miércoles, 4 de febrero de 2026

MAL SI LO HACE LA FSSPX, BIEN SI LO HACE EL PCCH

  
Los que desde distintas orillas de la Iglesia Conciliar (Atanasio Antonio Schneider Trautmann ORC, Una Voce y LMS, Marian Eugen Eleganti Egli OSB, David Arthur Waller de Walsingham et álibi aliórum plurimórum) han criticado el anuncio de las consagraciones episcopales de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X para el próximo 1 de Julio, deben considerar que, desde hace mucho tiempo, el Partido Comunista Chino nombra, transfiere y remueve obispones y reestructura las diócesis para que coincidan con su circunscripción geográfica sin tener en cuenta al Vaticano, que solo los reconoce y oficializa su instalación como hecho consumado.

Y a pesar del famoso y tantas veces renovado “Acuerdo Secreto Provisional” entre Francisco Bergoglio y el presidente Xi Jinping (acuerdo elaborado por debajo de cuerda por el entonces cardenal Theodore McCarrick), el PCCh continúa con tal procedimiento (aun cuando la sede se encuentre vacante), haciendo de ese acuerdo un saludo a la bandera. ¿Y qué reacción tiene el Vaticano? Ninguna, excepto sonreír, insistir en dialogar, se renueva la confianza en semejante interlocutor y se amplía el margen de tolerancia.

Con esto se colige a las claras que la teología práctica de la Iglesia Conciliar/Sinodal aplica un doble rasero: la desobediencia a su autoridad se aborda secúndum quid: si es acompañada de poder político como es el Partido Comunista Chino (y uno de sus brazos religiosos cual es la “Asociación Patriótica”), se tolera y se habla de un “contexto complejo”. Si, en cambio, procede de un sector incómodo que nació de ella y le recuerda (vagamente, cabe decir) que se desviaron del magisterio anterior, se sanciona tonante, se habla de “ruptura” y/o (caso de la “Muy Leal Oposición de Su Majestad”) se hacen declaraciones de lealtad circunstanciada. O dicho de otro modo, se gobierna administrando excepciones que de facto se hacen ley general.

Alguno objetará presentando el “derecho de presentación” de los antiguos monarcas españoles desde desde los tiempos del Rey-Emperador Carlos I (y que en tiempos del Generalísimo Franco se siguió ejerciendo hasta que Juan Carlos “El de las 5000 amantes” renunció a él –aunque se conserva para el Arzobispado Castrense–). Pero a ello se responde diciendo que eran países católicos donde sus gobernantes se comprometían a propagar y promover el Catolicismo. Además, el “derecho de presentación” era, como su nombre lo indica: PRESENTAR ternas de candidatos idóneos, reservándose el Papa la elección. En cambio, en la China comunista (como también en su momento en la Checoslovaquia y Polonia del comunismo –recuérdese que Karol Wojtyła fue promovido al episcopado por el aval de Zenon Kliszko, el principal ideólogo del partido comunista polaco–), es el gobierno (o el Partido, que es la misma vaina) el que propone la terna y ELIGE, y el juramento no se hace al Papa para preservar la Fe católica, sino al Partido (que es ateo, materialista y oficialmente hostil a la religión) para hacer avanzar el “socialismo con características chinas”.
  
Desde luego, nosotros los católicos que sostenemos la sede vacante totáliter solo decimos ante esto: Tanto los conciliares/sinodales como la FSSPX están mal en materia eclesiológica.

Neocón que tengas la oportunidad (o la desgracia) de leer esto: Si te parece mal lo de la FSSPX, pero te parece bien o te da igual lo de la China comunista, revisa tu criterio moral.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.