La diócesis de Palm Beach (Florida, Estrados Unidos) ratificó el 5 de Septiembre la remoción del presbítero hondureño Álex J. Vargas Hernández (foto) como párroco de Santo Tomás Moro en Boynton Beach, informaron medios locales.
“Instalado” presbítero en Agosto de 2002 por el obispón Tomás Andrés (en religión Mauro) Muldoon McNamara OFM († 2024) de Juticalpa (Honduras) meses después de la renuncia del ordinario local Anthony Joseph O’Connell († 2012) luego de confesar haber abusado de varios menores (la misma causa por la que renunció su predecesor Joseph Keith Symons), Vargas Hernández había sido designado párroco en Agosto de 2025, luego de haber sido su administrador parroquial.
Vargas fue apartado provisionalmente del cargo en Junio de 2026, tras denuncias sobre mala conducta sexual, abuso de autoridad y mal manejo de dinero.
La investigación fue ordenada por el obispón de Palm Beach, Manuel de Jesús Rodríguez Pérez SDB, después de que la diócesis trasladara las acusaciones a las autoridades civiles en Junio. No consta, en la información disponible, la apertura de un proceso penal ni la presentación de cargos por parte de la fiscalía.
La diócesis descartó como “no creíble” una acusación de abuso contra un menor.
Como administrador parroquial, fue nombrado el presbítero indio Antony Pulikal, canciller diocesano y moderador de la Curia, que desde Junio estaba remplazando a Vargas.
El caso se inscribe en una serie de procedimientos abiertos por diócesis estadounidenses contra clérigos por conducta impropia con adultos y por gestión de denuncias, además de los relativos a menores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.