Como todos los martes, al salir de Castelgandolfo hacía el Vaticano, León XIV Riggitano-Prévost se encontró con los periodistas. Pero solo respondió la pregunta de Hannah Brockhaus, corresponsal de EWTN en Roma.
Brockhaus le preguntó sobre la condena de 20 años de prisión que le fue impuesta al magnate de medios y activista Jimmy Lai Chee-ying/Lí Zhìyīng (吉米 黎 智英), después de ser declarado culpable de infringir la Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong.
A la pregunta, Riggitano-Prévost (que había saludado el 15 de Octubre próximo pasado a Teresa y Clara, la segunda esposa y la hija del señor Lai respectivamente) dijo: «No puedo comentar al respecto», tras lo cual largó una perorata sobre los periodistas detenidos por su ejercicio profesional y la importancia de la libertad de prensa:
«La Iglesia reconoce en estos testigos —pienso en quienes informan sobre la guerra incluso a costa de su vida— la valentía de quienes defienden la dignidad, la justicia y el derecho de las personas a estar informadas, porque solo las personas informadas pueden tomar decisiones libres. El sufrimiento de estos periodistas encarcelados interpela la conciencia de las naciones y de la comunidad internacional, y nos llama a todos a salvaguardar el preciado don de la libertad de expresión y de prensa».
«Oremos por menos odio y más paz. Y trabajemos por un diálogo auténtico. El odio está aumentando constantemente en el mundo. Debemos tratar de promover el diálogo y encontrar soluciones», añadió.
El Vaticano mantiene una relación servil delicada con el gobierno comunista chino, incluido un “Acuerdo Secreto Provisional” sobre el nombramiento de obispones. Acuerdo que el PCCh siempre irrespeta, y a lo cual se hace la vista gorda. Pero el problema es la FSSPX…
En la última vez que atendió a la prensa saliendo de la villa de Castelgandolfo (23 de Diciembre de 2025), dijo «no tener comentarios» sobre el nombramiento del afeminado pro-sodomita Ronald Aldon “Ron” Hicks Baer como arzobispón de Nueva York.

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