miércoles, 19 de septiembre de 2018

ORACIÓN DE MELANIA CALVAT PARA LOS TIEMPOS CALAMITOSOS

Traducción del artículo publicado en LE BLOGUE DU MESNIL-MARIE el 18 de Septiembre de 2010
  
En ocasión del 19 de septiembre, aniversario de la aparición de la Virgen Dolorosa sobre la santa montaña de La Salette, y porque la Iglesia está actualmente afrontando múltiples ataques diabólicos –tanto externos como internos–, oremos con las mismas palabras que escribiera la pluma de la bienaventurada vidente Melania Calvat:
  
Nuestra Señora de La Salette llorando por los pecados de la humanidad
  
Padre Eterno, he aquí a Vuestro Hijo, Jesucristo, crucificado por nosotros! En Su Nombre y por Sus méritos, tened piedad de nosotros, pobres pecadores, porque arrepentidos, recurrimos aVuestra infinita misericordia. Dejáos conmover, tened piedad de nosotros que somos vuestra heredad. No invalidéis, Señor, el pacto que hicisteis de escuchar la oración que Os dirigen vuestros hijos.
  
Es verdad que por nuestras grandes iniquidades han irritado Vuestra Justicia, pero Vos, Dios mío, que sois bueno por esencia, haced resplandecer la grandeza de Vuestra infinita misericordia. Señor, si queréis atender nuestras iniquidades, ¿quién podrá subsistir en Vuestra presencia? Señor, nosotros confesamos que somos muy culpables y que son nuestros pecados los que han atraído estos azotes sobre nosotros.
 
Mas Vos, Señor, que cabalmente habéis querido que todos los días os llamemos nuestro Padre, tened presente la gran aflicción de Vuestros hijos, y ahorradnos tan grandes castigos. ¡Oh!, concedednos; oh Dios mío, por los méritos de Jesucristo, concedednos la gracia por el amor que Vos tenéis por Vos mismo; por el amor de la Virgen María, «nuestra Madre», perdonadnos!
  
Acordaos, oh Señor, que nosotros somos llamados Vuestro pueblo, tened piedad de la folie humaine. ¡Enviad un rayo de Vuestra divina luz que disipe las tinieblas de nuestra inteligencia, y que nuestra alma convertida cambie sus miras y no sature más de amargura el Corazón de su Dios! Señor, la mano sola de Vuestra infinita misericordia nos puede salvar de tantos azotes. Señor, nosotros estamos enivrés de aflicciones interiores y exteriores, ¡tened piedad de nosotros! Apartad, oh Señor, Vuestra faz de nuestros pecados y mirad a Jesucristo, que Os ha dado satisfacción sufriendo y muriendo por nosotros, ¡Él es Vuestro Hijo! Y así celebraremos Vuestra infinita misericordia.
  
Escuchadnos prontamente, Señor, de otro modo nuestro valor será disminuido, porque estamos caídos en un estado tan miserable! Haced sentir pronto, Señor, Viestra misericordia, porque no esperamos más que en Vos solo, que sois Nuestro Padre, Nuestro Creador, y que debéis conservar y salvar a los que son Vuestros para siempre.
  
Sor María de la Cruz, nacida Melania Calvat, pastora de La Salette
  
Mons. Carlo-Giuseppe Cecchini OP, Obispo titular de Halicarnaso, y Prelado territorial de Altamura-Acquaviva delle Fonti, mediante decreto del 8 de Septiembre de 1905, otorgó por esta oración 40 días de Indulgencia cada vez que se rece.

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