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sábado, 28 de octubre de 2023

SERMON DE SAN VICENTE FERRER EN LA FIESTA DE LOS APOSTOLES SAN SIMON Y SAN JUDAS

La solemnidad del oficio de hoy es de los santos apóstoles Simón y Judas. Este Judas no es el traidor, pues del traidor no celebran fiesta los cristianos, sino los demonios del infierno. Este Judas es Tadeo, santo, bueno, apóstol de Jesucristo. Si Dios quiere, tendremos buenas instrucciones, derivadas de su Vida y santidad. Saludemos antes a la Virgen María: Ave María.
      
2. La frase del tema, tomada de la epístola de hoy, dice que estos dos apóstoles fueron conformes con la imagen del Hijo de Dios. Para entender la expresión hay que decir qué es la imagen del Hijo de Dios. La imagen propia del Hijo de Dios es la vida santa, perfecta y bendita de Jesucristo. Quien conozca la vida santísima de Jesucristo: su encarnación, natividad, vida pública, pasión, resurrección, ascensión, verá que es la imagen propia del Hijo de Dios y no sólo del hijo de María. La imagen de un santo o de una santa nos representa al que quiere significar; la vida de Cristo, devotamente contemplada, nos declara que es el Hijo de Dios eterno. En primer lugar, en su encarnación: por qué fue concebido por una madre virgen, sin obra de varón. Nació de una virgen, que no sufrió dolor, en una noche radiante, pues de su cuerpo salía una claridad mayor que la del sol; grande fué la alegría de los ángeles, que cantaban el Gloria a Dios en las alturas; y puesto en el pesebre, calentado por dos animales, fué adorado por los pastores. La estrella de Oriente y los tres reyes. Los milagros de su vida, su bautismo, en cuya ocasión se abrió el cielo viéndose al Espíritu Santo en forma de paloma, y resonó la voz del Padre: Este es mi Hijo muy amado... La resurrección, la ascensión... Todo ello manifiesta que Jesucristo es el Hijo de Dios eterno. Está claro que la vida de Cristo es la imagen propia del Hijo de Dios.
      
3. Por ello dice el Apóstol, en nombre de los cristianos de buena vida: Todos nosotros, a cara descubierta, contemplamos la gloria del Señor como en un espejo y nos transformamos en la misma imagen (2 Cor. III, 18). Nos transformamos. Pues así como los pintores que quieren copiar alguna imagen la ponen delante de sí y la contemplan para pintarla, del mismo modo los santos ponían ante sí la imagen del Hijo de Dios, la vida de Cristo, y la copiaban, acomodando a ella su propia vida. Primeramente, contemplaban la encarnación, por la que Dios mostró infinita humildad, descendiendo del palacio del cielo a la cárcel de este mundo. Y movidos por esta contemplación, exclamaban: ¡Oh!, ¡cuánto debo humillarme, yo que soy un gusano podrido! Siendo el Señor de todas las cosas, quiso ser pobre; con esta consideración evitaban la avaricia. Pudo elegir otra madre, pero quiso elegir una virgen; al pensar esto evitaban la lujuria. No teniendo pecado alguno, quiso hacer tanta abstinencia que estuvo sin comer durante cuarenta días y cuarenta noches, y toda su vida fue una cuaresma continuada, pues no comía sino una vez al día. Considerando tal cosa y tomando de ello ejemplo, se prevenían contra la gula. Tuvo paciencia extrema; y los santos, llenos de esta consideración, no tenían mala voluntad ni pedían venganza de las injurias. Era varón de gran diligencia, ya que oraba durante casi toda la noche. Oraba de rodillas y con lágrimas en los ojos; iba continuamente de camino, fatigado por la predicación, y todo por nosotros, pues Él nada de esto necesitaba. 
     
De esta imagen de la vida de Cristo deben tomar los cristianos el modelo, copiando su vida con buenas obras. Dice el Apóstol: Todos nosotros, a cara descubierta, contemplamos la gloria del Señor como en un espejo y nos transformamos en la misma imagen (2 Cor. III, 18). La imagen del Hijo de Dios es la vida de Cristo.
      
4. Ahora aparece claro el tema que afirma de estos dos santos: Conformes con la imagen de su Hijo, con la vida de Cristo. Yí encuentro que fueron semejantes en seis cosas: en el cuerpo material, en el alma racional, en las obras virtuosas, en la conducta espiritual, ea la predicación evangélica, en el martirio.
      
Por ser semejantes a Cristo en estas seis cosas dice el tema: Conformes con la imagen de su Hijo.
     
5. En primer lugar, fueron semejantes a la vida de Cristo en el cuerpo material. ¿Por qué fueron más semejantes estos dos que otros? Porque estos eran hijos de María Cleofás, hermana menor de la Virgen María. Santa Ana, madre de la Virgen, tuvo tres hijas. La primera fué la Virgen María, madre de Dios; la segunda, María Cleofás, madre de estos dos apóstoles Simón y Judas; la tercera, María Salomé, madre de Juan Evangelista y de Santiago el Mayor. Ahora bien, los dos más cercanos a Cristo eran Simón y Judas, porque eran hijos de la hermana más próxima a la Virgen. ¡Gran honor! Si un rey se hiciera un vestido de una pieza de tela preciosa, y ordenara a dos soldados que se vistieran de la misma pieza, y a otros dos del fin de la misma, haría más honor a los que concediera vestirse del medio, que a los que concedió vestirse del fin. Esta preciosa escarlata fue Santa Ana, madre de la Virgen. La cabeza de esta pieza fue la Virgen María, de la que tomó Cristo la vestidura de su humanidad. La parte media de la misma fue María Cleofás, de la que se revistieron estos dos apóstoles. Y el final de la pieza fue María Salomé, de la que se vistieron Juan y Santiago. Esta fue la semejanza en el cuerpo material. Por esta semejanza la Escritura les llama no sólo consanguíneos, sino hermanos de Cristo, por su proximidad: Su Madre, ¿no se llama María, y sus hermanos Santiago y Jacobo, Simón y Judas? (Mt. XIII, 55). Conformes a la imagen del Hijo de Dios en el cuerpo material.
     
6. Nosotros podemos tener esta semejanza con Cristo por las virtudes de nuestro cuerpo, y será más excelente que la que tuvieron los dos apóstoles. Esta fué carnal; la nuestra será virtuosa, que es mejor. Nos referimos a la penitencia, de la cual estaba Cristo revestido, pues cuando tenía treinta años aparentaba cuarenta o cincuenta (cf. lo. VIII, 57). Dice la Glosa que, debido a los ayunos, trabajos y aflicciones, parecía de cincuenta años. Si queremos ser semejantes a Él, no nos aflijamos porque no somos hijos de María Cleofás; seamos hijos de otra hermana de la Virgen, que existía antes que María Cleofás; seamos hijos de la penitencia. Cuando la Virgen tenia tres años comenzó a hacer penitencia en el templo. Seamos hijos de esta hermana.
   
7. Aunque Simón y Judas fueran hijos de María Cleofás, hermanos y consanguíneos de Cristo, hubieran sido condenados si no hubieran sido hijos de la penitencia. Se salvaron y santificaron por ser hijos de la penitencia, más bien que por ser hijos de María Cleofás. Lo mismo nos acontecerá a nosotros si hacemos penitencia. De éstos dice el Apóstol: No se avergüenza de llamarlos hermanos a los que hacen penitencia (Hebr, II, 11).
     
8. En segundo lugar, fueron semejantes en el alma racional. Esto es más noble, según veremos a continuación. Cristo tenía cuerpo, alma y divinidad. El alma de Cristo al principio de su creación tuvo tanta ciencia que conocía todo lo pretérito, presente y futuro. Por eso dice David, hablando de Cristo: Señor, tú conoces todas las cosas, las antiguas y las novísimas (Ps. 138, 5).
     
9. También en este aspecto los dos apóstoles fueron muy semejantes a Cristo, pues tuvieron mucha claridad, a través de la cual conocían no solamente las cosas pretéritas, sino también muchas cosas futuras. Después de Pentecostés marcharon a Persia a predicar. El rey de Persia estaba en guerra con el de la India. El de Persia mandaba un capitán a luchar contra los indios, sin haber obtenido respuesta de sus ídolos sobre el suceso de la guerra. Los apóstoles le anunciaron el fin de la guerra y la paz futura.
     
10. En tercer lugar, afirmo que fueron semejantes a la vida de Cristo en sus obras virtuosas. La obra de Cristo está clara: Para esto apareció el Hijo de Dios, para destruir las obras del diablo (1 lo. III, 8). Las obras del diablo son los pecados, las tentaciones, las guerras, las divisiones, etc. Esto fue lo que destruyó Cristo. Y en este aspecto nuestros dos apóstoles fueron muy semejantes a Cristo.
     
Hallaron en Persia dos encantadores, Zaroes y Arfaxar, a los que acudía toda la gente para implorar la salud o para encontrar las cosas perdidas, para pedir auxilio por los hijos, etcétera. Y cuando invocaban a los demonios para que hicieran cuanto pedían, a veces, por permisión divina, se cumplía la petición. Digo por permisión divina, porque los demonios a nadie pueden curar si no es retirando su acción maléfica. Por ejemplo, del mismo modo que si yo fuera invisible y con una aguja os causara dolor en las narices o en las encías; así hacen los demonios, que pueden causar dolor al pecador, permitiéndolo Dios, para que acuda a ellos implorando la salud, para que les preste oídos y se condene al fin. Los apóstoles tuvieron una polémica muy grande contra estos magos, en presencia del rey infiel. Por sus milagros convirtieron al rey. Luego fueron conformes a la imagen del Hijo de Dios.
     
11. Hoy se hacen en el mundo muchas obras diabólicas, y hay algunos que no quieren creerlo. Es cierto que el Señor nos ha creado, y no nosotros. Es obra diabólica el querer deformar lo que Dios ha hecho, como hacen las mujeres cuando se pintan. ¿Sabéis qué injuria se hace a Dios con esto? La misma que harías tú, que no sabes pintar, si quisieras copiar la imagen que el mejor pintor del mundo pintara. Piensa que Dios sabe pintar; y tú, que no sabes, ¿por qué quieres ser de otro modo? A vosotras, mujeres, os ha dado Dios unos pechos grandes, ¿por qué os los apretáis? Os dió ojos pequeños, ¿por qué queréis hacerlos grandes? Si os dió cabellos negros, queréis tenerlos rubios, como la cola de un toro, etc. Por eso cuando rezáis Cristo esconde su cara, porque tenéis la cara del diablo y no la de Cristo. Y si le decís: ¡Señor, soy creatura vuestra!, Él os responderá: ¡Mientes!
     
La mujer casada ha de lavarse y adornarse para no desagradar a su marido. Los maridos no deben permitir a sus esposas que se pinten. Han de decirles: ¿Os pintáis por mí o por otro? Si os pintáis por mí, no lo hacéis cuando estáis en casa, sino cuando salís, etc. La sagrada Escritura amonesta a los esposos y a los padres: No comulguéis con las obras vanas de las tinieblas; antes bien, estigmatizadlas (Eph. V, 11).
     
12. Digo, en cuarto lugar, que fueron semejantes a Cristo en la conducta espiritual. Cristo quiso vivir pobremente en este mundo por amor a los hombres. Conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que, siendo rico, se hizo pobre por amor nuestro, para que vosotros fueseis ricos por su pobreza (2 Cor. VIII, 9).
     
También en esto fueron semejantes a Cristo los dos apóstoles. Después de convertir al rey de Persia y al de Babilonia y a muchos miles de infieles, iban pobremente vestidos. El rey pensó que tales hombres no debían ir vestidos de esa manera, y les ofreció grandes dones y tesoros. Los apóstoles, despreciándolos como estiércol, dijeron: No queremos nada terreno o carnal, sino sólo el amor de Dios y la salvación de las almas. Y con aquel dinero edificaron iglesias y hospitales. Luego fueron semejantes a Cristo en su conducta.
     
13. Esta conducta atañe a los religiosos y a los clérigos y también a los seglares. Los religiosos deben tomar sólo lo estrictamente necesario para vivir, y no recibir nada más, aunque quieran darles. Esta ambición destruyó las Órdenes religiosas, que en un principio comenzaron con tanta pobreza que San Bernardo no comía sino hierbas. Pero después los reyes y príncipes se enamoraron de ellos y les edificaron grandes monasterios, dándoles posesiones y castillos, hasta tal punto que se perdió el espíritu de la religión y llegaron a ser como puercos bien cebados. Para contrarrestar esta decadencia, San Francisco y Santo Domingo fundaron sus Ordenes sin réditos, para que fueran Ordenes mendicantes, y comenzó la devoción de las gentes, edificándoles grandes monasterios. Y ahora también todo se ha perdido. Otro tanto ocurrió con los ermitaños, quienes comenzaron con estrechez, pero luego empezaron a edificar y lo perdieron todo. La pobreza apostólica hay que conservarla como una doncella guarda su virginidad. Los enamorados envían muchos presentes a las doncellas; si alguna los acepta, se convertirá en meretriz. La mujer que quiere vivir castamente no recibe dones, a no ser en calidad de limosna y en caso de necesidad. Sirvamos, pues, a Dios, que nada necesario nos ha de faltar.
     
Los clérigos guárdense de la simonía y recen devotamente su oficio; Dios les proveerá.
     
14. Digo, en quinto lugar, que fueron semejantes a Cristo en la predicación evangélica. Cristo predicaba la penitencia a las gentes. Después de explicar algunos misterios del otro mundo, descendía a la práctica: Vino Jesús... predicando el evangelio de Dios y diciendo: Arrepentios y creed en el Evangelio (Mc. 1, 14-15).
     
También en esto fueron semejantes a Cristo los dos apóstoles. Después que habían convertido muchos infieles, una muchacha joven se enamoró de un hombre, y poco a poco pasaron de las palabras a las obras. La muchacha quedó encinta de aquel joven, y quiso encubrir su pecado. Pero, al llegar la hora de dar a luz, fue descubierta por los gritos de dolor. Queriendo salvar la reputación del joven que con ella había pecado, difamó a un diácono, discípulo de los dos apóstoles, que era santo, casto y devoto. Pero fue librado de la calumnia, porque el niño recién nacido acusó al verdadero padre. Entonces quisieron matar al culpable, pero lo impidieron los apóstoles.
     
15. De aquí podemos sacar dos enseñanzas: una para las doncellas, para que se guarden del amor carnal. Hay muchas que no van a misa, y en este espacio de tiempo se entregan a sus malos amores. La otra enseñanza es que no se debe difamar a nadie, Es presumible que la muchacha de la leyenda se condenara, porque no dió muestras de arrepentimiento. Así como es necesario restituir lo robado, es más necesario aún restituir la fama, porque es un hurto mayor. Mejor es el buen nombre que las muchas riquezas (Prov. XXII, 1). Y San Agustín nos aconseja: "No sea perezosa la lengua en poner el remedio, pues ella fue la que causó las llagas" (Regula).
     
16. Por último, digo que fueron semejantes en la pasión y en el martirio. Cristo quiso morir para atraer los hombres a sí: Cristo murió una vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevarnos a Dios (1 Petr. III, 18). Estos dos apóstoles murieron en la ciudad de Samir, porque por su predicación ganaban a muchos. En esta ciudad se adoraba el sol, en la figura de un ídolo, y decían todos que nada había en el mundo más hermoso ni más provechoso, pues ilumina, calienta y hace fructificar. Los dos apóstoles predicaban contra tal error, demostrando que ni el sol ni la luna ni las estrellas pueden ser adorados; porque aunque la luz y el calor nos vienen del sol o de los astros, no hemos de dar gracias a ellos, sino al Señor. No hay que dar gracias al cirio que arde, sino al que lo encendió. Si el rey os diera una moneda en una bandeja de plata, no hay que darle las gracias a la bandeja, sino al rey. Por tanto, es un error muy craso adorar el sol, la luna o los astros".

jueves, 4 de noviembre de 2021

JUEVES EN HONOR A SAN JUDAS TADEO

Devoción rescatada por Nicolás Catalán González de Valparaíso (Chile).
   
EJERCICIO PIADOSO PARA TODOS LOS JUEVES DEL AÑO AL BIENAVENTURADO SAN JUDAS TADEO, APÓSTOL Y MÁRTIR
   
     
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ORACIÓN
Gloriosísimo San Judas Tadeo, Apóstol de Jesucristo, a quien Dios concedió tal poder sobre todos los elementos de la naturaleza, que vuestros prodigios acompañando a vuestras palabras, convertían a millares a la fe de Jesucristo; haced ¡oh abogado mío!, que sea yo del número de aquellos que, creyendo en el verdadero Dios, no dé jamás oído a los consejos del demonio, ni me deje sorprender de sus asechanzas, sino que poniendo mi confianza en Dios e imitando vuestras virtudes, merezca la eterna bienaventuranza.
    
Ahora se rezarán cinco Padrenuestros, Avemarías y Gloria Patri, con la siguiente jaculatoria:
¡Oh San Judas Tadeo!
Concédeme tu favor,
Y en todas mis desventuras 
Sedme fiel protector.
   
SÚPLICA:
¡Amabilísimo Apóstol San Judas Tadeo!, ya que recibís con amor los homenajes de veneración de vuestros devotos y os inclináis a escuchar y satisfacer sus demandas, acoged benignamente las que ahora os dirijo desde el fondo de mi corazón atribulado: dignaos, gloriosísimo protector mío, mirarme con mirada de compasión; conocéis los trabajos que me agobian y las necesidades que me encuentro. Interceded por mí ante el trono del altísimo para que por vuestros méritos y ruegos  alcance  yo el remedio a todas estas necesidades, especialmente… (Aquí se expresa tal necesidad); y así confiado en vuestra amorosa protección siga el camino de la virtud y santidad y llegue a gozar en vuestra compañía de la gloria del cielo. Así sea.
   
Ahora se rezarán nueve Gloria Patri a la Santísima Trinidad, por las gracias que concedió  al gloriosos San Judas Tadeo.
        
ORACIÓN FINAL:
¡Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo!  Yo os adoro, alabo, glorifico y os doy gracias por todos los beneficios y prerrogativas que habéis concedido a vuestro Apóstol y abogado mío, San Judas Tadeo. Humildemente os suplico, me concedáis por sus méritos el espíritu activo de aquella fe que él enseñó con las palabras e hizo amar con el ejemplo, confirmándola al fin con su propia sangre, Dignaos también, ¡oh Trinidad beatísima!, por intercesión del mismo glorioso Apóstol, preservarme de todos los males e impedimentos que me pueden apartar de vuestro amor y concededme las gracias que en este ejercicio os he pedido, si han de ser para mayor gloria vuestra, honor de mi amabilísimo protector San Judas Tadeo y provecho de mi alma. Así sea.
    
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

jueves, 28 de octubre de 2021

DÍA VEINTIOCHO EN HONOR A SAN JUDAS TADEO

Devoción sacada a la luz por Nicolás Catalán González de Valparaíso, Chile.
    
EJERCICIO DE LOS 28 DE CADA MES A SAN JUDAS TADEO, QUE SE VENERA EN SU SANTUARIO DE LA PARROQUIA DEL CORAZÓN DE MARÍA EN SANTIAGO DE CHILE
    
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ORACIÓN
Poderoso abogado nuestro, San Judas Tadeo, fidelísimo amigo de Jesús, imitador insigne de sus virtudes que por la inocencia de vuestra vida y por vuestra encendida caridad merecisteis ser contado entre sus primeros discípulos que presenciaron y recogieron las más tiernas y divinas confidencias, para poderlas repartir por el mundo en la predicación de su doctrina y en la divulgación de su Evangelio. Cuánto nos alienta veros tan íntimamente unido a Jesús, tan compenetrado de su gloria, tan celador de sus intereses, tan entregado y rendido a su amor y servicio, que en todo vuestro apostolado no tuvisteis más divisa que darlo a conocer; cuánta más confianza despierta en nosotros de veros recorrer los pueblos y ciudades, las provincia y los reinos, rodeado de peligros, y acechado de persecuciones por llevar a reyes y vasallos el nombre de Jesús; cómo sentimos reanimarse nuestro espíritu al divisar las huellas de vuestra vida regadas con vuestros sudores, avaloradas con vuestros sacrificios y enriquecidas con vuestros sufrimientos y sobre todo esmaltadas y enrojecidas con la sangre que por vuestro amor derramasteis. Continuad entre nosotros la obra de vuestro glorioso apostolado, haciéndonos conocer y amar cada día más a Jesús; no os olvidéis del oficio que tuvisteis en la tierra ahora que reináis glorioso en el Cielo; y si no podéis dejar oír vuestra voz, hacednos sentir los efectos de vuestra bondad; multiplicad los milagros de vuestro poder; oíd nuestras necesidades. Ya veis la confianza con que nos llegamos a vuestra presencia para confiároslas angustias del presente y las incertidumbres de nuestro porvenir. Y ya que nuestra fe os aclama abogado y defensor nuestro, alcanzadnos del Señor lo que tan confiadamente recomendamos a vuestra intercesión. Amén.
    
Recurrid confiadamente 
A San Tadeo en las penas
Que de las gracias del cielo
Sus manos siempre están llenas
    
Ahora, con toda la fe y confiadamente que tenemos en la intercesión del Santo Apóstol, expongámosle nuestras necesidades, y las gracias que por su mediación esperamos conseguir.
   
INVOCACIONES
I. ¡Oh amabilísimo San Judas Tadeo! Por aquel amor tan ardiente y fervoroso que profesasteis a Nuestro Señor Jesucristo y que os movió a dejar todas las cosas, para más libremente dedicaros a su divino servicio, os suplicamos despeguéis nuestros corazones de la aficiones terrenas y culpables, y nos alcancéis las gracias que os pedimos. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
    
II. ¡Oh amabilísimo San Judas Tadeo! Por aquella tan encendida caridad con que procurabais el bien de todos vuestros hermanos, que todo lo  sacrificasteis por su ayuda y provecho, os suplicamos que para bien de nuestras almas y alivio de nuestras necesidades nos alcancéis las gracias que con tanta fe os pedimos. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
    
III. ¡Oh amabilísimo San Judas Tadeo! Por aquel tan abrasado celo con que tan valientemente luchasteis por los intereses de la gloria de Dios, que os hizo despreciar los sufrimientos y las persecuciones hasta empuñar la palma del martirio, os suplicamos que nos hagáis valientes y decididos en la confesión de nuestra fe y perseverantes en la práctica de nuestra religión, sintiendo sobre nosotros la eficacia de vuestro poder en la consecución de las gracias que con tanta insistencia os pedimos. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
¡Oh bondadosísimo protector nuestro, San Judas Tadeo! Cuán ardientemente desearíamos conmover a favor nuestro vuestro compasivo corazón, e inclinar hacia nosotros la mirada de vuestra piedad y clemencia; con cuanta fe y confianza buscamos en lo más recóndito de nuestra alma ese grito desgarrador, ese gemido lastimero, que cruzando los espacios, alcancen los cielos y penetre en el tabernáculo de vuestra gloria y al que infaliblemente  está vinculado el triunfo de nuestra plegaria.
   
Aumentad nuestra fe, para que ella haga triunfar en todos sus deseos nuestra oración; patrocinad nuestros ruegos a fin de que por vuestra mediación sean acogidos con bondad y despachados favorablemente. Interesaos por el pronto remedio de las necesidades que nos traen a llamar a las puertas de vuestra compasión; os lo pide la devoción ardiente que os profesamos, la confianza sin límites que en vuestro poder tenemos, la amargura que embarga nuestras almas, lo incierto de nuestro porvenir, y la grandeza de nuestro mal; y sobre todo os lo pide ese clamoreo universal doquiera se levanta proclamándoos obrador de portentos y de maravillas, y la gloria de Dios que tan providencialmente os ha escogido en estos tiempos como instrumento para hacer caminar a las almas por la senda de su salvación eterna. Amén.
  
Para finalizar, récese un Credo.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

TRIDUO EN HONOR A SAN JUDAS TADEO

TRIDUO A SAN JUDAS TADEO
   
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Padre amoroso de nuestras almas, me pesa de todo corazón haber ofendido a vuestra bondad infinita, digna de ser infinitamente amada; pero detestando todas mis culpas y apartándome de todo lo que pueda ser causa de cometer ofensa contra Vos, propongo confesarlas y espero de vuestra piedad inmensa me habéis de restituir vuestra gracia; perdóname y sálvame por los méritos del precio infinito de vuestra preciosa sangre y por los de vuestro apóstol glorioso, San Judas Tadeo, y me ayudaréis a conseguir por su intercesión lo que no pueda mi debilidad. Amén.
    
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Apóstol Glorioso, San Judas Tadeo, por el tierno amor que profesaste a tu divino Maestro, por la docilidad con que anunciaste el Evangelio, por la fortaleza con que derramaste tu sangre y sacrificaste tu vida por Jesucristo, te pido me alcances con tu intercesión, aquellas gracias que han experimentado tus devotos y verme libre de todo peligro espiritual y temporal, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
    
Rezar tres veces el Padre Nuestro, Ave María, y Gloria al Padre.
  
JACULATORIA: San Judas Tadeo, socórreme en esta necesidad.
    
DÍA PRIMERO – 25 DE OCTUBRE
Oh fidelísimo Apóstol San Judas Tadeo, que dócil a los llamamientos de tu divino Maestro, nuestro amadísimo Salvador, supiste abandonarlo todo por seguirle; haz que a imitación tuya sepamos seguir las inspiraciones de la gracia con que tantas veces nos llama nuestro buen Dios y no las resistamos en adelante, para no exponernos al peligro de ser abandonados en la terrible hora de la muerte. Amén.
     
ORACIÓN FINAL
Dulcísimo Señor Jesucristo, en unión con las eternas y celestiales alabanzas, de corazón yo te alabo, glorifico y bendigo por todas las gracias y privilegios que has derramado sobre tu elegido Apóstol e íntimo amigo San Judas Tadeo. Te ruego por sus méritos me concedas la gracia que te pido y que por su intercesión te suplico. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO – 26 DE OCTUBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días, tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias, y la jaculatoria.
   
Oh obedientísimo Apóstol San Judas Tadeo, que oyendo las predicciones de tu Divino Jesús, supiste aprovechar de ellas haciendo que su palabra de vida germinara en tu corazón; haz que a invitación tuya la palabra divina y las enseñanzas del Evangelio produzcan en nosotros la renovación de nuestra alma, germinando en el tiempo de la vida, flores y frutos de santidad. Amén.
   
Concluir con la Oración final.
   
DÍA TERCERO – 27 DE OCTUBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días, tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias, y la jaculatoria.
   
Oh generoso Apóstol San Judas Tadeo, que siguiendo el ejemplo de tu divino Maestro renunciaste en el afecto a todos los bienes terrenos, haz que a invitación tuya busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia, y que todo lo demás se nos dé por añadidura. Amén.
   
Concluir con la Oración final.

miércoles, 28 de octubre de 2020

LETANÍA EN HONOR A SAN JUDAS TADEO

   
LETANÍA EN HONOR A SAN JUDAS TADEO
   
   
LATÍN
Kýrie, eléison.
Christe, eléison.
Kýrie, eléison.
   
Jesu, áudi nos.
Jesu, exáudi nos.
   
Pater de cœlis, Deus, miserére nobis.
Fili, Redémptor mundi, Deus, miserére nobis.
Spíritus Sancte, Deus, miserére nobis.
Sancta Trínitas, unus Deus, miserére nobis.
  
Sancte Juda Thaddǽe, JESU, et MARÍÆ Consanguínee. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui sanctíssimas, Personas JESUM et MARÍAM vidére, Earúmque suávi collóquio frui, dignus fuísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui a Christo ad Dignitátem Apostolátus evéctus es. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui dulcíssimo Magístro tuo Christo, summa cum verecúndia pedes lavándos porrexísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui in última cœna sanctíssimam Eucharistíam e mánibus dilectíssimi Magístri summa cum reveréntia suscepísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui mortem Christi ámare deplórans, post Resurrectiónem eum gaudiosíssime cœlos conscéndere vidísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui in Pentecóste cum Coapóstolis tuis Spíritu Sancto replétus es. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Christo in cœlos ascendénte, in Pérsidem ad bárbaras natiónes Evangélio imbuéndas, te contulísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui doctrína tua innúmeros infidéles ad veram Religiónem perduxísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Spíritus Sancti virtúte máxima prodígia patrásti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Regis Abagári ánimam ab infidelitáte, corpus a lepræ contágion emundásti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Divina virtute Dǽmones in Ídolis elíngues fecísti, Magorúmque præstígia confudísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui belli duci Báradach pacem cum hóstibus próspere componéndam vaticinátus es.
Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Serpéntibus, ne venéno hómines inficérent, potestátem ademísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui spretis impiórum minis veræ fídei dógmata, impávide tradísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui tandem pro Christi nómine fústibus occísus, sanctum vitæ cursum consumásti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, nos cliéntes tui. Ora pro nobis.
   
Ut précibus tuis, Rectóribus Ecclésiæ, cunctísque Christiánis Cathólicæ fídei, zelum, et constántiam obtinére dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut Regi nostro, omnibúsque Princípibus Christiánis, pacem, concórdiam, et ad hostes debellándos vires, impetráre dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut Deus méritis tuis, hæréticos, ac éthnicos ad veram fidem convertére dignétur. Te rogámus, áudi nos.
Ut fidem, spem, et charitátem in nobis augére dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut pravas cogitatiónes, omnésque dǽmonis insídias, a nobis avertére dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut omnes honóri tuo devote addíctos, tutéla tua fóvere dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut eos a peccátis, eorúmque occasiónibus præserváre dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut eos ante óbitum venerándis Sacraméntis, digne expiári fácias. Te rogámus, áudi nos.
Ut eos in ágone confortáre, et contra dǽmonum incúrsus defendére dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut blandam eis Júdicis fáciem benígnam due senténtiam exoráre dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut eos in Regiónem vivéntium, gáudiis ætérnis potitúros introdúcere dignéris. Te rogámus, áudi nos.
  
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nos, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, misérere nobis.
   
Antiphona Eccles. 15, 1. Qui timet Deum fáciet bona, et qui cóntinens est justítiæ apprehéndet illam, et obviábit illi, quási mater honorificáta.

℣. Sancte Juda Patrone fidelissime.
℟. Placato nobis Deum clementiæ.

ORATIO
Deus, cujus bónitas, et cleméntia exhauríri non potest, áures benígnas famulórum, famularúmque tuárum précibus inclína et præsta, ut omnes qui te in Apóstolo tuo Juda Thaddǽo devóte recólunt, méritis ejus efficácibus petitiónis suæ efféctum consequántur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

℣. Benedicámus Dómino.
℟. Deo grátias.
  
TRADUCCIÓN
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
   
Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos.
   
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
  
San Judas Tadeo, consanguíneo de JESÚS y MARÍA. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que fuiste digno de ver las santísimas Personas de JESÚS y MARÍA, y gozaste de su suave coloquio. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que fuiste llamado por Cristo a la Dignidad del Apostolado. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que con suma verecundia tendiste los pies para ser lavados por Cristo, tu dulcísimo Maestro. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que en la última cena recibiste con suma reverencia la Santísima Eucaristía de manos de tu dilectísimo Maestro. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que por llorar amargamente la muerte de Cristo, después de su Resurrección viste gozoso su Ascención a los Cielos. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que en Pentecostés fuiste lleno del Espíritu Santo con tus Coapóstoles. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, a quien Cristo, ascendiendo a los cielos, envió a predicar el Evangelio en Persia a las naciones bárbaras. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que por tu doctrina condujiste a innumerables infieles a la Religión verdadera. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que realizaste grandes prodigios por la virtud del Espíritu Santo. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que limpiaste al alma del rey Abgaro de la infidelidad, y a su cuerpo del contagio de la lepra. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que por el poder Divino hiciste enmudecer a los demonios en los ídolos, y confutaste los prodigios de los magos. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que en la guerra del duque Baradac le vaticinaste que compondría próspera paz con sus enemigos. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que venciste la potestad de las serpientes y el veneno infectado de los hombres. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que despreciando las amenazas de los impíos, transmitiste impávido los dogmas de la fe verdadera. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que finalmente fuiste muerto a azotes por el nombre de Cristo, consumando el curso de una vida santa. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que nos proteges como tuyos. Ruega por nosotros.
   
Para que por tus oraciones, te dignes obtener a los dirigentes de la Iglesia y todos los Cristianos el celo y constancia en la Fe Católica. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes impetrar a nuestro rey y a todos los príncipes cristianos paz, concordia, y vencer a las fuerzas enemigas. Te rogamos, óyenos.
Para que Dios, por tus méritos, se digne convertir a los herejes e infieles a la fe verdadera. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes aumentar en nosotros la fe, esperanza y caridad. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes alejar de nosotros los malos pensamientos y todas las insidias de los demonios. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes dar tu amparo a todos los que devotamente te honran. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes preservarlos de pecados y de sus ocasiones. Te rogamos, óyenos.
Para que los hagas dignos de recibir los venerables Sacramentos antes de morir. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes confortarlos en su agonía, y defenderlos contra los asedios de los demonios. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes hablarles ante el Juez y les hagan sentencia favorable. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes obtenerles entrar en los gozos eternos en la región de los vivientes. Te rogamos, óyenos.
  
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
      
Antífona Ecles. 15, 1. El que teme a Dios hará buenas obras; y quien observa exactamente la justicia, poseerá la sabiduría; porque ella le saldrá al encuentro cual madre respetable.

℣. San Judas, Patrón fidelísimo.
℟. Reconcílianos clemente con Dios.

ORACIÓN
Oh Dios, cuya bondad y clemencia no puede agotarse, inclina benigno tus oídos a las oraciones de tus siervos y siervas, y haz que todos quienes devotos se dirigen a Ti por tu Apóstol San Judas Tadeo, consigan eficazmente por sus méritos el efecto de sus peticiones. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

lunes, 29 de octubre de 2018

SAN SIMÓN ZELOTE Y SAN JUDAS TADEO, APÓSTOLES

«Como vosotros no sois del mundo, sino que os entresaqué yo del mundo, por eso el mundo os aborrece». (Juan 15, 19).

San Simón Zelote y San Judas Tadeo

San Simón, de Caná en Galilea, y San Judas Tadeo, hijos de María de Cleofás y primos de Jesús, fueron a predicar el Evangelio, uno a Egipto, el otro a Mesopotamia. Después de treinta años de trabajos apostólicos, fueron llamados a Persia, en donde convirtieron a gran número de paganos. Las imágenes del sol y de la luna se quebraron cuando ellos lo ordenaron, y los demonios salieron de sus templos y emprendieron la fuga bajo la forma de negros etíopes. Los paganos, excitados por dos magos, se arrojaron sobre los santos apóstoles y los masacraron. Los instigadores del crimen perecieron fulminados por un rayo.
 
MEDITACIÓN SOBRE SAN SIMÓN Y SAN JUDAS TADEO
I. Dios llama a su servicio a los que Él ama; los separa del mundo, como hizo con estos dos apóstoles, hijos de María de Cleofás, prima de la Santísima Virgen. Jesús amaba particularmente a estos dos hermanos, gracias, sin duda, a la intercesión de Maria en su favor. Dios sólo es quien nos llama a su servicio, mas, ¡cuántas almas deben su vocación a la Santísima Virgen! «Renunciemos al mundo, y seremos más grandes que sus honores y que toda su gloria». (San Cipriano).
  
II. El mundo persiguió a estos dos apóstoles y les dio muerte, porque disipaban sus tinieblas con la luz del Evangelio. Hombres apostólicos: la persecución será siempre vuestra parte. Vosotros aborrecéis al mundo, no os asombréis de que él os pague con la misma moneda. Regocijaos, porque cuanto más disgustéis a los hombres, más agradaréis al Señor. El mundo ama sólo a los que se le parecen.
 
III. Las amenazas, las calumnias, los tormentos y la muerte no fueron suficientes para detener el celo de los dos ilustres hermanos. El mundo se esforzará por hacer fracasar todo lo que emprendáis por amor a Dios; pero no os dejéis abatir: avanzad, Dios os hará triunfar contra todos los obstáculos. «No busquemos agradar a los hombres, alegrémonos más bien de disgustar a aquellos a quienes Dios mismo ha disgustado». (San Paulino).
   
El desprecio del mundo. Orad por la conversión de la India.
   
ORACIÓN
Oh Dios, que os servisteis de los bienaventurados apóstoles Simón y Judas Tadeo para conducirnos al conocimiento de vuestro santo Nombre, haced que celebremos su gloria eterna avanzando en la virtud, y que avancemos en la virtud celebrando su gloria. Por J. C. N. S. Amén.

lunes, 30 de julio de 2018

NOVENA EN HONOR A SAN JUDAS TADEO

La novena fue escrita en 1837 por el padre José Antonio Delgadillo, capellán de Nuestra Señora de Egipto, y reimpresa en 1905. Mons. Manuel José Mosquera y Arboleda, Arzobispo de Santa Fe de Bogotá, le otorgó las debidas licencias y por cada oración concedió ocho días de indulgencia. Puede rezarse en cualquier momento del año, y si es por devoción, puede hacerse en preparación a la fiesta de San Judas Tadeo, que es el 28 de Octubre.
 
PRÓLOGO
Los particulares beneficios tanto espirituales como temporales que el Señor ha dispensado a los devotos de San Judas Tadeo, son tantos y tan multiplicados que sería imposible referirlos; baste saber que no hay persona que habiéndose acogido a la protección de este Santo Apóstol no haya sido favorecida. El crecido número de fieles que tienen la devoción de San Judas Tadeo, transmitida de padres a hijos por sólo el ejemplo o consejo, acredita que es un buen protector. El hecho de haberse dado a luz una novena hace más de un siglo, y otra pocos años después, la cual fue reimpresa, y el asegurarse que hay un libro de los prodigios obrados por este Santo Apóstol, convence igualmente que sus devotos han querido de algún modo manifestarle su gratitud por los muchos y repetidos favores que han obtenido de su piadosa intercesión. El gran padre San Bernardo ha sido uno de los más celosos devotos de nuestro santo Apóstol San Judas Tadeo. El autor de la Vida de aquel santo padre refiere que recibió con admirable veneración y devoción una reliquia que de este Santo Apóstol se le enviaron de Jerusalén, y que al tiempo de morir mandó que se la pusiesen sobre el pecho, y que se le enterrase con ellas.
  
Todos estos hechos deben persuadir a los fieles de Jesucristo que la intercesión de San Judas Tadeo es una de las más eficaces para alcanzar el consuelo en nuestras aflicciones, el remedio en nuestros males, y sobre todo la gracia de una buena muerte para ser eternamente bienaventurados; sin embargo, alguna vez acontece no obtenerse visiblemente la protección del santo en la necesidad temporal sobre la cual se le suplica, mas no por eso debe creerse que ha dejado de auxiliar por otros medios que son más convenientes a quien le interesa, y también debe considerarse que no siempre lo que se pide es lo que conviene, aunque se desee con ansia, pues si se alcanzara tal vez traería peores consecuencias que la necesidad misma de la que trata de salir.
 
NOVENA EN HONOR A SAN JUDAS TADEO
  
   
Por la señal ✠ de la santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos líbranos, Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido: propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, y de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, y de restituir y satisfacer si algo debiere: os ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y así como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita me los perdonaréis, por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y Muerte en la Cruz, y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta la muerte. Amén.
 
ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS
Oh bienaventurado San Judas Tadeo, digno Apóstol de Jesucristo, amigo inseparable y muy amado del Salvador, a ti me acojo, a ti me dirijo desde lo más íntimo de mi alma para suplicarte me pongas bajo tu protección. Yo me enajeno de gozo al contemplarte; tu poder, tu gloria y tu privanza con Dios Eterno elevan mis ideas, y hacen que me reconozca la más vil y pecadora de todas las criaturas. ¿En quién mejor que en ti, oh santo mío, puedo poner mi confianza? ¿A quién con más razón consagrarle mis afectos? En nadie más que en ti, que por tu paciencia en los trabajos, por tu celo en la religión, por tu desprecio del mundo, por tu fe y tu caridad fuiste exaltado a un puesto tan grande por tu Maestro. Recibe, pues, oh San Judas Tadeo glorioso, el pequeño homenaje que te dedica mi devoción, acéptala bondadoso y eleva ante el trono de la Santísima Trinidad el débil clamor de este devoto tuyo. No repares en el interés con que la hago, ni en la tibieza con que me postro en tu presencia, atiende sí a tu gloria, a que sea respetado y de consuelo tu nombre, y al mejor bien del que se acoge a tu amparo y patrocinio. Amén.
 
DÍA PRIMERO - 19 DE OCTUBRE
LECCIÓN: Se distingue San Judas del traidor en su sobrenombre de Tadeo, y tanto Judas como Tadeo significan “alabanza” o “confesión”. También se le titula Lebeo, que quiere decir “hombre de juicioso entendimiento, y que intercede misericordioso”.
 
ORACIÓN
Omnipotente y sempiterno Dios, que en lo profundo de tu inagotable Sabiduría, te dignaste disponer que San Judas Tadeo llevase unos nombres tan misteriosos y significativos cual le convenían por la confesión sincera que hacía de tu divinidad, por las alabanzas que te tributaba en el misterio augusto de las tres personas en una sola esencia y naturaleza, y por la caridad ardiente con que se interesaba por los hombres: concededme por su poderoso valimiento, que uniendo mi débil fe a la grande y fervorosa de nuestro Santo Apóstol, confiese con él y como él de todo corazón y con toda el alma vuestra santo Nombre, crea los augustos y sacrosantos misterios de la redención que la Iglesia me propone, bendiga y me regocije en tu misericordia. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Oh bienaventurado San Judas Tadeo, obrero infatigable de la viña del Señor, solícito propagador del Evangelio, yo me regocijo con toda la ternura de mi corazón, y te felicito por la Incomparable dignidad a que te elevó el Señor haciéndote su Apóstol, y porque a la manera que los Arcángeles, los Tronos, las Dominaciones y demás espíritus celestiales se hallan asistentes ante el trono poderoso de la Trinidad Beatísima, así también estás unido por los vínculos de la fe y de la sangre con la Trinidad Sacrosanta de la tierra, Jesús, María y José. Yo doy gracias al Eterno hacedor de cuanto existe, se mueve y tiene ser, porque te eligió en la sabiduría de sus consejos para embajador de su doctrina, para que anunciases la salud a los miserables hijos de Adán, y para que predicases la encarnación del Unigénito del Padre, su pasión, su muerte, su resurrección, y su gloriosa ascensión a los Cielos. Yo doy gracias a Dios, que con su presencia ocupa los espacios, porque te dio una alma tan grandiosa, y llena de tanta caridad que parece se afligió y atormentó cuando dijo el Señor que se manifestaría a sus discípulos, y no lo prometía para todos los hombres. Tú eres admirable ciertamente, y aunque llevas un mismo nombre con el traidor, el mundo cristiano siempre te distingue de éste y te venera. Tú eres de grande valimiento en la presencia del Altísimo, y por tanto te suplico, que por tu grandes merecimientos y eficaz intercesión, me alcances propicio del Señor, que sea socorrido en la necesidad que te manifiesta mi corazón, que sea merecedor de su gracia, y que, puesto en cualquier peligro de alma y cuerpo, me libre de él por su misericordia.
 
También te ruego, oh santo protector mío, que si la súplica que te hago en esta novena no conviene para la salud de mi alma, ni para el buen éxito de mis intereses, que no me dejes sin consuelo, sino que me inspires paciencia, y me des conformidad para sufrir con toda resignación la necesidad que padezco.
 
Aquí se pide lo que se desea alcanzar.
 
Salve, felicísimo San Judas Tadeo: yo saludo, bendigo y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad porque te dio el ser y te estrechó por los vínculos de la sangre con Jesús, María y José. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
 
Salve, felicísimo San Judas Tadeo: yo saludo, bendigo y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad porque te escogió para Apóstol de Jesucristo y testigo de su divinidad. Padrenuestro, Avemaría y Gloria. 
 
Salve, felicísimo San Judas Tadeo: yo saludo, bendigo y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad porque te concedió la dichosa palma del martirio y el descanso eterno en la Gloria. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
  
GOZOS EN HONOR A SAN JUDAS TADEO
    
Pues que al Cielo elevamos
Nuestros más sinceros votos,
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.
  
El divino Redentor
De tus virtudes prendado,
Te elevó al apostolado
Dándoos pruebas de su amor;
Por tan singular favor
De júbilo nos llenamos.
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.

  
A Persia fuiste a anunciar
El Evangelio de Dios,
Y apenas se oye tu voz
Con prodigio singular,
El demonio no osa hablar
Como antes a los persianos.
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.

  
Los idólatras que vieron
Sus falsos dioses vencidos,
De su error arrepentidos
A la fe se convirtieron,
Y al Omnipotente dieron
El culto que hoy tributamos.
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.

  
Echan sobre ti serpientes
Unos impostores magos,
Y en ellos hacen estragos
A tu mandato obedientes,
Y por eso los creyentes
Tu santidad admiramos.
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.

  
Aprisionado te viste
En un templo de gentiles,
Y allí a los ídolos viles
Dar en tierra les hiciste:
De este modo defendiste
La fe que profesamos.
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.

   
Con frenético delirio
Te atormentan los impíos,
Corre tu sangre a ríos
Y vuela tu alma al Empíreo,
A recibir del martirio
La palma que hoy veneramos.
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.

  
Contra tan crueles paganos,
Al ver Dios vuestros agravios,
Despidió granizo y rayos
Dando muerte a tus tiranos:
Así triunfan los cristianos
Que en Dios creemos y confiamos.
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.

  
Son vuestros portentos tales,
Que al quererlos referir
Sería preciso concurrir
A criaturas celestiales,
A lenguas angelicales,
Que en la tierra no encontramos.
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.

  
Quien recuerda tu memoria,
¡Oh Tadeo esclarecido!
Aquí será protegido
Y premiado allá en la gloria.
Este triunfo, esta victoria,
Por vuestro medio esperamos.
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.

  
Pues que hasta el Cielo elevamos
Nuestros más sinceros votos,
Alcanza a tus devotos
La gracia que te suplicamos.
  
℣. Ruega por nosotros, bienaventurado San Judas Tadeo.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que te dignaste revelarnos el conocimiento de tu Nombre por la predicación de tu esclarecido Apóstol San Judas Tadeo; concédenos que celebrando la gloria de tu ilustre discípulo, aprovechemos la gracia que nos fue anunciada por tan celoso confesor de tu nombre. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
DÍA SEGUNDO - 20 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición, y luego la oración preparatoria.
  
LECCIÓN: San Judas Tadeo fue hijo de Cleofás, hermano de San José esposo de María. Es descendiente de David por la línea de Salomón, y nuestro Señor Jesucristo por la de Natán. Resulta, por lo mismo, que San Judas Tadeo es sobrino carnal del Señor San José, y primo putativo de Jesús.
 
ORACIÓN
Oh eterno y soberano principio de las inteligencias, que te dignaste disponer que San Judas Tadeo tuviese la dicha de ser sobrino carnal del Señor San José, y primo estimativo de Jesús, permitiendo igualmente que procediese de la sangre del santo Rey David, de este justo que fue hecho a la medida de tu corazón, y del que anunciaste por la boca de tus profetas que había de nacer el Hijo de Dios y el Salvador del mundo, concededme por su poderosa intercesión, que reprimiendo mi carne, apartándome del mundo y huyendo del demonio con la oración, y la humildad, sea justo con mi prójimo, indulgente con los que me agravian, y sufrido en las adversidades, para que de este modo pueda acercarme a Ti, ser de Ti, y vivir contigo en la gloria. Amén.
 
Las demás oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA TERCERO - 21 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición, y luego la oración preparatoria.
  
LECCIÓN: San Judas Tadeo fue hijo por parte materna de María Cleofás, una de las tres Marías que acompañaron a Nuestro Señor Jesucristo y a María Santísima en el Calvario. Tuvo por hermanos a José, que entró en el sorteo con San Matías para el apostolado por la muerte y traición de Judas Iscariote; a Santiago el menor, a San Simón, por otro nombre Simeón, y a María Salomé, que fue otra de las tres Marías, que estuvo al pie de la cruz en la muerte del Redentor.
  
ORACIÓN
Oh Dios de infinita bondad y misericordia, que te dignaste favorecer a San Judas Tadeo, dándole por hermanos a José, Simón y Santiago, cuyos nombres y virtudes respeta y venera la Iglesia, y le favoreciste con la dicha de que estando tu Hijo Santísimo pendiente y clavado en la Cruz, lleno de amarguras y de oprobios, y negado de los hombres a quienes iba a redimir con su muerte, fuesen la madre y hermana de nuestro Santo Apóstol dos de las tres devotas y compasivas Marías que le siguieron y acompañaron fervorosas en el monte Calvario, manifestando así la predilección divina que le teníais, concededme por su poderosa intercesión que mis relaciones sean con personas de conocida piedad y que puedan alentarme con su ejemplo en el camino de la virtud y peregrinación de esta vida, que dejando la senda de los vicios dirija mis pasos hacia Ti, y que avergonzado y contrito, te ame, te siga y acompañe en la Cruz con aquel amor y firmeza que lo hicieron tus escogidos. Amén.
  
Las demás oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA CUARTO - 22 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición, y luego la oración preparatoria.
     
LECCIÓN: San Judas Tadeo fue tío carnal de Santiago el mayor y del Evangelista San Juan, como hijos que fueron de su hermana María Salomé. Fue sobrino de Santa Isabel y de María Santísima, primo de Jesús y del precursor San Juan Bautista.
  
ORACIÓN
Oh Padre amabilísimo de los hombres, que a cada paso te dignas manifestar tu amor a San Judas Tadeo, pues no satisfecho con que fuese deudo de las almas piadosas que acompañaron a tu Hijo Santísimo al pie de la Cruz, y de aquellas que contribuyeron a extender y confesar vuestro santo Nombre, aun todavía lo estrechas por los vínculos de la sangre con la Madre del Redentor, María Santísima, con Santa Isabel que dio a luz el precursor de Nuestro Señor Jesucristo, y que anunciaron las profecías; con Santiago, que confesó la misión divina del Salvador, con San Juan Evangelista que mereció de su Maestro que lo recomendase por hijo a la Reina de los Cielos, y con el mismo Jesús que con su muerte borró el pecado, y abrió a los hombres la puertas de la bienaventuranza que les estaban cerradas por la culpa de Adán: concededme por su poderosa intercesión que reforme de tal modo mi costumbre, que merezca tu divina gracia, que sea tal la pureza con que te reciba en la Sagrada Eucaristía, que haciéndome contigo una misma carne, viva en Vos y os acompañe eternamente. Amén.
 
Las demás oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA QUINTO - 23 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición, y luego la oración preparatoria.
  
LECCIÓN: San Judas Tadeo tuvo la dicha así como los demás Apóstoles de que Nuestro Señor Jesucristo le lavara los pies en la noche de la Última cena y de recibir como ellos las aguas saludables del Bautismo. Se ignora cuándo y por qué medios vino a ocupar un lugar en el apostolado; pero sí se sabe que fue un Apóstol celoso e infatigable por la propagación de la doctrina de su Maestro.
 
ORACIÓN
Oh Dios inmenso e incomprensible en vuestros juicios, que te dignaste por caminos desconocidos a los hombres, poner en el apostolado a San Judas Tadeo, permitiendo que el Unigénito del Padre, el Redentor del mundo, bajase desde la altura inmensa de su gloria, y dando un sublime ejemplo de humildad se prosternase en la víspera de su Pasión hasta el extremo de lavar los pies a nuestro Santo Apóstol, y que éste recibiese las aguas saludables del Bautismo para que renaciendo por ellas en el Espíritu Santo pudiese tener parte con Jesucristo, y entrar en el reino de los Cielos, concededme por su poderosa intercesión que reconociendo mis extravíos, me humille y me abata compungido en tu presencia, y que por caminos aunque me sean desconocidos llegue a Vos, permanezca con Vos, y obtenga para siempre vuestra gracia. Amén.
 
Las demás oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA SEXTO - 24 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición, y luego la oración preparatoria.
 
LECCIÓN: Después de la Última cena dijo Jesucristo a sus discípulos que se les volvería a manifestar, y San Judas Tadeo le preguntó cuál era la causa de por qué había de manifestarse solamente a sus discípulos, y no a todo el mundo. A lo que le respondió Jesús: «si alguno me ama, guardará mi palabra y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él».
 
ORACIÓN
Oh amantísimo Padre y Soberano creador de todas las cosas, que te dignaste entrar en amistosa conversación con San Judas Tadeo, e instruir y enseñar en ella a los hombres que para merecer las comunicaciones de tu favor y de tu gracia era necesaria la disposición de nuestras almas, y que ésta se conseguía guardando tu palabra expresa y clara de tus mandamientos, concededme por su poderosa intercesión, que desprendiéndome de las compañías ociosas y mundanas que me precipitan en tu enojo, trate contigo en oración, y de este modo se prepare mi alma para recibir tus íntimas, amigables y afectuosas comunicaciones, que amando a mi prójimo como a criatura salida de tus manos, que guardando fielmente tu ley santa, honrando y adorando tu ser inefable y perfecciones infinitas, vengan a mí, y residan en mí el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.
 
Las demás oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA SÉPTIMO - 25 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición, y luego la oración preparatoria.
  
LECCIÓN: San Judas Tadeo, como uno de los Apóstoles, tuvo la gloria de presenciar una gran parte de las acciones del Salvador, y es uno de los testigos con que se prueba la misión del Hijo de Dios. Después de la muerte de su Maestro y de su gloriosa Ascensión a los Cielos, predicó en la Judea, en la Siria, en Samaria, en la Galilea, en la Idumea y principalmente en toda la Mesopotamia, con fruto de innumerables conversiones. Los armenios le llaman su apóstol.
  
ORACIÓN
Oh Dios de consuelo y de infinita caridad, que por el grande amor y confianza que tenías a San Judas Tadeo, te dignaste elevarlo al apostolado, y le permitiste que se hallase presente en una gran parte de las acciones del Salvador, para que como testigo presencial de ellas las confirmase y predicase al mundo con su palabra y ejemplo, que para su mejor gloria y ejemplo dispusiste que nuestro santo Apóstol no tuviese otra recomendación para plantear la Fe que su natural timidez, su ignorancia profunda en las ciencias de los hombres, una extremada pobreza y una condición oscura y humilde en la estimación del siglo, no menos que una educación formada según las leyes de Moisés, concededme por su poderosa intercesión que, saliendo del estado vergonzoso de la culpa, a la que me tienen sometido mis antiguas costumbres, me haga dócil a tus llamamientos, que mis palabras y ejemplo sean tales que persuada con ellos la divinidad de la religión que revelaste, que teniendo siempre a la vista tu bondad, guarde reconocido tus santos mandamientos, para que por este medio tenga la dicha de pertenecer al número de tus escogidos. Amén.
 
Las demás oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA OCTAVO - 26 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición, y luego la oración preparatoria.
  
LECCIÓN: San Judas Tadeo, movido del celo por la salvación de las almas, escribió una carta para todas las iglesias del Oriente, dirigiéndose en ella con particular atención a los judíos convertidos, que habían ocupado sus principales tareas y fatigas. Enseña en ella el motivo de los extravíos, reprende los vicios y exhorta a que se trate con indulgencia a los que delinquen por flaqueza.
  
ORACIÓN
Oh Dios de eterna sabiduría, que te dignaste permitir que San Judas Tadeo escribiese una epístola dirigida a precaver a tus fieles del peligro en que se hallaban sus almas siguiendo los funestos errores que empezaban a difundirse en tu Iglesia, recordándoles en ella que no hay más poder que el tuyo, y que en tu nombre es que se ejecutan las maravillas que obraron tus Apóstoles en comprobación de la doctrina que predicaban; que dispusiste repitiera a los creyentes que el que te desconozca será encerrado, confundido y atormentado en suplicios eternos, y el que creyese en la divinidad de tu misión y obrase conforme a tus preceptos, gozaría de la vida eterna que tienes destinada para los justos: te suplico por su poderosa intercesión, que ilumines mi entendimiento y no me dejes precipitar en el abismo en que se hallan los que te desconocen, haz que edifique por la caridad, que clame y ruegue en el Espíritu Santo, que adelante en tu amor y que implore de corazón tu misericordia. Amén.
 
Las demás oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA NOVENO - 27 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición, y luego la oración preparatoria.
 
LECCIÓN: San Judas Tadeo fue natural de Galilea, y después de treinta años que duró su predicación, murió mártir el día 28 de Octubre en el templo del Sol y de la Luna de la ciudad de Suanir, en la Persia. Pretendían los sacerdotes de los ídolos que rindiese adoración a las falsas deidades; pero nuestro santo Apóstol manifestó grande horror a tan sacrílega petición. Enfurecidos entonces, le cortaron la cabeza, y por esto se pinta con un hacha en la mano como símbolo de su martirio.
 
ORACIÓN
Oh Dios del tiempo y de la eternidad, que te dignaste conceder a San Judas Tadeo que después de hacer contribuido a establecer vuestro culto, y de haber recorrido innumerables campos y ciudades predicando el Evangelio y de haber convertido a la religión santa de Jesucristo vuestro Hijo multitud de almas que yacían en las tinieblas de la gentilidad, le diste en premio de sus trabajos y desvelos la gloriosa corona del martirio, para que con él no sólo confirmase su predicación y diese testimonio de tu divinidad, sino que obtuviese en recompensa la bienaventuranza de que goza en el triunfante coro de los Apóstoles: concededme, por su poderosa intercesión, que saliendo de las tinieblas del pecado, siga con paso firme por las sendas de tu ley, que tolere por vuestro amor las adversidades, para que al fin de la penosa carrera de la vida, libre de remordimientos, tenga una muerte tranquila que me lleve a Ti y me haga gozar de las felicidades que a los justos tienes prometidas. Amén.
  
Las demás oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.