viernes, 25 de septiembre de 2026

SENTENCIADOS LOS RESPONSABLES DEL ATENTADO DE PASCUA


Luego de cinco años, el Tribunal Superior permanente de Colombo (Sri Lanka) dictó sentencia contra 15 de los 25 acusados de los atentados terroristas del Domingo de Pascua 21 de Abril de 2019 en las iglesias católicas de San Antonio de Padua en Kochchikade y San Sebastián en Katuwapitiya, la iglesia protestante de Sión en Batticaloa (porque la catedral de Santa María estaba cerrada al haber concluido el servicio dominical), los hoteles Shangri-La, Cinnamon Grand y Kingsbury en Colombo, y el condominio New Tropical Inn en Dehiwala (porque el atacante había fallado en el hotel Taj Samudra), que dejaron 269 muertos (sin contar a los nueve atacantes suicidas y a Thilina Harshani, que murió en 2024 por las secuelas del atentado) y 526 heridos.

Según informaron medios locales, en la audiencia realizada el pasado 22 de Septiembre en el Complejo judicial de Hulftsdorp con fuertes medidas de seguridad, quince de ellos fueron condenados a penas de más de 200 años de prisión y confiscación de bienes por más de 23.270 cargos de conspiración, porte ilegal de armas y explosivos, tentativa de asesinato y complicidad bajo la Ley de prevención del terrorismo.

Los acusados, señalados como miembros de la “Organización Nacional del Monoteísmo” (en árabe جَمَاعَة التَّوْحِيد الْوَطَنِيَّة / Jamā‘at at-Tawḥīd al-Waṭanīya), un grupo terrorista islámico cercano al ISIS/Dáesh, fueron los siguientes:
  1. Mohamed Ibrahim Mohamed Naufar, alias Naufar Mawlavi (condenado a 220 años de prisión). Fue señalado como mentor e ideólogo de los atacantes suicidas.
  2. Mohamed Saribu Adham Lebbe, alias Abu Hadeeq o Gafoor Mama (condenado a 240 años de prisión).
  3. Hayathu Mohamed Ahmed Milhan, alias Abu Sila (condenado a 240 años de prisión).
  4. Mohamed Ibrahim Sadiq Abdullah, alias Abu Umar (condenado a 240 años de prisión).
  5. Mohamed Ibrahim Hafiz Abdul Haq, alias Abu Fala (condenado a 240 años de prisión).
  6. Mohamed Anwar Mohamed Rizkan, alias Abu Tariq (condenado a 200 años de prisión).
  7. Mohamed Mansoor Mohamed Samsudeen/Sanasdeen, alias Abu Mizan (condenado a 200 años de prisión).
  8. Abdul Manaf Mohamed Firdous (condenado a 260 años de prisión).
  9. Mohamed Rameez Mohamed Sajid, alias Sajid Moulavi o Abu Naja (condenado a 220 años de prisión).
  10. Abdul Latheef Mohamed Safi, alias Safi Moulavi o Abu Furqan (condenado a 220 años de prisión).
  11. Mohamed Zawheer Mohamed Hassan, alias Abu Dawood (absuelto).
  12. Mohamed Iftikhar Mohamed Insaf alias Abu Mohamed (absuelto).
  13. Rashid Mohamed Ibrahim (absuelto).
  14. Husainul Rizvi Khalid Sameer (condenado a 200 años de prisión).
  15. Mohamed Hanifa Zainul Abdeen, alias Abu Hina (condenado a 200 años de prisión).
  16. Mohamed Mustafa Mohamed Haris, alias Abu Naan Siyar (condenado a 220 años de prisión).
  17. Razik Raza Hussain (condenado a 220 años de prisión).
  18. Kachchi Mohamed Mohamed Jemsith (condenado a 200 años de prisión).
  19. Zainul Abdeen Mohamed Jaseen (absuelto).
  20. Mohamed Mustafa Mohamed Rizwan (absuelto).
  21. Meera Sahib Mohamed Nafli, alias Abu Sana (absuelto).
  22. Mohamed Amir Mohamed Ayatullah (absuelto).
  23. Yasin Bawa Abdul Rauf (murió en prisión en el año 2023).
  24. Mohamed Ansardeen Mohamed Ilmi (absuelto).
  25. Mohamed Akram Ahakkam (absuelto).
El representante del fiscal anunció que no apelará las absoluciones.
  
La Archidiócesis de Colombo recibió favorablemente la decisión del tribunal, conformado por los jueces Navaratne Marasinghe, Ramanathan Kannan y Sujeewa Nissanka. El presbítero Jude Krishantha Fernando, director de comunicaciones sociales de la Archidiócesis de Colombo, lo describió como un momento largamente esperado por las víctimas y sus familias: «Por fin tenemos justicia. Ha llevado mucho tiempo llegar a este punto», declaró a la agencia AFP,

No obstante, advirtió que los condenados solo representan una parte del caso, y pidió investigar si los responsables de inteligencia y seguridad disponían de información suficiente para evitar los atentados.

En ese sentido, el exjefe de inteligencia Suresh Sallay, detenido en Febrero de 2026, está acusado de ser el «cerebro» que orquestó los ataques, algo que niega. El ministro de Seguridad Pública, Ananda Wijepala, declaró en Junio ante el Parlamento que los investigadores creen que Sallay colaboró con extremistas islamistas extranjeros antes de la masacre.

Según documentos judiciales citados por la AFP, los investigadores sostienen que esa red se habría cultivado para crear una amenaza a la seguridad que reforzara el apoyo político a la familia Rajapaksa, que había detentado el poder durante más de una década. El objetivo, siempre según esa tesis, era sembrar el caos y presentar a Nandasena Gotabaya Rajapaksa Dissanayake (* 1949), antiguo ministro de Defensa de su hermano mayor Percy Mahendra “Mahinda” (* 1945; gobernó entre 2005 y 2015), como el dirigente mejor situado para restablecer el orden, dado que derrotó al grupo terrorista de los Tigres de Liberación de Sri Lanka Tamil (o “Tigres Tamiles”) en 2009, poniendo fin a 26 años de guerra civil. Gotabaya regresó al poder meses después de los atentados al ser elegido presidente, y Mahinda fue nombrado primer ministro. Los hermanos Rajapaksa y sus partidarios rechazan cualquier implicación.

Antes de ellos, en Julio de 2026, el ex-inspector general de la Policía Pujith Senadhi Bandara Jayasundara (en cingalés පූජිත් සේනාධි බණ්ඩාර ජයසුන්දර), que había sido puesto en licencia luego de los ataques y renunció al cargo en 2020, y el exsecretario permanente del Ministerio de Defensa Hemasiri Fernando (හේමසිරි ප්‍රනාන්දු) fueron condenados a muerte por negligencia criminal e incumplimiento del deber oficial por no actuar pese a las advertencias previas de los servicios de inteligencia. Cabe anotar (para tranquilidad del arzobispón de Colombo Albert Malcolm Ranjith Patabendige Don) que desde el 23 de Junio de 1976 no se realiza ninguna ejecución en Sri Lanka, y las condenas a muerte que se dictan en casos de asesinato o tráfico de drogas se conmutan a prisión perpetua.

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