La arzobispona anglicana cantuariense Sarah Elisabeth Bowser Mills de Mullally revocó el premio Huberto Walter para la Reconciliación y la Cooperación otorgado el 11 de Septiembre a Hafez Mohamed Tahir Mahmud Ashrafi, presidente del Consejo de Ulemas (jurisconsultos islámicos) de Pakistán y coordinador del Comité Nacional “Mensaje de Paz” en dicho país.
La decisión fue tomada seis días después de entregado el premio (para el que Ashrafi fue postulado antes de la posesión de Mullally, como anotó el anglicano Church Times) luego que se conociera que en el año 2007 Ashrafi, encabezando el Consejo de Ulemas de Pakistán, concediese a Osama bin Laden el título de Saíf Alá (سَيْف اللّٰه, “Espada de Dios”) en respuesta a que el gobierno británico hiciera caballero con el título de “sir” a Salmán Rushdie, el autor de los “Versos satánicos” sobre el cual pesa una condena a muerte emitida por el ayatolá Ruholá Jomeini en 1989 por blasfemia.
«Nos complace otorgar el título de Saíf Alá a Osama bin Laden después de que el Gobierno británico haya decidido conceder el título de “Sir” al blasfemo Rushdie. Es el título más alto para un guerrero musulmán», declaró entonces Ashrafi a la agencia AFP. En otra declaración de la época el clérigo islámico añadió: «Si Occidente puede dar el título de “Sir” a un blasfemo, entonces a un muyahidín que ha estado luchando por el islam contra los rusos, los estadounidenses y los británicos hay que darle el elevado título islámico de Saíf Alá».
Tales declaraciones fueron recordadas por los periódicos británicos Daily Telegraph y el Daily Mail, reprochándole además que la señora Bowser de Mullally, que tanto habla de la emancipación de la mujer, no se inmutase de que la esposa de Ashrafi y su hija estuviesen con el rostro cubierto y que los medios ni se molestaran en publicar sus nombres.
El diputado conservador para Suffolk Occidental y portavoz del ministerio de Justicia en la oposición Nicholas James “Nick” Timothy, fue de los primeros en denunciar el caso en la red social X:
«La ingenuidad de nuestras instituciones públicas al tratar con gente así es asombrosa. Pero no sorprendente.Nuestros líderes deben afrontar la realidad de que no todas las culturas se basan en los mismos fundamentos que la nuestra, y no todas comparten nuestro deseo de cooperación y libertad.Los líderes políticos y religiosos occidentales deberían defender con firmeza nuestros propios valores y logros, en lugar de pedir perdón por nuestra historia o de homenajear a quienes pretenden hacernos daño».
El doctor Ian Paul, teólogo anglicano y miembro del Sínodo General, reconoció al Telegraph que Ashrafi «ha contribuido a la reconciliación en Pakistán. Pero creo que a los miembros de la Iglesia de Inglaterra les resultará difícil comprender esto a la luz de sus declaraciones pasadas sobre la blasfemia, la pena de muerte y los atentados suicidas, y el hecho de que esté acompañado por una mujer con niqab. Esto dañará tanto la confianza de los anglicanos en su propia Iglesia como la reputación de la Iglesia de Inglaterra ante sus críticos y ante quienes la apoyan», afirmó.
Travis Frain, sobreviviente del atentado terrorista de 2017 en el puente de Westminster y fundador del proyecto Resilience in Unity, un grupo de apoyo a las víctimas del terrorismo, afirmó que se trataba de un “grave error de juicio” por parte de la Iglesia de Inglaterra:
«Otorgar un premio de “diálogo interreligioso y reconciliación” a un hombre que honró a Osama Bin Laden, el artífice de la miseria para tantas personas de todas las religiones y responsable de miles de muertes, demuestra un grave error de juicio por parte de la Iglesia, aún más grave si se tiene en cuenta que este premio se entregó en el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre.Insto a la Archidiócesis (de Canterbury) a reunirse con las víctimas del terrorismo para que comprendan el daño que este premio puede haberles causado y para que entiendan la labor real que realizan cientos de valientes supervivientes en todo el país para unir a personas de diferentes credos y orígenes bajo el lema de prevenir la propagación de la radicalización, muy lejos de aquellos que pretenden honrar a los autores de estos atroces ataques».
Más contundente se mostró Tim Dieppe, responsable de políticas públicas de Christian Concern.
«Lo absurdo de esto es increíble. ¿Cómo puede un líder cristiano otorgar un premio a la reconciliación a alguien que ha honrado a Osama Bin Laden? ¿A alguien que apoya las draconianas leyes de blasfemia en Pakistán, que son fuente de persecución para los cristianos? Es evidente que Mullally desconoce tanto a Ashrafi como el islam.La única justificación para reunirse con un hombre así es presionarlo sobre el trato que reciben los cristianos en Pakistán. No hay justificación alguna para otorgarle un premio. Mullally debería disculparse de inmediato con los cristianos perseguidos en Pakistán y exigir el fin de las draconianas leyes contra la blasfemia en ese país»,
cuestionó, aludiendo que los artículos 295-B y 295-C del Código Penal de Pakistán castigan las ofensas contra el islam con la pena de muerte obligatoria o la cadena perpetua, y se han aplicado de forma extensa contra las minorías cristianas en disputas personales.
En 2014, el periódico Dawn de Pakistán informó que, refiriéndose a la aparición de carteles en Lahore atribuidos al Dáesh propagando acusaciones falsas de blasfemia y sembrando el temor en la población, Ashrafi les dijo a los eruditos musulmanes: «La ley de blasfemia debe permanecer y quienes proponen su derogación no son ni bienintencionados de los no musulmanes ni del país… Nuestra postura es que quienes abusen de la ley formulando acusaciones falsas deben ser condenados a la pena de muerte, tal como se prescribe para los infractores de la ley».
Ayer 17, el Palacio de Lambeth emitió el siguiente comunicado:
«La semana pasada, el premio Hubert Walter a la Reconciliación y la Cooperación Interreligiosa fue entregado a Maulana (Nuestro Señor) Hafez Mohamed Tahir Mahmud Ashrafi en una ceremonia celebrada en el Palacio de Lambeth. El galardón reconoce el apoyo constante del imán Ashrafi a las minorías religiosas en Pakistán, en particular a la comunidad cristiana, un apoyo muy valorado por muchos cristianos en Pakistán, incluida la Iglesia Anglicana.Es un principio fundamental del diálogo y la cooperación interreligiosa que debemos dialogar a pesar de nuestras profundas diferencias, y esto sigue siendo así. Sin embargo, han salido a la luz comentarios anteriores del Imam Ashrafi que han llevado al Palacio de Lambeth a reconsiderar este premio, y hoy podemos confirmar que ha sido retirado. Nos hemos puesto en contacto con el Imam Ashrafi para informarle de esta decisión. Continuamos orando por la comunidad cristiana en Pakistán y por todos aquellos que trabajan por el diálogo y la armonía interreligiosa en Pakistán y en todo el mundo».
Ashrafi, por su parte, aseguró que sus palabras fueron «totalmente sacadas de contexto» y calificó las críticas de «campaña injusta» promovida por hindúes y ahmadíes (una rama islámica considerada herética por los musulmanes). Un portavoz suyo explicó a AFP que aquel comentario no era «un respaldo a Bin Laden» (y que él nunca recibió oficialmente el título), sino que se hizo para explicar el dolor que sentían muchos musulmanes por el honor británico a Rushdie. Días antes, el clérigo había dedicado el premio a quienes trabajan por la paz y la armonía interreligiosa en todo el mundo, y lo había presentado como un reconocimiento al esfuerzo de los estudiosos musulmanes por «contrarrestar el extremismo y el terrorismo».
Y mientras, el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida (Brasil) inauguró con fuegos artificiales los mosaicos del controvertido “artista” y presbítero exjesuita esloveno Marko Iván Rupnik Kaučič, y en Fátima (Portugal) conservan en exhibición los mosaicos que hizo para la basílica nueva (reforzando el apelativo de “igreja do Inferno” que ya tiene de por sí), igual que la capilla “Redemptóris Mater” en el Vaticano, decorada enteramente por él. Y si pasamos al elogio de la Iglesia Grecocatólica Ucraniana y la Fraternidad Sacerdotal de San Josafat (la rama bizantina de la FSSPX) a Stepán Bandera y demás colaboradores del nazismo so capa de nacionalismo ucraniano, para qué vamos a hablar…

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