El presbítero nigeriano Benjamin Okwy Madu (foto), de 54 años de edad, se suicidó en su residencia en Lynnfield (Massachusetts) el pasado 2 de Julio, informó la Archidiócesis de Boston en un comunicado interno (el ídem a la opinión pública no menciona la causa de su muerte).
Nacido el 15 de Mayo de 1972 e “instalado” presbítero el 7 de Julio de 2001, Madu tenía miedo de abandonar Estados Unidos porque su visa R-1 como trabajador religioso estaba para expirar el próximo 29 de Julio, y su natal diócesis de Abakaliki (Nigeria) le ordenó regresar a comienzos de mes para asumir nuevo destino el 4 de Agosto. Incluso, dos domingos antes tuvo un ataque de pánico mientras conducía hacia Rockport para realizar el servicio, por el que fue llevado de emergencia a un hospital, señaló la agencia PUNCH.
El portavoz de archidiócesis de Boston (donde Madu sirvió como capellán hospitalario en el Hospital Salem y párroco en las iglesias de Santa Ana y Nuestra Señora del Buen Viaje en Gloucester, y de San Joaquín en Rockport), Terrence Donilon, declaró que no había manera de renovarle el visado al presbítero debido a la actual política migratoria estadounidense respecto de Nigeria, país donde la violencia de los nómadas fulani y fundamentalistas islámicos contra los cristianos ha estado en aumento en los últimos años y ante la indiferencia de las autoridades locales, las potencias occidentales y del mismo Vaticano.
Ante lo ocurrido, la Coalición de la Sociedad Civil EE. UU. - Nigeria solicitó al presidente estadounidense Donald Trump otorgarle a los nigerianos el Estatus de Protección Temporal y remover el veto a la visa para los nacionales del país africano.

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