lunes, 20 de mayo de 2019

“EVITA”, O LA “BEATIFICACIÓN” DEL PERONISMO

El martes 7 de mayo, centenario del nacimiento de la ex actriz y líder política María Eva Duarte (D’Uhart) Ibarguren, más conocida como Eva Perón o “Evita”, se llevó a cabo un importante acto en Los Toldos que reunió a dirigentes de todas las expresiones del peronismo; y dentro del marco del centenario, el miércoles 15 en la tarde, la central sindical argentina Conferencia General del Trabajo realizó una actividad en el salón Felipe Vallese de la sede de esta central, para aclamar a quien fuera la segunda esposa del general Juan Domingo Perón como “Eva: Santa del pueblo”, luego de anunciar un paro general para el 29 de mayo en oposición a las políticas del presidente Mauricio Macri Blanco Villegas.
  
María Eva Duarte Ibarguren (Eva Perón)
    
Con la presencia del consejo directivo y representantes de los “curas villeros” (José María “Pepe” Di Paola –amigo de Bergoglio– y Lorenzo “Toto” de Vedia), la CGT emitió un comunicado expresando: «Eva Perón entregó su vida en un mandato providencial que fue la misión de rescate de la dignidad de la persona humana en su sentido más trascendente. Síntesis de una profunda fe en su Pueblo y en Dios que a cien años de su nacimiento continúa estando en el corazón popular y en los altares del pueblo humilde junto a la Virgen María. En este marco profundamente cristiano, católico y humanista, esta Confederación General del Trabajo entiende el mensaje y la obra inconmensurable de Eva Perón. Porque en Argentina, la revolución justicialista convirtió la masa sufriente y descreída en pueblo con conciencia social, fe compartida y organización comunitaria».
     
En el último párrafo del manifiesto, la central obrera se dirigió con un guiño al papa Francisco: «El renacimiento de la Argentina está cifrado en la recuperación de estas fuentes espirituales de la nacionalidad. El pontificado de Francisco puede alumbrar un camino, si estamos dispuestos a seguir las huellas que dejaron nuestros mejores hombres y mujeres», pidiendo la beatificación de Eva Perón, justificándose en que ella «sintió y así lo predicó, la misión de venir al mundo para hacer obras de bien que entregó como don al pueblo argentino e iberoamericano y a todos los pueblos con sed de justicia. Su amor no fue complaciente, sino el del difícil y doloroso camino de la Cruz, de hacer justicia y verdad».
  
Ante esto, el padre Guillermo Marcó, vocero de prensa de Jorge Mario Bergoglio Sívori cuando era arzobispo de Buenos Aires, aclaró en consulta hecha a Infobae que «no es lo usual» que un pedido de beatificación provenga de una institución como la central obrera, y lo consideró «más una canonización popular que pedirle a la Iglesia que realmente abra un proceso para considerar la beatificación», explicando el procedimiento regular: «Tiene que haber un sacerdote que postule a un candidato para estudiar el caso. El primer proceso consiste en aceptar los motivos del postulador, que debería ser un cura de donde era el candidato (Buenos Aires, en este caso). Luego de reunir testimonios de quienes hayan conocido al postulante, y previo a considerarse la beatificación y canonización, el caso se acepta en Roma donde se declara a la persona “sierva de Dios”», detalló.
  
Al respecto, fuentes del Vaticano fueron categóricos en señalar que «sin una causa asumida por un postulador, no hay curso», esto es, no tendrá valor el pedido; y que las causas no se resuelven por aclamación popular.
  
Designado el postulador, y avanzada la causa en la diócesis, el candidato debería luego ser declarado venerable por el Papa mediante un decreto. Para ello se surte una serie de etapas donde un tribunal, una comisión de censores y el relator de la causa evalúan escritos y testimonios sobre el postulante para luego elaborar un documento denominado “Positio” donde se incluyen los principales aspectos de la vida y virtudes de la persona, Positio que será discutida por una comisión de teólogos, cardenales, obispos y la Congregación para las Causas de los Santos.
  
Posteriormente, se le deberá atribuir unívocamente al venerable la realización de un milagro para ser declarado beato, y luego otros dos para su canonización. Aunque si se declara el martirio, se puede obviar el milagro requerido para la beatificación, según decreto de Francisco Bergoglio; pero el Colegio de Cardenales evalúa si el candidato sufrió persecución y muerte por defender una causa religiosa. En el caso que nos ocupa, Eva Perón murió de cáncer de útero, por lo que no se le consideraría mártir.
 
En 2017 Francisco introdujo un nuevo motivo para iniciar el proceso de beatificación y su posterior canonización e incluyó un nuevo criterio de evaluación: «que con la intención de seguir al Señor, impulsado por la caridad, haya ofrecido heroicamente su propia vida por el prójimo, aceptando libre y voluntariamente una muerte cierta y prematura», lo cual deberá ser comprobado por el postulador de la causa.

Hoy la Argentina cuenta con tres santos: el hermano lasallista Héctor Valdivieso Sáez (martirizado en Turón, Asturias, en 1934), el sacerdote diocesano José Gabriel del Rosario Brochero y la monja hispano-argentina Nazaria Ignacia March Mesa (en religión Nazaria de Santa Teresa); y 13 beatos entre los que se destacan el joven Ceferino Namuncurá y los cuatro “mártires riojanos” (los sacerdotes-presbíteros Carlos de Dios Murias Grosso OFM Conv. y Gabriel-Joseph-Roger Longueville Delhomme –francés–, el laico Wenceslao Pedernera Mattus y el polémico obispo Enrique Ángel Angelelli Carletti –“Monseñor Fragotero” o “Satanelli”, patrono de los terroristas y de los accidentes de tráfico–), “beatificados” estos últimos el 27 de Abril. Están en carrera también los denominados “mártires palotinos” (los presbíteros Alfredo “Alfie” Leaden, Alfredo José Kelly y Pedro Eduardo Dufau, y los seminaristas Salvador Barbeito Doval y Emilio José Barletti), que colaboraron con los terroristas montoneros en los años ‘70, y cuya causa introdujo Bergoglio en 2005.
   
Ahora, el fundamento histórico y teológico del pedido de la CGT fue incluido en el libro Evita-Santa del Pueblo-Mujer de dos milenios (publicado por Ediciones Fabro, sello especializado en peronismo) presentado el día 8 de Mayo en la Feria del Libro de Buenos Aires. En diálogo con el periodista Daniel Riera para Big Bang News, el padre José María “Pepe” Di Paola, prologuista del libro en cuestión, respalda firmemente el proyecto:
“PEPE” DI PAOLA: Lo que tiene de bueno el libro es que mira a Eva Perón desde una dimensión religiosa y espiritual, que también va acompañada con una profundización en el estudio de sus virtudes como hija de la Iglesia Católica. Ella llevaba una práctica religiosa, tenía un confesor, que era el padre Hernán Benítez, que tiene una intervención en sus libros. Y cuando tiene unas palabras de enojo es porque se siente hija de la Iglesia. No se enoja desde afuera. Hay un punto importante que es la entrega de su vida en función del otro, la santidad: la donación absoluta de la vida en función del bien del otro, que se ve con testimonios que se han mostrado los que están llevando adelante esta iniciativa.
DANIEL RIERA: Ayer tres diarios coincidían en decir que la iniciativa no va a prosperar, que carecía de fundamentos religiosos.
“P.” DI P.: Los periodistas parece que vivieran en el 55 [cuando se produjo el golpe de Estado conocido como “Revolución Libertadora”]. Pareciera que los mandan a escribir. Muchos de los que hablan dicen cualquier cosa y este es un análisis que se hace desde la fe, no desde el oportunismo. Es un tema de fe que tiene que ver con la Iglesia católica.
D. R.: Ellos decían que para la Iglesia, el trámite lo tiene que iniciar un sacerdote.
“P.” DI P.: En cada comunidad existe el derecho de proponer aquello que se siente. Es que los medios analizan todo a la luz de sus intereses. La propuesta está. Después que no se pongan nerviosos, porque se harán los pasos que la Iglesia pida. Los muchachos son católicos, son practicantes. Todo lo que exija la Iglesia se va a cumplir, no lo va a pedir ningún medio de comunicación. Esta es la manifestación de la voz del pueblo. Y acá hay que ponerse con mucha firmeza porque estamos hablando de algo religioso. No te olvides que para Evita la casa de la CGT es una casa especial. Y allí en ese lugar estuvo su cuerpo durante un tiempo prolongado.
D. R.: El trámite lleva su tiempo, ¿verdad?
“P.” DI P.: Yo les comenté a los chicos y a las chicas que están trabajando este tema que los procesos de la Iglesia son lentos. Por eso es mucho mejor que la presentación sea hoy y no cuando recién se había muerto Eva. Ahora se puede ver más desapasionadamente la vida de ella. Una cosa importante al respecto es el culto que fue dando espontáneamente en los altares de la familia. Nosotros encontramos a Jesús, a la Virgen, a Eva y a otros santos en el mismo altar. Hay un sentido de la fe de la gente de colocarla en ese lugar. Es un camino lento.
D. R.: ¿Qué hay de cierto en cuanto a los rumores de que en El Vaticano no avalan el pedido?
“P.” DI P.: Cuando te hablan del Vaticano como si fuera una persona, mandan fruta. Es como decir “Dijo Boca”. Lo importante es que quieren hacer una polémica de algo que recién empieza. Todo en su medida y armoniosamente, diría el General [Juan Domingo Perón].
   
No narraremos la vida de “Evita”, ni su juventud turbia y un tanto desordenada; ni tampoco –vale decirlo– su muy probable conversión al final de su vida, y su muerte con todos los sacramentos (como atestiguaba el padre Hernán Benítez, su confesor e incondicional defensor). El que quiera profundizar en ello, bien puede consultar en libros e internet. Porque, de haberse convertido, puede ser, Dios sabrá, pero de ahí a dedicar la vida a la penitencia, como Santa María Magdalena... hay mucho camino.
  
Ante la actividad incesante de la “fábrica de santos” que se ha vuelto el Vaticano desde 1983, cuando se desmanteló el proceso tradicional de canonización, surge en muchos católicos piadosos la duda de si en estos tiempos “el cielo está barato” (como decían en la época de los Cristeros) o que los “santos” de ahora están devaluados.
  
Veamos, pues, el actual Catecismo conciliar [que aconsejamos NO LEER, N. del E.], donde dice sobre las canonizaciones lo siguiente:
«al canonizar a ciertos fieles, es decir, al proclamar solemnemente que esos fieles han practicado heroicamente las virtudes y han vivido en la fidelidad a la gracia de Dios, la Iglesia reconoce el poder del Espíritu de santidad, que está en ella, y sostiene la esperanza de los fieles proponiendo a los santos como modelos e intercesores» [cf. Antipapa PABLO VI, Constitución dogmática conciliar Lumen Géntium sobre la Iglesia, n. 40; 48-51. En Antipapa JUAN PABLO II, Catecismo de la Iglesia Católica, n. 828].
Con este parámetro dado por los mismos conciliares, ¿Evita puede “clasificar” para la canonización? La respuesta a ello es un rotundo NO (y desde el Catolicismo tradicional, TAMPOCO), toda vez que ella no era una católica practicante, ni en sus palabras y obras se refleja la ortodoxia doctrinal necesaria. Muestra de ello son estas frases o discursos, inauditos para los lectores que no sean de cierta edad:
  • «La religión es para el hombre y no el hombre para la religión; y por eso la religión ha de ser profundamente popular, olvidándonos de los ritos excesivos y de las complicaciones teológicas» [Eva Perón, Mi mensaje, Adrifer-Fabro, Buenos Aires 2007, págs 30-31].
  • «Después de Perón todos somos iguales” [Eva Perón, Historia del Peronismo, Facultad de Filosofía y Letras, Departamento de Sociología, Buenos Aires 1973, pág. 13].
  • «Perón se parece más bien a otra clase de genios, a los que crearon nuevas filosofías o nuevas religiones» [Eva Perón, La razón de mi vida, Peuser, Buenos Aires 1951, pág. 255].
  • «Yo no concibo el cielo sin Perón» [Eva Perón, Volveré y seré millones. Convocatoria Peronista, Buenos Aires 1983, pág 43]
  • «No nos alcanzará el alambre de fardo para colgar a los contreras».
  • «No dejaré piedra sobre piedra que no sea peronista» (y su variante «No dejar en pie ningún ladrillo que no sea peronista»).
  • «Con las cenizas de los traidores construiremos la Patria de los humildes».
  • «Solamente los fanáticos -que son idealistas y son sectarios- no se entregan. Los fríos, los indiferentes, no deben servir al pueblo. No pueden servirlo aunque quieran».
   
Independientemente de críticas y estudios más profundos, de los que estas líneas escritas a vuelapluma distan sideralmente, a Bergoglio alias Francisco no le presentarán dificultad alguna para proponerle a sus súbditos como modelo de “santidad social” a Eva Perón, habida cuenta que él es afín al peronismo de izquierda, representado hoy por su amiguita CFK. Con una sola palabra (y cantidades navegables de dinero, vale decir), él pone en marcha la fábrica de beatos y santos conciliares. Y a la final, a los Católicos NO NOS IMPORTA. Aunque algunos de ellos hayan muerto santamente en la fe católica antes de o en los años inmediatamente posteriores al fatídico y nunca suficientemente anatematizable Vaticano II, NO SON SANTOS NECESARIAMENTE PORQUE LOS RECLAMANTES CONCILIARES LO DIGAN. Y de los claramente conciliares, ni hablar.
  
Para esta reflexión se empleó material tomado de CATÓLICOS ALERTA, Big Bang! News y de QUE NO TE LA CUENTEN.
    
JORGE RONDÓN SANTOS
20 de Mayo de 2019
Fiesta de San Bernardino de Siena OFM, Confesor. Aniversario del inicio del Concilio de Nicea I, Conquista de Ronda (Málaga) por el rey Fernando V el Católico, tránsito del almirante Cristóbal Colón, fundación de la ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja (Argentina), y retirada de la armada de Edward Vernon de Cartagena de Indias.

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