaz de dirigir espiritualmente a Marta, la señorita se comunica con su pequeño grupo de amigos, y su elección recae sobre el padre Finet, director espiritual y asistente de superintendente de la enseñanza cristiana de la diócesis de Lyon. ¿Pero cómo llegar a él? Peyrous responde ingenuamente: «Es posible que en esta ocasión haya sido montada una pequeña operación». (p. 120)
 
«La ocasión» es el cuadro de María Medianera que Marta quería instalar en la escuela de Châteauneuf. Mas como ella tenía ideas muy particulares sobre esta representación, la señorita Blank se encargaría: «Tengo lo qur tú quieres». Uno de sus amigos tenía una copia, y le fue pedido al padre Finet, gran devoto de la Virgen María, llevarla a una pobre enferma, y además estigmatizada. Él no se rehúsa.
  
EL PADRE FINET
(6 de septiembre de 1898 – 14 de abril de 1990)

Georges Finet (izquierda), junto a sus padres
  
Las páginas (p. 121-136) que el postulador le consagra fuerzan a la admiración. Todo lo que nos dice de su familia, de su infancia, de la eclosión de su vocación; del oficial de artillería durante la Gran Guerra; del joven sacerdote tan preocupado por la salvación de las almas de los más pobres y de la mejor manera de hacerse amar de ellos; de su carrera eclesiástica que se desarrolló sin ambición, en la obediencia y en perfecta concordia con sus hermanos; de su devoción a la Santísima Virgen, todo ello rinde homenaje a ese catolicismo generoso que se vivía en la Iglesia de Francia antes de la Segunda Guerra mundial. Georges Finet es entonces un hijo de la gran burguesía de Lyon, pero demócrata-cristiano, no lo olvidemos, lo que significa una ruptura con la sabiduría eclesial de San Pío X, una apertura a las modas del mundo y a sus desorientaciones...
«Cuando el padre Finet conoce a Marta Robin, él ya tenía una personalidad rica y bien desarrollada. Él ya había recibido mucho de su familia. Por el sacerdocio, y luego de su pertenencia a los Sacerdotes del Sagrado Corazón, él hace una decisión de vida radical. Su amor a María [imitando a San Luis María Grignion de Montfort] le dio un camino espiritual fructífero. Él se benefició del ejemplo de hombres y mujeres renombrados. Él comienza a tener la experiencia de las almas. Poco a poco elabora una doctrina teológica alegre y liberante, donde Dios es presentado como un Padre, Cristo como un hermano, un pariente y un amigo. Sus responsabilidades en el ejército y en la enseñanza cristiana le dan cualidades de liderazgo.
 
Tenía un temperamento entusiasta y confiado, que conserva y desea mantener toda la vida algunos aspectos del espíritu de niño. Era una persona vivaz, optimista, que veía el lado positivo de las cosas y de las personas, dotado de una excelente capacidad de adaptación (…). La mente y el corazón estaban bien equilibrados. Rechazaba cualquier repliegue: quiere construir y avanzar. Era el hombre indispensable para una fundación. Él lo haría hasta el final.
 
Los defectos son el otro lado de las virtudes. Cuando se involucra totalmente, intelectual y emocionalmente en una empresa, puede perder la perspectiva, y ser poco crítico de sí mismo y de los demás. Difícilmente se atribuye la culpa».
  
EL PRIMER ENCUENTRO
El 10 de Febrero de 1936, este hombre se dirige a Châteauneuf-de-Galaure. Primero pasa por el presbiterio del padre Faure, piensa dejarle el cuadro y partir. El cura le persuade de ir con Marta, el padre Finet se deja convencer, pero no demasiado. El padre Faure tiene una plática con él, luego se levanta y se dirige a su colega: “Marta quiere que le lleves personalmene el cuadro”. Primer encuentro; entre entre él y ella, esa extraña pintura; un gracias, una oración, y un encuentro posterior se agenda para la tarde. Luego, “el fuego prendió” durante tres horas de conversación. 
 
Una hora sobre la Santísima Virgen: “Yo, que hago conferencias marianas, quedé maravillado de su manera de hablar de la Santísima Virgen. Ella la llama su “mamita querida”. Supuse que ellas se conocían muy bien” (p. 138). Una hora sobre el nuevo apostolado de los laicos: “Ella me dijo que la Iglesia será totalmente rejuvenecida por el apostolado de los laicos (…). Esto será una cosa nueva en la Iglesia; algo que nunca antes se había hecho. Ésta será de laicos consagrados, no una orden religiosa”. Durante la tercera hora, ellos hablarán del Pentecostés de amor: “El mundo será salvo, le dijo Marta, porque el Buen Dios intervendrá por la Santísima Virgen y el Espíritu Santo”, a fin de cumplir la profecía de Isaías sobre “la unión de los corazones y la unidad de los pueblos”». (François de Muizon, p. 101).
 
Después Marta le presenta su demanda con un tono de autoridad:
«“Tengo un mandato que comunicarte de parte de Dios. Eres tú quien debe venir aquí a Châteauneuf para fundar el primer foyer de charité” (…).
–“¿Para hacer qué?”, contesta estupefacto el padre Finet.
–“Sobre todo, para predicar los retiros. ¡Dios lo quiere!”
 
El padre Finet protesta, él es de la diócesis de Lyon, no de la de Valence.
  
Responde Marta: “No te preocupes, ¡la Virgen lo verá!”, y sin más preámbulo, fija la fecha del 7 de Septiembre para el primer retiro.
  
«Finet está conquistado, y sorprendido también: “Le comunicaré a mis superiores”». (cf. de Muizon, p. 101)
 
LA DIVISA DE LA MAFIA DEMOCRISTIANA
Mons. Bornet, director de las Escuelas Cristianas de la diócesis de Lyon, le escucha atentamente y le responde: «¡Debes aceptar!» La misma opinión del vicario general, Mons. Rouche.
  
El muy demócrata jesuita, Albert Valensin, su Padre espiritual, le afirma: «Marta Robin es Catalina de Siena. ¡Ella jamás nos engañará, ella es de la Iglesia! Debes hacer todo lo que ella te dirá, ella nunca te engañará. Siempre estaré contigo para ayudarte, sostenerte, y en la ocasión, defenderte, ¡adelante!» Él también pasó tres horas en compañía de Marta, llevado allí por el propio obispo de Valence, Mons. Pic. En cuanto a este último, es obvio que bendijo el proyecto; ¡el mismo, sin embargo, que el cardenal Louis-Joseph Maurin –que solo tuvo unos pocos meses de vida– consideraba una «locura»! El antiguo arzobispo de Lyon, discípulo de San Pío X y simpatizante de la acción francesa, era «escéptico sobre Marta» (p. 183).
   
EL ENTUSIASMO DE LAS PRESENTACIONES
El padre Finet se involucra como cofundador de los Foyers de charité con la capacidad de trabajo y el entusiasmo conocido en él. El primer retiro que predica en Châteauneuf-de-Galaure del 7 al 13 de septiembre de 1936, se desarrolla sobre el modelo que predicaba anteriormente, todo mariano y enfático en la consagración a Jesús por María.
   
Pero es sobre todo por su predicación sobre el amor del Padre Celestial, tan bueno, tan tierno, tan maternal, etc., que el padre toca los corazones, mientras que Marta hace descubrir a todos, en el curso de las visitas que algunos le hacen, «el lado tan maternal y maravilloso de María». Nunca faltan las dificultades. Manifestaciones diabólicas durante las noches; al día siguiente, el padre está a punto de ser estrangulado por una histérica, nada le sorprende, él está todos los días de buen humor. Se ocupa de todo, como tamborilero: la dirección de la escuela, el reclutamiento de las institutrices, la construcción del primer foyer de charité, en plena guerra, aunque no tenía un solo céntimo. El padre se oscurece. Una imprudencia semejante conllevaría una certera bancarrota. Un gran cheque llega a tiempo. Al padre jamás le faltará el dinero. Uno vería esto en la vida de los santos… pero desgraciadamente, ¡no es lo único!…
  
EL IDILIO
Châteauneuf en esos años de pre-guerra, es el idilio galileo… El padre Finet es, después del primer retiro, «el Padre» de Marta, dándole a todas horas el espectáculo del más puro amor filial y paternal. Se escuchan desde los lados de la granja horribles gritos y gemidos, pero se dice que es el demonio atormentando a Marta, o incluso que Marta revive la Pasión de Jesús, ese es el orden de las cosas, nadie se asusta… La vida se desarrolla así, apacible, feliz, a veces perfumada de suaves olores que se difunden misteriosamente; buen olor celestial que sobrepasa el de las canastas de frutas que se encuentran en la habitación de Marta. Es sobre todo por la palabra, y una palabra penetrante de sabiduría, de fineza, de simplicidad, o de alta consideración filosífica, con que Marta y el Padre tocan los corazones. ¡Todos dos son, cada uno a su manera, rebosantes de inteligencia, verdaderamente muy simpáticos!
  
Sin embargo, sabiendo que «nadie es profeta en su tierra», no es sorprendente constatar la profunda hostilidad de los lugareños de Châteauneuf hacia la familia Robin y a Marta en particular. Ninguna persona le presta atención a sus alegatos. Por eso mismo, los mejores y más cristianos entre los campesinos de los alrededores jamás se sintieron cómodos en Châteauneuf con la compañía de esas gentes de la “ciudad”, esas gentes de la “alta” que vienen de Valence o de Lyon, e incluso de París...
  
EL DÍA Y LA HORA DE LA VERDAD
De 1936 a 1944-1945, los arzobispos de Lyon, Maurin y Gerlier, exigirán al Finet que pase al menos dos días por semana en Lyon. Por eso él no puede consagrarse totalmente a la obra de los Foyers de Charité, pero él se entrega a fondo. Hasta noviembre de 1940, es la señora Robin quien monta la guardia sobre su hija. Después de dicha fecha, el Padre Finet va a velar por ella, día y noche, por decirlo así, gracias a dos misteriosas y muy discretas señoritas: Henriette Portier y Thérèse Rissoan. Ellas son las «guardianas» de Marta, ellas son de la devoción del Padre Finet y le obedecerán religiosamente…
 
En 1942, el Padre Finet, por razones de comodidad, nos dicen, decide hacer construir una nueva recámara para Marta, más tranquila. El 7 de agosto de 1943, una hábil advertencia de Mons. Pic, decepciona por igual a los detractores y los seguidores fanatizados de Marta Robin, al no pronunciarse a favor de nadie. El obispo no quiere que de vulgares panfletos se establezcan «implicaciones a los más respetables teólogos y los mismos cardenales».

«Por eso, nos explica François de Muizon, el Padre Finet aseguró un dispositivo muy estricto de difusión de la información, convirtiéndose, bajo autoridad del obispo, en el único portavoz de Marta. Todos los visitantes que son autorizados para reunirse con Marta Robin en su habitación tienen prohibido hablar de ella o de su familia. La ley del silencio se impone. Esta sería la regla hasta la muerte de Marta». (de Muizon, p. 137) 
   
¿Qué tuvo lugar aquí? François de Muizon nos relata estos hechos en un capítulo cuyo título sorprende, pero es evocador: “La tentación de lo sobrenatural”.
  
EL ENGAÑO «FINET-ROBIN»
  
El 10 de febrero de 1936, no fue la primera tentación, la del “demonio del mediodía” que el padre Finet encontrará, sino la segunda, la de la extravagancia, de lo extraordinario. Con Marta,comenzará a atraer multitudes a los Foyers de charité, para enseñarles cómo el Buen Dios es bueno y cómo nosotros debemos amarle… Y a partir de la renovación de la Francia, recomponer el tejido de la Cristiandad. Todas estas teorías de apostolado, que tanto conversaba con su celoso hermano el canónigo Joseph Babolat, tomarán forma, y espíritu después que, con Marta, el Señor estará con él. sin duda alguna... Bella perspectiva de carrera para un apóstol hiperactivo y generoso. Pero tendrá que pagar un precio por su compromiso en ello, y el Padre Finet no se daba cuenta de ello, parece ser.
  
Un buen día, él no podrá menos que descubrir esta terrible verdad escrita en negro sobre blanco en la posítio, bajo la fe de los testigos. El Padre Peyrous la ha revelado al mundo, casualmente, encubriéndola lo mejor que pudo. Esta verdad es la mentira de Marta Robin sobre su inedia y su parálisis, sin mencionar la cruda realidad de su histeria:
«La enfermedad de Marta está hecha de evoluciones, pero también de involuciones, de períodos de recuperación. Aunque sus piernas están paralizadas, es cierto que Marta intenta desplazarse cuando sus brazos le responden (…). Ella se arrastra sobre el piso de su habitación para satisfacer sus necesidades íntimas. Ella no está en un ambiente favorable: ella actúa de esta manera durante la noche, en los períodos en que le es posible. Ella mantiene de esta laya con sus movimientos, aunque muy limitados, parte de su libertad. Es probable que ella recuperara esta posibilidad, en ciertos períodos al mes, hasta el fin de su vida».
  
Dicho de otra manera: Marta se alimentaba, justo lo necesario para asegurar un mínimum vital.
   
EL DILEMA DEL PADRE FINET
El Padre Finet se encuentra en una encrucijada, de esas que te definen para toda la vida y comprometen la eternidad. En los años cuarenta, todo era posible todavía. Finet hubiera podido advertir a sus superiores, enviar a Marta Robin a una casa de reposo, tender “el manto de Noé ” sobre todo ese asunto que ya estaba oliendo mal… Pero, ¡¿el rubor sobre él y su familia?! Para un burgués lionés, eso cuenta…
 
Georges Finet, sobre todo, estaba tan comprometido con la obra de los foyers de charité que el defecto dominante de su rico temperamento, muy bien descrito por Peyrous, prevaleció: «Cuando se involucra totalmente, intelectual y emocionalmente en una empresa, puede perder la perspectiva, y ser poco crítico de sí mismo y de los demás. Difícilmente se atribuye la culpa».
  
EL ENGAÑO ROBIN-FINET ANTE LA CIENCIA MÉDICA
En la vida de Marta, encontramos tres clases de médicos. Los desdichados que se alarman por los síntomas de la enfermedad, y el por qué de estos. Los psiquiatras renombrados, unos católicos convencidos, y otros no. La mayoría diagnosticó histeria, y por consiguiente, concluyeron que las apariciones de Marta eran superchería, pero nadie osó denunciarla. El único examen oficial ordenado por Mons. Pic tuvo lugar en 1942 por médicos amigos o parientes a la familia del Padre Finet. Ellos auscultaron a Marta, y analizaron su caso durante algunas horas solamente; examen y observación que no arrojó alguna conclusión, dando por sentado lo que su paciente les decía. Entre esos médicos amigos, hay que señalar a un siquiatra poco convencional, el doctor Alain Assailly. Él llegó a Châteauneuf en 1949, con la firme resolución de rebatir a un colega, católico, que le había dicho: «¡No te involucres en este asunto, te harás cómplice de una superchería magistral y nuestra Iglesia no ganaría nada con ello!»
 
Para mostrarle a su amigo que estaba equivocado, Assailly quiso hacer examinar a Marta en un hospital por un mes a propósito de estudiar su inedia, el hecho de que ella podía vivir sin comer ni beber. Esta vez, las cosas están serias. Marta lo eludirá con una habilidad prodigiosa, que supone también una gran complicidad del Padre Finet…
  
Marta le juró a Assailly que estaba presta para todo, que su regla era la obediencia, y que haría lo que su confesor, su obispo o el Santo Padre le dijeran.
  
El médico, que es un buen católico, baja la guardia, ¡está delante de una santa! Marta le explica que no logrará convertir a su amigo, más que los milagros de Lourdes en convertir a los médicos ateos…
«– ¿Los conoces?
– No, señorita.
– Llámame Marta, y me gustaría… que me colabores…»
 
De hecho, ellos colaboran. Para este neurosiquiatra católico que debe tratar casos de posesiones diabólicas, esto se revela muy interesante. Assailly olvida esta petición, y en cambio le envía pacientes. Marta les ayudó y participó remota, pero más eficazmente, a su recuperación, a su exorcismo inclusive… Pero en el ínterim, ella escapó por un mes del hospital de alta seguridad… Martita es muy, muy fuerte…
 
¡¿Comprendemos por qué el Padre Finet jamás quiso hacer verificar la inedia de Marta, por qué en el decreto promulgatorio de la heroicidad de sus virtudes, y que tampoco se le dé importancia?! ¿Los teólogos romanos de hoy habrán perdido completamente el sentido?
    
MARTA Y EL ESPÍRITU QUE LA DIRIGÍA
Por consecuente, el Padre Finet y Marta fueron cómplices en vida y en muerte. Es en vano el intentar disertar sobre la influencia que el uno ejercía sobre otro, sobre todo cuando se conoce la hipersensibilidad de Marta a la menor palabra de una persona que estimaba como enviada de Dios.
  
Pero el espíritu que manejaba a Marta modulaba sus efectos por medio de su voz, voz que tanto le encantaba a Guitton: «Voz juguetona, a veces traviesa. Voz discreta, voz siempre afectuosa (…). Pero de pronto y sin previo aviso, esta voz enclenque adquiría volumen: se hacía fuerte, capaz de llenar toda la habitación, como si Marta estuviera predicando la Cruzada. Entonces era una voz firme, voluminosa, oracular». (Jean Guitton: Retrato de Marta Robin, p. 30)
  
He aquí tres ejemplos escogidos entre tantos.
  
El Padre Finet no estaba del todo opuesto al reconocimiento canónico de los Foyers de Charité, lo había conversado mucho antes con el canónigo Babolat. Las fundaciones se multiplicaron a una velocidad vertiginosa, Finet, hombre de Iglesia, comprendía bien que había que asegurar la continuidad de la obra, inclusive viendo futuros inconvenientes de carácter personal. Marta se opuso categóricamente a esta medida. En 1952, el canónigo Raoul Naz, célebre canonista, propuso a los Foyers de Charité el estatuto de instituto secular, que asimila a sus miembros casi en el estatus de los religiosos, sometidos a la jurisdicción de la Congregación de los Religiosos. Marta guarda silencio por mucho tiempo, y después explota:
«Un Foyer de charité, no es una máquina ajustada a otra. Es una cosa lo más de nueva en la Iglesia. Es la Iglesia la que debe aceptarnos tal y como somos. Jamás habrá constituciones en los Foyers. Las Cons­tituciones nos limitarían y nos asimilarían a las órdenes religiosas». (cf. Peyrous, p. 291-292)
  
Si Marta puso objeciones sobre este asunto puramente canónico, nuestra mística campesina fue mucho menos escrupulosa para sustraer el “querido dinero” de los Foyers de charité a los controles del fisco. ¿Quién le devolvía ese “querido dinero”? ¿Quién los exoneró de impuestos? (cf. Marthe Robin, Le mystère décrypté, p. 154) ¡Ese fue Edmond Michelet! Un futuro “beato”, Dios no lo quiera, por la sangre que carga sobre su conciencia: purgador en 1944, y ministro barbouze de justicia del general de Gaulle durante la guerra de Argelia (cf. Il est ressuscité, n° 149, marzo de 2015, p. 35-36). «Marta lo amaba bien»…
  
A inicios de los cincuenta, Mons. Urtasun, sucesor de Mons. Pic, se inquietó de ver a esta mística en perpetua oscuridad, y estaba resuelto a no dejarse engañar. El futuro de la obra está en peligro. El Padre Finet y Marta lo comprenden. El obispo sube a La Plaine, y vio a Marta a plena luz, con las ventanas abiertas. Esta vez, como excepción, Marta no grita de dolor. François de Muizon, ese gran estúpido, se pregunta por qué nadie pensó en darle lentes para el sol… Marta, perfectamente poseída por el espíritu que la dirige, le hace ojitos a Monseñor y le ofrece la suavidad de una conversación que lo hace regresar radiante de la granja, conquistado…
  
EL PADRE FINET, EL DIRECTOR MANIPULADO
El vino fue descorchado, y hay que beberlo. El Padre Finet no tenía otra alternativa que tomar los libros de cabecera de Marta: Catalina Emmerick, Gemma Galgani, Dina Bélanger, Lucie-Christine (Mathilde Boutle), etc., y reescribir con ella el romance seudo-místico de su pobre vida. ¿Quizá se lo terminó creyendo? En todo caso, en 1949, esto es lo que le predica a setenta sacerdotes que vinieron a escucharlo (cf. Vénérable Marthe Robin, p. 129)… y en la prolongación de esta vida, la fundación de los Foyers, una nueva de vivir y de pensar, que los dos iniciarían en la Iglesia antes que ella recibiera sus cartas de nobleza y obediencia luego del Vaticano II.

Desde noviembre de 1940, es Finet quien organiza las visitas, y preside las “pasiones” de Marta. Él solo es quien será capaz de hacerla venir de sus éxtasis o de expulsar al demonio… Él predicará los retiros en Châteauneuf, y presidirá la fundación de nuevos foyers de charité, más de sesenta a la muerte de Marta. Verdaderamente es una gran empresa.
 
En sus retiros, el Padre Finet insistiría a menudo sobre el amor misericordioso y casi incondicional de Dios… Es muy piadoso, muy chorreante de amor; el menor deseo de penitencia, de austeridad, es tachado de jansenismo, etc. Ellos seducirán a los buenos católicos tradicionalistas, desorientándolos y volviéndolos insensibles a los apelos de Nuestra Señora de Fátima.
 
Es esta religión radical, evangélica, tradicional qu aún era predicada por los Padres de ­Chabeuil (Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey), en la proximidad de Châteauneuf-de-Galaure. Nuestro Padre, el Abbé Georges de Nantes, que les conocía muy bien, nos decía siempre que esos buenos padres realizaron numerosas y sólidas conversiones, y que los retiros de Châteauneuf les había causado detrimento en su apostolado, sin producir los mismos buenos frutos…
  
AMBOS FUERON PRECURSORES DEL VATICANO II
Gracias a las relaciones del Padre Finet, la influencia de Marta tomará una dimensión nacional de alto nivel… Docenas de obispos, centenares de sacerdotes, teólogos, filósofos van a visitar a Marta, y entusiastas salen de la entrevista. El Papa Pío XII se interesa en su caso, y envió al Padre Garrigou-Lagrange. Ella le habla de la Santísima Virgen, y el buen padre sale con lágrimas en los ojos, confundido por su propia ignorancia, y admirado de la sabiduría de Marta.
  
La estigmatizada de Châteauneuf será sobre todo la inspiratriz de numerosas comunidades carismáticas… Si algunas causaron (y siguen causando) escándalo, no es a causa de la sola debilidad humana… sino a causa de una concepción quietista del amor de Dios y del prójimo aprendida en los retiros de Châteauneuf. El padre Marie-­Dominique Philippe predicó en Châteauneuf, y es amigo de Marta y del Padre Finet. Ella lo convencerá de fundar la Comunidad de San Juan. Tanto las conversiones hechas en Châteauneuf, como en estas comunidades nuevas, ellos participan de la misma “debilidad”...
 
Durante el Vaticano II y los desórdenes que le siguieron, Marta y el Padre Finet adoptan el partido del orden, pero el orden conciliar. No son los progresistas los que van a Châteauneuf, sino los católicos más o menos tradicionalistas, como los de la tendencia “Homme Nouveau”, y autoridades morales en la Iglesia como los padres de Fontgombault, que le consultaron a propósito de la reforma litúrgica. Marta incluso alentó a Mons. Lefebvre en sus comienzos… Por cierto, ella sostiene las apariciones de Garabandal, aunque fueron condenadas por la Iglesia.
 
Marta practica a su manera un ecumenismo singular; la unidad de los cristianos, como la entiende el Concilio, ella la entendía mucho antes de éste. Peyrous nos revela que ella disuadió a los pastores protestantes que tenían la intención de convertirse al catolicismo. Ellos tenían rosarios en sus manos, y querían abjurar solemnemente su herejía. Esto pasó estando el papa Pío XII, antes del Concilio. Marta les dijo: «Este no es el momento». Después del Concilio, ella cambia de parecer. Cuando fue a visitarla el pastor Gérard ­Croissant, más conocido como Hermano Efraín, le dijo que no había problema: «El momento llegó». (p. 377)
  
¿MARTA ROBIN ES RIVAL DE LA INMACULADA?
   
Relatemos la historia de la singular relación de corazón a corazón que tenía Marta y su «mamita María» a la luz de los hechos objetivos que la puntualizan, debidamente constatados por testigos. De esta gran luz de 1921 o 1922, y de las dos peregrinaciones que ella hizo posteriormente, no sabemos nada; sabemos solamente que ella rechazó ir dos veces a Lourdes, en 1925 y 1928. Extraño. Inquietante. Sólo en 1935 pudo expresar un deseo de los más laudables. Su corazón latía de amor por María Medianera, ella quiso por tanto tener un cuadro que representara este privilegio de Nuestra Señora. Pero ella añadió inmediatamente: «No como la que vemos en todas partes...»
  
¿Con aquello de “como la que vemos en todas partes” hace alusión a la gran aparición mariana del siglo XIX: la Inmaculada Concepción, tallada en el anverso de la Medalla Milagrosa? Toda la luz de la gracia viene de Dios y se reparte sobre la tierra pasando por los brazos distendidos y las manos tendidas de una grande y toda celestial Virgen María, mientras que su pie aplasta la cabeza de la serpiente.
  
La señorita Blank comprendió perfectamente a Marta: «Tengo lo que necesitas». Y ella le hizo llegar, por el padre Finet, un cuadro que ella conservará siempre en su recámara. Una enorme inscripción bajo el cuadro inspira confianza: Marie Médiatrice (María Medianera).
 
El cuadro de Marie Médiatrice, que tanta devoción inspiró a Marta
  
Este cuadro representa una Virgen Santísima muy grande coronada que tiene la tierra bajo sus pies, pero no pisa la cabeza de la serpiente. La Virgen tiene una posición orante, de suplicante, como era representada en tiempos antiguos. Lo más sorprendente es que de la tierra, o de la serpiente surge un lirio surmontado de una hostia que se eleva hasta el corazón de la Virgen.
  
Guitton estuvo intrigado por este retrato que Marta persistía misteriosamente en considerar hermoso. El cuadro no pudo ser pintado, como lo señalara Muizon, por el pintor Elis Romagnolis, porque ese cuadro tenía diez años en 1935...
   
FÁTIMA SUBSUMIDA Y ANTICUADA
  
El 1 de agosto de 1942, el año de la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María por Pío XII, una visión le dio a Marta una representación distinta de la Santísima Virgen. Ella describirá la visión con una precisión de costurera, pero he aquí lo esencial de la misma:
«Esta Virgen cierra una etapa y abre otra. Ella cierra la etapa de las advertencias suplicantes, de las amenazas de Dios en el curso de sus múltiples apariciones en Francia y otras partes, en los últimos siglos. Ella abre los tiempos del desbordamiento de la misericordia de Dios en favor de sus hijos que no comprenden ni sus advertencias ni sus amenazas. No escuchamos las advertencias divinas, por eso sufrimos los castigos advertidos por la Virgen. La misericordia es inagotable, y la Virgen, sin tener en cuenta nuestras faltas, se hace la expresión, incluso el sacramento de la misericordia de Dios».
  
La visión de Marta nos transporta muy hábilmente a un mundo que no es el de Fátima. Hábilmente, porque ella incorpora todas las apariciones marianas, e incluso los castigos de Dios, pero para integrarlas mejor en su síntesis carismática, que rechaza la santidad de la justicia de Dios y que trivializa sus santidad de misericordia...
 
Marta Robin es la anti-Lucía de Fátima, y su pretendida Virgen es una rival de Nuestra Señora de Fátima, la “medianera” de un amor carismático que no viene de Dios. Nos vemos confrontados ante una desorientación del Dogma de la Fe que ultraja lo más sagrado de la Revelación, el amor de Dios en sus Sagrados Corazones de Jesús y de María. Precisamente para prevenir esta desorientación que Nuestra Señora de Fátima bajó a la tierra, que Ella se apareció a tres auténticos niños santos: Jacinta, Francisco y Lucía.
  
ROMA ES INFORMADA DE LA VERDAD
  
Sabemos que el promotor de justicia, “el abogado del diablo”, Mons. Pierre Bouvier hizo bien su trabajo: compiló escrupulosamente las objeciones que pudieran poner obstáculo a la beatificación de Marta Robin. Este dossier fue confiado a los teólogos romanos que prometieron analizar una a una las cuestiones surgidas. El resultado es que en la posítio sobre Marta (2.000 páginas) «la parte reservada tradicionalmente para las objeciones es tres veces más larga que la que se halla habitualmente en los expedientes de beatificación, lo que significa claramente que los interrogantes suscitados son numerosos» (de Muizon, p. 20). La posítio fue publicada en 2010, el promotor de justicia no fue puesto en conocimiento de ello (¡¿?!), el obispo de Valence, el ordinario del lugar, lo tuvo en sus manos solamente pocas semanas (¡¡¿?!!), Todo lo relativo a la vida de Marta es decididamente atípico.
  
LOS AMIGOS DE MARTA VEN FINALMENTE LA VERDAD PLENA
   
En diciembre de 2014, fue publicado un libro: “Vénérable Marthe Robin, des témoins réagissent et parlent” (La venerable Marta Robin: los testigos reaccionan y hablan). Fue escrito por varios autores, los amigos de Marta escandalizados por las alegaciones de Peyrous. Ellos inmediatamente vieron el problema: 
«Si Marta Robin satisfacía su cuerpo alimentándose y disimulaba este hecho mintiendo, ella no vivía de la Hostia, ni Cristo, que mora en ella según la fe católica, la mantenía con vida. Consecuentemente, ella no tuvo ninguna misión verdadera para fundar los Foyers de Charité. No me parece que sean poca cosa las conclusiones de una obra que estudia la biografía de una mujer con reputación de santidad justificada a los ojos de las autoridades ecclesiásticas que quieren se le abra un proceso de beatificación ante los tribunales de Roma».
  
Para refutar a Peyrous, estos autores apelaron a un personaje central en toda esta historia: el Demonio. De hecho, lo era. Fue el demonio que tomaba las apariencias de Marta y que se desplazaba por su recámara... Ellos nos dan acceso a ciertos documentos, ¡pero que finalmente son más incriminatorios! Aquí algunos ejemplos:
  1. El informe de los exorcistas señala que «durante la vida de Marta... el pestillo interior de su cuarto estaba ¡a 40 centímetros del suelo!» (p. 76), y por ello, a su alcance.
  2. Interrogada su familia, contesta: «Marta conocía bien los cajones de su cómoda. Cuando uno buscaba, entre la semioscuridad, ella decía: No, está en el otro...» (p. 184) Para una persona ciega y sobre todo paralizada después de más de cincuenta años, si es verdadera, ¡esto es “ heroico”...
  3. Este libro nos muestra algunos testimonios de una guardiana, Thérèse Rissoan: «...Marta pudo estar molesta porque la descubrí»… «Tuve la impresión que yo la estaba molestando, me retiré luego de un momento»... «No me turbé por ello». Tan devotas al padre Finet, las «guardianas» (p. 77) no dirán nada. Ellas ejercieron confianza en el padre Finet y a lo que les decía, de que ellos veían al diablo en la apariencia de Marta...
 
EL MISTERIO DE LA RECÁMARA DE MARTA
  
En esta habitación, es revivido el capítulo 12 del libro del Apocalipsis, el único con una mujer y el Dragón. El penetrante espíritu de Jean Guitton capturó a esta mujer en una prodigiosa instantánea. Ella no gime con los dolores de parto, pero ella no sale de esa posición extraña... Ella da a luz así, a su manera. Guitton observa la posición de sus piernas paralizadas, enroscadas, los talones reposan sobre lo alto de sus muslos, en forma de una M invertida, anotó. Marta representa de esta guisa, el impresionante icono de la inversión diabólica del reverso de la Medalla Milagrosa, y del misterio eucarístico y mariano que representa, mientras que la pintura de María Medianera representa el anverso.
   
Esta recámara da testimonio del engaño de toda una vida, pero también sobre dos homicidios: El de su hermano Henri, que extrañamente ella no escuchó, y el suyo propio, algunos meses antes de afrontar un examen médico a profundidad, por orden de su obispo. Un grito interrumpe la noche del 5 de febrero de 1981, era el de Marta, que murió «sin derramamiento de sangre», en condiciones sórdidas, sobre el suelo, con la boca abierta, desesperada, como la serpiente de nuestra Inmaculada Concepción. Si ella fue «asesinada por el demonio» que le había prevenido: «¡Te tendré hasta el final!», o bien murió de muerte natural, poco importa. Dejemos los detalles de esto a la policía...
 
EL MISTERIO DE LA TUMBA DE MARTA ROBIN
  
Esto es escalofriante como lo atinente a su habitación, y se funda sobre la roca del testimonio. Durante la exhumación de su cadáver, «Marta Brosse, su sobrina, observó que el ataúd estaba al fondo de la bóveda, por tierra, aunque había sido puesto en alto el día de la sepultura, el 12 de febrero de 1981» (cf. p. 190). Señal fuerte y severa advertencia para los postuladores de su causa...
  
VERDAD – CARIDAD – CONTRARREFORMA CATÓLICA
  
La revelación de la más grande impostora mística y apostólica de todos los tiempos, y que ello sea por el postulador encargado de probar la santidad de aquella quien lo perpetró, es la señal obvia de que el Buen Dios aún obra en su Iglesia. Aunque hayan grupos de presión que dominen la Curia romana, y aquellos de la Renovación Carismática no sean los menos, la luz de la verdad disipó las tinieblas de la cámara oscura de Marta Robin, ella es conocida por todos los hombres de buena voluntad, nadie puede acallarla más.
 
Los hombres de Iglesia no pueden prescindir del gran juicio doctrinal demandado por nuestro Padre fundador, el abbé Georges de Nantes. Por la desorientación, y los escándalos sexuales y de dinero generados por el carismatismo, procedente de un espíritu diabólico de cisma y herejía que entró en la Iglesia a partir del Vaticano II. Cuando el papa Francisco se dé cuenta de toda su magnitud, no dudará en tomar los medios apropiados para liberar a su carísima Santa Madre, la Iglesia “Católica y jerárquica”.
  
¡Oremos, oremos mucho por el Santo Padre!