miércoles, 28 de octubre de 2020

LETANÍA EN HONOR A SAN JUDAS TADEO

   
LETANÍA EN HONOR A SAN JUDAS TADEO
   
   
LATÍN
Kýrie, eléison.
Christe, eléison.
Kýrie, eléison.
   
Jesu, áudi nos.
Jesu, exáudi nos.
   
Pater de cœlis, Deus, miserére nobis.
Fili, Redémptor mundi, Deus, miserére nobis.
Spíritus Sancte, Deus, miserére nobis.
Sancta Trínitas, unus Deus, miserére nobis.
  
Sancte Juda Thaddǽe, JESU, et MARÍÆ Consanguínee. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui sanctíssimas, Personas JESUM et MARÍAM vidére, Earúmque suávi collóquio frui, dignus fuísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui a Christo ad Dignitátem Apostolátus evéctus es. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui dulcíssimo Magístro tuo Christo, summa cum verecúndia pedes lavándos porrexísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui in última cœna sanctíssimam Eucharistíam e mánibus dilectíssimi Magístri summa cum reveréntia suscepísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui mortem Christi ámare deplórans, post Resurrectiónem eum gaudiosíssime cœlos conscéndere vidísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui in Pentecóste cum Coapóstolis tuis Spíritu Sancto replétus es. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Christo in cœlos ascendénte, in Pérsidem ad bárbaras natiónes Evangélio imbuéndas, te contulísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui doctrína tua innúmeros infidéles ad veram Religiónem perduxísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Spíritus Sancti virtúte máxima prodígia patrásti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Regis Abagári ánimam ab infidelitáte, corpus a lepræ contágion emundásti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Divina virtute Dǽmones in Ídolis elíngues fecísti, Magorúmque præstígia confudísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui belli duci Báradach pacem cum hóstibus próspere componéndam vaticinátus es.
Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui Serpéntibus, ne venéno hómines inficérent, potestátem ademísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui spretis impiórum minis veræ fídei dógmata, impávide tradísti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, qui tandem pro Christi nómine fústibus occísus, sanctum vitæ cursum consumásti. Ora pro nobis.
Sancte Thaddǽe, nos cliéntes tui. Ora pro nobis.
   
Ut précibus tuis, Rectóribus Ecclésiæ, cunctísque Christiánis Cathólicæ fídei, zelum, et constántiam obtinére dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut Regi nostro, omnibúsque Princípibus Christiánis, pacem, concórdiam, et ad hostes debellándos vires, impetráre dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut Deus méritis tuis, hæréticos, ac éthnicos ad veram fidem convertére dignétur. Te rogámus, áudi nos.
Ut fidem, spem, et charitátem in nobis augére dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut pravas cogitatiónes, omnésque dǽmonis insídias, a nobis avertére dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut omnes honóri tuo devote addíctos, tutéla tua fóvere dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut eos a peccátis, eorúmque occasiónibus præserváre dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut eos ante óbitum venerándis Sacraméntis, digne expiári fácias. Te rogámus, áudi nos.
Ut eos in ágone confortáre, et contra dǽmonum incúrsus defendére dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut blandam eis Júdicis fáciem benígnam due senténtiam exoráre dignéris. Te rogámus, áudi nos.
Ut eos in Regiónem vivéntium, gáudiis ætérnis potitúros introdúcere dignéris. Te rogámus, áudi nos.
  
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nos, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, misérere nobis.
   
Antiphona Eccles. 15, 1. Qui timet Deum fáciet bona, et qui cóntinens est justítiæ apprehéndet illam, et obviábit illi, quási mater honorificáta.

℣. Sancte Juda Patrone fidelissime.
℟. Placato nobis Deum clementiæ.

ORATIO
Deus, cujus bónitas, et cleméntia exhauríri non potest, áures benígnas famulórum, famularúmque tuárum précibus inclína et præsta, ut omnes qui te in Apóstolo tuo Juda Thaddǽo devóte recólunt, méritis ejus efficácibus petitiónis suæ efféctum consequántur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

℣. Benedicámus Dómino.
℟. Deo grátias.
  
TRADUCCIÓN
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
   
Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos.
   
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
  
San Judas Tadeo, consanguíneo de JESÚS y MARÍA. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que fuiste digno de ver las santísimas Personas de JESÚS y MARÍA, y gozaste de su suave coloquio. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que fuiste llamado por Cristo a la Dignidad del Apostolado. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que con suma verecundia tendiste los pies para ser lavados por Cristo, tu dulcísimo Maestro. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que en la última cena recibiste con suma reverencia la Santísima Eucaristía de manos de tu dilectísimo Maestro. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que por llorar amargamente la muerte de Cristo, después de su Resurrección viste gozoso su Ascención a los Cielos. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que en Pentecostés fuiste lleno del Espíritu Santo con tus Coapóstoles. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, a quien Cristo, ascendiendo a los cielos, envió a predicar el Evangelio en Persia a las naciones bárbaras. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que por tu doctrina condujiste a innumerables infieles a la Religión verdadera. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que realizaste grandes prodigios por la virtud del Espíritu Santo. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que limpiaste al alma del rey Abgaro de la infidelidad, y a su cuerpo del contagio de la lepra. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que por el poder Divino hiciste enmudecer a los demonios en los ídolos, y confutaste los prodigios de los magos. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que en la guerra del duque Baradac le vaticinaste que compondría próspera paz con sus enemigos. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que venciste la potestad de las serpientes y el veneno infectado de los hombres. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que despreciando las amenazas de los impíos, transmitiste impávido los dogmas de la fe verdadera. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que finalmente fuiste muerto a azotes por el nombre de Cristo, consumando el curso de una vida santa. Ruega por nosotros.
San Judas Tadeo, que nos proteges como tuyos. Ruega por nosotros.
   
Para que por tus oraciones, te dignes obtener a los dirigentes de la Iglesia y todos los Cristianos el celo y constancia en la Fe Católica. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes impetrar a nuestro rey y a todos los príncipes cristianos paz, concordia, y vencer a las fuerzas enemigas. Te rogamos, óyenos.
Para que Dios, por tus méritos, se digne convertir a los herejes e infieles a la fe verdadera. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes aumentar en nosotros la fe, esperanza y caridad. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes alejar de nosotros los malos pensamientos y todas las insidias de los demonios. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes dar tu amparo a todos los que devotamente te honran. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes preservarlos de pecados y de sus ocasiones. Te rogamos, óyenos.
Para que los hagas dignos de recibir los venerables Sacramentos antes de morir. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes confortarlos en su agonía, y defenderlos contra los asedios de los demonios. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes hablarles ante el Juez y les hagan sentencia favorable. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes obtenerles entrar en los gozos eternos en la región de los vivientes. Te rogamos, óyenos.
  
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
      
Antífona Ecles. 15, 1. El que teme a Dios hará buenas obras; y quien observa exactamente la justicia, poseerá la sabiduría; porque ella le saldrá al encuentro cual madre respetable.

℣. San Judas, Patrón fidelísimo.
℟. Reconcílianos clemente con Dios.

ORACIÓN
Oh Dios, cuya bondad y clemencia no puede agotarse, inclina benigno tus oídos a las oraciones de tus siervos y siervas, y haz que todos quienes devotos se dirigen a Ti por tu Apóstol San Judas Tadeo, consigan eficazmente por sus méritos el efecto de sus peticiones. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

lunes, 26 de octubre de 2020

EL GENOCIDIO ARMENIO, UN CRIMEN SILENCIADO

Artículo tomado de ABC (España).
   
El Gobierno otomano buscó en el contexto de la Primera Guerra Mundial convertir su achacoso imperio en un Estado homogéneo formado solo por musulmanes turcos. El precio de su plan fue la muerte de un millón y medio de personas.
  
César Cervera
Actualizado: 26/10/2020 11:58h
    
Una columna de armenios es llevada a un campo de prisioneros por soldados otomanos, abril de 1915
    
Son tantas las tragedias que esconde la historia de Armenia, antigua república soviética, antiguo patio trasero otomano, antiguo lugar de paso de invasores varios, que unas se solapan sobre otras hasta que ya no es posible ver todo el paisaje. Este país encajado entre fronteras ha vuelto a saltar a la actualidad estas semanas con motivo del enfrentamiento militar que mantiene en Nagorno Karabaj (Artsaj) contra Azerbaiyán.
   
La vieja rivalidad con Azerbaiyán, que cuenta con el apoyo turco, despierta heridas y episodios que parecían olvidados en Armenia. El país sufrió a principios del siglo XX, en el contexto de la Primera Guerra Mundial, un genocidio por parte del llamado gobierno de los Jóvenes Turcos, que provocó el extermino de un millón y medio de cristianos que vivían en el Imperio otomano.
   
Los traidores
Durante siglos, el pueblo armenio fue fruto de ataques y todo tipo de discriminaciones por parte otomana debido a su condición religiosa (al menos la mitad de la población de este imperio era cristiano), pero no fue hasta después del Tratado de San Stefano (1878), que dio lugar a la independencia de Rumania, Serbia y Montenegro, cuando Turquía se obstinó en evitar a toda costa la creación de un estado armenio. Fue entonces cuando el nacionalismo turco tramó su plan más radical.
  
El Gobierno otomano buscó en el contexto de la Primera Guerra Mundial convertir su achacoso imperio en un Estado homogéneo formado solo por musulmanes turcos de cara a un conflicto que sacó a la luz las enormes deficiencias de la Sublime Puerta. Armenios, asirios y griegos quedaban fuera de una ecuación que descartaba a las personas que no fueran musulmanas....
  
Foto representando a las víctimas de la masacre de armenios en Erzurum, masacre anterior a la guerra.
     
Los armenios eran vistos por los nacionalistas turcos como una quinta columna que, en caso de combates en su territorio, se pondrían de parte de los invasores, ya fueran ingleses, franceses o rusos. Como señala la socióloga Helen Fein en «Accounting for Genocide» (1986), «la guerra fue usada para transformar a la nación de acuerdo a la fórmula de la élite gobernante y eliminando a los grupos concebidos como extranjeros, enemigos por definición».
   
La fecha de inicio del proceso genocida contra los «enemigos» fue el 24 de abril de 1915, el día después del desembarco aliado en Galípoli, cuando las autoridades arrestaron a diversos intelectuales y políticos armenios en Constantinopla. Cientos de intelectuales, políticos, periodistas y eclesiásticos fueron arrestados y posteriormente llevados al interior de Anatolia para su exterminio. Borrados los ojos y las cabezas de la nación armenia, el siguiente objetivo fueron los brazos y las piernas, es decir, los hombres aptos para la guerra.
   
Señala Carlos Antaramián en un artículo titulado «Esbozo histórico del genocidio armenio» (Universidad Nacional Autónoma de México Nueva Época, Año LXI, núm. 228) que las autoridades turcas aprovecharon el gran número de armenios llamados a filas del Ejército para reconvertir a todos ellos en «soldados/obreros (amele taburi) destinados a construir caminos y vías férreas para luego ser aniquilados en puestos de retaguardia como “carne de cañón”, al tiempo que otros fueron fusilados en trincheras construidas por ellos mismos».
   
Una guerra religiosa
Tras despachar a intelectuales, políticos y jóvenes capaces de empuñar armas, el nacionalismo remató su plan con una deportación y exterminio masivo de la población indefensa con destino final en los desiertos de Siria y Mesopotamia, convertidos en símbolos macabros del horror. La excusa para su traslado de cara a la comunidad internacional fue que se habían rebelado contra el Estado, lo cual nunca ha sido posible probar, y sus terribles consecuencias aún son difíciles de calcular.
   
Armenios presos en el campo de concentración de Deir ez-Zor
   
A partir de mayo de 1915, una tropa lastimosa de mujeres, ancianos y niños fue sometida a situaciones extremas para provocar su muerte por inanición o enfermedad, o exponiéndolos a que fueran atacados por bandas violentas. En total se establecieron alrededor de 26 campos de concentración cercanos a Siria e Irak, si bien muy pocos tuvieron la fortuna de llegar con vida.
   
Algunos oficiales, impacientes, asaltaban directamente a las caravanas humanas provocando matanzas que incluían quemas masivas, ahogamientos, uso de veneno y otras fórmulas propias de las SS. Cuenta en sus memorias Mardirós Chitjian, un sobreviviente que tenía entonces 14 años, la masacre de la que fue testigo en un barranco del poblado de Perri, en la provincia de Jarpert:
«Cientos de cuerpos armenios asesinados, desfigurados de las maneras más atroces que es dado imaginar; hombres, mujeres, ancianos y jóvenes, niños y bebés. Nadie se salvó. Sus cuerpos habían sido esparcidos o amontonados unos encima de otros».
Turquía negó en todo momento los crímenes y trató de revestir las medidas de legalidad. Los ejecutados lo habían sido por traidores, y los traslados forzosos se habían basado en cuestión de seguridad nacional para que los armenios no confraternizaran con el enemigo. En paralelo a las matanzas, las autoridades pusieron en marcha un plan para asentar a turcos musulmanes en los barrios y pueblos ocupados antes por la población armenia. El objetivo final era borrar la existencia de un pueblo sin encaje dentro de la nueva Turquía.
    
El componente de odio religioso, que sería la tónica en futuros conflictos en la zona, agitó las manos de los verdugos. Dado que el Imperio otomano había declarado la guerra santa (yihad) en noviembre de 1914, la persecución y muerte de infieles cristianos era una obligación para los musulmanes que nutrían las filas de su ejército. Solo quienes accedieron a convertirse al Islam gozaron de cierta protección en Armenia, aunque también este grupo de conversos fue perseguido por leyes que medían «la pureza religiosa».
   
Arnold Toynbee, autor de «The murderous Tyranny of the Turks» calculaba hacía 1986 que «solo un tercio de los dos millones de armenios de Turquía ha sobrevivido, y éstos a costa de su apostasía hacia el Islam o dejando cuanto poseían y huyendo a través de la frontera. Los refugiados vieron morir a sus mujeres y niños en los caminos y, para las mujeres, la apostasía significó la muerte en vida por el casamiento con un turco y la internación en su harem».
   
La victoria del silencio
Con la partición del Imperio otomano tras su derrota en Primera Guerra Mundial, se creó un proyecto de estado armenio amparado por el presidente estadounidense Woodrow Wilson que duró lo que un soplido. En la Guerra de Independencia Turca, los nacionalistas reeditaron las pugnas y recolocaron las líneas fronterizas en su beneficio. Este renacer turco evitó que los culpables del genocidio fueron debidamente juzgados y colocó a las víctimas armenias en una posición de limbo legal que dura hasta hoy.
   
Viñeta aparecida en prensa anglosajona sobre el silencio cómplice de los británicos.
    
Turquía sigue negando el genocidio y, de hecho, tiene a gran parte de sus responsables elevados en su relato nacional al papel de héroes de la patria. Solo en los últimos años ha sido posible que surjan en el país voces discrepantes a nivel historiográfico con la versión oficial que culpa a los armenios de su perdición por traicionar al imperio.
    
El genocidio armenio fue la primera limpieza étnica de un siglo caracterizado por estos sucesos atroces. Los paralelismos entre el genocidio armenio en la Primera Guerra Mundial y el holocausto de los judíos en la Segunda son más que evidentes, y solo el empeño turco por ocultarlo ha hecho que el primero sea un episodio histórico infinitamente menos conocido que el segundo.

SEMANA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Práctica recomendada de Santa Margarita María de Alacoque. Tomado del opúsculo Le Jubilée du Concile de l’Immaculée Conception, publicado en Montréal por Jean-Baptiste Rolland e Hijo en 1869.
    
  
  • DOMINGO. Con la Iglesia. Considera el Sagrado Corazón de Jesús como el sol de la Iglesia, porque es de Él que ella recibe toda luz, toda vida, todo amor para conocer, adorar y amar a la Santísima Trinidad: a quien sea para siempre alabanza, gloria y bendición. Práctica: Orar por los pobres, orar por los Obispos y sacerdotes fieles*.
  • LUNES. Con el Espíritu Santo. Considera el Sagrado Corazón de Jesús como un dulce retiro… una soledad llena de encantos… Ve en paz, en silencio, y escucha la voz de Dios. Práctica: Recogimiento interior.
  • MARTES. Con los santos Ángeles. Considera el Sagrado Corazón de Jesús como la escuela de la divina sabiduría y del puro amor; pasa todo este día con tu Ángel custodio, pidiéndole humildemente que te llene de saber por tu salvación. Práctica: Docilidad a la gracia.
  • MIÉRCOLES. Con San José. Considera el Sagrado Corazón de Jesús como un tesoro desconocido, una perla preciosa por cuya adquisición estás dispuestos a venderlo todo. Pide a San José que te afirme en estos deseos fervientes que tienen los sentidos. Práctica: Ensayo de la vida oculta. Ofrenda de algunos sacrificios.
  • JUEVES. Con los Asociados de la Guardia de Honor. Considera el Sagrado Corazón de Jesús siempre vivo en el Santísimo Sacramento del altar para abrasar los corazones que se entregan a Él… ¡Oh! ¡Cuánto desea verte frecuentemente cerca de su prisión de amor! Práctica: Devoción a la Santa Eucaristía.
  • VIERNES. Con todos los Santos. Considera el Sagrado Corazón de Jesús como el bálsamo de donde deriva el remedio de todas las mordeduras del pecado. Haz el Vía Crucis meditando la Pasión de este divino Corazón, y en cada estación aplica a tus llagas el bálsamo que deriva de sus heridas… Práctica: Sentimiento de nuestras miserias. Penitencias voluntarias.
  • SÁBADO. Con la Santísima Virgen. Considera el Sagrado Corazón de Jesús como el nido de la paloma. Esta paloma, es María tu Madre… Más, es ella quien te va a abrir la entrada y aprenderás a cantar con Ella las dulzuras del amor puro. Práctica: Vida de unión y amor. Oficio parvo del Sagrado Corazón de Jesús.
  
* En el original dice «Orar por nuestro Santo Padre el Papa», pero como estamos en Sede Vacante, se cambia el destinatario de la oración.

domingo, 25 de octubre de 2020

HIMNO “¡VIVA CRISTO REY!”

   
Hacia 1928, en plena Cristiada, el obispo de León, Emeterio Valverde y Téllez, encarga a Alfonso Junco la letra del Himno a Cristo Rey, musicado por Amado G. Pardavé y Agustín González.
    
Himno “¡VIVA CRISTO REY!”
    
Coro: Reina, Jesús, de tu Montaña Santa,
Reina, Jesús, sobre tu ardiente grey;
México todo sus amores canta
con este grito: ¡VIVA CRISTO REY!
      
Rey que al vasallo con amor se inclina
y sus hondas tristezas ilumina
con apacible y victoriosa luz;
no Rey que tiraniza ni que oprime
sino que abraza al pobre y lo redime
y toma en sus brazos nuestra propia cruz.
     
Coro: Reina, Jesús, de tu Montaña Santa,
Reina, Jesús, sobre tu ardiente grey;
México todo sus amores canta
con este grito: ¡VIVA CRISTO REY!
   
Rey tan inagotable en las ternuras,
que no sólo se mezcla a sus criaturas
y les abre su ardiente Corazón,
sino que quiere en alimento darse
y a sus pobres vasallos entregarse
en las delicias de la Comunión.
    
Coro: Reina, Jesús, de tu Montaña Santa,
Reina, Jesús, sobre tu ardiente grey;
México todo sus amores canta
con este grito: ¡VIVA CRISTO REY!
   
Somos vasallos, libres y gloriosos,
de un Rey que, en sus designios asombrosos
salva y liberta al imponer su ley;
vasallos somos, pero somos reyes,
pues del amor las adorables leyes
nos compenetran con Jesús, el Rey!

Coro: Reina, Jesús, de tu Montaña Santa,
Reina, Jesús, sobre tu ardiente grey;
México todo sus amores canta
con este grito: ¡VIVA CRISTO REY!

NOVENA EN HONOR AL BIENAVENTURADO MARTÍN DE PORRES

Novena dispuesta por E. Pérez Hermida, y publicada en Palencia en 1948. Imprími Potest por el P. Alberto Colunga Cueto OP, Vicario provincial; Nihil Obstat por el Dr. José Hijosa, Censor diocesano; e Imprimátur por Mons. José Souto Vizoso, Obispo de Palencia. Los Gozos, de origen valenciano, son tradicionales, sin autor conocido.
  
NOVENA AL BEATO MARTÍN DE PORRES, TERCIARIO PROFESO DEL ORDEN DE PREDICADORES, MILAGROSO Y SOLÍCITO ENFERMERO, SOCORRO DE NECESITADOS Y PADRE CARIÑOSO DE LOS POBRES
  
    
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, y apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Ofrézcoos, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita, que los perdonaréis, por los méritos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro santo amor y servicio hasta la muerte. Amén.
    
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Dios misericordioso, que nos disteis en el Bienaventurado Martín un modelo perfecto de humildad, de mortificación y de caridad; y sin mirar a su condición, sino a la fidelidad con que os servía, le engrandecisteis hasta glorificarle en vuestro Reino, entre los coros de los ángeles! Miradnos compasivo y hacednos sentir su intercesión poderosa.
    
Y tú, beatísimo Martín, que viviste sólo para Dios y para tus semejantes; tú, que tan solícito fuiste siempre en socorrer a los necesitados, atiende piadoso a los que, admirando tus virtudes y reconociendo tu poder, alabamos el Señor, que tanto te ensalzó. Haznos sentir los efectos de tu gran caridad, rogando por nosotros al Señor, que tan fielmente premió tus méritos con la eterna gloria. Amén.
     
DÍA PRIMERO – 25 DE OCTUBRE
ORIENTACIÓN
Al instruirse el niño Martín en las primeras nociones propias de su edad, comenzaba también a conocer a Dios que ya desde entonces vino a ser la razón y divisa de su conducta. Púsose luego bajo la enseñanza de un maestro que era barbero-cirujano, que en aquel tiempo no sólo sabían el arte propio de la barbería, sino también el de curar las enfermedades más corrientes… Preveía Martín el bien que podía prestar a sus prójimos, y así gustaba de tal oficio gozoso de poder ser un día útil a sus semejantes. Donde se ve, cómo la Divina Providencia iba orientando a su Siervo, preparándolo para los fines a que lo destinaba.
   
Pídase la gracia que se desea. Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
¡Oh feliz Martín, que, contento en tu condición de hijo de una esclava, te dejabas guiar por la mano de Dios ya en tu niñez; haz que nos resignemos en todo a los designios de la Providencia! A imitación tuya aceptamos gustosos la voluntad del Señor y sus designios sobre nosotros. Tú nos enseñas que si somos buenos con Él, Él será generoso con nosotros; he aquí que queremos servirle fielmente. Ayúdanos tú, Martín bondadoso, y ruega por nosotros a tu amado Jesús, Dios verdadero, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
  
GOZOS EN ALABANZA DEL BIENAVENTURADO FRAY MARTÍN DE PORRES
    
Martín de Porres amado,
En la humildad distinguido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
    
Cual oloroso clavel
De Lima en jardín nacisteis;
En honra opuestos tuvisteis
Padre y madre, pues aquel
Por nobleza decorado,
Esta esclava había sido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Cirujano del hogar
Paternal, os separaron;
Mas en ello ejecutaron
Providencia singular:
Con ella fuisteis Donado
O Terciario esclarecido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Rígido en la penitencia,
Portentosa austeridad
Os atrajo la amistad
Del virrey y la audiencia;
En las dudas consultado,
Con tino habeis respondido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Mientras las yerbas comíais
Ayunando, el refectorio
Fue seguro repertorio
Dó el alimento servíais
Al pobre que extenuado,
De Vos fue siempre querido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
No faltó la caridad
A los de Lima distantes,
En China y Japón garantes
Fueron de vuestra bondad:
Por milagro transportado,
Ángel sois allí creído:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Los enfermos en sus males
Hallan en Vos el cariño,
Sin doblez, siempre cual niño,
Les mostráis finezas tales,
Que salud el desahuciado,
Calma el paciente ha tenido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Hasta los gatos y perros
El remedio consiguieron:
Vuestro cuidado obtuvieron
De las casas en encierros;
Obras de Dios han hallado
Esmero desconocido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Ángel Vos por la pureza,
Conservásteis la inocencia,
Del impuro incontinencia
Rechazasteis con presteza;
El estímulo domado
De carne fue en Vos vencido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Isaac obediente,
Al palacio arzobispal
Os mandó el provincial,
Dó sanasteis de repente
Al doliente y gran prelado
Que os llamaba condolido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Pobre quisisteis vivir:
Tuvisteis cruz de madera
Y una túnica grosera,
Sin cama os vieron dormir;
En féretro recostado
O en el suelo habeis seguido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Cual apóstol, no teníais
Nada de qué disponer;
No obstante favorecer
A muchos pobres podíais;
De todos fuisteis loado
Limosnero enternecido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Rico en claustro por virtudes
Hasta edad de setenta años,
Por treinta y ocho los amaños
Superó y vicisitudes;
En la paz de Dios finado,
Logró el premio prometido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Son muchos y portentosos
Los milagros que el Señor,
Siendo Vos intercesor,
Obra en casos asombrosos;
Con fe viva el desahuciado
La salud ha conseguido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
   
Ya que habéis burlado
Al averno enfurecido:
Por Vos sea aborrecido
Con satán todo pecado.
     
℣. Ruega por nosotros, bienaventurado Martín.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
   
ORACIÓN
Oh Dios, que llevaste a la gloria celestial a tu Confesor el bienaventurado Martín, por el camino de la humildad; concédenos, te suplicamos, por sus méritos e intercesión, que haciéndonos humildes por su ejemplo, merezcamos ser exaltados con él en el Cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO – 26 DE OCTUBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
FE EN DIOS
Era tan firme la fe de fray Martín, que suspiraba pidiendo a Dios la gracia de morir por defenderla. Por su parte empleaba el tiempo que le quedaba libre, en enseñar la doctrina cristiana a los indios y negros en Lima; luego se iba a Limatambo, distante media legua de la ciudad, y a otras haciendas vecinas, donde enseñaba a los humildes trabajadores y esclavos, consolándolos en sus trabajos y enfermedades, e inspirándolos amor a la Cruz. Hubiera querido multiplicarse, para llevar a todas partes el conocimiento de Dios. El Señor le concedió la gracia especialísima, de actuar al parecer a la vez en dos lugares en cuya virtud, le vemos instruyendo y consolando a los sufridos negros en el Africa y otros lugares apartados.
   
Pídase la gracia que se desea. Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
¡Oh glorioso fray Martín, que desde tus primeros años aprendiste a andar por los caminos del Señor, firme siempre tu fe en Dios, celoso por su gloria y salvación de las almas; haz que vivamos esa misma fe, como hijos de Dios que somos! Ruega por nosotros, para que te imitemos en la fidelidad, y alcánzanos las gracias particulares que sabes necesitamos, ya que tanto puedes ante nuestro Rey Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA TERCERO – 25 DE OCTUBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
MORTIFICACIÓN
Fray Martín, no obstante el conservarse en la gracia bautismal, se consideraba el peor de los nacidos, e indigno del hábito que llevaba; y a imitación de su Santo Patriarca, oraba casi toda la noche, disciplinándose hasta por tres veces de un modo cruel. No perdía ocasión de humillarse, gozando cuando se veía despreciado o insultado. Cuando le honraban personas distinguidas, corría a un lugar oculto, y se disciplinaba duramente; si no se le proporcionaba lugar a propósito, se abofeteaba diciendo: «Pobre infeliz ¿cuándo mereciste?… No seas soberbio; bien conoces que eres un ruin, que naciste para esclavo de estos señores, y que sólo por amor a Dios pueden sufrirte tantos religiosos santos».
   
Pídase la gracia que se desea. Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
¡Oh Dios misericordioso, que nos diste al humilde fray Martín, como ejemplo de penitencia y mortificación; sednos propicio y olvidad nuestras infidelidades! Y tú, purísimo Martín, que no sólo sufrías resignado tus trabajos y enfermedades, sino que mortificabas duramente tu inocente cuerpo; alcánzanos del Señor el espíritu de penitencia, con el cual, al menos, suframos con alegría les mortificaciones de nuestros semejantes y nuestros propios males, para que, purificados de nuestros pecados, seamos aceptables a Dios y acreedoras a tu poderosa protección. Amén.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA CUARTO – 28 DE OCTUBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
EL TAUMATURGO
Eran continuos los prodigios del bienaventurado Martín socorriendo necesitados y curando enfermos. Algunos eran remediados al invocarle estando ausente, y otros con sólo tocar su ropa. Entre éstos, sucedió que visitando a don Mateo Pastor, que le ayudaba en el socorro de los pobres, se hallaba su señora, doña Francisca Vélez, con un agudísimo dolor de costado sin conseguir aliviarse con ninguna medicina. Al llegar el Siervo de Dios, tomó el borde de su capa y lo acercó a la parte dolorida, sintiéndose enteramente sana. Atónita exclamó: «¡Ah! Gran Siervo de Dios es fray Martín, pues el solo contacto de su ropa me ha sanado».
    
Confundido fray Martín, le dijo: «Dios sólo ha hecho esto, señora. Dé las gracias a Dios, pues yo soy un miserable y el mayor pecador del mundo, Dios sea bendito, que toma tan vil instrumento para consolarla a usted, y para que no pierda su valor el hábito de mi padre Santo Domingo, aunque lo lleve tan gran pecador como yo».
   
Pídase la gracia que se desea. Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
¡Oh glorioso San Martín; bendecimos al Señor por el gran poder que se dignó otorgarte concediéndote dominio sobre la vida y la muerte! Animados por la generosidad con que derramas los dones de Dios, recurrimos a Ti con la mayor confianza. Pide para nosotros más fe, más amor a Dios y les gracias que necesitamos. ¡Todo lo esperamos de tu intercesión! y por los méritos de Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA QUINTO – 29 DE OCTUBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
PADRE DE LOS POBRES
Por la prontitud con que socorría fray Martín a los necesitados, le llamaban Padre de los Pobres. En multitud de casos acudió milagrosamente al que le llamaba, enfermo o necesitado. Entre otros, una pobre a la que él solía socorrer, se vio necesitada, con urgencia, de cierta cantidad. No pudiendo ir a encontrarse con el Siervo de Dios, clamó en estos términos, repetidas veces: «Hermano fray Martín, tu socorro me falta, y no puedo participarte la gran aflicción en que me hallo».
    
Al cabo de una hora se presenta el caritativo bienhechor, precisamente con la cantidad que ella necesitaba, diciéndole que no se afligiese pues Dios conocía las necesidades de los pobres y sabía remediarlas.
   
Pídase la gracia que se desea. Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
Glorioso San Martín, siempre compasivo, padre de los pobres y necesitados; míranos con piedad y ruega siempre por nosotros, que te invocamos con fe absoluta en tu bondad y en tu poder. No nos olvides ante este Dios, a quien siempre serviste y adoraste. Padre, Hijo y Espíritu Santo, a quien nosotros también queremos servir y adorar ahora y por toda la Eternidad. Amén.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA SEXTO – 30 DE OCTUBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
AMOR DE DIOS
Todo cuanto fray Martín hacía en sus prácticas y obligaciones y en relación con sus semejantes, era efecto de su amor a Dios. Cuando oraba, pues, se hallaba como en su centro: con frecuencia perdía el uso de los sentidos, quedando largo rato en éxtasis. Muchos testigos dieron testimonio, de haberle visto repetidas veces elevado algunas varas sobre el suelo, en su celda, en la Iglesia, y en la sala capitular conversando con la imagen de Cristo Crucificado. Si a esto añadimos la sublimidad del momento en que recibía a Jesús Sacramentado en que se sentía como en una gloria anticipada, conversando íntimamente con su Dios, no nos extrañará el que, aceptando Dios tan grande amor, hiciera tan poderoso a su fiel y amante Siervo.
   
Pídase la gracia que se desea. Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
¡Oh Dios mío, que tan generoso sois con quien os ama con sinceridad de corazón; os amarnos, pero deseamos amaros más y más! Haced que por intercesión de San Martín, aumente nuestro amor a Vos. Y tú, Martín benditísimo, ruega por nosotros, alcánzanos el amor puro de Dios, que nos hará dulce el vivir según su ley. Consíguenos también las demás gracias que sabes necesitamos y esperáramos por tu intercesión poderosa y los méritos de Nuestro Señor. Amén.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA SÉPTIMO – 31 DE OCTUBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
AL CIELO
Reveló Dios al bienaventurado Martín el día y hora de su muerte mostrándose él, desde entonces, más jovial y contento.
   
Cayó enfermo, y ya no pensó más que en su Dios, sobre todo después de recibir el Santo Viático, sin engreírle las visitas que llegaban a su penitente lecho de tablas. Autoridades, prelados, dignidades eclesiásticas y hasta el mismo Virrey Don Luis Fernández de Bobadilla, iban a dar sus últimos encargos para el Cielo a aquel humildísimo siervo fiel, que con frecuencia estaba en éxtasis, arrobado en el amor de Dios, a quien siempre había servido.
   
Se cantó el credo y al decir aquellas palabras «se encarnó por el Espíritu Santo de la Virgen María y se hizo hombre», acercó al pecho el Crucifijo que tenía en sus manos, y cerró suavemente los ojos. Todos lloraban… El Arzobispo exclamó: «Aprendamos a morir».
   
Pídase la gracia que se desea. Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
¡Oh dichoso San Martín, que viste coronados tus trabajos, tus mortificaciones, tu caridad y tu amor a Dios con una muerte feliz!, ¡ten compasión de nosotros! Todos te lloran. Los necesitados y enfermos creen perder un padre compasivo y el remedio de sus males, y dan rienda a su dolor llorando tu muerte; pero luego ven que tú no los abandonas; te llaman y tú sigues socorriéndolos y aliviando sus males. El estar más cerca del Señor, glorioso San Martín ha aumentado tu poder. Oye, pues, también nuestras humildes súplicas, pidiendo al Señor por nosotros para que atienda nuestros ruegos. Y que nuestra muerte sea la de los justos por tu intercesión y los méritos de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA OCTAVO – 1 DE NOVIEMBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
DESPUÉS DEL TRÁNSITO
Después de la muerte de fray Martín, los milagros se multiplican. El propio Notario del proceso, don Francisco Blanca, se hallaba con una llaga en un pie, con gran hinchazón en la pierna y grandes dolores. Tenía que actuar al día siguiente. Invocó al Santo y al momento quedóse dormido; al amanecer se halló perfectamente bien, sin hinchazón, y la llaga seca y sana.
    
Entre otros prodigios, fueron muchos los casos de señoras que, no pudiendo naturalmente dar a luz lo consiguieron con felicidad al encomendarse al Siervo de Dios fray Martín. Así aconteció a una esclava de doña Isabel Ortiz de Torres, a doña María Beltrán, otra señora de Arequipa, desahuciada de los médicos, a la que aplicaron una carta de fray Martín, y particularmente, a doña Graciana Farfán de los Godos, a quien libró de una infección y muerte segura.
   
Pídase la gracia que se desea. Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
¡Oh bienaventurado Martín! Si, en la tierra vivías sólo para Dios y para tus semejantes, hoy, que te hallas ya junto al trono de la bondad y la misericordia, puedes disponer mejor de sus tesoros. Si aquí conocías donde estaba la necesidad para remediarla, mejor la ves desde el Cielo donde moras. Mira, pues, Martín bondadoso, a los que a ti acudimos con la segura confianza de ser oídos. No defraudes las esperanzas de los que nos gozamos en verte ensalzado en la tierra, como Dios te ensalzó llevándote a su gloria. Amén.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA NOVENO – 2 DE NOVIEMBRE
Por la Señal…
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
APOTEOSIS
Examinada en Roma la portentosa vida del Siervo de Dios fray Martín y a instancia del Rey Felipe IV y de todos los elementos vitales de la ciudad de Lima, envió el Pontífice las cartas remisoriales, nombrando jueces apostólicos para formar el proceso solemne. Se comunicó a la ciudad tan fausta noticia en la Catedral, en solemne función, con asistencia del Virrey, Arzobispo, demás autoridades civiles, militares y eclesiásticas e inmensidad de público que no cabía en el gran templo; todos derraman copiosas lágrimas de gozo, pues se acercaba el tiempo de ver beatificado y canonizado a su querido fray Martín. Unos y otros referían sus virtudes y los milagros obrados por Dios para confirmar el concepto de Santo en que todos le tenían.
    
Hecho el proceso, y firmado por más de ciento sesenta testigos de hechos milagrosos, se cerró y selló ante el pueblo. Emocionado el Arzobispo derramando abundantes lágrimas, dijo: «Así honra Dios a este hombre de color que supo servirle y amarle de corazón».
     
El 29 de octubre de 1837 fue beatificado por el Papa Gregorio XVI.
   
Pídase la gracia que se desea. Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria.
    
ORACIÓN FINAL
¡Oh Dios, que tan gloriosamente levantas a los abatidos y humildes, y tan generosamente premias el sufrimiento y la caridad! Miradnos postrados ante Vos y glorificad a vuestro humilde siervo San Martín, atendiéndonos en nuestras súplicas. Y tú, hermano nuestro benditísimo, que ya te ves glorificado ante el trono del Señor, ruégale por nosotros, tanto más dignos de compasión cuanto más necesitados. Consíguenos las gracias que te pedimos, y que un día logremos la gloria del cielo, donde vives bendiciendo a Dios en compañía de los Angeles y Santos por toda la eternidad. Amén.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días.

sábado, 24 de octubre de 2020

LA AFLICCIÓN ESTÁ EN TODAS PARTES

«La aflicción se encuentra en todas partes, en todas partes nos encontramos con ella, en el hogar, en un viaje, en un foro… porque en todas partes los malvados oprimen a los buenos». (SAN ROBERTO BELARMINO, De Ætérna felicitáte Sanctórum).

BENEDICTO XIII ORSINI, SALVADO POR SAN FELIPE NERI

  
La devoción del futuro Benedicto XIII (Pedro Francisco Orsini Frangipani OP) a San Felipe Neri había tenido momentos fuertes en ocasión de dos célebres terremotos [en Benevento]: en particular el de 1688, cuando la protección del santo le salvó de grave peligro de muerte: El cardenal se encontraba en el apartamento superior del palacio [diocesano] discurriendo con un gentilhombre, cuando, al caerse el artesonado, entrambos fueron cubiertos por los escombros y el gentilhombre fue sacado cadáver, mientras el arzobispo no tuvo sino algunas contusiones: fue protegido de la caída de piedras y escombros por un armario vacío que se había caído abierto y lo había cubierto como una capa.
 
Una estampa de San Felipe Neri, que estaba custodiada en el armario –representación de la Virgen en el acto de sostener el techo de la iglesia de Santa María en Vallicella de Roma– fue hallada bajo la cabeza del cardenal. Lo relata el cardenal mismo en un texto autógrafo, editado en Nápoles en 1688:
«Mis familiares me dicen que yo había estado bajo las ruinas por espacio de una hora, o de una hora y media, pero para mí, por nueva gracia no me parece haberse demorado sino por el espacio de un cuarto de hora; vino entre tanto el Padre Lector Buonaccorti de mi orden [dominicos], llamándome sobre ese montón de rocas y lo oí en seguida, y él oyó mi voz, aunque no distinguía mis palabras, y junto con el señor canónigo Pablo Farella comenzaron a desenterrarme, y en seguida sobrellegaron otros dos, con la ayuda de los cuales me sacaron de las rocas... Extraído que fui, el dicho Señor Canónigo me encontró bajo la cabeza la señalada imagen de mi santo abogado» (Vicente María Orsini, Narrazioni de’ prodigi operati del glorioso S. Filippo Neri nella persona dell’Eminentissimo Sig. Cardinale Orsini Arcivescovo di Benevento, in occasione, che rimase sotto le rovine delle sue stanze nel tremoto, che distrusse quella città ’a 5 Giugno 1688, Nápoles, 1688).
En reconocimiento del peligro mortal evitado, el cardenal consagró al Santo, en 1692, una capilla en el interior del obispado y posteriormente comisionó al pintor Giuseppe Castellano un cuadro (destruido en el bombardeo del último conflicto mundial) en el cual fue representada la escena del milagro. También la Iglesia Nueva (Santa María en Vallicella) conserva, en recuerdo del hecho, el precioso cuadro de Pier Leone Ghezzi, conservado en las “Estancias” de San Felipe.
  
EDOARDO ALDO CERRATO CO. Il Servo di Dio Benedetto XIII, grande devoto di San Filippo Neri (Fragmento). Traducción propia.

LUIGI STURZO, PRECURSOR DEL CATOLIBERALISMO CONCILIAR

Síntesis de la 620ª conferencia de formación militante por la Comunidad Antagonista Padana de la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Milán, no realizada a la clausura del Ateneo a causa de la epidemia de coronavirus, preparada y publicada en la feria de la XX semana después de Pentecostés (22 de octubre) y aniversario del atentado terrorista contra el cuartel Serristori de 1867. Relator: Silvio Andreucci (texto recogido por Piergiorgio Seveso). Traducido de RADIO SPADA.
    
LA CONCEPCIÓN POLÍTICA DEL PADRE LUIGI STURZO, PRECURSORA DE LA DESTRUCCIÓN CATOLIBERAL CONCILIAR
  
Luigi Sturzo Boscarelli (18 de noviembre de 1950)
    
A noventa años del llamado [1] del padre Luigi Sturzo, en ocasión de la constitución del Partido Popular, me propongo en este informe reexhumar y recordar en vida su pensamiento, comenzando precisamente por el análisis de este llamado que en síntesis sonaba así:
– el reclamo a un “sistema de valores trascendentes” que luego pudiesen orientar la política y la economía, y trascenderlas al mismo tiempo
– el reclamo a una “razón moral” permeante a la vida política, civil y económica
– la necesidad de una toma de conciencia de la debacle que asolaba en el mismo partido de los católicos, generada por la corrupción moral de la vida pública; tanto que los políticos católicos habían acabado en últimas por perder de vista un sistema de valores en fundamento de la propia obra, absorbida de plano en el aspecto técnico y pragmático.
   
No habría bastado un “gobierno técnico” para resolver las problemáticas mismas de la economía, puesto que el padre Luigi Sturzo invitaba entonces en su apelo a gobernantes y ciudadanos a permear de “sentido ético” su propia obra.

¿Una suerte de política “Manos Limpias” anticipada?
   
El desarrollo sucesivo del análisis de la concepción política del aludido (que puede delinearse más como laicista y cato-liberal, basada por tanto en la radical separación entre lo temporal y lo espiritual, sobre la supresión de toda traza de “integrismo”, ya que en el fondo no quedaba sino una vaga “inspiración católica”) llevará fácilmente a comprender el carácter farisaico, pseudo-puritano o problemáticamente puritano de este apelo. En la visión del católico-liberal existe una conflictualidad irresoluta entre el plano teórico y el del proceder práctico: de hecho él, aunque continuando en pronunciar formalmente el obsequio al Magisterio eclesiástico, acaba por contradecirlo en la práctica; el catolicismo liberal, por ejemplo, aspira a una progresiva autonomía de la esfera temporal respecto de aquella espiritual, a no tener mucho en cuenta el vínculo de obediencia a la jerarquía eclesiástica; incluso, tiende a enuclear un núcleo positivo de “verdad” en la Revolución francesa, subversiva de la autoridad temporal y espiritual, con su farisaica y contradictoria tríada “libertad, igualdad, fraternidad”.
  
Esta me parece la directriz de la concepción política del padre Luigi Sturzo; los valores trascendentes que sin embargo recomienda como horizonte de la labor del político católico están destinados a superar en este creciente sodalicio entre la “visión de inspiración católica” y el laicismo; la “razón moral” a la que el sacerdote apela tiende a desvincularse de la ley divina y a permanecer confinada en los límites de un iluminismo puramente kantiano.
  
La evaluación procederá ahora, analizando el distanciamiento progresivo de la concepción del padre Sturzo respecto a la Rerum Novárum del papa León XIII (de la cual decía estar inspirado, en ocasión de la constitución del PP en 1929) y el problema de la influencia del “Humanismo Integral”, obra madurada por Jacques Maritain (que todas las corrientes democristianas han tomado como referencia, en mayor o menor medida). Jacques Maritain no frecuentó asiduamente a Luigi Sturzo, se encontraron algunas veces y el filósofo francés dice apreciar la visión política y el esfuerzo de incidencia práctica en la sociedad [2].
  
Por cuanto sabemos, en sus escritos, el padre Sturzo hace solo una alusión fugaz al “Humanismo Integral”, no se afirma, casi como que su intención fuese la de acoger la visión política en modo aproblemático.
   
Al menos al inicio, es posible trazar en la obra del padre Sturzo todos los contenidos específicos que permean el ideal maritainiano de la Nueva Cristiandad: la pluralidad de las familias espirituales y políticas, la “primacía de la persona”, la laicidad de la política, la autonomía de la esfera temporal frente a la espiritual, el valor incondicional de la democracia, la “Trascendencia” del cristianismo respecto a cualquier civilización histórica y la acción constante y providencial de factores sobrenaturales en la historia [3].
  
En cuanto concierne a la “trascendencia” del cristianismo respecto a toda civilización histórica, es un motivo constante del catolicismo progresista (figura por ejemplo también en el personalismo mouneriano). Esto polemiza contra la denominada “religión cerrada” [4], teniendo señalado como error el “integrismo medieval”.
   
No nos dejemos conmover por aquella declaración de salvaguardar la “pureza” del Reino de lo espiritual; es verdad que las verdades reveladas pertenecen al horizonte de lo eterno, que ninguna realización del plan político y temporal puede agutar, mucho menos la cívitas christiána medieval que con todo es la expresión máxima. Mucho menos, el progresismo católico, subespecie de la preocupación de salvaguardar la pureza de lo espiritual trascendente de toda contaminación política y terrena, mira en realidad a lograr una total separación de la esfera eclesial de aquella temporal y en último análisis a suprimir toda traza de “integrismo medieval”.
    
Es verdad que en la visión política del padre Sturzo figuran todos los contenidos específicos presentes en Humanisme integral, también el ideal de la Nueva Cristiandad maritainiana no es meramente sobreponible a la visión sturziana, que se lanza más allá en la directriz del catolicismo progresista.
  
En Humanisme integral, el modelo de cristiandad medieval no es más permeante al plano temporal, pero resta siempre por tener en consideración como “analogón”. En cambio, el padre Sturzo no parece apreciar el término mismo de Nueva Cristiandad, está más decidido que Maritain a expurgar de la propia visión todo retazo de medievalismo… y la dicción “sociedad cristiana” reclama sin embargo siempre a la civilización medieval, en la cual es estado era concebido como una comunidad animada y vivificada por el espíritu cristiano, teniendo este modelo político en su vértice al Papado con su acción unificatriz [5].
  
Para el padre Sturzo conviene liberarse de las evocaciones medievales del término “Nueva Cristiandad” y construir un partido político puramente laicista y aconfesional (¡el Partido Popular!) en la cual todos los hombres de “buena voluntad”, sean creyentes o ateos, contribuyan a realizar la “moralidad pública” en las instituciones. Para este proyecto no se requiere, según la visión del padre Sturzo, la pertenencia a la confesión católica, ni el obsequio al Magisterio eclesiástico; se puede concurrir una pluralidad de familias espirituales en modo ecuménico, liberales, socialistas, católicos, protestantes. Orientados por una moralidad toda terrena, kantiana, iluminista​.
   
Los escritos del padre Luigi Sturzo se extienden en un arco temporal de cerca de treinta años y a menudo su concepción política viene articulada en dos períodos, el primero que va desde 1919 (año fundacional del PP) a 1926 (año en que fue señalado por la plena afirmación del régimen fascista, con la promulgación de las denominadas “leyes fascistísimas”) y el sucesivo a la Segunda guerra Mundial. Más detalladamente, él parte al exilio en 1924: el día de su partida de Roma fue el 25 de octubre de aquel mismo año, que siguió una breve estadía en Turín y finalmente el arribo a Londres. El exilio transcurrió en una suerte de bucle entre Inglaterra y Estados Unidos, y duró casi veintidós años.
   
Aun antes de 1924, la concepción política del padre Luigi Sturzo, igualmente aquella de sus amigos y seguidores, Giuseppe Donati y Francesco Ferrari, se caracterizó por un encendido antifascismo, más en general una livorosa polémica hacia los totalitarsmos de signo derrocado, el nazi-fascista y el colectivista. A juicio del aludido, la cifra de los totalitarismos del novecientos era la “estatolatría”, o sea, la omnipervasiva injerencia del estado en la esfera privada.
  
En sus escritos políticos, casi desde el natalicio del PP, él insistía sobre la necesidad de “rehacer un partido católico”, reivindicando la prioridad de la dimensión cultural (sobre la ideológica) cual vehículo principal de la “cristianización” de las instituciones. Rechazo por tanto de una ideologización institucional del mensaje cristiano; también, esta instancia entendida de cristianización de lo temporal venía ciertamente invalidada por un programa cultural que se desvinculaba de la obediencia al Magisterio, para promover un diálogo ecuménico laicista entre “familias espirituales” de diferente proveniencia ideológica.

La vaga “inspiración católica” que permanecía en en transfondo del programa del PP y que formalmente era recordada con constancia era en cierto modo un fundamento frágil. El PP se caracterizaba como un partido “católico-liberal” de centro que “miraba a izquierda” y, para decir como el padre Dario Composta, era definido por un “modelo ideal progresista y aconfessional“ [6]. Siguiendo la lección del historiador católico progresista Pietro Scoppola, el padre Luigi Sturzo estaba convencido que el mismo modelo de Humanisme integral fuese destinado a la caída, envuelto como estaba en una filosofía de la historia dogmática. La visión cultural-ideológica sturziana tendía a emanciparse de la misma filosofía de la historia para ganar un mayor pragmatismo (situaciones sociales de vez en cuando diferentes no podían comportar respuestas preconfeccionadas).
  
Quisiera ahora analizar en síntesis la visión político-económica del padre Luigi Sturzo. El largo exilio en Estados Unidos y en Inglaterra habían producido en él un notable influjo de la cultura anglosajona, y también un acento protestantizante de su concepción de pastoral; en tal guisa, el padre Luigi Sturzo tendía a hablar raramente de la dimensión eclesiológica y de la “institución Iglesia” en sus escritos políticos.
  
Aquel plan de “cristianización” de las instituciones de la cual hablaba poco, debía ser confiado al sentido de responsabilidad del individuo, guiado por una “erlebnis” (experiencia) cristiana subjetiva, que no por los dictámenes del Magisterio eclesiástico.
  
Thatcheriano ante lítteram, desde el punto de vista de la visión económica, el padre Luigi Sturzo representaba el ala extrema del catolicismo liberal. Siempre denunció el carácter estatólatra y estatalista de los totalitarismos sacrales novecentistas; afirmaba, como adversario del estado de bienestar, que fuese benéfico para la economía la reducción del estado social y que fuese garantizado lo más posible el ejercicio de la libre concurrencia. El padre Luigi Sturzo proclamaba no sólo la drástica reducción del estatalismo elefantíaco, de la burocracia estatal, sino una reducción creciente de la influencia de la sociedad. El individuo, a su juicio, tenía absoluta prioridad sobre la sociedad.
  
Decía constantemente inspirarse en el Magisterio del papa León XIII y a los principios de solidaridad y subsidiaridad, distribución universal de los bienes de la tierra, centralidad de la Persona, rol portante de la Familia y de la Escuela. Con todo, en la declinación liberal-liberista del padre Luigi Sturzo la doctrina social de León XIII no estaba concebida como tercera alternativa al liberismo y al socialismo, porque él inclinaba decididamente hacia el polo del liberismo, hacia la salvaguardia de la “sagrada” esfera de la responsabilidad y de la iniciativa individual.
  
Sobre los vínculos entre el padre Luigi Sturzo y la alta finanza plutocrática (precisamente con la rama hiperliberista dirigida por Enrico Cuccia) no puedo hablar aquí por razones de síntesis expositiva, por lo que remito a un artículo esclarecedor que el padre Curzio Nitoglia ha dedicato en la revista Sodalitium y que el doctor Andrea Carancini ha señalado en su blog [7].
  
En el laicista PP fundado en 1929 por el padre Luigi Sturzo hay en embrión las señales de la disolución conciliar. El obsequio al Magistero eclesiástico fue tranquila y pasivamente puesto aparte, el PP sturziano recibió un moralismo kantiano-iluminista, un subjetivismo ético de matriz protestante, un herético diálogo modernista entre una pluralidad de “familias espirituales”, algunos de los ingredientes que preparan la revuelta subversiva conciliar.
  
Queridos amigos de la C.A.P. y de Radio Spada, buena lectura.
   
Portæ ínferi non prævalébunt
    
NOTAS
[1] Sobra remarcar el carácter “racionalista puritano” de esta proclama que no invoca el auxilio de la Gracia Santificante para hacer frente al problema de la corrupción pública (que es justo combatir). Ya que subsiste la herida del pecado original, es utópica la pretensión perfectista de constituir una constitución política “puritana”. La misma corrupción pública desciende del pecado original, y la misma pretensión de sabor pelagiano del padre Luigi Sturzo de crear confianza en el sentido de responsabilidad de los hombres de buena voluntad, sin invocar la Gracia Santificante, suena farisaica.
[2] Cfr. G. Boissard, Actes su Congres sobre el tema “Luigi Sturzo: teórico del Estado y de la sociedad en sus obras del exilio” (Palermo, 28-30 de noviembre de 1985), ed. Massimo, Milán.
[3] G. Boissard, Actes su Congres, cit.
[4] La referencia es particularmente a la distinción operada por Henri Bergson entre “religión abierta” y “religión cerrada” en su obra matriz “Las dos fuentes de la moral y la religión”
[5] Cfr. Grazie.Boissard, Actes su Congres, cit..
[6] Cfr. D. Composta, Questione Cattolica e Questione democristiana, Cedam, Padua,1987, po’.25-26
[7] Cfr. Curzio Nitoglia, “Raffaele Mattioli ed Enrico Cuccia: il potere dell’ Alta Finanza” en Sodalitium, 51, julio de 2000, pág. 38.
  
Enrico Cuccia, presidente de Mediobanca, había encontrado no sólo en Alcide de Gasperi y en el cardenal Francis Spellman, sino también en el padre Luigi Sturzo un aliado autorizado para imponer su propia visión hiperliberista, dirigida a la venta del patrimonio nacional público a potentados extranjeros, por y tanto, para combatir la visión soberanista y keynesiana del político democristiano Enrico Mattei.

viernes, 23 de octubre de 2020

NOVENA EN HONOR DE TODOS LOS SANTOS

Novena compuesta por un religioso de la provincia franciscana descalza de San Diego de México, e impresa en Puebla de los Ángeles por los herederos de la viuda de Miguel Ortega, año 1774, con aprobación eclesiástica.
   
MOTIVO DE ESTA NOVENA Y MODO DE HACERLA
Siendo el número de los Santos del Cielo incontable, como imposible hacerles Novena a todos, ni aun a los que más se esmeran en favorecer a sus Devotos. Por tanto te ofresco, piadoso Cristiano, un conjunto de Devociones, y una quinta esencia con que todos se den por obligados de interponer su intercesión para que Dios no niegue a tu aflicción el remedio; pues a la multiplicación de Intercesores tantos no puede dejar su piedad de darse por entendida.
  
Nueve días antes de la Festividad de Todos Santos, que es el día primero de Noviembre, comenzarás esta Devoción en veinte y tres de Octubre, para acabarla en la víspera. Consagrarás el primer día a Dios Trino y Uno, el segundo a María Santísima, Señora y Madre nuestra, el tercero a los nueve Angélicos Coros, el cuarto a los Santos Patriarcas y Profetas, el quinto a los Santos Apóstoles y Evangelistas y Discípulos del Señor, el sexto a los Santos Mártires, el séptimo a los Santos Doctores y Confesores, el octavo a las Santas Vírgenes, y el noveno, que es el último, a las Santas Viudas.
   
Consultarás tu devoción con un prudente Confesor, y le pedirás te dé conveniente régimen para los ejercicios de aquestos nueve días de retiro del comercio humano, de oración, frecuencia de Sacramentos, limosnas, visita de Hospitales y de otras caritativas y provechosas obras, siendo la principal el evitar y huir la ocasión más remota de ni en lo más mínimo pecar; has de poner todo tu esfuerzo en este cuidadoso desvelo, en que consiste todo el espiritual bien y aprovechamiento.
   
NOVENA EN SAGRADO CULTO Y VENERACIÓN DE TODOS LOS SANTOS, PARA IMPETRAR POR SU INTERCESIÓN LAS GRACIAS Y MERCEDES DIVINAS
   
      
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
ACTO DE CONTRICIÓN
Dios y Señor Todopoderoso, en Esencia Uno, en Personas Trino, Dueño amoroso de las almas, que deseoso de que ninguna se perdiese y se salvasen todas usasteis de tan eficaces y poderosos medios para que este fin se consiguiese. Siendo yo uno de los redimidos con la preciosa Sangre del Divino Cordero, y marcado con la preciosa Imagen de la Esencia Divina y Trinidad de las Personas, siendo mi desvarío tanto que tantas veces borré esta Divina preciosísima Imagen y conculqué tan estimable divinizada Sangre cuantas veces pequé; digo, Señor, que me arrepiento de todo corazón por ser quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, de haber ofendido a una tan adorable Majestad, y de haber malogrado tantas y tan oportunas ocasiones de ser Santo, que si las hubiera aprovechado y valídome de los divinos auxilios, estuviera ya adornado de todas las virtudes que tan exactamente los Santos del Cielo practicaron en esta mortal vida y ejecutan los Justos de la Tierra. Por la intercesión de tanto sin número de Santos, amoroso Dios y Padre mío, te suplico me des dolor de mis pecados, tan intenso como lo necesita mi dureza, un propósito tan firme y tan estable, que antes pierda la vida que me atreva a ofenderos: Propongo con tu divina asistencia no volver a pecar más; protesto el confesar las culpas hasta aquí cometidas, y de evitar todas las ocasiones de volver a ofenderte; y por la preciosa Sangre de mi Redentor, por la Unidad de la Esencia y Trinidad de las Personas, trasladada a la racional Alma; por los santísimos méritos de MARÍA Purísima, Señora y Madre nuestra; por la gloria de los Coros Angélicos; por los merecimientos de los Patriarcas y Profetas; por la dignidad de los Santos Apóstoles, Evangelistas y Discípulos; por la constancia de los invictos Mártires; por el celo de los Santos Doctores y tesón de los Confesores, Anacoretas y Ermitaños; por la fortaleza de las Vírgenes y permanencia de las Santas Viudas; y últimamente por lo mucho que obraron todos los Santos de la Corte del Cielo, y por la consecución de las Coronas que en la Gloria inaccesiblemente ciñen en sus cabezas, sea oída esta mi petición, siendo, Señor, el fin de esta Novena el darte culto y adoración y gloria a Ti, Dios Uno y Trino, a MARÍA Santísima, mi dulcísima Madre, y veneración a toda tu Celestial Corte de Ángeles y Santps, para que intercediendo todos sea, mientras viva, del número de los Justos, y después de la muerte asociado con los Santos del Cielo por toda la eternidad. Amén.
    
DÍA PRIMERO – 23 DE OCTUBRE
A DIOS UNO Y TRINO
Una Esencia en tres Personas
Primero invoco en mi abono,
Los Santos a su Real Trono
Rindan postrados Coronas.
    
Este día, rezados tres Padre nuestros y tres Ave Marías y tres Credos, y hechos Actos de Fe, Esperanza y Caridad, dirás la siguiente Oración:
Dios y Señor y Dueño mío, en Esencia UNO y TRINO en las Personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, postrado ante tu Divina Majestad como la más indigna Criatura tuya, incapaz de llamar a las puertas de tu clemencia soberana; pero porque me alentáis a que llame, empeñada tu divina palabra a responderme, me atrevo a invocaros, a que atendáis a mi miseria con el auxilio de vuestra liberalísima clemencia, restaurando en mí con los coloridos de tu Gracia la hermosísima imagen que en mí borró el pecado, y que de día en día vaya perfeccionando en mí esta divina semejanza con obras de caridad perfecta y de otras virtudes con que no pierda ocasión de más y más perfeccionarme, obligándome así a que tu liberalidad me otorgue el favor que te pido, si a mí para mi salvación me es conveniente: Pídote también por las necesidades comunes de la Iglesia, por su Cabeza nuestro Santísimo Padre el Romano Pontífice, por nuestro Católico Monarca, por la exaltación de nuestra santa Fe Católica, extirpación de Idólatras, Herejes, Gentiles y Cismáticos, penitencia para los pecadores, para los Justos gracia perseverante y favor para todos, y en especial para los que ejercitando esta Novena imploran la consecución de vuestra Gracia, medio con que después de esta vida consigamos la Gloria eterna. Amén.
     
Antífona: Ángeles y Arcángeles, Tronos y Dominaciones, Principados y Potestades, Virtudes de los Cielos, Querubines y Serafines, Patriarcas, Profetas, Santos, Doctores de la Ley, Apóstoles, Mártires y Confesores, Anacoretas, Vírgenes y Viudas, y Santos todos de la Celestial Corte, interceded por los que os invocamos.
℣. Alegraos, Justos del Señor, y complaceos.
℟. Y los Justos todos de corazón, alegraos.
     
ORACIÓN
Omnipotente y Sempiterno Dios, que nos concedísteis que debajo de una solemnidad venerásemos a todos los Santos: Suplicámoste que multiplicados los Intercesores nos concedas la deseada abundancia de tu propiciación. Por Jesucristo nuestro Señor, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos eternos. Amén.
     
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO – 24 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
A MARÍA SANTÍSIMA
A la Gran Reina del Cielo
Dedico el día segundo,
No hay poder otro en el mundo
Que mejor nos dé consuelo.
     
Este día se rezarán nueve Salves, y se ejercitan las virtudes que a esta Señora más agradan, y se dice esta Oración:
¡Oh Gloriosísima MARÍA, mi Madre y Señora! ¡Oh dignísima y dichosísima Madre de Dios! ¡Oh Madre piadosísima de todos los hijos de Eva, la más amante de sus hijos, aunque de mí la menos correspondida! Yo el que entre todos como el menos merecedor del título de Hijo, por esta indignidad más confiado porque a los más indignos miran con piedad más atenta vuestros misericordiosísimos ojos; postrados a vuestras virgíneas sacratísimas plantas, que si pisaron al primer paso que dieron la cerviz infernal, huellen a mi humillación ellas lo que en mí hubiere de infernal veneno, para que destruída la menor reliquia de este tósigo merezca que des, Señora, a mi súplica oídos, y se mueva tu maternal clemencia a socorrerme; que si es decreto de la Divina Providencia no hacer bien a los hombres sin que pase el favor por tus virgíneas manos, bien puedo, Señora piadosísima, asegurarme del remedio de la aflicción en que me hallo y congoja que tengo, la cual me estimula a hacer esta Novena. ¿Quién, Señora, llegó a tus puertas, que le dieses con ellas en la cara? ¿Quién se llegó a pedir, que luego no fuese socorrido con el buen despacho de su súplica? Tú eres, Señora, la Plenipotenciaria del Divino Poder; Tú eres, Señora, la que a Dios Justiciero, cual León de Judá, le humanaste e hiciste blanda carne de Cordero tiernísimo; Tú la que contienes como en perenne manantial las gracias y dones que Dios ha repartido entre sus criaturas: Por Ti los Ángeles, en nueve Coros repartidos, obtienen encumbrados asientos en el Cielo y atienden a los hombres en el suelo: Por Ti los Patriarcas fueron de Dios tan sublimados, y los Profetas merecieron del Espíritu Santo activas luces: Tú doctrinaste a los Apóstoles, dictaste a los Evangelistas sus Historias, y diste lección a los Discípulos: Tú fortaleciste en sus tormentos a los Mártires: De Ti aprendieron a iluminar el mundo los Doctores: Tú hiciste a los Confesores en la virtud perseverantes; a los Anacoretas diste alientos, a las Vírgenes pureza incorruptible, a las Viudas hiciste de santa y ejemplar vida; y en fin todos los Justos deben a Ti las perfecciones que practican. Por tanto, espero me adornes, Madre mía, con los dones de la Divina Gracia, y que después de esta vida se conmuten en gloria para siempre. Amén.
    
La Antífona y la Oración se rezarán todos los días.
   
DÍA TERCERO – 25 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
A LOS SANTOS ÁNGELES
Los nueve Angélicos Coros
Ocupan tercer lugar,
Día es hoy de proclamar
Súplicas, cantos sonoros.
     
Hoy se rezan nueve Padre nuestros y Ave Marías, y se dice esta Oración:
Soberanos Príncipes, Validos del Supremo Monarca de los Cielos, Jerarquías Angélicas, abrasados Espíritus y nobilísimos Ministros de la Divina Providencia para asistir a los humanos pecadores en la penosa peregrinación que hacemos a la Patria, y sin faltar en ella a la vista fruitiva de Dios nos asistís en nuestros peligrosos continuados riesgos. Por tanto, al mismo paso que venero vuestra Soberanía, admiro vuestra abatida dignación; siendo de grandes favorecer a los pequeños, mereciendo yo menos que ninguno vuestra conmiseración a mi miseria, confiado no obstante invoco en mi abono al General de vuestro Ejército el Señor San Miguel, que es el primero que aboga por los hombres; a San Gabriel Arcángel, que trajo la Embajada de nuestra Redención; a San Rafael, Medicina de Dios, que cura las dolencias de todos; a todos los otros Príncipes Soberanos Espíritus, con todos los que integran sus Jerarquías y Milicias; y puesto que todos vencieron a Luzbel con sus secuaces, me ayudés a vencer a la infernal serpiente, con todas mis pasiones, vicios e inclinaciones, disponiéndome así para obtener el beneficio que en esta súplica pretendo, si es del divino beneplácito, y si no es conveniente, consiga solo la gracia de mi Dios, para cuya conservación imploro a mi Ángel Custodio, que si es en mi peregrinación mi compañero, sea mi especial Defensor para que nunca triunfen de mí los enemigos, sino que libre me introduzca hasta gozar perpetuamente de vuestra compañía. Amén.
    
La Antífona y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA CUARTO – 26 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
A LOS SANTOS PATRIARCAS Y PROFETAS
Patriarcas de ambas Leyes,
Con los Profetas unidos,
Los cuales son atendidos
Como honoríficos Reyes.
     
Hoy se rezan siete Padre nuestros y Ave Marías, y esta Oración:
¡Oh Patriarcas dichosísimos! ¡Oh Profetas ilustres! Elegidos de Dios para Prosapia suya unos, y para propagación de Evangélicos Héroes los otros. ¡Oh Varones, por cuyas bocas como Arcaduces Celestiales nos dio a entender sus divinos secretos! Por lo mucho que con Vosotros hijo, y el mucho lado que con su Majestad tuvisteis, oigan mi súplica vuestros oídos, atentos al remedio del mundo; y si es del gusto de Dios remediad prontamente esta necesidad que os manifiesto, la cual me excita a hacer esta Novena, y cuando no merezca el remedio de ella, interceded con Dios para que sea de vuestras obras imitador puntualísimo: El primer Trono vuestro obtendrá mi Señor San José, Esposo de la Reina del Cielo y Padre putativo de mi JESÚS dulcísimo; sea de su poderosísimo Patrocinio auxiliado para aquel lance último, pues en las agonías de mi muerte me he de ver acometido de toda la infernal furia; imite, pues, por esto la Penitencia del Bautista, del Padre de las Gentes Abrahán la Fe, de Isaac y Jacob la Esperanza, y de todos los otros las virtudes, cuya práctica ignoro, para que de ellas adornado acabe mi jornada, y eternamente acompañándoos en la Gloria nos gocemos con Dios. Amén.
    
La Antífona y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA QUINTO – 27 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
A LOS SANTOS APÓSTOLES Y EVANGELISTAS
Están en quinto lugar
Los Apóstoles Sagrados,
A tu Grandeza postrados
Hoy los hemos de invocar.
      
Hoy se rezan doce Credos, y esta Oración:
¡Oh Sagrados Apóstoles! ¡Oh Basas fundamentales de la Iglesia! ¡Oh Clarínes de la Evangélica Doctrina! ¡Oh Nubes fecundísimas, que inundásteis el Mundo con los cristales de la Gracia! ¡Oh Héroes, anumerados por divina elección en el Apostólico Colegio! ¡Oh Evangelistas, Cronistas de la Vida y Pasión de nuestro dulcísimo JESÚS! ¡Oh Discípulos todos del Divino Maestro! Con decir que fuisteis elegidos por Jesucristo para haceros de su Doctrina imitadores, Vasos de Santidad que llevasen su nombre por el mundo; con saber que fuisteis de la Familia y Casa de JESÚS, comensales y compañeros en sus peregrinaciones y trabajos, y testigos divinas obras, oculares a sus milagros y portentos, se dice cuánta felicidad lograsteis en la Tierra, y cuánto es vuestro poder en el Cielo: Por tanto, postrado a vuestras apostólicas plantas me atrevo a suplicaros me consigáis el remedio de esta necesidad que me aflige, y si no es conveniente, por la paciencia con que sufristeis peregrinaciones, hambres, persecuciones, desprecios, testimonios y martirios hasta perder la vida a manos de tiranos, comunicadme un ardentísimo deseo de padecer por Cristo, y un celo fervorosísimo de que sea adorado y conocido de todas las bárbaras naciones; y de mí especialmente jamás sea ofendido, y que perseverando toda mi vida en su amistad y gracia merezca alabarle en vuestra compañía para siempre en la Gloria. Amén.
    
La Antífona y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA SEXTO – 28 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
A LOS SANTOS MÁRTIRES
Mártires innumerables
Al sexto día se invocan,
Tanta es la gloria que tocan,
Cuantos padecieron males.
     
Hoy se rezan siete Padre nuestros y Ave Marías, y esta Oración:
¡Oh Invictos y esforzados Soldados de la Milicia de JESÚS! ¡Oh Gloriosos Mártires! Que despreciando vuestras vidas las pospusisteis, perdiéndolas a manos de tiranos por la defensa y confesión de la Fe, venciendo con vuestro sufrimiento las osadas rebeldes voluntades de los cruelísimos verdugos, que proclamando el triunfo por juzgaros vencidos a sus pies, cuando os dieron la muerte, fuisteis más victoriosos, porque perdiendo la vida temporal obtuvisteis la eterna que ellos ciegos perdieron: Postrado a vuestros pies, Gloriosísimos Mártires, os pido la consecución de esta mi súplica, que es el remedio de la necesidad que al presente me aflige, si me conviene empeñaos con Dios que la remedie, y si no que se haga en todo su voluntad santísima; Lo que sí quiere Dios que os imite, pues sea por vuestra intercesión viva mi Fe, constante mi Esperanza, mi Caridad ardiente, y mi Paciencia inmutable, imitándoos en todas las virtudes perseverante hasta la muerte, para que entonces consiga acompañaros para siempre en la Gloria. Amén.
    
La Antífona y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA SÉPTIMO – 29 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
A LOS SANTOS DOCTORES Y CONFESORES
Un sin fin de Confesores
Vienen al séptimo día,
Con toda la Jerarquía
De los Sabios y Doctores.
     
Hoy, rezados nueve Padre nuestros y Ave Marías, se dice esta Oración:
¡Oh Gloriosísimos Confesores de Jesucristo! ¡Oh borlados Doctores de la Iglesia! ¡Oh Antorchas lucidísimas! Que unos con sus ejemplos y santísimas virtudes, otros con toda su Sabiduría, doctrinas eficaces y obras sublimemente heroicas han alumbrado al Orbe todo, conduciendo a muchos ciegos a las sendas de la Evangélica verdad, y veredas estrechas de la más alta perfección: Yo, admirado de vuestra encumbrada santidad, como atónito de vuestro mucho poder para con Dios, interpongo con tan Soberana Majestad vuestro Patrocinio eficacísimo para que sea oído este mi ruego, consiguiendo por intercesión vuestra mi remedio, si es del beneplácito divino, y me conviene, y que consiga el que haciendo eco vuestros ejemplos en mi Alma, me encienda en vivos deseos de imitaros, venciendo al mundo con sus engañosas vanidades, al demonio con sus sagacísimos ardides, a la carne con sus transitorios y fantásticos gustos, a la rebelión de mis pasiones, para que no me arrastren a cumplir mis gustos en ofensa de Dios; y últimamente que arreglando a la Ley Divina mi vida, obre conforme a ella, sujetando mis inclinaciones y costumbres, y mortificando mis sentidos practique obras virtuosas, consiguiendo acabar mi carrera en Gracia, para que en vuestra compañía pase a poseer la Gloria sempiterna. Amén.
    
La Antífona y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA OCTAVO – 30 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
A LAS SANTAS VÍRGENES
Las Vírgenes con sus palmas
Son la octava maravilla,
Y al Cordero sin mancilla
Siguen sus felices Almas.
   
Hoy se rezan quince Ave Marías, y esta Oración:
¡Oh Candidísimas Esposas del Divino Cordero! ¡Oh fragantísimas y vistosas Azucenas del Huerto floridísimo de la Iglesia Católica! ¡Oh Cielos animados! ¡Oh Tesoros para el mundo escondidos, y abastecidos de riquezas, solo a Dios reservados! Que venciendo al mayor enemigo, que es la carne, que por ser tan de casa es el más fuerte; que encendidas en puro amor de Dios no consentisteis entrase en vuestras Almas otra especie que las pudiese macular, para lo cual tuvisteis las puertas de vuestros sentidos tan cerradas que nunca entró por ellas más objeto que Dios, armados vuestros cuerpos de cilicios, azotes, oración y abstinencia, y siendo este el caudal que llevasteis para los desposorios con JESÚS vida nuestra; el Esposo divino os dotó con mil preseas, que fueron las virtudes, sin las cuales no está la castidad hallada: Conociendo la cumbre a que llegasteis por electas Esposas del Cordero, y teniendo como tenéis tanta mano con Él, suplícoos lo primero me consigáis el favor que pretendo, si es del gusto de Dios y medio para salvarme; también os ruego no se manche mi alma con ascos de la más mímima impureza; que no ame mi voluntad otra cosa que a Dios, ni se prenda mi afecto de otro objeto que la pureza de su Esencia Divina, Perfecciones y Atributos; y siendo el medio de la consecución de aquesta Dicha mi amabilísimo JESÚS, que es camino derecho, no se ejerciten mis potencias más que en su Humanidad y sus Misterios, y más en el compendio de ellos, que lo es el Santísimo Sacramento del Altar, Manjar que engendra Vírgenes, que asegura la Gracia, y es prenda cierta de la Gloria. Amén.
    
La Antífona y la Oración se rezarán todos los días.
    
DÍA NOVENO – 31 DE OCTUBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
A LAS SANTAS VIUDAS
Día es hoy de concluir
Con aquesta devoción,
Y en él las Viudas son
Con quienes se ha de cumplir.
     
Hoy se rezan nueve Ave Marías, y esta Oración:
¡Oh Santísimas Mujeres y Viudas! ¡Oh Campos fertilísimos del fruto a Dios más sazonado! ¡Oh Tesoros en el Campo escondidos! ¡Oh Margaritas las más preciosas, halladas en la más tosca tierra por el Mercader más diligente, por Divino! ¡Oh fuertes incontrastables Rocas, más firmes cuando más combatidas! ¡Oh Mujeres, que despreciando todo el ornato y fausto humano, embelesadas con el trato divino conseguisteis una total victoria del mundo, del demonio y la carne! Pasmado de vuestra celsitud en sexo tan deleznable y frágil, como asombrado del mucho poder que conseguisteis, teniendo tanta mano con DIos, que vuestras palmas están abiertas siempre para el socorro del más necesitado, pobre, desvaldo y mendigo, yo el mayor entre todos recurro a vuestro poderío con la aflicción presente, con cierta confianza del remedio, si a Dios es agradable, y a mí para salvarme conveniente: Alcanzadme que sea de vuestras virtudes exacto imitador, y que prenda en mí aquel abrasador inextinguible fuego del puro amor de Dios; no ame mi voluntad otra cosa que a Dios, y que renuncie todo lo terreno: Esto os suplico, Santas mías; y convirtiendo mis súplicas a esa Celestial Corte, a ese incontable Ejército de Ángeles, en nueve Coros repartidos; a ese sin fin de Patriarcas y Profetas; a ese Apostólico Colegio de doce Príncipes jurados de la Tierra por el Supremo Monarca de los Cielos, con cuatro Evangelistas, y Discípulos; a ese Ejércitos de Mártires, de Doctores, de Obispos, de Confesores, Anacoretas y Pobladores de los desiertos de Egipto y la Tebaida; a ese Coro de Vírgenes, de Viudas y Santas Mujeres: Clamo diciendo a todos juntos mil parabienes de su gloria, mil plácemes de estar en la Celestial Patria viendo a Dios cara a cara, sin el sobresalto de perderle jamás: Suplícoos, Santos Míos, os compadezcáis de mí en el destierro en que me veis de calamidades tan cercado, que aunque es camino para esa Corte eterna, está lleno de mil veredas que me pueden perder y extraviar de esa Celestial Patria. Vosotros también fuisteis como ahora yo soy, Viadores; puesto que estais en la seguridad, compadeceos de mis riesgos, y pedidle a Dios que nada de aquesto transitorio me enamore, y que lleve en mi peregrinación a su Divina Majestad por norte, a Vosotros por guía, a los trabajos, penitencias, ayunos, pobrezas y desprecios por viático, por báculo a la Cruz, a mi dulce JESÚS por camino seguro, y a MARÍA Señora por antorcha clarísima, que si de JESÚS y MARÍA me viese protegido, me prometo viaje felicísimo, llegando al fin a acompañaros en esa Patria eterna, en donde nos gocemos para siempre en la Gloria. Amén.
         
La Antífona y la Oración se rezarán todos los días.