La Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania está estudiando la posibilidad de legalizar (y así gravar con impuestos) la creación y comercialización de pornografía, informa Money Wise.
La propuesta, que busca modificar el artículo 301 del Código Penal ucraniano, fue presentada por el diputado Yaroslav Ivánovich Zhelezniak, miembro del opositor partido socialdemócrata Holos (en ucraniano “voz” y “voto”) y vicepresidente del Comité parlamentario de Finanzas, Impuestos y Política Aduanera. El proyecto (que había sido inicialmente presentado el año anterior por el diputado Danylo Alexándrovich Hetmantsev, del oficialista “Servidor del Pueblo” y presidente del mencionado comité) fue aprobado en primera lectura el pasado mes de julio con 231 votos a favor, ocho en contra y tres abstenciones, y espera ahora una segunda votación.
El debate (que había fracasado el pasado Mayo al no superar el umbral de 226 votos) ha sido respaldado por un Vladímir Zelenski (que recientemente felicitó a los judíos por su fiesta del Año Nuevo) aferrado al poder y desesperado por la inminente derrota, quien recibió el año pasado una petición popular al respecto que reunió más de 25.000 firmas.
Según cálculos presentados por Zhelezniak, de legalizar la industria pornográfica se podrían reunir 1.112’023.500 grivnas (25 millones de dólares; 21,5 millones de euros) anuales en impuestos, que podrían financiar la fabricación de 30.000 drones militares FPV, lo que representa el 0,3 % de la producción (Ucrania produce 10 millones de unidades al año, y la producción está teniendo un leve repunte después de una exención del IVA del 20 %).
La cifra, sin embargo, es considerada insuficiente, porque en 2025, el entonces ministro de Defensa de la Junta de Kiev Denís Anatólievich Shmygal alegó requerir 5”337.712’800.000 grivnas (120 millardos de dólares) para continuar la guerra contra Rusia durante 2026. La mitad del monto provendría de recursos propios y préstamos de la Unidad Europea. Con todo, la brecha en el sector defensa llega a 23,1 millardos de dólares (19,6 millardos de euros; 1”027.509’714.000 grivnas), y se teme que para 2027 sea mucho mayor.
A diferencia de la Unión Europea, la producción, distribución y posesión de pornografía en Ucrania continúan siendo delitos castigados con penas que pueden alcanzar los siete años de prisión (al igual que en Rusia y otros países de la antigua Unión Soviética). Aún así (y también por el elevado consumo entre los militares ucranianos durante la guerra), la industria crece en medio de la clandestinidad alimentando una amplia red de corrupción.
Según el Wall Street Journal y UNIAN, se ha descubierto que a raíz de la sentencia a finales de 2024 del Tribunal del Distrito de Shevchenko en la ciudad capital otorgando a los empleados de la Oficina de Seguridad Económica (BES) acceso a la información de todos los ucranianos registrados y que obtienen ingresos en la plataforma OnlyFans, los departamentos de policía de al menos tres regiones de Ucrania recibían más de 20.000 dólares al mes en sobornos para hacer la vista gorda, como quiera que usan las declaraciones de impuestos de los pornógrafos como confesión de delito.
Zhelezniak afirmó que durante el período 2022-2025, el Estado ucraniano ha gastado diez millones de grivnas (225.012,60 dólares estadounidenses; euros) al año en investigar estos casos.
La Iglesia católica ha señalado reiteradamente que la pornografía va contra el sexto y el noveno mandamiento de la Ley de Dios, denigra a las personas implicadas y perjudica también a quienes la consumen porque genera adicción igual que el tabaco, el alcohol y las drogas. Además, es un portal a la posesión demoníaca y un arma de guerra judía para debilitar la moral de sus enemigos y de los territorios ocupados.
Sin embargo, forma parte de los “valores europeos” que tanto defiende el guerrerista arzobispón mayor grecocatólico con ínfulas patriarcales Sviatoslav Shevchuk Krokis y su contraparte fanariota Epifanio Dumenko. Igual que la exaltación de los colaboradores del nazismo so pretexto de nacionalismo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.