El arzobispón-abad de Módena-Nonantola y obispón de Carpi (Italia) Erio Castellucci propuso una forma de “copresidencia” litúrgica en la que las mujeres dirigirían la Liturgia de la Palabra mientras que los presbíteros presidirían la consagración eucarística. Sus palabras:
«Sería oportuno distinguir un papel de las mujeres que pueda ser de copresidencia de la asamblea. […] Las mujeres podrían atender de modo particular la primera parte, la liturgia de la palabra, anunciando la Pascua del Señor, como María de Magdala a los apóstoles. Y los hombres podrían asumir la presidencia en la segunda parte, que comporta la consagración».
La propuesta aparece en un discurso publicado el 24 de Mayo en Notizie, el boletín diocesano de Carpi, pronunciado en un congreso organizado por el Centro Italiano Femenino en esa ciudad.
Castellucci es el vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana, y presidente del Comité nacional para el Camino Sinodal italiano.
Castellucci también pidió expandir la gobernanza compartida en la Iglesia, proponiendo que las recomendaciones de los consejos consultivos sean vinculantes después de un proceso de “maduración de consenso” y de crear “equipos laicales” que tengan «también la responsabilidad de guía y corresponsabilidad, compartiendo efectivamente las decisiones».
Messainlatino respondió el 30 de Junio, argumentando que estas propuestas son incompatibles con la doctrina católica sobre el sacerdocio, la unidad del sacrificio eucarístico y la constitución jerárquica de la Iglesia querida por Cristo.
Esta no es la primera controversia que involucra al arzobispón Castellucci. En 2024, defendió con uñas y dientes la exposición homosexual y blasfema “Grátia plena” en la antigua iglesia de San Ignacio en Carpi contra las protestas de los católicos, a los que acusó usando el sitio web diocesano de «tener juicios (o prejuicios) irrespetuosos» contra el “artista”. La exposición del “artista” Andrea Saltini tenía obras que representaban a Jesús, la Virgen María y la Magdalena en poses ambiguas y sexualizadas. Inclusive, una pintura mostraba a San Longino Centurión posicionado sobre el cuerpo de Cristo de una manera que muchos espectadores leyeron como homoerótica. La investigación penal fue archivada en 2025, no porque no hubo ofensa a los sentimientos religiosos (la hubo), sino porque para el juez, no habían elementos subjetivos para configurar el dolo.
A Castellucci se le considera un probable sucesor del arzobispón milanés Mario Enrico Delpini Caruggi, que encajaría en el registro de León XIV Riggitano-Prévost para los nombramientos episcopales.

Dijo Castellucci: «Las mujeres podrían atender de modo particular la primera parte, la liturgia de la palabra, anunciando la Pascua del Señor, como María de Magdala a los apóstoles. Y los hombres podrían asumir la presidencia en la segunda parte, que comporta la consagración».
ResponderEliminarUn floripondio que estaba presente, preguntó entonces: «¿Dónde me haré yo?».
Ya fuera de chiste, ¿Castellucci no ha pensado en pasarse a los anglicanos o a la rama kowalskista de la secta mariavita (o mariavitas felicianos) que ha llevado el “sacerdocio común de los fieles” hasta las últimas consecuencias como son la abolición del clero y que los laicos pueden presidir “misas populares”? Allá se sentiría más a gusto…