El 24 de mayo de 2026, el presbítero Carlos Alberto Costale, párroco de la Iglesia La Merced de Río Cuarto (Argentina), realizó una celebración de Pentecostés para niños en la que distintas frutas simbolizaron los frutos del Espíritu Santo.
Costale imaginó cada fruto del Espíritu Santo simbolizado por una fruta, cuya imagen era representada en un delantal por un grupo de feligresas. Así, el amor, la alegría, la fe, la paciencia, la paz y la bondad fueron representados respectivamente por una manzana, un plátano, una naranja, una pera, una uva y una fresa.
Las mujeres se reunieron en la entrada de la iglesia, bailaron juntas y luego cada una llevó un cuenco lleno de trozos de su fruta particular a una mesa colocada frente a la mesa comunal, rodeada de llamas de poliestireno expandido (telgopor, estereofón, icopor, poliexpán, anime o como se llame en cada país).
Costale, vestido con un delantal del club de fútbol Boca Juniors y un sombrero de color amarillo y azul con la temática de Minion, mezcló las frutas y luego las distribuyó a los asistentes durante la ceremonia como si fuera la “comunión”.
Más allá de lo absurdo de la elección del presbítero para simbolizar los dones del Espíritu Santo, lo que llama la atención es el flagrante pecado contra el Segundo Mandamiento: «No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano».
Pero en la Iglesia Conciliar, el honor que se le rinde a Dios no importa… Lo que cuenta es complacer a los hombres y hacerlos reír.

El minion es un personaje animado con mucho simbolismo. Fue introducido en la película del 2012 "Mi Villano Favorito" e inmediatamente se volvió popular, sobre todo entre los niños pequeños.
ResponderEliminarPrimeramente está el hecho de que muchos minions tienen un solo ojo.
Luego está lo que hicieron con ellos en la película spin-off del 2016, donde se nos cuenta que estos molestos seres amarillos son en realidad entidades que buscan servir al villano más fuerte que encuentren.
Durante el primer montaje de la película vemos que sirven a un vampiro, a un dinosaurio, y al mismísimo Napoleon, pero por su estupidez todos ellos mueren. En otras palabras... Es como si fueran diablos! Porque aunque sirven a los malos no son capaces de salvarlos.
Nótese además el parecido que tienen los Minions con los curas novus ordo: Hablan incoherentemente, son inmaduros, sirven a los villanos del mundo y pretenden ser graciosos.