domingo, 13 de diciembre de 2015

MISERICORDIA OCULTA EN EL CASTIGO: EL "SACO DE ROMA"

Traducción del artículo escrito por Rodolfo De Mattei para CORRISPONDENZA ROMANA
   
El Saco de Roma
  
La Iglesia vive una época de desorientación doctrinal y moral. El cisma explotó en Alemania, pero el Papa no se da cuenta de la significación del drama. Un grupo de cardenales y de obispos propugna la necesidad de un acuerdo con los herejes. Como siempre acaece en las horas más graves de la historia, los eventos se suceden con extrema rapidez. Domingo 5 de mayo de 1527, un ejército venido de la Lombardía se apostan frente al Janículo.

El emperador Carlos V, airado por la alianza política del papa Clemente VII con su adversario, el rey Francisco I de Francia, había enviado un ejército contra la capital de la Cristiandad. Aquella tarde será la última vez que el sol resplandece sobre la Roma renacentista. Cerca de 20.000 hombres, italianos, españoles y alemanes, entre ellos los mercenarios Lansquenetes, de fe luterana, se aprestan para el ataque en la Ciudad Eterna. Su comandante les concedió licencia para el saqueo. Durante toda la noche, la campana de alerta del Campidoglio sonó para llamar a los romanos a tomar las armas, pero ya era demasiado tarde para improvisar una defensa eficaz. Al amanecer del 6 de mayo, favorecidos por una densa niebla, los Lansquenetes fueron al asalto de la muralla, entre Sant’Onofrio y Santo Spirito. 
  
Lansquenetes, los mercenarios más temibles de toda la Europa tardo-medieval y renacentista
  
La Guardia suiza se acantonó en torno al Obelisco del Vaticano, decididos a permanecer fieles hasta la muerte a su juramento. Los últimos se inmolaron frente al altar mayor de la Basílica de San Pedro. Su resistencia permite al Papa, con algunos cardenales, una posibilidad de escapar.
   
A través del Passetto del Borgo, vía que conecta al Vaticano con el Castillo de Sant’Angelo, Clemente VII llega a la fortaleza, único baluarte que le quedaba contra el enemigo. Desde lo alto de sus muros, el Papa presenció los terribles estragos que comenzaron con la masacre de aquellos que arremolinados frente a las puertas del Castillo pedían refugio, mientras los enfermos del hospital de Santo Spirito in Sassia eran muertos a lanzazos y a filo de espada.
  
Castillo Sant’Angelo, donde el Papa Clemente VII permaneció prisionero siete meses
 
La licencia ilimitada de robar y de asesinar duró ocho días, y la ocupación de la ciudad nueve meses. «El Infierno es nada en comparación con la vista que Roma presenta actualmente», se lee en una relación veneciana del 10 de mayo de 1527, recogida por Ludwig von Pastor (Historia de los Papas, Desclée, Roma 1942, vol. IV, 2, p. 261). Los religiosos fueron las principales víctimas de la furia de los Lansquenetes. Los palacios de los cardenales fueron presa del pillaje, las iglesias fueron profanadas, los sacerdotes y monjes muertos o esclavizados, las monjas fueron violadas y vendidas en el mercado. Se observan obsenas parodias de las ceremonias religiosas, cálices de Misa usados para embriagarse entre blasfemias, hostias consagradas son rostizadas en sartenes y dadas en pasto a los animales, desacradas las tumbas de los santos, las cabezas de los Apóstoles, como la de san Andrés, usadas para jugar fútbol en las calles. Un asno fue revestido de hábitos eclesiásticos y conducido al altar de una iglesia. El sacerdote que rehusó darle la comunión fue descuartizado. La ciudad se vio ultrajada en sus símbolos religiosos y en sus memoriales sacratísimos (puede verse en André Chastel, El Saco de Roma, Einaudi, Turín 1983; Umberto Roberto, Roma capta. El Saco de la ciudad desde los Galos a los Lansquenetes, Laterza, Bari 2012).
    
Los lansquenetes, influenciados por el odio de Lutero contra el Catolicismo, se entregaron al saqueo y al libertinaje. (Cuadro “El Saco de Roma”, de Francisco Amérigo y Aparicio)
     
Clemente VII, de la familia de los Médici, no recogió el apelo de su predecesor Adriano VI a una reforma radical de la Iglesia. Martín Lutero llevaba diez años defendiendo sus herejías, pero la Roma de los Papas continuaba inmersa en el relativismo y el hedonismo. No todos los romanos eran corruptos y afeminados, como parece creer el historiador Ferdinand Gregorovius. No lo eran aquellos nobles, como Giulio Vallati, Giambattista Savelli y Pierpaolo Tebaldi, que enarbolando un estandarte con la enseña “Pro Fide et Patria”, opusieron la última resistencia heroica en el Puente Sixto, no lo eran los alumnos del Colegio Capranica, que marcharon y murieron en Santo Spirito para defender al Papa en peligro.
  
Clemente VII. San Malaquías de Armagh lo llama “Flos pilæ ægræ” (La flor de las columnas enfermas), por pertenecer a los Médici (cuyas armas incluyen tres lises de oro) y porque durante su pontificado fue indolente, débil en lo espiritual y mal estadista, lo que redundó en crisis para la Iglesia y el Papado.
   
A aquella hecatombe se le debe la atribución del título “Almo” a dicho colegio eclesiástico romano. Clemente VII se salvó y gobernó la Iglesia hasta 1534, afrontando el cisma anglicano sucedáneo al luteranismo, pero el presenciar impotente el saqueo de la ciudad, fue para él más duro que la misma muerte. El 17 de octubre de 1528, las tropas imperiales abandonaron una ciudad en ruinas. Un español, testigo ocular de los hechos, presenta un cuadro terrorífico de la ciudad a un mes del saqueo:
«En Roma, capital de la cristiandad, no se tañe campana alguna, no se abre ninguna iglesia ni se dice Misa, no hay Domingo ni días de fiestas. Las ricas bodegas de los mercaderes sirven como caballerizas, los palacios más espléndidos están devastados, muchas casas incendiadas, en otras partes las puertas y ventanas arrancadas y destrozadas, las calles convertidas en letrinas. Es horrible el hedor de los cadáveres: hombres y bestias tienen la misma sepultura; en las iglesias he visto cadáveres devorados por los perros. No sé con qué comparar esto, fuera de la destrucción de Jerusalén. Ahora reconozco la justicia de Dios, que no olvida aunque llegue tarde. En Roma se cometieron a plena luz todos los pecados: sodomía, simonía, idolatría hipocresía, engaño; por eso no podemos creer que fuera casualidad, sino por juicio divino» (L. von Pastor, Historia de los Papas, cit., p. 278).
 
El Papa Clemente VII comisionó a Miguel Ángel el Juicio Universal en la Capilla Sixtina, casi para inmortalizar el drama que padeció en aquellos años, la Iglesia de Roma. Todos comprendieron que se trataba de un castigo del Cielo. No faltaron los avisos premonitorios, como un rayo que cayó en el Vaticano y la aparición de un eremita, Brandano da Petroio, venerado por muchos como “el loco de Cristo”, que el Jueves Santo de 1527 (18 de abril), cuando Clemente VII bendecía en San Pedro a la gente, gritó: «Bastardo sodomita, por tus pecados Roma será destruída. Confiésate y conviértete, porque en 14 días la ira de Dios se abatirá sobre ti y sobre la ciudad».
  
Brandano da Petroio, “el loco de Cristo”, fue un ermitaño agustino de Siena que predicó la penitencia y profetizó en Italia, Francia y España
 
El año anterior, a finales de agosto, la armada cristiana fue derrotada por los Turcos otomanos en el campo de Mohács. El rey de Hungría Luis II Jagellón murió en batalla y el ejército de Solimán el Magnífico ocupó Buda. La ola islámica parecía imparable en Europa. 
  
Pero la hora del castigo fue, como siempre, la hora de la misericordia. Los hombres de Iglesia comprendieron cuán tontamente habían seguido las sendas de los placeres y del poder. Tras el terrible Saco, la vida cambió profundamente. La Roma alegre del Renacimiento se trasformó en la Roma austera y penitente de la Contrarreforma. 
  
Entre aquellos que sufrieron el Saco de Roma, está Gian Matteo Giberti, obispo de Verona, pero que residía en Roma para la época. Prisionero de los sitiadores, juró que si fuere liberado no abandonaría jamás su sede episcopal. Manteniendo su palabra, retornó a Verona y se dedicó con todas sus fuerzas a la reforma de su diócesis, hasta su muerte en 1543. San Carlos Borromeo, que será luego el modelo de los obispos de la Reforma Católica, se inspiró en él. 
  
San Carlos Borromeo, modelo de los obispos contrarreformistas.
  
También estaban en Roma Carlo Carafa y San Cayetano de Thiene que, en 1524, fundaron la orden de los Teatinos, un instituto religioso que era ridiculizado por su posición de intransigencia doctrinal y el abandono en la Divina Providencia hasta el punto de esperar la limosna, sin pedir jamás para sí. Los dos cofundadores de la orden fueron apresados y torturados por los Lansquenetes y escaparon milagrosamente de la muerte. Cuando Carafa devino en cardenal y presidente del primer tribunal de la Santa y Universal Inquisición romana, quiso junto a sí a otro santo, el padre Michele Ghislieri, dominico. Los dos hombres, Carafa y Ghislieri, con los nombres de Pablo IV y de Pio V, serán los dos Papas por excelencia de la Contrarreforma Católica del siglo XVI. 
   
El Concilio de Trento (1545-1563) y la victoria de Lepanto contra los Turcos (1571) demostraron que, aún en las horas más oscuras de la historia, con la ayuda de Dios es posibile el resurgir: pero el origen de este renacimiento fue el castigo purificador del Saco de Roma.

LA DESESPERACIÓN DEUTEROVATICANA PARA LEGITIMAR SU NOVUS ORDO MISSAE

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO. Vía APOSTOLADO CABALLERO DE LA INMACULADA.
 
La Neo-iglesia apela a falsos “milagros”, en un esfuerzo para justificar su Protestante-Masónico-Pagana galleta y Kool-Aid

El servicio del Nuevo Orden NO ES MÁS CAPAZ de producir un “Milagro Eucarístico” que un servicio protestante Metodista o Luterano, pero un senil presbítero conciliar proclama un “Milagro Eucarístico” en la India.
Esos reclamos son risibles desde 1968-1969: La Iglesia Conciliar no tiene una “Eucaristía” válida, o incluso Sacerdotes Católicos válidamente ordenados, sino presbíteros-ministros meramente “instalados”.
La Iglesia Católica enseña, basada en textos explícitos de la Sagrada Escritura, que satanás emplea a menudo falsos “milagros” para engañar.

¡Es un milagro! ¿En serio? Michael Martires, un presbítero conciliar de 81 años de edad [ACTUALIZACIÓN: Falleció el 28 de octubre de 2023, a los 89], es el más reciente caso de alguien que hace una ridícula declaración de que fue sanado por un “milagro eucarístico” del Novus Ordo durante el servicio de clausura en el Congreso Eucarísitico (sic) Nacional en Bombay (India) el 15 de noviembre. El senil presbítero (“instalado” el 4 de abril de 1987 para la Archidiócesis de Bombay) afirmó: «Sentí que Jesús me tocó y me sanó». Su afirmación, sin fundamento, se basa en el hecho de que él había estado «enfermo por un tiempo», aunque no lo suficiente para dejar de trabajar.
  
Michael Martires
 
Dichos clamores son absurdos porque el servicio Protestante-Masónico-Pagano Novus Ordo no es Católico, no es válido, y no puede dar ningún resultado milagroso –al menos, uno legítimo– más de lo que un servicio metodista pudiera hacer. La iglesia montiniana sólo tiene inválidas galletas y Kool-Aid “presidida” por presbíteros-ministros, no Sacerdotes Católicos [Parte de la noticia para este Comentario proviene de Asia News].
  
Así las cosas, ¿cómo puede explicarse cualquiera de los alegados “milagros” que son atribuidos a la falsa Misa y a los fraudulentos presbíteros? ¡A quién, sino a satanás mismo! La Iglesia Católica enseña, sobre textos explícitos de la Biblia, que los falsos “milagros” son a menudo usados por satanás para engañar. De hecho, la perícopa del Evangelio leído o cantado para el Último Domingo después de Pentecostés cita a Cristo haciendo esta declaración explícita: «Porque surgirán seudocristos y seudoprofetas: y harán grandes milagros y prodigios, de tal modo que sean engañados (si fuese posible) los mismos elegidos» (San Mateo 24:24).
  
Súmese a lo anterior, la seudoiglesia usa abiertamente falsos “milagroe” para justificar su canonización de “non sanctos”. Tómese por ejemplo la sincretista Teresa de Calcuta. Wojtyła Katz/Juan Pablo II, un “non sancto” en sí mismo, quiso tanto “santificarla” por su popularidad en la India, que la Neoiglesia le inventó un “milagro” para ella. El problema fue que los propios médicos de Teresa negaron públicamente que lo sucedido fuera un milagro, sino solamente la remisión normalmente esperada por la administración de un poderoso medicamento anticarcinogénico que se le había dado. Ella murió justo un año después. ¡Sus médicos quisieron ir a Roma para detener el wojtyliano fraude, pero se les dijo que no querían su testimonio!

viernes, 11 de diciembre de 2015

LOS CONCILIARES NO DEBERÍAN CONVERTIR A LOS JUDÍOS (VATICANO)

Nuevas directrices del Rabí Bergoglio
  
La "Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo", adscrita al deuterovaticano Consejo para la Promoción de la Disolución de los Cristianos (quise decir, de la Unidad de los cristianos) publicó ayer el documento "Los dones y la llamada de Dios son irrevocables" (Rm 11:29) - Una reflexión sobre cuestiones teológicas en torno a las relaciones entre católicos y judíos en el 50 aniversario de "Nostra Aetete" (N°.4). En este documento largo e indigesto (como todo documento conciliar), destácase el numeral 40° que dice así:
Es fácil entender que la así llamada "misión a los Judíos", es para los Judíos una cuestión muy delicada y sensible, porque a sus ojos lleva implicada la existencia misma del Pueblo Judío. Esta cuestión se demuestra también ardua para los Cristianos, pues a sus ojos el significado de la universalidad salvífica de Jesucristo, y por consiguiente la misión universal de la Iglesia, tienen una importancia crucial. La Iglesia se ve así obligada a considerar la evangelización en relación a los Judíos, que creen en un sólo Dios, con unos parámetros diferentes a los que adopta para el trato con las gentes de otras religiones y concepciones del mundo. En la práctica esto significa que la Iglesia Católica [sic] no actúa ni sostiene ninguna misión institucional específica dirigida a los Judíos. Pero, aunque se rechace en principio una misión institucional hacia los Judíos, los Cristianos están llamados a dar testimonio de su fe en Jesucristo también a los Judíos, aunque deben hacerlo de un modo humilde y cuidadoso, reconociendo que los Judíos son también portadores de la Palabra de Dios, y teniendo en cuenta especialmente la gran tragedia de la Shoah. 
  
Y la prensa no tardó en hacerse eco de la declaración. La Agencia Judía de Noticias presentó este informe:
VATICANO: “LOS CATÓLICOS NO DEBERÍAN CONVERTIR A LOS JUDÍOS”
  
AJN.- “Un cristiano nunca puede ser un antisemita, especialmente por las raíces judías del cristianismo”, dijo un nuevo documento emitido por la Santa Sede. Esta es la primera vez que la iglesia católica repudia oficialmente intentos activos de conversión. También destaco que los católicos deben ser particularmente sensibles con el significado del Holocausto para los judíos 
 
Los católicos no deben intentar convertir a los judíos y deben trabajar con ellos para luchar contra el antisemitismo, dijo hoy el Vaticano en un nuevo documento que alejó a la iglesia aún más de las tensas relaciones de su pasado. “El cristianismo y el judaísmo están entrelazados y Dios nunca anuló su pacto con el pueblo judío”, dijo el documento de la Comisión de Relaciones Religiosas con los Judíos de la Santa Sede.
  
“Por lo tanto, la iglesia está obligada a ver la evangelización de judíos, que creen en un Dios, de una manera diferente a la que la ve la gente de otras religiones y del mundo”, remarcó. También destaco que los católicos deben ser particularmente sensibles con el significado del Holocausto para los judíos y prometió que hará “todo lo posible para repeler las tendencias antisemitas”. 
  
“Un cristiano nunca puede ser un antisemita, especialmente debido a las raíces judías del cristianismo”, agregó el escrito. Este coincidió con el 50º aniversario de una declaración revolucionaria del Vaticano que repudió la culpa colectiva judía ante la muerte de Jesús y lanzó un diálogo teológico que ha sido rechazado por los tradicionalistas.
  
Un importante funcionario del Vaticano dijo: “En términos concretos esto significa que la iglesia católica no conduce ni apoya a ninguna misión institucional específica dirigida hacia los judíos”. Además agregó que hay “un rechazo a la misión judía institucionalizada”, la cual busca la conversión, informó el medio israelí Ynet.
  
De más está decir que eso PRUEBA LA FALSEDAD DE LA IGLESIA CONCILIAR Y SU APOSTASÍA, ya que rechazan el positivo mandamiento de Jesucristo nuestro Señor, que dijo “Id, pues, y haced discípulos a TODAS LAS GENTES bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado” (San Mateo 28, 19-20), en favor de un respeto humano y la falsa doctrina de que el Antiguo Testamento sigue vigente, cuando el Sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario significó el final de la anterior Alianza mil veces profanada, y el surgimiento del Nuevo y Eterno Testamento. Esta decisión de ellos es continuar sumando pecados a pecados contra los pérfidos judíos, pero su muerte eterna reclamará contra la secta del Vaticano II. Por nuestra parte, y como Católicos sedevacantistas que somos, ¡CONTINUAREMOS NUESTROS ESFUERZOS Y ORACIONES PARA QUE LOS JUDÍOS SE QUITEN LAS VENDAS Y RECONOZCAN A JESUCRISTO COMO EL ÚNICO Y VERDADERO MESÍAS!
  
¡CONCILIARES HIPÓCRITAS! Si el Antiguo Pacto sigue vigente como decís, ¿POR QUÉ NO GUARDÁIS LOS 613 PRECEPTOS DE LA LEY DE LOS JUDÍOS?

martes, 8 de diciembre de 2015

PRIMER ACTO “MISERICORDIADOR”: «EXCOMÚLGUESE A QUIEN OSE CRITICAR A PACHO BERGOGLIO»

Comenzó entre bombos y platillos el “Año Santo de la Misericordia” de Bergoglio, homenaje al quincuagésimo aniversario de la clausura del Vaticano II. No está de más decir que nosotros NO ACEPTAMOS NI ACATAMOS ESTA INVENCIÓN CONCILIAR. Sin embargo, encontramos esta noticia que tomamos del blog acuerdista CATHOLICVS en que se muestra una polémica de un arzobispo conciliar que amenazó extender excomunión a los que critiquen a Antipapa Francisco, toda vez que quiere asimilar las críticas (verbales o escritas) a la violencia física contra el Pontífice.
 
En el Derecho civil o secular, la ley penal prohíbe las analogías en la tipificación de los delitos y las penas, como una garantía en favor del imputado frente al poder del Estado, y que una cosa es la vida y la integridad personal, y otra muy distinta es la honra como bienes jurídicos (por algo los Códigos Penales occidentales los tratan en capítulos separados). Y  el Derecho Canónico recoge estas mismas ideas.
  
Aparte, Bergoglio está excomulgado ipso facto y latæ senténtiæ, careciendo por ello de autoridad sobre el Cuerpo Místico de Cristo, por lo cual sus mandatos son nulos y sin efecto. Y las penas que decreta resaltan su estado de desnudez ideológica e impotencia espiritual (resalta que sea un laico juscanonista sea el que le reprocha esto a un clérigo), ya que dicta sentencia contra sí, como pasó con los hijos de Esceva, que queriendo dárselas de exorcistas, intentaron expulsar al demonio en nombre de “aquel Jesús que Pablo predica”, pero el demonio les contesta por boca del poseso “A Jesús lo conzco, y sé quién es Pablo, pero ¿quiénes sois vosotros?”, y se arroja sobre ellos, dejándolos desnudos, golpeados y humillados (cf. Act. 19:13- 16).
  
El Año de la Misericordia comienza con una amenaza de excomunión a quienes critiquen al “Papa” Francisco. Un reputado canonista estadounidense responde a la misma negando tal posibilidad
   
Salvatore “Rino” Fisichella, Arzobispo titular de Voghenza
  
S. E. R. Mons. Salvatore “Rino” Fisichella, Arzobispo titular de Voghenza, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, y uno de los obispos auxiliares de Roma, ha provocado una nueva controversia relacionada con la Santa Sede, al sugerir que algunas críticas al Papa Francisco podrían resultar en excomunión automática (latæ sententiæ).
 
El Arzobispo Fisichella hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa dada en el Vaticano para explicar cómo operarán los nuevos “Misioneros de la Misericordia” del Papa Francisco. Los 800 “misioneros” tendrán el poder de absolver las penas [canónicas] previamente reservadas a la Santa Sede.
  
En referencia al Canon 1370, que impone la excomunión automática (latæ sententiæ) a quienes ejerzan “violencia física” contra el Romano Pontífice, el Arzobispo Fisichella ha afirmado:
Diría que tenemos que entender bien “violencia física”, porque a veces las palabras también son rocas y piedras, por lo que creo que algunos de estos pecados también están mucho más extendidos de lo que podríamos pensar.
  
Este comentario del Arzobispo Fisichella será interpretado por muchos como un intento de silenciar a los fieles católicos que están profundamente preocupados por la dirección que actualmente han tomado aquellos que tienen cargos en los más altos niveles de la Iglesia. En los últimos dos años y medio se han planteado serias preocupaciones en relación con:
  • La presunta manipulación del Sínodo Extraordinario de 2014 y del Sínodo Ordinario de 2015.
  • La publicación de la heterodoxa Relátio Sýnodi del Sínodo Extraordinario.
  • La publicación del heterodoxo Instruméntum labóris del Sínodo Ordinario.
  • La publicación de la heterodoxa Relazione Finale del Sínodo Ordinario.
  • Las reformas radicales en los procedimientos canónicos que rigen la declaración de nulidad del matrimonio.
  • La colaboración abierta entre la Santa Sede y los principales defensores mundiales del control de la población.
  • Las confusas observaciones hechas por el Santo Padre sobre quiénes pueden recibir la Sagrada Comunión.
  • Las confusas declaraciones hechas por el Santo Padre sobre la relación entre los preservativos y el sida.
  • Las confusas declaraciones y acciones del Santo Padre sobre el tema de la homosexualidad.
  • El respaldo, por parte de los organismos oficiales de la Santa Sede, de los “Objetivos de Desarrollo Sostenible” de la ONU (objetivos pro-abortistas y pro-anticoncepción).
  • El respaldo de la agenda ambiental en la carta encíclica Laudato Si', sin el suficiente reconocimiento de la profunda conexión entre el ambientalismo (ecologismo) y el movimiento de control de la población.
  • La pública y notoria conexión de Laudato Si' con los elementos más radicales del movimiento ecologista y pro-control de la población, y la discrepancia con la doctrina de la Humánæ Vitæ.
  • El nombramiento, ascenso o elevación a cargos eclesiásticos o a posiciones de influencia, por el Santo Padre, de muchos prelados abiertamente heterodoxos, incluyendo, pero no limitado a: el obispo Franz-Josef Bode, el Arzobispo Blaise Cupich, Godfried Card. Danneels, John Card. Dew, Walter Card. Kasper, el obispo Heiner Koch, Reinhard Card. Marx, Vincent Card. Nichols, Christoph Card. Schönborn y Donald Card. Wuerl.
  
A la vista de éstos y otros escándalos, los católicos tienen no sólo el derecho, sino también el deber de ofrecer respetuosas, pero enérgicas críticas. Este deber grave se describe en los Cánones 211 y 212 del Código de Derecho Canónico [N. del E. Refiérese al Código Wojtyliano de 1983, que es írrito, nulo e ineficaz para el Catolicismo, toda vez que Wojtyla NO FUE PAPA CATÓLICO]:
Can. 211: Todos los fieles tienen el deber y el derecho de trabajar para que el mensaje divino de salvación alcance más y más a los hombres de todo tiempo y del orbe entero.
  
Can. 212: § 1. Los fieles, conscientes de su propia responsabilidad, están obligados a seguir, por obediencia cristiana, todo aquello que los Pastores sagrados, en cuanto representantes de Cristo, declaran como maestros de la fe o establecen como rectores de la Iglesia.
§2. Los fieles tienen derecho a manifestar a los Pastores de la Iglesia sus necesidades, principalmente las espirituales, y sus deseos.
§ 3. Tienen el derecho, y a veces incluso el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestar a los demás fieles, salvando siempre la integridad de la fe y de las costumbres, la reverencia hacia los Pastores y habida cuenta de la utilidad común y de la dignidad de las personas.
  
Por su parte, el conocido y reputado canonista norteamericano Dr. Edward Neal Peters* ha contestado en esta entrada de su blog (en inglés) a la mencionada amenaza:
Fisichella “estaba hablando en el contexto de las facultades para absolver las excomuniones automáticas (latae sententiae), y como hay excomunión automática contra quienes emplean la fuerza física contra el Papa (Canon 1370 § 1 del Código de Derecho Canónico vigente desde 1983), supongo que Fisichella podría estar pensando que el “lenguaje duro” contra el Papa es un delito canónico que hace a uno merecedor de la excomunión. Si cree eso, se equivoca”.
 
Edward Neal Peters, Doctor in utróque Jure (Civil y Canónico)
   
Peters puntualiza que el Canon 18… “…requiere que los cánones penales sean leídos en sentido estricto (es decir, lo más literalmente como sea razonablemente posible)”. También señala que “el Canon 1370 criminaliza ‘Physicam vim’ contra el Papa, no ‘verba aspera’ o variantes de la misma, y no conozco ninguna nota en el Código de Derecho Canónico que incluya las ‘palabras’ como una especie de ‘fuerza física’ en este contexto”. Por el contrario, Peters señala que cuatro notas del Código de Derecho Canónico “excluyen expresamente la ‘violencia verbal’ de la gama de acciones penalizadas en virtud del Canon 1370”.
  
Voz de la Familia y LifeSite, que han difundido esta noticia, confían en que los católicos en todos los niveles de la Iglesia seguirán cumpliendo con su deber de defender la fe católica en todo el “Año de la Misericordia” y durante los próximos años.
 
* El Dr. Edward Neal Peters, más conocido como Ed Peters, es Referendario (consejero) del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y Catedrático de Derecho Canónico del Seminario Mayor del Sagrado Corazón de la Archidiócesis de Detroit.

BULA "Sollicitúdo Ómnium Ecclesiárum", SOBRE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

"En tu concepción, oh María, fuiste Inmaculada. Ruega por nosotros al Padre, cuyo Hijo diste a luz" (Jaculatoria aprobada por el Papa Paulo V)
  
El tema de la Inmaculada Concepción era de álgido debate desde la Edad Media entre los teólogos y las órdenes religiosas (sobre todo entre los Dominicos y algún que otro Franciscano de ínfulas cabalistas).  Y en la Santa Sede, los pronunciamientos fueron variados en una misma línea: el Papa Sixto IV instituyó la fiesta de la Inmaculada Concepción en el Misal, Gregorio XV prohibió la defensa de la opinión anti-inmaculista. Ahora Alejandro VII, en esta Constitución Apostólica, surgida posterior a la llegada de una embajada española enviada por el rey Felipe IV (es de saber que en España se había establecido el Voto de la defensa de la Inmaculada como requisito para acceder a cargos eclesiásticos y seculares; y que en varias diócesis se prohibió la doctrina contraria), reitera las posiciones de sus antecesores y condena oficialmente a los que niegan la Inmaculada Concepción.
  
CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA “Sollicitúdo Ómnium Ecclesiárum”, SOBRE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

Papa Alejandro VII
Siervo de los Siervos de Dios
Para perpetua memoria
  
Venerables hermanos: Salud y bendición apostólica
  
1.- Solicitud del Papa Alejandro por las integridad de la doctrina católica
Por cuanto Nos, por la voluntad y providencia de Dios óptimo máximo, llevamos, aunque por los méritos y la labor indigno, la solicitud de todas las Iglesias, ésta nos mantiene ansiosamente atentos y vigilantes, a fin de que se eviten los escándalos que por la corrupción y fragilidad de la humana naturaleza necesariamente han de sobrevenir, que se origine el menor número posible de ellos y que los ya nacidos se remuevan cuanto antes y con la mayor diligencia, pues, los que los causan sufren el daño cierto del pecado, y los que los reciben están expuestos al real peligro de caer; por lo cual, movido por la responsabilidad de Nuestro oficio pastoral, Nos no sólo lamentamos sobremanera el daño sino que asiduamente damos Nuestras decisiones.
   
2.- La doctrina sobre la Inmaculada Concepción por todos admitida
Antigua es la piedad de los fieles cristianos para con la Santísima Virgen María, que sienten en su alma, que en el primer instante de su creación e infusión en el cuerpo, fue preservada inmune de la mancha del pecado original, por singular gracia y privilegio de Dios, en atención a los méritos de su Hijo Jesucristo, Redentor del género humano, y que, en este sentido, veneran y celebran con solemne ceremonia la fiesta de su concepción; y ya crecido su número, y después que Sixto IV, de feliz recordación, publicara sus Constituciones Apostólicas, renovadas y mandadas observar por el Concilio de Trento, en que recomienda este culto, éste aumentó. Nuevamente fue incrementada y propagada esta devoción y culto a la Madre de Dios después de erigirse, con la aprobación de los Romanos Pontífices, monasterios de órdenes religiosas y confraternidades en honor de ese nombre y después de concederse indulgencias en el mismo sentido de tal suerte que, cuando la mayoría de las Universidades y las más célebres de entre ellas se plegaron a esa doctrina, casi todos los católicos lo admitían.

3.- Prohibición de enseñar la doctrina contraria
Y porque con ocasión de la afirmación contraria en los sermones, lecciones, conclusiones y actos públicos en el sentido de que la misma beatísima Virgen María, fue concebida con el pecado original, con gran ofensa de Dios, se originaron escándalos para el pueblo cristiano, altercados y disensiones, prohibió el Papa Pablo V, también Predecesor Nuestro, enseñar y predicar la opinión contraria a dicha sentencia; esta prohibición fue extendida por el Papa Gregorio XV, de piadosa memoria, igualmente Predecesor Nuestro, a las conversaciones privadas, mandando, además, en favor de esta sentencia que en la celebración tanto pública como privada del Santo Sacrificio de la Misa se empleara sólo el nombre de la Concepción.
    
4.- Continuaron los ataques a la doctrina de Inmaculada
Por cuanto todos los venerables hermanos Obispos con sus capítulos Eclesiásticos, en cartas dirigidas a Nos, añadiéndose a ellas también la insinuación de Nuestro amadísimo hijo en Cristo Felipe, rey católico de las Españas quien envió acerca de esto como representante especial al venerable hermano Luis, Obispo de Piacenza, el que nos transmitió las súplicas de los mismos reinos españoles en el sentido de que algunas personas que, contraviniendo dichas prohibiciones, afirman tal opinión contraria, continúan impugnando la opinión mencionada o haciendo ludibrio de ella tanto pública como privadamente, o interpretan el favorecimiento que prestaron los Romanos Pontífices al culto y a la fiesta, de tal modo que quede frustrado; y aún niegan que la Romana Iglesia esté en favor de esta sentencia y del culto que, a base de ella, se rinde a la Santísima Virgen, osando perturbar a los fieles cristianos en su casi pacífica posesión de donde nacen y perduran las ofensas, los escándalos, y altercados que Pablo V y Gregorio XV, Nuestros Predecesores querían ver evitados, y se temen, ocasionalmente todavía, en el porvenir con razón y prudencia mayores males que estos para los adversarios de esta sentencia; por lo cual tanto dichos Obispos con sus capítulos eclesiásticos como el citado rey Felipe nos hicieron solicitar con instancia oportuno remedio.
   
5.- Para refirmar el culto se renuevan las constituciones y declaraciones de los Predecesores
Nos, considerando que la Santa Romana Iglesia celebra solemnemente la festividad de la Inmaculada siempre Virgen María, y que dispuso en otro tiempo un oficio especial y propio acerca de esto, conforme a la piadosa, devota, y laudable práctica que entonces emanó de Sixto IV, Nuestro Predecesor: y queriendo, a ejemplo de los Romanos Pontífices, Nuestros Predecesores, favorecer a esta laudable piedad y devoción y fiesta, y al culto en consonancia con ella, y jamás cambiado en la Iglesia Romana después de la institución del mismo, y (queriendo), además, salvaguardar esta piedad y devoción de venerar y celebrar la Santísima Virgen preservada del pecado original, claro está, por la gracia proveniente del Espíritu Santo; y deseando conservar en la grey de Cristo la unidad del espíritu en los vínculos de la paz (Efes. 4, 3), apaciguados los choques y contiendas y, removidos los escándalos: en atención a la instancia a Nos presentada y a las preces de los mencionados Obispos con los cabildos de sus iglesias y del rey Felipe y de sus reinos; renovamos las Constituciones y decretos promulgados por los Romanos Pontífices, Nuestro Predecesores, y principalmente por Sixto IV, Pablo V y Gregorio XV en favor de la sentencia que afirma que el alma de Santa María Virgen en su creación, en la infusión del cuerpo fue obsequiada con la gracia del Espíritu Santo y preservada del pecado original y en favor también de la fiesta y culto de la Concepción de la misma Virgen Madre de Dios, prestado, según se dice, conforme a esa piadosa sentencia, y mandamos que se observe bajo las censuras y penas contenidas en las mismas Constituciones.

6.- Las penas a que se exponen los que contravienen esta Constitución.
Y además, a todos y cada uno de los que continuaren interpretando las mencionadas Constituciones o decretos, de suerte que anulen el favor dado por éstas a dicha sentencia y fiesta o culto tributado conforme a ella, u osaren promover una disputa sobre esta misma sentencia, fiesta o culto, o hablar, predicar, tratar, disputar contra estas cosas de cualquier manera, directa o indirectamente o con cualquier pretexto, aún examinar su definibilidad, o de glosar o interpretar la Sagrada Escritura o los Santos Padres o Doctores, finalmente con cualquier pretexto u ocasión por escrito o de palabra, determinando y afirmando cosa alguna contra ellas, ora aduciendo argumentos contra ellas y dejándolos sin solución, ora discutiendo de cualquier otra manera inimaginable; fuera de las penas y censuras contenidas en las Constituciones de Sixto IV, a las cuales queremos someterles, y por las presentes les sometemos, queremos también privarlos del permiso de predicar, dar lecciones públicas, o de enseñar, y de interpretar, y de voz activa y pasiva en cualesquiera elecciones por el hecho de comportarse de ese modo y sin otra declaración alguna en las penas de inhabilidad perpetua para predicar y dar lecciones públicas, enseñar e interpretar; y que no pueden ser absueltos o dispensados de estas cosas sino por Nos mismo o por Nuestros Sucesores los Romanos Pontífices; y queremos asimismo que sean sometidos, y por las presentes sometemos a los mismos a otras penas infligibles, renovando las Constituciones o decretos de Paulo V y de Gregorio XV, arriba mencionados.
     
7.- Prohibición de publicar libros o escritos contrarios a esta sentencia
Prohibimos, bajo las penas y censuras contenidas en el Índice de los libros prohibidos, los libros en los cuales se pone en duda la mencionada sentencia, fiesta o culto conforme a ella, o se escribe o lee algo contra esas cosas de la manera que sea, como arriba queda dicho, o se contienen frase, sermones, tratados y disputas contra las mismas, editados después del decreto de Paulo V arriba citado, o que se editaren de la manera que sea en lo porvenir por expresamente prohibidos, ipso facto y sin más declaración.
  
Nos prohibimos a todos, adhiriéndonos a las Constituciones de Sixto IV, afirmar que los que sostienen la opinión contraria, conviene a saber, que la gloriosa Virgen María fue concebida con el pecado original, incurren en el crimen de herejía o cometen un pecado grave mortal ya que la Iglesia Romana y la Sede Apostólica aun no lo han decidido, como que tampoco Nos de ningún modo queremos o intentamos decidir por ahora; los que no obstante osaren condenar la opinión contraria por incursa en herejía, pecado mortal o impiedad, los sancionamos, además de las penas a las que los condenan el Papa Sixto IV y los otros Romanos Pontífices, Nuestros Predecesores, con otras más graves penas que inflingimos más arriba a los que contravienen esta Nuestra Constitución.
   
8.- Orden de proceder contra los infractores
Queremos que tanto los Obispos y prelados superiores y los otros ordinarios de lugar establecidos contra la perversidad herética como los inquisidores nombrados en cualquier parte del mundo, procedan contra los que quebrantan esta Nuestra Constitución pertenezcan aun a los regulares de cualquier orden o instituto, también de la Compañía de Jesús y a los exentos de cualquier manera y a todas las otras personas eclesiásticas y seculares de cualquier estado, grado, condición o dignidad tanto eclesiástica como secular que se pretenda, los inquieran y los sancionen estrictamente. Nos concedemos e impartimos con la autoridad e intención a todos y cada uno de ellos la libre facultad y autoridad de proceder contra los transgresores, de inquirir e imponer penas y castigarlos; y si se prefiere, les imponemos y mandamos estrictamente que procedan, investiguen y castiguen.
  
9.- No valdrá ningún privilegio para exceptuarse.
No obstarán las Constituciones o cualesquiera indultos ni las cartas apostólicas de cualquier modo concedidas a cualesquiera personas por más calificadas que sean y constituidas en cualquier dignidad y honor, aunque sea el del cardenalato, patriarcado, arzobispado, episcopado o cualquier otro aun cuando contra ellos no pueda procederse, ni ponerles en entredicho, ni suspenderlos ni excomulgarlos. Para la debida o suficiente derogación de ellas y de todas debe hacerse de todos ellos y de cada uno en particular mención especial, específica, individual y expresa, palabra por palabra, pero no por cláusulas generales aunque importantes, o ha de observarse otra delicada forma, tal vez las palabras mismas como si al pie de la letra fuesen insertadas, teniendo las presentes por suficientemente expresadas e insertas, en este orden expresa y especialmente derogamos por más que se opongan otras cosas cualesquiera.
  
10.- Orden estricta de publicación universal de estas disposiciones.
Pero para que esta Constitución y todo lo anterior llegue del modo más conveniente al conocimiento de todos los interesados, obligamos y mandamos, en virtud de la santa obediencia y bajo pena de la privación de la entrada en la iglesia en que incurrirán, que todos y cada uno de los Ordinarios de lugar y sus Vicarios, sufragáneos y cualesquiera oficiales y a todos los demás a quienes de algún modo incumbe y corresponde, en cuanto juzguen convenir esta Nuestra Constitución a todos predicadores y otros de su diócesis o distrito, comuniquen oportunamente y publiquen, y hagan comunicar y publicar para que en adelante nadie pueda de ningún modo pretender ignorancia de lo anterior o pueda excusarse en contra de lo anterior.
    
11.- Disposición papal de publicación y vigencia de la Constitución y las copias.
Nos queremos e igualmente con la misma autoridad decretamos y mandamos que las presentes cartas como de costumbre se publiquen y se coloquen, por algunos de Nuestros empleados judiciales en las puertas de las Basílicas de San Juan de Letrán y del Príncipe de los Apóstoles y de la Cancillería Apostólica y a la vista del Campo de Flora en la Ciudad Eterna; esa colocación y publicación afecta y constriñe a todos y cada uno de los que incumbe observarla como si se les hubiera intimado personalmente; y cuanto a las copias de ella, también las impresas, firmadas personalmente por un notario y del sello de alguna persona constituida en dignidad eclesiástica ha de dárselas, además, que debe darse a las presentes Letras cuando acaso se presenten y exhiban, la misma fe.
 
Dado el 8 de Diciembre de 1661. Alejandro VII.

domingo, 6 de diciembre de 2015

"LA MASONERÍA Y EL JUDAÍSMO SON COMPATIBLES" (RABINO)

    
Traducido del inglés en el sitio OzTORAH.
   
La Francmasonería es la más antigua y mejor conocida entre las organizaciones fraternales del mundo. Dicen ser tan antiguos como la Biblia. En su forma presente surgieron en la Edad Media cuando los albañiles trabajaban juntos, a menudo durante años, en la construcción de castillos y catedrales, desarrollando fuertes lazos de camaradería y honrando altos estándardes de craftsmanship. En dicho discurso fueron aceptados miembros “especulativos” en el movimiento –esto es, hombres que no necesariamente eran “operativos” o constructores activos, pero que abrazaron los ideales masónicos y usaron las herramientas de construcción, especialmente la escuadra y el compás, para simbolizar el camino correcto para regular la conducta humana y edificar un mundo ético.
  
Especialmente en los países angloparlantes, el movimiento siempre tuvo una alta proporción de miembros eminentemente judíos, incluyendo a reconocidos rabinos. Entre los rabinos australianos, el más alto cargo masónico lo ostentan el Rabino Shalom Coleman de Perth, el Rabino Chaim Gutnick de Melbourne y yo en Sydney. Otros rabinos y ministros son ex-Venerables maestros de sus logias.
  
Todo esto indica claramente que los judíos no encontraron que la francmasonería era incompatible con su judaísmo. Los masones judíos se sienten en casa con el movimiento porque incluye entre sus mandatos que un masón debe creer en Dios, y el hecho que la Biblia ocupa un lugar de honor en el salón de la logia.
 
El ritual masónico está basado principalmente en palabras, eventos y personalidades bíblicas, y en general enfatizan en la ética, la amistad y las buenas obras.
 
Lo admitimos, algunas de las palabras hebreas que figuran en las ceremonias masónicas están mal pronunciadas y las referencias a eventos bíblicos ocasionalmente hacen erróneas sus historias, pero eso es recordado por los francmasones judíos como asuntos incidentales. Ningún desafío relevante a la fe judía se ve en ser masón o promover los ideales masónicos.
 
A menudo se ve lo contrario entre los cristianos. Durante largo tiempo, la Iglesia Católica Romana vivió en estado de conflicto, o en el mejor caso, de una difícil tregua, aunque la posición católica (sic) hoy en día tiende a ser positiva. En años recientes, sin embargo, la Iglesia de Inglaterra ha tomado una actitud crítica hacia el movimiento, tanto en la Gran Bretaña como en la Comunión Anglicana.

En 1988, el sínodo de la Iglesia Anglicana en Australia declaró que la francmasonería es “básicamente incompatible con el Cristianismo”.

El problema cristiano con la francmasonería es tanto general (hay una percepción incorrecta de que el movimiento es una religión rival), como particular, en que no hace referencia alguna a Jesús o al Nuevo Testamento, al menos en los tres grados básicos donde muchos masones progresan.
 
La masonería responde insistiendo en que es religiosa sin ser una religión y que generalmente fomenta una actitud religiosa ante la vida, pero no tiene doctrina teológica, interpretaciones mandatorias o modos de adoración.

Se define a sí misma como “un peculiar sistema de moralidad, velada en la alegoría e ilustrada por los símbolos”. No es iglesia ni sinagoga; no compite con la iglesia o la sinagoga; y urge a los masones a ser miembros completamente comprometidos y practicantes del grupo de fe al que adhieran.
 
La omisión de Jesús y del Nuevo Testamento es implícita en el hecho de que la francmasonería está abierta a hombres de todas las creencias. Judíos, musulmanes, hinduístas y otros son tan bienvenidos como los cristianos. Pero cada uno entra a la masonería con sus propias creencias y compromisos religiosos, y cuando escuchan la palabra “Dios” en el ritual de la logia, lo vinculan a su interpretación teológica.
 
Un judío entenderá el nombre divino en términos del puro e indivisible monoteísmo del judaísmo: para él, “Dios” es “HaShem” (“el Eterno”). Un cristiano es libre de importar la palabra “Dios” a su propio concepto y entender cristiano.
 
La historia de la francmasonería sugiere una gran y trágica paradoja. En parte de la Europa continental, especialmente en la Alemania decimonónica, hubo grandes objeciones a la membresía de judíos en el movimiento.
 
El antisemitismo era entonces endémico en sectores de la francmasonería alemana. Todavía el antisemita nunca fue racional o consistente, y hace mucho la francmasonería era regularmente atacada como “demasiado judía”, y por ende, peligrosa para la sociedad.
  
Acusaciones de conspiraciones judeo-masónicas para minar y controlar el mundo jugaron un rol en el escándalo de Dreyfus. Ellas salieron a la luz en ese notorio fraude, “Los Protocolos de los Sabios de Sión”. Y la derecha alemana y los Nazis agregaron acusaciones similares a su arsenal antisemita.
  
Para los judíos, el derecho de participar en la francmasonería se convirtió en una piedra de toque de la libertad religiosa, y un agente de emancipación e integración social. Por ello, en la libre atmósfera de los países británicos, los judíos estuvieron bien representados en membresías de logias, y muchos líderes de la comunidad judía fueron prominentes masones.
  
Es difícil decir que el desarrollo masónico está creciendo o declinando entre los judíos; no existen estadísticas de ello, aunque esto pueda ser un objeto útil para investigación. Pero sin importar los números, los judíos masones están orgullosos de su contribución a la francmasonería, y orgullosos de la amistad e inspiración ética que ellos obtuvieron del movimiento.
   
Ven∴ H∴ Rabino Dr. Raymond Apple Joachim, Oficial de la Orden de Australia, Decoración de las Fuerzas de Reserva, ex Gran Maestro encargado de la Gran Logia Unida de Nueva Gales del Sur y del Territorio de la Capital Australiana, y Rabino emérito de la Gran Sinagoga de Sidney.

viernes, 4 de diciembre de 2015

EL ORIGEN PAGANO-PROTESTANTE Y ANTICRISTIANO DEL “ÁRBOL DE NAVIDAD”

Tomado de FORO CATÓLICO, con ampliaciones nuestras.
  
No es un juego: el “árbol de Navidad” es signo de Apostasía contra Dios.
  
El conocido “árbol de navidad”, en realidad es el “árbol del universo” de origen druida, tal y como lo afirman TODAS las narraciones del mismo. No existe una sola que asegure que el “árbol del universo” tiene una tradición originada en el cristianismo, sino en el paganismo. Incluso la Nueva Iglesia conciliar reconoce que el origen se remonta al paganismo naturalista.
  
Todas las fuentes señalan a los sacerdotes druidas, los mismos del Halloween, los que sacrificaban seres humanos a sus dioses paganos, como los autores del “árbol del universo”, aunque para ellos era:
“celebrar el cumpleaños de uno de sus dioses adornando un árbol perenne (fresno), coincidiendo en cercanía con la fecha de la Navidad cristiana”. 
   
Este árbol simbolizaba al árbol del Universo, llamado Yggdrasil, en cuya copa se hallaba Asgard (la morada de los dioses nórdicos) y el Valhalla (el palacio de Odín); y en las raíces más profundas estaba Helheim (el infierno o reino de los muertos).
  
Concepción moderna del Yggdrasil y sus nueve mundos (Dibujo hecho por Solaroid, tomado de DeviantArt) 
 
La falsa leyenda del árbol navideño de San Bonifacio, similar a la de “Santa Claus”
 
Muchos contemporáneos, luego de asimilar la costumbre druídica, quisieron encontrar un justificante para poner el “árbol del universo” en sus hogares y llenarlos de regalos que supuestamente son traídos por el duende obeso nombrado “Santa Claus”, quien se introduce por la estrecha chimenea…
  
Quienes defienden al “árbol del universo” tergiversan la tradición e inventan una pseudo “tradición” en la que San Bonifacio, tras cortar un árbol druídico Yggdrasil (Árbol del Universo), en su lugar “plantó un pino, que por ser perenne, simbolizó el amor de Dios, adornándolo con manzanas y velas”. 
 
Pero más adelante los mismos prevaricadores se delatan: 
“Las manzanas simbolizaban el pecado original y las tentaciones, mientras que las velas representaban la luz de Jesucristo como luz del mundo…” 
 
La aberración de la “leyenda” de San Bonifacio. 
  
Si el santo destruyó un árbol druida, ¿por qué iba a plantar otro? La verdad es que en su lugar fijó la Santa Cruz, como aparece en toda la iconografía tradicional.
  
San Bonifacio, Apóstol y patrono de Alemania
 
San Bonifacio (675-754) era un obispo inglés que marchó a la Germania en el siglo VIII (concretamente a Hesse), para predicar la fe cristiana. Después de un duro período de predicación del Evangelio, aparentemente con cierto éxito, Bonifacio fue a Roma para entrevistarse con el papa Gregorio II.
  
A su regreso a Alemania, en la Navidad del año 723, se sintió profundamente dolido al comprobar que los alemanes habían vuelto a su antigua idolatría y se preparaban para celebrar el solsticio de invierno sacrificando a un hombre joven en el “sagrado roble de Thor” o Donar, ubicado cerca a la aldea de Geismar (hoy parte de la ciudad Fritzlar, en el estado de Hesse). Encendido por una ira santa, como Moisés ante el becerro de oro, el obispo Bonifacio tomó un hacha y se atrevió a cortar el roble sagrado frente a los idólatras, plantando en su lugar la Santa Cruz. Éstos, al presenciar que sus dioses nada hicieron contra el santo, se rindieron ante la evidencia y se hicieron bautizar en la Fe Católica.
  
San Bonifacio talando el roble de Donar
  
Hasta aquí lo que está documentado históricamente.
 
A san Bonifacio se le representa bautizando a los conversos, con un pie encima de un roble abatido que simboliza el sometimiento de la religión pagana. 
  
Sin embargo, en los últimos años, la Neo Iglesia ha dejado crecer una absurda leyenda, falsamente atribuida a San Bonifacio. Pero no explica esta fábula qué sentido tiene que el santo cortara un árbol (roble), para plantar otro árbol (pino) y cargarlo con las mismas viandas que los paganos. Resulta necio y contradictorio. 
 
¿Por qué son tan generosos en llenar de manzanas (pecados) el árbol, similar al Árbol del Edén? ¿Por qué, si la “tradición” inició en el siglo VII, duró oculta casi un milenio, hasta que fue “rescatada” por los protestantes luteranos en el siglo XVI, y no por los católicos?
 
Para explicarlo mejor, dos preguntas;
  • ¿Qué tiene en semejanza o en representación de la Natividad de Nuestro Redentor un pino con manzanas y luces? NADA.
  • La segunda pregunta; ¿qué tiene ese “árbol de navidad” en común con el “árbol del universo” druídico representante del árbol del Edén, utilizado por los enemigos de Cristo para adorar a sus demonios? TODO. 
 
La introducción del “árbol del universo” en España e Inglaterra, obra de criptohebreos
 
El “árbol del universo” ahora llamado “árbol de navidad” fue introducido por primera vez en la Alemania luterana a principios del siglo XVII. Fue hasta el siglo XIX cuando apareció en los países protestantes de Finlandia, Rusia e Inglaterra. Primeramente en el castillo de los Windsor (los hebraizados von Battemberg, cuya rama inglesa se cambió el apellido en 1917) quienes lo hicieron parte de su ornamentación navideña a mediados del siglo XIX. 
 
Igualmente fueron los borbonistas hebraizados leales a la dinastía isabelina quienes lo llevaron a España hacia 1870. Se sabe que fue introducido por la duquesa “rusa” -no católica- Sofía Sergeïevna Troubetzkoy, mujer de un líder de la restauración borbónica; José Isidro Osorio y Silva-Bazán, hijo de la marrana Inés Francisca de Silva-Bazán (1806-1865), hija a su vez del hebreo marrano José Gabriel de Silva-Bazán y Waldstein y de la marrana Joaquina María Téllez-Girón y Alfonso Pimentel.
  
José Isidro Osorio y Silva-Bazán y su esposa Sofía Sergeïevna Troubetzkoy, Duques de Sesto, Marqueses de Alcañices y cuatro veces Grande de España; introdujeron el árbol de Navidad en España. (Foto contemporánea a la Restauración isabelina)
 
En España hubo grandes detractores de esta tradición como Dolors Cos en 1930 o Ramón Violant en 1948 que se quejaba de que mezclado entre los puestos de venta de figuras y adornos también aparecieran árboles de Navidad. 
 
La reintroducción del árbol en Alemania, atribuida al heresiarca Martín Lutero
  
La cultura alemana reconoce a Martín Lutero como fundador de la “fe” Protestante y como “padre del árbol de Navidad”. Se cuenta que Lutero regresaba a Wittenberg, una silenciosa y fría noche de vigilia, y quiso recrear, adornando con pequeñas velas un abeto doméstico, la impresión fabulosa que tuvo al observar los árboles helados del bosque que resplandecían bajo la luz de las estrellas… quizá haya sido un intento de la iglesia alemana reformada por conservar una costumbre pagana, viva en el pueblo, atribuyéndole un carácter cristiano (es de saber que el norte de Alemania y los países del Báltico llevaban apenas doscientos años de haber sido evangelizados). Las crónicas relatan que el primer árbol de Navidad fue colocado en la Catedral de Estrasburgo en 1539, bajo el liderazgo de Martín Bucero.
  
Lutero celebrando con su familia ante un “árbol de Navidad”.
 
La costumbre (popularizada por los protestantes, que la veían como oposición a la representación Católica del Nacimiento) se arraigó en Alemania y los países escandinavos en los siglos XVI y XVII, y de allí paso a Inglaterra: primero fueron los soberanos de la casa de Hannóver, Jorge III (y sobre todo su esposa Carlota de Mecklenburg-Strelitz) en 1800, y más tarde el Príncipe Consorte Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, celebre marido de la reina Victoria. Cabe pensar que el abeto decorado en los hogares, podría considerarse entonces, en cierto sentido, como una prueba de fidelidad a la Casa Real.
  
En Francia, el primer árbol de se introdujo en 1840 por la princesa luterana Elena de Mecklenburgo-Schwerin, esposa de Fernando Felipe, hijo del rey Luis Felipe de Orléans. Un diario danés asegura que el primer árbol en el país fue erigido en 1808 por la condesa Guillermina de Holsteinborg, la cual refirió su experiencia al escritor Hans Christian Andersen en 1865. Andersen había publicado un cuento de hadas llamado El Abeto en 1844, acerca del destino de un abeto usado como árbol de navidad.
  
En los Estados Unidos, la costumbre del árbol de navidad tiene un origen debatido en cuanto a la fecha (tan temprano como en 1777, o tan tarde como en 1842), pero la constante es la atribución del mismo a un alemán. De hecho, un antiguo dicho estadounidense reza que “Los luteranos alemanes trajeron consigo el árbol de navidad, y los moravos le pusieron las luces a esos árboles”. La popularidad vino a raíz de un grabado que representa a la Familia Real Británica con su árbol en el Castillo de Windsor, publicado inicialmente en la edición de Diciembre de 1848 de The Illustrated London News, y reproducido dos años después en la revista Godey’s Lady’s Book (Libro para Damas de Godey).
 
¿Cuándo inició el uso del árbol en el Vaticano?
    
 
Juan Pablo II inició el uso del árbol en el Vaticano en 1982, en medio de la oposición de algunos a erigir un símbolo de origen y significación protestante en el otrora centro de la Iglesia Católica Romana. Desde entonces, el árbol de Navidad del Vaticano, donado cada año por un país europeo (más que todo de Alemania e Italia), es parte integral de las navidades vaticanas, y Benedicto XVI en la Audiencia General del 21 de Diciembre de 2005 habló de él como parte de la decoración normal de los hogares “católicos” para la Navidad. El año anterior, Wojtyla afirmó que el árbol de Navidad era un “símbolo de Cristo”, toda vez que 
“Se trata de una costumbre igualmente antigua, que exalta el valor de la vida, porque en la estación invernal el abeto siempre verde se convierte en signo de la vida que no muere. Por lo general, en el árbol adornado y en su base se ponen los regalos navideños. Así, el símbolo se hace elocuente también en sentido típicamente cristiano: nos recuerda el “árbol de la vida” (cf. Gn 2, 9), figura de Cristo, don supremo de Dios a la humanidad. 
   
Por tanto, el mensaje del árbol de Navidad es que la vida permanece “siempre verde” si se convierte en don: no tanto de cosas materiales, cuanto de sí mismos: en la amistad y en el afecto sincero, en la ayuda fraterna y en el perdón, en el tiempo compartido y en la escucha recíproca”. (Juan Pablo II, Ángelus, Diciembre 19 de 2004). 
  
En la Bendición Urbi et Orbi de la Navidad de 2003, Wojtyla dijo:
“Junto al pesebre, el árbol de Navidad con el centelleo de sus luces, nos recuerda que con el nacimiento de Jesús florece de nuevo el árbol de la vida en el desierto de la humanidad. El pesebre y el árbol: símbolos preciosos, que transmiten a lo largo del tiempo el verdadero sentido de la Navidad”.
  
El Bendicional conciliar ofrece un servicio de bendición para el árbol navideño en un hogar. Así mismo, el Libro de Oraciones de la Familia Anglicana, con imprimátur de la “obispa” Catherine S. Roskam de la Iglesia Episcopal de Estados Unidos, incluye un Ritual de Bendición para el árbol de navidad, y una Bendición de un pesebre para la iglesia y el hogar.
 
ESCENA DEL NACIMIENTO Y ÁRBOL DEL VATICANO, A DEVELARSE TEMPRANO PARA JUBILEO DE MISERICORDIA
Por CAROL GLATZ para CATHOLIC NEWS SERVICE (Diócesis de Orange, CA)
  
CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — El árbol de Navidad y la escena del Nacimiento en la Plaza de San Pedro serán montados y develados más temprano que lo usual este año para estar listos para la apertura del Jubileo de la Misericordia.
 
En preparación para el evento extraordinario, que comienza el 8 de diciembre con la apertura de la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro, trabajadores del Vaticano rompieron el enlucido que cubría la puerta.
  
El cardenal Angelo Comastri Scossa, arcipreste de la basílica, lideró una pequeña ceremonia que incluyó oraciones y procesión el 17 de noviembre, víspera del aniversario de la dedicación de la basílica en 1626.
  
Cuatro trabajadores del Vaticano entonces usaron un pico para romper una porción de la pared que cubre la Puerta Santa desde adentro de la basílica. Ellos retiraron una caja metálica que, manteniendo la tradición, había sido alojada en la pared al final del Gran Jubileo del Año 2000.
  
La caja de zinc, que se abrió con una antorcha, contenía las llaves y manillas para abrir la Puerta Santa, medallas conmemorativas y una moneda papal de oro conmemorando el más reciente Año Santo.
 
El Vaticano también anunció el 18 de noviembre que el árbol tradicional y el Nacimiento que dominan el centro de la Plaza de San Pedro estarían listos para el 8 de diciembre, la fiesta de la Inmaculada Concepción.
  
El pícea común de 82 pies de alto proviene de la región de Baviera en Alemania. Las decoraciones de este año incluirán ornamentos pintados de cerámica hechos por niños que reciben atención oncológica en varios hospitales italianos.
 
El Nacimiento fue donado por la provincia norteña italiana de Trento. Las 24 figuras a tamaño real talladas en madera incluyen a María, José, el Niño Jesús, los Tres Reyes Magos y un hombre inclinado para ayudar a un anciano en un acto de misericordia. La escena y las figuras circundantes representarán la vida en las Dolomitas durante la centena de 1900.
  
AMPLIACIÓN DE JORGE RONDÓN SANTOS: La conexión babilónica en torno al “Árbol de Navidad”
Ahora bien, la simbología del árbol se remonta en su mayor antigüedad a Babilonia, en relación a Nemrod (נִמְרוֹדֿ), cuyo nombre en hebreo significa “Rebelión”, porque se caracterizó por esa actitud ante los ojos de Dios. A él se refiere Moisés en Génesis 10, 8-10: “Y Cus engendró a Nemrod, quien llegó a ser prepotente en la tierra. Éste fue valiente cazador ante Yahveh. Y fue el comienzo de su reino Babel...”.

Nemrod, fundador de Babilonia
  
Nemrod se casó con su nodriza Semíramis, y de esta unión nació un hijo que se llamó Tammuz. De este Tammuz (Adonis en la mitología greco-romana, Balder en Escandinavia y Baal en la Sirofenicia) habla el profeta Ezequiel: “Y me llevó a la puerta de entrada del templo del Señor, que da hacia el norte. Allí estaban sentadas unas mujeres, llorando por el dios Tamuz” (Ezequiel 8, 14). El norte, bíblicamente, es la Asiria y Babilonia, la potencia idolátrica, el mal erigido en reino.
  
Cuando Nemrod murió en forma violenta, su “madre-esposa” lo sepultó y erigió un monumento en su memoria. Pero al paso del tiempo creció un árbol en donde éste había sido sepultado. Semíramis comenzó a enseñar a sus súbditos que su “hijo-esposo” había encarnado en ese árbol y cada día de su natalicio visitaba su tumba y llevaba un sinnúmero de dones, colgándolos en ese árbol (por ello a Nemrod se le representaba con un árbol en su mano). Esta doctrina se propagó por todos los pueblos, siendo uno de ellos Babel en la tierra de Senaar, que posteriormente se llamó Babilonia. De esta forma vino a existir el “árbol” del natalicio de Nemrod. Lo que hoy se hace con el árbol es recordar indirectamente el nacimiento de este hombre que fue un déspota y pecador.
  
Relieve asirio ilustrando la veneración a un árbol de Nemrod.
 
La decoración del árbol se puede rastrear en los romanos, que ponían máscaras de Baco en las ramas de los árboles, pues creían que las máscaras los protegían de los demonios. También colgaban chucherías en los árboles para celebrar las Saturnales, el festival del dios de la cosecha. Las campanas, las frutas (hoy esferas de vidrio o plástico) y demás parafernalia que se emplea en el mismo demuestran su trasfondo pagano.
 
En el solsticio de invierno, el árbol sagrado era cortado en memoria de la muerte de Nemrod y decorado como un rey se adornaría (recordemos que Nemrod fue el primer rey que existió en el mundo). Así que, el árbol representa a Nemrod y decorarlo es un símbolo de adoración al dios pagano con la hermosa talle para un rey. De manera que a los verdaderos hijos de Dios se les tiene prohibido por el mismo Dios poner este árbol, porque ello es quebrantar el Primer Mandamiento: “Yo soy Yahveh tu Dios, que te sacó de Egipto: No tendrás otros dioses ante Mí” (Éxodo 20,2).
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EN SÍNTESIS, EL ÁRBOL DE NAVIDAD NO GUARDA RELACIÓN CON JESUCRISTO, NI MUCHO MENOS PUEDE ADMITIRSE EN UN HOGAR CATÓLICO, POR SU CLARO ORIGEN PAGANO, RECENSIÓN PROTESTANTE Y ADOPCIÓN CONCILIAR. Es otra artimaña del diablo para hacer desterrar a Jesús y restablecer el paganismo, y la pseudoiglesia lo prefiere en odio de la Tradición.
  
¿Qué hacer con el “árbol de Navidad” en su hogar? ¡ARROJARLO AL INFIERNO, PORQUE DE ÉL PROVINO!

martes, 1 de diciembre de 2015

SATÁN CLAUS, UN ANTICRISTO DE TEMPORADA

Tomado de VATICANO CATÓLICO
 
Santa Claus, Papá Noel, Viejo Pascuero, Santi Cló o como se llame, ES OTRA ESTRATAGEMA DE SATANÁS EL MALDITO PARA DESTERRAR A JESÚS DE LA MENTE DE LAS PERSONAS DURANTE LA NAVIDAD.
       
A medida que el mundo se vuelve más y más oscuro, a medida que se aleja cada vez más de la sociedad católica, el verdadero significado de la Navidad va desapareciendo poco a poco ante los ojos del mundo. Sin embargo, no podría haber sido posible presenciar la plena difusión de esto sin el anticristo conocido como Santa Claus. ¿Qué es la Navidad para el mundo pagano moderno y la America pagana moderna? Se trata de un Santa Claus que reparte regalos a la gente. ¿Qué vemos a nuestro alrededor? Vemos que la gente se viste de Santa Claus en su estúpido disfraz.
    
Satanás sabe que no puede acabar con la celebración de la Navidad. Él también sabe que, siempre y cuando la Navidad sea celebrada, todo el mundo recordará profundamente a nuestro Señor Jesucristo, de quien casi todos se han olvidado. Cada año, cuando se acerca la Navidad, todos se recuerdan de nuestro Señor Jesucristo, les guste o no. Ya sea un gran pecador que ha dejado de practicar la fe católica o un judío que intenta olvidarse de Cristo para no tener que creer en Él, todos pensaban en Jesucristo en cada Navidad… al menos hasta cuando se creó el Satán Claus.
 
Aunque mal le pesa al mundo, el recuerdo del Primer Advenimiento de Cristo está inevitablemente presente en la Navidad, y desterrarlo hace que tal fecha sea un sinsentido.
   
En vez de deshacerse de la Navidad por completo, que sabe es un intento inútil, Satanás inventó una de la más ingeniosa de sus diabólicas ideas hasta el momento: sustituir a Jesús con Santa Claus. Su plan ha sido asombrosamente exitoso al punto que, ahora donde se habla de la Navidad, en la mayoría de los países, casi todo gira en torno a Santa Claus. Jesús apenas es mencionado, y el público en general ni siquiera piensa lo incongruente que es todo esto. Santa Claus ha sustituido exitosamente a Jesús especialmente en las vidas de incontables niños. Esta sustitución anticristiana es quizás más identificable en la famosa canción, “Santa Claus is coming to town” (o sea “Santa Claus llegó a la ciudad”). La letra dice:
   
Mejor cuídate
Mejor no llores
No pongas mala cara
Te diré por qué
Santa Claus llegó a la ciudad
   
Pero detengámonos un momento… ¿quién es el que llega a la ciudad en Navidad? Es Jesucristo quien viene a la ciudad, por supuesto. Es Jesucristo el que llega al mundo en Navidad, razón por la cual celebramos la fiesta navideña. Pero aquí se nos dice que es Santa Claus quien de hecho llegará. Es muy obvio que Santa Claus es un falso Cristo. En realidad él es Satán Claus. Además dice la letra de la canción:
   
Él [Santa Claus] escribe una lista
Y la revisa dos veces
Para ver quién ha sido malo o bueno
Santa Claus llegó a la ciudad
 
Él sabe cuándo duermes
Él sabe cuándo despiertas
Él sabe cuándo has sido malo o bueno
Así que deberías ser bueno
    
Vemos aquí que Santa Claus está investido con poderes sobrenaturales. Santa no sólo es capaz de volar milagrosamente y repartir regalos a todos en el mundo, sino también conoce tu consciencia; razón por la cual deberías ser bueno. En otras palabras, Santa Claus no solamente es el único que llegará en la Navidad en vez de Cristo, sino que también es el ‘dios’ a quien deberás dar cuentas por tu conducta.
    
Las personas dicen que Santa Claus es simplemente una representación de San Nicolás. Pero sólo podemos ver una similitud entre el Santa Claus moderno y San Nicolás. Con el fin de ayudar a una familia pobre en sus necesidades (cuya pobreza estaba causando algunos graves problemas espirituales), el verdadero San Nicolás visitó en tres ocasiones la casa de la familia a media noche, y lanzaba una bolsa de dinero a través de la ventana (El Año Litúrgico de Dom Prosper Gueranger, p. 341).

La tradición cuenta que San Nicolás se compadeció de un hidalgo de la localidad de Patara, que habiendo caído en la más absoluta miseria se había visto obligado a prostituir a sus tres hijas. Para remediarlo, San Nicolás echó tres bolsos llenos de oro, en otras tantas noches por la ventana del cuarto donde dormía aquel padre desnaturalizado, con lo que proveyó el remedio oportuno. (Fresco de la iglesia San Zenón, en Verona)
   
Esto ayudaba a la familia espiritualmente como también en lo material. No obstante, de esta única similitud, Satanás inventó el Santa Claus de hoy en día, que en efecto ha reemplazado a Jesucristo en Navidad. Y las familias ‘cristianas’ permiten que esto ocurra bajo el pretexto de que Santa Claus representa a San Nicolás.
  
Representa para el verdadero San Nicolás un insulto el que lo equiparen con el engendro diabólico de Santa Claus, y que con él quieran usurpar a Jesucristo en la Navidad.
  
Los cristianos católicos deberían ver claramente que Santa Claus es un falso dios, un ídolo, un falso Cristo, un Anticristo inventado por Satanás para sustituir al Niño Dios, nuestro Señor Jesús. Siendo ese el caso, Santa Claus claramente es una de las cosas más reprensibles en el mundo moderno. Ningún cristiano debería enseñarles a sus hijos o hijas sobre este ídolo. Ningún católico debería promover esta mofa anticristiana de la Navidad.
    
Y ningún cristiano (por supuesto) debería colocar galletitas para Satán Claus ni nada que tenga que ver con él. Sin embargo, es indudable que muchos ‘católicos’ e incontables herejes sustituirán a Jesús por Santa Claus en esta Navidad.

Esta niña ha visto lo que en realidad es “Santa Claus”: SATANÁS