Con ocasión del séptimo centenario de la aparición de Nuestra Señora a San Simón Stock entregándole el Escapulario Carmelita, el Papa Pío XII escribió la carta a los superiores de las dos ramas de la Orden, Quiliano (en el siglo Eduardo) Lynch O. Carm. y Silverio de Santa Teresa (en el siglo Julián Gómez Fernández) OCD, exaltando la devoción y sacramental que es el Escapulario carmelita, y llamándolos a que lo retuviesen como prenda de consagración al Inmaculado Corazón de María.
En esta ocasión, presentamos tanto el texto latino como aparece en Acta Apostólicæ Sedis 42 (1950), págs. 390-391) y la traducción española de la Revista de Espiritualidad, año X, n.º 038-039 (Enero-Junio de 1951), págs. 5-6.
LATÍN
AD REVERENDÍSSIMOS PATRES KILIÁNUM LYNCH, PRIÓREM GENERÁLEM ÓRDINIS FRATRUM BEÁTÆ MARÍÆ VÍRGINIS DE MONTE CARMÉLO, ET P. SILVÉRIUM A SANCTA THERÉSIA, PRÆPÓSITUM GENERÁLEM FRATRUM DISCALCEATÓRUM BEÁTÆ MARÍÆ VÍRGINIS DE MONTE CARMÉLO: SÉPTIMO EXEÚNTE SǼCULO AB INSTITUTIÓNE SACRI SCAPULÁRIS CARMELITÁRUM.
PIUS PP. XII
Dilécti filii, salútem et Apostólicam Benedictiónem.
Néminem profécto latet, quántum ad excitándam cathólicam fidem móresque emendándos cónferat amor erga Beatíssimam Vírginem Dei Matrem, iis præsértim devotiónis significatiónibus, quíbus præ cœ́teris et mentes cœlesti
doctrína illustrári et ánimi in christiána vita excolénda exácui vidéntur. Hisce est in primis accensénda Sacri Scapuláris Carmelitárum devótio, quæ, sua ipsíus simplicitáte ómnium ingénio accommodáta, inter
Christi fidéles cum salutárium frúctuum increménto quam latíssime pervulgáta est. Quaprópter læto admódum ánimo intelléximus, séptimo vergénte sǽculo ab institutióne istíus Scapuláris Deúparæ de Monte Carmélo, fratres Carmelítas, quum Calceátos tum Excalceátos, consílium
iníisse, ut sacra sollémnia in honórem ipsíus Beátæ Maríæ Vírginis
summo stúdio concelebréntur. Quæ quídem pia incépta, pro constánti
Nostro erga almam Dei Matrem amóre próque étiam Nostra in Confraternitátem ipsíus Scapuláris a púero cooptatióne, perlibénter commendámus, iísque úberem bonórum cópiam a Deo ominámur. Néque enim ágitur de re parvi moménti, sed de vita ætérna capessénda ex ea, quæ tráditur, promissióne Beatíssimæ Vírginis: ágitur vidélicet de summo ómnium negótio déque modo ipsum tute peragéndi. Est quídem Sacrum Scapuláre, velúti hábitus Mariánus, protectiónis Deíparæ signum et pignus; sed ne putáverint hac veste indúti pigrítia vel socórdia spirituáli
se esse salútem ætérnam adeptúros, monénte Apóstolo: «cum metu et
tremóre vestram salútem operámini» (Phil. II, 12).
Omnes ígitur Carmelítæ, qui, sive in cláustris primi et secúndi Órdinis, sive in tértio Órdine regulári vel sæculári, sive in confraternitátibus, ad unam Beatíssimæ Matris famíliam peculiári amóris vínculo pértinent, sibi hábeant
in memoriáli ipsíus Vírginis spéculum humilitátis et castitátis; hábeant modéstiæ et simplicitátis breviárium in ipsa vestis ingénua structúra;
hábeant potíssimum in eádem veste, quam die noctúque índuunt, eloquénti sýmbolo significátas preces, quíbus divínum ímplorant auxílium; hábeant dénique illam consecratiónem sacratíssimo Cordi Vírginis Immaculátæ, quam nuper quóque impénse commendávimus. Nec désinet profécto piíssima Mater, ut fílii sui, in Purgatório admíssa expiántes, quam
primum, ipsa quídem apud Deum intercedénte, juxta tráditum illud, quod
vocant, Privilégium Sabbatínum, ætérnam pátriam consequántur.
Supérni intérea præsídii auxíliique in auspícium, ínque peculiáris Nostræ caritátis pignus, Apostólicam Benedictiónem vobis, dilécti fílii, univérsoque Carmelitárum Órdini amantíssime in Dómino impertímus.
Datum Romæ apud Sanctum Petrum, die XI mensis Februárii, in
Apparitióne Beátæ Maríæ Vírginis Immaculátæ, anno MDCCCCL, Pontificátus Nostri undécimo.
PIUS PP. XII.
TRADUCCIÓN
A LOS AMADOS HIJOS QUILIANO LYNCH, PRIOR GENERAL DE LA ORDEN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DEL MONTE CARMELO; Y SILVERIO DE SANTA TERESA, PREPÓSITO GENERAL DE LOS HERMANOS DESCALZOS DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DEL MONTE CARMELO, TERMINANDO EL SÉPTIMO SIGLO DE LA INSTITUCIÓN DEL SAGRADO ESCAPULARIO CARMELITA
PAPA PÍO XII
Amados hijos, Salud y bendición apostólica.
Nadie ignora ciertamente de cuánta eficacia sea para
avivar la fe católica y reformar las costumbres, el amor a
la Santísima Virgen Madre de Dios, ejercitado principalmente mediante aquellas manifestaciones de devoción que
contribuyen en modo particular a iluminar las mentes con
celestial doctrina y a excitar las voluntades a la práctica de
la vida cristiana. Entre estas debe colocarse, ante todo, la devoción del Escapulario de los Carmelitas, que, por su misma
sencillez, al alcance de todos, y por los abundantes frutos de
santificación que aporta, se halla extensamente divulgada entre los fieles cristianos.
Por esta razón hemos recibido con
grande alegría la noticia de que, con motivo del VII centenario de la institución del Escapulario de la Virgen Madre
de Dios del Monte Carmelo, los Hermanos Carmelitas, así
Calzados, como Descalzos, han dispuesto de común acuerdo celebrar con gran fervor solemnes cultos religiosos en honor de la misma Virgen María. No sólo por nuestro constante amor a la gran Madre de Dios, sino por haber pertenecido desde nuestra infancia a la Cofradía del mismo Escapulario, aprobamos con sumo placer esas piadosas iniciativas, deseando para ellas abundantísimos favores de Dios, y, en verdad, no se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, según la tradición, por la Santísima Virgen; se trata, en otras palabras, del más importante entre todos los negocios y del modo de llevarle a cabo con seguridad. Es ciertamente, el Santo Escapulario una como librea mariana, prenda y señal de protección de la Madre de Dios; mas no piensen los que visten esta librea que podrán conseguir la salvación eterna abandonándose a la pereza y a la desidia espiritual, ya que el Apóstol nos advierte: «Obrad vuestra salvación con temor y temblor» (Fil. 2, 12).
Todos los Carmelitas, por tanto, así los que militan en
los claustros de la primera y segunda Orden como los afiliados a la Tercera Orden regular o secular y los asociados a
las Cofradías que forman por un especial vínculo de amor
una misma familia de la Santísima Madre, reconozcan en
este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad; vean en la forma sencilla de su hechura un compendio
de modestia y candor; vean, sobre todo, en esa librea que visten día y noche, significada con simbolismo elocuente la oración con la cual invocan el auxilio divino; reconozcan, por
fin, en ella, su consagración al Corazón sacratísimo de la
Virgen Inmaculada, por Nos recientemente recomendada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.