jueves, 27 de julio de 2017

ORACIÓN PARA LOS TIEMPOS DE TRIBULACIÓN, POR EL PADRE BENJAMÍN CAMPOS

Tomado de RADIO CRISTIANDAD
  
¡Oh Señor y Redentor nuestro!, que prometiste no romper la caña cascada, sino escuchar a todo pecador arrepentido: llenos de confusión acudimos a Tí en la presente tribulación. Hemos pecado, nos hemos olvidado de Tí, nos hemos apartado de tus mandamientos; hemos sido ingratos a tantos beneficios tuyos. Reconocemos que nos castigas justamente y que merecemos mucho más de lo que nos afliges. Pero hoy, arrepentidos, acudimos a Tí, invocando tu Santo Nombre y tu Título de Redentor. Mira cómo nos dispersa y desgarra a nosotros, tu grey, el lobo de la impiedad, el cual no se detiene ante tus altares: profana hasta burlar tus planes de amor sintetizados en tu Augusto Sacramento. Ten piedad de nosotros, reafirma nuestra fe, sostén nuestros deseos de serte fieles. No queremos ser espinas que te hieran. Pon en nuestra frente tu señal para estar entre los que Te bendicen. Te lo pedimos por la Virgen Santísima, tu Madre y Nuestra Madre, que por su intercesión, no desecharás nuestra petición. Permítenos decir con San Pedro: «¡Señor, Tú sabes que te amamos!»
  
El P. Benjamín Campos SJ fue, junto con el P. Joaquín Sáenz Arriaga, de los primeros sacerdotes en México que rechazó el Novus Ordo Missæ de Pablo VI. Sostuvo una lucha incansable por defender la Santa Misa de siempre y la verdadera doctrina Cristiana hasta su muerte. Sufrió muchos ataques y persecuciones por esta causa. Su padre, Francisco Campos, fue Cristero y entregó su vida en esa lucha. El P. Campos, crítico de los acuerdos entre la Jerarquía eclesiástica y el gobierno masón, fue además compañero de estudios y gran amigo del P. Miguel Pro, sacerdote mártir durante la Cristiada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está prohibida.