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sábado, 22 de octubre de 2022

ERITREA: CLÉRIGOS DETENIDOS POR CRITICAR AL GOBIERNO


Los agentes de seguridad de Eritrea detuvieron el pasado 15 de Octubre al obispo Fikremariam Hagos (ፍቕረማርያም ሓጎስ), eparca de Segheneiti de la Iglesia Católica Eritrea, en el aeropuerto internacional de Asmara, cuando regresaba de un viaje a Europa, y a los presbíteros Mihretab Stefanos (párroco de San Miguel de Segheneiti) y Abraham (superior del convento capuchino de Teseney). La agencia FIDES confirmó que los clérigos están detenidos en la prisión de Adi Abeto.
   
Fikremariam (foto) fue ordenado sacerdote el 21 de Julio de 1996 por el obispo Zacarías Yohannes († 2016) para la (entonces) eparquía de Asmara, y consagrado obispo para la recién creada eparquía de Segeneiti por el archieparca de Asmara Menghesteab Tesfamariam MCCI el 20 de Mayo de 2012, ambas con el rito alejandrino (la Iglesia Católica Eritrea pertenece a la tradición litúrgica de Alejandría).
  
Fuentes locales declararon bajo anonimato que las detenciones se dieron porque ellos han denunciado violaciones a los derechos humanos que incluyen «arresto de padres de familia, movilización de personas en edad militar, jóvenes llevados por fuerza al frente de guerra, cierre de casas y confiscación de animales de los que se niegan a ir a la guerra». Los comentaristas también especularon que su arresto puede estar relacionado con el desalojo de creyentes, incluidos miembros del coro, de una iglesia católica en Akrur, área de Segeneti, y fotos que luego se publicaron en las redes sociales.
    
Es de advertir que junto a su vecino y antiguo enemigo Etiopía, el gobierno de Eritrea está en guerra desde 2020 contra la provincia secesionista de Tigré (guerra que el primer ministro etíope Abiy Ahmed dijo que «está por terminar»), y en este país, el servicio militar es obligatorio y puede durar más de diez años, por lo que muchos jóvenes eritreos prefieren arriesgarse a morir en una travesía a Europa como migrantes ilegales que combatiendo para Isaías Afeworki, el único gobernante que ha tenido el país desde su independencia en 1993. Ni la clerecía se salva del servicio militar, pues los seminaristas que no han concluido el servicio militar no pueden recibir pasaportes ni visado de salida para estudiar en el extranjero.
   
La constitución de Eritrea establece en su artículo 19 que «toda persona tendrá derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de creencia, y la libertad para practicar cualquier religión», aunque el gobierno solo reconoce oficialmente a cuatro de ellas: la Iglesia Ortodoxa Eritrea, la Iglesia Católica Eritrea, la Iglesia Evangélica Luterana de Eritrea y el islam suní, siempre y cuando sus actuaciones se circunscriban única y exclusivamente al culto. Toda actividad social (educación, salud, etc.) de estas requiere que se registren como organizaciones no gubernamentales y comprometerse a hacerla sin financiación extranjera (en Agosto, la Escuela Técnica y Agrícola lasallista de Hagaz y la Escuela Técnica de Donbosco en Dekemhare fueron confiscadas por el gobierno invocando la directriz 73 de 1995, como parte de las represalias por denunciar los obispos del país la brutalidad del régimen).
   
Años atrás, el patriarca Antonio III (Abune Antonios Gebremedin Debretsion), primer jerarca de la Iglesia Ortodoxa Eritrea, fue depuesto en 2006 por orden del gobierno en favor de Dióscoro Hagos Mendefera y mantenido desde entonces en prisión domiciliaria. Antonio, que fue excomulgado por herejía por presuntamente negarse a excomulgar al movimiento Escuela Bíblica Dominical “Medhane Alem” (Salvador del Mundo) –señalado por el gobierno de ser una braña pentecostal de la Iglesia Ortodoxa Eritrea– falleció el 9 de Febrero víctima de complicaciones derivadas de la diabetes y la hipertensión que sufría. Entre tanto, Dióscoro falleció en 2015, y tras seis años de sede vacante, fue designado Cirilo Tehadew (de quien se sabe fue consagrado obispo de Adi Keyh el 19 de Mayo de 1994 por el patriarca copto Shenouda III, y poco menos) como nuevo patriarca.

lunes, 25 de enero de 2021

ETIOPÍA: EMERGE MASACRE EN EL COMPLEJO ECLESIÁSTICO

Traducción de la noticia publicada en CHURCH TIMES (Inglaterra).
   
Capilla de las Tablas en la iglesia Santa María de Sión (Axum, Etiopía).
   
Reportes de una masacre de 750 personas en el complejo catedralicio que se dice alberga el Arca de la Alianza han emergido de la región de Tigré en Etiopía.
    
Los relatos vienen de los que huyeron de la ciudad de Axum y caminaron más de 200km a la capital regional, Mekelle.
    
La masacre fue informada primero por despachos de la oenegé belga Programa Externo Europeo con África (EEPA). El área está restringida a los terroristas, pero aun así han salido reportes de la masacre, algunos de ellos documentados por Amnistía Internacional.

El ex editor de África para el Servicio Mundial de la BBC e Investigador Principal en el Instituto de Estudios de la Mancomunidad Británica, Martin Plaut, dijo que quienes escaparon de la masacre de Axum han informado que el ataque comenzó luego que las tropas federales etíopes y milicias amharas se acercaran a la iglesia de Santa María de Sión.
    
Se creía que hasta 1000 personas se estaban refugiando en el complejo eclesial. De una de las capillas, la Capilla de las Tablas, se cree por los cristianos de Etiopía que tiene el Arca de la Alianza, que está oculta de la vista de todos, aparte de un único sacerdote que nunca deja el recinto.
    
Plaut dijo: “La gente estaba preocupada por la seguridad del Arca, y cuando oyeron que las tropas se acercaban temieron que hubiesen venido para robarla. Todos los que estaban dentro de la catedral fueron forzados a salir a la plaza”.

El último despacho del EEPA sobre la situación en Tigré, el martes, informa que 750 personas han sido asesinadas en Axum, aunque esto no se ha verificado. Se dice que la masacre fue ejecutada por tropas federales etíopes y milicias amharas.
    
No se piensa que la iglesia fuera dañada, y el señor Plaut dijo que es probable que el Arca haya sido escondida antes que las tropas llegaran, aunque no ha sido posible confirmar esto.
    
La iglesia ortodoxa etíope cree que el Arca fue escondida en Axum por Menelik I, hijo del rey Salomón de Israel y la reina de Saba. El reino de Axum fue una de las cuatro grandes potencias del mundo antiguo, y la ciudad de Axum es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
     
La lucha estalló en el Tigré en Noviembre, luego que el primer ministro etíope Abiy Ahmed Ali Wolde [de etnia oromo y perteneciente a la megaiglesia protestante pentecostal Creyentes Etíopes del Evangelio Completo, N. del T.] enviara tropas federales, apoyadas por milicias y tropas de Eritrea, para combatir al Frente Popular de Liberación del Tigré (FPLT), al cual acusa de realizar elecciones ilegítimas (Noticias, 20 de Noviembre de 2020). El FPLT fue parte de la coalición de gobierno de Etiopía hasta el 2019.
    
El gobierno declaró que el conflicto terminó después de capturar Mekelle, a fines de Noviembre, pero el FPLT continúa librando una guerra de guerrillas.
   
El gobierno etíope ha admitido haber bombardeado una antigua mezquita en Tigré, y ha prometido repararla. La mezquita al-Nejashi en el norte de Tigré, fue alcanzada por bombas, y su cúpula, minarete y tumbas antiguas, reputadas de 15 discípulos del profeta islámico Mahoma, fueron dañados. La iglesia Emanuel, cercana a la mezquita, también fue dañada en el ataque, y el gobierno prometió que la reparará.
    
EEPA informó que, después del bombardeo, la mezquita fue saqueada por las tropas etíopes y eritreas, y que algunos civiles murieron tratando de protegerla.

A pesar de los pedidos de las Naciones Unidas, que estima que 2,3 millones de niños han sido privados de alimentos y ayuda (Noticias del 1 de Enero), la ayuda humanitaria no ha podido llegar a la región. Por el conflicto, hay más de un millón de desplazados, y más de 50.000 han huído a Sudán. También hay preocupación por la seguridad de muchos refugiados eritreos en campos en Tigré.

lunes, 12 de agosto de 2019

ERITREA, LA IGLESIA PERSEGUIDA EN SILENCIO POR EL GOBIERNO

Noticia tomada de FSSPX NEWS.
     
En Eritrea, la situación de la Iglesia católica se vuelve más preocupante a medida que pasan las semanas: desde junio de 2019, sus 29 hospitales han sido confiscados y nacionalizados por el régimen totalitario del presidente Issayas Afeworki.
 
Issayas Afeworki, primer (y único, desde la independencia) presidente de Eritrea.
  
Desde la independencia del país en 1991, la Iglesia católica sigue siendo la única institución que se atreve a oponerse al régimen de Issayas Afeworki: el dictador, de confesión ortodoxa miafisista y marxista en su política, está furioso contra los obispos por haber denunciado, en una carta pastoral en 2014, los crímenes cometidos desde su llegada al poder.
  
La confiscación de hospitales católicos es la última medida de represalia contra la Iglesia católica. No fue casualidad que los hospitales católicos, mejor equipados con medios e instrumentos más avanzados que las instituciones de atención pública, hayan sido nacionalizados en junio.
  
Después de los hospitales, siguen las escuelas. Lo que temen ahora los católicos es que las escuelas católicas sean nacionalizadas o cerradas. En varias partes del país, las autoridades públicas ya están tratando de evitar la inscripción de estudiantes en escuelas católicas para el próximo año escolar.
 
Del 25 de junio al 12 de julio, los obispos de Eritrea pidieron a los fieles tres semanas de ayuno y oraciones para contrarrestar una persecución de la que pocos medios extranjeros hacen eco.
  
La Iglesia católica Eritrea (en tigriña ካቶሊካዊት ቤተክርስትያን ኤርትራ, Katolikat’wa Bet’ǝ kr’stian Ertra) fue erigida el 19 de enero de 2015 luego de ser separada de la Iglesia católica etiópica. Perteneciente al rito abisinio, esta Iglesia contaba con 190.000 miembros en 2010.

jueves, 25 de julio de 2019

EXCOMULGAN AL PATRIARCA ORTODOXO DE ERITREA (Por orden del gobierno)

Nota previa: El Estado de Eritrea es un país situado en el Cuerno de África, independizado de Etiopía en 1993, y gobernado desde entonces por el partido Frente Popular por la Democracia y la Justicia -heredero del marxista Frente Popular para la Liberación de Eritrea- del presidente Isaías Afeworki. Su población (escasamente de 5 millones de personas) está dividida principalmente entre cristianos (la mayoría miembros de la Iglesia Ortodoxa de Eritrea -miafisista-, la Iglesia Católica Eritrea -metrópoli sui juris creada en 2015, perteneciente a la tradición litúrgica alejandrina- y la Iglesia Evangélica Luterana de Eritrea, totalizando el 62,9 % de la población) y musulmanes suníes (el 36,2 %).
  
Traducción del artículo publicado por Anne-Bénédicte Hoffner, corresponsal de LA CROIX en Eritrea.
  
PATRIARCA DE IGLESIA “ACUSADO DE HEREJÍA” Y EXPULSADO
Abune Antonio, de 90 años, es la más reciente víctima del gobierno autoritario de Eritrea
24 de Julio de 2019

El anterior patriarca Antonio III, Abune Antonios Gebremedin Debretsion.
  
Las relaciones entre el gobierno de Eritrea y las iglesias cristianas continúan deteriorándose. Esta vez, es el mismo Patriarca ortodoxo, el nonagenario Abune Antonio I Gebremedin Debretsion, quien ha pagado el precio.
 
El sitio web de la Iglesia Ortodoxa OCP (Orthodox Cognate Page) Media Network informó que ha sido “ciegamente acusado de herejía” por "un grupo de obispos” e incluso “excluido de la Iglesia”.
  
“Esta iniciativa es parte de los programas autoritarios de propaganda del gobierno eritreo”, dice la agencia ortodoxa de noticias, que señala que el Patriarca Antonio ha estado “bajo arresto domiciliario desde 2007” después de ser “despedido por el gobierno mientras tomaba una firme posición contra su inferferencia en los asuntos eclesiales”.
  
De acuerdo con la BBC, la decisión fue tomada por “cinco de los seis obispos más poderosos del país” incluyendo al obispo Lucas Gebrehiwet de Gash Barka, el Secretario del Santo Sínodo [N. del T. Los demás firmantes son Juan de Senhit, Sahel – Keren y Nakfa; Pedro Asfehe Araya de Assab; Salama Tesfagaber de Semhar y Danakil – Massawa y Assab; y Mateo Abraham Semereab de Debarwa]. “No sabemos por qué falta una firma” [la del obispo Cirilo Tesfasilassie de Akele Guzay-Adi Keyh, N. del T.] resaltó la cadena británica.
  
UN RÉGIMEN AUTORITARÍSIMO
Desde su indendencia, ganada en una feroz lucha contra Etiopía en 1991, Eritrea ha estado bajo el control del presidente Issayas Afeworki, un ex ingeniero de 68 años conocido por haber apresado sin juicio incluso a sus amigos más cercanos.
  
El patriarca Antonio es una de las incontavles víctimas de esteis autoritarísimo régimen en el mundo, a menudo comparado con Corea del Norte.
  
Su Iglesia (la Iglesia Ortodoxa de Eritrea -en tigriña ቤተ ክርስትያን ተዋህዶ ኤርትራ, Tewahədo Bet’ə K’rstian Ertra) es una iglesia oriental autocéfala, que se separó de la Iglesia de Etiopía cuando la independencia de Eritrea fue proclamada en 1993.
  
Antonios, su tercer patriarca (y el primer obispo que antes no lo fue de Etiopía), fue consagrado obispo por el Patriarca Copto Ortodoxo Shenouda III de Alejandría en 1994 (y como Patriarca en 2004), antes de ser depuesto en 2006, bajo presión del gobierno. La sede permaneció vacante por casi dos años.
  
En 2007, las autoridades (a la cabeza del laico Yoftahe Dimetros) impusieron un sucesor sobre el Santo Sínodo, el Abune Dióscoro Hagos Mendefera, causando serias dificultades: él no fue reconocido por algunos de sus fieles, ni por las otras Iglesias.
  
En 2017, el décimo año del arresto del Abune Antonio, la presión diplomática de Francia, la Unión Europea, Canadá, Reino Unido y Estados Unidos se combinaron para lograr su libertad. Para sorpresa de todos, apareció públicamente el domingo 16 de julio de 2017 y ante más de cien fieles, participó en una Misa en la Catedral de Santa María en Asmara.
  
Una declaración tranquilizadora fue leida durante la Misa y publicada en la página de la Iglesia Ortodoxa de Eritrea. Muy brevemente, se declaraba que “después de muchos esfuerzos emprendidos por la Unión de Monasterios y Estudiosos de la Iglesia Ortodoxa de Eritrea, el problema del Patriarca Abune Antonio I ha sido resuelto”, y que el Santo Sìnodo unido ha concluido con él una reconciliación plena y completa.
 
OPERACIÓN COMUNICACIÓN
En realidad, sólo era propaganda de parte del régimen. El Patriarca, que estaba rodeado por guardias durante la Misa, fue nuevamente puesto bajo arresto domiciliario inmediatamente después de su furtiva aparición pública.
  
Y la presión sobre la Iglesia Ortodoxa ha continuado. Según Christian Solidarity Worldwide, que monitorea de cerca y regularmente la situación en Eritrea, el patriarca, quien es seriamente diabético y sufre de presión alta, describió -en un vídeo sacado clandestinamente del país en Abril- sus condiciones de vida, sin asistencia en la “casa de sirvientes” de una villa habitada por el obispo Lucas.
  
En su carta anunciando su expulsión, los cinco obispos afirmaron que “sus recientes actividades” los habían llevado a concluir que “su arrepentimiento no fue auténtico”.
  
“Su nombre nunca debe ser mencionado o recordado nuevamente, y aquellos que lo hagan serán severamente castigados”, agregó su carta.
 
Para la página OCP Media Network, todo esto es un signo de control político sobre la Iglesia de Eritrea. Sus líderes han por eso escogido mantener su confianza en Abune Antonio, quien “todavía es el patriarca canónico de Eritrea, reconocido por los Ortodoxos y por el resto del mundo cristiano.
 
LA IGLESIA CATÓLICA TAMBIÉN BAJO PRESIÓN
La evangélica eritrea Helen Berhane (de la iglesia Rhema) es una de 27 personas “que sufrieron por su fe” y fue recibida el 21 de Julio por el presidente Donald Trump como parte de su II Conferencia por la Libertad Religiosa.
  
Actualmente refugiada en Dinamarca, la joven mujer trajo la atención sobre “el destino trágico del patriarca, al cual nombró, y otros líderes eclesiásticos apresados sin cargos”, reporta CSW.
  
En su discurso, el vicepresidente estadounidense Mike Pence llamó por la liberación del Abune Antonio, “quien ha estado bajo arresto por doce años, porque se rehúsa a excomulgar a miembros de su iglesia que critican al gobierno”.
  
La pequeña Iglesia Católica del país ha estado también en la mira de las autoridades desde la publicación, en 2015, de una valiente carta pastoral titulada “¿Qué has hecho con tu hermano?”, que advirtió contra la continuada emigración de la población del país.
  
En Junio, “personal enviado por el Estado -de los sectores del ejército, la policía y la salud- vinieron a demandar la entrega de la infraestructura de salud de la Iglesia Católica”, se quejaron los obispos ante la Ministra de Salud, Amna Nurhusein.
  
Cuando el hospital católico y los funcionarios de la clínica rechazaron firmar los documentos de rendición presentados, los funcionarios del gobierno cerraron el centro y evacuaron a sus pacientes.