jueves, 23 de junio de 2011

LAS CUARENTA HORAS DELANTE DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO


Una exposición eucarística de importancia es la que lleva el nombre de las Cuarenta Horas por referirse a las cuarenta horas durante las cuales el cadáver de Jesús estuvo en el sepulcro, según lo que escribe San Agustín:
«Ab hora ergo mortis úsque ad dilúculum resurrectiónis horæ sunt quadragínta, ut et ipsa hora nona connumerétur» [En consecuencia, desde la noche de la muerte de Cristo hasta el amanecer de su resurrección, hay cuarenta horas, contada la de nona]. SAN AGUSTÍN. De Trinitáte, Libro IV, cap. VI, 10.
 
De acuerdo a San Agustín, transcurrieron 40 horas entre la Muerte de Cristo (15:00 del 25 de Marzo/ 33 AD, Viernes Santo) y su Resurrección (07:00 del 27 de Marzo/ 33 AD, Domingo de Pascua)
  
Esta práctica apareció en la primera mitad del 1500. Pero no está excluida la posibilidad de que naciese y se hubiera propagado de la antigua costumbre medieval, por nosotros descrita, de velar en la iglesia, desde el Viernes Santo hasta el nocturno de la noche de Pascua, delante del así llamado sepulcro, donde se colocaban o se sepultaban la cruz y la hostia consagrada. Esta, sin embargo, no era del todo visible, sino que estaba cerrada en la llamada custodia.
  
En el año 1527, en Milán, un fervoroso misionero, Gian Antonio Bellotti, predicando la Cuaresma en la iglesia del Santo Sepulcro, persuadió a los fieles a que permanecieran en oración durante cuarenta horas continuas delante del Santísimo Sacramento con el fin de impetrar de Dios mitigara el azote de la guerra que les oprimía. Y la piadosa práctica quiso que se renovara cuatro veces durante el año: en Pascua, Pentecostés, la Asunción y Navidad. A los dos años fue admitido el rito en la catedral de Milán por obra del dominico español Tomás Nieto, famoso predicador, quien consiguió que en todas las iglesias parroquiales de la metrópoli lombarda se estuviera durante cuarenta horas en oración delante del tabernáculo. El Sacramento no se exponía todavía velado en un ostensorio ni recibía especial obsequio de luces y flores. Del sagrario mural o de la sacristía, donde entonces solía conservarse, era llevado al altar, y permanecía allí hasta la terminación de la oración.
 
Es muy controvertido, sin embargo, cuándo y por obra de quién se comenzó a exponer visiblemente a los fieles en la forma solemne que prevaleció después en todas partes. Hay quien asigna el año 1534, en Milán, como iniciador al barnabita P. Bono de Cremona, compañero de San Antonio M. Zacarías, que instituyó las Cuarenta Horas en Vicenza. Hay quien lo coloca en el año 1537, atribuyendo el mérito al capuchino lombardo P. Giuseppe Piantanida de Fermo, hombre apostólico, que, aprovechando sus misiones, la hizo conocer más tarde en Milán, Pavía, Siena, Arezzo y Gubio. Es cierto de todos modos que fue el último en introducir la feliz novedad de que las Cuarenta Horas, terminando en una iglesia, pasasen inmediatamente a otra, resultando así una oración eucarística ininterrumpida. En el año 1539, la nueva práctica, a instancias del vicario general de Milán, fue reconocida por Paulo III, que le concedió las primeras indulgencias. San Carlos Borromeo en el primer concilio provincial (1565) la confirmaba y la organizaba establemente en Milán.
  
Roma comenzó a practicar las Cuarenta Horas hacia el año 1550 por obra de San Felipe Neri, que lo introdujo como uno de los principalísimos ejercicios de su Cofradía de los Peregrinos, y contribuyó no poco con los cantos con que supo enriquecerla a dar vida a aquellos conciertos musicales sagrados, cuya memoria se perpetúa en los «oratorios» de tantos compositores ilustres. Sin embargo, la organización oficial de las Cuarenta Horas en la Urbe no tuvo lugar hasta el año 1592 con la constitución Graves et diutúrnæ, de Clemente VIII, que decía así:
«Nos hemos decretado el establecer oficialmente en esta ciudad una cadena ininterrumpida de plegarias, por la cual, en diversas iglesias y en determinados días, se celebre la piadosa y saludable devoción de las Cuarenta Horas, de forma que en cada hora del día y de la noche en todo el año suba continuamente al trono de Dios el incienso de la plegaria»
 
San Felipe Neri (fundador del Oratorio) introdujo la piedad de las 40 Horas en Roma
 
En el mismo documento, el pontífice exponía cuál era el fin de tal devoción, es decir, la concordia entre los príncipes cristianos y la paz entre las naciones. Por esto en la Instrúctio Clementína, dada por Clemente XII en 1731, como regla rubrical de las Cuarenta Horas se, prescribía que la misa que se debía cantar en el segundo día fuese la votiva Pro pace.

El orden de las Cuarenta Horas es el siguiente (Fuente: Manual of the Forty Hours’ adoration for the Catholic laity - Manual de las Cuarenta Horas de adoración para el laico Católico. Sociedad Internacional de la Verdad Católica, Brooklyn NY, s. f., págs. 15-46. Con Aprobación Eclesiástica):

DÍA PRIMERO
  1. Misa Solemne en honor al Santísimo Sacramento (Misa de exposición), durante la cual el Sacerdote celebrante, después de recibir la Preciosa Sangre, pone la Sagrada Hostia en la Custodia.
  2. Finalizada esta Misa, el Sacerdote se despoja del manípulo y la casulla, y revestido con la capa pluvial, se acerca al Altar e incensa el Santísimo Sacramento, y comienza la procesión, durante la cual se canta el Pange língua.
  3. Finalizada la procesión, el Santísimo Sacramento es colocado en su trono, y el coro canta el Tantum ergo Sacraméntum (las dos últimas estancias del Pange língua); y al llegar al verso Genitóre, Genitóque, el Sacerdote incensa nuevamente el Santísimo Sacramento.
  4. Acto seguido, se recita o canta la Letanía de los Santos, junto al salmo Deus, in adjutórium meum inténde, los responsos y las oraciones siguientes (seguidas éstas por las Oraciones propias de la Letanía):
    • Colecta del Santísimo Sacramento: Deus, qui nobis sub Sacraménto mirábili passiónis tuæ memóriam reliquísti: tríbue, quǽsumus, ita nos Córporis et Sánguinis tui sacra mystéria venerári; ut redemptiónis tuæ fructum in nobis júgiter sentiámus.
    • Colecta de Santa María (cambia según el tiempo litúrgico):
      • Desde la Domínica I de Adviento hasta el 23 de Diciembre inclusive: Deus, qui de beátæ Maríæ Vírginis útero Verbum tuum, Ángelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti: præsta supplícibus tuis; ut, qui vere eam Genetrícem Dei credimus, ejus apud te intercessiónibus adjuvémur.
      • Desde el 29 de Diciembre hasta el 2 de Febrero inclusive: Deus, qui salútis ætérnæ, beátæ Maríæ virginitáte fœcúnda, humáno géneri prǽmia præstitísti: tríbue, quǽsumus; ut ipsam pro nobis intercédere sentiámus, per quam merúimus auctórem vitæ suscípere, Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum.
      • Per annum: Concéde nos fámulos tuos, quǽsumus, Dómine Deus, perpétua mentis et córporis sanitáte gaudére: et, gloriósa beátæ Maríæ semper Vírginis intercessióne, a præsénti liberári tristítia et ætérna pérfrui lætítia.
DÍA SEGUNDO
  1. Misa votiva Solemne Pro pace, y conmemoración del Santísimo Sacramento (Oración, Secreta y Postcomunión). A menos que el día tenga una fiesta litúrgica de grado mayor (en cuyo caso se celebra la Misa del día), esta Misa votiva se debe ofrecer en un altar lateral con ornamentos morados (No se permite Misa de Réquiem durante las Cuarenta Horas).
DÍA TERCERO
  1. Misa Solemne en honor al Santísimo Sacramento (Misa de reposición).
  2. Finalizada esta Misa, el Sacerdote se despoja del manípulo y la casulla, y revestido con la capa pluvial, comienza inmediatamente la Letanía de los Santos, que proseguirá hasta el responso Dómine, exáudi oratiónem meam.
  3. Acto seguido, incensa el Santísimo Sacramento y toma lugar la procesión, durante la cual se canta el Pange lingua.
  4. Una vez colocado el Santísimo Sacramento en el trono, al final de la procesión, el coro canta el Tantum ergo Sacraméntum, finalizado éste el Sacerdote dice el responso ℣. Panem de Cœlo præstitísti eis. ℟. Omne delectaméntum in se habéntem. Siguen las oraciones y la bendición con el Santísimo Sacramento. Así finalizan las Cuarenta Horas.
 
Las Cuarenta Horas en la forma precisa de su institución, es decir con un turno anual de adoración ininterrumpida de iglesia en iglesia, son posibles solamente en las grandes ciudades, donde existe abundancia de iglesias y de adoradores. Estas se conservan todavía en Roma, Milán y Génova, así como en Liverpool y Westminster.
 
De una forma, sin embargo, esporádica y menos duradera, excluida siempre la adoración nocturna, florecen en muchísimas parroquias de Italia y de otras naciones, en donde fueron generalmente introducidas desde los siglos XVII y XVIII, fijándolas en los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza con la Finalidad particular de oponer una función reparadora a los abusos de carnaval. La iniciativa de este servicio eucarístico partió de Macerata de las Marcas en el 1556. En el carnaval de aquel año, queriéndose representar en el teatro una comedia obscena, dos misioneros jesuitas, para retraer y apartar de allí a la gente más sana del pueblo, concibieron la idea de exponer durante Cuarenta horas el Sacramento con todo lujo de flores y luces como expiación y penitencia. La prueba resultó de maravilla; el pueblo, despertada la fe, no dudó en preferir la iglesia a la escena. El piadoso ejercicio encontró buen ambiente; se extendió rápidamente primero en las casas y colegios de la Compañía, después en las iglesias y en las parroquias, en las que todavía actualmente se celebra como acto de amor y de solemne reparación a Jesús Sacramentado.

Por este ejercicio devoto, se otorgan las siguientes Indulgencias, aplicables también a las Benditas Ánimas del Purgatorio:
  • Indulgencia Plenaria a cuantos, después de confesados y recibida la Comunión, visiten el Santísimo Sacramento durante las Cuarenta Horas y recen seis Padrenuestros, con otras tantas Avemarías y Glorias por las intenciones generales de la Santa Iglesia.
  • Indulgencia de 10 años y otras tantas cuarentenas por cada visita al Santísimo Sacramento durante las Cuarenta Horas hecha con verdadera contrición y firme propósito de acudir a la Confesión (Confirmada por el Papa Pío IX mediante rescripto de la Sagrada Congregación de Indulgencias fechado a 26 de Noviembre de 1876)
  • Durante el tiempo de exposición, todos los altares de la iglesia donde se realicen las Cuarenta Horas son Privilegiados -se otorga Indulgencia Plenaria al alma por el cual el Sacerdote celebre la Misa- (Papa Pío VII, Rescripto del 10 de Mayo de 1807. Confirmado por el Papa León XIII mediante rescripto de la Sagrada Congregación de Indulgencias fechado a 8 de Diciembre de 1897, donde se realicen las Cuarenta Horas al modo romano).

miércoles, 22 de junio de 2011

LA MASONERÍA VATICANA Y EL PAPA

Conferencia de Monseñor Lefevbre dada a la Asociación San Pío V en febrero de 1976, cuya grabación fue confiada  al Padre Guépin - Cortesía del Padre Basilio Méramo
  
Yo estoy convencido de que esto se va a descubrir cada vez más; que hay dentro del Vaticano una logia masónica, ni más ni menos. Eso se va a descubrir tarde o temprano: se publicarán los nombres, su pertenencia masónica y sus grados; no puede ser posible de otro modo. Ellos hacen muy bien el trabajo en las logias como para que no sean, por lo menos, el soporte de éstas. ¡Esto no puede ser posible!

     
La Masonería tiene en sus planes infiltrar la Iglesia católica para destruirla (y lo está llevando a cabo)
   
Podemos ver que esto sucede en todos los ámbitos. No puede ser posible que el Papa inspirado y sostenido por el Espíritu Santo y por las palabras de Nuestro Señor Jesucristo pueda hacer una cosa semejante. ¡Esto no es posible, es incompatible!

Esta destrucción de la Iglesia, esta destrucción del Reino Social de Nuestro Señor Jesucristo, esta destrucción de la Fe Católica, está presente en todos los ámbitos: en los catecismos, en las universidades, en las escuelas católicas, en las congregaciones religiosas, en los seminarios, por todas partes por donde se mire. Se trata de la destrucción sistemática de toda la Iglesia, buscada por las reformas que han seguido al Concilio Vaticano II; porque es este Concilio el que ha permitido hacer estas reformas, son ellos quienes han hecho las reformas, es el Concilio Vaticano II en términos inequívocos el que ha permitido lanzarse a hacer reformas. Esto es lo que han querido, y el Vaticano II ha sido el trampolín que ha permitido todo eso.
   
El Vaticano II es el causante de la Apostasía que actualmente invade el seno de la Iglesia Católica
    
Entonces puede decirse, en efecto, que no es posible que un Papa pueda hacer algo así, y que en consecuencia quien lo haga no es Papa. Es un razonamiento. No digo que eso sea cierto. Yo planteo varias hipótesis y ésta puede ser una hipótesis válida. Puede ser que sea descubierta, no lo sé. En mi opinión esto no es claro aún. ¿Y si algún día se descubriera? Estas son cosas que no son imposibles. Ya ha habido apariciones que lo han dicho, apariciones reconocidas por la Santa Sede: Fátima, La Salette, que decían que el demonio subiría a lo más alto de la Iglesia; si es la cima, no lo sé. Si sube hasta allí, o si va hasta el Papa o hasta aquel que se dice Papa, no lo sé; pero no es una cosa imposible. Los teólogos han estudiado el problema para saber si es posible que un Papa sea hereje y pueda ser excomulgado, y en consecuencia, todos sus actos fueran declarados ilegítimos e inválidos.
   
Nuestra Señora advirtió que Roma APOSTATARÍA DEL DOGMA DE LA FE, CONVIRTIÉNDOSE EN LA SEDE DEL ANTICRISTO
   
Si, hipotéticamente, no lo sé, se descubre que el Papa está inscrito en una logia masónica antes de su elección, él estaría excomulgado y su elección sería inválida. Él no podría ser Papa y nosotros tendríamos un Papa que no es Papa. Esto es posible. No digo que eso sea así, pero en la situación en la que estamos uno busca soluciones. Nos encontramos frente a un problema casi sin solución; quiero decir desde el punto de vista teológico. Entonces buscamos soluciones.
   
Se quieren destruir todos los Estados Católicos, no se quiere más el Reino de Nuestro Señor, y que la Iglesia se preste a todas estas operaciones gigantescas y demoníacas es incomprensible, es algo realmente horroroso, espantoso.
    
Es absolutamente inconcebible que los líderes de la Iglesia colaboren con los enemigos del Reino de Dios (Benedicto XVI saluda a Ban Ki-mooon, Secretario General de la ONU)
   

Como consecuencia de todo esto, tengo la convicción absoluta de que son las ideas masónicas las que han entrado al interior de la Iglesia durante el Concilio. El Concilio ha sido equívoco. Ellos han cubierto todo muy bien. Podemos ver que hay textos que son muy fuertes. Podemos ver en Gaudium et Spes cosas que son absolutamente insensatas; por ejemplo, la independencia de la cultura profana. Hay todo un capítulo de la cultura en Gaudium et Spes que dice que la cultura profana es independiente de la religión. De nuevo el Reino de Nuestro Señor no se extiende a la cultura, el hombre puede liberarse de la ley moral cuando hace arte o cosas semejantes; es la liberación, siempre la liberación de Nuestro Señor Jesucristo, y esto se ha aplicado a todo.
   
Cuando el Cardenal Suenens dijo en una reunión con 150 teólogos que el Concilio es el 1789 de la Iglesia, eso es un síntoma, ¡es claro!
   
 
A la manera en que en 1789 se subvirtió el Orden Natural de la sociedad, entre 1962 y 1965 (los años que duraron las sesiones del CV2) se cambió el Orden de la Iglesia
   
Yo sufro cuando veo sacerdotes amigos nuestros que son muy educados y amables diciendo que no hablen mal del Concilio; de las reformas, de las interpretaciones, de lo que quieran, pero no del Concilio. ¡Por favor! Es en nombre del Concilio que hacen las reformas, todas las reformas son públicas. Cuando hablan de la reforma de la misa, cuando hablan de la reforma de la liturgia en nombre de tal o cual constitución o declaración, cuando la transforman en política, lo hacen en nombre de la libertad religiosa. No hay ninguna duda para ellos. Puede ser que no para todos.
   
Es el Concilio el que ha querido todas esas cosas. Son ellos los que han hecho el Concilio. Son ellos los que lo han controlado. ¿Cómo puede pensarse que se publique en todas partes -ya se ha visto en algunas revistas de Alemania e Italia- el pedigree masónico del Cardenal Lienart? En la revista “Chiesa Viva”, revista muy moderada, uno diría de pensamiento católico, se han publicado fotos en Roma mostrando su pertenencia a los diferentes grados, su paso de un grado a otro, las logias a las cuales ha pertenecido. He aquí un hombre que ha dirigido prácticamente el grupo liberal del Concilio y que ha dominado el Concilio. Y estos eran los amigos del Santo Padre, hay que decir las cosas como son.
   
La revista Chiesa Viva ha denunciado desde el comienzo a la masonería y sus planes para destruir a la Iglesia (Portada de la edición 413, ¡Nuestra Señora condena la Masonería!, Febrero de 2009)
   
Los Cardenales Liénart, Frings, Alfrink, Suenens, eran los amigos del Santo Padre. El Cardenal Döpfner fue quien los nombró moderadores del Concilio, no se puede decir lo contrario. Si el Santo Padre lo lamenta o no, no lo sé, yo no estoy en su puesto, pero en todo caso es un hecho que esos eran los amigos del Santo Padre y nosotros hemos sido unos rechazados del Concilio; se puede decir, nosotros que hemos defendido la tradición, los 250 que defendían la tradición, nos hemos quedado prácticamente huérfanos, nunca tuvimos voz delante del Santo Padre.
   
El Cardenal Larraona ha hecho toda una carta que yo tengo y que quisiera publicar pronto con la respuesta del Santo Padre en el momento del Concilio, acerca de su punto de vista sobre la colegialidad, mostrando el peligro de la colegialidad, que es una democratización del episcopado evidentemente muy peligrosa. El Santo Padre ha respondido: “yo no comprendo, no sé lo que quiere decir con eso, en fin y a pesar de todo, la mayoría del episcopado está a favor. ¿Qué significa esto? ¡Esto es espantoso!
   
El Cardenal Larraona fue perseguido por el Santo Padre y murió de tristeza, perseguido como el Cardenal Ottaviani, que fue retirado y debe estar muriendo de tristeza con todo lo que está pasando. Igualmente el Cardenal Palazzini, que fue nombrado también para alejarlo de la congregación del clero.
   
Todos aquellos que son tradicionalistas son separados de sus funciones, y desafortunadamente tengo que decir que hay cardenales amigos que me dicen: “Espere, calle, esto va a cambiar. ¿Por qué debe usted manifestar su desaprobación si en este instante usted está detrás de su escritorio?; no es difícil esperar dos o tres años y después esto cambiará. Usted está tranquilamente en su despacho de Presidente de la firma apostólica”. Y mientras tanto un millón de almas se pierde, las almas van al infierno a causa de este abandono de los Cardenales y Obispos, incluso de los tradicionalistas que no dicen nada; como Monseñor Graber, que me ha escrito hace quince días diciéndome: “Monseñor, por favor acepte el Nuevo Ordo, se lo pido, no se resista, es muy grave, usted mismo se está colocando fuera de la Iglesia”. Yo le respondí diciendo: “Si yo juzgo según sus palabras que me piden silencio, usted que es mucho más severo que yo respecto del Concilio, usted que habla de influencias masónicas en el Concilio (yo jamás hablé de esto, sólo hasta ahora porque comienzan a descubrirse las cosas); ¿cómo puede usted hablar de aceptar las reformas del Concilio que usted mismo dice están influidas por la masonería?”. ¡Es inaudito!
   
Los amigos de siempre me piden someterme, ir a ver al Santo Padre y decir que yo acepto todo, ir a la tumba de San Pedro a hacer una oración y que entonces ya veré cómo todo se arregla. Como me ha dicho monseñor Benelli: “Monseñor, usted firma y dice que se ha equivocado y que usted acepta todas las reformas postconciliares, que usted acepta todas las directivas de Roma, que usted acepta la nueva misa-entonces el puso en mis manos un misal del Novus Ordo-y que usted acepta llevar consigo a todos los adeptos que lo siguen”, a lo que yo le respondí que yo no tengo adeptos, ellos no me siguen, ellos están en la misma situación que yo. Ellos encuentran una situación intolerable en la iglesia, situación que es inaceptable. Nosotros no vamos a perder la fe, no vamos a volvernos protestantes.
    
Entonces todo el mundo reacciona. Evidentemente ellos encuentran un obispo, un seminario, algo así como un faro en el camino. La gente que piensa un poco como nosotros se reagrupa en Ecône, que se ha vuelto un signo. Pero no soy yo que los ha hecho pensar así, ellos son lo suficientemente inteligentes para saber que no pueden someterse a lo que pasa actualmente en la Iglesia.
   
Marcel Lefebvre y Antonio de Castro-Mayer hicieron todo lo que estuvo en sus manos para reagrupar a la Resistencia Católica dispersa 
  
Nosotros vemos que lo que nos viene de Roma actualmente está envenenado, que pasa algo grave y que quieren reducir nuestras almas a la nada y perdernos; nosotros no lo queremos, no queremos una religión universal, no queremos una religión sincrética, no queremos una religión mitad masónica y mitad sentimental que uniría a todos los hombres de todas las religiones, no lo queremos a ningún precio.

martes, 21 de junio de 2011

FRANCO, FRANCO, FRANCO

Desde La Comedia Humana (en serio)

   
Me da igual si se trata de una obsesión personal de nuestro mezquino presidente del gobierno, cuyo nombre prefiero no mentar para evitar las nauseas, me importa un pito si es fruto de la ilimitada estupidez de la pandilla de guarras y sinvergüenzas a los que reparte ministerios, secretarías de estado o lo que le pete, me resbala si se trata o no de una maniobra para distraer eso que llaman la opinión pública, como si a tenor de los resultados electorales pudiese afirmarse que el “público” tiene opinión, y por supuesto no me inmuta la tibieza culpable de los burgueses conservadores o liberales.

Estoy más que harto de escuchar sandeces sobre Francisco Franco y la fatídica segunda república española.

En política, como en todo lo demás, soy antes que nada católico, sencillamente porque es lo único serio que se puede ser en este mundo, a poco que uno se informe.

Aunque me considere de pensamiento carlista, o tradicionalista, o como lo quieran ustedes llamar, y en consecuencia defienda para mi amada España el restablecimiento de sus instituciones históricas, desde la Monarquía Católica Tradicional hasta las Cortes de sus Reinos y sus Fueros, pasando por los gremios y el resto de asociaciones sociales auténticas, y a pesar de que el Generalísimo Franco decidiese otorgar la sucesión en la Jefatura del Estado a Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, hijo, nieto y bisnieto de quién es, a pesar de todo, sé que en el periodo que va del 1 de abril de 1936 al 20 de noviembre de 1975, España gozó del mejor gobierno y la mayor mejora de sus condiciones de vida que nadie hubiera podido imaginar.

Y cuando me refiero a Francisco Franco, y eso hace que los que me escuchan suelan poner los ojos como platos, coloquialmente digo simplemente “el Caudillo”, cuando no Caudillo de España por la Gracia de Dios.

El régimen del 18 de julio fue una bendición divina para nuestra Patria, reinstauró un Estado Español Confesional Católico, la máxima aspiración de los patriotas cabales, nos devolvió el orgullo de ser españoles, y sobre todo nos regaló la paz, en todos los sentidos.

Francisco Franco (con todo y la dinastía isabelina), logró rescatar la Unidad, la Catolicidad, la Grandeza y la Libertad para España

Si, claro que soy franquista, no veo porque no habría de serlo. Si a alguien le parece que no se puede ser franquista y requeté, es su problema. Pero yo sé que de no ser por el Alzamiento Nacional del 18 de julio de 1936 y la Cruzada de Liberación Nacional, España y los españoles hubiesen sufrido durante años interminables la barbarie marxista, como en Rusia. Y me importa un rábano lo que me cuenten los mamarrachos que escriben en los periódicos, publican libelos, hablan por la radio o salen en la tele, sin formación alguna, ni fundamento conocido. La segunda república fue un régimen ilegítimo desde su nacimiento, que sumió a la Patria en el caos, el crimen y la barbarie. Negarlo es estar ciego, o ser un mentiroso.

Tras su muerte por edad y enfermedad, sus enemigos, que como él mismo aclaró en su testamento no son otros que los que lo son de España, han osado destruir sus estatuas, símbolos, recuerdos y homenajes, e incluso han retirado su nombre de El Ferrol del Caudillo. Ahora sacarán pérfidamente sus restos de la Basílica del Valle de los Caídos, y luego transformarán el sagrado recinto en una mamarrachada más de las suyas. Pero no podrán arrancar de nuestros corazones agradecidos, a aquel que fue el general más joven de Europa, el héroe de África, el fundador de la Academia General Militar, el salvador indiscutible de la Patria y su fiel servidor y custodio hasta la muerte.

Que alguien, de hecho muchos, tengan la desfachatez de atreverse a comparar el gobierno de Don Francisco Franco Bahamonde, con esto que sufrimos hoy, tiene bemoles. Y yo, me parece que se ha notado, estoy más que harto.

sábado, 18 de junio de 2011

LA EUCARISTÍA, LA BIBLIA Y LOS PROTESTANTES

Desde Crónica del Fin de los Tiempos

Lo que hoy llamamos Misa o Eucaristía, en la Biblia se llama la fracción del pan (Hechos 2, 42; 20, 7, 12;). San Pablo dice: "Yo recibí del Señor lo mismo que transmití a vosotros": que el Señor Jesús, la noche que iba a ser entregado, tomó pan, y habiendo dado gracias, lo partió y dijo: "Este es mi Cuerpo, que se da por vosotros; haced esto en memoria mía". Asimismo tomó el cáliz, después de haber cenado diciendo: "Éste cáliz, es el Nuevo Testamento en mi Sangre; haced esto, cuantas veces beberéis, en memoria mía" (I Cor 2, 23-25). Lo que Nuestro Señor mandó, los Apóstoles lo hicieron y lo transmitieron a la Iglesia. La Iglesia Católica recibió y siempre afirmó que la Eucaristía, o sea, el pan consagrado en la Misa es el Cuerpo, Alma, Sangre y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo. Si no fuera así ¿porqué entonces San Pablo dice: "El que comiere el pan y bebiere el cáliz del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor; porque el que come y bebe, no haciendo distinción del Cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación" (I Cor 11, 27)?

El Santo Sacrificio de la Misa es la institución más antigua y solemne de la Iglesia Católica (pues fue instituida por NADIE MÁS QUE EL MISMO SEÑOR JESÚS) 
  
En el año 1521 después de Cristo, un mal sacerdote, Martín Lutero, fabricó la herejía protestante para negar la Eucaristía. Todas las sectas actuales (Mormones, Testigos de Jehová, los "supuestos" Cristianos, La "Luz del Mundo"), son invenciones de los siglos XIX y XX. Hacen decir a la Biblia lo que ellos quieren. Pero, Cristo habiendo previsto que el demonio mediante la Biblia robada y adulterada engañaría a los hombres, encargó a los Apóstoles y sus sucesores (Papa y Obispos) para explicarnos correctamente la Biblia y defenderla. 
 

El diablo, a través del heresiarca Martín Lutero (y todos los que le siguieron), al negar el Santo Sacrificio de la Misa, falsificaron la enseñanza de la Biblia

La Iglesia que recibió la fe de viva voz, desde hace 2000 años afirma que la Eucaristía es Cristo presente entre nosotros para alimentarnos, aconsejarnos y fortalecernos. Nuestro Señor dijo: "En verdad os digo: si no comiereis la carne del hijo del hombre y no bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi Carne y bebe mi Sangre, en Mí permanece y Yo en él" (San Juan 6, 49- 57)

En la Sagrada Eucaristía, Jesús ofrece Su Cuerpo y Sangre como alimento espiritual para los creyentes

Es curioso: los protestantes que pretenden tomar la Biblia al pie de la letra rechazan estas afirmaciones tan claras de Cristo. Seleccionan lo que les gusta y rechazan lo demás. San Pablo nos dice: "Pero aún cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo, si posible fuese, os predique un Evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema. Os lo he dicho ya, y os lo repito: Cualquiera que os anuncie un Evangelio diferente del que habéis recibido, sea anatema" (Gal. 1, 8-9).

Por anunciar un Evangelio diferente y seguir iglesias fundadas por hombres, los protestantes se privan de la Eucaristía que es Cristo vivo entre nosotros. Toda iglesia que se fundó después de la muerte de los Apóstoles es necesariamente humana, falsa, ilegítima, fundadas por falsos profetas que robaron la Biblia a la única Iglesia encargada de predicarla e interpretarla. El hecho de seguir a las sectas protestantes es equivocarse de camino, es repudiar la herencia del Cristo verdadero. Los protestantes no tienen nada: ni sacerdocio, ni Cuerpo de Cristo, ni sacrificio, ni perdón de los pecados, ni legitimidad, ni Biblia verdadera, ni jefes legítimos. Tienen un libro robado, pero sellado al cual no entienden nada (Lucas 24, 45). Se alimentan de la cáscara, nunca llegan a la médula.

martes, 14 de junio de 2011

¿TAN PROFANADO HA QUEDADO EL SANTO SACRIFICIO?

Lamentablemente, desde Colombia nos llega esta noticia que muestra el odio que se tiene a Jesús Sacramentado.

Así quedaron las Hostias consagradas luego de tan barbárico sacrilegio

El sacerdote Rodrigo Hurtado, párroco del templo San Isidro al que pertenece la capilla Cristo Salvador, del barrio Los Cámbulos de Dosquebradas (Colombia), denunció una acto sacrílego que se presentó en esta última capilla, en la madrugada del lunes.

Según la denuncia, desconocidos ingresaron al templo, hurtaron elementos avaluados en dos millones de pesos, además de dinero producto de la colecta de la capilla y a esto se suma que los delincuentes abrieron el Sagrario, sacaron las hostias y las derramaron en el piso; posteriormente les rociaron cerveza y las pisotearon.

Cabe destacar que hace cuatro años, esa misma capilla había sido blanco de otro acto sacrílego, cuando desconocidos quebraron las manos de una imagen de la Virgen María y hurtaron elementos de la capilla.

La Diócesis de Pereira ordenó el cierre del templo y retirar el Santísimo así como la excomunión para los responsables del hecho. La normalidad retornará a la capilla de Cristo Salvador sólo dentro de un mes cuando se realice un acto de desagravio, como lo ordena la justicia canónica.

INSISTIMOS EN EL DEBER DE REPARAR POR LAS MÚLTIPLES PROFANACIONES QUE SE COMETEN CONTRA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR.

"Debéis tener en claro que el Santo Sacrificio de la Misa será cesado pronto, mi Hijo os aniquilará por vuestros muchos sacrilegios. REPARAD, REPARAD, REPARAD ahora que estáis a tiempo." (Palabras de Nuestra Señora, Madre y Adoratriz Perpetua de Jesús Sacramentado al mundo)

LOS LÍMITES HUMANOS COMENTARIOS AL ELEISON CCIV DE MONS. RICHARD WILLIAMSON


El descubrimiento a principios de Abril, después de una búsqueda de dos años, de los restos del Airbus de Air France que se desplomó en medio del Atlántico el 1 de Junio del 2009, y la recuperación subsecuente de los sistemas de grabación de la aeronave mejor conocidos como "cajas negras", han lanzado una luz inquietante acerca del desastre, bastante misterioso hasta ahora. ¡Qué drama! Parece que el Airbus 330-200 entró en perdida a una altitud de 11,500 metros y enseguida, por un espacio de tres minutos y medio, cayó vertiginosamente hasta estrellarse contra el océano, ocasionando que instantáneamente las 228 almas a bordo se presentaran ante el tribunal de Dios.

El problema inicial para el vuelo AF 447 pudo bien ser el terrible tiempo nocturno presente muy por encima del océano, a dos horas de Río de Janeiro en Brasil, en su travesía a París. Las conclusiones que se desprenden de la evidencia arrojada por las cajas negras aún no son definitivas, pero el siguiente problema pudo haber sido que los indicadores de la velocidad de la aeronave, información que se obtuvo de ductos externos, arrojaron falsas mediciones a los pilotos. Cuando la aeronave comenzó a entrar en pérdida, en lugar de posicionar la nariz hacia abajo para recuperar la velocidad que era necesaria para que el avión volviera a volar, parece que los pilotos aceleraron los motores, que es otra manera normal de salir de una situación de pérdida, pero también colocaron la nariz de la aeronave hacia arriba. Más avisos automáticos de pérdida se generaron hasta que el avión entró en pérdida definitiva, y una vez que empezó a caer parece que los pilotos no pudieron hacer ya nada para prevenir el desastre.

¿Era su intención subir más arriba de la tormenta en lugar de precipitarse abajo en ella? ¿Dependían demasiado de sus indicadores electrónicos, aparentemente más y más dominantes en las cabinas de mando de los aviones? ¿Acaso entraron en pánico? (¡Completamente comprensible si de hecho sucedió así !) Se esperan los resultados finales de la investigación de Air France en cuanto a la causa raíz de la colisión, pero tenemos la certidumbre de algunas cosas en conexión con esto. 

Cualquiera de nosotros puede morir en cualquier momento, por una variedad de razones o causas. ¿Tendremos en ese momento el tiempo, la gracia y la lucidez mental para hacer un acto de contrición suficiente para salvar nuestras almas? El temor de una muerte inminente puede borrar de nuestra mente todo ante la urgencia instintiva de supervivencia. Hoy en día millones de pasajeros internacionales son trasladados sin riesgo sobre los océanos por nuestras brillantes maquinas voladoras, pero estas son cosas fragilísimas cuando se comparan a las fuerzas de la naturaleza. "¡Alto! " dijo la tormenta, "no son los maestros de los elementos como ustedes piensan". Y los pasajeros y la tripulación, llamados violentamente a retornar a la realidad después del confort de sus películas durante el vuelo y sus comidas en los asientos, seguramente fueron arrebatados en pánico durante la mayoría de los 210 segundos que precedieron a la zambullida a su muerte, una vez que la ley de gravedad de la naturaleza se apoderó de la maquina a pesar de todo el ingenio del hombre desarrollado para volar.

Aún después de 672 días en el fondo del mar, las cajas negras funcionaron perfectamente y ahora están arrojando sus secretos de los últimos minutos del vuelo AF 447. ¡Ingeniosa idea! ¡Ingenioso diseño! Pero ¿cuántas almas a bordo de esa extraordinaria máquina estaban preparadas para ingresar a la eternidad ? Y ¿cuántas más podrían haberlo estado si tan solo los hombres le dedicaran a la salvación de sus almas una pequeña parte de la inteligencia y esfuerzo que bien usan para construir sus máquinas materiales?

Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores para que ni la distracción ni el pánico nos prevengan de poner y mantener nuestras almas en orden, "ahora y en la hora de nuestra muerte."


Kyrie eleison.

domingo, 12 de junio de 2011

PNETECOSTÉS: LA VENIDA DEL DIVINO ESPÍRITU SANTO

Pentecostés


Exposición dogmática

Pascua y Pentecostés, con los 50 días intermedios, se consideraban como una sola fiesta continuada a que llamaban Cincuentenario1. Primero se celebraba el triunfo de Cristo; luego su entrada en la gloria, y por fin, en el día 50, el aniversario del nacimiento de la Iglesia. La Resurrección, la Ascensión y Pentecostés pertenecen al misterio pascual. «Pascua ha sido el comienzo de la gracia. Pentecostés su coronación» «Espíritu vivificador». Mas para eso debe tomar primero posesión del reino que se ha conquistado: «El Espíritu Santo no había sido dado porque Jesús aún no había sido glorificado». dice S. Agustín, pues en ella consuma el Espíritu Santo la obra por Cristo realizada. La Ascensión, puesta en el centro del tríptico pascual, sirve de lazo de unión a esas otras dos fiestas. Cristo, por virtud de su Resurrección, nos ha devuelto el derecho a la vida divina, y en Pentecostés nos lo aplica, comunicándonos el

Y en efecto, la Ascensión del Salvador es el reconocimiento oficial de sus títulos de victoria, y constituye para su humanidad como la coronación de toda su obra redentora, y para la Iglesia el principio de su existencia y de su santidad. «La Ascensión, escribe Dom Guéranger, es el intermedio entre Pascua y Pentecostés. Por una parte consuma la Pascua, colocando al hombre-Dios vencedor de la muerte y jefe de sus fieles a la diestra del Padre; y por otra, determina la misión del Espíritu Santo a la tierra». «Nuestro hermoso misterio de la Ascensión es como el deslinde de los dos reinos divinos acá abajo; del reino visible del Hijo de Dios y del reino visible del Espíritu Santo».

Jesús dijo a sus Apóstoles: «Si Yo no me voy, el Paráclito no vendrá a vosotros; mas si me voy, Yo os le enviaré». El Verbo encarnado ha concluido ya su misión entre los hombres, y ahora va a inaugurar la suya el Espíritu Santo; porque Dios Padre no nos ha enviado solamente a su Hijo encarnado para reducirnos a su amistad, sino que también ha enviado al Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo, y que apareció en este mundo bajo los signos visibles de lenguas de fuego y de un impetuoso viento. Vino al mundo para obrar nuestra santificación. «El Padre, dice S. Atanasio, lo hace todo por el Verbo en el Espíritu Santo»; y por eso, cuando el poder de Dios Padre se nos manifestó en la creación del mundo, leemos en el Génesis que el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas, para prestarlas fecundidad (Bendición de la Pila).

Toda la obra de la salvación, y la santificación de las almas, se opera por la virtud del Espíritu Santo. Él fue asimismo quien habló por boca de los Profetas, y su virtud cubrió con su sombra a la Virgen María, para hacerla Madre de Jesús. Él es, por fin, el que en figura de paloma bajó sobre Cristo al ser bautizado; Él quien le condujo al desierto y le guió en toda su vida de apostolado.

Pero sobre todo ese Espíritu de santidad inaugura el imperio que en las almas va a ejercer el día de Pentecostés, al llenar a los Apóstoles de fortaleza y de luces sobrenaturales. En este Espíritu es bautizada la Iglesia en el Cenáculo, y su soplo vivificador viene a dar vida al cuerpo místico de Cristo, organizado por Jesús después de su Resurrección. Por eso había dicho el Salvador a sus discípulos al soplar sobre ellos: «Recibid el Espíritu Santo.»

Y esto mismo siguen haciendo los sacerdotes cuando administran el Bautismo2.

Este aniversario de la promulgación de la Ley mosaica sobre Sinaí venía a ser también para los cristianos el aniversario de la institución de la Ley nueva, en que se nos da «no ya el Espíritu de siervos, sino el de hijos adoptivos, el cual nos permite llamar a Dios Padre nuestro».

Pentecostés celebra no sólo el advenimiento del Espíritu Santo, sino también la entrada de la Iglesia en el mundo divino3, porque, como dice San Pablo, «por Cristo tenemos entrada en el Espíritu para el Padre».

Esta festividad nos recuerda nuestra divinización en el Espíritu Santo. Así como la vida corporal proviene de la unión del cuerpo con el alma, así la vida del alma resulta de la unión del alma con el Espíritu de Dios por la gracia santificante (S. Ireneo y Clemente Alejandrino). «El hombre recibe la gracia por el Espíritu Santo», escribe Santo Tomás4.

La gracia es la sobrenaturalización de todo nuestro ser y «cierta participación de la divinidad en la criatura racional» (id.). «Cristo se difunde en el alma por el Espíritu Santo»5, el cual tiene por misión consumar la formación de los Apóstoles y de la Iglesia. «Él os enseñará todas las cosas y os recordará todo cuanto Yo os llevo dicho».

De Él dimanará esa maravillosa fuerza doctrinal y mística, que en todos los siglos se echa de ver, y que estaba personificada en el Cenáculo por Pedro y por María.

El Espíritu Santo que inspiró a los Sagrados Escritores (Pet. 1, 21) garantiza también al Papa y a los Obispos agrupados en torno suyo el carisma de la infalibilidad doctrinal, mediante el cual podrá la Iglesia docente continuar la misión de Jesús, y Él es quien presta eficacia a los Sacramentos por Cristo instituidos. El Espíritu Santo suscita también fuera de la jerarquía almas fieles, que, como la Virgen María, se prestan con docilidad a su acción santificadora. Y esa santidad, triunfo del amor divino en los corazones, se atribuye precisamente a la tercera persona de la Santísima Trinidad, que es el amor personal del Padre y del Hijo. La voluntad, en efecto, es santa cuando sólo quiere el bien; de ahí que el Espíritu, que procede eternamente de la divina voluntad identificada con el bien, sea llamado Santo. Fundiendo nuestro querer con el de Dios, nos va poco a poco haciendo Santos.

Por eso el Credo, después de hablar del Espíritu Santo, menciona a la Iglesia santa, la Comunión de los Santos y la Resurrección de la carne que es fruto de la Santidad y su manifestación en nuestros cuerpos y, por fin, la vida eterna, o sea, la plenitud de la santidad en nuestras almas.

El torrente de vida divina invade como nunca nuestros corazones en estas fiestas de Pentecostés, que nos recuerdan la toma de posesión de la Iglesia por el Espíritu Santo, y que cada año van estableciendo de un modo más cumplido el reino de Dios en nuestras almas.

Exposición histórica
Jesús, antes de subir a los cielos, había encargado a sus Apóstoles no se alejasen de Jerusalén, sino que esperasen allí la promesa del Padre, o sea, la efusión del Espíritu Santo.

De ahí que al volver los 120 discípulos del monte de los Olivos, «recluidos en el Cenáculo, perseveraron todos juntos en oración con las mujeres y María la Madre de Jesús».

Después de esta novena, la más solemne de todas, tuyo lugar el suceso milagroso que coincidió por especial providencia el día mismo de la Pentecostés Judía, para la cual hallábanse reunidos en Jerusalén millares de Judíos nacionales y extranjeros que afluían a celebrar «ese día muy grande y santísimo» (Lev. 23, 21), aniversario de la promulgación de la Ley sobre el Sinaí; por donde muchos de ellos fueron testigos de la bajada del Espíritu Santo.

Eran como las nueve de la mañana, cuando «de repente sobrevino un estruendo del cielo como de un recio vendaval. Y se les aparecieron lenguas repartidas como de fuego que reposaron sobre cada uno de ellos. Y viéronse todos llenos del Espíritu Santo, comenzando a hablar en otras lenguas, a impulsos del Espíritu Santo».

«Revestida así la Iglesia por la virtud de lo alto», comienza ya en Jerusalén la empresa de evangelización que Jesús le encomendara. Pedro, cabeza del Apostolado, empieza por hablar a la multitud y, convertido ya en «pescador de hombres», la primera vez que echa las redes da casi tres mil neófitos a la Iglesia naciente.

Esas lenguas de fuego simbolizan la ley de amor, que será propagada por el don de lenguas, y que, al encender los corazones, los alumbrará y purificará.

Los días que siguieron, reúnense los Doce Apóstoles en el Templo, en el pórtico de Salomón, y, a imitación del divino Maestro, predican el Evangelio y sanan enfermos, «creciendo pronto el número de varones y de mujeres que creyeron en el Señor»6. Luego, desparramándose los Apóstoles por Judea, anunciaron a Cristo y llevaron el Espíritu Santo a los Samaritanos7 y en seguida a los Gentiles8.

Exposición litúrgica
El día cincuenta después de bajar el Ángel Exterminador y del paso del mar Rojo, acampaba el pueblo Hebreo a la falda del Sinaí, y Dios le daba solemnemente su Ley. Por donde las fiestas de Pascua y de Pentecostés, que recuerdan ese doble acontecimiento, eran las más importantes de todo el año. 

Seiscientos años después se señalaba la fiesta Pascual por la Muerte y la Resurrección de Cristo y la de Pentecostés por la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles. 

Entrambas pasaron a ser cristianas siendo las más antiguas de todo el Ciclo litúrgico, que a ellas debe su origen. Se las llama Pascua blanca y Pascua roja.

Pentecostés es la fiesta más grande del año después de Resurrección. De ahí que tenga vigilia y octava privilegiada. En ella se leen los Actos de los Apóstoles, porque es la época de la fundación de la Iglesia que en ellos vemos historiada.

En la misa del día de Pentecostés y en la de su Octava, la Antigua Ley y la Nueva, las Escrituras y la Tradición, los Profetas, los Apóstoles y los Padres de la Iglesia hacen eco a la palabra del Maestro en el Evangelio. Todas esas partes se vienen a juntar como se juntan las piedrecitas de un vistoso mosaico, presentando ante los ojos del alma un bellísimo cuadro, que sintetiza la acción del Espíritu Santo en el mundo a través de los siglos.

Y para poner todavía más de resalto esa obra primorosa, la liturgia la encuadra en medio del aparato externo de sus sagradas ceremonias y simbólicos ritos.

Al sacerdote se le ve revestido de ornamentos encarnados, que nos recuerdan las lenguas de fuego y simbolizan el testimonio de la sangre que se habrá de dar al Evangelio, por la virtud del Espíritu Santo.

Antiguamente, en ciertas iglesias se hacía caer de lo alto de la bóveda una lluvia de flores, mientras se cantaba el Veni Sancte Spiritus, y hasta se soltaba una paloma, que revoloteaba por encima de los fieles. De ahí el nombre típico de Pascua de las rosas, dado en el siglo XIII a Pentecostés. A veces también, para añadir todavía otro rasgo más de imitación escénica, se tocaba la trompeta durante la Secuencia, recordando la trompeta del Sinaí, o bien el gran ruido en medio del cual bajó el Espíritu Santo sobre los Apóstoles.

El cristiano respira ese ambiente especial que caracteriza al Tiempo de Pentecostés y recibe una nueva efusión del Espíritu divino. Y para que nada le distraiga del pensamiento de este misterio, la liturgia lo sigue celebrando durante 8 días, excluyendo en ellos toda otra fiesta.

La intención bien definida de la Iglesia es que en estos días leamos y meditemos en cosas relacionadas con el misterio de Pentecostés, empleando para nuestra piedad individual las fórmulas litúrgicas.

¿Qué más hermosa preparación a la Comunión, qué mejor acción de gracias podrá darse que la del atento rezo de la Secuencia de Pentecostés? Es también tiempo muy a propósito para leer los Hechos de los Apóstoles.

El Tiempo Pascual que había empezado el Sábado Santo, expira con la Hora de Nona del Sábado después de Pentecostés.

ORACIÓN

Oh Dios, que enseñasteis en este día a los corazones de los fieles con la ilustración del Espíritu Santo: haced que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos la dulzura del bien, y gocemos siempre de sus divinos consuelos. Por J. C. N. S.


Fuentes:  Misal Diario y Vesperal por Dom Gaspar Lefebvre, O.S.B.

NOTAS
1. La palabra Pentecostés tomada de la lengua griega significa 50.
2. Sobre el altar del bautisterio se solía colgar antiguamente una paloma de oro o de plata, imagen del Espíritu Santo, el cual se posó sobre Jesús en el día de su bautismo. En las paredes se veía representada la creación y al Espíritu de Dios fecundando las aguas.
3. «El que no renazca en el Espíritu Santo no puede entrar en el reino de Dios» (Joan. 3).
4. Summa 1a 2ae Q. 112.
5. San Gregorio, Comentario al Cantar de los Cantares.
6. Epístola del Miércoles de Pentecostés.
7. Epístola del Martes y Jueves de Pentecostés.
8. Epístola del Lunes de Pentecostés.

miércoles, 8 de junio de 2011

PASTOR PROTESTANTE, CONDENADO POR VIOLADOR

República Dominicana: Pastor Evangélico José Antonio Dionisio Miliano condenado a 20 años de prisión por violar hasta 36 niños.


El pastor evangélico José Antonio Dionisio Miliano violó entre 8 y 36 menores en un albergue de Santo Domingo Este y fue condenado purgar 20 años de prisión por esos delitos y además, pagar una indemnización de dos millones de pesos.

Las autoridades confirmaron que 8 menores fueron violados por el "religioso" y fueron sometidos a exámenes físicos y psicológicos. Con anterioridad el albergue para menores, La Cueva de Abdulam, había sido intervenido luego que algunos de los padres de los niños internos formularan querellas ante el Ministerio Público.

El supuesto “pastor” abusaba sexualmente de los menores, en el “nombre de Dios” (¿En nombre de cual "Dios"? porque no creo que sea en Nombre del Dios al cual servimos); los golpeaba y sometía a un terror psicológico que les impedía salir corriendo. Vecino del albergue afirmaron que allí se escuchaban gritos y expresiones de dolor, pero que no hicieron nada “por tratarse de una iglesia en la que supuestamente se adoraba a Dios”. ¿A qué "Dios" adoraban allí? ¿A Asmodeo?

A LOS ENEMIGOS DE LA IGLESIA CATÓLICA

Vosotros, que siempre decís que los mayores violadores son los sacerdotes católicos, ¿Qué podéis alegar ante esta evidencia?, sabiendo que se trata de un pastor protestante y de la gravedad de su delito.

Ahora, pensad quién es verdaderamente corrupto: la Iglesia Católica o las varias iglesias protestantes regadas por el globo. Porque, el protestantismo lleva consigo el liberalismo y la doble moral desde 1517; mientras que la Iglesia Católica ha mostrado su estricta oposición a la inmoralidad (y ahora mucho más), para evitar que se presenten estas situaciones y condenar severamente a los responsables.

Jorge Rondón Santos

sábado, 4 de junio de 2011

¿LECTURAS PAGANAS? COMENTARIO AL ELEISON CCIII DE MONS. RICHARD WILLIAMSON

Desde Ecce Christianus

Algunas cejas Católicas pueden haberse levantado hace un tiempo cuando los “Comentarios Eleison” (EC 188) recomendaron la lectura de los Griegos paganos para entender el marco moral del universo. ¿Por qué no mejor leer autores Católicos? Más las mismas grandes realidades de la vida, el sufrimiento y la muerte fueron enfrentadas por los trágicos Griegos como lo fueron por los Doctores Católicos: ¿por qué nacimos en esta tierra, aparentemente sólo para sufrir y morir, y por la muerte debemos separarnos de todo lo que hemos aprendido a amar? La pregunta es básica y puede ser desesperante.

La respuesta Católica es clara y completa, un infinitamente buen Dios nos da a cada uno de nosotros la vida, el libre albedrío y tiempo suficiente, si utilizamos correctamente el sufrimiento en la dosis exacta enviada por la Providencia (Mateo X, 29-31) para elegir si preferimos pasar nuestra eternidad sin Él en el infierno en lugar de pasarla con Él en el Cielo. La respuesta Griega está incompleta, pero no completamente fuera del blanco. En lugar de Dios Padre, ellos tienen a un Padre-dios, Zeus, y en lugar de la Providencia ellos tienen el Destino (Moira).

Ahora en tanto que para los Católicos la Providencia es inseparable de Dios, los Griego separan a Zeus de Destino para que puedan a veces entrar en conflicto. Esa es la consecuencia de que los Griegos tengan un concepto demasiado humano de sus dioses. Sin embargo si conciben a Zeus como el dirigente más o menos benigno del universo y al Destino, como la Providencia inmersa en el Dios verdadero (Summa Ia, 23,8; 116, 3), inmutable, así que no están del todo equivocados. Además ellos tienen más respeto por sus dioses míticos y por el orden moral guardado por ellos, que una multitud de escritores modernos que no tienen respecto por ningún dios y que se disponen a negar cualquier rastro del orden moral.

Pero los Griegos tienen una ventaja aún por encima de los escritores Católicos. Cuando presentan grandes verdades, estas se deducen de la vida misma y no solamente – por decirlo así – del Catecismo. De manera similar sucede para cualquier testigo no-Católico con las verdades que enseña la Iglesia. Así como los Judíos Talmúdicos de hoy, precisamente porque rechazan a Jesucristo, le otorgan un testimonio especial custodiando celosamente en sus sinagogas el texto Hebreo de aquel Viejo Testamento que habla de Nuestro Señor desde el principio hasta el final, así los antiguos griegos dan un testimonio especial a Dios y su Providencia cuando, independientemente del Catecismo, demuestran el orden moral del mundo en acción. De esta manera prueban que dichas verdades naturales son accesibles no solamente para los creyentes, sino que pertenecen a la misma tela de la vida como se vive por todo el mundo, si únicamente se comprende sanamente.

Otra ventaja de los clásicos antiguos en particular es que, habiendo precedido a Cristo, no puede haber en ellos una traza de esa apostasía que marca, a mayor o menor medida, aún a los escritores piadosos que florecen de la Cristiandad después de la Edad Media. Las verdades naturales se presentan por los antiguos con cierta inocencia y originalidad que ya no puede ser recuperada. Las aguas están demasiado enlodadas.

De hecho fueron los monasterios de la Iglesia los que aseguraron la supervivencia de los manuscritos de los clásicos antiguos en tiempos medievales. Considere a la verdadera Iglesia Católica como responsable de salvarlos una vez más en los tiempos modernos de los nuevos bárbaros ¡liberales! La llamada “escuela” de los liberales, dondequiera que reine, está actualmente conviertiendo todos los clásicos a cenizas.

Kyrie eleison.

LA AUTORIDAD DE LOS VARONES COMENTARIO AL ELEISON CCII DE MONS. RICHARD WILLIAMSON

Desde Ecce Christianus



 Dos hombres jóvenes, inciertos de casarse, me suplicaron el otro día que escribiera un manual acerca de cómo los hombres deben de comportarse como hombres. Su solicitud fue realmente un llanto de angustia: “¿Cuándo debemos de ser amables con las mujeres y cuándo debemos ser firmes? ¡Ya no lo sabemos!” En años pasados la respuesta a esa pregunta era mero sentido común para cualquier varón, pero la autoridad hoy en día ha sido tan desarraigada por la propaganda liberal que el problema de ejercerla dentro del matrimonio puede explicar en parte por qué hoy en día muchos jóvenes prefieren simplemente vivir juntos que casarse. Lo que a continuación se presenta no es un manual, pero por lo menos podrá indicar a nuestros dos mosqueteros la dirección correcta.



San Pablo dice: “Doblo mis rodillas al Padre de nuestro Señor Jesucristo del cual es nombrada toda la parentela en los cielos y en la tierra” (Efesios III, 14,15). En otras palabras, toda la paternidad o autoridad entre las creaturas de Dios se modela a raíz de la paternidad y autoridad de Dios mismo, de la cual se deriva. Así como uno de los personajes de Dostoyevski dice, “Si Dios no existe, entonces no tiene ningún sentido para mi ser oficial de ejercito.” Por lo tanto es evidente que si los hombres destierran a Dios de sus sociedades, como sucede hoy en día en todo el mundo, entonces toda la autoridad es desarraigada radicalmente. En el individuo, la razón será incapaz de gobernar a las pasiones, en la familia el padre será incapaz de controlar su hogar y en el Estado la democracia vendrá a parecer la única forma legítima de gobierno, lo que no es para nada en la realidad.

Ahora, al observar la vida diaria dentro de una familia, ¿quién puede negar que los varones sean más fuertes que las mujeres en el uso de la razón, mientras que las mujeres son más fuertes que los varones en la intuición y en el sentimiento? Vean cualquier comedia en la TV si lo dudan. Los sentimientos tienen su lugar importante en la vida y al igual que nuestras esposas, no deben de ser menospreciados mas deben de ser también controlados, guiados, porque vienen y van, son inestables y como tal no son una guía confiable a la acción. Por el contrario si la razón discierne lo que es objetivamente verdad y justo, se estabiliza por el hecho de que la verdad y la justicia objetivas están por encima de cualquier individuo o de sus sentimientos. Por lo tanto, la razón puede escuchar a los sentimientos, pero debe de gobernarlos. Es por eso que los hombres tienen, como hombres, una autoridad natural poseída solo excepcionalmente por las mujeres, quienes tienen otras cualidades. Esa es la razón por la cual el hombre es naturalmente la cabeza de la familia y del hogar, mientras que la mujer naturalmente es su corazón.

Pero el liberalismo que gobierna el mundo moderno disuelve todo sentido de verdad o de justicia objetivas. Al hacerlo, priva a la razón de su objeto y de su ancla objetiva en una realidad superior e independiente del sujeto que razona. Siendo la razón la prerrogativa de los hombres, el liberalismo golpea a los hombres antes de golpear a las mujeres, cuyos instintos femeninos no dependen de la razón. De igual modo el liberalismo corta la autoridad de los hombres que baja desde lo que está por encima de ellos, en última instancia la Verdad y Justicia divinas, y hace que el uso de autoridad se vuelva fácilmente arbitrario.

Por lo tanto, muchachos, en todas sus relaciones con hombres o mujeres, busquen ser auténticos y justos, y vuelvan a Dios para obtener la ayuda necesaria para discernir dónde estánla verdad y la justicia entre tanta mentira e injusticia y tanto uso arbitrario de la autoridad en nuestro alrededor hoy en día. Entonces actúen de acuerdo a su discernimiento y serán capaces de reconstruir su autoridad varonil desde arriba, en un mundo que trata de cortarla desde abajo. En pocas palabras, “Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura” (Mateo VI, 33).

Kyrie eleison.

viernes, 3 de junio de 2011

OSAMA BIN LADEN, PRODUCTO DE UN CASTIGO

Desde Sociedad Colombiana Tradición y Acción
 
Persia, el pais de historia milenaria, pais de las mil y una noches, de los tapices de cuentos de hadas, de maravillosos palacios y tambien de luchas y de guerras, fue trasformado por la debilidad, por el diálogo y por las concesiones en el pais del radicalismo mas exacerbado. El mejor aliado en Oriente próximo de los Estados Unidos, lo fue la Persia de hace pocos años, nación caracterizada como gran productora de petróleo, y reconocidamente única que dio alivio a EUA y a países occidentales en la primera gran crisis petrolera de 1973.
 
Antiguo escudo del Imperio Persa (ahora República Islámica de Irán)
 
La ingratitud siempre ha tenido en sus consecuencias precios muy altos que tarde o temprano se han de pagar. Tratándose de naciones y mas aún de aquellas con poderío e influencia, ese precio tiene, además de su costo económico uno también histórico.
  
Es lo que ha sucedido, al analizar en esta perspectiva, los recientes acontecimientos que han estremecido al mundo.
  
Osama Ben Laden puede ser considerado como el instrumento para que estas leyes inexorables se hayan cumplido y correspondan a lo que visto o dicho en otra forma ha sido un verdadero castigo para Occidente.
  
Por medio de Osama ben Laden, Occidente está pagando las consecuencias de la ingratitud mostrada hacia Persia durante la Revolución Islamita
   
Los gobernantes americanos prefirieron en su momento condenar de la manera mas injusta a su aliado el Sha de Persia Mohamad Rezza Pahlevi y por el contrario le dieron campo y lugar a la revolución islamita radical favoreciéndola y otorgando legitimidad al Ayatola Komeini y colaborando con la derrocada del gobierno y sistema milenario persa. Fue el presidente americano que gobernó a espaldas del pueblo que lo eligió y quien ahora se caracteriza aún más por ser benevolente y hasta cómplice de las izquierdas desde Chavez en Venezuela hasta Fidel Castro en la martirizada Cuba.
   
Los gobiernos estadounidenses prefieren tener contentos a los regímenes de izquierda que a sus aliados (para muestra, esta foto)
   
Pero no solo esto y por ese gobierno, lo conoce bien el mundo, no solo Estado Unidos le volteó la espalda a su legendario aliado, todo su comportamiento fue de verdadera persecución, pues le negaron la visa, o sea fue expulsado y también le coartaron tratamientos médicos en los hospitales americanos por el cáncer que padecía.
   
El Sha (Rey de Persia) Mohamed Reza Pahlaví fue traicionado y perseguido por Estados Unidos, a pesar de ser su principal aliado en Oriente próximo (llegando a negarle atención médica)
   
Se inicia con las torres Gemelas, como los verdaderos castigos en los que se ve la mano de Dios y que podrán demorar de 30 a 40 años. este que correspondió exactamente el fundamentalismo islámico y que mostró su cara con los atentados del 11 de septiembre y los cuales cambiaron la historia de tranquilidad en que vivía occidente a pesar de la amenaza de un poderío real o artificial comunista que intimidaba desde la guerra fría.
   
El atentado contra las Torres Gemelas representa la caída de la sensación de "seguridad" que Occidente (y en particular Estados Unidos) vivía después de la caida del comunismo.