La Miguelada (masacre de católicos a manos de los hugonotes) en Nimes, el 30 de Septiembre de 1567 (grabado colorizado de Franz de Hohenberg. París, Biblioteca Nacional de Francia).
- Montpellier, otoño de 1561: A finales de Septiembre de 1561, los hugonotes (calvinistas franceses) se alzaron contra los “idólatras” católicos. El 20 de Octubre, la turba calvinista hace brecha en la catedral saqueándola. Entre el 16 y el 19 de Noviembre, las iglesias quedaron confiscadas o destruidas, y el culto católico fue oficialmente prohibido. Fueron asesinados 150 eclesiásticos y regulares.
- Nîmes, 21 y 22 de Diciembre de 1561: Los hugonotes invaden la catedral, recogen los relicarios y las imágenes sacras y las hacen pasto de las llamas, luego de lo cual saquean las iglesias de los alrededores.
- Montauban, Noviembre de 1561 a Enero de 1562: Los hugonotes irrumpen en el convento de las clarisas, las cuales son expuestas desnudas en la vía pública. Al final de tales violencias, el culto católico es suprimido.
- Castres, Diciembre de 1561: Los hugonotes toman el poder y devastan los lugares de culto católicos. El consistorio reformado ordena la asistencia obligada (incluidos sacerdotes, religiosos y monjas) a la predicación calvinista.
- París, 27 de Diciembre de 1561: Una delegación de hugonotes pide a los católicos reunidos en la iglesia de San Medardo dejar de sonar las campanas, lamentando que el sonido perturba su prédica. Al rechazo de los católicos, uno de los delegados hugonotes saca un cuchillo, cayendo muerto en la riña que siguió. Informados de los sucedido, numerosos protestantes armados corren al lugar, rompen las puertas, hacen carnicería de los católicos y saquean la iglesia.
- Nîmes, Febrero de 1562: Fortalecidos por el edicto de tolerancia de Saint-Germain-en-Laye (17 de Enero de 1562) que les concedía la libertad de culto [1], los predicadores calvinistas ordenan demoler la catedral y las demás iglesias de la ciudad y la diócesis. El 23 de Febrero, expulsados los clérigos, toman las mazas para demoler.
- Orleans, 1562: El 2 de Abril, en el contexto de la denominada “primera guerra de religion” [2], el jefe hugonote Luis I de Borbón, Príncipe de Condé, toma la ciudad. El 21 de Abril, los hugonotes emprenden la destrucción sistemática de las sagradas imágenes, las reliquias y el saqueo de iglesias y monasterios. Lo mismo se verifica en Meung-sur-Loire, Beaugency, Jergeau, Tours (donde fueron quemadas las reliquias de San Martín y de San Francisco de Paula [3]), Blois, Chinon y Clery.
- Lyon, Abril de 1562 a Junio de 1563: La ciudad primada de las Galias es ocupada por los protestantes: la catedral y las otras iglesias son saqueadas; los altares, estatuas y ornamentos son destruidos; las campanas son fundidas para hacer cañones y monedas; son quemadas las reliquias de San Buenaventura, y las de San Ireneo arrojadas al Ródano; se expulsa al clero y se prohíbe la misa católica.
- La Chaise-Dieu, 2 de Agosto de 1562: Las tropas hugonotes ocupan la abadía de Chaise-Dieu. Los herejes se encarnizan con la tumba del papa Clemente VI († 1352) y sobre los restos mortales del pontífice, que son arrojados a las llamas. En los años posteriores son saqueadas las abadías de Vabres (1568) y Aurillac (1569).
- Languedoc, Septiembre de 1567: En el contexto de la denominada “segunda guerra de religión” [4], los hugonotes capturan Montauban, Castres, Montpellier, Nîmes, Viviers, Saint-Pons, Uzès, Pont-Saint-Esprit y Bagnols. De entrada ocurren violencias contra el clero, las monjas y los católicos en general.
- Nîmes, 30 de Septiembre de 1567: El 30 de Septiembre, cerca de un centenar de católicos apresados el día anterior (entre ellos el cónsul Guido de Rochette) fueron degollados y arrojados al pozo del palacio episcopal. Es la Miguelada. La matanza continuó en los alrededores de Nimes en los días posteriores. De forma semejante, en Alès los hugonotes asesinan a siete canónigos, dos franciscanos y a otros clérigos.
- Frente a La Palma (Islas Canarias), 15 de Julio de 1570: 40 misioneros jesuitas liderados por Ignacio de Acevedo que se dirigían a Brasil son masacrados en altamar por las hordas hugonotes de Jacques de Sores/Santiago Soria, vasallo de Juana de Albret, pretendida reina de Navarra [5].
- Uzeste, 1577: En el contexto de la denominada “sexta guerra de religión” [6], los hugonotes irrumpen en la colegiata de Uzeste, mutilan el monumento fúnebre del papa Clemente V († 1314) y queman los restos mortales del Pontífice.
NOTAS
[1] El edicto fue emanado de la regente Catalina de Médicis y fue redactado por el canciller Michel de l’Hôspital, convencido de que la fe católica y el calvinismo podían convivir. La provisión real fue condenada por el papa Pío IV.
[2] La guerra (1562-63) estalló luego de la denominada “masacre de Wassy” del 1 de Marzo de 1562, una reyerta con decenas de muertos entre los hugonotes y los soldados del duque Francisco I de Guisa, líder de los católicos. La parte católica tuvo el apoyo financiero de Pío IV.
[3] «Después ejecutaron su rabioso furor e inhumana crueldad en el cuerpo sagrado de San Francisco de Paula con tal odio que los pueblos más bárbaros no hicieron cosa semejante con los cuerpos de sus mayores enemigos; entre otros fue ejecutor aquel impío monstruo Jacobo Salvert, que puso por obra el pequeño mandato que tuvo para ello, y así en 13 de Abril de 1562, esta maldita fiera se fue al sepulcro, y hallando el cuerpo fresco y entero, lo sacó fuera de donde estaba venerado […]; habiendo antes gastado la leña que allí había, que era gran cantidad, en otros cuerpos; faltando ahora para quemar el del Santo, hicieron materia para su combustión de un Crucifijo grande y otras cruces de los Altares de la iglesia, con que ejecutaron su depravado y sacrílego intento» (“El martirio póstumo de San Francisco de Paula”, por Isidoro Toscano de Paula OM, Vita, Virtù, Miracoli ed Instituto di San Francesco di Paola, Fondatore dell’ordine dei Minimi).
[4] La guerra (1567-68) estalló después del fracaso de la tentativa por parte de los jefes hugonotes, el Príncipe de Condé y el almirante Gaspar de Coligny, de secuestrar al rey Carlos IX y la reina madre Catalina de Médicis. San Pío V intervino en favor del rey con oraciones y dinero, pero también enviando contingentes militares. Ver “La politica antihugonote de San Pío V” y “Las virtudes guerreras de San Pío V, modelo de Papas y Obispos”.
[5] Fueron beatificados por Pío IX en 1854.
[6] La guerra (1576-77) fue la respuesta hugonote al nacimiento de la Liga Católica y a la solicitud dirigida al rey Enrique III por los Estados Generales de Blois de no deberse tolerar el ejercicio de otra religión que no fuese la católica. El Papa Gregorio XIII ayudó financieramente a la parte católica.
Bibliografia recomendada:
- RENÉ FRANÇOIS ROHRBACHER, Storia universale della Chiesa Cattolica, v. VIII, Florencia, 1863.
- LUDWIG VON PASTOR, Historia de los Papas, tomo VIII, vols. XVII-XIX, Barcelona 1931.
- JOSÉ Card. HERGENRÖTHER, Las guerras de religión, las controversias doctrinales, y las grandes misiones (Vol. 10 de la Historia Universal de la Iglesia).

Que opina del papel del Cardenal Jean-Armand Du Plessis.....o Llamado Richelieu?
ResponderEliminarRichelieu hace pasar por aprendiz a Maquiavelo. Por él y sus intrigas (no menos que por el apoyo de Urbano VIII Barberini a Francia contra los Habsburgo) es que los católicos perdimos la Guerra de los Treinta Años.
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