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sábado, 10 de enero de 2026

DJ PEIXOTO PRESIDIRÁ EN DOS MESAS

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
   

Un grupo de 18 conciliares (incluidas algunas personalidades religiosas) en el Líbano inició el 4 de Enero una acción legal para impedir la próxima actuación del presbítero portugués Guilherme Guimarães Peixoto, cuya “música” mezcla ritmos de baile electrónico con imágenes religiosas, en el club nocturno AHM de Beirut el 10 de Enero a las 22:30h como parte de su fiesta semanal “2.º Sol”.
   
Los peticionarios presentaron una solicitud a un juez de asuntos sumarios de Beirut, buscando detener el concierto “Queremos una paz desarmada y desarmante”, argumentando que la actuación «viola la moral y la doctrina de la Iglesia, y distorsiona la imagen de la religión cristiana y sus ritos», citando la presencia de un presbítero fungiendo como pinchadiscos en un club.
   
Aun así, el recurso a la autoridad estatal en estas cuestiones es inútil [de hecho, el juez rechazó la demanda por falta de legitimación en la causa por activa toda vez que los peticionarios no representaban “a ninguna autoridad religiosa oficial”]. Ese mismo día, Peixoto debe presidir un servicio Novus Ordo en la Universidad del Espíritu Santo en Kaslik a las 17:00h, y los partidarios argumentan con razón que su ministerio y trabajo artístico son reconocidos oficialmente por las autoridades eclesiásticas en muchos países.
   
Peixoto ambién actuó en la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa en 2023, justo antes del servicio de clausura por Francisco Bergoglio. Y a petición de León XIV Riggitano-Prévost, hizo una presentación para el cumpleaños del arzobispón Bernard Bober frente a la catedral de Santa Isabel de Košice (Eslovaquia).

martes, 7 de octubre de 2025

OTRO OBISPÓN INMIGRACIONISTA PREVOSTIANO (EN PORTUGAL)


Hoy 7 de Octubre, León XIV Riggitano-Prévost nombró a Pedro Alexandre Simões Gouveia Fernandes, un presbítero de 56 años de edad de la Congregación del Espíritu Santo (espiritanos), como obispón de Puerta Alegre y Castillo Blanco en Portugal. Será “instalado” obispón el 16 de Noviembre en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Puerta Alegre.

Nacido en Lisboa en 1969, Fernandes ha servido como misionero en Mozambique, como formador en Portugal y como asistente espiritual de grupos de jóvenes.

Como Superior Provincial de los espiritanos en Portugal (2018-2024), fue responsable del CEPAC (Centro “Padre Joaquim Alves Correia”) en Lisboa. Bajo su liderazgo, el CEPAC se ha convertido en un centro líder para ofrecer asistencia, incluso legal, a los migrantes africanos.

Citas de la diferentes contribuciones en línea de Fernandes:
  • «[En el Capítulo General de los Espiritanos] se hace especial hincapié en el diálogo interreligioso, especialmente en un mundo contemporáneo como el nuestro, donde las cuestiones religiosas, de paz y de justicia son tan apremiantes. Parece absolutamente esencial que la apertura a otras culturas y la sensibilidad religiosa ocupen un lugar central en la actividad misionera de la Iglesia. Por lo tanto, el diálogo interreligioso es una de las prioridades fundamentales.

    […]
       
    La dimensión del cuidado de nuestra Casa Común, en plena sintonía con Laudato Si' y las enseñanzas del Papa Francisco, y las cuestiones de justicia y paz, diálogo interreligioso y desarrollo social —otra dimensión fundamental de la misión hoy—, todo esto está entrelazado, y en verdad, nada de esto tiene sentido de forma aislada. Cuando nos preocupamos por la preocupación de Dios por la humanidad, también nos preocupamos por todas las dimensiones que conforman la vida humana.

    El anuncio del Evangelio, explícitamente, nunca puede separarse de todas las demás dimensiones del servicio a la persona humana en su totalidad, de manera inclusiva, so pena de distorsionarlo. Por lo tanto, hoy la presencia de los institutos misioneros se caracteriza, sobre todo, por esta proximidad, por esta conexión con las realidades de las personas entre las que nos encontramos y que nos acogen.
       
    […]
      
    El Sínodo me parece una de las grandes maravillas y uno de los grandes desafíos del pontificado del Papa Francisco. Es un enorme desafío para toda la Iglesia, en particular para los institutos misioneros. Debemos aceptar con mayor conciencia y compromiso que la Iglesia somos todos, todos, y estamos llamados a participar activamente, no solo en una posición subordinada, sino con un compromiso activo. Nuestra voz es importante; lo que Dios escribe en nuestras vidas y en nuestras interacciones es importante. […] En nuestra forma de escucharnos, en cómo hacemos de esta escucha el lugar y el punto de partida para construir algo más parecido a lo que Dios quiere de nosotros, tanto a nivel de la Iglesia como a nivel de la sociedad, de la realidad humana. En cierto sentido, la sinodalidad es nuestra misión, es la esencia misma de ser misioneros, e incluso diría de ser Iglesia. El Papa Francisco ha captado esto y lo está transmitiendo de forma formidable a los cristianos y al mundo» (Entrevista con Radio Renascença, 24 de Octubre de 2021).
       
  • «Cabe destacar, por cierto, que el 87 % de la población inmigrante cotiza [a la Seguridad Social], en comparación con el 48 % de la población nacional, lo que demuestra que los portugueses no solo no se esfuerzan por integrar a los inmigrantes, sino que, por el contrario, son ellos quienes desempeñan un papel crucial en la sostenibilidad económica de este país. Contrariamente a lo que dicen las voces insensatas de la ultraderecha, mal informada y, sobre todo, malintencionada.

    Según el informe de la Encuesta Social Europea 2018/19, el 62 % de la población portuguesa expresa creencias racistas, y solo el 11 % no muestra signos de prejuicio a este nivel.
       
    […]

    Si bien los delitos de odio y el discurso de odio han ido en aumento en las sociedades europeas, incluido Portugal, esto no es ajeno al descarado crecimiento de un discurso populista que difunde falsedades infundadas, incitando al odio y la discriminación contra minorías e inmigrantes. Lo que antes era una vergüenza innombrable ahora es defendido por algunos en público, con la desfachatez incendiaria e indignante del diablo, que hace pasar por medicina lo que, en realidad, es veneno.
       
    Afortunadamente, hay voces que se alzan, con datos claros y acciones concretas, para contrarrestar esta peligrosa y repugnante perversidad. Entre ellas, destaco con orgullo el CEPAC (Centro Padre Alves Correia), una institución vinculada a los Misioneros del Espíritu Santo, de la que soy Superior Provincial. Este centro ha apoyado a miles de migrantes en situación de vulnerabilidad y ha sido testigo directo de gran parte de la violencia e injusticia a la que se ven sometidas muchas de estas personas.
       
    […] De repente, se culpa al mensajero del mal mensaje; quien lo difundió es quien es cuestionado, desacreditado y denunciado. Y eso es indignante, intolerable.

    A menudo, quienes desarrollan una retórica discriminatoria abominable son, hipócritamente, los mismos que, como doncellas insultadas, blanden el hacho contra quienes denuncian el racismo. A los racistas no les gusta oír que el racismo existe; creen que no existe, dicen que no existe.
       
    […]

    También en este caso, como es habitual, no faltaron las voces que pedían que toda la información llegara a los medios de comunicación para que se dictaran sentencias rápidas y se celebrara, de ser posible, a la víctima o a quienes la apoyaban. Lo que buscaban era un espectáculo, un debate en el que se discutiera lo indiscutible, se subvirtiera la verdad, se trivializara el mal, se diera prominencia al discurso de odio y se relativizaran y desacreditaran las palabras de quienes lo denuncian.
       
    Lo que espero del sistema judicial es que imparta justicia y se ponga manos a la obra. Lo que espero de los funcionarios gubernamentales es que no solo hablen de tolerancia cero con el racismo, sino que sean consecuentes en sus acciones concretas. Lo que espero de los responsables de la educación es que, sin ambigüedades, se preocupen más por los niños que por las apariencias impecables de instituciones que existen solo para servirles. Lo que espero de los medios de comunicación es que sean honestos, libres y que no cedan a la tentación de la atención mediática, dando rienda suelta a los populistas a cambio del espectáculo fácil y rentable que lamentablemente ofrecen. Lo que espero de la sociedad es que despierte de este letargo en el que la verdad y la mentira se confunden en el mercado de la retórica barata e irresponsable, cómplice del crecimiento del discurso de odio y las actitudes discriminatorias. Lo que espero de mis hermanos cristianos, y de mí mismo, es que nos convirtamos cada vez más a la Buena Nueva inclusiva de Jesucristo, basada en la mansedumbre, la tolerancia y el aprecio por todos. Lo que espero para todos, y para mí mismo, es que nos convirtamos cada vez más en buenas personas. Lo que espero de quienes neciamente dicen ser “buenos portugueses” es que se den cuenta de la ridiculez y pobreza de espíritu que demuestran. Y, sobre todo, que no se hagan pasar por cristianos, porque el cristianismo es la antítesis de las peligrosas ideas que proponen» (Columna editorial para Ação Missionária, revista de la Provincia Espiritana de Portugal, 29 de Mayo de 2024).

sábado, 22 de marzo de 2025

LOS CABALLOS DE SAN EGIDIO EN EL CÓNCLAVE


El vaticanista Sandro Magister analiza en la revista Diákonos a los papables de la ecumenista Comunidad de San Egidio, que se considera lo suficientemente poderosa como para influir en el Cónclave. Los puntos principales:
  • En el lejano 1978, apostaron por el arzobispo de Nápoles Corrado Ursi Sterlicchio († 2003), para luego, inmediatamente después, activarse en un ostentoso apoyo al elegido Karol Wojtyła.
  • Si bien es uno de sus miembros, San Egidio NO apoya [oficialmente] al cardenal Matteo Maria Zuppi Fumagalli de Bolonia, porque la pertenencia de Zuppi a la Comunidad no juega a su favor, sino en su contra.
  • El cardenal George Pell solía decir: «Cuidado, porque si Zuppi es elegido en el cónclave, el verdadero papa será Andrea Riccardi». Andrea Riccardi López, hijo del partisano y banquero Alberto Riccardi (sobrino del beato Plácido Riccardi OSB) y de Isabella López, es el fundador y zar de San Egidio.
  • Zuppi es un ejecutor perfecto, gracias a la astucia con la que dice y no dice, abre sin nunca abrir del todo, siempre evasivo en las cuestiones más divisivas. Un ejemplo de ello es el enigmático prefacio que escribió para la edición italiana del libro “Construir un puente” del activista homosexual James Martin Spano SJ.
  • San Egidio está cultivando al cardenal portugués José Tolentino Calaça de Mendonça como el próximo papa
  • Mendonça no solo NO pertenece a la Comunidad, sino que tampoco aparece en público como especialmente vinculado a ella. Ni los hombres de San Egidio, al apoyar su candidatura ante uno u otro cardenal, se declaran sus aliados.
  • Mendonça nació en 1965 en la isla de Madeira, en el Océano Atlántico, y vivió su infancia en Angola, que en aquel entonces era una colonia portuguesa pero ya luchaba por su independencia. Hijo de Europa, pero también de África y de las “periferias” del mundo.
  • Tolentino es un literato y poeta. Tiene un doctorado en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma (2004) y trabajó como decano de la facultad de teología en la Universidad Católica Portuguesa de Lisboa.
  • Fue durante mucho tiempo capellán en Lisboa de la Capela do Rato (Capilla de los Ratones), epicentro de las vigilias de oposición que inspiraron en 1974 la “Revolución de los Claveles”, un golpe militar izquierdista.
  • Luego la capilla se convirtió en un lugar de “diálogo” cultural, político y religioso, con el aporte incluso de António Guterres, el actual Secretario general de las Naciones Unidas.
  • En este lugar Capela do Rato, la rama portuguesa de la Comunidad de San Egidio ha estado organizando un almuerzo de Navidad para “los pobres” de Lisboa.
  • Existe una afinidad entre San Egidio y el cardenal Mendonça, especialmente con respecto al “diálogo”: San Egidio con las conferencias interreligiosas celebradas “en el espíritu de Asís”; Mendonça con el ídem intercultural, con libros, conferencias eruditas o encuentros a dos entre él y un intelectual destacado, preferiblemente ateo, siguiendo la línea de la “Cátedra de los No Creyentes” inventada por el cardenal Carlo María Martini Maggia SJ.
  • Mendonça se convirtió en el sucesor espiritual del notorio cardenal Gianfranco Ravasi Tavola, co-creador del “Atrio de los Gentiles”.
  • Carrera en alza: Francisco Bergoglio llamó a Mendonça al Vaticano en 2018, como presbítero ordinario, para predicar los ejercicios espirituales al comienzo de la Cuaresma. Cuatro meses después, Bergoglio lo nombró bibliotecario de la Curia. En 2019 lo hizo cardenal, y en 2022 jefe del Dicasterio para la Cultura y la Educación.
  • Mendonça organizó en junio de 2024 una reunión con Bergoglio y 174 payasos como la fanática del aborto Whoopi Goldberg, el ateo portugués Ricardo Araújo Pereira, o el blasfemo estadounidense Stephen Colbert.
  • Promueve la propaganda homosexual [y, lo que es peor, se rumorea que él mismo ha practicado este vicio].
  • Mendonça admite la “Comunión” para los adúlteros, pero sólo después de que Bergoglio lo “permitiera” con Amóris Lætítia.
  • No se ha pronunciado ni a favor ni en contra de la declaración “Fiducia Supplicans”.
  • Mendonça nunca dijo lo que pensaba sobre la “ordenación” de mujeres, pero escribió el prólogo de un libro de 2022 titulado “Mujeres religiosas, mujeres diáconos” por la teóloga estadounidense Phyllis Zagano Kerwick, que apoya firmemente la inválida “ordenación” de mujeres.
  • Mendonça también escribió el prólogo de un libro de la monja benedictina y feminista española María Teresa Forcades Vila, a quien ha elogiado repetidamente, lo que implica adoptar sus posiciones extremistas por el aborto, la inválida “ordenación” de mujeres y la propaganda homosexual en la Iglesia.
  • Con todo, hay elementos que le juegan en contra: su evasiva a tomar posturas, su falta de experiencia en liderazgo administrativo (nunca gobernó una diócesis), y sobre todo, es un cardenal joven (59 años).

domingo, 22 de diciembre de 2024

CARDENAL EN CONGRESO COMUNISTA PORTUGUÉS

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
   

El controvertido cardenal Américo Manuel Alves Aguiar, de 51 años, obispón de Setúbal, a las afueras de Lisboa, asistió al Congreso del Partido Comunista Portugués (PCP). El partido anticlerical fue fundado en 1921 como sección portuguesa de la Internacional Comunista.

Aguiar defendió su presencia, en declaraciones a SAPO (un sitio web de Portugal), diciendo que estaría con los comunistas como con cualquier otro partido, según él, para estar cerca del pueblo portugués y sus necesidades:
«Estoy aquí hoy, igual que mañana podría estar en el congreso de Chega! [Escisión neoderechista del Partido Socialdemócrata liberal, análogo al VOX de España, Agrupación Nacional de Francia o la Liga Norte de Italia, N. del E.], del Partido Socialdemócrata, del Partido Socialista, del Bloque de Izquierda, de Iniciativa Liberal o del [ecologista] Personas-Animales-Naturaleza. Creo que no me olvidé de ninguno».
Aguiar fue políticamente activo en su juventud y fue miembro del Partido Socialista (PS) en el Ayuntamiento de Matosinhos de 1994 a 1997. Fue responsable de la organización de la Jornada Mundial de la Juventud 2023 en Lisboa.

miércoles, 6 de noviembre de 2024

BEATO NUÑO DE SANTA MARÍA


El Beato Nuño nació en Sernache de Bomjardim (Portugal) el 24 de junio de 1360. Su padre fue un ilustre militar y gran caballero, Don Álvaro Gonçalves Pereira, Gran Prior del priorato de Crato de la Orden de los Caballeros de San Juan de Jerusalén.
   
La niñez de Nuño fue normal y la pasó entre los soldados que estaban a las órdenes de su padre y también, como correspondía en aquel entonces, entregado a la lectura de las gestas caballerescas.
   
A los trece años fue admitido en la corte del rey Fernando para que se adiestrase en la milicia y en ella dio muestras de gran valentía y exquisita destreza y por ello fue armado caballero, a pesar de su juventud, como escudero de la reina. Siendo muy joven –dieciséis años– su padre lo entregó en matrimonio a la noble Doña Leonor de Alvím, de la que tuvo tres hijos. Dos de ellos murieron pronto y Beatriz, la tercera, casó con D. Alfonso, el 1401, hijo del rey Juan I, que después fue cabeza de no pocas dinastías principescas europeas. 
   
Portugal y Castilla en aquélla época de nuestro Beato estaban en continuos litigios bélicos y durante ellos Nuño demostró su gran valentía y destreza militar. Luchó con todas sus fuerzas por la independencia de su patria y por ello defendió la candidatura al trono de quien podía conseguirla. Famosas fueron las batallas de Aljubarrota y Valverde en las que salió victorioso.
   
Sus contiendas militares, no le estorbaban en su profunda vida cristiana que para él siempre fue lo primero. Era devotísimo del Santísimo Sacramento y de la Virgen María. Oía todos los días dos misas y los sábados y domingos, tres. Ayunaba en obsequio de la Virgen María todos los miércoles, viernes y sábados, así como todas las vigilias de Nuestra Señora. Comulgaba según la costumbre de la época en las fiestas más solemnes y se confesaba con mucha frecuencia. En su estandarte bélico llevaba las imágenes de Cristo crucificado, de la Virgen María y de los Patronos de las guerras: Santiago y San Jorge.
   
Antes de cada batalla exhortaba a sus soldados a confiar mucho en la ayuda del cielo y atribuía a la protección de la Virgen María cuantas victorias conseguía. En la famosa batalla de Valverde encontraron a Nuño de rodillas orando entre las rocas para alcanzar la victoria, como así fue.
   
Como gratitud a esta ayuda poderosa de la Virgen María, visitaba en peregrinación los más famosos Santuarios, igual que las más humildes ermitas dedicadas a la Virgen María y en su honor le levantó varios templos. Famoso fue el magnífico templo del Carmen en Lisboa que fue destruido por un incendio el 1755.
   
Después de la muerte de su esposa, acaecida el 1387, ya no quiso contraer nuevas nupcias. Siempre fue exigente con la moralidad de sus soldados y más aún con la suya propia. Era un modelo para cuantos le contemplaban en todas las virtudes. El 1423, mandó construir un grandioso templo que confió a los carmelitas.
   
Ante la admiración y estupor de todo Portugal el 15 de agosto de 1423 abandonaba todas sus posesiones y honores y vestía el hábito carmelita como hermano donado en el convento de Lisboa con el nombre de fray Nuño de Santa María. Ingresó en la Orden del Carmen, atraído especialmente por el culto que los carmelitas daban a la Virgen María y por lo bien que realizaban la liturgia. Fue para todos los religiosos un perfecto modelo de observancia y de todas las virtudes.
   
Pasaba largas horas ante el Santísimo Sacramento, rezaba todos los días el oficio divino y asistía a cuantas misas podía.
   
En el convento fue la admiración de todos por su gran humildad, servicio, caridad y piedad. Para más alejarse del mundo quiso irse a un convento lejos de donde le conocieran, pero no se lo permitieron.
   
Su última enfermedad fue breve y se vio rodeado del rey y de todos los magnates del reino, a quienes dirigió muy sentidas y edificantes palabras.
   
Murió tan santamente como había vivido el 1 de noviembre de 1431. Inmediatamente corrió la fama de santo en boca de todos los portugueses y aun fuera de Portugal. Fueron muchas las solicitudes de parte de los reyes y pueblo de Portugal hechas a la Santa Sede para que fuera declarado santo este gran Condestable . Por fin el Papa Benedicto XV, el 23 de enero de 1918, apoyaba el culto ya inmemorial que se le venía tributando en algunas partes de la Orden y en Portugal. Las gestas del Beato Nuño han sido cantadas por el ilustre poeta portugués Luis de Camoens en Os Lusiadas (canto IV y Vlll).
   
El rey Manuel II de Portugal, último monarca de ese país, que abdicó en 1910, era descendiente del Beato Nuño.
  
ORACIÓN (Del Rito Carmelita)
Oh Dios, que le diste al bienaventurado Nuño luchar el buen combate, y le hiciste eximio despreciador de sí mismo y del mundo, concédenos a nosotros tus siervos que, derrotadas las cupididades del mundo, gocemos perpetuamente en la Patria Celestial. Por J. C. N. S. Amén.

martes, 15 de octubre de 2024

DOS DE CARDENALES ULTRAMODERNISTAS

Noticias tomadas de GLORIA NEWS.
   
   

El propagandista homosexual Timothy Radcliffe Pereira, de 79 años, un dominico inglés, cree que será ascendido a cardenal el 7 de Diciembre debido a su participación en el ex sínodo, dijo a la BBC el 13 de Octubre: «Creo que este sínodo tiene que ver con una transformación fundamental de la Iglesia».
  
Radcliffe sueña que la Iglesia, que casi no tiene más fieles en Occidente, se está «convirtiendo cada vez más en una Iglesia del pueblo».

Cuando se le preguntó sobre el atuendo que acompaña a ser cardenal, Radcliffe dijo que le había preguntado a Francisco Bergoglio si podía ser excusado de usar el atuendo del cardenal:
«Recibí un hermoso mensaje de él diciendo que entiende por completo y que estoy dispensado de usar la ropa más elaborada».
El atuendo de cardenal es menos “elaborado” que el hábito dominico.
   
    

El cardenal Leonardo Ulrich Steiner Arns OFM de Manaus (1,6 millones de católicos) en Brasil admite que celebra una forma de “ordenación” paralitúrgica para las mujeres.

Él habló en una conferencia de prensa en Fátima, Portugal, grabada por la Agência Ecclesia el 12 de Octubre: «Cuando envío a alguien a realizar bautismos, le impongo la mano. Pero no es la imposición de manos como ordenación».

Es «una señal de recibir un ministerio» y de que «esta persona celebrará un sacramento».

En “nuestra realidad”, las mujeres ya ejercen el ministerio de diáconos ordenados, bautizan y celebran bodas.

El cardenal Steiner añadió que la mayoría de sus pequeñas parroquias están dirigidas por mujeres: «El papel de las mujeres en la Iglesia en la Amazonía es fundamental».

Y: «Estos temas son muy tensos en la Iglesia. No debemos dejar de discutir y reflexionar. Y si llegamos a la conclusión de que, en el pasado, según algunas fuentes, existía el diaconado femenino, ¿por qué no reintroducirlo?».

Continuó hablando sobre el manifiesto homosexual de Francisco Bergoglio “Fidúcia súpplicans” sobre “parejas”, que ha causado “tanta” controversia: «Bendecimos el agua, bendecimos los coches, ¿por qué no podemos bendecir a una [sic!] persona que es abiertamente homosexual? Estas cuestiones son muy tensas en la Iglesia hoy en día».

Él critica a aquellos católicos «que quieren volver a un pasado que nunca volverá».

Primo del cardenal liberacionista de San Pablo Paulo Evaristo Arns Steiner OFM († 2016), el cardenal pro-homosexual Steiner es actualmente miembro del incumbente simposio (ex-sinodo) en Roma.
  
El domingo 13, Steiner se disfrazó con la casulla romana para simular el servicio Novus Ordo con el obispón de Leiría-Fátima José Ornelas Carvalho SCJ (que llevó la manta de caballos que usan los modernistas) en la explanada del Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Fátima. Carvalho fue investigado en 2022 por la Fiscalía portuguesa ante un posible encubrimiento de abusos sexuales por los presbíteros italianos Luciano Cominotti e Ilario Verri en un orfanato de Gurué (Mozambique) en 2011 y el presbítero Abel Joaquim Martins Maia –incardinado en la Archidiócesis primada de Braga desde 2014– en Fafe (Portugal), cuando fue superior de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Padres Dehonianos o Reparadores).
   

domingo, 13 de octubre de 2024

EL MILAGRO DEL SOL, RELATADO POR UN PERIODISTA ANTICATÓLICO

Traducción del artículo publicado en ET NOS CREDIDIMVS CARITATI.
  

¡COSAS ASOMBROSAS! ¡CÓMO EL SOL BAILÓ EN FATIMA AL MEDIODÍA!

Las apariciones de la Virgen – Lo que constituyó la señal del cielo – Muchos miles de personas afirman que se produjo un milagro v Guerra y paz

Lucía, 10 años; Francisco, de 9 años, y Jacinta, de 7, que en el páramo de Fátima, en el municipio de Vila Nova de Ourem, dicen haber hablado con la Virgen María
   
OUREM, 13 de octubre
Cuando me bajé, después de un largo viaje, para las dieciséis horas de Ourem, en la estación Chão de Maçãs, donde también desmontaban religiosos de tierras lejanas para presenciar el “milagro”, le pregunté, de repente, a un chico de los “char-á-bancs” [carruaje con bancos] de la carrera si ya había visto a la Señora. Con su sonrisa sardónica y su mirada de reojo, no dudó en responderme:
– ¡Allí sólo vi piedras, carros, automóviles, caballos y personas!

Por un fácil error, el tren que nos llevaría a Judá Ruah y a mí al pueblo no apareció y decidimos caminar valientemente unas dos leguas, ya que no había sitio para nosotros en la diligencia y estuvieron, durante un largo rato, abarrotados los vagones que esperaban a los pasajeros. En el camino nos topamos con los primeros ranchos que se dirigían hacia el lugar santo, a más de veinte kilómetros bien medidos. 

Casi todos los hombres y mujeres van descalzos: ellos con sacos en la cabeza, cubiertos por los zapatos; Se acercaban unos a otros con gruesos palos y cautelosamente equipados con un paraguas. Generalmente decían que estaban ajenos a lo que pasaba a su alrededor, con un gran desinterés por el paisaje y por los demás viajeros, como inmersos en un sueño, rezando el rosario con una melodía triste. Una mujer irrumpe en la primera parte del Avemaría, el saludo; los compañeros, a coro, continúan con la segunda parte, la súplica. Con paso seguro y rítmico, recorren el polvoriento camino, entre pinos y olivos, para llegar antes de que caiga la noche al lugar de la aparición, donde, al aire libre y a la fría luz de las estrellas, planean dormir, custodiando los primeros lugares junto a la preciosa encina – para que hoy puedas verla mejor.

A la entrada del pueblo, mujeres del pueblo, a quienes el ambiente ya ha contagiado con el virus del escepticismo, comentan, en tono burlón, sobre el caso del día: – Entonces, ¿vas a ver a la santa por la mañana? – Yo no. ¡Si ella todavía viniera aquí!

Y ríen a carcajadas, mientras los devotos continúan indiferentes ante todo lo que no sea el objetivo de su peregrinación. En Ourem, una posada sólo es posible gracias a una extrema bondad. Durante la noche, los más variados vehículos se reúnen en la plaza del pueblo llevando a creyentes y curiosos, sin faltar las ancianas vestidas de oscuro, ya encorvadas por el peso de los años, pero brillando en sus ojos el fuego ardiente de la fe que las animaba en ese momento el acto valiente de abandonar por un día el rincón inseparable de su hogar. Al amanecer, nuevos ranchos aparecen intrépidos y atraviesan, sin detenerse un momento, el pueblo, cuyo silencio rompen con la armonía de las canciones que voces femeninas, fuertemente armadas, entonan en violento contraste con la rudeza de los tipos…

Sale el sol, pero el cielo amenaza con tormenta. Las nubes negras se concentran precisamente en las afueras de Fátima. Nada, sin embargo, detiene a quienes allí convergen por todos los caminos y utilizando todos los medios de transporte. Coches de lujo pasan vertiginosamente haciendo sonar sus bocinas; las carretas de bueyes avanzan lentamente por un lado del camino; las galeras, las victorias, los carruajes cerrados, los carros en los que se improvisaban asientos, están lo más apiñados posible. Casi todos se llevan con sus comidas más o menos modestas a su boca cristiana la ración de esquisto para los irracionales que el “poverelo de Asís llamaba nuestros hermanos y que desempeñan su tarea con valentía... Piensa en uno o dos conejillos de indias, ves un carro adornado con boj; sin embargo, el aire festivo es discreto, los modales son serenos y el orden absoluto… Los burritos se apiñan al borde de la carretera y los ciclistas, muy numerosos, hacen maravillas para no chocar con los coches.

Alrededor de las diez, el cielo se nubló completamente y no pasó mucho tiempo antes de que empezara a llover copiosamente. Las cuerdas de agua, azotadas por un fuerte viento, golpearon los rostros, empapando el macadán y dejando a los caminantes despojados de sombreros y cualquier otra protección hasta los huesos. Pero nadie se impacienta ni desiste de continuar y, si algunos se refugian bajo las copas de los árboles, cerca de los muros de las fincas o en las casas lejanas que bordean el camino, otros continúan la marcha con impresionante resistencia, ¡fijándose en algunas damas cuyos vestidos pegados a sus cuerpos, debido a la fuerza y ​​persistencia de la lluvia, moldean sus formas como si acabaran de salir de la ducha!
   
El lugar de los campos de Fátima donde se dice que la Virgen se apareció a los pastorcitos de la aldeíta de Aljustrel, es dominado en una enorme extensión por la carretera que lleva a Leiria, y a lo largo de la cual se estacionaron los vehículos que allá condujeron a los peregrinos y a los mirones. Más de cien automóviles contó alguien y más de cien bicicletas, y sería imposible contar los diversos vehículos que obstaculizaban la carretera, uno de ellos el auto-ómnibus de Torres Novas, dentro del cual se hermanaban personas de todas las condiciones sociales.
    
Pero el grueso de los peregrinos, miles de creaturas que llegaron desde muchas leguas alrededor y a las que se juntaron fieles venidos de varias provincias, gente del Alentejo y el Algarve, el Miño y la Beira, se congregan en torno de la pequeña encina que, a decir de los pastorcitos, la visión escogió como su pedestal y que podría considerarse como que el centro de un amplio círculo en cuyo borde otros espectadores y otros devotos se acomodan. Visto desde la carretera, el conjunto es simplemente fantástico. Los prudentes campesinos, bajo sus enormes paraguas que parecen carpas cobijándolos, reducían sus parcas meriendas acompañándolas, muchos de ellos, con la guarnición espiritual de los himnos sacros y las decenas del rosario.

Nadie teme enterrar los pies en la arcilla empapada, para tener la dicha de ver de cerca la encina sobre la cual levantaron un tosco pórtico en el que bambolean dos linternas… Se alternan los grupos que cantan las alabanzas a la Virgen, y una liebre despavorida, que salta fuera del matorral, apenas si desvía las atenciones de media docena de zagales que la alcanzan y abaten a palos...

¿Y los pastorcitos? Lucía, de 10 años, la vidente, y sus pequeños compañeros, Francisco, de 9, y Jacinta, de 7, aún no han llegado. Su presencia es notada tal vez media hora antes de la indicada, que es la de la aparición. Conducen a las jovencitas, coronadas con diademas de flores, al sitio en que se levanta el pórtico. La lluvia cae incesantemente pero nadie desespera. Carros con los atrasados llegan a la carretera. Grupos de fieles se arrodillan en el lodo y Lucía les pide, les ordena, que cierren los paraguas. Se transmite la orden, que es obedecida inmediatamente, sin la menor renuencia. Hay gente, mucha gente como que en éxtasis; gente conmovida, en cuyos labios secos la oración se paralizó; gente pasmada, con las manos en posición de oración y los ojos burbujeantes; gente que parece sentir, tocar lo sobrenatural…

La niña afirma que la Señora le habló una vez más, y el cielo, aún caliginoso, comienza, de súbito, a clarear en lo alto; la lluvia cesa y se presiente que el sol va a inundar de luz el paisaje que la mañana invernal tornó aún más triste…

La “hora antigua” es la que vale para esta muchedumbre*, que era, según cálculos desapasionados de personas cultas y completamente extrañas a influencias místicas, de treinta a cuarenta mil personas… La manifestación milagrosa, la señal visible está a punto de producirse, afirman muchos peregrinos… Y uno asiste a un espectáculo único e increíble para aquellos que no lo han presenciado. Desde lo alto de la carretera, donde se amontonan los carros y donde se hallan centenares de personas que no han tenido aliento para adentrarse en el barro, se ve a toda la inmensa multitud volverse hacia el sol, que se muestra liberado de nubes, en el cenit. El astro recuerda a una placa de plata sin brillo y es posible fijar la vista en el disco sin el mínimo esfuerzo. No quema, no ciega. Se diría que está ocurriendo un eclipse. Pero he aquí que un alarido colosal se levanta, y a los espectadores que se encuentran más cerca se les oye gritar: “¡Milagro, milagro! ¡Maravilla, maravilla!”.
  
Ante los admirados ojos de este pueblo, cuya actitud nos traslada a los tiempos bíblicos y que, presa de espanto, descubierta la cabeza, mira hacia el cielo azul, el sol ha temblado, ha realizado unos movimientos bruscos nunca vistos, fuera de todas las leyes cósmicas; el sol “ha danzado”, según la expresión típica de los campesinos… Subido sobre el estribo del coche de Torres Novas, un anciano cuya estatura y fisonomía suave, y a la vez enérgica, recuerdas las de Paul Déroulède, reza, vuelto hacia el sol y con grandes voces, el credo, desde el principio hasta el fin. Pregunto quién es y me dicen que es el Sr. João María Amado de Melo Ramalho da Cunha Vasconcelos. 

Luego lo veo dirigirse a quienes lo rodeaban, que permanecían con el sombrero en la cabeza, rogándoles con vehemencia que se descubrieran ante tan extraordinaria demostración de la existencia de Dios. Idénticas escenas se repiten en otros puntos y una señora grita, bañada en lágrimas angustiosas y casi asfixiantes:

– ¡Qué vergüenza! ¡Hay todavía hombres que no se descubren ante tan estupendo milagro!

Inmediatamente las gentes se preguntan unos a otros si han visto alguna cosa y qué es lo que han visto. La mayor parte confiesan que lo que han visto es el movimiento o la danza del sol; otros afirman haber visto el rostro sonriente de la Virgen, o juran que el sol ha dado una vuelta sobre sí mismo, como si fuese una rueda de fuegos de artificio que ha descendido hasta quemar la tierra con sus rayos… Alguien dice, en fin, que ha visto cómo cambiaba sucesivamente de color…

Son cerca de las  las quince.

El cielo se cubre de nubes y el sol sigue su curso con el esplendor habitual que nadie se atreve a afrontar de frente. ¿Y los pastorcitos? Lucía, la que habla con la Virgen, anuncia, con gestos dramáticos, en el regazo de un hombre, que la lleva de grupo en grupo, que la guerra ha terminado y que nuestros soldados van a regresar… Semejante noticia, sin embargo, no aumenta la alegría de quienes escuchan. La señal celestial lo era todo. Hay una intensa curiosidad por ver a las dos niñas con sus guirnaldas de rosas, hay quienes intentan estrechar las manos de las “santas, una de las cuales, Jacinta, está más a punto de desmayarse que de bailar", pero lo que todos esperaban –la señal del cielo– fue suficiente para satisfacerlos, para radicalizarlos en su fe de carbonero: los vendedores ambulantes ofrecen retratos de niños en postales y otras notas que representan a un soldado del Cuerpo Expedicionario Portugués “pensando en el auxilio de su protectora para la salvación de la Patria e incluso una imagen de la Virgen como figura de la visión…

Era muy buen negocio eso y seguramente entraron más céntimos en los bolsillos de los vendedores y en el baúl de las limosnas para los pastorcillos que en los tendidos y manos abiertas de los leprosos y de los ciegos que, empujándose con los peregrinos, lanzaban al aire sus gritos desgarradores…

La dispersión se realiza de forma rápida, sin dificultad, sin sombra de desorden, sin necesidad de que ninguna patrulla de guardia la regule. Los peregrinos que retroceden más rápido, corriendo camino abajo, son los que llegaron primero, a pie y descalzos con los zapatos en la cabeza o colgados de los postes. Ellos, con alma lausperena, llevarán la buena nueva a los pueblos que no han sido completamente despoblados. ¿Y los sacerdotes? Algunos llegaron al lugar sonriendo, haciendo fila más con los espectadores curiosos que con los peregrinos ávidos de favores celestiales. Tal vez uno u otro no podría ocultar la satisfacción que tantas veces se expresa en los rostros de los triunfantes…

Queda a los competentes hablar de su justicia sobre la macabra danza del sol que hoy, en Fátima, hizo hosannas explotan del pecho de los fieles y quedan naturalmente impresionados –lo cual me aseguraron– los librepensadores y otras personas sin preocupaciones de carácter religioso que acudieron en masa al ahora célebre páramo.
   
AVELINO DE ALMEIDA: “O Século”, Lisboa (edición matutina) 37 (l2.876) 15 de octubre de 1917, p. 1, columnas. 6-7; pág. 2, col. 1. 

CUESTIÓN ÚNICA
* La “hora antigua” [A hora antiga] alude a que el gobierno republicano adoptó con el Decreto Ley del 26 de Mayo de 1911 el meridiano de Greenwich para fijar la hora legal en Portugal continental, abandonando la hora según el meridiano de Lisboa (que tenía una diferencia de 36 minutos y 44,68 segundos). El Milagro del Sol ocurrió a las 13:00h en la “hora nueva” (12:23:15h en el estilo antiguo).

jueves, 3 de octubre de 2024

MURIÓ EL ÚNICO CARDENAL DE ANGOLA


El cardenal angoleño Alexandre do Nascimento OP, arzobispón de Luanda, falleció en la madrugada del sábado 28 de Septiembre a la edad de 99 años de edad, informaron medios de Angola y Portugal.

Alexandre do Nascimento nació de Antonio André do Nascimento y María Ana Alves da Rocha el 1 de Marzo de 1925 en Malanje, una ciudad de la entonces África Occidental Portuguesa (hoy Angola) fronteriza con el Congo Belga. Ingresó al seminario de Bangalas, frecuentando luego el seminario de su ciudad natal y finalmente el Seminario Mayor de Luanda; y en 1948 fue enviado a la Gregoriana de Roma, donde obtuvo el bachillerato en Filosofía y la licenciatura en Teología (además de estudiar Derecho civil en la Universidad de Lisboa durante su exilio en 1961, donde coincidió con el hoy presidente de Portugal Marcelo Rebelo de Sousa). 
   
Fue ordenado sacerdote con el Rito Romano Tradicional el 20 de Diciembre de 1952 por Luigi Traglia Crollari, entonces vicegerente de la diócesis de Roma. Posteriormente, fue exiliado a Portugal en 1961 en el “Proceso de los Curas” por su apoyo a la causa separatista angoleña, donde permaneció por una década, y el 31 de Agosto de 1975 fue instalado obispón de Malanje (ya en una Angola que se independizaría el 11 de Noviembre siguiente) por el Delegado apostólico Giovanni de Andrea Marchetti (su hermano, Giuseppe, misionero de la Consolata, sería luego Nuncio en Catar) con el rito montini-bugniniano. Dos años después fue promovido a arzobispón de Lubango y administrador de Pereira de Eça (actual Ondjiva), permaneciendo en tales cargos hasta el 16 de Febrero de 1986 cuando fue promovido a la Archidiócesis de Luanda, donde permaneció hasta su renuncia en el año 2000 (que le fue aceptada el 23 de Enero del año siguiente). Entre tanto, fue creado cardenal presbítero de San Marcos en Agro Laurentino el 2 de Febrero de 1983 y presidente de la Cáritas Internationális hasta 1991; y en 2015 ingresó en la Fraternidad Sacerdotal de la Orden de Predicadores, siendo el primer y único angoleño en tales destinos. Con todo, no participó en los cónclaves de 2005 y 2013 por superar el límite de edad.
   
Do Nascimento se hizo famoso internacionalmente (sin proponérselo) cuando fue secuestrado en 1983 por el Frente Cunene de la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA) [la escisión izquierdista maoísta y sureña del anticomunista Frente Nacional para la Liberación de Angola, en guerra contra el dominante Movimiento Popular de Liberación de Angola, de tendencia marxista-leninista], en lugar del presbítero Fernando Guimarães Kevanu, el entonces vicario episcopal de Cunene. Ante la noticia de su secuestro, los directivos de la UNITA ordenaron trasladarlo a la base central de Jamba (para liberarlo poco después) donde celebró una eucaristía multitudinaria y tuvo una audiencia con el general Jonás Savimbi (que murió asesinado en 2002 por tropas angoleñas con apoyo de los servicios de inteligencia israelí –apoyo obtenido a cambio de exención de impuestos por la explotación minera de oro y diamantes por 10 años–). Audiencia que se vio empañada por culpa del propio Do Nascimento porque, como contó después Savimbi a sus conmilitones, este dijo básicamente: «Un hombre del Sur no puede gobernar Luanda» (es de advertir que, aunque bantúes, Savimbi era de la etnia sureña de Ovimbundu, mientras que Do Nascimento era del norte, donde predominan los Bakongo –la etnia predominante del FNLA–).
   
Con la muerte de Do Nascimento (que sobrevivió por 25 meses y 20 días al eslovaco Jozef Tomko Orendáč, fallecido el 8 de Septiembre de 2022), el cardenal más longevo es el argentino Estanislao Esteban/Stanislav Stjepan Karlić Mavrič, de 98 años [el obispón vivo más antiguo de Argentina, siendo como fue instalado el 15 Agosto de 1977 por Raúl Francisco Primatesta Sambucetti para la Archidiócesis de Paraná (donde destruyó el seminario diocesano, cuyos profesores recalaron en San Rafael); y fue miembro de la comisión encabezada por el cardenal Ratzinger que redactó el Catecismo de la Iglesia Católica], mientras que el cardenal Miguel Michai Kitbunchu (en chino 邁克爾·米猜·格汶春; en tailandés ไมเกิ้ล มีชัย กิจบุญชู) de Bangkok se convirtió en solitario el único miembro más antiguo del Colegio Cardenalicio (honor que antes partió con él).

viernes, 6 de septiembre de 2024

HEREJE ESPAÑOLA DISERTARÁ EN SANTUARIO DE FÁTIMA

Noticia tomada de GLORIA NEWS, ampliada en algunos detalles. Comentario propio.
   

María Cristina Inogés Sanz, “teóloga” herética española adoctrinada en la Facultad de Teología Protestante de Madrid - Seminario Evangélico Unido de Teología (de la luterana Iglesia Evangélica Española y la anglicana Iglesia Española Reformada Episcopal) es la próxima invitada de los “Encuentros de la Basílica” organizados en el Santuario de Fátima, Portugal, el 8 de Septiembre a las 15:30h.

El tema de la conferencia es “‘A mí me lo hicisteis’ (Mt 25,40): imperativos de la dignidad de los demás”. En ella, Inogés
«propone una reflexión sobre el imperativo moral cristiano de respetar la dignidad y los derechos de los demás. A menudo tranquilizamos nuestra conciencia creyendo que basta con pertenecer a la Iglesia, pero no es así. Para decir que pertenecemos a la Iglesia, debemos ante todo ser Iglesia en nuestra vida diaria. Esto no ocurre por respeto, sino para no poner en riesgo la dignidad de nadie».
Autodefinida “Teóloga de espíritu beguino y ecuménico” y colaboradora en las publicaciones ultramodernistas “Revista 21” (Sociedad de los Sagrados Corazones – Padres de Picpus), “Vida Nueva” (Sociedad Marista chaminadiana) y “Ecclésia” (dependiente de la Conferencia Episcopal Española), Inogés Sanz es conocida por sus posiciones heréticas en muchos ámbitos.
  
En repetidas ocasiones ha hecho propaganda homosexual y ha pedido la “instalación” de mujeres como presbíteros.
  
En 2021, ante la pregunta en Twitter:
«La mayoría de las parejas de novios viven juntos antes de casarse. Es algo que se impone de forma masiva. Se justifica con esta razón: la convivencia es indispensable para conocer al otro. Pregunto, únicamente: ¿Sería posible integrar esta realidad en una teología del matrimonio?»
del profesor de Antropología Teológica de la Universidad Pontificia Comillas y Director de la revista “Encrucillada”, Pedro Manuel Fernández Castelão, Inogés respondió:
«Es necesario revisar la teología de todos los sacramentos. Con toda naturalidad y con toda tranquilidad».
No es de extrañar que a instancias del expresidente de la CEE Juan José Omella y Omella (que la tenía como teóloga de cabecera desde sus días cesaraugustanos –en Zaragoza, obviamente–), Francisco Bergoglio haya hecho de semejante predicadora de disparates un miembro de la “Comisión Metodológica” de su otrora Sínodo de Obispos.
   
El pasado 8 de Julio, InfoVaticana informó que Inogés fue contratada por el grupo Portocolom Agencia de Valores como responsable del área de consultoría y acompañamiento de Instituciones de la Iglesia [= determinará en qué se gastará el dinero de las monjas y de los frailes].
   
COMENTARIO: Aprovechando que para los protestantes y deuterovaticanos este es el “Mes de la Biblia” (creado no por la fiesta de San Jerónimo, sino –así a los modernistas les cueste admitirlo– para conmemorar el aniversario de la publicación el 28 de Septiembre de 1569 de la “Biblia del Oso” en la protestante Basilea por el monje apóstata y homosexual Casiodoro de Reina), citemos dos pasajes de San Pablo Apóstol que unos y otros se han pasado por el Arco del Triunfo desde 1930:
  • «Las mujeres callen en las Iglesias, porque no les es permitido hablar allí, sino que deben estar sumisas, como lo dice tambien la Ley (Génesis III, 16). Que si desean instruirse en algun punto, pregúntenselo cuando estén en casa, a sus maridos. Pues es cosa indecente en una mujer el hablar en la Iglesia. ¿Acaso teneis vosotros autoridad para introducir nuevas costumbres, o abusos, contra la práctica universal de la Iglesia? Por ventura, ¿tuvo de vosotros su origen la palabra de Dios?, ¿o ha llegado a vosotros solos? Si alguno de vosotros se tiene por Profeta, o por persona espiritual, reconozca que las cosas que os escribo, son preceptos del Señor. El que lo desconoce, será desconocido o desaprobado y castigado de Dios, a cuya voluntad se opone» (1.ª Corintios XIV, 34-38/Versión de Mons. Félix Torres Amat).
  • «Las mujeres escuchen en silencio las instrucciones y óiganlas con entera sumisión. Pues no permito a la mujer el hacer de doctora en la Iglesia, ni tomar autoridad sobre el marido; mas estése callada en su presencia, ya que Adán fue formado el primero, y después Eva como inferior; y ademas Adán no fue engañado, mas la mujer, engañada por la serpiente, fue causa de la prevaricación del hombre, lo que debe humillarla profundamente. Verdad es que se salvará por medio de la buena crianza de los hijos, si persevera en la fe y en la caridad, en santa y arreglada vida» (1.ª Timoteo II, 11-15/Versión de Mons. Félix Torres Amat).

domingo, 4 de agosto de 2024

TRES ACTOS VANDÁLICOS ANTICRISTIANOS EN MENOS DE UNA SEMANA


A las 2:30h del sábado 3 de Agosto, operarios de la basura descubrieron que la columna de arenisca y la estatua de la Inmaculada Concepción de la placita del colegio Nuestra Señora de las Nieves (conocida localmente como Plaza del Convento) en el municipio sevillano de Los Palacios y Villafranca había sido vandalizada.
   
Según relata el diario La voz del sur, la columna quedó hecha añicos, pero la estatua de la Inmaculada, hecha por el escultor local Juan Manuel Martín García con resina oftálmica tratada con rayos ultravioleta, está en condiciones restaurables. La estatua fue comisionada por el ayuntamiento e instalada en 2006.
   
El hecho ocurrió en vísperas de las fiestas patronales de la Virgen de las Nieves; y evocó en los lugareños el mal recuerdo del incendio del belén público instalado en la plaza España en 2013 que acabó calificado como una “gamberrada de un menor” (tomarlo con pinzas) por el alcalde Juan Manuel Valle Chacón, perteneciente a la federación partidista Izquierda Unida Los Verdes ‐ Convocatoria por Andalucía y que desde 2011 lleva en el cargo.
   
El acto vandálico se suma al derribo por turistas sin más móvil que «hacerse la foto pa’l Instagram» del Cristo de los Faroles ubicado en la placeta San Juan de Dios de Málaga la madrugada del 1 de Agosto (diez meses antes, el Padrón de San Lázaro en la plaza Santa Marta, cerca de La Giralda en Sevilla, fue derribado en esas mismas circunstancias), y al derribo el 30 de Julio por inmigrantes paquistaníes de la cruz del Padrón de San Lázaro en Guimarães (Portugal) erigido por el rey Juan I de Portugal en 1386 tras la batalla de Aljubarrota y declarado monumento nacional en 1910 (es de advertir que el Padrón ya había sido vandalizado en 1996).
  

domingo, 28 de julio de 2024

BERGOGLIO SE ALÍNEA CON PENTECOSTALES PARA SU IGLESIA SINODAL

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.

James Estep, un danzante de serpientes pentecostal, se envuelve con serpientes venenosas en 1959.
Más de 100 pentecostales han muerto a causa de la práctica pagana del grupo herético que Francisco Bergoglio apoya para convertirse en parte integral de su nueva iglesia pagana “sinodal”.
   
Francisco Bergoglio sigue adelante con su campaña para la transición a la Iglesia “Sinodal” en 2025 con su movimiento hacia la adopción de la secta pentecostal carismática pagana, una de cuyas ramas incluye a los Danzantes de la Serpiente, que se envuelven en serpientes para poner a prueba a Dios. Más de 100 pentecostales Danzantes de serpientes han muerto. Bergoglio ha asignado este movimiento a su Dicasterio para la Promoción de la Unidad Cristiana (sic). Sus representantes concluyeron el 24 de Julio de 2024 una reunión en Lisboa (Portugal) con los locos carismáticos, a sólo 120 kilómetros del profanado Santuario de Fátima.

El carismaticismo es una manía particularmente virulenta que infecta a la Iglesia Novusordita y tiene sus raíces profundas en la herejía. Las raíces del carismaticismo moderno (pentecostalismo) se remontan a 1901, cuando un grupo de metodistas dirigido por el pastor Charles Fox Parham en una reunión de oración en Topeka (Kansas) comenzó a “experimentar el espíritu”. El estilo de oración emocional pronto se extendió por todas las Asambleas de Dios, así como por otras pequeñas sectas protestantes. Una reunión de oración carismática típica incluye la oración en lenguas, la profecía bajo posesión y la “oración del cuerpo”, que incluye la danza mortal de serpientes.
   
El pentecostalismo “católico” se impuso en la Iglesia Conciliar, impulsado por el Anticoncilio Vaticano II (1962-1965). El movimiento está asociado con otras organizaciones y programas de tipo sectario y de control mental, como la Confraternidad de la Doctrina Cristiana (CCD, que era perfectamente tradicional antes del Vaticano II, pero que luego se corrompió), Taizé, el “ecumenismo”, el Encuentro Matrimonial, el Rito de Iniciación Cristiana para Adultos (RICA), Renew, los Focolares, los Cursillos de Cristiandad, el Camino Neocatecumenal, Legionarios de Cristo/Regnum Christi, Comunión y Liberación, Miles Jesu, Wicca (Gea), Life Teen, Emaús, Lazos de Amor Mariano y Hakuna.
   
Católicos tradicionales, los representantes apóstatas de la Iglesia Deuterovaticana y los carismáticos/bailarines de serpientes visitaron el cercano Santuario de Fátima, contaminándolo aún más con apostasía y paganismo. El Movimiento Carismático Neoiglesiano ha sido descrito como «un árbol marchito que da un fruto envenenado, sembrado por el demonio entre los protestantes y trasplantado en la Iglesia Católica después del Vaticano II... Este fruto es una simiente de destrucción» (JOHN VENNARI, Close-ups of the Charismatic Movement [Tradition in Action, 2002], 175 pp.). Y, de hecho, la loca Antiiglesia aún está muriendo ahora debido a tales males perpetrados contra el Primer Mandamiento de la Ley de Dios.

FÁTIMA SE NIEGA A RETIRAR LOS MOSAICOS DE RUPNIK

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
El Santuario Tradicional de la Santísima Virgen María en Fátima fue desalojado por lo que se llama burlonamente la basílica de la “raqueta de tenis”, diseñada para el “ecumenismo” anticatólico.
Los funcionarios de Fátima han profanado el santuario al instalar “obras de arte” del excomulgado ex-jesuita Marko Iván Rupnik, quien fue condenado por agredir sexualmente de entre 20 y 40 “monjas” conciliares.
   
Como si el santuario de Fátima no hubiera sido ya contaminado por la “Nueva Misa” protestante-masónico-pagana “ecuménica” y por la construcción de la basílica de la Santísima Trindad (que por su diseño es apodada como “La raqueta de tenis”), ahora Fátima está triplemente contaminada con la instalación de las “obras de arte” del depredador sexual ex-jesuita Marko Rupnik. Rupnik era demasiado corrupto incluso para los corruptos jesuitas, que lo expulsaron bajo la acusación de agredir sexualmente a entre 20 y 40 “monjas” neoiglesianas, pero el pseudopapa Bergoglio, el pretendiente jesuita, dejó que el pervertido presbítero conciliar regresara “con buena reputación”.

La acción inconcebible de Bergoglio ha causado un gran escándalo, incluso en la Iglesia Conciliar, y ha arruinado su “Gran Sínodo” de Octubre de 2023, que se disolvió en una abierta denuncia de Bergoglio. Otros sitios han quedado tan escandalizados por las “obras de arte” de Rupnik que las han tapado o eliminado, como en Lourdes, pero no en el famoso santuario de la Santísima Virgen María en Fátima (Portugal), que ha caído en manos de la apóstata Pseudoiglesia, como quiera que su portavoz Patricia Duarte anunció que, si bien repudian los actos de Rupnik, no consideran retirar los mosaicos que adornan la basílica de la Santísima Trinidad.
      
En 2020, Rupnik fue excomulgado, pero Bergoglio, fiel a su régimen corrupto, restauró al clérigo pervertido. Por supuesto, Rupnik no es sacerdote, ya que la Iglesia Comciliar no ha ordenado sacerdotes desde 1968, cuando adoptó el Nuevo Ordinal Protestantizado, inválido (falso), que solo pretende “instalar” ministros (presbíteros), como los ministros protestantes, que no tienen ningún poder sacramental [Parte de la información para este Comentario proviene de Catholic World News].

Católicos tradicionales, tres golpes y estás fuera. La Iglesia Conciliar ya ha contaminado tres veces el Santuario de la Santísima Virgen María en Fátima. Por lo tanto, los verdaderos católicos tienen otra razón más para mantenerse alejados del santuario contaminado, que ya no tiene el brillo católico tradicional de antaño.

miércoles, 20 de marzo de 2024

SAN MARTÍN DE DUMIO, ARZOBISPO BRACARENSE


San Martín Dumiense debe su sobrenombre a Dumio, lugar próximo a Braga, capital que era, ésta, del reino de los suevos. A él se atribuye la conversión al catolicismo de este pueblo bárbaro, establecido desde comienzos del siglo V en la parte noroeste de la Península, y como apóstol de los suevos es conocido en la historia por antiguos y modernos. Entre los antiguos aduzcamos ya el testimonio dé San Isidoro de Sevilla, su contemporáneo algo posterior. «Habían —dice San Isidoro— permanecido muchos reyes suevos en la herejía arriana, hasta que subió al trono Teodomiro. Este, por celo y esfuerzo de Martín, obispo del monasterio de Dumio, hombre esclarecido por su fe y su ciencia, volvió a los suevos a la fe católica». Al importante hecho se le asigna la fecha de 560.
   
Pero ni los suevos ni su apóstol son originariamente hispanos. ¿Cómo vinieron unos y otro a España? ¿Cómo se encontró el apóstol con los que, ante Dios y ante la historia, serían su gloria y su corona?
   
Si abrimos un mapa clásico de la antigua Germania, entre las mallas de las arterias que forman el Elba con las aguas venidas de los montes Sudetes, hallamos en grueso trazo el nombre de Suabia. El mapa mismo, con el confuso cruzarse y entrecruzarse de los nombres de pueblos, nos da la impresión de un hormiguero humano, aprisionado entre sus bosques, ríos y montañas por el límes romano, el Danubio aquí, el Rin más allá, las legiones por dondequiera. Los suevos, en alguna de las ramas en que aparecen ya fraccionados a comienzos del siglo I, hubieron de ser más de una vez el terror de Roma. En los días de Marco Aurelio, cuados y marcomanos están frente a Roma (166-180), y fue tal el pánico de la urbe que el emperador estoico no halló en el Imperio adivinos bastantes a quienes consultar, ni víctimas suficientes que sacrificar para asegurar el éxito de la guerra. Pero a la larga, la frontera romana se resquebrajaba por todas partes. En lo que ahora nos interesa, los últimos días del año 406, bandas de vándalos, alanos, cuado-suevos y una fracción de vándalos silingos atraviesan, por Maguncia, el Rin, que acaso estaba helado, e inician por tierras del Imperio la marcha que, a través de la Galia, había de llevarlos a nuestra Península. «De un solo empujón —dice, resumiendo penalidades infinitas, San Isidoro— alcanzaron el Pirineo, llevándose a los francos por delante» (Francos protérunt diréctoque ímpetu ad Pyrenǽum úsque pervéniunt. "Hist. Goth.", c. 71). Pero no lo atraviesan entonces. Aún sufren una derrota romana y sólo el año 408 ó 409 irrumpen por las provincias de España. Hasta el año 411, estos pueblos devastan las tierras por donde pasan. El 411 hubo un reparto de tierras en nuestras provincias. «Los bárbaros —dice Hidacio—, inclinados por la misericordia divina al camino de la paz, se reparten a la suerte las regiones de las provincias para habitarlas. Los vándalos y los suevos ocupan la Galecia, sita en la extremidad occidental del mar océano…» (Chronicon c.47).
   
Estos suevos que de un magnífico salto han venido de las orillas del Rin a las del Miño, rompiendo por entre las lanzas de francos y romanos, eran paganos de religión. Todavía su rey Requila, que llevó sus armas victoriosas hasta la Bética y conquistó Sevilla, muere gentil el año 448. En este momento nos da Hidacio esta noticia: «Al gentil Requila sucede inmediatamente en el reino su hijo Requiario, católico» (Chron., c. 137). A la conversión del rey sigue la de su pueblo. A qué y a quién se debiera esta conversión de rey y pueblo, es punto oscuro en la historia —de la historia de este pueblo suevo, que tantos puntos oscuros tiene—.
   
Lo cierto es que cuando, a los pocos años, otro rey suevo se hace arriano, el pueblo se pasa también al arrianismo (si no hay, más bien, que pensar que el pueblo fuera ajeno a estos cambios de decoración religiosa). Y es que estas conversiones religiosas nota bien un moderno historiador eran característicamente actos políticos. El nuevo rey arriano, Remismundo, de complicada historia política, aparece dueño único del reino suevo por el año 465. Está en relaciones con el poderoso rey godo Teodorico, con cuya hija se casa. La conversión, pues, fue también ahora acto político. El catequista fue un tal Ayax, gálata de nación, enviado, sin duda, por, Teodorico. Las palabras de Hidacio respiran indignación: «Ayax, gálata de nación, que, viejo ya, se había hecho arriano, álzase entre los suevos a combatir, con el auxilio de su rey, la fe católica y la divina Trinidad, propagando el virus pestífero del enemigo del género humano, que había traído de la región de las Galias, habitada por los godos» (Chron. c. 232). Si aceptamos para la conversión del pueblo suevo al catolicismo la fecha antes notada de 560, el arrianismo habría durado desde 465 a dicha fecha: un siglo aproximadamente. Y este siglo es justamente de total oscuridad histórica por silencio de las fuentes. Se duda, incluso, sobre el nombre del rey suevo que pasó con su pueblo al catolicismo: Carriarico, según San Gregorio de Tours, o Teodomiro, según San Isidoro en texto anteriormente citado. Vamos a prescindir de la cuestión de nombres. Según San Gregorio de Tours (538-594), el rey suevo arriano habría enviado una embajada al sepulcro de San Martín, suplicando la curación de un hijo enfermo. La embajada fracasa. Envía otra con grandes ofrendas. Los enviados reciben ahora las reliquias del Santo, que, de paso, libera a los presos de la ciudad. Con próspero viento llegan, por mar, a Galicia. El hijo del rey, milagrosamente curado, sale a recibir aquel tesoro… «Entonces llegó también de lejanas regiones, movido de divina inspiración, un sacerdote llamado Martín… El rey con toda su casa confesó la unidad del Padre, Hijo y Espíritu Santo y recibió el crisma. El pueblo quedó libre de la lepra hasta el día de hoy y todos los enfermos fueron sanos... Y aquel pueblo arde ahora tanto en el amor de Cristo, que todos irían gozosos al martirio si llegasen tiempos de persecución» (De miráculis S. Martíni, I, 11).
   
Este texto de Gregorio de Tours, contemporáneo de los hechos que narra, siquiera sobre ellos deje indefectiblemente caer el polvillo irisado del oro de la leyenda, pone finalmente en contacto a San Martín Dumiense con el pueblo de que va a ser apóstol. No es inverosímil suponer que fue éste el momento en que, movido de divino impulso —divínis nutítibus actus, como dirá él mismo—, se determinó a dejar las Galias y pasar a la remota Galǽcia, dominada por un pueblo arriano, pero dispuesto a recobrar la fe ortodoxa. La perspectiva, para un alma de temple apostólico, no podía ser más halagüeña. Y también aquí pudo haber tenido parte la política. Los francos eran católicos desde fecha remota —Clodoveo se bautizó el 25 de diciembre de 498 ó 499— y, sin duda, se disputaban con los godos la influencia sobre el pueblo suevo. Por otra parte, Martín no era un desconocido en el reino franco. Venancio Fortunato, peregrino también del sepulcro de Martín de Tours, monje primero y obispo luego de Poitiers, inspirado poeta, fue amigo suyo y le exalta con alta inspiración en uno de sus poemas (Carmina, libro V, 2), que es bien citar aquí
Martíno serváta novo, Gallícia, pláude:
sortis apostólicæ vir tuus iste fuit.
qui virtúte Petrum præbet tibi, dógmate Páulum,
hinc Jácobi tríbuens, inde Johánnis opem.
Pannóniæ, ut perhíbent, véniens e parte Quíritis
est magis efféctus Gallisuéba salus.
[Por el nuevo Martín salvada, Galicia aplaude,
de estirpe apostólica fue este varón para ti.
Por virtud a Pedro, por doctrina a Pablo, igualara.
De Santiago y Juan la protección te trajo.
De Panonia vino, según dicen, de parte Quirito.
Y fue más bien la salud la Galicia sueva]».
Gregorio de Tours, amigo también de Venancio Fortunato, hace del Dumiense este lapidario elogio: «Nulli secúndus illis tempóribus habébatur» (Hist. Franc. V, 38: PL 71, 352). Acaso conoció también el monasterio y la regla de San Cesáreo de Arlés. Estas estrechas relaciones con las grandes lumbreras eclesiásticas del reino franco suponen una estancia algo prolongada en él. Cabe, pues, imaginar que fue de Francia, acaso de la tumba misma del taumaturgo homónimo suyo, de donde San Martín Dumiense vino a España. Nada impide tampoco suponer que se agregara a la expedición regia que llevaba a Galecia las reliquias del Turonense. Ello sería por los años de 550-560.
   
Pero Martín no era franco ni galorromano de nación, y si la embajada piadosa del rey suevo le halló junto a la tumba de San Martín de Tours era simplemente una de tantas estaciones en una vida de largo peregrinar por tierras extrañas. Sólo en Galecia justamente hallará reposo. El mismo nos dice en el epitafio que, con ejemplar previsión, se compuso para su tumba en hexámetros virgilianos: «Nacido en Panonia, atravesando los anchos mares y movido por impulso divino, llegué a esta tierra gallega, que me acogió en su seno…».
   
San Martín Dumiense es, consiguientemente, de la misma patria lejana, la actual Hungría, muy hacia el Oriente, que su glorioso homónimo San Martín de Tours, de reciente memoria (relativamente, reciente, pues San Martín muere el año 397) y cuyos milagros atraían a su tumba gentes de toda procedencia y categoría. El Dumiense hubo de nacer hacia el 510-520. De su juventud no se sabe nada. Apuntemos sólo que un siglo antes (después de 414) había muerto por sus tierras del Danubio un escritor notable, Nicetas de Remesiana cuyas obras hubo de leer antes de emprender sus peregrinaciones. Acaso la primera de éstas le llevó a Palestina, donde se hizo monje y aprendió el griego. El monacato era entonces algo muy móvil. Martín puede seguir peregrinando; pero de Palestina se trajo el espíritu monacal que instaurará en tierras de Galicia y dos preciosos opúsculos: Verba seniórum y Senténtiæ Patrum Ægyptiórum, que serán la regla de su futuro monasterio dumiense. La visita de Roma era inevitable. De Roma pasaría al reino franco, donde le hemos hallado junto al sepulcro de San Martín y hemos supuesto que, desde allí, por mar, se dirigió al reino, suevo, donde había de hallar término a su peregrinación y ancho campo a su celo apostólico. Este sería el momento de su grande obra: la conversión del rey y el pueblo arriano a la ortodoxia católica. Ni San Isidoro ni San Gregorio de Tours nos dicen en qué consistió la acción del Dumiense en la conversión del rey y pueblo suevos. Acaso fue obra del prestigio de su fe y de su saber. El hecho es que en el primer concilio de Braga, el año 561, San Martín desempeñaba el mismo papel que San Leandro en el tercero de Toledo. La conversión había sido tan entera que no fue menester lanzar nuevo anatema contra el arrianismo y los ocho obispos que firman sus actas se limitaron a leer la decretal del papa Vigilio y extractar de ella su canon quinto, que manda administrar el bautismo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Que la conversión hubo de estar relacionada con los milagros de San Martín de Tours lo prueban los versos del Dumiense que figuraban en la basílica de Dumio, consagrada al taumaturgo turonense: «Admirando tus prodigios, el suevo ha conocido el verdadero camino, y, para sublimar tus méritos, ha levantado estos atrios, construyendo a Cristo un templo venerable, donde tú repartes tus gracias y él derrama sus plegarias».
   
Pero Martín, que hubo de frecuentar la corte y mezclarse entre las muchedumbres populares y presidir un concilio para la obra de conversión, era en el fondo un monje que se había traído de Palestina la nostalgia de la soledad, del silencio y la quietud, de la gloria de la oración lejos de todo mundanal ruido, aun del que trae consigo toda obra de apostolado (y éste es acaso el brazo más pesado de su cruz). Así, y apoyado, sin duda, por el poder regio, pronto funda el monasterio de Dumio, cerca de Braga, el primero de Galicia y acaso también de toda la España visigótica. Luego seguirán otros, de los que quedan escasas noticias. Lo cual no era abandonar la obra de conversión, sino asegurarla. Acaso Martín comprendió que no hay medio de cristianizar un pueblo como esos focos de intensa vida sobrenatural, que, como el fuego su calor, la irradian luego en torno suyo, sin estruendos pero con infalible eficacia. No sabemos cómo se llevó a cabo la fundación y se formó en torno a Martín ese vasto mundo aparte que era una abadía medieval. Lo que sí sabemos es que muy pronto el abad de Dumio es creado obispo —Dumiénsis monastérii sanctíssimus pontífex, le llama San Isidoro—. Su jurisdicción debió de limitarse a la família servórum del monasterio y acaso a la corte. Se supone que conoció la regla de San Cesáreo de Arlés († 27 de agosto de 543) y acaso también la de San Benito († h. 547). Pero en Dumio, Martín fue, sin duda, la regla viva. Y como fuente de inspiración para la formación de sus monjes, allí estaban los dos opúsculos que se trajera de Oriente: Las palabras de los ancianos y las Sentencias de los padres egipcios. Este último, que nos parece menos interesante, lo tradujo por si mismo. Del primero encomendó la traducción a su discípulo Pascasio, quien antepone a su labor un breve prólogo dirigido «al señor venerable padre Martín, abad y presbítero». Este prólogo nos interesa, como todo rastro que de sí deje un alma, pues Pascasio, monje de Dumio, puede representar el ideal de cultura que San Martín señalaba a sus monjes. Pascasio emprende su trabajo, para él insólito, para obedecer a su padre santísimo. Él sabe —y es un saber precioso— que nada puede jamás leerse, escribirse o imprimirse, si el ingenio o el corazón con su íntima voz lo prohíben. Se acuerda de Sócrates y, como él, sabe que no sabe nada. Ha leído muchos libros elocuentísimos, aun por incitación de su abad, y si su versión latina no lo es tanto, no se le inculpe a él, sino al mal manuscrito de que dispone. Le pide a su abad la ayuda de su oración y si halla, en fin, su trabajo digno de ser copiado, él se digne pulirlo con su buen estilo. El buen Pascasio termina: «No sabría que mi trabajo te ha agradado, si no veo algunas cosas que te hayan disgustado». La obrita es un tesoro de doctrina ascética, con la ventaja de ofrecérsenos no en tratados abstractos o en áridas sentencias, y menos en un código de imperativos, sino en narraciones, anécdotas y palabras vivas de los Padres del yermo. Son la flor de aquellas soledades en su mejor primavera de santidad. Son zumo sabroso de unos frutos de experiencia ya secular. Es difícil resistir a la tentación de transcribir aquí algunas de esas palabras de los viejos del yermo, no sólo por su perfume y su jugo, sino porque si no son obra de San Martín, por él llegaron a Occidente y él antes que nadie hubo de sentir su hechizo y modelar por ellas su espíritu y el de sus monjes. Tomemos el postrer capítulo. «Se reúnen doce anacoretas y se conviene entre ellos que cada uno diga en qué piensa y medita. El primero dijo: He puesto un muro entre mí y el mundo exterior y sólo me miro a mí mismo y espero la esperanza de Dios. El segundo: Desde que renuncié a la tierra, me dije: Hoy has empezado a servir a Dios. El tercero: Por la mañana subo a Dios y le adoro… El cuarto: Yo me imagino estar en el monte Olivete con el Señor y sus discípulos y me digo a mí mismo: no conozcas a nadie según la carne. El quinto: Yo estoy continuamente esperando mi fin y le digo a Dios: Preparado está mi corazón… El sexto: Yo me imagino oír que el Señor me dice a la continua: Trabajad por mí y yo os daré el descanso… El séptimo: Yo pienso continuamente en la fe, la esperanza y la caridad. El octavo: Yo miro cómo el diablo está dando vueltas buscando a quién devorar… El noveno: Yo procuro vivir con mi mente en el cielo y cuanto hay en la tierra lo reputo ceniza y estiércol. El décimo: Yo miro continuamente al ángel que me acompaña… El undécimo: Yo hago de las virtudes personas y me las imagino acompañándome por todas partes… El duodécimo: Vosotros, padres, sois hombres celestes o ángeles terrenos y por ello pensáis en el cielo. Yo bajo todos los días al infierno y me digo a mí mismo: Estáte con los que mereces, pronto te contarás entre ellos…».
   
Recojamos alguna deliciosa narracioncilla. San Martín recomendaba a sus monjes el desprendimiento de las cosas con este ejemplo: «El abad Macario sale un día de su celda. A la vuelta halla a un ladrón que estaba cargando su jumento con los enseres del monje. Macario se hace el extranjero, le ayuda a cargar la bestia y le acompaña diciendo: Nada trajimos al mundo y nada nos llevaremos de él».
   
Vaya esta otra por lo breve: «Un viejo le dice a otro: Yo estoy muerto al mundo. El compañero le responde: No confíes en ti mismo hasta que hayas salido de tu cuerpo, pues si tú estás muerto, el diablo no lo está, y sus artes son incontables».
   
Una sentencia de oro: «Todo trabajo sin humildad es vano…».
   
Contra la fácil tentación de soberbia que acecha al monje como elegido y predestinado, San Martín contaba a los suyos: «El abad Silvano fue arrebatado en éxtasis en su celda. Vuelto del éxtasis, lloraba. Importunado por su discípulo, dijo finalmente: He sido arrebatado al juicio, hijo mío, y he visto a muchos con hábito de monjes ir a los suplicios y a muchos laicos subir al cielo» (Senténtiæ Patrum Ægyptiórum, 48). Y así fuera grato continuar.
   
Pero no eran sus monjes de Dumio la sola solicitud de San Martín. Para regular la vida del clero, recopiló, tradujo y ordenó una colección de cánones, tomados «de los sínodos de los antiguos Padres orientales», pero también de concilios españoles y africanos. Colección, sin duda, del mayor interés para el conocimiento de la organización y vida de la Iglesia y aun de las costumbres en general de aquellos tiempos. San Isidoro nos dice haber leído él mismo —ego ipse legi— un volumen de cartas en que «el obispo santísimo del monasterio dumiense exhortaba a la enmienda de la vida, al fervor en la oración, a la largueza en la limosna y, sobre todo, al culto de las virtudes y a la piedad». Estas cartas se han perdido y su pérdida es bien de lamentar, pues ellas nos hubieran acaso guardado lo mejor del alma del abad de Dumio.
   
Al rey Miro, sucesor de Teodomiro, le dirige San Martín el opúsculo Fórmula de la vida honesta. El tratado hubo de ser pedido al Santo por el rey mismo, que siente —dice Martín en el prólogo— sed ardentísima de la sabiduría y quiere ir a saciarla en las fuentes de donde manan los ríos de la ciencia moral. Si esta sed la suscitó, como es de suponer, el apóstol en sus conversos, ello sería gloria suya y de ellos. La Fórmula es un tratado de ética natural de corte e influencia senequista. San Martín Dumiense, de origen no hispano, es nuestro primer senequista. Hasta tal punto se penetra del estilo y pensamiento del cordobés, que la Edad Media nos ha transmitido la Fórmula vitæ honéstæ bajo el nombre de Séneca. La nueva patria le prestó acaso también algo de su espíritu. A Séneca suena esta sentencia: «¿Qué importa que no estés en tu patria? Tu patria es el lugar donde has encontrado el bienestar, y la causa del bienestar no radica en el lugar, sino dentro ¿el hombre mismo». Lo mismo se diga del tratado De ira, que recuerda otro del mismo título de Séneca.
   
Objeto, en fin, de la solicitud del abad, obispo de Dumio era el pueblo humilde de los campos, imbuido aún de supersticiones paganas, célticas y germánicas. El tratado De correctióne rusticórum, a par de un resumen de las verdades cristianas, da noticias de las supersticiones de las gentes del campo del reino suevo (y hay que suponer que de toda España). Para desacreditar la idolatría, San Martín apela a la teoría demónica: «Muchos de los demonios expulsados del cielo presiden en el mar, en los ríos, fuentes y bosques, y los hombres que ignoran a Dios les dan culto como a dioses. En el mar los llaman Neptuno, en los ríos Lamias, en las fuentes Ninfas, en los bosques Diana. En realidad, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno fueron hombres pésimos entre los griegos». Notable cruce, pues, de la teoría demónica y del evemerismo (y notable también que aún haya quien crea hoy el aire poblado de démones...). San Martín no quiere que se den a los días de la semana los nombres de los dioses gentiles y es admirable que los portugueses le hayan obedecido [en portugués, los días feriales se llaman secunda, terça, quarta, quinta y sexta feira, siguiendo la liturgia]. Citemos, en fin, por lo curioso, el culto a los ratones y a las polillas (dies tineárum et múrium). Su hartazgo a principios de año era presagio de abundancia en la casa visitada por tan incómodos huéspedes.
   
Sólo podemos ya citar por su mero título otras obras del Santo: Pro repellénda jactáncia, De supérbia y Exhortátio humilitátis, que tienen más sabor evangélico. Los opúsculos sobre la Pascua y De trina mersióne (De la triple inmersión) responden a cuestiones muy debatidas en su tiempo.
   
San Martín fue también poeta, o, por lo menos, sabía manejar diestramente los hexámetros virgilianos. Se le han señalado influencias del poeta galorromano Sidonio Apolinar († 480-90). En el refectorio del monasterio de Dumio había una inscripción tomada casi a la letra de San Apolinar (cf. PL 72,52 y PL 58,722). En hexámetros virgilianos está compuesto por él mismo su epitafio, con que cerramos esta semblanza:
«Pannóniis génitus, transcéndens æquóra vasta,
Gallíciæ in grémium divínis nútibus actus,
Conféssor Martíne, tua hac dicátus in áula,
Antístes cultum instítui rítumque sacrórum,
Téque, patróne, séquens fámulus Martínus éodem
Nómine, non mérito, hic in Christi pace quíesco.
[Nacido en Panonia, llegué atravesando los anchos mares,
y arrastrado por un instinto divino, a esta tierra gallega, que me acogió en su seno.
Fui consagrado obispo en esta iglesia tuya, ¡oh glorioso confesor San Martín!;
restauré la religión y las cosas sagradas,
y habiéndome esforzado por seguir tus huellas, yo, tu servidor Martín,
que tengo tu nombre, pero no tus méritos, descanso aquí en la paz de Cristo
]».
Este descanso lo alcanzó el año 580. Cinco años más tarde moría también, bajo las armas victoriosas de Leovigildo, el reino suevo. San Isidoro le puso el epitafio: Regnum áutem suevórum delétum in Gothis transfértur, quod mansísse CLXXVII annis scríbitur, «Fue borrado el reino suevo que pasó a los godos y se dice haber durado ciento setenta y siete años». La obra, sin embargo, de San Martín no quedó borrada. Sólo unos años más tarde, España entera será católica y esta fe católica de España entera será la gran fuerza que la salvará, en lucha secular, de la suprema prueba que la historia le reservaba.

DANIEL RUÍZ BUENO. Año Cristiano, Tomo I, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1966.
   
ORACIÓN
Oh Dios, que concediste a tu pueblo como ministro de la salvación eterna al bienaventurado San Martín, concédenos te suplicamos, que a quien tuvimos como Patrono y maestro de vida en la tierra, merezcamos tenerlo como intercesor en el Cielo. Por J. C. N. S. Amén.