«En cuanto a la gente del nuevo mundo, a quienes la vasta ambición y los proyectos seculares habían hecho, al mismo tiempo demasiado culpables, ciegos y necios, vi que después de una horrible lucha entre poder y poder, soberbio y soberbio, tiranía y tiranía, él también cayó bajo el dragón, y recibió, como precio de su loca cooperación, cadenas devoradoras. Con él cayeron bajo el dominio del primogénito del inframundo todos los demás pueblos de estos lugares, prematuramente envejecidos por la civilización y las iniquidades, con todas las islas de estos dos mares infinitos que envuelven el globo de Oriente a Occidente».
La “liberalización” en Europa Oriental probablemente involucraría el regreso al poder en Checoslovaquia de Dubček y sus asociados. Si se extendiera a la Alemania Oriental, se puede contemplar incluso la demolición del Muro de Berlín.
La aceptación occidental de la nueva “liberalización” como genuina crearía unas condiciones favorables para el cumplimiento de la estrategia comunista para Estados Unidos, Europa Occidental, e incluso, tal vez, Japón. La “Primavera de Praga” fue aceptada por Occidente, y no solo por la izquierda, como la evolución espontánea y genuina de un régimen comunista a una forma de socialismo demócrata y humanista a pesar del hecho que básicamente el régimen, la estructura del partido y sus objetivos permanecieron inalterados. Su impacto ya ha sido descrito. Una “liberalización” a mayor escala en la Unión Soviética y otros lugares tendría un efecto aun más profundo. Podría revivirse el eurocomunismo. Se imtensificaría la presión para los frentes unidos entre los partidos comunistas y socialistas y los sindicatos a nivel nacional e internacional. Esta vez, los socialistas podrían finalmente caer en la trampa. Los gobiernos de frente unido bajo fuerte influencia comunista podrían llegar al poder en Francia, Italia, y posiblemente otros países. En otros lugares, serían muy revividas la fortuna e influencia de los comunistas. El grueso de Europa podría volverse al socialismo izquierdista, dejando solo unas pocas bolsas de resistencia conservadora.
Anatoli Golitsin, New Lies for Old: The Communist Strategy of Deception and Disinformation (Nuevas mentiras por las viejas: La estrategia comunista de engaño y desinformación), 1984.
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