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jueves, 24 de septiembre de 2026

UCRANIANO ATACA EN CONVENTO BENEDICTINO EN POLONIA


Un hombre de 31 años de nacionalidad ucraniana irrumpió en la mañana de hoy 24 de Septiembre en el convento de las hermanas benedictinas de Jarosław (Subcarpacia, Polonia), atacando a cinco personas.

El agresor (identificado como Ihor M.) atacó primero a varias personas en la cafetería del Centro para la Formación de la Cultura Cristiana en la Iglesia de San Nicolás y San Estanislao (anexa al convento), entre ellos el presbítero Marek Pieńkowski, que estaba desayunando, y luego se dirigió hacia la iglesia. Al parecer el presbítero Stanisław Zbojnowicz, capellán del convento y rector del centro de retiros, salió del confesionario tratando de detenerlo, pero falleció producto de una perforación de pulmón.
  
También se informó por la catedral de Rzeszów que Pieńkowski, había muerto, pero luego se aclaró que estaba en un hospital siendo intervenido quirúrgicamente, con pronóstico reservado.

Posteriormente, la policía detuvo al atacante, que portaba un cuchillo de cocina tomado de la abadía con el que cometió los crímenes, y un pasaporte ucraniano.

Cuatro años atrás, la abadía acogió por órdenes de Pieńkowski a refugiados ucranianos que huían de la guerra ocasionada por la Unión Europea en que tanto confiaban y que hoy les da la espalda.

El episodio evidenció además la hipocresía del régimen pro-ucronazi de Donald Tusk, pues su secretaria de Estado en la Cancillería del Primer Ministro, Katarzyna Agata Kotula (diputada de la Nueva Izquierda), que dos meses atrás criticó una agresión VERBAL de un polaco a un autobús lleno de ucranianos, denunció el ataque en el convento y expresó sus condolencias a la familia del presbítero Zbojnowicz sin mencionar la nacionalidad del agresor (que fue confirmada incluso por el dictador Zelenski), siendo fuertemente criticada en redes.

ACTUALIZACIÓN: Según la prensa polaca, Ihor había sido incluido en las bases de datos de Chequia como “persona no deseada” al intentar ingresar ilegalmente desde Polonia, país al que recientemente quiso ingresar desde Alemania en coche. Actualmente se encuentra esperando evaluación psiquiátrica.

sábado, 12 de septiembre de 2026

TANTA ES LA DESESPERACIÓN DE KIEV, QUE QUIEREN LEGALIZAR LA PORNOGRAFÍA PARA FINANCIAR LA GUERRA


La Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania está estudiando la posibilidad de legalizar (y así gravar con impuestos) la creación y comercialización de pornografía, informa Money Wise.

La propuesta, que busca modificar el artículo 301 del Código Penal ucraniano, fue presentada por el diputado Yaroslav Ivánovich Zhelezniak, miembro del opositor partido socialdemócrata Holos (en ucraniano “voz” y “voto”) y vicepresidente del Comité parlamentario de Finanzas, Impuestos y Política Aduanera. El proyecto (que había sido inicialmente presentado el año anterior por el diputado Danylo Alexándrovich Hetmantsev, del oficialista “Servidor del Pueblo” y presidente del mencionado comité) fue aprobado en primera lectura el pasado mes de julio con 231 votos a favor, ocho en contra y tres abstenciones, y espera ahora una segunda votación.
  

El debate (que había fracasado el pasado Mayo al no superar el umbral de 226 votos) ha sido respaldado por un Vladímir Zelenski (que recientemente felicitó a los judíos por su fiesta del Año Nuevo) aferrado al poder y desesperado por la inminente derrota, quien recibió el año pasado una petición popular al respecto que reunió más de 25.000 firmas.

Según cálculos presentados por Zhelezniak, de legalizar la industria pornográfica se podrían reunir 1.112’023.500 grivnas (25 millones de dólares; 21,5 millones de euros) anuales en impuestos, que podrían financiar la fabricación de 30.000 drones militares FPV, lo que representa el 0,3 % de la producción (Ucrania produce 10 millones de unidades al año, y la producción está teniendo un leve repunte después de una exención del IVA del 20 %).
  
La cifra, sin embargo, es considerada insuficiente, porque en 2025, el entonces ministro de Defensa de la Junta de Kiev Denís Anatólievich Shmygal alegó requerir 5”337.712’800.000 grivnas (120 millardos de dólares) para continuar la guerra contra Rusia durante 2026. La mitad del monto provendría de recursos propios y préstamos de la Unidad Europea. Con todo, la brecha en el sector defensa llega a 23,1 millardos de dólares (19,6 millardos de euros; 1”027.509’714.000 grivnas), y se teme que para 2027 sea mucho mayor.

A diferencia de la Unión Europea, la producción, distribución y posesión de pornografía en Ucrania continúan siendo delitos castigados con penas que pueden alcanzar los siete años de prisión (al igual que en Rusia y otros países de la antigua Unión Soviética). Aún así (y también por el elevado consumo entre los militares ucranianos durante la guerra), la industria crece en medio de la clandestinidad alimentando una amplia red de corrupción.
  
Según el Wall Street Journal y UNIAN, se ha descubierto que a raíz de la sentencia a finales de 2024 del Tribunal del Distrito de Shevchenko en la ciudad capital otorgando a los empleados de la Oficina de Seguridad Económica (BES) acceso a la información de todos los ucranianos registrados y que obtienen ingresos en la plataforma OnlyFans, los departamentos de policía de al menos tres regiones de Ucrania recibían más de 20.000 dólares al mes en sobornos para hacer la vista gorda, como quiera que usan las declaraciones de impuestos de los pornógrafos como confesión de delito.

Zhelezniak afirmó que durante el período 2022-2025, el Estado ucraniano ha gastado diez millones de grivnas (225.012,60 dólares estadounidenses; euros) al año en investigar estos casos.

La Iglesia católica ha señalado reiteradamente que la pornografía va contra el sexto y el noveno mandamiento de la Ley de Dios, denigra a las personas implicadas y perjudica también a quienes la consumen porque genera adicción igual que el tabaco, el alcohol y las drogas. Además, es un portal a la posesión demoníaca y un arma de guerra judía para debilitar la moral de sus enemigos y de los territorios ocupados.

miércoles, 26 de agosto de 2026

DE LA VISITA DEL JEFE DE LA DIPLOMACIA VATICANA A RUSIA

1.º VIAJE DEL ARZOBISPÓN GALLAGHER A RUSIA (Elementos tomados de INFOBAE, VATICAN NEWS, PATRIARCADO DE MOSCÚ y otras fuentes).
   

El arzobispón curial inglés Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales de la Secretaría de Estado del Vaticano [= Ministro de Asuntos Exteriores] se encuentra de gira en Rusia del 24 al 28 de Agosto.
  
El motivo del viaje (que es el primero realizado por Gallagher después de la guerra con Ucrania –había ido a Rusia en 2021–) es establecer posible mediación en el conflicto entre Moscú y Kiev. Semanas atrás, el cardenal Matteo María Zuppi Fumagalli había ido a Ucrania (donde se reunió con el presidente Vladímir Zelenski) con el mismo fin.

Gallagher sostuvo reuniones el día 25 con el ministro de Asuntos Exteriores ruso Serguéi Lavrov, quien destacó que Rusia y la Santa Sede han conseguido preservar, pese a las perturbaciones internacionales, un diálogo basado en la «confianza y el respeto mutuo» y expresó su esperanza de que ese marco permita buscar «decisiones positivas y realizables» y se mostró dispuesto a abordar con Gallagher cualquier cuestión de interés para la Santa Sede con vistas a alcanzar «acuerdos mutuamente aceptables».

Asimismo, se reunió (en compañía del nuncio nuncio Giovanni d’Aniello) con el metropolita Antonio de Volokolamsk, presidente del Departamento de Relaciones Eclesiásticas Exteriores del Patriarcado de Moscú, quien acompañado del arcipreste Nikolái Balashov (asesor del patriarca Cirilo I Gundiáyev de Moscú) y el arcipreste Igor Vyzhanov (vicepresidente del Departamento de Relaciones Eclesiásticas Exteriores), entre las «situaciones urgentes» del mundo actual, le denunció la persecución que desde Kiev se lleva a cabo contra la Iglesia Ortodoxa Ucraniana canónica (entre cuyos episodios más recientes está el asalto a la laura de la Santa Dormición de Sviatohirsk en Donetsk por hombres con uniforme de las Fuerzas especiales del ejército ucraniano, que culminó con el asesinato a bala del monje Barsanufio Turianski y el monje Gregorio y el novicio Andréi Kyriienko resultaron gravemente heridos) como señaló el comunicado del mencionado departamento (mientras que la Secretaría de Estado vaticana fue más parca al comentar el encuentro).
  
Hoy miércoles, se reunió con el diplomático Yuri Ushakov, asesor del presidente Vladímir Putin para política exterior y embajador de Rusia en Estados Unidos entre 1998 y 2008.

Mañana 27, Gallagher sostendrá un encuentro con presbíteros, religiosos y religiosas y posteriormente presidirá la Cena Novus Ordo en la Catedral de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María de Moscú. Después de la celebración está prevista una reunión con los obispos católicos del país, antes de regresar a Roma al día siguiente.

La Iglesia católica en Rusia constituye una comunidad numéricamente pequeña y dispersa en un territorio de grandes dimensiones (a corte 2023 –último año con estadísticas completas– contaba con 802.000 fieles, un 0,5% de la población rusa en ese entonces). Su organización territorial comprende la archidiócesis de la Madre de Dios en Moscú y las diócesis de San Clemente en Sarátov, la Transfiguración en Novosibirsk y San José en Irkutsk. También cuenta con la prefectura apostólica de Yuzhno-Sajalinsk (anteriormente –durante el dominio japonés– Karafuto; vacante desde la muerte del obispo de Sapporo Benedicto Takahiko Tomizawa en 1983 y administrada actualmente por el obispón de San José en Irkutsk), y el exarcado de Rusia de la Iglesia Grecocatólica Rusa (vacante desde la muerte en prisión de Clemente –en el siglo María Casimiro– Sheptytskyi Fredro MSU en 1951; administrada desde 2004 por el obispón de la Transfiguración en Novosibirsk luego que el Vaticano rechazó que el clero existente reunido en Sargátskoye siete años antes a Sergio Golovánov como exarca interino), que junto al exarcado de Harbin en China (vacante desde la muerte del archimandrita Andréi Féliksovich Tsikóta/Qí Gāodé –祁 高德– MIC en 1952; su territorio es ocupado por la diócesis patriótica de Hēilóngjiāng) y el ordinariato armenio para Europa Oriental (con sede en Guiumrí, Armenia) han sido obstáculo y ocasión de desconfianza para la Iglesia Ortodoxa Rusa (aparte que en reiteradas ocasiones el cardenal Walter Kasper les había dicho a los grecocatólicos rusos que o se conviertan al Rito Latino o se conviertan a la Ortodoxia Rusa).
  
2.º OPINIÓN: ¿POR QUÉ EL VATICANO BUSCA ENTRAR EN NEGOCIACIONES SOBRE UCRANIA? (Fuente: RUSSIA TODAY).
 
El jefe del servicio diplomático del Vaticano, el arzobispo Paul Richard Gallagher, se encuentra de visita en Moscú del 24 al 28 de agosto.
  
En esta «misión urgente», la Santa Sede busca un lugar en las conversaciones en torno al conflicto ucraniano, pero los «verdaderos motivos operativos» del Vaticano están lejos de limitarse a meras cuestiones humanitarias, y responden al contexto más amplio de su «supervivencia geopolítica y financiera» en Europa, opina en un artículo para RT Xenia Smértina, experta del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales sobre Europa Oriental y Central.
  
La analista indica que los expertos coinciden en que los intereses de la Santa Sede son de naturaleza puramente «financiera y misionera, y precisamente en ese orden».
  
El escudo legal para sus finanzas
El papa León XIV reformó recientemente el Banco Vaticano (IOR), permitiendo mover los activos de la Santa Sede a bancos comerciales internacionales. Sin embargo, esta maniobra expuso a la Iglesia a la jurisdicción extranjera, por lo que «cualquier escalada de tensión con Occidente podría ahora, en teoría, provocar que el Vaticano vea congelados o bloqueados sus activos en cuentas extranjeras».
  
«Es precisamente este candente nudo financiero el que vincula de manera inexorable» la maniobra del tesoro del papa con su interés de sentarse a la mesa de negociaciones sobre Ucrania, señala la experta.   

«La mediación en Ucrania es un escudo legal que protege los activos del Vaticano de los reguladores estadounidenses y europeos», sostiene.
  
Si Washington y Moscú reconocen al Vaticano como mediador internacional, su banco recibe automáticamente el estatus de infraestructura de paz. Sancionar o auditar sus cuentas sería políticamente imposible, pues se interpretaría como un sabotaje a las negociaciones.
  
Satisfacer a los donantes del Nuevo Mundo
La apertura bancaria del Vaticano tenía como fin reanudar la afluencia de fondos de los multimillonarios conservadores de EE.UU. Sin embargo, este dinero exige pasos políticos recíprocos, indica Smértina.
  
Estabilizar la seguridad europea y poner fin al conflicto está entre los intereses vitales del gran capital occidental, que sufre por la inflación. Al erigirse como participante en las negociaciones de paz, el pontífice demuestra a sus donantes estadounidenses que el Vaticano no es solo una “iglesia”, sino «un instrumento altamente eficaz de influencia global, en el que resulta rentable invertir dinero»
  
El miedo a perder fieles
La experta recuerda que el director de cine Paolo Sorrentino, al preparar su serie de culto “The Young Pope” (El joven papa), reveló que el mayor miedo oculto en el Vaticano es el número de creyentes y su potencial pérdida. De hecho, este temor es una realidad en la Santa Sede, considera la analista, ya que actualmente la Iglesia católica experimenta «un colapso demográfico aplastante en Europa Occidental», donde «los “valores” liberales promovidos por Bruselas están vaciando rápidamente las parroquias católicas en Francia, Alemania y Bélgica».
  
Frente a este vacío, el oeste de Ucrania y Europa Oriental albergan a «millones de católicos conservadores, vivos y creyentes», siendo «la última ancla demográfica en el continente» para Roma, continúa.
  
Por lo tanto, ante un escenario de una “Ucrania fragmentada” por el conflicto, la principal amenaza para el Vaticano es que las regiones occidentales de Transcarpatia y Galicia pasen a estar «bajo el control de Varsovia».
  
Si eso ocurre, advierte la experta, «la agresiva Iglesia católica romana polaca eliminará inevitablemente la autonomía de la Iglesia greco-católica ucraniana, convirtiendo por la fuerza a millones de creyentes al rito latino».

jueves, 20 de agosto de 2026

PELEA ENTRE UNIATOS Y CISMÁTICOS POR UCRANIA OCCIDENTAL

Traducción de la noticia publicada por la UNIÓN DE PERIODISTAS ORTODOXOS.
   
IGLESIA GRECOCATÓLICA INSTA A LA IGLESIA ORTODOXA DE UCRANIA (PATRIARCADO DE CONSTANTINOPLA) A DEJARLES EL OCCIDENTE A ELLOS Y CONCENTRARSE EN EL ESTE
Uniatos y miembros de la fanariota Iglesia Ortodoxa de Ucrania discuten en internet sobre la visita del líder de esta última a Leópolis.
  

El representante de la Iglesia Grecocatólica Ucraniana, arcipreste Justino (en el siglo Yuri) Boyko, pidió una división de la influencia territorial con la fanariota Iglesia Ortodoxa de Ucrania en el oeste de Ucrania. Escribió sobre esto en su página de Facebook.
 
Boyko ocupa el cargo de vicario episcopal para asuntos monásticos en la Archidiócesis de Leópolis de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana (UGCC). En su publicación, afirmó que los recientes acontecimientos en Leópolis lo impulsaron a plantear una pregunta sincera sobre el rumbo que debería tomar la Iglesia. Según él, se presta demasiada atención al oeste de Ucrania, «donde la vida eclesial y nacional ya tiene profundas raíces ucranianas». En cambio, Boyko argumentó que la misión de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania (IOU-PC) debería ser servir en las regiones oriental y meridional del país. Considera que una iglesia se vuelve «grande no cuando ocupa un territorio ya desarrollado, sino cuando va donde su ministerio es más necesario».
  
La declaración provocó una fuerte reacción de los representantes de la estructura de Epifanio Dumenko. El arzobispón Vladímir Shlapak, jefe de la Eparquía de Jitomir-Polesia de la IOU-PC, escribió en los comentarios que Boyko, «en nombre de la IGCU, está hablando de perder su electorado» debido a la visita del jefe de la IOU-PC al oeste de Ucrania.
  
También les dijo a los representantes de la IGCU: «No os apropiéis de la historia de nuestra Iglesia ucraniana, de la cual surgimos, y no nos digáis qué territorios son canónicos». Otros uniatos acusaron a los miembros de la IOU-PC de querer «tomar todo ya hecho en lugar de construir algo por sí mismos» mientras que un usuario les recordó que «Ucrania es el antiguo territorio del Patriarcado de Constantinopla; ¡aquí no hay lugar para los seguidores de Roma!».
  

domingo, 26 de julio de 2026

EL CASO SLIPYJ: HISTORIA Y PRECISIONES

Tomado de ACTUALITÉS FSSPX (Distrito de Italia). Se publica en refutación a La Nuova Bussola Quotidiana, que ha tomado la “Cuestión de Écône” con un celo tan contrario a ciencia más parecido al odio personal que un análisis doctrinal (donde igual, también fracasan como los neoconservadores desesperados que son).
   
EL CASO SLIPYJ Y LAS CONSAGRACIONES EPISCOPALES SIN MANDATO APOSTÓLICO
  
Timbre postal conmemorativo del cardenal José Slipyj, por valor de 15 karbóvanets (Correo ucraniano, 1993).
 
¿Existe algún precedente histórico de consagraciones episcopales realizadas por la Sociedad de San Pío X sin mandato apostólico? ¿Hay otros casos en la historia de la Iglesia en los que un obispo consagrara a otros en contra de la voluntad del Papa, sin recibir condena alguna? ¿Se justifica la actuación de la Fraternidad únicamente desde una perspectiva teológica, o podemos recurrir a ejemplos concretos, quizás de hace tan solo unas décadas? Estas son las preguntas que intentaremos responder.
   
Antes de comenzar, una nota sobre la metodología. El episodio que vamos a relatar no es desconocido. Muchos han hablado de él, especialmente en internet, en los últimos meses. El problema es que estas intervenciones, tanto a favor como en contra de la Fraternidad, a menudo carecen de una base canónica e histórica sólida. Sus conclusiones son inciertas o, en algunos casos, completamente falsas. Por esta razón, hemos decidido retomar el tema en su totalidad y reexaminarlo desde cero basándonos en las fuentes. Para evitar que la lectura resulte demasiado engorrosa, hemos incluido solo los elementos principales de la historia en el cuerpo del artículo, mientras que los datos secundarios y las referencias se pueden encontrar en las notas finales [1].

EL HECHO
El 2 de mayo de 1977, tres obispos fueron consagrados sin mandato apostólico en el monasterio estudita de Castel Gandolfo. Los consagrados fueron Iván Choma, Ľubomír Husar y Stepán Czmil. El consagrante fue el cardenal José Slipyj, arzobispo mayor de Leópolis de los Ucranianos [2]. La ceremonia se llevó a cabo en absoluto secreto.

Intentemos comprender el contexto. Tanto el cardenal como los obispos que él consagró pertenecían a la Iglesia grecocatólica ucraniana, una comunidad católica oriental que profesa la fe católica en su totalidad, pero celebra la misa con un rito y sigue una disciplina canónica diferente a la de la Iglesia latina. 

Slipyj se convirtió en Metropólita de Leópolis y, por lo tanto, en jefe de la Iglesia grecocatólica ucraniana, en 1939, en vísperas de la invasión soviética. Cuando, en 1945, los comunistas intentaron suprimir a la comunidad grecocatólica y fusionarla con la Iglesia ortodoxa, Slipyj se negó a apostatar. Por ello, fue arrestado y deportado al gulag. Permaneció allí durante 18 años, ofreciendo un admirable testimonio de la fe católica frente a la tiranía comunista. Fue liberado en 1963, gracias a la presión del Vaticano y del gobierno de Estados Unidos. Pudo viajar a Roma y participar en el Concilio Vaticano II. En 1964, Pablo VI le confirió el título de Arzobispo Mayor, con poderes cuasi patriarcales sobre la Iglesia grecocatólica ucraniana, y en 1965 lo elevó al cardenalato. Prohibido de regresar a Ucrania, entonces parte de la Unión Soviética, pasó el resto de su vida en Roma.

Iván Choma era su secretario. Ľubomír Husar pertenecía a los Salesianos y Stepán Czmil a los Estuditas, una orden monástica ucraniana. No está claro si Slipyj quería conferirles únicamente el poder de la orden (convirtiéndolos en obispos auxiliares) o también el de jurisdicción (nombrándolos obispos de una diócesis). Algunos enfoques sugieren la segunda hipótesis [3].

En todo caso, no cabe duda de que las consagraciones episcopales del cardenal Slipyj se llevaron a cabo sin mandato apostólico y completamente sin el conocimiento del Papa. Las fuentes históricas lo afirman unánimemente [4]. Borís Gudziak, rector de la Universidad Católica Ucraniana de 2002 a 2013, habla de «consagraciones válidas pero ilícitas» [5]. Iván Dacko, secretario personal de Slipyj de 1976 a 1984, informa que este último, «después de la audiencia del 13 de diciembre de 1976, salvo las reuniones formales, ya no tuvo más reuniones privadas con Pablo VI» [6].

¿También se oponía el Papa? Todo nos lleva a creer que sí. Como veremos más adelante, Pablo VI no quería nombrar nuevos obispos para las sedes ucranianas. Además, si Slipyj pensaba que el Papa estaba de acuerdo, ¿por qué actuar en secreto? Al fin y al cabo, era cardenal y vivía a tiro de piedra de Roma. Habría sido muy fácil reunirse con el Sumo Pontífice. Cuando, menos de un año después, se conoció la consagración clandestina de Czmil, la Curia Romana mostró una considerable irritación [7] y exigió que Slipyj se justificara [8].

LA JUSTIFICACIÓN
¿Cómo justificó Slipyj su acción? Existen fundamentalmente dos razones: la primera es la “oficial”, dada en respuesta a una petición específica de la Santa Sede; la segunda es la “extraoficial”, que conocemos a través de los testimonios de sus colaboradores.
            
Primera razón. Cuando el cardenal Paul-Pierre-Charles Philippe Adam OP, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, le preguntó con base en qué derecho había realizado la consagración, Slipyj respondió: «Con base en los derechos de la Unión de Brest, que el Romano Pontífice garantizó al Metropólita de Kiev y a sus sucesores» [9]. En otras palabras, para Slipyj, consagrar obispos era su derecho como cabeza de la Iglesia grecocatólica ucraniana (cargo que antes ostentaba el Metropólita de Kiev, pero que actualmente ostenta el Metropólita de Leópolis). Este derecho se fundamentaba en una concesión explícita del Papa, realizada con motivo de la Unión de Brest, cuando, en 1595, la Metrópolis de Kiev, ya ortodoxa, volvió a la comunión con la Iglesia católica. Veremos, en la segunda parte del artículo, la validez de esta justificación.
            
Segunda razón. Según el testimonio de Mons. Husar (uno de los obispos consagrados clandestinamente) y otros contemporáneos, Slipyj actuó debido a una “situación de necesidad”. Durante tres décadas, las sedes episcopales de la Iglesia grecocatólica en Ucrania habían estado vacantes. La única que aún tenía obispo era Leópolis, pero su obispo residía en Roma y no tenía posibilidad de regresar a su tierra natal. El Vaticano se negó a brindar ayuda alguna. La Ostpolitik estaba en pleno apogeo.  Nombrar obispos grecocatólicos para las sedes ucranianas habría comprometido el diálogo con los comunistas (que habían prohibido legalmente a la Iglesia grecocatólica) y el ecumenismo con los ortodoxos (que consideraban la Unión de Brest un abuso). El cardenal Slipyj temía que la Iglesia grecocatólica ucraniana quedara sin jerarquía. En consecuencia, sabiendo que Pablo VI nunca la proveería, procedió con las consagraciones episcopales sin mandato apostólico.

EL DERECHO
Ahora debemos determinar, a la luz del derecho canónico, si las razones esgrimidas por Slipyj y sus colaboradores son válidas; es decir, si bastan para justificar una consagración episcopal sin mandato apostólico. ¿Es cierto que Slipyj simplemente ejerció su derecho y que, por consiguiente, sus consagraciones no solo son válidas, sino también lícitas? ¿Y es cierto que, en la Iglesia de aquel entonces, existía un estado de necesidad que legitimaba tal elección?
            
Respecto a la primera razón, afirmamos sin reservas que, en 1977, el Arzobispo Mayor de Leópolis no tenía derecho a consagrar obispos para su Iglesia sin el permiso del Papa.

En el momento de la Unión de Brest (1595), los delegados ucranianos solicitaron y obtuvieron que sus obispos, designados por el Rey de Polonia, recibieran la institución canónica y la consagración del Metropólita de Kiev, sin necesidad de confirmación por parte del Papa [11].
            
Cabe señalar que esta facultad no era un derecho innato perteneciente a los Patriarcas Orientales (con quienes el Metropólita, cabeza de la Iglesia grecocatólica ucraniana, estaba equiparado de alguna manera), sino un privilegio otorgado por el Papa. En la bula de concesión, Clemente VIII especificó que el Metropólita ucraniano actuaba «por autoridad y en nombre de la Santa Sede» y que, debido a la distancia de Ucrania, recurrir a Roma para la confirmación de cada nombramiento episcopal habría sido muy inconveniente [12]. Ahora bien, así como el Romano Pontífice concede un privilegio, también puede revocarlo. Además, el Metropólita de Kiev no podía nombrar obispos a su antojo. La elección de estos correspondía al Rey de Polonia y, posteriormente, tras la partición de este último, al Emperador de Austria [13]. El Metropólita se limitaba a otorgar la institución canónica y la consagración. Finalmente, la concesión de la Santa Sede solo afectaba a los nuevos obispos diocesanos de las sedes grecocatólicas ucranianas. Esto significa que el traslado de un obispo de una sede a otra, así como el nombramiento e institución de obispos auxiliares, estaba reservado a Roma [14].
            
En cualquier caso, el privilegio de confirmar obispos sin la intervención de Roma probablemente fue revocado ya con el Concordato entre la Santa Sede y la República de Polonia de 1925 [15].
            
Pero hay un documento que no deja lugar a dudas. Se trata del motu próprio “Cleri sanctitáti” (2 de junio de 1957), mediante el cual Pío XII promulgó una parte del derecho canónico oriental, la relativa a los ritos y las personas. En él también encontramos las normas sobre la postulación, la institución y la consagración de obispos. El canon 392, § 2 establece claramente que «el Romano Pontífice nombra libremente a los obispos o confirma a los que han sido elegidos». En cuanto a la institución canónica, el canon 395, § 1 especifica que está reservada exclusivamente al Papa. En otras palabras, las nominaciones o instituciones episcopales ya no eran posibles sin la intervención del obispo de Roma, quien en algunos casos elegía directamente al candidato, mientras que en otros confirmaba al candidato elegido por otros [16]. Además, tan solo unos años antes, el Santo Oficio había emitido un decreto (9 de abril de 1951) que amenazaba con la excomunión a cualquier obispo, de cualquier rito o dignidad, que hubiera conferido la consagración episcopal a un candidato no expresamente designado o confirmado por la Santa Sede. Esta norma, que para nosotros los occidentales puede parecer obvia, constituyó un cambio significativo para los orientales, dado que los jefes de algunas Iglesias católicas orientales, como la ucraniana, habían gozado en el pasado del privilegio de conferir la institución canónica a sus obispos sin pasar por Roma. En los patriarcados católicos orientales hubo numerosas controversias y descontentos, pero al final prevaleció la voluntad del Papa [17].
            
Algunos podrían objetar que la reserva papal de los nombramientos episcopales orientales fue abrogada por el decreto “Orientálium Ecclesiárum” del Concilio Vaticano II (21 de noviembre de 1964). En él, de hecho, se estableció que los Patriarcas Orientales debían recuperar sus antiguos derechos y privilegios, incluido el de «nombrar obispos de su propio rito» (n. 9). Sin embargo, es evidente que la decisión del Concilio no tiene la fuerza de una ley inmediatamente aplicable, sino que expresa una orientación general que la Santa Sede debía traducir en disposiciones prácticas. Prueba de ello es que, ya en 1976, Pablo VI confirmó en consistorio la elección de obispos realizada en los Patriarcados Orientales, exactamente como lo hizo Juan XXIII en 1959 [18], es decir, antes de “Orientálium Ecclesiárum”. 
            
En resumen, en 1977, nadie, ni siquiera el jefe de una Iglesia católica oriental, podía consagrar obispos sin el permiso del Papa [19]. Era imposible que Slipyj lo desconociera, dado que había vivido en Roma durante catorce años, ocupado cargos en la curia y estaba muy familiarizado con la práctica canónica vigente en aquel momento. ¿Por qué procedió de todos modos? Probablemente porque estaba convencido de que la posibilidad de nombrar obispos sin mandato apostólico era un derecho inherente de los Patriarcas orientales (no olvidemos que firmó y aceptó ser llamado “patriarca”, aunque el Papa nunca le había otorgado este título) o, en cualquier caso, fruto de un acuerdo bilateral entre el Patriarcado y la Santa Sede, que no podía ser revocado unilateralmente [20]. Sin embargo, la idea de Slipyj contradice abiertamente lo declarado por Clemente VIII y Pío VI, el derecho canónico de Pío XII y la práctica secular de la Iglesia católica.
            
En cuanto a la segunda razón, es muy difícil hablar de un verdadero “estado de necesidad” en el caso de las consagraciones de Slipyj. 
            
Todas las fuentes que consultamos parecen confirmar la existencia de un estado de necesidad. Andréi Chirovsky, quien en aquel entonces estudiaba en el Colegio Ucraniano de Santa Sofía en Roma y ahora es una figura destacada en la jerarquía católica ucraniana en Estados Unidos, afirma claramente: «La diplomacia vaticana en aquel momento parecía más interesada en buscar un acercamiento con el Kremlin que en proteger los intereses de los católicos ucranianos. El patriarca [réctius arzobispo mayor] José temía que la Iglesia católica ucraniana se quedara sin jerarquía. Por lo tanto, decidió dotar a la Iglesia en Ucrania de su propia jerarquía» [21]. En otras palabras, si Slipyj no hubiera consagrado a esos tres obispos, la Iglesia grecocatólica ucraniana pronto se habría extinguido. ¿Fue esto realmente así?
            
Es cierto, como ya hemos visto, que en 1977 ya no había obispos grecocatólicos residentes en Ucrania. Pero la jerarquía grecocatólica ucraniana no existía solo en su tierra natal. Entre los siglos XIX y XX, muchos ucranianos emigraron al extranjero y se establecieron diversas diócesis para ellos. En 1977, fuera de Ucrania, existían diez eparquías [= diócesis] y cuatro exarcados [= vicariatos apostólicos] con el mismo número de obispos diocesanos, sin contar los auxiliares, que eran renovados periódicamente por el Papa. Ciertamente, no se podía hablar de la inminente extinción de la jerarquía grecocatólica ucraniana. 

Además, Choma, Husar y Czmil no fueron consagrados obispos para  ir inmediatamente  a ejercer su ministerio en Ucrania, en la “Iglesia del Silencio”. Husar admite que «Slipyj me consagró por si la situación en Ucrania lo requería». Sin embargo, esto nunca sucedió: «Cuando la Iglesia [grecocatólica] fue reconocida [por el gobierno ucraniano] en 1990, ya no nos necesitaban» [22]. Tanto es así que estos obispos, hasta la década de 1990, no ejercieron ningún tipo de ministerio episcopal.

En resumen, la necesidad que Slipyj invocó para justificar sus consagraciones era puramente futura e hipotética: los nuevos obispos solo tendrían que viajar a Ucrania cuando la situación cambiara. Pero, llegado ese punto, ¿qué necesidad habría de obispos clandestinos? Un obispo de rito ucraniano residente en el extranjero podría haber sido trasladado fácilmente a su país, o se podrían haber realizado nuevas consagraciones en ese mismo momento (y no antes). Entonces, ¿dónde estaba el estado de necesidad?

Cabe señalar también que la necesidad invocada por Slipyj no se refería a la fe, sino simplemente a la salvaguarda (totalmente hipotética, como acabamos de ver) de la jerarquía de su rito en su país. Esta necesidad es radicalmente distinta de la actual, y en materia de fe, a la que ha recurrido la Fraternidad. Y, en nuestra opinión, no basta para justificar una consagración episcopal sin un mandato apostólico.

¿CÓMO TERMINÓ?
A la luz de lo que hemos relatado, cabría esperar que Slipyj y los obispos que consagró hubieran sido excomulgados o incluso declarados cismáticos. Nada de eso ocurrió. El paralelismo con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X termina ahí. 

Al igual que la Fraternidad, Slipyj también realizó consagraciones episcopales en contra del derecho canónico de la época y en contra de la voluntad del Papa. Pero, a diferencia de la Fraternidad, la reacción del Vaticano fue sumamente benevolente.

Aparte de una solicitud de justificación por parte de la Congregación para las Iglesias Orientales, que no tuvo seguimiento, Slipyj no recibió ninguna reprimenda. No hubo declaración de  excomunión latæ senténtiæ (aunque el derecho canónico de la época la contemplaba) ni, mucho menos, de cisma [23]. El cardenal continuó su ministerio exactamente como antes.

Ni siquiera en 1980, cuando el propio Slipyj reveló a Juan Pablo II que los obispos consagrados clandestinamente no eran uno, sino tres, hubo reacción alguna. Todo lo contrario. A petición del Papa, la Santa Sede inició un procedimiento canónico que condujo al reconocimiento, en 1997, de Choma y Husar como obispos. Sin retractación, abjuración ni carta de disculpa [24]. Posteriormente, Mons. Husar se convirtió en Arzobispo Mayor de Leópolis y Cardenal (2001). Su proceso de “beatificación” se inició el 26 de febrero de 2024.

Esto no debería sorprender, puesto que Juan Pablo II había llegado a la conclusión de que las consagraciones de Slipyj no eran ilícitas. Dacko lo afirma explícitamente: «El padre Werenfried von Straaten O. Præm., […] gracias a su relación personal con el Santo Padre, ayudó a Slipyj a convencer al Papa de que la decisión que había tomado en aquel momento era la correcta» [25]. El 17 de octubre de 1984, Juan Pablo II elogió a Slipyj en estos términos: «Su memoria permanecerá imborrable en los anales de la historia civil y religiosa y nunca olvidaremos su figura ascética y hierática, severa y solemne. Sobre todo, nunca olvidaremos la enseñanza que impartió con toda su vida» [26].

¿Por qué esta diferencia de trato entre Slipyj y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X? ¿Quizás porque no era apropiado atacar a alguien a quien todos consideraban un mártir del comunismo? ¿O quizás porque el cardenal ucraniano no tuvo problema en aceptar las innovaciones del Concilio, llegando incluso a afirmar, por ejemplo, que «no existe una diferencia dogmática significativa» entre las Iglesias ortodoxa y católica [27], y que la concesión de la dignidad patriarcal no depende del derecho canónico, sino de la autoconciencia eclesial del pueblo de Dios? [28].

CONCLUSIONES
El precedente histórico de las consagraciones de Slipyj nos permite extraer algunas conclusiones teológicas importantes, que están en perfecta armonía con lo que ya hemos expuesto en otros artículos.
            
1) La Santa Sede no cree que la consagración episcopal contra la voluntad del Papa esté prohibida por derecho divino y, por lo tanto, no sea lícita bajo ninguna circunstancia. Como hemos visto, Juan Pablo II llegó a creer que la decisión de Slipyj era acertada. Por esta razón, ni él ni los obispos que consagró recibieron condena alguna. De hecho, fueron presentados como ejemplos a seguir. Nada de esto habría sido posible si la Santa Sede hubiera estado convencida de que las consagraciones episcopales sin mandato apostólico son un acto intrínsecamente malo y prohibido por derecho divino.  En ese caso, de hecho, habría sido necesario declarar que Slipyj y los obispos que consagró habían incurrido en una pena canónica o, al menos, en un pecado muy grave. No habría sido posible conferirles cargos capitales en la Iglesia sin algún tipo de retractación o penitencia.
            
2) La Santa Sede tampoco considera que la consagración episcopal contra la voluntad del Papa sea en sí misma un acto cismático ni que merezca la excomunión.  Esta es la consecuencia lógica de lo expuesto en la primera conclusión.
            
3) La Santa Sede reconoce que un estado de necesidad puede ser razón suficiente para proceder con consagraciones episcopales contra la voluntad del Papa.  Según algunas fuentes, esta fue la razón que llevó a Juan Pablo II a excusar a Slipyj y reconocer oficialmente a los obispos que él mismo consagró. Y se trataba de un estado de necesidad puramente hipotético y objetivamente insuficiente. Si esto bastó para justificar consagraciones sin mandato, ¿por qué no habría de ser suficiente el actual estado de necesidad, en materia de fe, que encontramos hoy en la Iglesia?
            
En resumen, el episodio de Slipyj atestigua una vez más, y en la práctica, la bondad de la elección de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Oremos para que algún día el Papa también, como sucedió con el arzobispo ucraniano, reconozca que la Fraternidad hizo lo correcto.

Padre DANIELE DI SORCO FSSPX

NOTAS
[1] Obras más citadas: ANTOINE ARJAKOVSKY,  Conversations with Lubomyr Cardinal Husar: Towards a Post-Confessional Christianity (Conversaciones con el cardenal Ľubomír Husar: Hacia una Cristiandad posconfesional), traducido del francés, Leópolis, Editorial de la Universidad Católica Ucraniana, 2007. – IVÁN DACKO, Il periodo romano della vita di Josyf Slipyj e il suo ritorno postumo in Ucraina (El período romano de la vida de José Slipyj y su regreso póstumo a Ucrania), en JOSÉ SLIPYJ, Memorias, editada por Iván Dacko, Alberto Di Chio y Luciana Mirri (Universidad Católica Ucraniana), Leópolis-Roma, 2018. – ANDRÉI CHIROVSKY, The Surprising Easter Connection of Pope Francis (La sorprendente conexión pascual del Papa Francisco), en «Logos: A Journal of Eastern Christian Studies» 54 (2013), págs. 9-12. – Todas las traducciones son nuestras.
[2] Este hecho está claramente atestiguado por diversas fuentes, todas coincidentes: ARJAKOVSKY, págs. 12 y 30-31; DACKO, pág. 392; CHIROVSKY, pág. 10. Véase también To the Light of Resurrection through the Thorns of Catacombs. The Underground Activity and Reemergence of the Ukrainian Greek Catholic Church (Hacia la luz de la resurrección a través de las espinas de las catacumbas. La actividad subterránea y el resurgimiento de la Iglesia grecocatólica ucraniana), Leópolis, Editorial de la Universidad Católica Ucraniana, 2014, pág. 83.
[3] Chirovsky (pág. 11) habla de Czmil como “obispo de Lutsk”, una sede episcopal ucraniana vacante desde 1973 (cf. GIORGIO FEDALTO, Hierarchía ecclesiástica orientális, Padua, Messaggero, 2006, págs. 101-102). Czmil, como veremos, murió menos de un año después de su consagración; por lo tanto, el título de Lutsk —si el informe de Chirovsky es fiable— solo pudo haber sido recibido de Slipyj. Además, en catholic-hierarchy.org y otros sitios, Mons. Choma figura como obispo titular de la diócesis ucraniana de Przemyśl (Polonia) desde 1977 (año de su consagración clandestina) hasta 1991 (cuando la Santa Sede nombró a un obispo). Esta noticia, de verificarse, confirmaría aún más que la intención de Slipyj era consagrar obispos diocesanos con poder de jurisdicción.
[4] Arjakovsky, pág. 12 (prefacio de Borís Gudziak): «sin el conocimiento y la bendición de Roma»; Dacko, pág. 392: «sin informar al Papa»; Chirovsky, pág. 10: «sin el permiso papal (mandato apostólico)».
[5] Arjakovsky, pág. 12.
[6] Dacko, pág. 388.
[7] Dacko, págs. 392-393; Chirovsky, pág. 10: «en un acto que causó muchas irritaciones en la Curia Romana, ya que el derecho canónico romano requería permiso papal para la consagración de un obispo». Chirovsky añade que el derecho canónico oriental no requería un mandato apostólico; pero esta afirmación, como veremos más adelante, es falsa.
[8] Así fue como sucedieron las cosas. Slipyj no solo consagró a los tres obispos en secreto, como ya hemos dicho, sino que durante varios años mantuvieron absoluto secreto sobre lo ocurrido. Nadie, aparte de ellos (y quizás algunos amigos íntimos), sabía que eran obispos. No ejercieron ninguna función episcopal. Tenemos el testimonio directo de Mons. Husar al respecto: «No experimenté ninguna tragedia ni sufrimiento porque no estaba desempeñando el papel de obispo. Mons. Choma pensaba exactamente igual que yo. No nos interesaba en absoluto desempeñar el papel de obispos ni que se nos llamara como tales» (Arjakovsky, pág. 31). Sin embargo, menos de un año después, el 22 de enero de 1978, uno de los obispos consagrados clandestinamente, Stepán Czmil, falleció repentinamente de un ataque al corazón. Durante su funeral en la Catedral de Santa Sofía en Roma, el Cardenal Slipyj quiso que se le vistiera con las vestiduras pontificias y que se le mencionara como el «difunto Obispo Stepan». El asunto inevitablemente llegó a oídos de la Santa Sede. Pocos días después, Slipyj recibió una carta del cardenal Philippe, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, preguntándole si realmente había mencionado al obispo Stepan. Tras recibir una respuesta afirmativa, el cardenal Philippe le preguntó con qué derecho había realizado la consagración episcopal (Dacko, págs. 392-393). No se menciona nada sobre la consagración episcopal de Choma y Husar, que permaneció en secreto, como veremos, hasta 1980.
[9] Dacko, pág. 393. El mismo autor añade al respecto: «La fidelidad es una relación recíproca, lo que en nuestro caso significaba que Slipyj debía ser siempre obediente y leal al Santo Padre, pero al mismo tiempo esperaba que el Obispo de Roma cumpliera las promesas de sus predecesores y respetara plenamente todos los derechos de las Iglesias orientales, como había declarado solemnemente el Papa Eugenio IV (1431-1447) en el Concilio de Florencia (1439). Además, consciente de que era el sucesor de los Metropólitas de Kiev y Galicia, esperaba que los Papas respetaran los 33 artículos firmados por los obispos de la Metrópolis de Kiev, que establecían que el Metropólita, tras la elección por el santo sínodo, tenía derecho a consagrar nuevos obispos sin informar al Papa» (ibid., pág. 394).
[10] Dacko, pág. 393; Chirovsky, pág. 10; Arjakovsky, pág. 12 (prefacio de B. Gudziak). El testimonio de primera mano de uno de los consagrados, monseñor Husar, es decisivo: «Además, en aquel entonces el Vaticano estaba llevando a cabo su famosa Ostpolitik. El gobierno soviético se aprovechó de esto y pidió a la Santa Sede que cerrara nuestro seminario menor en Roma. El seminario se resistió, pero nunca fuimos bien vistos en Roma. Slipyj me consagró obispo por si la situación en Ucrania lo requería» (Arjakovsky, pág. 31).
[11] Este es uno de los artículos o condiciones planteadas por los obispos ucranianos a la Santa Sede para la unión con Roma. Texto en ATANASIO GREGORIO WELYKYJ, Documénta uniónis Beresténsis ejúsque auctórum (1590-1600), Roma, Padres Basilios, 1970, pág. 109.
[12] Se trata de la bula “Decet Románum Pontíficem” del 23 de febrero de 1596. Texto en Welykyj, Documénta uniónis Beresténsis, cit., págs. 292-294. Las mismas expresiones se encuentran en la bula “In universális Ecclésiæ”, emitida por Pío VII el 24 de febrero de 1807. Texto en A. G. Welykyj, Documénta Pontíficum Romanórum históriam Ucráinæ illustrántia (1075-1953),  vol. II, Roma, Padres Basilios, 1954, págs. 313-319; véanse en particular las págs. 314 y 317.
[13] Bula “In universális Ecclésiæ”, citada en la nota anterior (pág. 317).
[14] Tanto Clemente VIII como Pío VII, en las bulas citadas en las notas anteriores, enumeran las sedes episcopales para las que el Metropólita podía conferir la institución canónica. El privilegio se extendía únicamente a estas. En cuanto al traslado de un obispo de una sede a otra, véase el breve de Pío IX “Per apostólicas lítteras” (5 de septiembre de 1848), que especifica que, incluso en la Iglesia greco-católica ucraniana, tal acto está reservado al Sumo Pontífice (texto en Welykyj, Documénta Pontíficum Romanórum,  cit., págs. 386-387).
[15] El privilegio se mantuvo vigente, al menos en teoría, hasta 1917. En ese año, se menciona en una carta enviada por Benedicto XV al cabildo catedralicio de Przemyśl (texto en Welykyj, Documénta Pontíficum Romanórum, cit., pág. 524). Después de la Primera Guerra Mundial, los territorios de las diócesis greco-católicas ucranianas pasaron del Imperio Austríaco a la República de Polonia. Los obispos ya no podían ser nombrados por el emperador. El problema se resolvió con el Concordato entre la Santa Sede y Polonia de 1925: la elección de arzobispos y obispos (en cuya lista también aparecen las sedes greco-católicas ucranianas) la haría directamente la Santa Sede (art. 11).
[16] La legislación canónica oriental de Pío XII fue aprobada con una fórmula muy amplia, que abolía cualquier ley, costumbre o privilegio contrario, ya fuera general o particular; por lo tanto, también los privilegios otorgados por Clemente VIII y Pío VI a la Iglesia greco-católica ucraniana. 
[17] Para una reconstrucción histórica exhaustiva del conflicto entre algunos patriarcas católicos orientales y Roma en relación con los nombramientos episcopales, véase el artículo de GIOVANNI COCO, L’idea e lo sviluppo della prima codificazione orientale tra il Vaticano I e il Vaticano II (La idea y el desarrollo de la primera codificación oriental entre el Vaticano I y el Vaticano II), en “Jura orientalia” 9 (2013), págs. 14-59.
[18] Compárese la  provísio ecclesiárum  (es decir, el nombramiento o confirmación de las sedes episcopales vacantes) del Consistorio del 14 de diciembre de 1959 (Acta Apostólicæ Sedis  52 [1960], pág. 22) con la del Consistorio del 24 de mayo de 1976 (Acta Apostólicæ Sedis  68 [1976], pág. 382).
[19] Dacko menciona la facultad otorgada por Pío XII a los obispos tras el Telón de Acero para asegurar la continuidad y sucesión de sus sedes consagrando a hombres dignos como obispos (pág. 403). Sin embargo, esta facultad solo podía utilizarse cuando era imposible comunicarse con Roma, lo cual ciertamente no era el caso de Slipyj en 1977.
[20] En su testamento, iniciado en 1970 y completado en 1981, Slipyj llegó incluso a afirmar que la dignidad patriarcal y los derechos vinculados a ella no dependen del derecho canónico, sino más bien de la autoconciencia eclesial del pueblo de Dios: «Le expliqué constantemente al difunto Papa Pablo VI que en la Iglesia Oriental ni los Papas ni los concilios ecuménicos han establecido jamás Patriarcados en las Iglesias particulares separadas. La concesión de autoridad patriarcal siempre ha sido fruto de la conciencia cristiana madura del pueblo de Dios y de todos sus grupos compuestos, de la conciencia del clero y los pastores, pero de manera particular la conciencia de las comunidades laicas —el rebaño espiritual confiado a sus servicios pastorales— ha desempeñado un papel importante en esta cuestión» (Slipyj, Memorias, cit., p. 514, énfasis nuestro). Slipyj, «mientras era fiel al Papa, no negó el respeto por los derechos de una Iglesia sui juris. Además, incluso un Papa está obligado a respetar los derechos de dicha Iglesia» (Dacko, pág. 394, énfasis nuestro).
[21] Chirovsky, pág. 10. Véase también Dacko, pág. 393, Arjakovsky, pág. 12 (prefacio de B. Gudziak) y el testimonio directo de Mons. Husar (Arjakovsky, pág. 31).
[22] Arjakovsky, pág. 31 (el subrayado es nuestro).
[23] Ninguna de las fuentes que consultamos lo menciona, ni siquiera Dacko, que es muy preciso y también relata los episodios de conflicto entre Slipyj y la Santa Sede.
[24] Nuevamente, ninguna fuente menciona esto.
[25] Dacko, pág. 403 (énfasis añadido).
[26] Dacko, pág. 378 (énfasis añadido).
[27] Carta pastoral sobre la unidad en Cristo, 3 de junio de 1976 (en Dacko, pág. 382).
[28] Véase la nota n.º 21.

viernes, 3 de julio de 2026

NO SOLO EL ÁGUILA, SINO TAMBIÉN EL LEÓN: PROPONEN REVOCAR OTRA CONDECORACIÓN A ZELENSKI

  

Diputados del movimiento “Libertad y Democracia Directa” (SPD), que hace parte de la coalición de gobierno en Chequia, presentaron ante la Cámara baja del Parlamento la propuesta de que el presidente Petr Pavel Klička retire a Vladímir Zelenski el collar de la Orden del León Blanco (en checo: Řád Bílého lva), la máxima condecoración estatal, según explicó el diputado del SPD Jindřich/Enrique Rajchl a medios locales.
 
Rajchl señaló que la inspiración de esta iniciativa es la decisión del presidente de Polonia Karol Nawrocki de despojar al líder del régimen de Kiev de la máxima distinción polaca, la Orden del Águila Blanca.

«No podemos callar cuando nuestra máxima orden estatal es ostentada por una persona que nombra a unidades militares en honor a monstruos nazis», afirmó Rajchl.

Reaccionando a este anuncio, el diputado de la Unión Cristiana y Demócrata – Partido Popular Checoslovaco (KDU-ČSL) y miembro de la coalición opositora “Spolu” (Juntos) Benjamín Činčila espera que los representantes del partido “Automovilistas por Sí Mismos” (cuyo presidente el ministro de Transporte Petr Macinka dijo que «no propondría nada parecido») y del Movimiento “Alianza de Ciudadanos Descontentos 2011” no apoyen la propuesta de su socio de gobierno. Postura similar a la de Vít Rakušan, el líder de “Alcaldes e independientes” (Starostové a Nezávislí), que acusó al SPD de llevar a cabo un «discurso de odio permanente unido a la retirada de banderas ucranianas» y ahora también condecoraciones.

Por su parte, el portavoz presidencial Vojtěch/Adalberto Šeliga comentó a la Agencia de Noticias Checa (ČTK) que ni la Constitución del 16 de Diciembre de 1992 ni las leyes otorgan al presidente competencias para retirar una condecoración estatal. Solo se puede hacer por decisión judicial definitiva condenando a la pérdida de honores y distinciones.
  
Zelenski recibió la Orden del León Blanco de Chequia de 1.ª Clase con collar el 28 de Octubre de 2022, en plena guerra. La distinción le fue conferida por el entonces presidente checo Miloš Zeman Skokan (un detractor del antiguo Partido Comunista Checoslovaco) como reconocimiento a «su valentía y coraje, con los que rechazó la propuesta estadounidense de proporcionarle refugio seguro y permaneció en la entonces beligerante Kiev». Pero a casi cuatro años, el mismo Zeman reconoce que «hoy hay motivos para revocarle este premio. Rechazo la veneración de criminales de guerra que asesinaron a polacos, judíos, checos o eslovacos».

Nawrocki revocó la concesión de la Orden del Águila Blanca a Zelenski luego de que este bautizó al Centro Independiente de Operaciones Especiales “Norte” de las Fuerzas Especiales ucranias como “Héroes del Ejército Nacional de Ucrania” mediante el decreto 440 del 26 de Mayo. En respuesta, Zelenski devolvió la condecoración por correo y los expresidentes ucranios Víctor Yushenko y Pedro Poroshenko hicieron otro tanto en solidaridad con él.

El Ejército Nacional de Ucrania (en inglés y ucraniano UNA) fue una organización criminal supeditada a la facción banderista de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) que colaboró ​​con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Fue responsable de la masacre de Volinia, un genocidio de polacos en la región fronteriza oriental, matando a más de 100.000 polacos, checos, eslovacos, judíos, rusos, rutenos y ucranianos opositores entre 1943 y 1945. Mientras Polonia lo califica de genocidio, Ucrania lo consideró un “acto de guerra”. 
  
En los últimos años, los gobiernos pro-occidentales de Ucrania han exaltado a figuras y movimientos nacionalistas que estuvieron relacionados con el nazismo, y desde la guerra, se ha intensificado tal procedimiento, y recientemente se anunció la creación de un Panteón Nacional para conmemorarlos. Y la Iglesia tampoco se salva, porque la Fraternidad Sacerdotal San Josafat (rama oriental de la FSSPX) también exaltó a Stepán Bandera.
  
Queda esperar el desarrollo de los acontecimientos, y si además devuelve por correo la pistola que le obsequiaron junto con la condecoración (aunque esto último sea más difícil).
  

ELECCIONES, CORRUPCIÓN Y TERRORISMO: LA ESPADA DE DAMOCLES SOBRE ZELENSKI

Elementos tomados de RUSSIA TODAY, ZNEWS (Vietnam), y otras fuentes.
  

No habrá elecciones en Ucrania, ni presidenciales ni para la Rada Suprema (Parlamento), declaró el dictador ucranio Vladímir Zelenski, comentando los informes en la prensa ucraniana sobre una votación supuestamente planeada para el otoño.

«Por supuesto, él (Putin) tiene elecciones… Tiene elecciones en septiembre, y nuestros políticos no deberían olvidarlo: nosotros no las tenemos. Debemos defender nuestro Estado. Él tiene elecciones en septiembre. Necesita una sociedad unida que respalde a su [partido] Rusia Unida. ¿O cuál es el nombre del partido? El único [partido]. Allí solo hay un partido, por lo tanto, Rusia Unida», dijo, refiriéndose a las elecciones convocadas en Rusia para el 20 de Septiembre.
  
A Zelenski le conviene firmemente permanecer en el cargo de presidente ucraniano, aunque sea de forma ilegítima. En esencia, no necesita elecciones, especialmente porque su principal rival, Valérii Fédorovich Zaluzhny, que tiene una popularidad mucho mayor, se ha negado a retirar su candidatura. No logró disuadir al excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, a diferencia de otro posible candidato, Kiril Budánov, que probablemente llegó a un acuerdo con Zelenski.
  
Valérii Zaluzhny
  
Como afirmó el candidato “ilegítimo”, para que se celebren las elecciones, Ucrania primero debe “defenderse” con una victoria sobre Rusia. Pero por ahora, dice, no hay tiempo para las elecciones. «Cuando ganemos de forma convincente, votaremos».
  
Anteriormente, se informó que Zaluzhny, excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania y actual embajador de Ucrania en el Reino Unido, fue convocado a la Oficina del Presidente en el número 11 de la Calle del Banco en Kiev para hablar sobre sus planes presidenciales (aunque oficialmente se dijo que era para discutir la dimisión de Keir Rodney Starmer Baker como primer ministro británico).
 
Oficina del Presidente de Ucrania, y al frente la Casa Hodorecki o “La Casa con quimeras” (residencia privada de éste), en la Calle del Banco de Kiev.
  
A Zaluzhny se le ofreció la oportunidad de rechazar su candidatura en favor de Zelenski, pero el general se mantuvo firme, declarando que se presentaría a la presidencia de una forma u otra. Después de eso, comenzaron a circular rumores en Kiev de que las elecciones en Ucrania se celebrarían supuestamente en otoño.
  
Zaluzhny también se reunió con el ministro de Seguridad y Defensa, Rustem Envérovich Umiérov, y con el líder de la facción parlamentaria “Servidor del Pueblo”, David Georgiévich Arajamia. Estos individuos «repitieron argumentos casi idénticos: el riesgo de división social, el peligro de una campaña electoral con demasiados conflictos y los riesgos para el Estado». Sin embargo, la respuesta de Zaluzhny se mantuvo inalterable.

«Incluso los negociadores más experimentados de la Calle del Banco se quedaron sin argumentos. Pero cuando se separaron, aún le preguntaron a Zaluzhny: “Amigo, piénsalo bien”» decía el artículo.

Según los resultados de una encuesta cerrada citada por Ukrainskaya Pravda, Zelenskki lidera actualmente con un 33% de apoyo, seguido por Zaluzhny con un 22% y el director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, Kiril Budánov, con un 14%. Sin embargo, si la contienda llega a una segunda vuelta, se prevé que Zaluzhny podría vencer a Zelensky con un 37% frente a un 32%, y también superar a Budánov con un 34% frente a un 32%.
  
Zelenski debió haber abandonado el poder en mayo de 2024, pero la legislación ucraniana prohíbe la celebración de elecciones nacionales mientras el país permanezca bajo ley marcial, medida que sigue en vigor desde el inicio de la Operación Militar Especial rusa en 2022. Posteriormente, Rusia declaró que Zelenski ya no tenía legitimidad legal y argumentó que esto constituía un obstáculo para la firma de un acuerdo de paz.
  
Adicionalmente, unas elecciones presidenciales y parlamentarias podría incidir en las investigaciones penales contra Zelenski por corrupción en medio del escándalo del “Míndichgate”, donde figura también Umiérov por la compra de los chalecos blindados, y su exjefe de la Oficina presidencial y mano derecha Andréi Yermak fue arrestado el pasado 14 de Mayo como sospechoso de estar implicado en un grupo organizado que blanqueó 460 millones de grivnas (unos 10,40 millones de dólares, al cambio actual) en la construcción de viviendas de lujo en la localidad de Kozín, a las inmediaciones de Kiev. 
  
Inclusive, el reciente atentado contra el empresario ucraniochipriota de origen judío Vadim Vladimiróvich Yermoláyev en el barrio monegasco de Montecarlo (donde él, su abogada Ana Nasobina y el hijo de ambos resultaron heridos) «llevaría la huella de Kiev» según el diario francés Le Fígaro, como quiera que Yermolávev planeaba revelar ante el Parlamento Europeo el entramado de corrupción alrededor de Zelenski.

El presidente estadounidense Donald Trump y la Unión Europea insisten repetidamente en la necesidad de realizarse elecciones en Ucrania, pero Zelenski respondió que las hará solo si sus socios (EE. UU., la Unión Europea e Israel) ofrecen condiciones de seguridad.

«Pienso que Ucrania debería celebrar elecciones. Ya sabes, están usando la guerra para no celebrar elecciones, pero creo que el pueblo ucraniano debería tener esa opción. Y quizá Zelenski ganaría. No sé quién ganaría, pero hace mucho que no hay elecciones. Ya sabes, hablan de una democracia, pero llega un punto en que ya no es una democracia», dijo el mandatario estadounidense.

sábado, 20 de junio de 2026

PRESIDENTE DE POLONIA REVOCA CONDECORACIÓN A ZELENSKI POR HOMENAJEAR A ORGANIZACIÓN PRO-NAZI


El presidente de Polonia Karol Tadeusz Nawrocki despojó a su homólogo ucraniano Vladímir Zelenski de la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración de la República Polaca.
  
«El Presidente de la República es el Gran Maestre de la Orden del Águila Blanca y tiene la obligación de mantener el honor de esta máxima condecoración estatal. Esta obligación también recae sobre el Capítulo de la Orden del Águila Blanca. Por lo tanto, tras el consentimiento del Presidente Vladímir Zelensky para otorgar a una de las unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania el título de Héroes de la UNA, y después de consultar con el Capítulo, he decidido revocar la Orden del Águila Blanca al Presidente de Ucrania», declaró Nawrocki en un vídeo.
 
La decisión fue tomada tras reunirse con el capítulo de la orden el pasado 9 de Junio, luego de que Zelenski bautizó al Centro Independiente de Operaciones Especiales “Norte” de las Fuerzas Especiales ucranias como “Héroes del Ejército Nacional de Ucrania” mediante el decreto 440 del 26 de Mayo.

«Quiero dejar claro que esta decisión no va en contra del pueblo ucraniano. No altera la dirección estratégica de la política de seguridad polaca. Hemos apoyado y seguimos apoyando a Ucrania porque sabemos que la agresión rusa supone una amenaza para Polonia y para toda Europa», agregó Nawrocki.
  
Con todo, se requiere la refrendación por el primer ministro Donald Tusk para que adquiera vigencia.

Zelenski había recibido la condecoración de manos del anterior presidente Andrzej Duda en 2023.

Anteriormente, la única persona que había perdido la condecoración había sido el ex viceprimer ministro Wincenty Witos († 1945). La máxima distinción estatal le fue retirada en 1932 luego de ser condenado a un año y medio de prisión en el Juicio de Brest por supuestamente conspirar contra el gobierno, pero le fue restituida formalmente en el marco de la amnistía decretada por el presidente en el exilio Władysław Raczkiewicz el 31 de Octubre de 1939, luego de iniciada la Segunda Guerra mundial.
  
El anuncio cayó mal ante los políticos y medios ucranianos. 
    
Cirilo Alexévich Budánov, jefe de la Presidencia de Ucrania, intentó calmar la situación viajando a Varsovia para conversar, entre otros, con el ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, el jefe de la Oficina Presidencial de Política Internacional, Marcin Przydacz, el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional, Bartosz Grodecki, y el viceministro de Asuntos Exteriores, Marcin Bosacki. Sin embargo, las conversaciones no dieron resultados concretos.
   
En respuesta, el ministro de Exteriores ucranio Andréi Ivánovich Sybiha escribió en sus redes sociales:
«Lamentamos que las emociones se desbordaran en Varsovia y obligaran a los políticos polacos a tomar medidas injustificadas, impulsivas y despectivas, no solo contra el presidente Zelenskyy, sino principalmente contra el Estado ucraniano.
   
Ante semejantes actos temerarios, no veo manera de conservar la alta condecoración estatal de la República de Polonia, la Cruz de Comendador con Estrella de la Orden del Mérito de Polonia, que me fue otorgada en octubre de 2022. Pronto la devolveré a Polonia.
 
No se trata de medallas, sino de actitud. Siempre hemos defendido un enfoque de respeto mutuo, incluso en temas complejos y problemáticos. Esto implica que respetamos las decisiones de los demás, aunque no estemos de acuerdo con ellas. Como se suele decir, “estar de acuerdo en discrepar”».
Por su parte, el asesor del Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania Dmitró Anatólievich Yárosh alias “Yastrub” (Halcón), líder del autodenominado “Ejército de Voluntarios de Ucrania” (antiguo brazo militar del banderista “Sector Derecho”), atacó al presidente polaco Navrocki por despojar a Zelenski de la Orden del Águila Blanca.
«Privar al Presidente de Ucrania de la Orden Polaca del Águila Blanca no fortalece a Polonia. Al contrario…
  
Los políticos polacos, endurecidos por el chovinismo y sembrando la hostilidad contra Ucrania, se creen eternos…
   
Han olvidado los logros y victorias conjuntas y tratan de “promover” lo que divide; no quieren tener una alianza fuerte con Ucrania y otros estados europeos; apoyándose en una historia falsificada, no quieren avanzar, sino que sueñan con arrastrarse de rodillas… Estos políticos polacos son prostitutas vendidas. Su tiempo pasará».
  
El Ejército Nacional de Ucrania (en inglés y ucraniano UNA) fue una organización criminal supeditada a la facción banderista de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) que colaboró ​​con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Fue responsable de la masacre de Volinia, un genocidio de polacos en la región fronteriza oriental, matando a más de 100.000 personas entre 1943 y 1945. Mientras Polonia lo califica de genocidio, Ucrania lo consideró un “acto de guerra”.

jueves, 18 de junio de 2026

LA FALSA BANDERA UCRANIA SOBRE EL INCENDIO DEL MONASTERIO DE LAS CUEVAS

Noticia tomada de RUSSIA TODAY.
  
MOSCÚ DESTAPA EL “MONTAJE FALSIFICADO” DE KIEV SOBRE EL INCENDIO EN EL MONASTERIO DE LAS CUEVAS
«El templo resultó dañado debido a un torpe intento de la defensa antiaérea ucraniana de derribar un misil hipersónico ruso Circón utilizando misiles del sistema antiaéreo estadounidense Patriot», denunció María Zajárova.
  
Incendio en el Monasterio de las Cuevas de Kiev, el 15 de Junio de 2026.
  
El régimen de Vladímir Zelenski volvió a «intentar fabricar otro montaje falsificado para convencer a sus patrocinadores de la necesidad de aumentar el apoyo militar y financiero a Kiev», denunció este jueves la vocera de la Cancillería rusa, María Zajárova.

De este modo, la portavoz comentó los intentos de Zelenski de convencer a la comunidad internacional de que el incendio en el Monasterio de las Cuevas de Kiev del 15 de junio fue provocado por un supuesto dron ruso. Zajárova subrayó que esta puesta en escena de Kiev se desarrolló de cara a la próxima reunión en julio en París de la llamada “coalición de voluntarios”, que patrocinan la guerra del régimen ucraniano.
  
UN DRON CON MOTOR OXIDADO QUE NI SIQUIERA VOLARÍA
Para intentar demostrar su bulo orquestado, la parte ucraniana presentó los restos de un dron ruso Geranio presuntamente hallado en el lugar del incendio del templo, «pero resultó poco convincente», resaltó la portavoz.

«Al público se le mostraron restos preparados de antemano con un motor totalmente oxidado. El óxido era tan evidente que los provocadores simplemente no pudieron retocarlo. La propaganda ucraniana pasó por alto la pregunta de cómo un dron en semejante estado puede siquiera volar», destacó.
  
Además, Zajárova recordó que testigos del incidente publicaron en las redes sociales un video que «demuestra exactamente lo contrario» a la versión ucraniana: «el templo resultó dañado debido a un torpe intento de la defensa antiaérea ucraniana de derribar un misil hipersónico ruso Circón utilizando misiles del sistema antiaéreo estadounidense Patriot».
  
La vocera especificó que fue precisamente este tipo de munición el que recibió recientemente el régimen de Zelenski de sus llamados aliados europeos. «Este misil, además, podría haber estado caducado, tal como había señalado nuestro Ministerio de Defensa», agregó.
  • El 15 de junio, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que el Monasterio de las Cuevas de Kiev fue alcanzado por un misil ucraniano del sistema de defensa aérea Patriot
  • La cartera castrense sugirió que el “mal funcionamiento” del sistema de fabricación estadounidense pudo deberse a que «los países occidentales entregaron al régimen de Kiev misiles con su vida útil expirada».
  • Asimismo, recalcó que las Fuerzas Armadas rusas «no planean ni lanzan ataques contra instalaciones de infraestructura civil» y explicó que el ataque masivo lanzado contra Ucrania tuvo como objetivo instalaciones del complejo industrial-militar y se hizo «en respuesta a los actos terroristas del régimen de Kiev».

miércoles, 17 de junio de 2026

LUKASHENKO: «EL VATICANO E ISRAEL ENGAÑARON A RUSIA».

Noticia tomada de RUSSIA TODAY.
  
LUKASHENKO AFIRMA QUE EL VATICANO Y LOS ISRAELÍES ENGAÑARON A RUSIA EN 2022
«Todos entendían que los días de Ucrania estaban contados», declaró el líder bielorruso.
  

Rusia retiró sus tropas de los alrededores de Kiev en 2022 por petición del Vaticano y del “lobby” israelí, pero aquello fue un engaño, declaró este lunes el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, en una entrevista con Al Arabiya.

«En el transcurso de las acciones de combate [al comienzo de la operación militar especial rusa], no solo yo, sino todo el mundo entendía que la guerra terminaría rápidamente con la victoria de los rusos. Esto se debía, ante todo, a que los rusos estaban en Kiev», recordó Lukashenko.
  
Pero después, «ciertos políticos y fuerzas» pidieron al presidente ruso, Vladímir Putin, «que se detuviera, retirara las tropas de Kiev y pactara un acuerdo de paz», añadió. «Putin aceptó y retiró sus unidades avanzadas de Kiev. Antes de esa retirada, todos entendían que los días de Ucrania estaban contados», dijo.

El mandatario de Bielorrusia cree que la decisión buscaba restaurar la paz entre las partes en conflicto. «Esas fuerzas engañaron. Fue el Vaticano. Y, lo que resulta sorprendente, el “lobby” judío, los israelíes. Ellos, en nombre de [Vladímir] Zelenski, declaraban: “Ya está, vamos hacia la paz, estamos de acuerdo”», afirmó.

Lukashenko señaló que tanto él como los militares bielorrusos y los representantes del Estado Mayor consideran que, si los rusos hubieran continuado la ofensiva, «allí no habría quedado ni Zelenski ni nadie». «Y después la guerra se prolongó», agregó.

Actualmente, los rusos avanzan en el campo de batalla y, en general, tienen más éxito que las Fuerzas Armadas de Ucrania, señaló el presidente. «En el frente, paso a paso, de manera metódica, los rusos avanzan», destacó.
  • En la primavera de 2022, los negociadores de Kiev y Moscú acordaron el marco básico de una paz en Estambul, pero posteriormente los ucranianos se retiraron de las conversaciones. La visita del entonces primer ministro británico, Boris Johnson, a Ucrania fue clave para convencerlos de romper las negociaciones y rechazaran las disposiciones de los acuerdos de Estambul, según relató más tarde el diputado David Arajamia, que encabezó la delegación ucraniana en dichas negociaciones.
  • El presidente ruso, Vladímir Putin, ha manifestado en repetidas ocasiones que su país está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. Así, ha enfatizado que, en primer lugar, hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
  • La propuesta de Moscú contempla que Kiev retire completamente sus tropas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y de las provincias de Zaporiyia y Jersón (incorporadas a Rusia después de consultas populares en 2022), y que reconozca esos territorios, además de Crimea y Sebastopol, como sujetos de la Federación de Rusia. También deben garantizarse la neutralidad, la no alineación, la desnuclearización, la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania.
Moscú y Kiev han mantenido varias rondas de conversaciones directas, junto con reuniones trilaterales en las que participó EE.UU., pero el proceso de paz permanece estancado.