lunes, 1 de junio de 2026

POR UNA BRECHA, IRRUMPE POLICÍA RUMANA EN MONASTERIO PREMONSTRATENSE


Una disputa de propiedad entre el monasterio premonstratense de San Esteban de Váradhegyfok y la ciudad de Nagyvárad/Oradea (Rumanía), ha escalado después de que las autoridades locales entraran por la fuerza en el monasterio en la madrugada del miércoles 27 de Mayo. El monasterio católico fue fundado en 1130 por el rey Esteban II de Hungría, en tiempos de San Norberto, fundador de la orden de Premontré.
  
Un vídeo publicado por el monasterio muestra a los agentes de policía en el lugar, montones de escombros y un gran agujero en una pared a través del cual los funcionarios ingresaron a la abadía.
  
  
El abad húngaro Rudolf Anzelm Fejes O. Præm. (“instalado” presbítero el 21 de Abril de 1996 por el obispón József Tempfli) describió la operación como ilegal, diciendo que las autoridades llegaron «como ladrones en la noche» después que un intento de desalojo anterior el 14 de Abril fue frustrado por las protestas de la comunidad húngara local.
  
Según informes locales, desde entonces ha abandonado el monasterio.
  
La administración de la ciudad dice que estaba haciendo cumplir una orden de desalojo existente contra el abad.
  
En el centro de la disputa está la propiedad del complejo monástico y del Gimnasio Premonstratense de Oradea (clausurado por el régimen comunista en 1945, y nacionalizado como Instituto Mihai Eminescu), ambos reclamados por la orden religiosa y el municipio. El edificio de la escuela está a punto de ser renovado por el municipio con 20 millones de euros provenientes de los fondos de la Unión Europea.
   
El incidente ha desencadenado campañas de apoyo al monasterio y ha suscitado críticas de representantes de la comunidad étnica húngara de Rumanía. El Consejo Nacional Húngaro de Transilvania condenó lo que llamó una “ocupación violenta” de la propiedad, argumentando que los métodos utilizados eran una reminiscencia de regímenes autoritarios e incompatibles con las normas europeas.

ORACIÓN ANTES Y DESPUÉS DE LEER EL EVANGELIO


Antea Sancti Evangelii lectionem:
Deus meus, credo et adóro veritátes in cápite mox legéndo conténtas. Da, quǽso, ut meum índuam spíritum in quo prolátæ fúerunt. Státui, tua grátia adjuvánte, concília aut præcépta quæ ibídem habéntur éxequi ac virtútum exémpla imitári. Lóquere, Dómine, quia áudit servus tuus (1. Reg. III, 10). Da mihi intelléctum, et scrutábor legem tuam: et custódiat illam in toto corde meo (Ps. CXVII, 34) [Dios mío, creo y adoro las verdades contenidas en este capítulo que pronto leeré. Os suplico me concedáis revestirme del espíritu con que fueron presentadas. He decidido, con el auxilio de vuestra gracia, cumplir los consejos o preceptos, e imitar los ejemplos de las virtudes contenidos en ellas. Hablad, Señor, que vuestro siervo os escucha (1.ª Re. 3, 10). Concededme inteligencia, para escrutar vuestra ley, y custodiarla de todo corazón (Sal. 118, 34)]. Amen.
  
Postea Sancti Evangelii lectionem:
Deus meus, credo et íterum adóro veritátes in cápite mox lecto conténtas. Fac, quǽso, me eum indúere spíritum in quo prolátæ fúerunt: et concéde quæ ibídem habéntur exémpla virtutum imitári, ac præcépta ex qui váleam. Præsta, quǽsumus Dómine, auxílium grátiæ tuæ: ut quæ Te docénte, faciénda cognóscimus, Te adjuvánte impleámus. Per Christum Dóminum nostrum [Dios mío, creo y adoro nuevamente las verdades contenidas en el capítulo que he leído. Os suplico me hagáis revestirme del espíritu en que fueron presentadas, y concededme que imite los ejemplos de las virtudes contenidos en ella, y los preceptos de los que pueda aprovechar. Os suplicamos, ¡oh Señor!, nos concedáis el auxilio de vuestra gracia, para que, conociendo por cuanto Vos enseñáis, lo que debemos hacer, lo realicemos con vuestra ayuda. Por Jesucristo, nuestro Señor]. Amen.