Sumándose a la escuela del cardenal chicagoense Blaż Josip Čupić Majhan, el obispón James Mark Beckman de Knoxville (Tenesí) ordenó a sus presbíteros abandonar la recitación comunitaria de la Oración a San Miguel Arcángel inmediatamente antes o después de la Misa.
En su columna de la edición de Octubre de la revista diocesana “The East Tennessee Catholic”, Beckman afirma que para celebrar la liturgia “de acuerdo con la mente de la Iglesia” los presbíteros necesitan «catequizar al Pueblo de Dios mientras nos alejamos de las oraciones adicionales rezadas juntos inmediatamente antes, durante e inmediatamente después de la Misa».
Las oraciones adicionales (incluyendo las de San Miguel, la falsamente atribuida a San Francisco y el Espíritu Santo) no deben convertirse en adiciones regulares a la celebración de la cena Novus Ordo, citando el llamado del Concilio Vaticano II a una liturgia marcada por la “noble simplicidad”, agregó.
El artículo (irónicamente titulado “San Miguel Arcángel, ruega por nosotros”) recibió varias críticas de los lectores, como «Espero que el obispo Beckman esté igualmente vigilando a los sacerdotes que añaden regularmente oraciones como les place durante la Misa», «Si el obispo sabía que “el cambio es difícil”, entonces ¿por qué cambiar y remover las oraciones después de la Misa?», o «¿A qué le tiene miedo, señor obispo?».

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.