Reinhold/Reinaldo Nann Kunz, el obispón alemán de Caravelí (Perú) que se “casó” sin haberse laicizado, trató de defender a León XIV Riggitano-Prévost de las acusaciones de adorar a la deidad pagana andina Pachamama en el simposio agustiniano realizado en San Pablo (Brasil) en el año 1995.
El 22 de Marzo, Nann escribió en Religión Digital que Riggitano-Prévost (con el que coincidió en la junta directiva de la Cáritas peruana, siendo Nann presidente y aquél vocal) «no es un idólatra, ni adoraba a la Pachamama».
Sin embargo, Nann admite que «el joven misionero Robert Prévost efectivamente participó en este congreso sobre ecología y teología en 1995 y en el marco de una ceremonia a la Madre Tierra y se arrodilló». Aun así, dice que «no puede ver ninguna adoración a la Pachamama como diosa» ni de parte de Riggitano-Prévost ni de parte de ninguno de los asistentes al evento.
«Vemos un acto interreligioso, donde un representante de la cultura andina hace un pago a la tierra, una ofrenda y un dialogo con la tierra. Otras personas, incluyendo sacerdotes agustinos asisten, a esta ceremonia, que es parte de la cultura andina. […] Respetando a la tierra como un “ser con alma” sigue siendo creatura de Dios. La Pachamama es la tierra o mejor dicho esta alma de la tierra. Por ello podemos hablarle, como lo hablamos a los Santos. Podemos arrodillarnos ante ella como ante los Santos. Siempre cuando la vemos como creatura y no como Diosa», escribió.
Para Nann, «la intención es lo que vale. El gesto de oración no es automáticamente adoración y el gesto de arrodillarse tampoco».
La realidad es que cuando cuando un fiel católico se dirige a un santo, no le atribuye poder propio ni le pide directamente un resultado, sino que le pide su intercesión en tanto que, por sus virtudes, es un alma que goza de la visión de Dios. El santo no es origen de la gracia; es mediador subordinado a Jesucristo, constituido mediador de justicia entre Dios y los hombres (cf. 1.ª Timoteo III, 15). Por eso, toda oración a un santo concluye diciendo: «Por Jesucristo nuestro Señor».
De forma semejante, el culto a las imágenes es relativo por lo que representan, no porque en sí mismas tengan virtud alguna (que Dios les otorgue virtud a algunas imágenes, ya es otro trasunto).
En cuanto al culto a la Pachamama, en cambio, no se da ninguno de esos presupuestos, sin necesidad de una formulación explícita como deidad. Con la sola práctica, ya es declarado que hay culto idólatra, haya o no sacrificios animales y/o humanos, como pretende relativizar el ex-obispón.
También descartó la acusación de que Francisco Bergoglio rindió culto a la Pachamama durante el Sínodo Amazónico como “ridícula”: «Conozco a personas, que han participado allí. Hubo una tela con muchos objetos de adorno en medio del círculo de la celebración. Entre los adornos hubo también plantas, frutas y también unas imágenes estilizadas de madera de una mujer embarazada. Algunos han visto en ella la Virgen María y otros la Pachamama. Todos estos objetos no eran adoradas ni confundidos con ídolos. Simplemente eran adornos».
Como habitualmente hacen los conciliares, Nann atacó a Life Site News y al sedevacantista “Novus Ordo Watch”, que fueron los primeros en denunciar el acto apóstata de Riggitano-Prévost, equiparando a este último con la Fraternidad San Pío X y las clarisas de Belorado (cuyo caso fue morbosamente amplificado por los medios con la connivencia del arzobispón Iceta, mientras pasaban “de agache” el caso del presbítero –identificado como Diego Mingo Cuende– detenido por cargos de pornografía infantil): «¿Y a esta gente creen, para desacreditar al Papa León?».

Buenas noches
ResponderEliminarYo leo esto y solo me viene a la cabeza dos palabras: libaciones y mártires.