Refiriéndose a cuando su superior León XIV Riggitano-Prévost visitó la Gran Mezquita de Argel el 13 de Abril de 2026 y dijo que esta era «un espacio divino, sagrado, donde tantas personas vienen a orar para encontrar la presencia del Altísimo, de Dios, en sus vidas», el cardenal curial indio siromalabar Mar George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, explicó hoy al periodista Daniel Beurthe de Ad Vaticanun que «los católicos deben entender los gestos papales en espacios no cristianos, como actos simbólicos de encuentro y diálogo, no como una negación de la unicidad de Cristo o como aprobación de todas las creencias religiosas por igual».
Para más contexto, el fragmento de marras:
DANIEL BEURTHE: Usted acompañó alPapaLeón XIV en su visita a África en abril, incluyendo su encuentro con una mezquita. ¿Qué momentos le parecieron más relevantes para comprender el verdadero potencial, o los límites, del diálogo interreligioso? ¿Y cuál es el significado teológico de que unPapaentre y ore en un lugar religioso no católico?“Card.” Mar GEORGE JACOB KOOVAKAD: Teológicamente, que unPapaentre a orar en espacios no cristianos no se entiende como un acto de relativismo religioso o sincretismo, sino como un gesto de respeto, diálogo, paz y solidaridad humana compartida. El documento Diálogo en la Verdad y la Caridad distingue cuidadosamente entre «orar juntos» y «estar juntos para orar» (§83). Los católicos creen que la auténtica oración cristiana siempre se realiza a través de Cristo y en el Espíritu Santo (§81); por lo tanto, generalmente se evita la oración interreligiosa común que implica una comprensión compartida de Dios.Cuando unPapavisita una mezquita, sinagoga, templo u otro espacio sagrado no cristiano, estos gestos deben interpretarse principalmente como expresiones de apertura, respeto mutuo y el compromiso de la Iglesia con el diálogo interreligioso. Dan testimonio de la dignidad de la búsqueda religiosa presente en la humanidad y fomentan la paz y la fraternidad entre los pueblos. Tras el encuentro en Asís, elPapaJuan Pablo II explicó que, si bien los creyentes de diferentes religiones no pueden orar juntos en el sentido estricto, sí pueden estar presentes mientras otros oran, mostrando reverencia por la sincera búsqueda de Dios por parte de los demás.Así pues, loscatólicosdeben entender los gestospapalesen espacios no cristianos como actos simbólicos de encuentro y diálogo, no como una negación de la singularidad de Cristo ni como una aprobación por igual de todas las creencias religiosas. El documento insiste en que tales ocasiones requieren prudencia y deben evitar cualquier apariencia de relativismo o sincretismo (§83). La presencia delPapaen estos lugares tiene, por lo tanto, un significado pastoral y diplomático: refleja la misión de la Iglesia de fomentar la paz, el entendimiento mutuo y la convivencia respetuosa, manteniéndose fiel a la doctrina cristiana.
Allá el que le crea… San Pedro no visitó nunca el Oráculo de Delfos ni los misterios isíacos, ni San Pío X la Gran Sinagoga de Roma o la iglesia episcopaliana de San Pablo Intramuros. Ni siquiera Pío XII visitó la Gran Mezquita

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.