El martes 12 de Mayo, un hombre de 35 años vestido de negro irrumpió en la iglesia de San Lorenzo en Gablona en Podjested (Chequia) y se robó parte del cráneo de la beata Zedíslava que era venerado allí como reliquia.
Dos días después, el ladrón sacrílego fue detenido por la policía, y confesó que actuó movido por su oposición a la forma en que era venerada la reliquia, y que intentó desaparecerla cubriéndola en concreto y arrojando luego el bloque al río.
Actualmente, el fragmento de cráneo fue extraído del concreto, y está en proceso de restauración para unirlo con los fragmentos menores que quedaron y devolverlo al monasterio el próximo 30 de Mayo.
Zedíslava Berka fue una terciaria dominica que realizaba obras de caridad y fundó los monasterios dominicos en Turnau y Gablona en Podjested, donde fue sepultada en 1252. San Pío X la beatificó en 1907, tras confirmar el culto inmemorial tributado por la orden dominica.


