domingo, 5 de julio de 2026

PRIMEROS MOVIMIENTOS EN TORNO A LA “CISMÁTICA” FSSPX

Noticias tomadas de distintas fuentes. ADVERTENCIA: Mucho texto.
  
1.º NADA MÁS LES FALTÓ EXIGIRLES PACTO DE SANGRE: VATICANO PRESENTA PROTOCOLO DE “RECONCILIACIÓN” PARA LOS MIEMBROS DE LA FSSPX.
  
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó el 2 de Julio el procedimiento para la “reconciliación” con el Vaticano de los clérigos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), junto con un procedimiento separado para los fieles laicos.
  
El documento tiene dos versiones: una para los sacerdotes y otra para los laicos
    

TRADUCCIÓN
   
DICASTERIO PARA LA DOCTRINA DE LA FE
  
PROCEDIMIENTO PARA LA RECONCILIACIÓN DE LOS SACERDOTES PROVENIENTES DE LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X
  
El procedimiento seguido del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, en vigencia desde el 1 de Julio de 2026, prevé que un sacerdote que haya decidido abandonar la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, dispuesto a aceptar el Concilio Vaticano II y la legitimidad del Novus Ordo Missæ, si bien siga ligado al usus antíquior, debe: 
  1. Encontrar un Ordinario (Obispo diocesano, Superior mayor de los Institutos clericales de derecho pontificio de vida consagrada y Sociedades clericales de derecho pontificia de vida apostólica, etc.) dispuesto a recibirlo ad experiméntum
  2. Redactar, de su puño y letra, una carta al Santo Padre presentándose y solicitando la remisión de las censuras incurridas bien por haber recibido la ordenación sacerdotal de un obispo excomulgado o canónicamente irregular, o porque, aunque ordenado válida y lícitamente, se unió posteriormente a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. 
  3. Anexar su certificado de ordenación sacerdotal.
  4. Anexar la Profesión de Fe y la Fórmula de Adhesión, con fecha y firma (ver Anexos A y B). 
  5. Hacer enviar por medio del Ordinario los tres documentos anteriormente mencionados al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, junto con una carta anexa de éste expresando su disposición de recibir al sacerdote ad experiméntum en su diócesis o instituto.
Al recibir del Ordinario estos tres documentos, el Dicasterio preparará el Rescripto remisorio de las censuras, que será firmado por el Prefecto y el Secretario de la Sección Doctrinal.

Luego el Dicasterio transmitirá el rescripto al Ordinario junto con una carta anexa autorizándolo a recibir al solicitante por un período de prueba no menor a un año ni superior a tres, luego del cual podrá proceder a su incardinación.
  
Recientemente se decidió que si el período de prueba no tuviere buen suceso, el Ordinario retornará el Rescripto al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, allegando una relación de por qué no tuvo lugar la incardinación.
  
***
  
PROCEDIMIENTO PARA LA RECONCILIACIÓN DE ALGUNOS FIELES LAICOS PROVENIENTES DE LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X

Este procedimiento concierne a la cuestión de la imputabilidad, o el grado de responsabilidad subjetiva de los fieles laicos que han adherido formalmente o asisten regularmente a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y piden entrar en plena comunión con la Iglesia Católica.

La imposición de una pena canónica sobre los laicos pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X no debe presumirse automático, sino que debe evaluarse según cada caso.
  
Toda vez que la imputabilidad requiere pleno conocimiento y consentimiento deliberado, se pueden considerar como ejemplos de imputabilidad: 
1. Los laicos miembros de la Tercera Orden de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X; 
2. Los laicos que participan habitualmente en las celebraciones litúrgicas de la FSSPX mientras comparten formalmente sus posiciones doctrinales.
Por el contrario, los siguientes no deben considerarse imputables: 
3. Los laicos que asistieron a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X solamente por razones espirituales o litúrgicas; 
4. Los laicos que, si bien son conscientes de las tensiones con la Santa Sede, no rechazan el Magisterio o la autoridad del Romano Pontífice.
Si un laico perteneciente a las categorías descritas en los numerales 1 y 2 hubiere incurrido en una pena canónica y busca la plena comunión con la Iglesia Católica, el procedimiento requiere un acto formal expresando plena adhesión a la doctrina católica y obediencia a la jerarquía eclesiástica bajo la jurisdicción del Ordinario local, garante de la unidad de esa iglesia particular.

Por consiguiente, tal laico debe: 
  • Presentar al Ordinario local la Profesión de Fe y la Fórmula de Adhesión, debidamente fechada y firmada (ver Anexos A y B).   
Una vez obtenida la documentación, el Ordinario del lugar proveerá para recibir al fiel laico en los tiempos y los modos que considere más oportunos, sirviéndose por ejemplo del Rito de admisión a la plena comunión de la Iglesia Católica por aquellos que fueron válidamente bautizados, debidamente adaptado.
  
Respecto a los laicos a que hacen relación los numerales 3 y 4, bastará que se dirija a un sacerdote en plena comunión, con la decisión de no frecuentar en adelante la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.
  
y dos anexos que deben firmarse: una Profesión de Fe compuesta del Credo Niceno-Constantinopolitano y tres elementos de la profesión de fe de 1989 (Anexo A); y una Fórmula de Adhesión (Anexo B):
   

TRADUCCIÓN
Anexo A (PROFESIÓN DE FE)
Yo, N. creo con fe firme y profeso todos y cada uno de los artículos contenidos en el Credo, a saber:
  
[Sigue el texto del Credo Niceno-Constantinopolitano]. Amén.
   
Con fe firme, creo también todo lo que contiene la Palabra de Dios, ya sea escrita o transmitida por la Tradición, que la Iglesia propone como divinamente revelado, ya sea por juicio solemne o por su Magisterio ordinario y universal.
   
Asimismo, acepto y sostengo firmemente todas y cada una de las enseñanzas propuestas definitivamente por la Iglesia en materia de fe y moral.
    
Además, con sumisión religiosa de voluntad e intelecto, me adhiero a las enseñanzas que proclaman tanto el Romano Pontífice como el Colegio Episcopal al ejercer su auténtico Magisterio, aunque no tengan la intención de proclamarlas mediante un acto definitivo.

Dado en L.

Fecha: DD/MM/AAAA

Firma:

Anexo B (FÓRMULA DE ADHESIÓN)
  
Yo, N. prometo fidelidad a la Iglesia Católica y al Romano Pontífice, Pastor Supremo de la Iglesia, Vicario de Cristo, Sucesor de San Pedro en su primado y Cabeza del Colegio Episcopal, absteniéndome de toda declaración pública que pueda oponerse o a su persona o a su magisterio (cf. cánones 1373 y 1365 del Código de Derecho Canónico).
   
Acepto la doctrina enseñada en el n.º 25 de la Constitución Dogmática Lumen Géntium del Concilio Vaticano II sobre el Magisterio de la Iglesia y la adhesión debida al mismo.

Con respecto a ciertas doctrinas enseñadas por el Concilio Vaticano II, o reformas posteriores en la Sagrada Liturgia o el Derecho Canónico, que a algunos les pueden parecer difíciles de conciliar con declaraciones previas del Magisterio, me comprometo a seguir un enfoque positivo en su interpretación bajo la guía del Magisterio de la Iglesia, para que ninguna de estas enseñanzas pueda separarse del resto del sagrado patrimonio doctrinal de la Iglesia.
  
Declaro además que acepto la validez del Sacrificio de la Misa y de los Sacramentos celebrados con la intención de hacer lo que hace la Iglesia, y de acuerdo con los ritos contenidos en las ediciones típicas del Misal Romano y los libros rituales promulgados por los Sumos Pontífices Pablo VI y Juan Pablo II.
   
Finalmente, prometo adherirme a la disciplina común de la Iglesia y a sus leyes, especialmente a las contenidas en el Código de Derecho Canónico promulgado por el Papa Juan Pablo II.

He firmado todo lo anterior de mi propio puño y letra.
  
Dado en L.

Fecha: DD/MM/AAAA

Firma:
    
Un comentarista dijo al respecto de los anexos: «Nada más le faltó que exigieran además firmarlo con sangre, para que sea un pacto satánico en toda regla».
  
Respecto a la última cláusula de la fórmula de adhesión, aquí es donde surge una pregunta: El mismo día en que se publicó el documento, León XIV Riggitano-Prévost recibió en audiencia privada al saliente presidente colombiano Gustavo Francisco Petro Urrego, quien llevó como parte de su comitiva a su nueva pareja sentimental Vanessa Cortés Carmona, después de su separación (tomarlo con pinzas) de su segunda esposa Verónica del Socorro Alcocer García, sin tener un cargo público y a costa de los contribuyentes colombianos ¿Eso se puede criticar, o se incurrirá en “excomunión” al hacerlo?
  

2.º OBISPÓN DE OGDENSBURGO DECLARA A LA FSSPX «EN CISMA FORMAL».
  

El obispón Terry Ronald LaValley Gadway de Ogdensburgo (estado de Nueva York) emitió una carta pastoral fechada a 1 de Julio declarando que la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX) está en “cisma formal” con la Iglesia Sinodita, después de la ordenación de cuatro obispos.
   

TRADUCCIÓN


Diócesis de Ogdensburgo
                                                                 Mons. Terry R. LaValley
Calle Washington 604 • Apartado Postal 369 • Ogdensburgo, NY 13669
(315) 393-2920 • Fax (866) 314-7296 • email: rgrizzuto@rcdony.org
   
1 de Julio de 2026
San Junípero Serra, Sacerdote
  
Querida familia diocesana, 

Es con gran tristeza que debo compartiros que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) está en cisma formal con la Iglesia Católica Romana por cuenta de las ordenaciones [sic] episcopales no autorizadas de cuatro obispos sin mandato papal (cf. Canon l 013).
  
Estos obispos ordenados [sic] hoy, y los obispos que los consagraron, han incurrido en excomunión automática cuya remisión es reservada exclusivamente al Papa. Tal desobediencia al Papa León XIV como el Sucesor de San Pedro, el primer Papa al cual Cristo confió su Iglesia, es considerada como un acto cismático, y lesiona gravemente la unidad de la Iglesia por la cual Cristo oró tan fervientemente la noche antes de morir.
   
Este proceder por la FSSPX constituye una separación formal de la comunión eclesiástica, y como tal es ilícito y prohibido para los católicos romanos participar y recibir los Sacramentos de los obispos y sacerdotes asociados con la Fraternidad San Pío X, incluyendo el Bautismo, la Confirmación, la Sagrada Eucaristía, la Penitencia, el Matrimonio y las Órdenes Sagradas. La única excepción prevista por el Derecho Canónico es el Sacramento de la Penitencia en el caso de peligro de muerte (cf. cánones 976 y 1752).
  
Es de gran importancia darse cuenta que la división entre la Fraternidad San Pío X y la Iglesia Católica Romana simplemente no es sobre la celebración de la Misa y los Sacramentos. La FSSPX repudia y denuncia la doctrina del Concilio Vaticano II, particularmente el ecumenismo, la libertad religiosa, la colegialidad de los obispos con el papa, y el entendimiento eclesiástico y la relación con el judaísmo.
  
Movido por la atención de las almas, debo instruir a los fieles de la Diócesis de Ogdensburgo a evitar participar en las actividades de la Fraternidad San Pío X en la Capilla Santa Teresa en Nicholville (NY), como también a sus escuelas. Invito también a los que han estado asistiendo a la Misa o los Sacramentos administrados por los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X a buscar ahora el consejo y alimento espiritual de la Misa y Sacramentos Latinos tradicionales celebrados en la iglesia de Santa María en Potsdam (NY) o la iglesia de Santa María en Evans Mills (NY).
   
A nuestros hermanos sacerdotes en la Fraternidad San Pío X que no deseen ser parte de esta ruptura con la Sede de Pedro, siempre estoy presto a recibiros y ayudaros a permanecer dentro de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica.
   
En el presente, oremos fervientemente por la unidad de la Iglesia, y pidamos a María, Madre de la Iglesia, que interceda por la Iglesia y sus miembros en este momento de triste división.
  
Con atención y preocupación, pido la bendición de Dios sobre todos los moradores dentro de los límites de la Diócesis de Ogdensburgo. «Padre, que seamos uno».
  
Fielmente vuestro en Cristo,
  
(Fdo.) Mons. Terry R. La Valley
Obispo de Ogdensburgo

Junto con la misiva incluyó una lista de preguntas frecuentes (que no vamos a traducir), repitiendo los lugares comunes de la Secta Sinodita respecto de la FSSPX.
   
3.º LA RESPUESTA DEL PADRE PAGLIARANI: «PEDIMOS PAN, Y NOS DAN UNA PIEDRA».
  
El padre Davide Pagliarani, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, redactó una carta a León XIV Riggitano-Prévost en respuesta a la “excomunión” que le fulminara su prefecto Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli el día anterior (Fuente: ACTUALITÉS FSSPX).
Fraternidad Sacerdotal San Pío X – FSSPX
  
El Superior General
  
A Su Santidad
el Papa León XIV

Écône, 3 de julio de 2026

«¿Qué padre, entre vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿Si pide pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? ¿O si pide un huevo, le dará un escorpión? Si, pues, vosotros, aunque malos, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!» (Lc. XI, 11-13).
  
Beatísimo Padre:

La notificación de la decisión tomada por la Santa Sede respecto a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, firmada por Su Eminencia el cardenal Fernández, nos ha llegado y es ya de conocimiento público.

Nos parece que esta decisión pone una vez más en evidencia el contexto extremadamente trágico en el que se encuentra la Iglesia universal. Lo que la Fraternidad San Pío X hizo y seguirá haciendo no es otra cosa que una iniciativa extrema de socorro de las almas, en medio de la confusión doctrinal y moral en la que se halla inmersa la Iglesia. De ninguna manera pretendemos sustituirnos a la Iglesia y no tenemos otro propósito que permanecerle fieles.

En conciencia no hemos estimado que pudiéramos sustraernos al deber moral que tenemos para con las almas, como ya lo hemos explicado a Vuestra Santidad, tanto en privado como en público.
  • Habíamos pedido pan, es decir, un poco de comprensión ante un sincero caso de conciencia, un gesto de paternidad no tanto hacia la Fraternidad San Pío X, sino hacia las almas, prometiéndole convertirlas en verdaderos hijos de la Iglesia romana; lamentablemente, hemos recibido una piedra.
  • Habíamos pedido pescado, es decir, la posibilidad de obtener provisionalmente los medios necesarios para seguir formando buenos sacerdotes que prosigan su misión de dar a conocer a las almas a Nuestro Señor; lamentablemente, hemos recibido una serpiente.
  • Habíamos pedido un huevo, prometiendo devolverlo en cuanto sea posible. En efecto, la santa Tradición que conservamos en las almas pertenece a la Iglesia, nuestra Madre —y no a la Fraternidad San Pío X—, y tenemos por seguro que un día un Papa querrá valerse de ella para el bien de la Iglesia universal; lamentablemente, hemos recibido un escorpión.
  • Habíamos pedido ser instruidos y confirmados en la fe de siempre; en vez de eso, fuimos declarados cismáticos por segunda vez.
A pesar de las sanciones que recaen sobre nosotros, la Fraternidad San Pío X renueva sinceramente la promesa que ya había hecho a Vuestra Santidad. Permítame al respecto retomar libremente lo que ya había expresado:
«La Fraternidad le promete […] dedicar todas sus energías a preservar la Tradición y a ponerla al servicio de la Iglesia. De esta manera, la Fraternidad San Pío X no se limita a conservar prácticas antiguas, sino que favorece y preserva las vocaciones sacerdotales, las vocaciones religiosas, las familias numerosas y profundamente cristianas; en una palabra, todo lo que manifiesta la vitalidad de la Iglesia, de la gracia y de la fe católica. Nuestra intención no es proponer a la Iglesia un museo de cosas antiguas, sino la Tradición íntegra, fecunda, encarnada y vivida en las almas.
   
[…] Estoy seguro de que un día Usted mismo o uno de sus sucesores podrá y querrá valerse de este servicio; nuestra única razón de ser es ofrecerlo en la Iglesia y para la Iglesia» (Carta personal dirigida a Su Santidad el 21 de noviembre de 2025).
Pero, sobre todo, la Fraternidad San Pío X le promete hoy que no recibe estas nuevas sanciones –objetivamente injustas e inválidas– en un espíritu de amargura o rebeldía.
   
Las condenas recientes, como las del pasado, nos alcanzan en lo que nos es más querido: nuestro apego a nuestra Madre, la Iglesia romana. Sin embargo, aun en esta prueba, todo debe contribuir al bien de las almas y de la Iglesia misma. Por lo tanto, estas condenas nos alientan a querer aún más a la santa Iglesia y a atender sus necesidades más que nunca con todas nuestras fuerzas. Por este mismo motivo la Fraternidad San Pío X ofrece de buen grado el sufrimiento ocasionado por estas nuevas sanciones por el bien de la Iglesia universal y por Vuestra Santidad.
   
Estamos seguros de que un día Usted mismo o uno de sus sucesores querrá hacer suyo el programa de San Pío X: «Restaurar todo en Cristo», Instauráre ómnia in Christo. Aquel día, el Santo Padre descubrirá en la Fraternidad San Pío X no un conjunto de serpientes y escorpiones, sino un pequeño ejército de hijos leales, dispuestos a todo para apoyarlo en la restauración de todas las cosas en Nuestro Señor y para reivindicar ante la humanidad entera los derechos imprescriptibles de Cristo Rey sobre todas las almas y sobre todas las naciones.
  
Aquel día el Santo Padre descubrirá con gran alegría y profundo consuelo almas auténticamente católicas, almas cuyo vínculo con la Iglesia jamás se fundó en las arenas movedizas de un diálogo ambiguo, sino sobre la roca de la fe de Pedro.
   
Le pedimos a la Santísima Virgen María que apresure la llegada de ese día, y deseamos sobre todo que Vuestra Santidad conozca cuanto antes esta alegría y este consuelo.
   
Mientras tanto, si le es posible a pesar de su decisión reciente, bendíganos como a sus hijos. Para nosotros nada cambió, nada cambiará jamás.
   
Confiado en la divina Providencia, a la que nada se le escapa y que lee hasta el fondo del corazón de cada hombre, me reafirmo, Santísimo Padre, como su muy devoto hijo en el Señor.
   
(Fdo.) Davide Pagliarani, Superior General
  
__________________________________
Casa generalicia
Castillo Schwandegg
CH-6313 Menzingen (cantón de Zug)
Tel. +41 41 757 10 50

El tono es radicalmente distinto y contrapuesto a la respuesta que el 6 de Julio de 1988 le dieron al cardenal curial beninés Bernardin Gantin Tonondji († 2008) el superior general Franz Schmidberger y los superiores provinciales de la FSSPX, en la cual esencialmente declararon su gozo y gratitud al ser considerados excomulgados por una falsa iglesia: «Nada mejor pedimos que ser declarados fuera de esta impía comunión de los impíos. […] Ser públicamente asociados con esta sanción que es infligida sobre los seis Obispos Católicos, Defensores de la Fe en su integridad y entereza, sería para nosotros un sello de honor y una señal de ortodoxia ante los fieles».
  
4.º CARTA DE UN CONVERSO: LA CRISIS DE LA FSSPX NO ES UNA ABSTRACCIÓN

Un converso bajo el seudónimo Aquinas Bear redactó el siguiente artículo en su cuenta de Twitter/X (vía COMPLICIT CLERGY):
«He tratado de mantenerme lejos de la guerra tribal en torno a la FSSPX porque no pertenezco a ninguna facción. Solo quiero que me dejen practicar la Fe ortodoxa.
  
Soy converso, pero no estoy desinformado. Antes de ingresar a la Iglesia Católica, estudié teología católica, historia de la Iglesia, autoridad papal, derecho canónico, el Concilio Vaticano II, la Tradición y el Magisterio. Leí la Suma Teológica de principio a fin. He continuado estudiando desde entonces. Entiendo por qué la consagración de obispos sin mandato papal se considera un acto canónico extraordinariamente grave. También entiendo por qué la FSSPX cree que existe un estado de necesidad. Ambas afirmaciones son ciertas.
  
Lo que no puedo ignorar es la flagrante diferencia entre la severidad mostrada hacia la FSSPX y la paciencia que Roma demuestra repetidamente en otros ámbitos. 

Roma negocia en secreto con un gobierno chino que se inmiscuye en el nombramiento de obispos. Tolera años de presión doctrinal abierta por parte de la Iglesia alemana sobre moral sexual, ministerio ordenado, eclesiología y otros asuntos relacionados con el Depósito de la Fe.
  
La Iglesia ahora permite bendiciones pastorales a parejas del mismo sexo, insistiendo en que la doctrina no ha cambiado. Se nos repite constantemente que la Iglesia sinodal debe escuchar, acompañar, dialogar, tender puentes y buscar la fraternidad con protestantes, cristianos ortodoxos, judíos, musulmanes, no creyentes y prácticamente todos los demás. La Iglesia coloca a mujeres que apoyan el aborto en puestos clave de la curia. La Iglesia considera “incorrecto” negar la comunión a un político que defiende abiertamente múltiples herejías.
   
Sin embargo, a los católicos que se adhieren a la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio perenne se les trata como si fueran el único grupo ajeno a la paciencia, el diálogo, el acompañamiento o la misericordia pastoral. Esta contradicción es difícil de ignorar.

Con todo, para mí. esta no es solamente una discusión sobre el Vaticano II, el derecho canónico, la obediencia, el cisma, o la política interna de la Iglesia.
  
Paso la mayor parte del tiempo en casa. Nunca he asistido a una capilla de la FSSPX, pero los sacerdotes de la FSSPX han sido de los pocos que han estado dispuestos a venir a mi casa y brindarme atención pastoral y sacramental durante los últimos tres años.
   
Mi parroquia no ha podido enviar a sus sacerdotes porque ahora vivo fuera de sus límites geográficos. Al parecer, el obispo local es muy estricto con estas normas, pero escribe con entusiasmo sobre cómo acompaña a los “marginalizados” cada mes de junio.
   
Me han ofrecido visitas de ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión, pero eso no satisface mi necesidad espiritual. Necesito un sacerdote. Necesito confesarme. Necesito la comunión sacerdotal. Necesito dirección espiritual y atención pastoral de alguien que pueda escucharme, aconsejarme, absolverme y administrarme los sacramentos.
   
En los últimos años, los únicos sacerdotes que han venido a mi casa han sido dos de la iglesia local de la FSSPX. Las personas a las que ahora se tacha de cismáticas en internet son, en la práctica, de los pocos clérigos que se han presentado en persona.  
  
Así que, cuando la gente celebra las acciones punitivas contra la FSSPX o les grita casualmente “cismáticos”, no están abordando una disputa abstracta de facciones. Están abordando algo que puede dejar a personas como yo sin medios útiles para la confesión, la Comunión, la dirección espiritual, y la cura sacerdotal regular.
  
No estoy rechazando el papado.
   
No me uniré a ninguna tribu.
   
Intento seguir siendo un católico ortodoxo que sigue las Escrituras, la Tradición y el Magisterio con la conciencia tranquila». 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.