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domingo, 25 de enero de 2026

NOVENA EN HONOR A SAN JUAN DE BRITO

Novena dispuesta por el sacerdote J. M. A., y reimpresa en la Vida de los Santos de la Compañía de Jesús. Los gozos, son sin autor conocido.
   
NOVENA A SAN JUAN DE BRITO, DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
  

Puesto de rodillas delante de la sagrada imagen de San Juan de Britto, y hecha la señal de la cruz, se dirá el siguiente
  
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, crucificado por mi amor, que no queréis la muerte del pecador, sino que se convierta a Vos y viva la vida verdadera de la gracia; habed misericordia del mayor de todos, y perdonadme por vuestro Sagrado Corazón, manantial de bondad y mansedumbre, las innumerables culpas que he cometido hasta el presente; que ya las detesto de corazón todas en general, y cada una de ellas en particular, y propongo, auxiliado de vuestra divina gracia, antes morir que pecar. Amén.
  
DÍA PRIMERO – 26 DE ENERO
ORACIÓN PROPIA DE ESTE DÍA
Bienaventurado San Juan de Brito, que conservaste la paz del alma y recogimiento de los sentidos aun en el bullicio del palacio del rey de Portugal, mostrándote tan insensible s las alabanzas como a las injurias de los otros cortesanos con quienes tenías que alternar, y mereciendo por esta igualdad de ánimo que desde entonces te dieran los gloriosos títulos de santo y de mártir: alcánzame de la Divina Majestad que no me pague de las alabanzas de los hombres, ni me desanime por sus vituperios, para que no deje por respetos humanos lo que entienda ser de mayor gloria suya, y provecho de mi alma. Amén.
   
Ahora se rezarán tres Padre nuestros, tres Ave Marías y tres Gloria Patris en honra de San Juan de Brito, y luego se pedirá mentalmente al Señor, por sus méritos, la gracia especial que se desea alcanzar.
   
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Amadísimo Jesús mío, Unigénito de Dios, esplendor de su gloria, y figura de su sustancia, que habiéndonos enseñado por Vos mismo el camino de la vida eterna, deseoso de que todos los hombres se salvasen y viniesen al conocimiento de la verdad, mandasteis luego a los Apóstoles predicasen el santo Evangelio a toda criatura, y después habéis perpetuado la misma predicación por otros varones apostólicos, a quienes habéis dado un nuevo socorro en estos últimos tiempos con la fundación de la Compañía de vuestro dulcísimo Nombre. Concededme benignamente, por los méritos y martirio de San Juan, que os dio a conocer en cinco reinos infieles, la gracia de enseñar y practicar vuestra celestial doctrina siempre y en todo lugar, para salvar mi alma y las de mis prójimos; y además otorgadme, si conviene a vuestra mayor gloria y mi provecho espiritual, la merced especial que os pido en esta Novena. Amén.
  
GOZOS EN HONOR A SAN JUAN DE BRITO, MÁRTIR DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
  
Pues tu apostólico ardor
Logró ya palma y laurel:
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
Noble sangre lusitana,
Que en tus venas circulaba,
A altos puestos te llamaba,
Cuando a vestir la sotana
De jesuita el Señor
Te llamó y cumpliste fiel.
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
De tu espada solo el brillo
Solo al blandir de tu lanza,
Tiembla la infame pujanza
Del infierno y su caudillo.
Lucha pues, y a tu vigor
Sucumba la hueste infiel:
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
De combatir sed ardiente
Tu corazón devorando.
Gritos de guerra lanzando,
Las playas bruscas de Oriente.
Del vicio allí tu valor
El cetro rompió cruel:
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
Tú desembarcas ligero
Del Indostán en la orilla,
Y el falso Brahma se humilla,
Y cede a tu afán guerrero.
Nada resiste a tu ardor
De Persia a Coromandel:
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
En vano satán levanta
Contra ti reyes tiranos,
Y el ímpetu de sus manos
Tus carnes feroz quebranta.
De su implacable furor
Triunfa tu espíritu fiel:
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
Cebad en él vuestras sañas,
Romped su cuerpo, crueles,
Que así cortaréis laureles
Para premiar sus hazañas;
Labrará vuestro rencor
De su corona el joyel:
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
Su voz retumba valiente
Cual trueno en el arduo monte:
Y cual llena el horizonte
De luz el sol desde oriente:
Tal su celeste esplendor
Cubre el indiano vergel:
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
Volando sus ecos van
Para salud de las gentes:
Vida y calor refulgentes
Sus rayos a todos dan.
¿Por qué con tanto rigor
Os levantáis contra él?
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
Tremendo el combate fue:
Mayor es, ¡oh Juan!, tu gloria:
La tierra canta victoria
Y el Cielo triunfar te ve.
Palma de eterno verdor
Te ciñe el Dios de Israel:
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
Desde esa excelsa morada
Do te recreas glorioso,
Sobre el fiel, que piadoso
Te invoca, da una mirada.
Del mar amansa el furor,
Guía al puerto su bajel.
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
  
Pues tu apostólico ardor
Logró ya palma y laurel:
Victoria contra Luzbel
Nos logre, Juan, tu favor.
    
Antífona: Este Santo peleó por la ley de su Dios hasta la muerte, y no temió las amenazas de los impíos, porque estaba fundado sobre la firme piedra.
℣. De gloria y honra le coronaste, oh Señor.
℟. Y le pusiste sobre las obras de tus manos.
   
ORACIÓN
Oh Dios, que para propagar la fe católica entre los indios fortaleciste con invicta constancia a Tu Mártir San Juan; concédenos por sus méritos e intercesión, que los que celebramos la memoria de su triunfo, imitemos también los ejemplos de su fe. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
  
Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del altar.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO – 27 DE ENERO
Por la Señal…
Acto de Contrición.
  
ORACIÓN PROPIA DE ESTE DÍA
Gloriosísimo mártir San Juan de Brito, que oída la voz del Padre celestial, que te llamaba a la Compañía de su Santísimo Hijo Jesucristo, dejaste al punto por seguirle en verdadera desnudez de espíritu, los bienes temporales, las distinciones mundanas y honras de la corte, tu madre y hermanos, y todas las cosas; alcánzame del Padre de las luces las que necesito para concertar todas las acciones de mi vida según su divino beneplácito, y una suma docilidad a sus primeras inspiraciones, para que aprovechadas estas me dé otras nuevas, con que vaya creciendo de día en día en la perfección propia de mi estado. Amén.
  
Tres Padre nuestros, tres Ave Marías y tres Gloria Patris. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA TERCERO – 28 DE ENERO
Por la Señal…
Acto de Contrición.
  
ORACIÓN PROPIA DE ESTE DÍA
Invicto mártir de Jesucristo, San Juan de Brito, que te negaste a ti mismo desde la flor de tu edad y llevaste durante el resto de ella tu cruz siguiendo al divino Maestro e imitándole en todo, y muy principalmente en no perdonar fatiga de ninguna especie para ganarle almas que Le sirviesen fielmente y amasen de todo corazón; ruégote, amadísimo abogado y protector mío, interpongas tu eficaz valimiento con nuestro amantísimo Redentor, para que se digne darme la perfecta abnegación de mi voluntad, la constancia en llevar hasta la muerte la cruz de mi estado, y la mayor semejanza posible de todos mis afectos, palabras y acciones con las suyas. Amén.
  
Tres Padre nuestros, tres Ave Marías y tres Gloria Patris. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA CUARTO – 29 DE ENERO
Por la Señal…
Acto de Contrición.
  
ORACIÓN PROPIA DE ESTE DÍA
Bienaventurado San Juan de Brito, que abrasado del ardiente deseo de llevar la luz del sagrado Evangelio a la gentilidad, hiciste reiteradas instancias a los Superiores para que te destinasen a las Misiones más penosas y difíciles, y habida su licencia, superaste con inaudito valor y rara prudencia las gravísimas dificultades que se atravesaron para impedirte la salida de la corte de Lisboa, triunfando segunda vez del mundo, de la sangre y de ti mismo; meréceme del Señor, que te alentó en tantas luchas como hubiste de sostener con tan temibles enemigos, copiosa gracia, que me facilite tan completa victoria de los míos, que caigan a mis pies, y pase por encima de ellos en seguimiento de nuestro divino Capitán Jesús. Amén.
  
Tres Padre nuestros, tres Ave Marías y tres Gloria Patris. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA QUINTO – 30 DE ENERO
Por la Señal…
Acto de Contrición.
  
ORACIÓN PROPIA DE ESTE DÍA
Oh celosísimo misionero Sam Juan de Brito, que hiciste en la India oriental la vida más austera, privándote para siempre del vino, de la carne y del pescado por ganar aquellas almas infieles, que jamás te hubieran dado oídos ni hubieran apreciado debidamente la ley del verdadero Dios si te hubiesen visto vivir con menos aspereza que sus brahmanes; impétrame del Señor tal aprecio y estimación del alma, que no repare en sacrificar las comodidades de esta vida, ni el reposo, ni aun a mí mismo, no sólo por mi salvación eterna sino también por la del prójimo. Amén.
  
Tres Padre nuestros, tres Ave Marías y tres Gloria Patris. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA SEXTO – 31 DE ENERO
Por la Señal…
Acto de Contrición.
  
ORACIÓN PROPIA DE ESTE DÍA
Oh San Juan de Brito, que pudiste dar las mismas señales de tu divina misión que el Apóstol de las gentes, pues también padeciste por la conversión de los infieles con heroica paciencia todo género de trabajos, hambre, sed y desnudez, largas vigilias, incesantes afanes, peligros de inundaciones, temores de las fieras y animales ponzoñosos, y tres naufragios en solo uno de tus continuos viajes: suplícote humildemente me consigas del Señor aquella heroica paciencia que perfecciona las obras de los justos, para que sean perfectas y cabales todas las mías sin faltar en cosa alguna. Amén.
  
Tres Padre nuestros, tres Ave Marías y tres Gloria Patris. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA SÉPTIMO – 1 DE FEBRERO
Por la Señal…
Acto de Contrición.
  
ORACIÓN PROPIA DE ESTE DÍA
Valerosísimo atleta de Jesucristo, San Juan de Brito, que sufriste por espacio de muchos días, no solo con extraordinaria paciencia, sino con inexplicable contento, ser insultado, abofeteado, apaleado, sumergido en un estanque, y azotado bárbaramente por ocho verdugos sobre una roca hecha fuego por los rayos de un sol abrasador; impétrame de Dios nuestro Señor la doble gracia de que, a imitación tuya, lejos de desmayar en las tribulaciones con que se digne acrisolarme su adorable Providencia, me goce de que se me proporcione ocasión de padecer por el nombre de su Santísimo Hijo Jesucristo. Amén.
  
Tres Padre nuestros, tres Ave Marías y tres Gloria Patris. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA OCTAVO – 2 DE FEBRERO
Por la Señal…
Acto de Contrición.
  
ORACIÓN PROPIA DE ESTE DÍA
Humildísimo siervo de Cristo, San Juan de Brito, que vuelto a Europa adornado con las cicatrices de tu primer martirio, renunciaste repetidas veces el honroso cargo de maestro del príncipe heredero de la corona de Portugal, y activados los negocios de la santa obediencia regresaste gozoso a la India, donde poco después declaraste abiertamente al rey de Portugal, que quería elevarte a la Silla arzobispal de Cranganor, que jamás trocarías la palma del martirio por la mitra episcopal; ruégote me alcances del Señor la verdadera humildad, para que, a tu imitación, no ambicione jamás las honras ni las distinciones de la tierra, sino la Cruz de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
  
Tres Padre nuestros, tres Ave Marías y tres Gloria Patris. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA NOVENO – 3 DE FEBRERO
Por la Señal…
Acto de Contrición.
  
ORACIÓN PROPIA DE ESTE DÍA
Infatigable apóstol del Maduré y Maravá, San Juan de Brito, que después de haber instruido y bautizado con indecible trabajo más millares de gentiles que todos tus predecesores en el ministerio apostólico, tuviste la inestimable dicha que anhelaste toda tu vida, de ser degollado y descuartizado en odio de nuestra santa fe católica; aboga en este último día de tu Novena por mí, indignísimo pecador, ante el trono de la divina misericordia, y alcánzame del Señor el don de la perseverancia final en su santo servicio, para que peleando varonilmente sus batallas hasta la muerte, merezca ser coronado contigo por el mismo Señor en la Jerusalén celestial. Amén.
  
Tres Padre nuestros, tres Ave Marías y tres Gloria Patris. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

domingo, 4 de febrero de 2024

SAN JUAN DE BRITO, MISIONERO Y MÁRTIR


Juan Héctor de Brito Pereira nació en Lisboa (Portugal) el 1 de Marzo de 1647. Su padre Salvador de Brito, era gobernador de Río de Janeiro, y murió cuando tenía dos años. Era paje del infante D. Pedro de Braganza (posterior rey Pedro II de Portugal). Siendo muy niño enfermó gravemente y su madre Beatriz lo encomendó al gran misionero San Francisco Javier y el niño curó milagrosamente. En recuerdo de este notable gran favor, toda la vida deseó ser un fiel imitador de San Francisco Javier.
   
A la edad de 15 años pidió ser admitido en la Comunidad de los Padres Jesuitas. Sus familiares se le oponían fuertemente porque eran ricos y muy amigos de los más altos empleados del reino y esperaban para Juan muy honrosos puestos oficiales. Pero el joven insistió fuertemente y al fin consiguió el permiso de hacerse religioso jesuita.
   
En los estudios del seminario brilló por su gran inteligencia y por su dedicación total a la preparación para el sacerdocio. Una vez ordenado sacerdote, recibió del rey y de muy altas personalidades la petición de que se quedara en Portugal, pero él, deseando imitar a San Francisco Javier pidió y obtuvo ser enviado como misionero a la India, y con 16 compañeros emprendió el larguísimo viaje por mar.
   
Desde 1673 hasta 1693, por veinte años estuvo misionando incansablemente en la India, donde adoptó el nombre de Arul Anandar (அருள் ஆனந்தம், traducción tamil de “lleno de gracia”, el significado de su nombre Juan). Y fue tanto el entusiasmo con el cual se dedicó a las actividades misioneras que lo nombraron superior de las Misiones de la India.
   

Fueron casi increíbles los trabajos y dificultades que se le presentaron en este inmenso país, el cual recorrió por miles de kilómetros, a pie, evangelizando. Sus compañeros dejaron escritos en sus cartas datos muy impresionantes acerca de los sacrificios tan intensos que el gran misionero tuvo que padecer. Pero el número de conversiones que consiguió fue también sumamente consolador.
   
El éxito de las misiones fue porque, siguiendo a Roberto de Nobili, los jesuitas adoptaron los usos y costumbres locales que fueran lícitos. Sir William Wilson Hunter en su «Imperial Gazetteer of India» (vol. VI, pp. 245- 253), cuenta que
«las primitivas misiones jesuíticas son especialmente interesantes. Sus sacerdotes y monjes se volvieron hindúes perfectos en todas las cuestiones tradicionales: vestido, alimentos, etc., y tuvieron igual éxito entre todas las castas, altas y bajas. En el sur de la península lograron que las antiguas colonias de cristianos del rito sirio llegaran a estar temporalmente en comunión con Roma y convirtieron grandes secciones de la población nativa de extensos distritos. Los cismas perturbaron a la Iglesia. El rey de Portugal pretendió contra la voluntad del Papa, designar al arzobispo de Goa; y los aventureros holandeses persiguieron por un tiempo a los católicos de la costa».
Sobre Brito, dice sir Hunter:
«Todo lo que era caballerosidad y generosidad, trataba de cumplirlo. Su salud era sumamente débil y las fiebres palúdicas lo atacaban muy frecuentemente y lo llevaban a las puertas de la muerte, pero él seguía trabajando como si no estuviera sufriendo. Los sacerdotes de las religiones de estas tierras eran muy fanáticos y atacaban sin piedad al pobre de Britto y a sus cristianos. Muchas veces lo echaron a la cárcel y le hicieron padecer feroces torturas».
En una ocasión, en julio de 1686, después de predicar en el país de Marava, que tenía 18 años sin misioneros por la crudeza de las persecuciones, él y un puñado de fieles nativos fueron aprehendidos por el primer ministro Kumara Pillai por negarse a rendir culto al dios Siva, fueron sujetos por varios días sin interrupción a torturas agudísimas (solo una oportuna batalla convocada por el rey Ragunatha Kilavan contra un cuñado los salvó de la ejecución, conmutada por la prohibición de predicar en sus dominios). Una vez lo colgaron de los brazos en un árbol, y otra lo echaron a un hondo pozo para ver si se ahogaba. Pero después de que lo atormentaban, el Padre Brito se restablecía de manera que parecía casi un milagro.
   
Volvió a Europa a conseguir ayuda para sus misiones, y aunque el gobierno y muchos amigos le aconsejaban que se quedara en Portugal en honrosos cargos, él dispuso volver a la India, a imitar a su santo Patrono San Francisco Javier, que gastó su vida y sus energías en obtener que los habitantes de la India se convirtieran al cristianismo.
   
Y resultó que, tras ser curado de una enfermedad al leerle un catequista el Evangelio de San Juan, convirtió al cristianismo a Thadiya Thevan (தடியத் தேவன்), gobernador que era de Siruvalli y que tenía varias mujeres, y a instancia de Brito se propuso no tener en adelante sino una sola esposa, como lo manda nuestra santa religión.
   
Y entonces Kathali (காதலி), la más joven de las antiguas concubinas de aquel hombre, sobrina del vecino rey de Ramnad, para vengarse del santo misionero le inventó graves calumnias y obtuvo que fuera condenado a muerte.
   
Lo llevaron a la cárcel en Ramnad y desde allí escribió a sus superiores en Roma:
«Con alegría y gran esperanza espero la muerte. Mi gran deseo ha sido siempre morir mártir por Cristo Jesús. Morir mártir es la recompensa más preciada por los trabajos que he logrado hacer por la evangelización. Morir mártir es lo que le he pedido muchas veces a Dios en mis oraciones».
El 4 de febrero de 1693, un gran gentío se reunió en Orur para ver la ejecución del santo misionero, a quien se le acusaba de enseñar doctrinas que no eran las de los sacerdotes de los dioses de ese país. El gobernador Ranganatha Thevan, hermano de Ragunatha, estuvo varias horas demorando la sentencia porque sentía miedo de ordenar semejante crimen. Pero al fin movido por los fanáticos enemigos del cristianismo mandó que le cortaran la cabeza.
   
Al saber la noticia, el rey Pedro II de Portugal mandó celebrar solemnísimas honras fúnebres en honor del santo mártir, y a esas ceremonias asistió la madre del gran misionero, no de luto, sino con sus mejores adornos de fiesta, porque estaba convencida de que su hijo se había ido a recibir en el cielo la corona de gloria preparada para los que en la tierra se declaran amigos de Cristo hasta la muerte.

Su proceso de beatificación, interrumpido por las controversias de los jesuitas, concluyó con su beatificación en 1853. San Juan de Brito fue canonizado en 1947.

La mejor fuente de información parece ser «La Mission du Maduré» (1850) por el P. Joseph Bertrand SJ, en el tercer volumen, en la cual se encontrarán varias cartas del santo. Pero también es valiosa la segunda edición de la vida en portugués por su hermano Francisco Pereira de Britto, Historia do Nascimento, Vida e Martyrio do Beato Joao de Britto (1852), especialmente porque contiene (pp. 273-287) una larga carta escrita por su compañero de trabajo el P. Francisco Laynez, una semana después del martirio. En español, el P. Juan María Prat publicó la Historia y Martirio del Beato Juan de Britto (1854). Véase también San Giovanni de Britto (1948) de Cesare A. Moreschini. En 1947, el P. Augustin Saulière SJ ha publicado en Madura, bajo el título de «Red Sand», una biografía detallada de San Juan de Brito, dedicada originalmente a los jóvenes, pero que también es valiosa para los demás.
    
ORACIÓN
Oh Dios, que confirmaste la invicta constancia de tu Mártir el bienaventurado San Juan por la propagación de la Fe Católica en los indios, concédenos por sus méritos e intercesión, que cuantos nos regocijamos con la memoria de su triunfo, imitemos también su ejemplo en la fe. Por J. C. N. S. Amén.