miércoles, 22 de abril de 2026

PRÉVOST EN MARCHA PACIFISTA DE LOS COMUNISTAS ITALIANOS

Traducción de la noticia publicada en LIFE SITE NEWS.
   
FOTOGRAFÍA DE 1983 MUESTRA AL FUTURO “PAPA LEÓN” MARCHANDO EN MANIFESTACIÓN POR LA PAZ ORGANIZADA POR LOS COMUNISTAS EN ROMA
El activista de izquierda italiano Luca Casarini publicó la imagen del entonces P. Prévost en 1983 en una marcha respaldada por los comunistas, sugiriendo que el nuevo Papa no ha “cambiado de dirección” en su ideología.
   
Gaetano Masciullo
Lunes 20 de abril de 2026 - 1:41 p.m. (hora del Este de EE. UU.).
   
El padre Robert Prévost (derecha) se une a una protesta pacífica liderada por el partido comunista en Roma (Italia) en 1983.
 
(LifeSiteNews) — Una fotografía recientemente descubierta, tomada en Roma en 1983, muestra a un joven Roberto Francisco Prévost, ahora Papa León XIV, participando en una manifestación masiva de tendencia izquierdista contra el despliegue de misiles de la OTAN.
   
El 14 de abril, Luca Casarini, activista italiano de izquierda conocido por su papel en el movimiento “no-global” y, más recientemente, por su labor en operaciones de rescate de migrantes en el Mediterráneo, publicó en su perfil de Facebook una imagen del joven padre Roberto Prévost durante una marcha por la paz. Desde entonces, varios medios de comunicación se han hecho eco de la noticia.
  
«Has recorrido un largo camino, hermano Roberto. Pero no has cambiado de rumbo», comentó Casarini en su publicación.
  
El 22 de octubre de 1983, durante una gran marcha por la paz celebrada en Roma contra la instalación de misiles de crucero de la OTAN en Comiso (Sicilia) y en toda Europa, un joven Prévost —recién ordenado sacerdote y dedicado a los estudios de derecho canónico— fue fotografiado entre un grupo de miembros de la orden agustina que portaban un cartel que decía: «Giovani agostiniani per la pace» («Jóvenes agustinos por la paz»).
  
La protesta, que congregó a cerca de un millón de participantes, tuvo lugar en medio de la creciente tensión de la Guerra Fría y una movilización generalizada por el desarme nuclear, y fue organizada por una amplia coalición de grupos pacifistas y organizaciones políticas, entre las que se incluyen el Partido Comunista Italiano (PCI), la Federación Italiana de la Juventud Comunista (FGCI) y comités de paz activos en las bases de la OTAN.
  
La imagen en blanco y negro, que recientemente ha circulado ampliamente en las redes sociales, muestra a Prévost en la primera fila de los manifestantes. Según algunas fuentesla fotografía fue tomada por Gianni Novelli, un sacerdote estigmatino conocido por su participación en las Comunidades Cristianas de Base y por su liderazgo en Cipax, el Centro Interconfesional para la Paz.
  
Novelli desempeñó un papel destacado en redes eclesiales vinculadas al activismo por la paz y la no violencia, y se convirtió en una figura clave de la llamada iniciativa de la “disidencia católica” tras el Concilio Vaticano II. Tras abandonar su orden religiosa, se dedicó al pacifismo en un sentido ecuménico.
   
Las Comunidades Cristianas de Base, surgidas en las décadas de 1960 y 1970 en Italia y Latinoamérica, desempeñaron un papel fundamental en el fomento de la participación ciudadana en temas sociales y políticos de izquierda. Posteriormente, el Papa Francisco mostró un interés particular en estas comunidades.
  
La imagen, que fue desenterrada, se publicó por primera vez una década después, en 1993, en la revista italiana Mosaico di pace, dentro de un reportaje dedicado al compromiso cristiano con la no violencia. En aquel entonces, la fotografía se presentó como parte de una reflexión más amplia sobre la participación de grupos católicos en movimientos por la paz durante la Guerra Fría.
  
Décadas después de haber sido tomada, la fotografía volvió a captar la atención del público. Según las mismas mismas fuentes, en noviembre de 2025, el arzobispo Giovanni Ricchiuti, presidente nacional de Pax Christi, presentó una copia de la imagen al papa León XIV durante una reunión oficial.
  
La manifestación en la que participó Prévost formó parte de un movimiento más amplio que se oponía al despliegue de euromisiles en Europa a finales de los años 70 y durante los 80. La instalación de misiles de crucero en la base aérea italiana de Comiso se había convertido en un punto neurálgico de la protesta internacional, movilizando a activistas, líderes religiosos y grupos políticos en acciones coordinadas. La concentración de Roma representó una de las mayores movilizaciones de este tipo en Italia y en el mundo durante ese período.
  
Sin embargo, la movilización mundial contra los misiles formaba parte de un panorama internacional más amplio de oposición a la Guerra Fría, a menudo alentado por la URSS, que incluía propaganda a favor de la paz destinada a socavar la estrategia nuclear estadounidense dirigida contra Rusia.
  
Es perfectamente posible que Prévost participara más por la paz y el desarme nuclear que por los organizadores: los comunistas. Sin embargo, su actitud sigue pareciendo ingenua, sobre todo porque los organizadores formaban parte del Partido Comunista Italiano (conocido por ser una célula de la URSS, financiada directamente con fondos del Kremlin).
  
En particular, el Partido Comunista Italiano funcionó —como ahora reconocen ampliamente los historiadores como un puesto avanzado de propaganda soviética. El pacifismo promovido por los rusos también sirvió para desestabilizar el sistema interno y frenar los esfuerzos de disuasión del bloque de la OTAN.
  
La fotografía también figura entre las imágenes conservadas en el archivo histórico del Partido Comunista Italiano. Junto a los agustinos (véase aquí), miembros de otras órdenes religiosas, como franciscanos y jesuitas, también participaron en el evento. La manifestación, que en aquellos días se celebró también en otras importantes ciudades europeas como Londres, París, Ámsterdam y Bonn, congregó a personas de todas las religiones y orientaciones políticas, si bien su clara orientación era anti-OTAN.
  
El Magisterio de la Iglesia Católica enseña que el socialismo en todas sus formas, incluido el comunismo, está infaliblemente condenado. Como afirmó el Papa Pío XI en su encíclica Divíni Redemptóris de 1937:
«El comunismo es intrínsecamente malo, y no se puede admitir que colaboren con el comunismo, en terreno alguno, los que quieren salvar de la ruina la civilización cristiana. Y si algunos, inducidos al error, cooperasen al establecimiento del comunismo en sus propios países, serán los primeros en pagar el castigo de su error; y cuanto más antigua y luminosa es la civilización creada por el cristianismo en las naciones en que el comunismo logre penetrar, tanto mayor será la devastación que en ellas ejercerá el odio del ateísmo comunista».
  
Luca Casarini fue invitado personalmente por el Papa Francisco a participar en el Sínodo sobre la Sinodalidad, celebrado en el Vaticano del 4 al 29 de octubre de 2023, como uno de los invitados laicos con derecho a intervenir pero sin voto. Su presencia fue a la vez muy simbólica y controvertida.

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