El monasterio benedictino de San Mauricio de Bakonybél (Hungría) cuenta entre sus oblatos (terciarios) con un calvinista: Péter Toókos, quien profesó los votos solemnes el 9 de Octubre de 2016 en medio de un servicio ecuménico de Vísperas y tomó el nombre monástico de Juan.
La profesión se logró mediante un acuerdo entre el supervisor de distrito calvinista de Transdanubia (y actual Presidente pastoral del Sínodo de la Iglesia Reformada de Hungría) József Steinbach y el entonces archiabad de San Martín en el Monte Pannonhalma, Asztrik/Anastasio Várszegi (uno de los fundadores de la revista liberal Szemlélek); mientras que el prior de este último, Cirill Hortobágyi (actual archiabad), creó el marco jurídico para ello, informó el Correo Húngaro in illo témpore.
Cuando Toókos (que estuvo en la comunidad ecuménica de Taizé –fundada por el calvinista Roger Schutz– y conoció la comunidad de Camino Nuevo –un movimiento carismático de espiritualidad ignaciana–, pero se decidió por los benedictinos porque quería un lugar donde pudiera hablar húngaro, comer Túró Rudi –barra de cuajada cubierta de chocolate– y estofado de callos con espinacas) fue entrevistado en 2017, le preguntaron si había pensado en convertirse al catolicismo [conciliar], respondió con las siguientes palabras:
«Siento que las enseñanzas de la Iglesia Reformada son las más afines a las mías. Claro que no es casualidad que viva en una comunidad católica, pero hay enseñanzas que no comparto, prácticas que no sigo. Dos aspectos de la rutina diaria chocan con el dogma reformado. Uno es una frase al final de las Vísperas, una oración por los difuntos [el responso «Que las almas de los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz», N. del T.], que solo escucho. El otro es la antífona mariana al final de las Completas, que tampoco canto, pero estoy presente con los hermanos».
Y en cuanto a la confesión y la comunión, él dice de la primera que, si bien la considera bíblica, «una cosa es confesar [sus] pecados al Señor Dios en [su] interior y otra muy distinta hacerlo delante de alguien». Y sobre la segunda, dice que al no existir intercomunión entre los calvinistas y los católicos (como sí ocurre entre los calvinistas y los luteranos), tiene un permiso del supervisor de distrito calvinista y del archiabad de Pannonhalma, pero solo para “comulgar” en el monasterio (como si la “communicátio in sacris” activa dejase de ser delito en un lugar, tiempo y modo específicos). Cosa que tampoco cuadra, atendiendo a que el hecho de un “oblato protestante” ha sido reiteradamente presentado en la prensa nacional húngara desde entonces, como señala el sitio Ostiarius en su denuncia.
Pero en fin, se trata de la Secta Deuterovaticana que, siguiendo “Unitátis Redintegrátio” y el “Directorio Ecuménico” de 1993 permite y aplaude tales situaciones, por lo que no se les puede pedir coherencia… simplemente, NO LA TIENEN, como TAMPOCO tienen la fe católica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.