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martes, 8 de octubre de 2024

LA FSSPX PIERDE OTRO OBISPO


A las 22:08h de hoy 8 de Octubre de 2024 falleció el obispo Bernard Tissier de Mallerais, consecuencia de una hemorragia interna y trauma craneo-encefálico severo producto de una caída sufrida la mañana del 28 de Septiembre en el Seminario San Pío X de Écône (Suiza), donde residía desde 2012.

Mons. Tissier de Mallerais nació el 14 de septiembre de 1945 en Sallanches (Francia), segundo de los cuatro hijos del ingeniero Jacques Tissier de Mallerais Nöel y Colette Marie Caroline Goussault.

Obtuvo una maestría en biología y se unió a Monseñor Marcel Lefebvre en Friburgo en Octubre de 1969 para ayudar a fundar la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, cuyo Secretario general fue entre 1984 y 1996. Recibió el Orden Sacerdotal el 29 de Junio de 1975, y pasó a ser profesor, vicerrector y rector del Seminario San Pío X de Écône hasta 1983, cuando fue nombrado capellán del noviciado de las Hermanas de San Pío X por un año.
    
Junto a Bernard Fellay, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta fue consagrado obispo el 30 de Junio de 1988. El 28 de Julio de 1991, consagró obispo a Licinio Rangel para la Unión Sacerdotal San Juan María Vianney (los Padres de Campos), después de la muerte de Mons. Antonio de Castro Mayer (diez años después, Licinio y los Padres de Campos defeccionaron a la Secta Deuterovaticana); y el 25 de Junio de 2005 ordenó sacerdote al polaco Rafał Trytek (actualmente perteneciente al Instituto Católico Romano de Mons. Donald Sanborn).
   
Dirigió desde 1991 la Comisión Canónica San Carlos Borromeo (el tribunal canónico de la FSSPX), y fue autor de la biografía Marcel Lefebvre: Una vida (traducida al español como Marcel Lefebvre: La biografía) en 2002, y La extraña teología de Benedicto XVI en 2012 (aún no traducida al español; en inglés fue traducida como La fe en peligro por la razón: La hermenéutica de Benedicto XVI).
  
Mons. Tissier de Mallerais fue uno de los mayores críticos del Vaticano II acusándolo de ser una conspiración masónica ruptura con la doctrina tradicional de la Iglesia, por lo que rechazaba la hermenéutica de la continuidad que Ratzinger abanderó por su adhesión al kantianismo y dijo que no habría acuerdo con Roma si esta no se convertía al catolicismo. Además, propugnó por el establecimiento del orden social católico, rechazando el actual proceso de islamización de Europa.
  
Con su muerte (y la expulsión de Williamson doce años atrás por cuestionar el denominado Holocausto), la FSSPX queda con solo dos obispos: Bernard Fellay y Alfonso de Galarreta, y las presiones para una nueva consagración episcopal aumentan.
Deus, qui inter apostólicos Sacerdótes fámulo tuo Bernárdo pontificáli fecísti dignitáte vigére: præsta, quǽsumus; ut eórum quoque perpétuo aggregéntur consórtio. Per Christum Dóminum nostrum (Oh Dios, quisiste elevar a tu siervo Bernardo a la dignidad Episcopal, escogiéndolo y poniéndolo en el número de los Sacerdotes Apostólicos, te suplicamos el que hagas goce también de su compañía en tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor). Amen. [Misal Romano tradicional, Oración por un obispo difunto].

martes, 6 de noviembre de 2012

"LA VIRGEN NO BENDIJO EL ACUERDO", POR Mons. BERNARD TISSIER DE MALLERAIS

Conferencia dada por Mons. Bernard Tissier de Mallerais el 16 de Septiembre en el Priorato San Luis María Grignon de Montfort (FSSPX) en Gastines (Francia).

 Mons. Bernard Tissier de Mallerais, FSSPX

«Monseñor Lefebvre ha transmitido todo lo que él recibió. Toda la herencia del Padre Le Floc’h del seminario, toda su experiencia, la ha transmitido a la Fraternidad y ésta continuará a condición de que continuemos con el mismo espíritu de combate.

No es cuestión de dejar las armas en plena batalla, nosotros no iremos a buscar el armisticio durante el furor de la guerra: con Asís 3 el año pasado, con la beatificación del falso bienaventurado el Papa Juan Pablo II. Una falsedad, una falsa beatificación. Y la exigencia que sin cesar hace el Papa Benedicto XVI de aceptar el Concilio y las reformas del Magisterio Pos-conciliar. Lo dice sin cesar. Le dijo a Monseñor Fellay en la audiencia que le concedió en el 2005: Para ser católico hay que aceptar el Concilio y sus reformas y el magisterio Conciliar. Esto es del dominio público porque Monseñor Fellay dió una entrevista después explicando lo que sucedió.

La guerra entre la Roma conciliar y la Tradición Católica se recrudeció desde 2011

Y he aquí que en el 2012, seis años después, el Papa volvió a estar en contacto con nosotros para proponer una solución, una prelatura personal que Monseñor Lefebvre ya había propuesto al cardenal Gagnon. En esta iniciativa Monseñor Lefebvre dijo: 
"Si ustedes nos conceden un obispo, nosotros podríamos hacer una prelatura personal de la FSSPX que incluiría a las comunidades amigas: Los Dominicos, los Capuchinos, los Benedictinos… toda la familia de la tradición".

Visiblemente, en 1988 la Santísima Virgen no quiso eso, porque en el espacio de una noche se terminó, el 5 de mayo Monseñor Lefebvre había firmado y el 6 de mayo por la mañana se terminó. El acuerdo de 1988 no duró mas que 10 horas.

Pues bien, el acuerdo imaginado en 2011-2012 ha durado seis meses, no fue bendecido por la Santísima Virgen. (Rezamos rosarios y rosarios y continuamos haciéndolo, eso está muy bien) pero la Santísima Virgen no apoyó esta idea visiblemente. Esta idea no caminó, porque el 30 de junio (esto es un secreto que les revelo pero será hecho público), el 30 de junio de 2012 el Papa escribió de su blanca mano una carta a nuestro superior general, Monseñor Fellay, firmada por su mano: 
“Yo le confirmo efectivamente, para ser verdaderamente reintegrados en la Iglesia (pasemos de la expresión) hay que aceptar verdaderamente el Concilio Vaticano II y el magisterio pos-conciliar”.

Esto por principio es una interrupción, porque esto no podemos aceptarlo; nosotros no lo firmaremos. Podemos precisar que como el Concilio es tan vasto, se pueden encontrar buenas cosas, pero estas no son las esenciales en el Concilio.

El Concilio debe ser analizado en tres documentos: La libertad religiosa, el ecumenismo y la colegialidad.

  • La colegialidad que destruye el poder del Papa que ya no osa resistir a las conferencias episcopales, que destruye el poder de los obispos que ya no osan resistir al consejo episcopal, que destruye el poder de los curas que ya no osan resistir al consejo parroquial y a los laicos en sus parroquias.  
  • El ecumenismo que respeta los valores de salvación en las falsas religiones y del protestantismo, cosas falsas… 
  • Y después la libertad religiosa que permite gustosamente construir mezquitas en nuestros países…

Evidentemente, esto no podemos firmarlo. Desde el hecho que se nos pide firmarlo, los acuerdos no prosperan. Yo diría que sobre este punto NO HAY ACUERDO Y NO LO HABRÁ.

Esto es todo lo que puedo decirles, yo no pienso que Roma nos vaya a soltar. Roma modernista regresará al contacto cercano con nosotros, es inevitable. Están decididos, son perseverantes, nos quieren llevar al concilio, entonces recemos.

Personalmente, yo nunca firmaría cosas como esa, es claro.

Yo no aceptaría decir que la nueva misa es legítima o lícita, yo diría que es frecuentemente inválida como decía Monseñor Lefebvre.

La nueva misa (Novus Ordo Missae) es inválida. Aún más, es CONTRA DIOS

Jamás aceptaría decir: «El concilio, si se interpreta bien, podríamos todavía hacerlo coincidir con la Tradición, podríamos encontrarle un sentido aceptable” Jamás aceptaría decirlo. Sería una mentira, no se permite decir mentiras, aunque se trate de salvar a la Iglesia.

Yo les digo lo que yo pienso. Yo pienso que ustedes no deben tener miedo porque yo no estoy solo en pensar de este modo en la Fraternidad.

Tengamos confianza en la Santísima Virgen que nos ha librado de un muy mal paso, es verdad. Este año nos ha librado de ese mal paso, ella no ha querido esta historia del acuerdo, a saber, que fuéramos a Roma para someternos a las autoridades conciliares. Ciertamente ellos son la autoridad en la Iglesia, el Papa es papa, sucesor de Pedro, pero también es el representante de este sistema de Iglesia que paraliza la Iglesia, que envenena la Iglesia, que cubre toda la Iglesia, lo que llamamos la Iglesia conciliar por comodidad de lenguaje.

No es otra Iglesia, es un nuevo tipo de Iglesia, es una nueva religión que ha penetrado en la Iglesia Católica, sostenida por los papas y toda la jerarquía, todos los obispos, salvo excepciones rarísimas.


Tras el Concilio Vaticano II, se debe hablar de dos iglesias: la Iglesia Católica (que conservó el Dogma de la Fe); y la Iglesia Conciliar (que naufragó en la herejía)

¿Cómo quieren que nos sometamos a tal jerarquía? Hubiera sido imposible colaborar, hubiera sido una colaboración de pacotilla, una mentira. Nunca hubiéramos podido colaborar, hubiéramos sido perseguidos sin cesar, amenazados por estos obispos y por Roma. ¿Cómo se puede sobrevivir a tales condiciones? Con la obligación de firmar un texto, un texto mentiroso, eso No!

Esa es mi determinación como Obispo de la Fraternidad, y pienso que es la determinación de todo el mundo.

Hubo ese capítulo general en el cual nos reunimos en el mes de julio, en donde tomamos decisiones muy dulces, suaves, como se dice. A saber, presentar a Roma tales obstáculos que Roma ya no ose fastidiarnos, poner condiciones prácticamente irrealizables para impedir que nos hagan nuevas proposiciones.

Pero el demonio es muy malo, creo que volverán al ataque, yo me preparo también para defendernos y la Fraternidad también se defenderá.

Monseñor Fellay nos presentó esto en Ecône, en el retiro sacerdotal y puedo decirles confidencialmente, que nos ha dado palabras un poco consoladoras cuando menos. Esto es lo que puedo decirles, un poco consoladoras y alentadoras.

"Si sigues a María no equivocarás el camino de la salvación." (San Bernardo)

Sobre esto, tengamos confianza en la Virgen Inmaculada, Inmaculada en su Fe, como dijo San Pio X. Ella podrá conservarnos íntegros y preservarnos éste espíritu de combate que es el espíritu de la FSSPX. El espíritu de combate por la fe, por la Misa, por el sacerdocio y por Cristo Rey.

Gracias”.