En su discurso ante la sedicente “Casa Real Española”, autoridades civiles y el cuerpo diplomático en el Palacio Real de Oriente de España, León XIV Riggitano-Prévost retrató la opresiva ocupación islámica de España (711-1492) como lugar de confrontación, pero también de diálogo y encuentro entre religiones:
«La presencia del islam en la Península ibérica, por ejemplo, constituyó una realidad política, cultural y religiosa de larga duración. Durante ese periodo no sólo hubo confrontación, sino que se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo sobre el sentido de la verdad entre cristianos, musulmanes y judíos. En la escuela de traductores de Alfonso X “el Sabio”, expertos pertenecientes a las tres religiones colaboraron en la traducción del rico patrimonio árabe, griego y hebreo, contribuyendo a la difusión de textos como, entre otros, los de los filósofos Averroes (1126-1198) y Maimónides (1138-1204). En particular, ciudades como Córdoba y Toledo se convirtieron en lugares de mediación entre lenguas, religiones y saberes. Pero esta es la verdad que cuentan las ciudades europeas, su estratificación histórica, el tejido de solidaridad que a lo largo de los siglos ha conformado sus diferencias, transformando los inevitables conflictos en puntos de partida».
En realidad, al-Ándalus era una “edad oscura” comparable a la del Dáesh en sus territorios ocupados. A más de la consabida persecución a los cristianos y judíos (que habían colaborado con la invasión del 711), hay que recordar que bajo la influencia de los faquha (jurisconsultos islámicos), el duque Almanzor incendió la biblioteca califal de Granada en el año 1009 por contener literatura visigoda y obras de filosofía “no ortodoxas” para el islam fundamentalista, y bajo la dominación almohade (1147-1269), las obras de Averroes fueron destruidas (solo sobreviven las traducciones hebrea y latina) y Maimónides fue obligado a partir al exilio, por lo que la imagen de la dominación islámica de España como una “edad dorada” de la cultura y la tolerancia avant la lettre es en realidad pura y dura propaganda creada por la Inglaterra protestante y masónica contra la España católica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.