miércoles, 26 de abril de 2023

PERPETUIDAD SEGÚN CONVENGA (CONTESTACIÓN A UN INTENTO DE RELATIVIZAR “Quo Primum Témpore”)

Ha llegado a nuestro conocimiento el vídeo que hizo un compositor modernista mejicano de nombre Gilberto Ley Peña en ocasión del motu próprio “Traditiónis Custódes”.
  
Afortunadamente, es un vídeo que no lo han visto sino los de su parroquia dél y poco menos, hundido como está en la fosa abisal de YouTube, de tan equis que es. Pero aun así, es necesario hacerle refutación, para evitar males mayores.

Empieza Ley Peña con el mantra «no es lo mismo hablar de sana tradición que de tradicionalismo, no es lo mismo hablar de tradición viva que de tradicionalismo» (minutos 1:14 a 1:24), que Bergoglio repitió en Canadá, y luego pasa a citar la bula Quo Primum Témpore en los minutos 4:00 a 4:20: 
«determinamos que a este Misal justamente ahora publicado por Nos, nada se le añada, quite o cambie en ningún momento y en esta forma Nos lo decretamos y Nos lo ordenamos a perpetuidad, bajo pena de nuestra indignación»
Y dice que en «algunos ambientes del tradicionalismo (que él juzga «de corte radical y a veces fundamentalista) 
«toman esta esta cita de la bula de San Pío V como caballo de batalla para menos valorar (sic) la misa de acuerdo con la reforma litúrgica del concilio Vaticano II».
No, los tradicionalistas no «menos valoran (sic)» la Nueva Misa, sino que le dan su justo puesto al decir que NO ES LA MISA CATÓLICA, porque esta fue elaborada en colaboración con seis pastores protestantes, alterando las Palabras de la consagración, eliminando muchas oraciones de venerable antigüedad, e incorporando elementos del Talmud y del teilhardismo (más lo que le quiera añadir el celebrante de turno).
«pareciera que de esta situación surge como que una contradicción ¿por qué aparente contradicción? Podemos decir porque, por una parte, la bula del Papa Pío V (sic) dice esto, y algunos se llaman dicen:es que es este normativa anterior y precede en tiempo y precede en derecho, y contra eso la Iglesia y ningún Papa –e incluso ningún Papa– puede hacer cambios en la liturgia, por lo tanto la Misa como tal, la Misa de siempre es la Misa de San Pío V (la Misa tridentina)».
Raro es que un tradicionalista que se precie recurra al argumento «Primero en el tiempo, primero en derecho», porque fácilmente se le opondría «Norma posterior deroga la precedente». Y por otra arista, cree que existe esa: «aparente contradicción» porque algunos consideran el Misal montiniano «como una misa apócrifa o como una celebración de la misa adulterada [una ruptura de la Tradición]», mientras que «un grupo mayor en cuanto a cantidad, menos radical dice que esta celebración es de segunda categoría», sin hacer (según él) un análisis «histórico, teológico, bíblico, desde la introducción a la teología, desde la teología fundamental como tal».

Ley invoca la Constitución Dei verbum, pero no menciona el pasaje, sino que pasa a preguntar: «¿Puede un Papa fijar un rito para siempre, como es el caso de San Pío V?, respondiendo que no.
  
Es en ese punto (entre los minutos 9:12 a 11:44) que Ley cita el siguiente texto (posteriormente citado por el “apologeta” venezolano Richbell Jhosue Meléndez Hurtado): 
«¿Puede un Papa fijar un rito para siempre? La respuesta es no. Con respecto al poder de la Iglesia para administrar el sacramento de la Eucaristía, el Concilio de Trento declara claramente: “En la administración de los sacramentos, salvando siempre su esencia, la Iglesia siempre ha tenido potestad, de establecer y cambiar cuanto ha considerado conveniente para la utilidad de aquellos que los reciben o para la veneración de estos sacramentos, según las distintas circunstancias, tiempos y lugares (Dz.-Sch. 1728). Desde el punto de vista canónico, debe decirse que, cuando un Papa escribe “perpetuo concedimus” [concedemos a perpetuidad], siempre hay que entender “hasta que se disponga otra cosa”. Es propio de la autoridad soberana del Romano Pontífice no estar limitado por las leyes puramente eclesiásticas, ni mucho menos por las disposiciones de sus predecesores. Sólo está vinculada a la inmutabilidad de las leyes divina y natural, así como a la propia constitución de la Iglesia» (“Cardenal” JORGE MEDINA ESTÉVEZ. Respónsa ad dúbia de Gaetano Bonicelli, “arzobispo” de Siena, 11 de Junio de 1999; negrillas fuera del texto).
El texto proviene de la carta que el “Cardenal” Jorge Arturo Medina Estévez enviara (en cuanto Prefecto de la otrora Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos) el 11 de Junio de 1999 como respuesta al “arzobispo” sienense Gaetano Bonicelli sobre los grupos tradicionalistas en su archidiócesis (dicho sea de paso, Bonicelli aparece en la Lista Pecorelli de prelados masones, con fecha de iniciación 12 de Mayo de 1959; matrícula #63-1428, y nombre clave “BOGA”). Conviene pues traer la carta en su totalidad, que por primera vez se presenta traducida al español (original tomado de UNA VOX ITALIA):
SACRA CONGREGÁTIO DE CULTU DIVINO
  
Vaticano, 11 de Junio de 1999.

Prot. n.º 947/99/L.
   
Excelencia Reverendísima,
  
Ha llegado a este Dicasterio Vuestra preciadísima carta del pasado 12 de abril, en la que hace una pregunta sobre la libertad de uso del “Missále Románum” promulgado por San Pío V tras el Concilio de Trento por cada sacerdote que lo desee, fundando su libertad en la palabra «perpétuo» del Motu Proprio de promulgación del Misal, fechado el 13 de Julio de 1570.
  
Puesto que esta cuestión comenzó a plantearse con la publicación del hodierno “Missále Románum”, y esta Congregación no ha eludido la tarea de esclarecer la problemática planteada, la respuesta se limita a recordar los datos esenciales.
  
Si bien en la Constitución Apostólica Missále Románum del Papa Pablo VI no encuentra una fórmula explícita para la derogación del Missále Románum de San Pío V, es sin embargo clara la voluntad del supremo Legislador litúrgico de promulgar un texto renovado del “Missále Románum” que tomaría el lugar del hasta entonces en uso. Si la voluntad del Pontífice hubiera sido dejar en vigor las anteriores formas litúrgicas como alternativa de libre elección, debería haberlo dicho explícitamente. Rebus sic stántibus (Estando así las cosas), y a la luz de la documentación posterior, así como de la práctica, debe afirmarse que el “Missále Románum” anterior al Concilio Vaticano II ya no está vigente como alternativa de libre elección para todas las Iglesias que pertenecen al Rito Romano.
    
Después de la renovación litúrgica ordenada por el Concilio Vaticano II, aparecieron grupos de católicos fuertemente apegados a los libros litúrgicos, sobre todo al Misal, anteriormente en uso. Estos grupos (y estamos hablando de los que están en plena comunión con la Iglesia Católica y su magisterio) han expresado el deseo de poder seguir utilizando los libros litúrgicos preconciliares. El Santo Padre Juan Pablo II, movido por el deseo paternal de conocer la sensibilidad litúrgica y religiosa de estos grupos, les permitió utilizar el “Missále Románum” publicado en 1962, con la autorización del Obispo local; y pidió asimismo a los Obispos que acogieran con bondad y generosidad a estas personas que se sienten profundamente unidas al rito preconciliar y, al mismo tiempo, profesan adhesión sincera al Magisterio de la Iglesia y obediencia a los Pastores legítimos. El deseo del Papa fue expresado a través del Motu Proprio “Ecclésia Dei adflícta” (2 de Julio de 1988: AAS 80 [1988] 1495-1498). En el décimo aniversario de la publicación del Motu Proprio, el Santo Padre reafirmó las líneas generales de este documento en su discurso del 26 de Octubre de 1998 (L’Osservatore Romano, 26-27.10.1998, p. 8).
    
Por lo tanto, aquí están las respuestas a las preguntas de Su Excelencia:
  • «¿Todo sacerdote puede usar el Misal Tridentino sin permiso alguno, dado que San Pío V le asegura la facultad a perpetuidad?». No, ya que el “Missále Románum” llamado de San Pío V debe considerarse como no vigente. En cuanto a la obligatoriedad del “Missále Románum” en uso hoy, la Sagrada Congregación para el Culto Divino publicó una Notificación, que apareció en Notítiæ 10 (1974), p. 353. Por analogía, se podría hacer referencia al canon 6, § 1, 4.º, del CIC de 1983 en relación con el canon 19.
  • «¿Puede un Papa fijar un rito para siempre?». No. Sobre la «Ecclésia potéstas circa dispensatiónem sacraménti Eucharistíæ» [la potestad de la Iglesia sobre la dispensación del sacramento de la Eucaristía], el Concilio de Trento declara expresamente: «hanc potestátem perpétuo in Ecclésia fuísse, ut in sacramentórum dispensatióne, salva illórum substántia, ea statúere vel mutáre, quæ suscipiéntium utilitáte seu ipsórum sacramentórum veneratióni, pro rerum, témporum et locórum varietáte, magis expedíre judicáret» [En la administración de los sacramentos, salvando siempre su esencia, la Iglesia siempre ha tenido potestad, de establecer y cambiar cuanto ha considerado conveniente para la utilidad de aquellos que los reciben o para la veneración de estos sacramentos, según las distintas circunstancias, tiempos y lugares] (Dz.-Sch. 1728). Desde el punto de vista canónico, debe decirse que, cuando un Papa escribe «… perpétuo concédimus» [concedemos a perpetuidad], siempre hay que entender «donec áliter provideátur» [hasta que se disponga otra cosa]. Es propio de la autoridad soberana del Romano Pontífice no estar limitado por las leyes puramente eclesiásticas, ni mucho menos por las disposiciones de sus predecesores. Sólo está vinculada a la inmutabilidad de las leyes divina y natural, así como a la propia constitución de la Iglesia. Por tanto, si junto al Motu Proprio de San Pío V, antes citado, se mira la Constitución Apostólica (del 3 de Abril de 1969) con la que Pablo VI promulgó el “Missále Románum” actualmente en vigor, encontramos las siguientes palabras:
    «Nostra hæc … præscrípta nunc et in pósterum firma et efficácia esse et fore volúmus, non obstántibus … Constitutiónibus et Ordinatiónibus Apostólicis a Decessóribus Nostris éditis, cœtérisque præscritiónibus étiam peculiári mentióne et derogatióne dignis» [Queremos, además, que cuanto hemos… prescrito tenga fuerza y eficacia ahora y en el futuro, sin que obsten… las Constituciones y Ordenaciones Apostólicas emanadas de Nuestros Predecesores, o cualquier otra prescripción, incluso digna de especial mención y derogación].
    Es claro que la autoridad del Concilio o del Romano Pontífice no se ejerce de manera arbitraria, sino teniendo siempre presente el bien común de la Iglesia.
  • «¿Qué puedo responder en materia de derecho?». A los datos expuestos anteriormente, hay que añadir la concesión benévola del Indulto para utilizar el anterior “Missále Románum” en los términos y en la forma indicada en el citado Motu Proprio “Ecclésia Dei adflícta”. Si en su diócesis hay un grupo de personas que desea celebrar con el rito vigente hasta la renovación litúrgica postconciliar, Vuestra Excelencia puede dar la autorización según las facultades concedidas por el Indulto de esta Congregación del 3 de Octubre de 1984 (Notítiæ 1985, pp. 9-10).
         
    Se pueden hipotetizar varias posibilidades:
    a) Anunciar una Misa en una iglesia u oratorio, a una hora fija, en domingo o en día ferial, sin perjuicio de los fieles que siguen el Misal Romano hodierno.

    b) Asignar una iglesia o una capilla a los fieles adscritos al ordenamiento anterior, en forma exclusiva o parcial.

    c) Si el grupo fuera numeroso, cabría también la posibilidad de instituirle un capellán (cf. CIC, cánones 564-567, 571-572), o incluso una parroquia personal (cf. CIC, canon 515, § 1), como fue el caso de algunas diócesis en los Estados Unidos de América y Canadá.
Esto es lo que puedo, después de una debida consulta, responder a Vuestra Excelencia Reverendísima.
  
Aprovecho la ocasión para ofrecerle mis cordiales saludos y profesarme, con sentidos de distinguido respeto, devotísimo de V. Eminencia Rvma.,
   
JORGE ARTURO Card. MEDINA ESTÉVEZ, Prefecto
Sac. MARIO MARINI, Secretario
  
Si para Bonicelli la palabra «perpetuo» no debe entenderse «para siempre», sino «hasta que se disponga otra cosa», ¿significa entonces que el sacerdocio de Cristo, su asistencia a la Iglesia, o la sentencia en el Juicio Final serán también «hasta que se disponga otra cosa»? Es absurdo (además de herético) siquiera pensarlo.
   
Ley Peña después pasa a mencionar las reformas al Breviario por San Pío V (“Quod a Nobis”), San Pío X (“Divíno Afflátu”) y Pío XII (“In quotidiánis précibus”; que a diferencia de sus antecesores NO FUE OBLIGATORIA), y la reforma a la Semana Santa de 1955, pretendiendo demostrar que el «perpétuo concédimus» no les obstó para modificar la liturgia, y llama a colación a Sacrosánctum Concílium 23 para justificar los cambios aduciendo que hay partes “esenciales” y “secundarias” de la liturgia que pueden ser modificadas por la “sana tradición” y hacia un “legítimo progreso”:
«Para conservar la sana tradición y abrir, con todo, el camino a un progreso legítimo, debe preceder siempre una concienzuda investigación teológica, histórica y pastoral, acerca de cada una de las partes que se han de revisar. Téngase en cuenta, además, no sólo las leyes generales de la estructura y mentalidad litúrgicas, sino también la experiencia adquirida con la reforma litúrgica y con los indultos concedidos en diversos lugares. Por último, no se introduzcan innovaciones si no lo exige una utilidad verdadera y cierta de la Iglesia, y sólo después de haber tenido la precaución de que las nuevas formas se desarrollen, por decirlo así, orgánicamente a partir de las ya existentes» [Negrillas fuera del texto].
   
Gilberto, al hablar que hay partes “esenciales” y “secundarias” de la liturgia, para justificar la destrucción de la misma so capa de “cambios” es casi tanto como negarle a Dios lo que los hombres buscan para que algo sea de su agrado y provecho: la precisión en los detalles. Y si esto es de vital importancia en áreas tan delicadas como la cirugía, la ingeniería, el derecho o las artes, ¿cuánto más lo es lo que es de Dios? Inclusive, en la teología, los detalles son los que deciden las disputas. Así escribió Chesterton en su ensayo “Ortodoxia”:
«Las discusiones teológicas son sutiles pero no magras. En toda la confusión de la jovialidad moderna, que se autodenomina pensamiento moderno, quizás no haya nada tan estupendamente estúpido como el dicho común: “La religión nunca puede depender de disputas minuciosas de doctrina”. Sería lo mismo decir que la vida humana nunca puede depender de minuciosas disputas médicas.
  
El hombre que se jacta de sí mismo diciendo: “No queremos teólogos que partan los cabellos en cuatro”, tal vez sería prudente agregar: “y no queremos cirujanos que partan los filamentos aún más finos”.
   
Es un hecho que hoy muchos individuos habrían muerto si sus médicos no se hubieran detenido en los más mínimos matices de su ciencia: y es igualmente un hecho que la civilización europea habría muerto hoy si sus doctores en teología no hubieran discutido sobre las más sutiles distinciones de doctrina».
Y si por un momento se admitiese ese esfuerzo de separar las partes “esenciales” y “secundarias”, ¿quién lo haría, y bajo qué criterios? Y ¿cómo garantizar que los criterios para la distinción son objetivos y no producto del capricho? Preguntas a las que seguramente no podrán responder, pero en este caso, el único criterio fue el agradar a los modernistas y protestantes que nunca aceptaron la doctrina católica. Y las consecuencias se hicieron ver, precisamente por la ausencia de esas partes que fueron quitadas en la Nueva Misa, como sentenciara aquella estrofa:
«Quitad un hilo y desharéis la trama;
Romped de teclas mil
Una sola, y en todas ellas brama
Su triste voz sutil» (JOHN GREENLEAF WHITTIER, Mi alma y yo; en FRANK DUFF, Manual oficial de la Legión de María).
   
No vale la pena profundizar en más afirmaciones de Ley Peña porque no las hay, sino una publicidad de un curso virtual que estaba ofreciendo desde el 17 de Agosto de 2022 (nos preguntamos si alguien se apuntó para estrellarse con sus deshilvanadas proclamas). Y el curso lo concluye con esta frase (minutos 22:57 a 24:10):
«[El curso es] para que veamos que la liturgia que hoy tenemos en el Concilio Vaticano II no rompe con la tradición, [sino que es] otro camino, otro momento del legítimo progreso en la sana tradición, y que hoy por hoy, tanto la Forma Extraordinaria de la Misa (sic) como la Forma Ordinaria, cada una según su modo y condición, son dos caras de la misma moneda [y] manifiestan la belleza de Cristo, de su salvación, del misterio pascual como tal, y son complementarias. Por eso ambas son expresión del único Rito romano».
Se puede refutar toda esa verborrea con una sola frase: LA LITURGIA DEL VATICANO II SÍ ROMPE CON LA TRADICIÓN CATÓLICA PRECEDENTE. Pero para profundizar, es claro que ambas son liturgias enteramente diferentes, basadas en doctrinas diferentes y expresión de fes disímiles, como lo reconocen Arthur Roche, Raniero Cantalamessa Giovannini OFM Cap., y Blaž Josip Čupić Majnan. Y no, Gilberto, por ser tan diferentes, las dos no son ni pueden ser a un mismo tiempo «expresión del único Rito romano» porque la misma carta de Medina Estévez a Bonicelli dice «el “Missále Románum” llamado de San Pío V debe considerarse como no vigente» tras la promulgación del Misal de Pablo VI, que Francisco Bergoglio en “Traditiónis Custódes” llamó «única expresión del Rito romano». Y en “Desidério desiderávi”, que insiste en esa idea, hay cuatro puntos que contradicen a “Mediátor Dei”, a saber:
  1. Inversión sistemática entre el fin primario de rendir culto a Dios y el fin subsidiario de santificar las almas;
  2. Oscurecimiento de la centralidad de la Pasión redentora de Cristo (acto de plena voluntad), en beneficio de su Resurrección gloriosa (consecuencia de la naturaleza divina);
  3. Acentuación more protestántico del memorial de la Cena Pascual en desmedro del sacrificio de la Cruz (de hecho, las expresiones «transubstanciación» y «Presencia Real» brillan por su ausencia); y
  4. Degradación del sacerdote oficiante a simple presidente de la asamblea comunal.
Así, el Misal moderno es una RUPTURA con la Tradicion, y es una liturgia de OTRA RELIGIÓN, que NO ES LA IGLESIA CATÓLICA, que ha establecido a perpetuidad (para siempre) el Rito Romano tradicional como el rito primario de Ella.
  
***
  
Otros han intentado argüir usando la carta del cardenal Alfredo Ottaviani a dom Gerard-Marie Lafond OSB del 17 de Febrero de 1970:
   
FRANCÉS [Fuente: La Documentation Catholique 67 (1970), págs. 215–216 y 343].
Rome, le 17 février 1970.

Très Révérend Père,
   
J’ai bien reçu votre lettre du 28 janvier et la Note Doctrinale, datée du 29 janvier. Je vous félicite pour votre travail qui est remarquable pour son objectivité et la dignité de son expression. Ce n’a pas été toujours, hélas! le cas dans cette polémique dans laquelle on a vu des simples chrétiens, sincèrement blessés des nouveautés, mêlés à ceux qui se servent du trouble des âmes pour augmenter la confusion des esprits.
   
De ma part je regrette seulement que l’on ait abusé de mon nom dans un sens que je ne désirais pas, par la publication d’une lettre que j’avais adressée au Saint-Père sans autoriser personne à la publier.
   
Je me suis profondément réjoui à la lecture des Discours du Saint-Père sur les questions du Nouvel Ordo Missæ, et surtout de ses précisions doctrinales contenues dans les Discours aux Audiences Publiques du 19 et du 26 novembre: après quoi, je crois, personne ne peut plus sincèrement se scandaliser. Pour le reste il faudra faire une œuvre prudente et intelligente de catéchèse afin d’enlever quelques perplexités légitimes que le texte peut susciter. Dans ce sens je souhaite à votre Note Doctrinale et à l’activité de la Militia Mariæ une large diffusion et succès.
   
Veuillez agréer, Très Révérend Père, l’expression de mes hommages distingués, accompagnés d’une bénédiction pour tous vos Collaborateurs et les membres de la Militia.
  
ALFREDO Card. OTTAVIANI.
   
TRADUCCIÓN
Roma, 17 de Febrero de 1970
   
Muy Reverendo Padre,
    
He recibido vuestra carta del 28 de Enero y la Nota Doctrinal [sobre el nuevo Ordo Missæ], de fecha 29 de Enero. Os felicito por vuestro trabajo que es destacable por su objectividad y la dignidad de su expresión. No siempre fue, ¡ay! el caso de esta polémica en que hemos visto a cristianos sencillos, sinceramente heridos por las novedades, mezclados con los que se sirven de la turbación de las almas para aumentar la confusión de los espíritus.
   
Por mi parte, lamento solamente que hayan abusado de mi nombre en una forma que yo no deseaba, publicando una carta que escribí al Santo Padre sin autorizar a ninguno que la publicara.
    
Me he alegrado profundamente al leer los discursos del Santo Padre sobre las cuestiones del nuevo Ordo Missæ y sobre todo sus precisiones doctrinales contenidas en los discursos para las audiencias públicas del 19 y el 26 de Noviembre. Creo que, después de esto, ya nadie puede escandalizarse sinceramente. En lo demás, hará falta una obra prudente e inteligente de catequesis, para solucionar algunas perplejidades legítimas que puede suscitar el texto. En este sentido, deseo a su “Nota Doctrinal” y la acticidad de la Milítia Sanctæ Maríæ amplia difusión y éxito.
   
Recibid, Reverendísimo Padre, la expresión de mi distinguido homenaje, acompañado de una bendición para todos vuestros Colaboradores y los miembros de la Milítia.
   
(Fdo.) ALFREDO Card. OTTAVIANI
  
Ante esto, hay que recordar que durante y después del Vaticano II, Ottaviani manejó un discurso ambiguo, y que en muchas ocasiones había mentido. Y en esa carta, que representa una vergonzosa claudicación, Ottaviani miente también, porque Jean Madiran, fundador y director de la revista tradicionalista Itinéraires (que fue condenada por la modernista Conferencia Episcopal Francesa en 1966), sostuvo que la revista recibió la autorización para publicar la carta de Ottaviani a Pablo VI, y sugirió que la carta a Lafond fue preparada por el secreratario del cardenal y que el propio Ottaviani la firmó sin leer, estando como estaba ciego.

Por ejemplo, escribe fray Miguel de la Santísima Trinidad (actualmente Francisco María Velut O. Cart.) en su libro Toda la verdad sobre Fátima, tomo III, págs. 483-493, Ottaviani fue parte de la elaboración de un Tercer secreto falso (que todavía circula en algunos sectores) hablando de grandes desastres y de la guerra nuclear.
  
Aparte, hay la probabilidad que Ottaviani fuera un agente doble (¿quizá también masón?) destacado a fin de corromper a los tradicionalistas de primera época. En 1990, el entonces Gran Maestre del Gran Oriente de Italia Armando Corona declaró lo siguiente a la extinta revista italiana 30 Días acerca de por qué la francmasonería no fue condenada en el Vaticano II no obstante que el sínodo de la Diócesis de Roma en 1961 ratificó la condena contra la referida sociedad secreta.
La propia Curia romana no tenía nada contra nosotros. El cardenal Ottaviani, por ejemplo, conocía bastante bien la masonería.  El cardenal Siri conocía a muchos de nuestros hermanos, y siempre estaba informado sobre la vida de las logias en Génova.
Así pues, también los modernistas muestran que su postura está basada en mentiras. Y, por otra parte, que Ottaviani, muy a pesar de ser el comitente del Examen crítico, era alguien que no era de fiar y no guardó el juramento que hizo el día de su creación cardenalicia.

PRESBÍTERO MEJICANO PERMITE QUE RAPERO REPARTA PORROS EN SU IGLESIA PARA UN VÍDEO MUSICAL

Elementos tomados de EL SOL DE HERMOSILLO (Méjico), EL UNIVERSAL (Colombia) y GLORIA NEWS.
   

El presbítero Luis Armando González Torres, de 53 años y rector del Santuario Guadalupano de la colonia San Benito en Hermosillo (Méjico), autorizó el rodaje en su iglesia de un vídeo musical del rapero Érick Raúl Alemán Ramírez, mejor conocido como “Alemán” o “Alemalandro”.

En el vídeo para su canción “Erick Sermón”, Alemán, de 33 años y oriundo de Cabo San Lucas (Baja California), baila en una casulla Novus Ordo mientras dice «Perro de cadena gruesa, tengo marcada la esquina, soy un pitbull de pelea, matrícula asesina», y reparte porros (cigarros de marihuana) como “hostias” ante un grupo de presuntos feligreses formados como si fueran a “comulgar”.
   

Las escenas causaron una gran polémica en redes sociales, a lo que Alemán publicó un vídeo de disculpa:
«Este video es para ofrecerle una disculpa a toda esa gente que llegó a sentirse ofendida, (…) una disculpa al padre Luis Armando que fue quien nos tiró el paro (hizo el favor) para que se armara este video. Es una canción súper positiva que sé que les va gustar, en especial para toda la comunidad del Santuario Guadalupano con mucho respeto y amor».
González Torres (“instalado” presbítero el 29 de Octubre de 2007) dijo en un vídeo grabado en la cuenta oficial del santuario que él autorizó la grabación allí, y que Alemán quería enviar un “mensaje positivo” y que el único incidente que hubo fue que se subieron al altar, pero que luego de reprenderlos, se bajaron y continuó la grabación:
«Yo le autoricé a Alemán que pudieran grabar ese video en las instalaciones de nuestro santuario. Como católicos, no podemos caer en el juego de redes sociales. A veces, en redes sociales se saca del contexto. Si bien lo que está circulando es cuando Alemán está grabando en el altar, fue en ese preciso momento cuando le recordé que sí les había autorizado usar la iglesia, pero que no podían subirse al altar, inmediatamente se bajaron y continuaron la grabación. 
    
Dicen ahí que estaba el Santísimo. No, el Santísimo estaba en una capilla reservado. [Dicen] que les prestamos vestiduras litúrgicas. No, cuando se va a grabar un video musical traen producción y la producción trae vestuario. Después, que por qué se permite que se grabe dentro de la iglesia. Pues todas las películas, las novelas, las series, cuando las ves, graban en las iglesias. Además que los fieles llevan grupos musicales e incluso mariachis para bodas, bautizos y primeras comuniones, así como en las serenatas a la Virgen de Guadalupe u otros santos. 
    
A mí me pidieron permiso y Alemán mismo me explicó de qué trataba la canción. Él llega a un público al que a veces en la iglesia no llegamos. No me iba a negar. Como dijo el papa Francisco, las puertas están abiertas y nadie somos para juzgar la vida de nadie. Se subió al altar, lo corregí y se bajaron. Si hay católicos ofendidos, disculpas, que tengan un buen día».
Después que el vídeo fue publicado, la Archidiócesis de Hermosillo emitió una “disculpa” insípida.
   

En el comunicado, el presbítero Javier de Jesús González Mendoza, Vicario General y Moderador de la Curia, dice que el video es “imprudente” pero sin malas intenciones. No quieren que esto se repita en una iglesia, como si el mundo del espectáculo hiciera el mismo chiste dos veces. Además, se supo que el vídeo también tuvo locaciones en la explanada de la Capilla del Carmen, en el Centro Histórico de la capital del estado de Sonora.

No se realizó ninguna expiación, ni se sancionó al presbítero.

NUESTRA SEÑORA DEL BUEN CONSEJO


El origen del título mariano de “Madre del Buen Consejo” es atribuido tradicionalmente al Papa San Marcos (reinó entre el 18 de Enero y el 7 de Octubre del 336), que hizo evangelizar la región de Genazzano, no lejos de Roma, pero la iglesia dedicada a este título fue construida por su sucesor San Sixto III (reinó entre el 432 y el 440), como agradecimiento a la ciudad por proveer los materiales y el dinero para la construcción de la basílica de Santa María la Mayor. Desde el 27 de Diciembre de 1356, el templo y la parroquia de Genazzano habían sido confiados por el príncipe Pedro Jordán Colonna a los Ermitaños de San Agustín, para atender espiritual y materialmente los peregrinos que llegaban allí.
  
Para el año 1467, la iglesia de la Virgen del Buen Consejo se encontraba necesitando recursos a fin de su restauración, ya que estaba abandonada y amenazando ruina. La beata Petrucia de Jenco, viuda de Juan de Nocera desde 1436 y terciaria agustina, había dado sus bienes para la obra, pero el dinero se agotó antes de terminar la construcción, atrayendo las burlas de la población local, que la trataba de loca. Resulta que a Petrucia se le había aparecido la Virgen diciendo que su imagen llegaría de muy lejos, de Albania, y que debía construirse una iglesia para acogerla. A las burlas, Petrucia respondía: «No os preocupéis, hijos míos, por este infortunio aparente. Os aseguro que antes que yo muera (tenía 80 años), la Santísima Virgen y San Agustín llevarán a término los trabajos de la misma iglesia que yo he comenzado». Y he aquí que, el sábado 25 de Abril, a las cuatro de la tarde, los lugareños y peregrinos que habían acudido a la fiesta de San Marcos, oyeron una melodía celestial y doblar las campanas, y vieron una nube muy brillante dirigirse hacia una capilla en la nave izquierda de la iglesia inconclusa, donde al desvanecerse dejó una imagen de 31×42,5 cm (15×18 pulgadas), pintada sobre una tenue capa de estuco, sobre la pared sin adherirse a esta. 
   
Petrucia, cual Ana profetisa, decía a los concurrentes al milagro: «¡He aquí (señalando a la imagen) la causa del sonido, he aquí la imagen bendita que yo esperaba, y que vosotros veis aparecida!». «¡Virgen Santa! ¡Milagro!», contesta la multitud. La noticia se propagó por toda Italia, las donaciones llegaron y las obras se reanudaron hasta llegar a término, erigiéndose no solo una hermosa iglesia, sino también el convento agustino. Pocos años después, Petrucia murió en fama de santidad, y los frailes agustinos la sepultaron cerca al altar de la Virgen.
   
Poco después de la llegada de la imagen de “Nuestra Señora del Paraíso” (primer nombre que tuvo la imagen, luego pasó a llamarse “Nuestra Señora del Buen Consejo”, tomando el nombre de la iglesia), se hizo saber de dónde venía la imagen: llegaron a Genazzano dos soldados procedentes de Albania, llamados Gjergji y Shkjau (italianizados Giorgio y Sclavis). Ambos contaron que una mañana, la imagen de la Virgen fue desprendida por los ángeles de la pared donde estaba dos siglos antes en la antigua iglesia de la Anunciación a Santa María, cerca al castillo de Rozafa en Scútari (¿quizá otra traslación desde Tierra Santa?), y fueron caminando tras ella por muchas millas, y sus ropas no se gastaron, caminaron sobre el Adriático como si fuese tierra firme, guiados por una columna de nube y fuego. Decían que la imagen desapareció cuando llegaron a Roma, donde oyeron hablar de la imagen venida milagrosamente a Genazzano, y después de orar y ver que la nube reapareció en la muralla de la Urbe, salieron y esta los condujo a Genazzano. Inicialmente, los habitantes no les daban crédito a sus palabras (en parte porque se regocijaban por la llegada de la imagen, en parte porque entendían que era una señal de la invasión turca), pero al ver con cuánto fervor los dos peregrinos oraban ante estas, se persuadieron que ellos hablaban verdad. Ambos se establecieron en Genazzano, formando allí las familias De Giorgio y De Schiavi (esta última extinta hacia el siglo XIX).
   
Llegada de Nuestra Señora del Buen Consejo a Genazzano (Escuela novohispana, siglo XVIII).
   
A estas alturas conviene anotar que para aquel entonces, Albania era una zona de guerra entre la cruz y la media luna. La nobleza local, reunida en la Liga de Lezhë, estaba combatiendo contra las tropas otomanas que en 1453 habían puesto fin al Imperio Romano de Comstantinopla. Los albaneses católicos habían sido dirigidos por Jorge Castriota, señor de Kruja, conocido por los turcos como Skanderbeg (del turco اسکندر بگ/İskender Bey, “Alejandro el Príncipe”) por su ascendencia noble y sus hazañas militares (por esto último, fue llamado Athléta Christi por Calixto III). Hijo de Juan Castriota, Jorge había sido enviado como rehén a la corte turca, a la cual sirvió hasta 1431, cuando apoyó al general húngaro Juan Húnyadi en la batalla de Niš. Skanderbeg atribuyó sus triunfos a la intercesión de la Santísima Virgen de Scútari (en albanés Zoja së Shkodrës), de la cual era devoto desde que se reconcilió con el catolicismo (estando en la corte turca, fue forzado a convertirse al mahometanismo, del que abjuró una vez conquistó Kruja), y ante la cual acudía con sus soldados. Después de muchas batallas contra los turcos (entre ellas la batalla de Kruja en 1450, donde venció al sultan Murad II), Skanderbeg murió de malaria el 17 de Enero de 1467. Él había recibido ya los Últimos Sacramentos cuando supo que el sultán Mehmet II “El Conquistador”, hijo de Murad, estaba asediando la fortaleza de Scútari, y se levantó para dirigir las tropas. Acabada la batalla, Skanderbeg volvió a su lecho mortuorio, y expiró.
   
Jorge Castriota “Skanderbeg” (Cristófano del Altísimo, 1520. Florencia, galería Uffizi).
   
Al llegar a conocimiento de Mehmet que Skanderbeg murió, dijo: «¡Ay de la Cristiandad, que perdió su espada y escudo!». Tuvo razón: la Liga de Lezhë se disolvió, y Scútari pasó a estar en la línea de fuego, porque Juan Castriota, hijo de Skanderbeg, lejos de combatir por la fe como su padre, propendió por las negociaciones: vendió la ciudad a Venecia, que a su vez la revendió a la Sublime Puerta, siendo finalmente conquistada por el sultán el 25 de Enero 1479 tras un cuarto asedio. Si bien las demás imágenes fueron desacradas por los turcos, mllagrosamente, los esfuerzos de convertir la iglesia en mezquita fueron infructuosos.
  
Ruinas de la antigua iglesia de la Anunciación a Santa María cerca al castillo de Rozafa (c. 1895-1900).

Vista de la iglesia (grabado del siglo XIX).

El Beato Pedro Julián Eymard decía que en tiempos de San Agustín, la Fe Católica se practicaba en todo el norte de África y había una diócesis en cada ciudad, pero cuando los musulmanes conquistaron dicha región, la fe se había perdido por las herejías y en castigo, el Señor abandonó los tabernáculos de sus templos para no volver jamás. En Scútari, pasó algo semejante: la veneración a la Virgen se entibió, el pecado era algo habitual, y la gente oscilaba entre Roma y el cisma de los griegos. Giorgi y Sclavis, enviados por Skanderbeg a custodiar la imagen de la Virgen de Scútari, le pedían a Ella les aconsejase qué hacer, porque debían partir, pero temían que la imagen quedase sujeta a profanación ex manu Infidélium, que suelen raer los ojos de las imágenes en las iglesias conquistadas a fin que estas no sean más veneradas. Una noche, la Virgen les dijo que debían alistarse para partir, porque por medio de su imagen, la Virgen se iba también de aquella nación ingrata a otro lugar donde seguiría derramando gracias, y les mandó caminar con la mirada puesta en su imagen. A la mañana siguiente, procedieron según se les ordenó, y partieron del modo en que arriba se dijo.
    
El papa Pablo II (reinó entre 1464 y 1471) envió a dos prelados, Gaucerio de Forcalquier (obispo de Gap) y Nicolás de Crucibus (obispo de Lesina/Hvar), para investigar los hechos, constatando durante más de tres meses (entre el 27 de Abril y el 14 de Agosto) más de 161 milagros y sanaciones, entre ellos la liberación de varios poseídos y la resurrección de un muerto. También viajaron a Scútari, donde se confirmó que la imagen de la Virgen se había separado de la pared, dejando un espacio vacío con las mismas dimensiones que la imagen llegada a Genazzano, y que dado su grosor de cáscara de huevo, era imposible por medios humanos que fuese separada de la pared sin sufrir daños. La comisión declaró que en verdad la imagen de la Virgen del Buen Consejo fue milagrosamente trasladada desde Scútari a Genazzano, y el papa Pablo II aprobó su culto.
   
Altar de Nuestra Señora del Buen Consejo en Genazzano (cuando la imagen no está expuesta).

Detalle del altar.
   
Detengámonos un poco a contemplar esta maravillosa pintura. Siguiendo el tipo bizantino Eleúsa (Ἐλεούσα, Ternura), el cuadro presenta a la Santísima Virgen, vestida con un vestido verde oscuro y borde dorado, amparando en sus brazos con inefable atención materna al Niño Jesús bajo un sencillo arco iris. Los colores son suaves, y finos los trazos de los admirables semblantes. El Niño Jesús, vestido de rojo con un borde dorado, refleja el candor de su corta edad y la sabiduría de quien observa toda la obra de la creación como Señor del pasado, del presente y del futuro. Con indescriptible cariño, el Divino Infante presiona ligeramente su rostro contra el de su Madre, como queriendo decirle algo. Entre ambos existe una atractiva intimidad; la unión de almas se trasluce en el intercambio de miradas. La Virgen, en altísimo acto de adoración, parece estar ocupada en adivinar lo que sucede en lo íntimo del Hijo. Al mismo tiempo, toma en consideración al fiel que se arrodilla afligido a sus pies, haciéndolo partícipe, de alguna manera, en la celestial convivencia que el cuadro nos ofrece. No hace falta decir nada; basta con que el necesitado se aproxime, y sentirá producirse en su alma una acción balsámica.
   
Entre sus grandes devotos se destacan los papas Alejandro VI (otorgó indulgencias a cada Misa en el altar de la Virgen; y amenazó con la excomunión a los ladrones que intentaban robar las donaciones y ofrendas al santuario), San Pío V (que le obsequió un corazón de oro luego de la victoria de Lepanto), Urbano VIII (peregrinó allí el 21 de Octubre de 1630), el Beato Inocencio XI (que coronó solemnemente la imagen el 25 de Noviembre de 1681), Clemente XI (él mismo de ascendencia albanesa –se apellidaba Albani, y sus antepasados procedían de Laçi–, concedió las mismas indulgencias que a cuantos van a la Santa Casa en Loreto), Clemente XII (concedió Indulgencia plenaria a cuantos visitasen la imagen en Genazzano el 25 de Abril y durante la octava), Benedicto XIV (por el breve “Injúnctæ Nobis” del 2 de Julio 1753 aprobó la Pía Unión de Nuestra Señora del Buen Consejo en Genazzano), Pío VI (quien concedió el 18 de Diciembre de 1779 a la orden de San Agustín celebrar su fiesta el 26 de Abril con Misa y Oficio propio), Pío IX (peregrinó a Genazzano el 15 de Agosto de 1864, encomendándole el Concilio Vaticano), León XIII (nacido en Carpineto Romano, no lejos de Genazzano, y miembro de la Pía Unión; aprobó el 21 de Diciembre de 1893 el escapulario blanco, y 10 años después, el 17 de Marzo de 1903 con el breve “Sacris Ǽdibus” elevó el santuario a Basílica menor y 22 de Abril, con el decreto “Ex quo Beatíssima Vírgine” introdujo la invocación «Mater Boni Consílii, ora pro nobis» en la Letanía lauretana), San Pío X (una vez elegido Papa, fue a orar ante la imagen en la capilla Paulina del Palacio Apostólico), y Pío XII (consagró su pontificado a esta advocación, y le compuso una oración); y también numerosos santos como San Luis Gonzaga (ante un cuadro de la imagen en el Colegio Imperial Madrid hizo el 15 de Agosto de 1583 su voto de castidad y decidió ingresar a la Compañía de Jesús), San Pablo de la Cruz, San Juan Bosco, San Alfonso María de Ligorio o el beato Esteban Bellesini, rector del santuario entre 1826 y 1840. Otros personajes católicos como el Dr. Plinio Correa de Oliveira, Mons. Michel Guérard des Lauriers y Mons. Daniel Lytle Dolan también le tuvieron mucha devoción.
 
Durante la II Guerra Mundial, una bomba cayó a través del techo de la iglesia, destruyendo el santuario y el altar mayor, pero la imagen de la Virgen del Buen Consejo, aunque frágil, sobrevivió sin daños aun estando a pocos pasos del sitio de la explosión. Una restauración posterior reveló que la imagen era más grande que el área visible que todos conocemos.
   

En Albania, aun con musulmanes o el comunismo (que durante la campaña atea de Enver Höxha, imitando la “Gran Revolución Cultural Proletaria” de su entonces aliado Mao Zedong, demolió hasta sus cimientos la iglesia nueva a Nuestra Señora –construida en 1917–, luego de convertirla en un salón de baile en 1946), el recuerdo que la Virgen de Scútari permaneció entre los católicos albaneses: la Virgen del Buen Consejo (Zoja e Këshillit të Mirë) fue declarada patrona de Albania en 1895, y es celebrada en Scútari el tercer domingo de Octubre, reflejando la antigua observancia el 8 del mismo mes.
  
ORACIÓN
Oh Señor, que nos habéis dado a la Madre de vuestro Hijo, para que sea también Madre nuestra, y que os habéis dignado glorificar su hermosa imagen con una milagrosa aparición. Concedednos, os suplicamos, que, siguiendo siempre sus consejos, vivamos según vuestro corazón sacratísimo y arribemos felizmente a nuestra patria celestial. Por J. C. N. S. Amén.

martes, 25 de abril de 2023

PRESBÍTERO FRANCÉS PREFIRIÓ TIRAR LA GALLETA AL SUELO EN VEZ DE DARLA EN LA BOCA (Y no sería la primera vez que lo hace)

Traducción de la noticia publicada en RIPOSTE CATHOLIQUE.
  
¿UN PRESBÍTERO HIZO CAER UNA HOSTIA CONSAGRADA ESTE DOMINGO?
  
Nuestros lectores informan de un grave incidente durante la Comunión de este domingo por la mañana en Bazet, donde la Misa de Bordères-sur l’Echez, de la diócesis de Tarbes-Lourdes, ha sido trasladada desde el cierre de esta iglesia al público por daños y perjuicios el pasado mes de Marzo. Se dice que el celebrante, el presbítero beninés Koffi Dorothée Jean Hamaouzo, dejó caer deliberadamente la Hostia consagrada frente a un miembro de los fieles al final de la comunión. Esto no dejó de sorprender a algunos de los presentes.
   
Koffi Dorothée Jean Hamaouzo
   
Recibimos dos testimonios de los fieles en vídeo (también nos dieron la oportunidad de ponerlos en línea), por lo que les agradecemos.
   
Congregantes «traumatizados y conmocionados». 
En primer lugar, el testimonio de un fiel, presente en primera fila con su esposa. Jean Baptiste:
«Estuve con mi esposa en la Misa en Bazet, con el Padre Dorothée. El líder litúrgico fue Carlito Beixiga y salió bien. Pero al final de la Misa en la Comunión estábamos traumatizados, conmocionados por lo que había sucedido. 
   
Carlito se adelantó a comulgar, tenía la guitarra en las manos, no podía tomarla en las manos, [abre la boca], entonces el padre dejó caer la hostia en el suelo así [hace el gesto de tomar la hostia entre dos dedos y soltándola], cayó al suelo, la hostia, y luego la recogió el guitarrista. Con mi esposa, fui testigo y quedamos traumatizados, impactados de que el padre no tuviera compasión por Jesús y por este señor». 
Agregó que el padre Dorothée «en una Misa anterior» donde había pedido comulgar en la boca, «se negó a darme la comunión y jugó así con la hostia [hace el gesto de moverla de derecha a izquierda frente a uno mismo ] delante de todos, le rogué, y luego me lo dio en la boca, y también a mi esposa».

También recibimos el testimonio de los fieles que tuvieron que recoger del suelo la hostia consagrada.
«Mi nombre es Carlito Beixiga. Soy un líder litúrgico, dirijo la Misa con mi guitarra, canto y hago cantar durante las celebraciones. Soy de la parroquia de Oursbellile y Bordères-sur l’Echez. 
    
Este domingo 23 de Abril de 2023 fui a misa en Bazet porque la iglesia de Bordères se ha dañado y ya no podemos ir. Esta mañana a las 10:30 dirijo la Misa como siempre con la guitarra, y en el momento de la comunión hay un incidente que quisiera señalar, que me chocó a mí, que chocó a muchos.
   
En el momento de la comunión, el Padre Dorothée da la Comunión a todos, yo canto. Y al final, dejo de cantar, el Padre Dorothée se me acerca, me acerco a él, me levanto y levanto también la guitarra en mis manos. 
   
Entonces, al no poder comulgar con la mano, me acerco a él y abro la boca. Veo que el padre Dorothée duda en ponerme la hostia en la boca, se acerca, retrocede. Le digo: “¿Hay algún problema? Tengo la guitarra en la mano, ¿ves que no puedo comulgar?”.
    
Pensé que me iba a poner la hostia en la boca, me acerco y frente a mí, y frente a todos, me pone la hostia [hace el gesto de sostenerla entre los dedos] a 10 centímetros de mi boca y él la deja caer.
    
Así cae al suelo.
    
Yo estaba molesto, fui a recogerlo, él lo recogió, y le quité la hostia de las manos y comulgué, volví a mi asiento y me dije: “¿Qué es esta comedia?”. Lo que pasó es un incidente que me gustaría reportar, se hizo a la vista de todos».
Los fieles conmocionados quisieran que Jean-Marc Micas PSS, obispo de Tarbes-Lourdes, recordara a todos sus sacerdotes que saben lo que es una hostia consagrada, el principio de la transubstanciación, las condiciones para recibir la Sagrada Eucaristía: en particular, no es lícito negarse a dar la comunión a un fiel que quiera recibirla de rodillas o en la boca, como nos recuerda la Congregación para el Culto Divino, y que sean conscientes del protocolo a seguir cuando una hostia consagrada cae al suelo.
   
Cualquiera que sea el caso del celebrante de Bordères-sur-l'Echez, profanar el Cuerpo de Cristo maltratando tanto a la hostia como a los fieles es un acto de rara gravedad.

MINISTERIOS LAICOS, Y DIVORCIADOS VUELTOS A CASAR FUERA DE LA IGLESIA: TEMAS DEL VATICANO BERGOGLIANO

Traducción de la noticia publicada en CATHOLIC CULTURE.

EL PAPA DESCRIBE SU VISIÓN PARA EL MINISTERIO LAICO; VATICANO PUBLICARÁ DOCUMENTO SOBRE QUIENES SE HAN VUELTO A CASAR FUERA DE LA IGLESIA
   
24 de Abril de 2023
   

En un discurso del 22 de Abril ante la segunda asamblea plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, el Papa Francisco describió su visión del ministerio laico en la Iglesia.

En su constitución apostólica sobre la Curia Romana (Prædicáte Evangélium, 2022), el Papa Francisco estableció que los dicasterios curiales deben celebrar sesiones plenarias, normalmente cada dos años, en las que participen todos sus miembros (artículo 26). El tema de la segunda asamblea plenaria del Dicasterio, celebrada del 20 al 22 de Abril, fue “Laicos y ministerio en una Iglesia sinodal”, con especial referencia al artículo 133 de Prædicáte Evangélium, que implica la institución de nuevos ministerios.
   
El Dicasterio, además de su dirección, cuenta con 28 miembros y 23 consultores. El Dicasterio señaló que asistieron a la asamblea plenaria “unos 35” miembros y consultores.
   
  • El Dicasterio se encuentra en las etapas iniciales de reflexión sobre el desarrollo de un ministerio específico para las parejas casadas para aquellos cuyos matrimonios están «atravesando crisis y problemas de todo tipo».
  • El Dicasterio «está trabajando también en la preparación de un texto que se referirá específicamente, como Vd. lo ha querido, Su Santidad, a los hombres y mujeres que, teniendo a sus espaldas un matrimonio fallido, viven en nuevas uniones».
El cardenal Farrell no dijo cuándo publicaría el Vaticano este documento sobre quienes se han vuelto a casar fuera de la Iglesia.
      
En su discurso a los participantes en la segunda asamblea plenaria del Dicasterio, el Papa Francisco distinguió entre
  • Los ministerios laicales instituidos de lector, acólito y catequista, que implican «una intervención pública de la Iglesia, un acto específico de institución», y están «conectados con el ministerio ordenado, porque implican diversas formas de participación en la tarea que es propia a ellos, aunque no exija el sacramento de la Ordenación».
  • Un campo mucho más amplio del ministerio laico
«La ministerialidad laical», afirmó el Papa, se basa en el Sacramento del Bautismo y los dones del Espíritu Santo. En virtud del Bautismo, todos los fieles (laicos, consagrados y ordenados) son «creyentes en Cristo, sus discípulos, y por tanto están obligados a participar en la misión que Él encomendó a la Iglesia, también mediante la asunción de ministerios determinados».
  
«La ministerialidad de los fieles, y de los laicos en particular, brota del carisma que el Espíritu Santo distribuye en el Pueblo de Dios para su edificación: primero aparece un carisma, inspirado por el Espíritu; luego, la Iglesia reconoce este carisma como un servicio útil a la comunidad; finalmente, en un tercer momento, se introduce y se difunde un ministerio específico», prosiguió.
   
Ejemplos comunes de este ministerio laico no instituido más amplio, dijo el Papa, son «servicios complementarios», como lector y ministro extraordinario de la Eucaristía. El Papa señaló que «los párrocos pueden confiar a los laicos ciertas funciones suplementarias, es decir, servicios temporales, como en el caso de la proclamación de la Palabra o de la distribución de la Eucaristía». Pero además de tales servicios, «los laicos pueden realizar una serie de tareas, que expresan su participación en la función profética y regia de Cristo: no sólo dentro de la Iglesia, sino también en los ambientes donde se integran. Hay algunos que son complementarios, pero hay otros que vienen del origen bautismal de los laicos».
    
Ejemplos de estos otros servicios incluyen
  • Aquellos «vinculados a viejas y nuevas formas de pobreza, así como a los migrantes, que requieren con urgencia acciones de acogida y solidaridad. En estos campos de la caridad pueden surgir muchos servicios que toman la forma de verdaderos ministerios».
  • Un ministerio de evangelización, que surge del Sacramento del Matrimonio, a los propios hijos y a los demás matrimonios. Citando documentos de los Papas San Pablo VI y San Juan Pablo II, el Papa Francisco, como lo ha hecho en el pasado, elogió la exhortación apostólica de San Pablo VI sobre la evangelización (Evangélii Nuntiándi, 1975). «Esta exhortación de San Pablo VI es válida hoy, es actual. Por favor: retomarlo, volver a leerlo, es muy actual. Con tantas cosas, cuando uno las vuelve a encontrar (dice): “Ah, mira, el previsor Montini”. Se puede ver allí, esa visión de futuro del gran santo que dirigió la Iglesia».
  • «Otros muchos» ministerios que «podrían añadirse, reconocidos de diversas maneras por las autoridades eclesiales como expresiones de la ministerialidad de la Iglesia en un sentido amplio».
El Papa Francisco luego expresó su enojo con los ministros laicos “autorreferenciales” que no están enfocados en el servicio:
«Sin embargo, debemos recordar una cosa: estos ministerios, servicios, oficinas, nunca deben volverse autorreferenciales. Me enfado cuando veo ministros laicos que, perdonen la expresión, se “envanecen” de este ministerio. Esto es ministerial, pero no es cristiano. Son ministros paganos, llenos de sí mismos, ¿no? Cuidado con esto: nunca deben volverse autorreferenciales. El servicio es unidireccional, no es de ida y vuelta: eso nunca va a funcionar… A veces ves laicos y parecen sacerdotes por defecto. Por favor: solucionad este problema».
Al concluir su discurso, el Papa Francisco afirmó que los diversos tipos de ministerio que enumeró tienen dos cosas en común: la misión y el servicio.
«En particular, me gusta subrayar que en la raíz del término ministerio está la palabra minus, que significa “menor”… Quien sigue a Jesús no tiene miedo de hacerse “inferior”, “menor”, de colocarse al servicio de los demás. En efecto, el mismo Jesús nos enseñó: “el que quiera hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero, será siervo de todos” (Mc 10, 43-44). Aquí radica la verdadera motivación que debe inspirar a todo fiel que asume una tarea eclesial, todo compromiso de testimonio cristiano en la realidad en la que vive: la disponibilidad para servir a los hermanos, y en ellos, servir a Cristo».
    
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El Papa Francisco estableció el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida en 2016, y el Dicasterio celebró su primera asamblea plenaria en 2019, dedicada a “la identidad y misión de los fieles laicos en el mundo”. El Papa pronunció un discurso en ese momento (resumen de Vatican News), en el que advirtió contra la clericalización de los laicos, habló sobre la importancia de las mujeres y enfatizó que los diáconos permanentes deberían ser removidos del altar:
«Se convierten en diáconos permanentes, y en lugar de ser los custodios del servicio en la diócesis, inmediatamente miran al altar y terminan siendo “sacerdotes fallidos”, sacerdotes a medio camino. Yo aconsejo a los obispos: “Quiten a los diáconos del altar”, que vayan al servicio. Son los cuidadores del servicio, no monaguillos de primera o sacerdotes de segunda».
La solicitud del Papa de que los diáconos permanentes sean removidos del ministerio en el altar es difícil de reconciliar con la enseñanza del Concilio Vaticano II, San Pablo VI, la Instrucción General del Misal Romano y otros documentos del Vaticano. Curiosamente, la Oficina de Prensa de la Santa Sede no mencionó el discurso del Papa del 16 de Noviembre de 2019 ante la primera asamblea plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida en su boletín en inglés, y el Vaticano no ha publicado una traducción al inglés del discurso papal de 2019, a pesar de su importancia.

EXTRAÑAS PINTURAS EXHIBIDAS EN LA CORTE DEL ESTADO DE NEVADA

Traducción del artículo publicado en VIGILANT CITIZEN.

lunes, 24 de abril de 2023

PAGLIA: «EL SUICIDIO ASISTIDO AYUDARÍA AL BIEN COMÚN»


En el marco del Festival de Periodismo de Perusa (Italia) el 21 de Abril, el arzobispón Vincenzo Paglia Cinelli, Presidente de la Academia Pontificia para la Vida, participó en el debate sobre «El último viaje (hacia el final de la vida)», donde dio la siguiente intervención (texto tomado de IL RIFORMISTA; traducción de INFOCATÓLICA):
HA LLEGADO EL MOMENTO DE UNA LEY SOBRE EL SUICIDIO ASISTIDO
   
En primer lugar, quisiera señalar que la Iglesia católica no tiene un paquete de verdades preconfeccionado, como si fuera una distribuidora de píldoras de verdad. El pensamiento teológico evoluciona en la historia, en diálogo con el Magisterio y la experiencia del pueblo de Dios (sensus fídei fidélium), en una dinámica de enriquecimiento mutuo. La intervención y el testimonio de la Iglesia, en la medida en que participa también en el debate público, intelectual, político y jurídico, se sitúa en el plano de la cultura y del diálogo entre las conciencias. La aportación de los cristianos se realiza dentro de las distintas culturas, ni por encima –como si poseyeran una verdad dada a prióri– ni por debajo –como si los creyentes fueran portadores de una opinión respetable, pero ajena a la historia, «dogmática» de hecho, por tanto inaceptable–. Entre creyentes y no creyentes existe una relación de aprendizaje mutuo.
     
Pensemos, por ejemplo, en lo que ocurrió con el tema de la pena de muerte: debido al cambio de las condiciones culturales y sociales, debido a la maduración de la reflexión sobre los derechos, el Papa cambió el catecismo. Mientras que antes no se excluía que hubiera circunstancias en las que pudiera ser legitimada, hoy ya no la consideramos permisible, bajo ninguna circunstancia. Como creyentes, nos planteamos, pues, las mismas preguntas que preocupan a todos, sabiendo que estamos en una sociedad democrática pluralista. En este caso, en relación con el final de la vida (terrenal), nos encontramos, como todos, ante una pregunta común: ¿cómo podemos (juntos) lograr la mejor manera de articular el bien (nivel ético) y lo justo (nivel jurídico), para cada persona y para la sociedad?
    
Para responder a esta pregunta, un primer punto fundamental es cómo entendemos la libertad. La reflexión teológica ha desarrollado una concepción de la persona que parte de un dato reconocible para todos, a saber, que estamos, desde el principio, insertos en un contexto de relaciones que nos hacen solidarios unos de otros. Nuestra identidad personal es estructuralmente relacional. Nos dimos cuenta de ello con una evidencia casi brutal durante la pandemia: el comportamiento de cada uno tiene (tenía) repercusiones en los demás. Todos somos interdependientes, estamos vinculados unos a otros.
   
Incluso la vida humana, que cada uno de nosotros (en tanto que generada) recibe de los demás, no es por tanto reducible únicamente al objeto de una decisión que se limita a la esfera privada e individual: somos responsables ante los demás, sobre los que repercuten nuestras elecciones (y viceversa). La libertad humana, para ejercerse correctamente, debe tener en cuenta las condiciones que le han permitido surgir y asumirlas en su quehacer: en la medida en que está precedida por otros, es responsable ante ellos. Por eso la autodeterminación es fundamental, pero al mismo tiempo no es absoluta, sino siempre relativa (a los demás). En lo que respecta a las decisiones sobre la muerte, esto no significa volver al viejo paternalismo médico, sino hacer hincapié en una interpretación de la autonomía relacional y responsable.
    
Hacer hincapié de forma abstracta en la autodeterminación lleva a subestimar la influencia recíproca que se produce a través de la cultura compartida y las circunstancias concretas: las peticiones aparentemente libres son en realidad el resultado de un mandato social [a menudo impulsado por la conveniencia económica]. Como se desprende de la experiencia de los países en los que se permite la «muerte médicamente asistida (médica)», el número de personas ingresadas tiende a ampliarse: a los pacientes adultos competentes se suman pacientes cuya capacidad de decisión está mermada, a veces gravemente [pacientes psiquiátricos, niños, ancianos con deterioro cognitivo]. Así, han aumentado los casos de eutanasia involuntaria y de sedación paliativa profunda sin consentimiento. El resultado global es que estamos asistiendo a un resultado contradictorio: en nombre de la autodeterminación, se está estrangulando el ejercicio real de la libertad, especialmente para los más vulnerables; el espacio de autonomía se está erosionando gradualmente.
    
En un momento en que la muerte se acerca, creo que la principal respuesta es la del acompañamiento. Y el primer paso para acompañar es escuchar las preguntas, a menudo muy incómodas, que surgen en esta fase tan delicada. Debemos admitir que no estamos preparados para morir, es más, quizá podríamos decir que cierta superficialidad en la forma de afrontar las cuestiones fundamentales del sentido de la existencia también nos hace no estar preparados para vivir. Sin embargo, permanecer cerca (convertirse en prójimo) nos lleva a cuestionarnos a nosotros mismos. Los acompañantes se ven invadidos por las mismas preguntas que experimentan los acompañados: el sentido de la vida y del sufrimiento, la dignidad, la soledad y el miedo a ser abandonados.
    
Se trata, sin duda, de aliviar el dolor y de promover la cultura de la medicina paliativa, que renuncia a curar y sigue ocupándose de la persona enferma, con todas sus necesidades, y de su familia. Sabemos que así en muchos casos desaparece la demanda de eutanasia; pero no siempre. Y es una cuestión con muchas implicaciones, en la que juegan diversos factores relativos a la culpa, la vergüenza, el dolor, el control, la impotencia. El juego de proyecciones entre el enfermo y el cuidador es muy intrincado: distinguir entre «sufre demasiado» y «sufro demasiado para verle así» no es nada fácil, del mismo modo que es muy exigente tomarse en serio la petición de una relación que ayude a vivir la radical soledad del morir. El acompañamiento en este contexto exige, pues, un gran trabajo sobre uno mismo, no sólo a nivel personal, sino también a nivel social y cultural, sobre el propio ser solidario en la limitación, la separación y el paso de la muerte.
    
En este contexto, no hay que descartar que en nuestra sociedad sea factible una mediación legal que permita la asistencia al suicidio en las condiciones especificadas por la Sentencia 242/2019 del Tribunal Constitucional: la persona debe estar «mantenida en vida mediante tratamiento de soporte vital y afectada por una patología irreversible, fuente de sufrimiento físico o psíquico que considere intolerable, pero plenamente capaz de tomar decisiones libres y conscientes». El proyecto de ley aprobado por la Cámara de Diputados (pero no por el Senado) iba básicamente en este sentido. Personalmente, no practicaría la asistencia al suicidio, pero entiendo que la mediación legal puede ser el mayor bien común concretamente posible en las condiciones en que nos encontramos.
   
Mons. Vincenzo Paglia
En su intervención, donde toda mención a Dios y la Escritura brillan por su ausencia, se observa a boca de cañón que Paglia niega que la Iglesia Católica es Columna y Apoyo de la Verdad (1.ª Timoteo III, 15), sino que sus posiciones teológicas evolucionan con el tiempo y que son apenas una opción entre tantas. Resumido, Paglia reafirma la herejía modernista y el relativismo.
   
A efectos de ilustrar su punto, Paglia trae a colación el tema de la pena de muerte, que Bergoglio había declarado inadmisible, contrariando la doctrina católica al respecto. Posteriormente pasa al tema de la eutanasia presentándola como «un tema de interés común» y del cual se deben tomar decisiones teniendo en cuenta que la vida es simplemente una red de relaciones y roles, usando la coronaplandemia como ejemplo.
  
Hablando del acompañamiento a los enfermos en estado terminal y que optan por el suicidio asistido, en Enero de 2020, refiriéndose al documento «Actitud pastoral sobre la práctica del suicidio asistido» de la Conferencia de Obispos Católicos de Suiza (es de advertir que en el art. 115 del Código Penal suizo, el suicidio asistido está despenalizado siempre que sea por razones «no egoístas»), en el cual se establece que el agente pastoral debe retirarse de la habitación, no asistir al paciente mientras el pentobarbital hace efecto, y hasta negarle los últimos ritos, Paglia dijo: «Acompañar o coger de la mano a alguien que está muriendo es un deber de todo creyente. Nadie puede ser abandonado, incluso si estamos en contra del suicidio asistido».
  
Finalmente, Paglia dice que el suicidio asistido debe ser ley, y cita el proyecto de ley que se debatía en el Parlamento italiano, luego de la sentencia 242/2019 del 25 de Septiembre de 2019 por el Tribunal Constitucional sobre el “caso Marco Cappato-Fabio Antoniani” (Fabio Antoniani sufrió en 2014 un accidente de tráfico que lo dejó tetrapléjico, ciego y con fuertes dolores, y viajó a Suiza acompañado del activista pro-eutanasia y miembro del Partido Radical Marco Cappato para practicarse la eutanasia allá), que declaró inexequible el artículo 580 del Código Penal en el caso que la persona que solicite el suicidio asistido esté «mantenida en vida mediante tratamiento de soporte vital y afectada por una patología irreversible, fuente de sufrimiento físico o psíquico que considere intolerable, pero plenamente capaz de tomar decisiones libres y conscientes».
  
Paglia dice que, ante el actual estado de cosas en Italia, legalizar el suicidio asistido sería la solución que más ayuda al «bien común». Bueno, entonces según su planteamiento pagliano, la «Aktion T4», el programa de eutanasia de la Alemania nazi que mató entre 275.000 y 300.000 enfermos mentales y personas en discapacidad recluidas en hospitales y asilos bajo el concepto que era una «vida indigna de ser vivida», era una medida en pro del «bien común» de la raza aria y de la nación alemana (su contemporánea, la Aktion 14f13, no lo fue tanto: simplemente, si los prisioneros no podían trabajar en el campo de concentración, los mataban en la cámara de gas –de hecho, 14f13 significaba “muerte en el campo de concentración por la cámara de gas” en el código de las SS–). Programa que fue enérgicamente condenado por el cardenal Clemente Augusto von Galen en su sermón del 3 de Agosto de 1941:
«¿Tenemos tú y yo derecho a vivir sólo mientras seamos “productivos”, sólo mientras seamos considerados como tales?
  
Pobres de nosotros si se llega a aceptar como principio fundamental que está permitido matar a las personas “improductivas”; ¡pobres de nosotros, cuando seamos viejos y débiles! Si está permitido matar a las personas “improductivas”, entonces, ¡pobres de los inválidos, que habiendo entregado sus fuerzas, sus huesos sanos a los procesos de la producción, quedaron ahí mismo inválidos! Si se puede eliminar violentamente a nuestros prójimos improductivos, entonces, ¡pobres de nuestros valientes soldados que regresan del campo de batalla como inválidos, y gravemente heridos!
     
Cuando se comienza a aceptar que los hombres tienen derecho a matar vidas “improductivas” –y cuando esto sucede con pobres e indefensos enfermos mentales–, entonces se despenaliza básicamente el crimen frente a todos los que puedan parecer improductivos, es decir, los enfermos incurables, los inválidos imposibilitados de trabajar, los inválidos a causa de las guerras o de accidentes laborales, y todos nosotros cuando seamos ancianos y débiles, y por lo mismo incapaces de producir. Entonces sólo se necesita una orden secreta diciendo que lo que se decide respecto de los enfermos mentales hay que extenderlo a todos los otros improductivos, ya sean ellos enfermos del pulmón incurables, ancianos débiles, inválidos por causas de su trabajo, soldados gravemente heridos en la guerra. Entonces ninguno de nosotros, nadie, puede estar seguro de poder seguir viviendo. Cualquier comisión está facultada para ponernos en la lista de los improductivos, juzgándonos indignos de vivir, porque nuestra vida ya no vale nada. ¡Y ninguna policía podrá protegernos, y ningún tribunal se encargará del crimen buscando y castigando a los asesinos!
  
Si es así, ¿quién puede seguir confiando en los médicos? Tal vez ellos declaran al enfermo como “improductivo” y reciben la orden de matarlo. No podemos imaginarnos en qué medida se corromperán las costumbres, en qué medida va a crecer la desconfianza entre las personas, incluso en las familias, si se tolera esta práctica espantosa, si se la acepta y se la lleva a cabo. ¡Ay de las personas, ay de nuestro pueblo alemán si se viola el santo mandamiento de Dios: ”No matarás”, proclamado por Él como nuestro Dios y Creador e inscrito en la conciencia de los hombres en la teofanía del Sinaí, y si esta violación se tolera y se practica impunemente!
   
[…]
   
“¡No matarás!”. Dios ha escrito este mandamiento en la conciencia de los hombres mucho antes de que un código penal amenazara el crimen con la pena máxima, mucho antes de que la fiscalía estatal y los tribunales investigaran y castigaran el crimen. Caín, quien mató a su hermano Abel, fue declarado criminal mucho antes de que existieran la institución del estado y de los tribunales. Y él, acosado por su propia conciencia, reconoció: “Mi falta es más grande que el perdón que yo pudiera obtener… todo el que me encuentre me matará por criminal” (Gén. 4, 13).
 
“¡No matarás!” Este mandamiento de Dios, el único Señor que posee el derecho de decidir acerca de la vida y de la muerte, ha sido inscrito en el corazón de los hombres desde el principio, muchísimo antes de que el mismo Dios les anunciara a los hijos de Israel en el Sinaí su código moral con esas breves sentencias lapidarias, grabadas en la piedra, que la Biblia ha conservado, que nosotros aprendimos en el catecismo siendo todavía niños».
Tanta fue la polémica que la Academia contra (que no para) la Vida salió a defender a su presidente con el siguiente comunicado:
   

TRADUCCIÓN
En relación con el discurso de Mons. Vincenzo Paglia, Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, pronunciado el miércoles 19 de abril en el Festival Internacional de Periodismo de Perusa, y con respecto a las interpretaciones incorrectas del pensamiento de Mons. Paglia, la Oficina de Prensa de la Pontificia Academia para la Vida especifica lo siguiente.
   
Mons. Vincenzo Paglia, Presidente de la Academia Pontificia para la Vida, reitera su «no» a la eutanasia y al suicidio asistido, en pleno apego al Magisterio.
    
En su discurso, en el que abordó todo el tema del final de la vida, Monseñor Paglia finalmente mencionó, sin desarrollarlo, la Sentencia del Tribunal Constitucional italiano 242/2019 y la situación específica italiana. El Tribunal Constitucional confirma el suicidio asistido como delito. Luego enumera cuatro condiciones específicas y particulares en las que se despenaliza el delito. En este contexto preciso y específico, Monseñor Paglia explicó que a su juicio es posible una «mediación jurídica» (ciertamente no moral) en el sentido señalado por la Sentencia, manteniendo el delito y las condiciones en que se despenaliza, ya que el mismo Tribunal Constitucional pidió al Parlamento que legisle. Para monseñor Paglia es importante que la Sentencia afirme que el delito sigue siendo el mismo y no está abolido. Cualquier otra consideración es engañosa.
   
Ciudad del Vaticano, 24 de Abril de 2023
En una palabra: «todo es un gran mal entendido». Sin embargo, NO LO ES. No es la primera vez que Paglia ha usado tácticas del libro de jugadas de propaganda (que también es seguido por la Oligarquía y por Bergoglio):
  1. Producir un escándalo propagando el mal.
  2. Apaciguar el escándalo alegando haber sido «mal entendido».
  3. Reforzar el mal con distinciones fraudulentas.
  4. Así, se acostumbra al público al mal.
Sr. Paglia, y adláteres de su Academia: la Sagrada Escritura y la Iglesia Católica condenan el suicidio (sea hecho por propia mano o asistido por un tercero), como un acto contra el 5.º Mandamiento de la Ley de Dios, y un acto de desconfianza frente a Su providencia. Además, la misma razón natural lo rechaza al ser un producto de desesperación y señal de poca paciencia ante el sufrimiento y la contrariedad. Y ante ello, las opiniones vuestras no tienen ningún valor. Punto.
  
Un dato final: un 24 de Abril, del año 1870, el Concilio Vaticano presidido por el Papa Pío IX promulgó la constitución dogmática “Dei Fílius” sobre la Fe Católica. Esta Constitución, en su último canon sobre la Fe y la Razón, dice:
«Si quis dixérit, fíeri posse, ut dogmátibus ab Ecclésia propósitis, aliquándo secúndum progréssum sciéntiæ sensus tribuéndus sit álius ab eo, quem intelléxit et intélligit Ecclésia; anathéma sit» [Si alguno dijere que es posible que en algún momento, dado el avance del conocimiento, pueda asignarse a los dogmas propuestos por la Iglesia un sentido distinto de aquel que la misma Iglesia ha entendido y entiende: sea anatema].

LOS JUDÍOS DETRÁS DEL GENOCIDIO ARMENIO

Traducción del artículo publicado en inglés por Nathanael Kapner en REAL JEWS NEWS el 9 de Diciembre de 2007.

Como de costumbre, los negocios son una fuerza especialmente poderosa cuando judíos como los Rothschild manejan un negocio petrolero. La banca es el principal fuerte de la casa judía Rothschild. Pero las materias primas (especialmente el petróleo) son dinero en el banco.
    
El movimiento de los Jóvenes Turcos, alias Comité de Unión y Progreso, surgió por el interés de los Rothschild por el petróleo en el área del Mar Negro del Imperio otomano a fines del siglo XIX. “Crear estabilidad” en un terreno incendiario era necesario para la nueva empresa petrolera en Bakú de los Rothschild. La “inestabilidad” de la prominencia financiera e intelectual de los cristianos armenios en el área no era “buena para el negocio”

Así, judíos de Tesalónica (los judíos eran la mayoría de la población de la ciudad) seleccionados, y agitadores extranjeros como el sionista ruso Vladímir Jabotinsky (editor del periódico de los Jóvenes Turcos) eran lo que los Rothschild necesitaban para acabar con la fuente de esa inestabilidad, los cristianos armenios.
  
Ahora, los sionistas Jóvenes Turcos (que buscaban destruir el Imperio otomano a fin de obtener Palestina) y la Casa de Rothschild (que necesitaban una Turquía controlada por los judíos y la hegemonía sobre todo el Medio Oriente) podían trabajar juntos. Esto significaba financiamiento para los judíos Jóvenes Turcos, y subversivos revolucionarios para los Rothschild.
  
TRASFONDO CULTURAL DE LOS JUDÍOS
  • 1680: Sabbatai Zvi, un judío turco, se proclamó el Mesías judío en Tesalónica. Después de amasar miles de judíos como seguidores, los lideró a un éxodo sionista a Palestina. En el camino decidió convertirse en musulmán. Muchos de sus seguidores vieron esto como plan divino y también se convirtieron en musulmanes.
  • 1716: Liderados por Baruchya Russo, un sucesor de Sabbatai Zvi, un grupo de seguidores de Zvi forma un grupo denominado “Dönmeh” en Tesalónica. A comienzos de 1900, los dönmeh eran cientos de miles. Ellos eran conocidos como “criptojudíos” porque si bien aparecían exteriormente como musulmanes, todavía eran judíos siguiendo las costumbres de la Cábala judía que enseñó Sabbatai Zvi. Ellos continúan en su ferviente (todavía secreta) visión sionista.
  • 1860: El judío sionista húngaro Arminius Vámbéry se convierte en consejero del sultán Abdül Mecit mientras secretamente trabaja como un agente para Lord Palmerston de la Oficina Extranjera británica. Vámbéry intenta crear un acuerdo entre el líder sionista Theodore Herzl y el sultán Abdül Mecit sobre la creación de Israel, pero fracasa.
  • 1891: De los dönmeh se forma un grupo político sionista llamado “Comité de Unión y Progreso”, posteriormente llamado “Jóvenes turcos”. El grupo es encabezado por un judío masón llamado Emmanuel Carasso, quien organiza el “Comité de Unión y Progreso secreto” en Ginebra con la ayuda de los Rothschild.
  • 1895-1896: Los judíos sefardíes de Tesalónica junto con los turcos masacran a los cristianos armenios en Estambul.
  • 1902 & 1907: Se reúnen en París dos congresos de los Jóvenes Turcos para planear, preparar y efectuar la penetración del ejército del sultán llevando al golpe militar de 1908.
  • 1908: Se rebelan los Jóvenes Turcos y fuerzan a la sumisión al sultán Abdül Hamid II.
  • 1909: Los judíos Jóvenes Turcos violan, torturan y matan a más de 100.000 armenios en la ciudad de Adana (también conocida como Cilicia).
  • 1914: Los judíos de los Jóvenes Turcos crean el alzamiento, tumulto y refuerzan al asesino pagado serbio Gavrilo Princip, lo que llevó a la I Guerra Mundial.
  • 1915: El Holocausto Armenio diseñado por los líderes judíos de los Jóvenes Turcos deja 1,5 millones de cristianos armenios famélicos, torturados y asesinados.
  • 1918: El judío Mustafá Kemal “Ataturk” asciende al liderazgo.
  • 1920: Los judíos bolcheviques rusos suministran a Ataturk con 10 millones de rublos de oro, 45.000 rifles, y 300 ametralladoras con munición.
  • 1921: Ataturk ocupa el puerto de Batu junto a los judíos bolcheviques rusos, cediéndolo a los bolcheviques cinco días después. Los Rothschild están encantados.
  • 1922: Los judíos kemalistas orquestan el incendio de Esmirna resultando en la “limpieza étnica” de más de 100.000 cristianos armenios y griegos que fueron torturados, famélicos, violados y muertos.
   
«Poco después de la revolución en Julio de 1908, pronto se supo que muchos de los miembros importantes de los Jóvenes Turcos eran francmasones. Se notó que judíos de todos los colores, nativos y extranjeros, apoyaban entusiastas la nueva dispensación, hasta que, como muchos turcos lo expresaron, cada judío se convirtió en un potencial espía de los Jóvenes Turcos. Los turcos comenzaron a remarcar que el movimiento era una Revolución más judía que turca» (Sir Gerald Lowther, embajador británico ante el Imperio otomano, Carta a Sir Charles Harding, 29 de Mayo de 1910).

ASESINOS JUDÍOS CONOCIDOS COMO “JÓVENES TURCOS”
   
  
  1. Emmanuel Carasso alias Emanuel Carasu: Funcionario de la B’nai B’rith de origen judeoitaliano. Gran maestro de la Logia masónica “Macedonia Risorta” en Salonika (Tesalónica, en Grecia); estableció el Comité “secreto” de Unión y Progreso en Salónica en 1890. Fundó a los Jóvenes Turcos; y encabezó la delegación que le dijo al sultán Abdul Hamid II el 27 de Abril de 1909 en el Palacio de Yıldız que «La nación lo ha removido de su cargo», y montó a Mehmed V (Reşad Effendi) como sultán marioneta. Controlando los alimentos en Constantinopla durante la I Guerra Mundial, amasó una fortuna de dos millones de liras turcas (que le fue confiscada después de la guerra) mientras la gente moría de hambre. Luego de caer en desgracia ante Atatürk, se exilió en Italia, donde murió.
  2. Mehmed Talat Pasha (1874-1921): Se pensaba que era turco, pero en realidad era un judío dönmeh. Ministro del Interior de Turquía durante la I Guerra Mundial; miembro de la logia masónica de Carasso y Gran Maestro de los Masones de rito escocés en Turquía; arquitecto jefe del Holocausto armenio y director de deportaciones. Él escribió: «Continuando la deportación de los armenios a sus destinos durante el frío intenso, nosotros aseguramos su descanso eterno».
  3. Mehmet Djavid Bey: Judío dönmeh. Ministro de finanzas de Talaat; consiguió con los Rothschild finanzas para la revolución en Turquía; Atatürk lo asesinó al percibirlo como posible rival.
  4. Messim Russo: Asistente de Djavid Bey, y jefe de gabinete.
  5. Ibrahim Refik Bey, alias Refik Saydam Bey: Editor del diario de los Jóvenes Turcos “Prensa Revolucionaria”; fue Primer ministro de Turquía desde 1939 hasta su muerte en 1942.
  6. Vladímir Eugeniévich (Ze’ev) Jabotinsky: Sionista ruso que se mudó a Turquía en 1908. Apoyado por la B’nai B’rith de Londres y el millonario sionista neerlandés Jacobus Henricus Kann (יעקובוס הנריקוס קאן); editor del diario “La jeune Turquie” de los Jóvenes Turcos. Luego comenzó el partido político terrorista Irgún en Israel.
  7. Izráil Lázarevich Guélfand, alias Aleksándr Lvóvich Parvus: Enlace finaciero para los Rothschild de la revolución de los Jóvenes Turcos; editor de “Türk Yurdu” (La Patria Turca).
  8. Mustafá Kamal Pachá “Atatürk” (1881-1938): Judío de origen sefardí (español). Atatürk asistió junto con Djavid Bey a la escuela primaria conocida como Şemsi Effendi dirigida por el judío Simón Zvi. Se convirtió en el primer presidente de Turquía en 1923. Cuando Hitler subió al poder en 1933, más de 12.000 judíos fueron recibidos en Turquía por Atatürk.

EL JUDÍO ABE FOXMAN DE LA LIGA ANTIDIFAMATORIA NIEGA EL HOLOCAUSTO ARMENIO

Por muchos años, la Liga Antifamatoria judía y ahora su director, Abraham Foxman, rehúsan reconocer que las masacres de 1,5 millones de armenios entre 1915 y 1923 constituyeron genocidio. Los judíos simplementre no quieren compartir su estátus de la denominada “raza mártir” con nadie. Y además, a los judíos no les gusta ser señalados por sus crímenes. Si alguno lo hace, ¡inmediatamente es señalado de “Antisemita”!

Foxman reiteró la oposición de la ADL al reconocimiento formal por los Estados Unidos del Holocausto Armenio, calificando a una propuesta de resolución congresual “una diversión contraproducente”. Esta posición es inconsistente con la declaración misional de la ADL de “asegurar la justicia y el trato justo a todos los ciudadanos por igual”.

Pero al judío “Abe” Foxman y su organización racista ADL no les importa ningún otro grupo étnico sino el suyo propio. Y ellos mentirán y suprimirán todo hecho histórico (y todo hecho histórico que incrimine a los judíos) del Holocausto armenio y el rol que los judíos tuvieron en él. Foxman todos los judíos hacen esto para perpetuar su imagen de “víctimas inocentes”.

NO PODEMOS PERMITIR QUE LOS JUDÍOS continúen suprimiendo de los hechos históricos que incriminan a los judíos. “Abe” Foxman y sus amigos racistas judíos aman ver arrojados a la cárcel a los historiadores revisionistas por cuestionar los detalles del Holocausto judío en Alemania. ¡Pero son Foxman y el resto de censores judíos los que deberían ser arrojados a la cárcel por negar el Holocausto armenio! ¿Por qué los judíos acostumbran usar constantemente un doble rasero? ¿No estamos hartos de eso, y de todos estos judíos por ese asunto actual?

Yo, por mi parte, el hermano Nathanael Kapner, exjudío y ahora cristiano ortodoxo, haré todo lo posible por desenmascarar a los judíos. Pues los judíos no son víctimas inocentes de persecución, sino que han provocado represalias contra ellos a lo largo de su historia de “errancia por las naciones”.

De hecho, los judíos son los perpetradores más feroces de crímenes racistas que el mundo haya conocido. Y el Holocausto armenio, del que son responsables, es un claro ejemplo de sus crímenes racistas judíos.

Hermano Nathanael.
Evanagelista callejero.
  
Fuentes:
  • Jack Manuelian, The Founding Fathers of Modern Turkey (Los Padres fundadores de la Turquía moderna).
  • Diario Times de Londres, The Armenian Massacres (Las masacres armenias).
  • Joseph Brewda, Young Turks To Control Middle East (Los Jóvenes Turcos al control de Medio Oriente.
  • Christopher Jon Bjerknes, Jewish Racism (Racismo judío).
  • Documentos, fotos e historia de la masacre armenia por los Jóvenes Turcos.
  • Jacob M. Landau, The Zionist Jews who founded the idea of Turkish Nationalism (Los judíos sionistas que fundaron la idea del nacionalismo turco); Revista National Geographic, edición de Septiembre de 1916, Tesalónica.
  • Yair Auron, The Banality Of Indifference: Zionism & the Armenian Genocide (La banalidad de la indiferencia: el sionismo y el genocidio armenio).
  • Richard Davey, The Sultan and his Subjects (El sultán y sus súbditos).
  • Arnold S. Leese, The Real Jew - A Lesson From Turkey (El verdadero judío ‐ Una lección de Turquía).
  • Grant Richards, The Cause of The World’s Unrest (La causa de la agitación mundial).
  • Dr. Harry Stürmer, Two War Years in Constantinople (Dos años de guerra en Constantinopla).
  • Andrew Mango, Attaturk (Ataturk).
  • Clifford Shack, The Armenian & Jewish Genocide Project that Eliminated the Ethnic Conflict (El proyecto de genocidio armenio y judío que eliminó el conflicto étnico).
  • Joseph Hantman, The Turkish-Israeli Connection and Its Jewish Roots (La conexión turco-israelí y sus raíces judías).
  • Hillel Halkin, Attaturk’s Turkey Overturned (La Turquía de Ataturk revolucionada).
  • Carroll Quigley, Tragedy & Hope (Tragedia y Esperanza).