martes, 10 de febrero de 2026

JACK LANG, “AL PARQUET” POR LOS CORREOS EPSTEIN


El presidente del Instituto del Mundo Árabe de Francia y exministro de Cultura durante la presidencia socialista de François Mitterrand, Jack Mathieu Émile Lang Bouchet, presentó su renuncia, según se supo el domingo 8 de Febrero, tras ser citado al Ministerio de Asuntos Exteriores para explicar sus vínculos con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein al día siguiente.

Creado en 1987, el Instituto del Mundo Árabe ha servido para fortalecer las relaciones culturales entre Francia y los países de la Liga Árabe. Lang fue designado presidente del Consejo administrativo y el Consejo superior en 2013 en remplazo de Renaud Muselier Girault por el presidente François Hollande, siendo ratificado por su sucesor Emmanuel Macron. Si bien durante su gestión se creó la Certificación Internacional de Maestría en Árabe (CIMA) siguiendo el modelo del TOEFL y publicar en 2020 el manifiesto La lengua árabe, tesoro de Francia, Lang fue criticado porque en 2015 presentó una pérdida récord de 2,5 millones de euros y una disminución de las visitas de un millón a 757.000.

La renuncia de Lang, de 86 años, se produjo después que el Ministerio Público anunciase la apertura de una investigación luego que su nombre apareció mencionado junto al de su hija Caroline Lang Buczyński (quien también renunció a la presidencia del sindicato de productores de cine) más de setecientas veces en los documentos desclasificados respecto del caso Epstein.
  
Uno de los intercambios de mensajes de datos hallados entre los documentos desclasificados presenta que el 28 de Enero de 2013, en respuesta a un proyecto educativo enviado por Jack titulado “Petit Prince” (El principito), Epstein preguntó «¿el niño debe ser introducido a la religión y a las “nuevas sexualidades”, probado, con cuánta frecuencia, pruebas estandarizadas, proyectos de prueba, etc.?». Dos días después, la hija de Lang le respondió: «Mi padre está de acuerdo con tu sugerencia sobre añadir la religión, la nueva sexualidad, etc. (…) Pienso que sería más fácil para él hablarte personalmente cuando vengas a París».

 Además, se abrió una investigación fiscal por presunto blanqueo de capitales agravado al saberse que los Lang también aparecen en los estatutos de Prytanee LLC, una empresa domiciliada en las Islas Vírgenes Estadounidenses (considerada un paraíso fiscal) enviando alrededor de 1,4 millones de dólares.
  
La defensa de Caroline explicó a BFMTV que la empresa se estableció con el objeto de descubrir jóvenes artistas y que Jeffrey Epstein compraba las obras producidas, pero que ella fue apartada de la gestión, nunca recibió ni aportó fondos a esa entidad y no participó activamente en sus operaciones.
  
En cuanto a su padre Jack Lang, él mismo declaró que si bien su nombre figuraba en los estatutos, él desconocía el hecho y las circunstancias de su inclusión en la sociedad, y que cuando se enteró en 2019, pidió su disolución porque «salió muy caro».

Por otra parte, sí “aceptó plenamente” que tenía vínculos personales con Epstein, que comenzaron mediante una cena en honor a Woody Allen, y que este lo había invitado a las celebraciones del 30.º aniversario de la Pirámide del Louvre, sin precisar la naturaleza ni el alcance de los encuentros, añadiendo que nunca le conoció delito alguno: «Era un desconocido para mí, a quien descubrí gracias a Woody Allen. Poco a poco, se convirtió en mi amigo. La palabra “amistad” debe usarse con cautela».

«Tendemos a olvidar que este hombre era, al menos cuando lo conocí, un hombre culto, apasionado por el arte y la cultura. Cuando conozco a alguien, no les pregunto sobre sus antecedentes penales ni su historia personal. He forjado conexiones con innumerables personas que no conocía, que han compartido su inteligencia y talento conmigo. Y esa es mi pasión por la gente, una pasión por quienes no conozco», agregó.

Cuando se le dijo que él viajó muchas veces en el avión privado de Epstein para ir a Marruecos, y Caroline Lang y su hija viajaron a la villa campestre de Epstein en Miami en 2014), Lang espetó: «¡Pero la generosidad existe, mierda! Con el perdón de la palabra. Están leyendo las cosas a través de la lente de lo que sabemos hoy sobre estos crímenes abominables. La generosidad existe en la vida. Y yo mismo soy generoso por temperamento, y tengo la suerte de conocer gente generosa con la que intercambiamos ideas y trabajamos juntos. Era amable, cortés, amable, no solo conmigo. La generosidad viene a cambio. No es mi cultura, no es mi forma de pensar. Conozco a mucha gente y forjo relaciones con ella sin conocerla».

Sobre el intercambio de mensajes presentado arriba, el exministro y exdiputado respondió al periodista de RTL: «No sé de qué trata, no puedo responderle, no puedo contarle historias, no sé. Soy completamente inocente, no tengo miedo a la justicia».

Hijo del judío secular y masón Roger Lang Marx y la católica Marie-Luce Bouchet Boulanger, Jack Lang firmó en Enero de 1977 junto con los intelectuales “comprometidos” [= izquierdistas] Louis Aragon, Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Roland Barthes y André Glucksmann un artículo del escritor Gabriel Matzneff en “Le Monde” mostrando su indignación porque tres hombres (Bernard Dejager, Jean-Claude Gallien y Jean Burckhardt) habían sido condenados a una prisión “excesivamente larga” por haber mantenido relaciones con menores a los que, además, habían fotografiado.
  
Del artículo de Matzneff, que fue una suerte de “Manifiesto pedófilo”, Jack Lang (quien apoyó a personalidades públicas acusadas en casos de pedofilia, agresión sexual y pornografía infantil como Alain Sarde y Robert De Niro en 1998, Frédéric Mitterrand en 2009, Roman Polanski en 2010, Dominique Strauss-Kahn en 2011, Woody Allen en 2018, Christophe Girard en 2020 o Bastien Vivès en 2023: y él mismo ha sido acusado de varios escándalos pedófilos como el “Caso CORAL” en 1982 o el “Caso del Mamounia” a fines de 2001 —y que se dio a conocer diez años después, aunque sin revelarse la identidad del ex-ministro francés que estuvo allí, dudándose si fue Lang o Philippe Douste-Blazy Béguère), dijo que hoy en día lamenta haberlo firmado “en el contexto actual”.
  
«Se cita siempre el nombre de Matzneff, pero no se cita el nombre el nombre de Foucault, no se cita el de Sartre, no se citan los nombres de Barthes, Catherine Dolto… Los intelectuales que, en un momento dado, buscaban que la educación de los niños sea mucho más abierta, es todo», dijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.