El pastor calvinista estadounidense (o “paleo-confederado”, como él mismo se proclama) Douglas James “Doug” Wilson Dodds, de 72 años, propuso que en Estados Unidos se introduzcan “Leyes Penales”, similares a las que se impusieron contra los católicos en la Irlanda ocupada entre los siglos XVII y XIX, informó Catholic Arena vía Twitter.
Durante un programa de pódcast “Blog & Mablog”, Wilson dijo que en su proyecto de un país “cristiano” [= protestante], se prohibirían las “manifestaciones públicas de idolatría”, como las procesiones católicas:
«Permíteme dar dos ejemplos prácticos, ¿vale? Vale. Ah, ¿los musulmanes podrían vivir aquí? Sí pueden. Pero… ¿podrían tener cargos políticos? No. ¿Podrían reunirse con sus parientes y amigos musulmanes para rezarle a Alá? Sí, por supuesto. ¿Podrían tener una mezquita? Sí. ¿Podrían tener un minarete, una torre de oración que permita dar llamados públicos a la oración? No, porque el espacio público pertenece a Cristo, ¿correcto? Somos una nación cristiana, por eso los campanarios estarían bien… las campanas de iglesia, pero eh…, que los musulmanes llamen a oración en un espacio público no estaría bien. Ehm, las campanas de la iglesias católicas estarían bien, pero los desfiles, los desfiles en honor de la Virgen María cargando una imagen de la Virgen María por la calle principal no estarían bien».
Cuando su interlocutor le pregunta: «Entonces…, ¿qué hay con la Eucaristía? ¿Qué pasa con la Eucaristía? ¿Con las procesiones eucarísticas?», Wilson respondió:
«Eso es… eso es algo nuevo… pensaría… diría… probablemente no. Depende de lo que se esté haciendo a su alrededor, cómo se conduce… pero básicamente las manifestaciones públicas de idolatría, lo que el fundamento protestante de la ley considere ser idolatría, no sería permitido. Entonces, no tendrías una procesión hindú con el dios hindú, no tendrías una procesión de la Virgen María…».
Si bien es cierto que uno de los deberes del Estado cristiano es promover la Religión verdadera y proscribir las falsas, de las declaraciones de Wilson (que incluso varios protestantes repudiaron), San Roberto Belarmino dijo en su Tratado sobre el Anticristo, cap. VII:
«El Romano Pontífice no es el Anticristo. Lejos de ello, es bastante contrario a él, dado que el Papa honra y guarda cuidadosamente el Sacrificio que el Anticristo va a remover. Los herejes de este tiempo, aparte de las demás cosas, son precursores del Anticristo puesto que nadie desea más ardientemente abolir de una vez por todas el sacrificio de la Eucaristía que ellos».
***
Hijo de los fallecidos James Irwin “Jim” Douglas Leggat († 2022) y Elizabeth Catherine “Bessie” Dodds Schäfer († 2010) y cofundador de la Confederación de Iglesias Evangélicas Reformadas (CREC), Wilson había predicado a las tropas estadounidenses en el Pentágono el 17 de Febrero de este año a invitación de su discípulo Peter Brian “Pete” Hegseth Haugen, Secretario de Guerra del presidente Donald Trump (los cuales de vivir en la teocracia propuesta por Wilson –bajo los más rígidos principios calvinistas–, habrían sido irremisiblemente condenados a muerte mediante lapidación por adulterio, agresión sexual y asesinato).
Y si es de ídolos que se habla, ¿qué se le deja a los protestantes como Wilson, el embajador Michael Huckabee, la directora de la Oficina de Fe de la Casa Blanca y teleevangelista Paula Michelle Furr Mayo de White-Cain (que lleva tres matrimonios en su haber –igual que su colega el ministro Hegseth–) y los demás pastores que con ella le rezaron a Trump el 5 de Marzo? Protestantes que llevan a procesión sus ídolos que son los comentarios Scofield y al Estado de “Israel”, el nuevo “mesías” de los judíos, así que Douglas Wilson está «PREDICANDO LA MORAL EN CALZONCILLOS»…
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.