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lunes, 29 de junio de 2026

EL VATICANO HACE LA VISTA GORDA SOBRE ARTSAJ

Traducción de la noticia publicada en THE PILLAR.
  
LOS ARMENIOS ESTÁN FRUSTRADOS Y DECEPCIONADOS CON EL VATICANO POR SUS VÍNCULOS CON AZERBAIYÁN
    
«Azerbaiyán ha logrado impedir que el Vaticano apoye la protección de nuestros derechos y, especialmente, de nuestro patrimonio cultural», declaró Artak Artemio Beglarián, ex Defensor del Pueblo y ex primer ministro de la República de Artsaj.
   
Artak Artemio Beglarián
  
«Respetamos profundamente a la Iglesia Católica, pero nos decepciona su silencio con respecto al patrimonio cultural y los derechos del pueblo cristiano, porque hemos sido víctimas de limpieza étnica también por ser cristianos», declaró a The Pillar.

Beglarián es también el fundador y actual presidente de la Unión de Artsaj, una organización que defiende los derechos de los antiguos residentes de Nagorno-Karabaj que huyeron o fueron expulsados ​​tras la invasión azerí de la región en disputa en 2023. Artsaj es el término armenio para Nagorno-Karabaj.

«Azerbaiyán ha instrumentalizado por completo la solidaridad del mundo islámico, llegando incluso a utilizar a terroristas del ISIS-Dáesh y mercenarios de Siria y Libia en 2020 para luchar contra nosotros», afirmó.

«Pero no vimos ningún tipo de apoyo tangible del mundo cristiano, y este debería haber venido, ante todo, de la Iglesia Católica, que es la institución más grande e influyente del mundo cristiano. Por eso sentimos una profunda frustración ante la actitud pasiva de la Iglesia Católica».
  
Durante siglos, armenios cristianos y los azeríes (en su mayoría musulmanes) convivieron en la región montañosa de Nagorno-Karabaj. Tanto Armenia como Azerbaiyán formaron parte de la Unión Soviética, pero a medida que la influencia de Moscú disminuyó, las tensiones aumentaron hasta que en 1991 estalló una guerra a gran escala entre ambas comunidades. El conflicto condujo al control total de Armenia y a la proclamación de la República de Artsaj —que nunca fue reconocida por la comunidad internacional—, así como al desplazamiento de toda la población azerí.

En Septiembre de 2023, Azerbaiyán retomó el control de toda la región, lo que provocó un éxodo de armenios.

La organización de Beglarián supervisa el estado de los sitios del patrimonio armenio, incluidos los cristianos, que ahora están en manos de Azerbaiyán.

«Tenemos más de 6.000 monumentos en Nagorno-Karabaj, la mayoría dentro de un área de 4.400 kilómetros cuadrados. Este es uno de los ejemplos más densos y ricos de patrimonio cristiano del mundo y de Europa, con algunas iglesias que datan del siglo IV», dijo.

Entre los lugares de interés destaca el monasterio de Gandzasar (Monte del Tesoro), del siglo XIII, que alberga la que se cree que es la cabeza de Juan el Bautista.
  
Monasterio de Gandzasar
  
Sin embargo, los activistas afirman que este patrimonio está ahora en peligro debido al intento de Azerbaiyán de borrar la identidad armenia en la región. Imágenes satelitales han mostrado la demolición de al menos dos importantes iglesias armenias, y Beglarián asegura tener pruebas de muchos más actos de vandalismo y destrucción, incluyendo cementerios.

«Muchas de nuestras iglesias han sido blanco de las fuerzas azeríes. Varias de ellas han sido completamente demolidas y muchas han sido vandalizadas», dijo.

Los azeríes también han sido acusados ​​de intentar borrar la identidad cultural armenia al etiquetar las iglesias existentes como “albanesas caucásicas” en lugar de armenias.

  
Los oradores criticaron a los armenios en Nagorno-Karabaj, calificándolos de “colonos agresivos” que habían profanado iglesias albanesas caucásicas para hacerlas pasar por armenias.

El incidente provocó críticas al Vaticano, que también ha sido acusado de permitir que Azerbaiyán practique la “diplomacia del caviar”, en parte por permitir que una fundación azerí financie proyectos de restauración de sitios culturales del Vaticano, valorados en cientos de millones de dólares.

Estos proyectos de restauración están financiados por la Fundación Heydar Alíyev vinculada al gobierno y dirigida por Mehriban Alíyeva-Pashayeva, esposa del actual presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíyev.

Un académico armenio que pidió permanecer en el anonimato declaró a The Pillar que la decisión del Vaticano en 2020 de otorgar a Mehriban Alíyeva la Orden del Papa Pío IX en el grado Dama Gran Cruz, fue «ampliamente criticada en los círculos armenios».
  
Concesión a la primera dama azerí Mehriban Alíyeva de la Orden del Papa Pío IX en el grado Dama Gran Cruz (22 de Febrero de 2020).

«Los críticos lo interpretaron como una priorización de los intereses políticos y diplomáticos sobre la solidaridad cultural y cristiana», dijo.

«El Vaticano, por otro lado, presentó oficialmente el reconocimiento como una muestra de aprecio por la cooperación cultural e interreligiosa, no como un gesto político. Sin embargo, para una parte importante de los armenios, esta cooperación plantea contradicciones morales, especialmente en el contexto de la preocupación por el estado de las iglesias y monumentos armenios en Artsaj», añadió.

Al preguntársele si creía que existía una conexión directa entre esta colaboración y el silencio del Vaticano ante los ataques contra el patrimonio armenio, el académico respondió: «No hay pruebas fehacientes de que la cautela pública o la respuesta limitada de la Santa Sede se deban directamente a su cooperación con la Fundación Heydar Alíyev».

«Objetivamente, cabe señalar que la diplomacia vaticana se ha caracterizado históricamente por su cautela y equilibrio en la gestión de conflictos», continuó. «A menudo evita las declaraciones públicas contundentes, buscando preservar las posibilidades de diálogo y mediación con los diferentes Estados».
  
Un cardenal curial, que habló con The Pillar bajo condición de anonimato, dijo que «la filosofía de la Santa Sede es mantener abiertos los canales de diálogo con todos».

«Y puede que de ello surja algo bueno», dijo, añadiendo que la Santa Sede mantiene relaciones tanto con Armenia como con Azerbaiyán. «Y, a medida que crezca la confianza, pueden presentarse oportunidades para que la Iglesia desempeñe un papel positivo en problemas que ya existen o que puedan surgir».

El cardenal señaló que el papa León XIV recibió recientemente la visita de un patriarca armenio, Su Santidad Aram I Keshishián, Catolicós de la Gran Casa de Cilicia, con sede en Beirut (Líbano), que supervisa parte de la Iglesia Apostólica Armenia en la diáspora.

Un clérigo de alto rango del Catolicosado se negó a confirmar a The Pillar si Aram y León habían discutido el tema de la relación del Vaticano con Azerbaiyán, pero sí dijo que la Iglesia Apostólica Armenia tiene a la Santa Sede en alta estima y no quiere permitir que asuntos como este pongan en peligro las buenas relaciones ecuménicas.

Mientras tanto, la relación entre el Vaticano y Azerbaiyán parece estrecharse. El prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, el cardenal Mar George Koovakad, visitó recientemente Bakú y se reunió con el presidente Alíyev, quien extendió una invitación al papa León XIV para que visite el país. La prensa azerí destacó la visita del cardenal, señalando que también recorrió dos iglesias históricas de la región albanesa del Cáucaso.

Ni el cardenal Koovakad ni la fundación Heydar Alíyev respondieron a las solicitudes de comentarios.

jueves, 23 de abril de 2026

GENOCIDIO CULTURAL ARMENIO, Y EL VATICANO (PARA VARIAR) CONGRACIÁNDOSE CON AZERBAIYÁN

Traducción del artículo publicado por Vik van Brantegem, editor en jefe de KORAZYM.IT
  
ARTSAJ: LA DESTRUCCIÓN DE LA MEMORIA. LA DEMOLICIÓN DE LA CATEDRAL DE LA SANTA MADRE DE DIOS EN STEPANAKERT Y EL SILENCIO ENSORDECEDOR
   

La destrucción de la Catedral de la Santa Madre de Dios en Stepanakert, capital de la República de Artsaj/Nagorno-Karabaj, actualmente ocupada por Azerbaiyán, representa uno de los episodios más graves y simbólicos de la creciente desaparición del patrimonio cultural armenio en la región. Según fuentes oficiales y observadores independientes, este acto no es un incidente aislado, sino parte de una estrategia más amplia destinada a eliminar las huellas históricas, religiosas y de identidad de la presencia armenia en la región.

Los medios azeríes no actuaron de forma tanA sensacionalista como en el caso del edificio del Parlamento, cuando todos los medios informaron de la demolición de pruebas de lo que denominaron el régimen separatista. En el caso de la iglesia, los armenios de Karabaj más observadores, familiarizados con todos los edificios de la zona, se percataron de que los vídeos difundidos por los azeríes no incluían la imponente catedral, que se alzaba majestuosamente en el centro de la ciudad y era visible desde cualquier punto.

Un símbolo derribado
La catedral, consagrada el 7 de abril de 2019 por Su Santidad Karekin II, Patriarca Supremo y Catolicós de todos los armenios, fue mucho más que un edificio religioso. Construida entre 2000 y 2019 y diseñada por el arquitecto Gagik Yeranosián, representó el renacimiento espiritual de Stepanakert tras décadas de represión religiosa durante la era soviética.

Con sus 35 metros de altura y un campanario de 24 metros, dominaba el paisaje urbano de la capital de la República de Artsaj. Se alzaba en un lugar históricamente asociado al culto cristiano, donde una iglesia activa desde el siglo XIX había sido clausurada y convertida durante el período soviético.

Para la comunidad armenia, la catedral se había convertido en un símbolo vivo de fe, memoria y continuidad de la identidad.

Una destrucción con un fuerte valor simbólico.
La demolición, en vísperas del 111.º aniversario del Genocidio Armenio, fue interpretada por muchos como un gesto deliberado y de gran simbolismo.

Según Hovik Avanesov, defensor del patrimonio cultural de Artsaj, no se trata de un incidente aislado, sino de un patrón recurrente. En los últimos años, se han denunciado más de 1000 casos de vandalismo y destrucción de sitios culturales armenios en la región.

De hecho, unos días antes, la iglesia de Santiago también había sido demolida, junto con las zonas circundantes y los jajkars (las cruces de piedra tradicionales armenias), lo que sugiere una acción sistemática.

“Genocidio cultural”: las acusaciones
La Agencia de Artsaj para el Desarrollo del Turismo y la Cultura, en un comunicado fechado el 21 de abril de 2026, calificó la destrucción como parte de un “genocidio cultural”: «No solo se destruyen edificios, sino también la identidad de un pueblo, su pasado y su derecho a un futuro».

La agencia vincula explícitamente estas acciones con una continuidad histórica con el genocidio armenio de principios del siglo XX, argumentando que la misma lógica se manifiesta hoy a través del borrado de la memoria y los símbolos.

Silencio bajo acusación
Uno de los aspectos más polémicos del asunto es el silencio que ha suscitado tanto a nivel nacional como internacional. La agencia ha criticado duramente a las autoridades de la República de Armenia, acusándolas de una respuesta insuficiente; a la comunidad internacional; y a las organizaciones responsables de la protección del patrimonio cultural.

Según el comunicado, «el silencio ya no es neutralidad, sino complicidad». Este silencio, argumenta la agencia, corre el riesgo de crear un clima de impunidad que fomente una mayor destrucción.

Identidad, memoria y derecho de retorno
La destrucción de los lugares sagrados de Artsaj afecta a mucho más que al patrimonio material. Según los expertos, afecta directamente a la capacidad de la población armenia desplazada para reivindicar su derecho al retorno.

La eliminación de iglesias, monumentos y símbolos implica borrar la evidencia histórica de la presencia armenia, socavando los fundamentos culturales y morales para un posible retorno a la región. En este sentido, la demolición de la catedral adquiere una dimensión tanto política como cultural: «Debe quedar claro que el derecho de la población armenia de Artsaj a regresar a su patria es inalienable e incuestionable. La destrucción del patrimonio cultural también pretende negar este derecho, obstaculizando la posibilidad del retorno del pueblo mediante el borrado de la memoria», reza el comunicado.

Un contexto internacional contradictorio
La historia adquiere matices aún más complejos a la luz de los inminentes acontecimientos internacionales.

En los próximos días, el Vaticano acogerá una conferencia organizada con la Embajada de Azerbaiyán ante la Santa Sede para la presentación del libro Pontes cultúræ (Puentes de la Cultura), mientras que el 5 de mayo, la primera ministra Giorgia Meloni se reunirá con el autócrata azerí Ilham Alíyev.

Estos acontecimientos plantean interrogantes inevitables: ¿se abordará la destrucción de las iglesias armenias en Artsaj, territorio ocupado por Azerbaiyán? ¿O prevalecerán las consideraciones diplomáticas y económicas?

La voz de la diáspora
La reacción emocional de los armenios de Artsaj, desplazados a la fuerza de sus tierras ancestrales por los azeríes, y de la diáspora, fue inmediata e intensa. «Morimos mientras vivimos», escribió un antiguo residente de Stepanakert en las redes sociales, expresando un sentimiento generalizado de pérdida e impotencia. Para muchos, la destrucción de la catedral de Stepanakert no es solo el fin de un edificio, sino la desaparición de una parte de su propia existencia.

Conclusión
La demolición de la Catedral de la Santa Madre de Dios en Stepanakert no es un incidente aislado, sino una señal alarmante de una crisis cultural y política más amplia. Plantea interrogantes fundamentales: la protección del patrimonio cultural en los territorios ocupados por Azerbaiyán; el papel de la comunidad internacional; y la relación entre la memoria histórica y los derechos de los pueblos.

Lo que está en juego no son solo piedras y monumentos, sino la identidad misma de una comunidad y su derecho a existir en su propia tierra. El silencio, hoy, es la forma más peligrosa de complicidad.

La Santa Sede hace la vista gorda.
Declaración de la Coordinación de Asociaciones y Organizaciones Armenias en Italia.
   
Mientras la Santa Sede (a través de la Comisión Pontificia de Arqueología Sagrada) participa en otro evento organizado por la Embajada de Azerbaiyán ante la Santa Sede (presentación del volumen Pontes cultúræ), han llegado noticias de que la catedral de Stepanakert en Nagorno Karabaj (Artsaj) también ha sido demolida por las fuerzas de ocupación azeríes, que en 2023 expulsaron a toda la población armenia de la región.
    
Este es un acto más de destrucción de un artefacto armenio para borrar la memoria histórica de esa tierra.
    
La catedral de Stepanakert no es la primera iglesia que cae bajo el fuego de los azeríes; otras iglesias armenias y edificios seculares han sufrido la misma suerte. Para lo que no se puede demoler, siempre hay una reinterpretación histórica lista, atribuyendo la propiedad del sitio a los ocupantes.
    
Comprendemos la necesidad de la Santa Sede de mantener relaciones diplomáticas adecuadas con la dictadura azerí y de seguir beneficiándose de los generosos patrocinios del régimen. Sin embargo, resulta incomprensible que el Vaticano no haya condenado ni una sola palabra la destrucción de iglesias cristianas, sino que, en cambio, organice eventos que promueven falsamente a Azerbaiyán como un país tolerante con otras culturas y religiones. Ocultar la verdad no borra la suciedad, ni mucho menos la corrupción, que encierran tales acciones. Y si bien los actos de vandalismo perpetrados por soldados israelíes en el sur del Líbano contra crucifijos y estatuas cristianas son justamente condenados, el Vaticano guarda un silencio culpable ante lo que sucede en Artsaj.

martes, 14 de abril de 2026

INVASOR AZERÍ DEMUELE IGLESIA EN ARTSAJ


Antier 12 de Abril, la diócesis ortodoxa armenia de Artsaj denunció que las autoridades de ocupación de Azerbaiyán demolieron la iglesia de Santiago Apóstol en Stepanakert, la antigua capital de Artsaj, informó la agencia de noticias armenia 301.

La iglesia había sido construida en 2006 con donaciones del empresario armenio-estadounidense Narsés Yepremián en memoria de su fallecido hijo Santiago, y consagrada el 6 de Mayo de 2007 por el obispo Pargev Martirosián. Su valor simbólico residía en que, asta entonces, no había iglesias en la ciudad, porque habían sido demolidas durante el régimen soviético.

Junto a la destrucción del monumento a la maternidad en el hospital local y la “Fuente teatral” frente al Teatro dramático estatal Vahram Papazián esta demolición es el episodio más reciente del genocidio cultural y limpieza étnica perpetrados por el régimen azerí de Ilham Alíyev (apoyado por Turquía y con armamento sionista) contra la población armenia en la región, acelerado tras la ocupación de Artsaj de 2023 y la traición del primer ministro armenio Nikol Vovayi/Nicolás Vováevich Pashinián Hovhanisián, quien libra una guerra personal y política con la Iglesia Apostólica Armenia.

martes, 19 de agosto de 2025

CRÍTICAS AL ACUERDO INTERRELIGIOSO VATICANO-AZERÍ

Traducción del artículo publicado en THE PILLAR CATHOLIC.
    

El Vaticano firmó el mes pasado un memorando de entendimiento sobre el diálogo interreligioso con Azerbaiyán, alarmando a los críticos que acusan al gobierno azerí de limpieza étnica y de practicar la “diplomacia del caviar” al ejercer influencia cultural y económica para dar forma a la política del Vaticano en la región del Cáucaso Sur.

El acuerdo fue firmado el 25 de julio por el cardenal George Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, y las autoridades azeríes.

El memorando compromete a los firmantes a organizar eventos conjuntos que promuevan el diálogo interreligioso e intercultural y a cooperar en el campo de la educación religiosa.

Este acontecimiento se produce menos de dos años después de que una ofensiva militar de Azerbaiyán condujera a la disolución de la autoproclamada República de Artsaj en la disputada región de Nagorno-Karabaj, una zona reconocida internacionalmente como parte de Azerbaiyán pero históricamente poblada y controlada por cristianos étnicos armenios hasta 2023.

La ofensiva de 2023 provocó la huida de más de 120.000 armenios étnicos y dejó cientos de muertos. Grupos de derechos humanos y líderes armenios han descrito el éxodo como un caso de limpieza étnica.

En sus declaraciones a las autoridades azeríes en una ceremonia celebrada el 28 de julio, Koovakad se refirió a un acuerdo bilateral histórico de 2011 entre Azerbaiyán y la Santa Sede. Describió el acuerdo como «un valioso instrumento para promover el principio de la libertad religiosa», que demostraba «el respeto por una comunidad religiosa minoritaria y la convivencia armoniosa entre cristianos y musulmanes».

Refiriéndose al 60.º aniversario de Nostra Ætáte, la declaración del Concilio Vaticano II sobre la libertad religiosa, Koovakad dijo que «han surgido nuevas áreas de compromiso compartido, como el deseo de cuidar y proteger el medio ambiente y la necesidad de un uso ético de la inteligencia artificial».

«Gestos concretos de cooperación en temas tan importantes contribuirán a la construcción de un mundo más pacífico, un deseo que reside en el corazón de todo hombre y mujer de buena voluntad», afirmó el cardenal, quien fue nombrado prefecto del dicasterio para el diálogo interreligioso en enero.

A pesar del conflicto con Armenia, Koovakad elogió al gobierno azerí por fomentar la cooperación interreligiosa y agradeció al presidente Ilham Alíyev, ampliamente considerado como un gobernante autoritario, y a Ramin Mammadov, el comisionado del país para asuntos religiosos, por apoyar la iniciativa de diálogo.

Azerbaiyán, un país de mayoría musulmana con unos 10 millones de habitantes, disputa desde hace tiempo el control de Nagorno-Karabaj con su vecina Armenia, un país de mayoría cristiana con menos de 3 millones de ciudadanos.

Históricamente, Armenia tiene profundas raíces cristianas. En el año 301, el Reino de Armenia fue el primer país en convertirse oficialmente en una nación cristiana.

Los combates por Nagorno-Karabaj, reconocido internacionalmente como parte de Azerbaiyán pero gobernado por personas étnicamente armenias desde los años 1990, han estallado con frecuencia desde el fin de la Unión Soviética.

Se informó que muchas iglesias, lugares religiosos y cementerios fueron destruidos o profanados como consecuencia de la ofensiva de 2023.

Los observadores de la Iglesia han expresado su preocupación por la voluntad del Vaticano de interactuar públicamente con el gobierno azerí, sugiriendo que podría estar cayendo víctima de la “diplomacia del caviar”, un término utilizado para describir el enfoque azerí de utilizar restauraciones culturales, inversiones económicas y otras estrategias para congraciarse con los funcionarios extranjeros.

El arzobispo ortodoxo Vicken Aykazian, director ecuménico de la Diócesis Oriental de la Iglesia Apostólica Armenia de América, dijo a The Pillar en abril: «El Vaticano ha estado recibiendo dinero de Azerbaiyán durante algún tiempo; el principal ejemplo es la restauración de San Pablo Extramuros, que fue financiada por Azerbaiyán».

En contraste, los funcionarios azeríes presentan su acercamiento al Vaticano como un esfuerzo para fortalecer las relaciones bilaterales y demostrar el compromiso de Azerbaiyán con el diálogo interreligioso e intercultural. Caracterizan el apoyo del país a los proyectos de restauración del Vaticano como una expresión de respeto por el patrimonio común de la humanidad.

No es la primera vez que los vínculos del Vaticano con Azerbaiyán llaman la atención.

En agosto de 2024, L’Osservatore Romano publicó un artículo que describía repetidamente las regiones, iglesias y monasterios tradicionalmente armenios como “albaneses del Cáucaso”, un término que hace referencia a una antigua cultura cristiana en la región, utilizado por Azerbaiyán para justificar sus reivindicaciones históricas sobre Nagorno-Karabaj.

«El artículo negó la existencia de iglesias armenias en Karabaj, lo cual es simplemente mentira. Los armenios, incluidos los católicos armenios, se indignaron, pero la situación no ha cambiado», declaró el obispo Aykazian a The Pillar .

Meses antes de la ofensiva de 2020 en Nagorno-Karabaj, la Primera Dama de Azerbaiyán, Mehriban Alíyeva-Pashayeva, recibió la Orden del Papa Pío IX en el Vaticano.

Ilqar Mukhtarov, embajador de Azerbaiyán ante la Santa Sede, recibió la misma distinción el 3 de abril de 2025.

Los críticos afirman que el dinero azerí fluye al Vaticano como una forma de obtener apoyo papal y disipar las objeciones católicas a la actividad azerí en Nagorno-Karabaj, en una práctica que los críticos llaman “blanqueo eclesial”.

La Fundación “Heydar Alíyev”, dirigida por la primera dama de Azerbaiyán y el principal asesor político del presidente, es considerada por los críticos como el brazo de la “diplomacia del caviar” de Azerbaiyán. Entre sus socios se encuentran la Biblioteca Apostólica Vaticana y los Museos Vaticanos.

En el sitio web de la fundación se enumeran varios proyectos de restauración que apoya en el Vaticano.

La lista incluye las Catacumbas romanas de Marcelino y Pedro, las Catacumbas de Comodila y las Catacumbas de San Sebastián, la restauración de una estatua de Zeus en los Museos Vaticanos, la restauración y traducción de más de 3.000 libros y 75 manuscritos en la Biblioteca Apostólica Vaticana, la restauración de un bajorrelieve con el encuentro entre el Papa San León Magno y Atila el Huno en la Basílica de San Pedro, y la restauración de la Basílica de San Pablo Extramuros.

Según el medio italiano Irpi Media, las donaciones ascendieron a 640.000 euros (unos 730.000 dólares). Sin embargo, un funcionario azerí declaró públicamente en 2020 que la cifra superaba el millón de euros. Muchas de las obras de restauración se realizaron después de 2020, lo que sugiere que la suma real podría ser incluso mayor.

Uno de los proyectos de restauración más grandes se dio a conocer en 2024, cuando la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano anunció un acuerdo entre la Basílica de San Pablo Extramuros y la Fundación Heydar Alíyev.

Los observadores sugieren que los vínculos entre el Vaticano y la ex república soviética se fortalecieron gracias al cardenal Claudio Gugerotti, quien ahora es prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales.

Gugerotti fue nuncio apostólico en Azerbaiyán, Armenia y Georgia de 2001 a 2011.

El acuerdo bilateral de 2011 entre la Santa Sede y Azerbaiyán fue negociado por Gugerotti. Posteriormente, Azerbaiyán nombró un embajador ante la Santa Sede.

Durante el servicio de Gugerotti como nuncio, las autoridades azeríes comenzaron a mantener reuniones frecuentes, tanto en Azerbaiyán como en el Vaticano, con funcionarios de la Santa Sede, entre ellos el entonces Secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone Borio, y el cardenal Gianfranco Ravasi Tavola, entonces presidente del Consejo Pontificio para la Cultura.

Según Irpi Media, Ravasi es otra figura central que conecta a Azerbaiyán con el Vaticano.

Ravasi abrió las puertas a proyectos de restauración financiados por Azerbaiyán en el Vaticano con un acuerdo de 2012 para restaurar las catacumbas romanas, así como otro para traducir y restaurar manuscritos en la Biblioteca Apostólica.

domingo, 20 de abril de 2025

IGLESIA ARMENIA CONDENA PARTICIPACIÓN VATICANA EN CONFERENCIA AZERÍ

Representantes de la Iglesia Ortodoxa Apostólica Armenia criticaron duramente que la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma acogiese una conferencia sobre la Cristiandad en Azerbaiyán organizada por varias entidades vinculadas al gobierno el pasado 10 de Abril.
  

La conferencia, titulada “Cristiandad en Azerbaiyán: Historia y Modernidad” fue organizada por el Centro Internacional de Bakú para el Multiculturalismo, el Instituto de Historia y Etnología de la Academia Nacional de Ciencias de Azerbaiyán, la Embajada de Azerbaiyán ante la Santa Sede, y la Comunidad cristiana albano-udí de Azerbaiyán, entidades dependientes en todo o en gran parte del régimen azerí. El Vaticano estuvo representado por los cardenales George Jacob Koovakad y Claudio Gugerotti, prefectos de los Dicasterios para el Diálogo Interreligioso y las Iglesias Orientales respectivamente, y el prefecto apostólico de Azerbaiyán Vladimír Fekete SDB.
  
El catolicós de la Gran Casa de Cilicia Aram I Keshishian, el Patriarcado Armenio de Jerusalén y la Sede Madre de la Santa Echmiadzin calificaron el evento de antiarmenio y lamentaron que «se permitiese tener lugar tal evento antiacadémico bajo el techo de una eminente institución educativa católica».

Incluso, el comunicado del Patriarcado Armenio de Jerusalén cargó más las tintas al escribir en mayúsculas
«DECLARAMOS QUE ESTA MUY EVIDENTE EXCLUSIÓN SIN FUNDAMENTO DE LOS ACADÉMICOS ARMENIOS DE LA CONFERENCIA LA CONVIERTE EN UN ACTO DE REVISIONISMO Y PSEUDOHISTORIOGRAFÍA CON PATROCINIO ESTATAL QUE DESDICE TAN HUMILLANTEMENTE DE LOS ESTÁNDARES DEL VATICANO, QUE NO HAY EXPLICACIÓN PLAUSIBLE SINO EL INCENTIVO FINANCIERO».
  

Es de conocimiento público que Armenia y Azerbaiyán son enemigos y han estado en guerra, con episodios como el Genocidio Armenio en 1915 y la limpieza étnica con apoyo turco y armamento e inteligencia israelí contra la población armenia de Artsaj en 2023 tras la guerra del año anterior. Pero hay otros dos elementos poco conocidos: la “diplomacia caviar”, esto es, el cabildeo diplomático del régimen del belicista dictador azerbaiyano Ilham Aliyev; y la promoción de los mucho, muy minoritarios “albano-udíes” (entre 4.000 y 5.000 personas) como la población cristiana original de Azerbaiyán (si bien se remontan a la Iglesia Albana del Cáucaso del siglo V, desde 1836 no tienen jerarquía eclesiástica y apenas en 2023 fueron reconocidos como comunidad religiosa), en tanto que los armenios son presentados como traídos por los vecinos Rusia e Irán. Estrategia esta última reminiscente a la “Iglesia Ortodoxa Turca” patrocinada por Mustafá Kemal Atatürk, la “Iglesia Católica Apostólica Mejicana” o “Iglesia del Señor Presidente” durante Juárez primero y luego bajo Francisco Plutarco Elías-Calles Campuzano, los “Cristianos alemanes” en el Tercer Réich, o las “Tres Autonomías” y la “Asociación Patriótica Católica” en la China comunista.

viernes, 29 de abril de 2022

NUEVO CAPÍTULO EN LA GUERRA DE ARTSAJ: CONGRESO AZERÍ EN CIUDAD ARMENIA OCUPADA

Traducción del artículo publicado por Vik van Brantegem el 20 de Abril de 2022 para KORAZYM.
   
GUERRA IGNORADA. 1920: 20.000 ARMENIOS ASESINADOS EN EL POGROMO AZERÍ DE SHUSHI INCENDIADA. 2020: LOS AZERÍES INVADEN SHUSHI RECONSTRUIDA POR LOS ARMENIOS. 2022: CONGRESO MUNDIAL DE AZERÍES EN SHUSHI

El belicista dictador azerbaiyano Ilham Aliyev anunció el Quinto Congreso de los azeríes del mundo, el primero desde la guerra de agresión de Azerbaiyán con el apoyo de Turquía de 2020 (para los azerbaiyanos "después de la liberación de Karabaj"). Tendrá lugar en Shushi, la "Jerusalén armenia", arrebatada con la guerra de los 44 días, y elevada por los azeríes -"nuestros socios energéticos"- a "capital cultural de Azerbaiyán", "liberada de la ocupación por el poderoso ejército azerbaiyanos bajo el liderazgo del Comandante en Jefe Ilham Aliyev ”.

El 27 de septiembre de 2020, se reavivó la guerra secular en Artsaj/Nagorno-Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán. Se trata de un conflicto, definido como "congelado", ya que continúa desde 1988 con enfrentamientos que alternan entre baja y alta intensidad, retomado con la guerra de 44 días de 2020, que en realidad es una guerra que existe desde hace más de un siglo. Ignorado. Desde 1994, año en que se alcanzó el primer alto el fuego con la firma del Protocolo de Bishkek, con la mediación de la copresidencia (Rusia, Estados Unidos y Francia) del Grupo de Minsk de la OSCE, se ha intentado resolver de la conflicto y momentos de reactivación de los enfrentamientos, que continúan hasta el día de hoy.

En 2020 ya se habían producido enfrentamientos en la provincia armenia de Tavush en julio, en los que se utilizó de forma inusual armas muy sofisticadas, drones y artillería pesada. El 27 de septiembre de 2020, Azerbaiyán llevó a cabo algunos ataques aéreos y con misiles en el territorio del Alto Karabaj, incluso en Stepanakert, la capital de la República de Artsaj/Nagorno-Karabaj, un hecho que no ocurría desde la década de 1990, período en el que el conflicto estaba en sus fases más violentas. Inicialmente, Bakú declaró que se trataba de una contraofensiva, luego de un ataque armenio inicial, que luego fue negado como una bandera falsa: "En respuesta a las provocaciones a gran escala cometidas por las fuerzas armadas armenias a lo largo de todo el frente, el El ejército de Azerbaiyán el 27 de septiembre de 2020 lanzó una contraofensiva que luego se denominó Puño de hierro . La guerra de 44 días puso fin a casi 30 años de ocupación y aseguró la restauración de la integridad territorial de Azerbaiyán. La brillante victoria en la Guerra Patriótica lograda bajo el liderazgo del Comandante en Jefe Ilham Aliyev quedó escrita en la historia de Azerbaiyán con letras de oro "  (AGENCIA DE NOTICIAS DEL ESTADO DE AZERTAC-AZERBAIJAN, la agencia de noticias del régimen dictatorial de Bakú -  Traducción del inglés al italiano).

Las actividades militares se extendieron entonces por toda la línea de contacto, con un importante despliegue de tanques, infantería, drones y artillería por parte de Bakú. Por lo tanto, estaba claro que las operaciones ciertamente habían sido planeadas durante algún tiempo. El enfrentamiento decisivo tuvo lugar entre el 4 y el 8 de noviembre de 2020 en la Batalla de Shushi, cuando las fuerzas armadas de Azerbaiyán ocuparon la segunda ciudad de la República de Artsaj/Nagorno-Karabaj. Este objetivo representó para Bakú un valor simbólico, pero también un logro estratégico, dado que Shushi se encuentra en una posición elevada ya sólo 15 kilómetros de Stepanakert. Por lo tanto, fue el último bastión armenio antes de la capital de Artsaj. Luego de violentos enfrentamientos, el 8 de noviembre de 2020, El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, en un discurso a la nación pronunciado en el Callejón de los Mártires en Bakú, anunció la conquista (para los azeríes la "liberación") de la ciudad: "Compartir esta buena noticia con el pueblo azerbaiyano en este día histórico es quizás uno de los días más felices de mi vida. Querida Shusha, ¡eres libre! Querida Shusha, ¡estamos de vuelta! Querida Shusha, ¡te reviviremos! Shusha es nuestra! ¡Karabaj es nuestro! ¡Karabaj es azerbaiyano!”. Al día siguiente, el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, anunció la rendición de las fuerzas armenias y la firma de un acuerdo de alto el fuego trilateral, negociado por el presidente ruso, Vladimir Putin. 

Informamos desde AZERTAC la noticia de la preparación del Quinto Congreso de los Azeríes del Mundo, con todo el repertorio de propaganda belicista azerbaiyana. Para AZERTAC, "la diáspora azerbaiyana en todo el mundo ha desempeñado un papel importante para llevar la verdad sobre los azerbaiyanos a la comunidad mundial".

Además, seguimos un dossier sobre  la masacre de Sgushi de 1920.

Y concluimos con un dossier empaquetado por AZERTAC -  La Estrategia de la Victoria - ejemplificar con todo el arsenal de propaganda belicista del régimen dictatorial de Bakú y del propio dictador belicista azerbaiyano Ilham Aliyev, qué significa la palabra "paz" en la concepción azerbaiyana, conforme a una tradición consolidada más que centenaria: la total anexión de Artsaj/Nagorna-Karabaj y la provincia armenia meridional de Syunik (territorio armenio que los azeríes llaman Zangezur y reclaman como suyo; las montañas Zangezur son la cadena montañosa que define la frontera entre Armenia y la República Autónoma de Nakhichevan que hace que el 'exclave que es parte de Azerbaiyán), sin olvidar los reclamos de Azerbaiyán sobre el resto de Armenia, comenzando con el Kanato de Ereván, que fue una entidad administrativa establecida en el siglo XVIII por la dinastía Afsharid, en ese momento en el poder en Irán (cubría un territorio que corresponde al de la actual Armenia central con la capital Ereván, las provincias de Iğdır y Kars y el distrito de Kağızman en Turquía, y los distritos de Şərur y Sədərək en la República Autónoma de Najicheván).
    
  
SHUSHA SERÁ LA SEDE DEL CONGRESO MUNDIAL DE AZERÍES (AZERTAC, 18 de abril de 2022 – Nuestra traducción al italiano del inglés )

Los trabajos preparatorios para el Quinto Congreso de Azeríes del Mundo están a punto de finalizar, informó a AZERTAC el Comité Estatal de Trabajo con la Diáspora. Shusha, liberada de la ocupación por el poderoso ejército azerbaiyano bajo el liderazgo del Comandante en Jefe Ilham Aliyev, albergará el Quinto Congreso de los Azeríes del Mundo. Primero, los asistentes al Congreso visitarán el Callejón de los Honores y el Callejón de los Mártires en Bakú, luego se dirigirán a Shusha, la capital cultural de Azerbaiyán. Se espera que asistan al Congreso unos 400 representantes de la diáspora de 65 países. Después de la ceremonia de apertura oficial del Congreso, se presentará un informe del Comité Estatal de Trabajo con la Diáspora, se realizarán debates sobre los temas "Tareas que enfrenta la diáspora azerbaiyana en la posguerra", “Contribuciones de la diáspora azerbaiyana a la restauración y reconstrucción de Karabaj”. En los últimos años, la diáspora de Azerbaiyán ha demostrado una fuerte capacidad de organización y unidad y ha desempeñado un papel importante en traer la verdad sobre Azerbaiyán a la comunidad mundial y el Quinto Congreso de Azerbaiyán del Mundo será la primera reunión a gran escala de la Azerbaiyán diáspora tras la liberación de Karabaj.

Las ruinas de los barrios armenios de Shushi tras su destrucción por parte del ejército azerbaiyano el 23 de marzo de 1920.

La Masacre de Shushi (o Pogrom) de 1920
La masacre de Shushi sentó las bases para el conflicto entre Azerbajgian y Artsaj/Nagorno-Karabaj, luego fue la capital de Nagorno-Karabaj. Durante tres días, la población armenia no se salvó y la ciudad se convirtió en un infierno, ya que los azeríes quemaron alrededor de 2000 edificios en un intento de arrasar la parte armenia de la ciudad y liberarla de sus habitantes armenios.

El lunes 23 de marzo de 2020, con motivo del centenario de esta página sangrienta de la historia armenia, unos meses antes de la más reciente invasión y ocupación militar de gran parte de Artsaj/Nagorno-Karabaj por parte de las fuerzas armadas de Azerbaiyán, el Ministerio de Asuntos Exteriores La Oficina de la República de Artsaj/Nagorno-Karabaj emitió un Comunicado en el que declara que la Masacre de Shushi de 1920 sentó las bases para el actual conflicto entre Azerbaiyán y Armenia, que vio una repetición moderna de los eventos de la década de 1920 cuando los ejércitos y ciudadanos azerbaiyanos masacraron a los armenios en Sumgait, Kirovabad, Bakú y Shahumyan, entre otras ciudades a partir de 1988.

Hace cien años, el 23 de marzo de 1920, las autoridades de la recién formada República Democrática de Azerbaiyán masacraron a la población armenia de Shushi, el entonces centro administrativo y cultural de Artsaj, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Artsaj/Nagorno-Karabaj.

Como resultado de este crimen atroz, hasta 20.000 armenios fueron asesinados, decenas de miles se vieron obligados a huir de sus hogares y la parte armenia de la ciudad fue saqueada, incendiada y completamente destruida. Los residentes armenios supervivientes de Shushi, que constituían la mayoría de la población de la ciudad, fueron completamente expulsados. La mayor parte de esta hermosa ciudad armenia permaneció en ruinas durante muchos años. El enorme patrimonio cultural de Shushi fue destruido.

Las ruinas de los barrios armenios de Shushi después de su destrucción por el ejército de Azerbaiyán el 23 de marzo de 1920. En el centro, la desfigurada Catedral Apostólica Armenia Ghazanchetsots del Santo Salvador.
   
El alcance y la crueldad de este crimen sorprendieron a los contemporáneos que visitaron Shushi inmediatamente después de la masacre y notaron que los pozos estaban llenos de cuerpos de mujeres y niños. La tragedia ha dejado una huella tan profunda en la ciudad y su atmósfera que, incluso después de 100 años, causa impresiones oscuras y sentimientos pesados.

La descripción más precisa de los horrores de la Ciudad Sushi destruida fue dada por uno de los principales escritores rusos del siglo XX, el eminente poeta judío Osip Ėmilevič Mandelštam y su esposa Nadežda Jakovlevna, quienes visitaron Sushi en 1931. Impresionados por los aterradores eventos de la Ciudad, el poeta escribió su poema "The Phaeton Driver", dedicado a los horrores de Shushi:

En un vertiginoso paso de montaña,
En las inmediaciones de los barrios musulmanes,
La Muerte y nosotros hicimos una Danza Macabra -
Aterrados quedamos como en un sueño.

Nuestro cochero Faetón estaba bronceado
Y todo seco como pasas,
Como el cochero del diablo
Conciso y lleno de tristeza y desdicha.

Ahora el grito gutural de un árabe,
Ahora un retumbante sin sentido "eh" -
Se cuidó de proteger su rostro
Como si fuera una rosa o un sapo.

Ocultando su espantosa desfiguración
Bajo una máscara de cuero negro,
Conducía el carruaje
En los Límites Extremos de la Humanidad.

Con una sacudida y un comienzo de carrera,
Y parecía imposible que alguna vez saldríamos
de esta montaña mientras una multitud
de carruajes y posadas pasaban zumbando.

He venido a: ¡espera un segundo, hombre!
Ahora lo recuerdo, ¡que me condenen!
Es el presidente pestilente
Esto nos hizo perder a nosotros y a los caballos.

Conduce el carruaje sin nariz,
haciendo regocijar un alma cansada,
para que la tierra agridulce
gire como un carrusel.

Así, en Nagorno-Karabaj,
en la feroz ciudad de Shushi,
probé profundamente estos terrores
de los que es presa el alma humana.

Cuarenta mil ventanas sin vida
Son visibles desde todos lados
Y el capullo sin alma del trabajo
Yace enterrado en sus laderas.

Y las casas desnudas
Desvergonzadamente se vuelven más rosadas,
Y sobre ellas está el cielo
La peste azul profundo se oscurece.

Nadezhda Yakovlevna, la esposa del poeta Mandelštam escribió sobre su viaje a Karabaj: “Al amanecer, tomamos el autobús de Ganja a Shushi. La ciudad nos recibió con un cementerio interminable y una diminuta plaza de mercado por donde descendían las calles de la ciudad devastada. Ya habíamos visto pueblos abandonados con solo unas pocas casas desmoronadas, pero en esta ciudad, una ciudad que alguna vez fue obviamente rica y equipada con todas las comodidades, la imagen de la catástrofe y las masacres era horriblemente evidente. Caminábamos por las calles, y en todas partes lo mismo: dos hileras de casas sin techo, sin ventanas, sin puertas. Habitaciones vacías, restos ocasionales de papel tapiz, estufas desmoronadas, a veces los restos de muebles rotos eran visibles desde las ventanas. Casas de dos pisos hechas con la famosa toba rosa. Todas las paredes estaban rotas y el azul del cielo atravesaba estos esqueletos de casas. Dicen que después de las masacres todos los pozos de la ciudad quedaron llenos de cadáveres. Los que sobrevivieron huyeron de esta ciudad de muerte. No se veía a nadie por las calles ni por las montañas. Solo en el centro de la ciudad, en la plaza había mucha gente. Pero no había ni un solo armenio entre ellos, todos eran musulmanes. Osip Mandelštam tenía la impresión de que los musulmanes en el mercado eran los restos de los asesinos que asolaron la ciudad hace una década, pero no se beneficiaron de ninguna manera: vimos la misma pobreza oriental, trapos horribles y llagas purulentas en sus rostros. Intercambiaban puñados de harina de maíz, mazorcas de maíz, bollos... No nos atrevíamos a comprar bollos de estas manos, incluso si quisiéramos comer... Osip Mandelštam dijo que las cosas en otros lugares eran iguales que en Shushi, pero aquí todo era más evidente y era imposible comer ni un solo trozo de pan... Y ni siquiera podías beber el agua de los pozos... la ciudad no solo contaba con hoteles sino también dormitorios donde hombres y mujeres podían dormir juntos. El autobús a Ganja saldría a la mañana siguiente. La gente del bazar nos ofreció pasar la noche en su casa, pero yo tenía miedo de las plagas orientales y Mandelštam no podía quitarse de encima la idea de que los musulmanes eran en realidad pogromistas y asesinos. Decidimos ir a Stepanakert, una ciudad regional. Sólo era posible llegar en taxi. Nos encontramos con un taxista sin nariz, la única persona en el estacionamiento, con un vendaje de cuero cubriéndole la nariz y parte de la cara. Entonces,

Numerosos otros funcionarios comunistas recordaron la destrucción de la ciudad. Sergo Ordzhonikidze, el 21 de enero de 1936 en el Kremlin de Moscú, durante la recepción de la delegación de la República Socialista Soviética de Azerbaiyán, recuerda su visita a la destruida Shushi: "Todavía recuerdo con horror lo que vi en Shushi en 1920. Lo más hermosa ciudad armenia fue completamente destruida, y vimos los cadáveres de mujeres y niños en los pozos”. Una de las líderes del Komsomol de la República Socialista Soviética de Azerbaiyán, Olga Shatunovskaya, escribió más tarde en sus memorias: “Azerbaiyán no quería perder el poder porque Nagorno-Karabaj es una región grande. Es autónomo pero solo de nombre, durante estos años han expulsado a muchos armenios, han cerrado escuelas y colegios. Previamente, la ciudad principal era Shushi. Cuando hubo una masacre en la década de 1920, quemaron toda la parte central de la ciudad y luego ni siquiera la restauraron”. Dos destacados activistas comunistas armenios, Anastas Mikoyan y Marietta Shaginyan, escribieron sobre las masacres en sus memorias. Mikoyan, que estaba en la región, señaló más tarde: “Según los informes, el gobierno azerbaiyano de Mousavatista disponía de un ejército de 30.000, de los cuales 20.000 estaban desplegados cerca de la frontera con Armenia. (…) El ejército azerbaiyano justo antes de masacrar a los armenios en Shushi, Karabaj”. La escritora georgiana Anaida Bestavashvili hizo una comparación entre el incendio de Shushi y la destrucción de Pompeya en su quemaron toda la parte central de la ciudad y luego ni siquiera la han restaurado”. Dos destacados activistas comunistas armenios, Anastas Mikoyan y Marietta Shaginyan, escribieron sobre las masacres en sus memorias. Mikoyan, que estaba en la región, señaló más tarde: “Según los informes, el gobierno azerbaiyano de Mousavatista disponía de un ejército de 30.000, de los cuales 20.000 estaban desplegados cerca de la frontera con Armenia. (…) El ejército azerbaiyano justo antes de masacrar a los armenios en Shushi, Karabaj”. La escritora georgiana Anaida Bestavashvili hizo una comparación entre el incendio de Shushi y la destrucción de Pompeya en su quemaron toda la parte central de la ciudad y luego ni siquiera la han restaurado”. Dos destacados activistas comunistas armenios, Anastas Mikoyan y Marietta Shaginyan, escribieron sobre las masacres en sus memorias. Mikoyan, que estaba en la región, señaló más tarde: “Según los informes, el gobierno azerbaiyano de Mousavatista disponía de un ejército de 30.000, de los cuales 20.000 estaban desplegados cerca de la frontera con Armenia. (…) El ejército azerbaiyano justo antes de masacrar a los armenios en Shushi, Karabaj”. La escritora georgiana Anaida Bestavashvili hizo una comparación entre el incendio de Shushi y la destrucción de Pompeya en su “Según la información, el gobierno azerbaiyano de Mousavatista disponía de un ejército de 30.000, de los cuales 20.000 estaban desplegados cerca de la frontera con Armenia. (…) El ejército azerbaiyano justo antes de masacrar a los armenios en Shushi, Karabaj”. La escritora georgiana Anaida Bestavashvili hizo una comparación entre el incendio de Shushi y la destrucción de Pompeya en su “Según la información, el gobierno azerbaiyano de Mousavatista disponía de un ejército de 30.000, de los cuales 20.000 estaban desplegados cerca de la frontera con Armenia. (…) El ejército azerbaiyano justo antes de masacrar a los armenios en Shushi, Karabaj”. La escritora georgiana Anaida Bestavashvili hizo una comparación entre el incendio de Shushi y la destrucción de Pompeya en su Personas y monumentos .

Las ruinas de los barrios armenios de Shushi tras su destrucción por parte del ejército azerbaiyano el 23 de marzo de 1920. Al fondo, la Catedral Apostólica Armenia Ghazanchetsots del Santo Salvador y la Iglesia Apostólica Armenia de Aguletsots.
   
El periodista contemporáneo Thomas de Waal escribió en su libro  Black Garden: Armenia and Azerbaijan through Peace and War  (New York University Press 2003) sobre estos eventos: “El saqueo devastador de 1920 se produjo después de que los rusos se fueran y al final de otro período de guerra. Crisis económica y guerra civil. En esa ocasión, un ejército azerbaiyano estalló en la ciudad de Armenia superior, incendiando calles enteras y matando a cientos de armenios. Cuando los rusos regresaron, vistiendo uniformes bolcheviques, Stepanakert se convirtió en la nueva capital de Nagorno-Karabaj. Las ruinas del barrio armenio de Shushi se han mantenido fantasmales e intactas durante más de cuarenta años”.

En Nagorno-Karabaj, la comunidad armenia estaba dividida por el antiguo dilema de cooperación o confrontación. Por un lado estaban principalmente los Dashnaks [refiriéndose a los adherentes de la Federación Revolucionaria Armenia, conocida como Dashnak, un partido político armenio fundado en 1890 en Tbilisi, Georgia, por Christapor Mikaelian (marxista), Stepan Zorian (populista) y Simon Zavarian (bakuninista, que de hecho dirigirá el partido), de inspiración socialista, miembro de la Internacional Socialista, todavía activa hoy, así como en Armenia, también en Artsaj y Líbano] y los aldeanos, que querían unificarse con Armenia. Por otro lado estaban principalmente los bolcheviques, comerciantes y profesionales, quienes -en palabras del historiador armenio Richard G. Hovannisian (en su El pueblo armenio desde la antigüedad hasta los tiempos modernos  de 1997) admitió que "el distrito estaba económicamente con Transcaucasia" y buscó "un acuerdo con el gobierno de Azerbaiyán como la única forma de evitar la ruina del Monte Karabaj". Hovannisian señala que "este último grupo se concentró principalmente en Shushi, pero ambos grupos fueron asesinados o expulsados ​​​​cuando una rebelión armenia fue brutalmente reprimida en marzo de 1920".

Según Tim Potier, “después de la Revolución de Octubre, Karabaj pasó a formar parte de la República independiente de Azerbaiyán, aunque su control fue fuertemente disputado por las fuerzas otomanas y británicas, así como, por supuesto, por los armenios y los azeríes. Shushi ahora era considerado por el pueblo armenio como un centro cultural armenio y no fue hasta el 28 de febrero de 1920 que el Shushi armenio aceptó a regañadientes reconocer la autoridad de Azerbaiyán. La situación iba a cambiar tras los acontecimientos del 4 de abril, cuando se produjo el éxodo masivo de armenios de Shushi a la cercana Khankendi [Stepanakert, ahora capital de la República de Artsaj/Nagorno-Karabaj], tras una revuelta armenia reprimida por las fuerzas armadas azerbaiyanas. , transformó a Shushi en una ciudad azerbaiyana casi de la noche a la mañana”.

La masacre de Shushi de 2020 se convirtió en la apoteosis de los intentos de dos años de las autoridades azerbaiyanas de tomar el control y subyugar a Artsaj. Estos reclamos territoriales incontenibles e irrazonables sobre Artsaj por parte de Azerbaiyán, creados como resultado de la invasión turca del Cáucaso Meridional, sentaron las bases para el conflicto entre Azerbaiyán y Karabaj en su sentido moderno. Las autoridades de Azerbaiyán intentaron lograr su objetivo con el apoyo directo de las tropas turcas. Posteriormente, los oficiales y emisarios turcos continuaron ayudando a las fuerzas armadas de Azerbaiyán, incluso en la organización de la Masacre de Shushi de 1920, intentando continuar con el genocidio de los armenios, ahora en el este de Armenia.

La inclusión forzosa de Artsaj en la estructura soviética de Azerbaiyán, luego de la sovietización de las Repúblicas del Cáucaso Meridional, no resolvió el problema, ya que la política de las autoridades azerbaiyanas hacia la población armenia de Artsaj cambió solo en la forma, pero no en el fondo.

El comienzo del colapso de la Unión Soviética a fines de la década de 1980 y principios de la de 1990 volvió a plantear la cuestión de la seguridad física de la población armenia de Artsaj. En respuesta a las demandas pacíficas del pueblo de Artsaj para la reunificación con Armenia, una ola de asesinatos en masa y pogromos de armenios se ha extendido por todo Azerbaiyán. Miles de armenios fueron asesinados y mutilados, cientos de miles fueron deportados. Los pogromos armenios de 1988-1990 fueron una continuación de la Masacre de Shushi de 1920 y demostraron claramente que incluso después de 70 años, ni los objetivos ni los métodos de las autoridades azerbaiyanas habían cambiado.

Solo gracias a la autoorganización del pueblo de Artsaj, que creó un estado efectivo con todas las instituciones necesarias, incluido un ejército eficiente, así como el apoyo de los armenios de todo el mundo, fue posible repeler la agresión armada de Azerbaiyán en el 1991-94 y para evitar la repetición del “escenario Shushi” en Artsaj, pero a mayor escala.

Hoy, las autoridades y el pueblo de Artsaj están haciendo todo lo posible para revivir Shushi y restaurar el patrimonio cultural de la ciudad destruido por las autoridades de Azerbaiyán.

Las ruinas de la parte armenia de Shushi después de que el ejército de Azerbaiyán destruyera la ciudad el 23 de marzo de 1920. Shushi se convirtió en un infierno después de que las fuerzas armadas de Azerbaiyán incendiaran casi 2000 edificios. Al fondo, la Iglesia Apostólica Armenia Kanach Zham de la Santa Madre de Dios.
    
Hoy cabe recordar que hace un siglo, los azeríes masacraron a 20.000 armenios en Sushi. La Masacre de Shushi, también conocida como Sushi Pogrom, fue la matanza masiva de la población armenia de Shushi y la destrucción de la parte armenia de la ciudad en 1920. La masacre tuvo lugar entre el 22 y el 26 de marzo de 1920 y tuvo como trasfondo un conflicto sobre reclamos en competencia en la región por parte de Armenia y Azerbajgian.

Al final de la Primera Guerra Mundial, el territorio de Nagorno-Karabaj fue disputado entre los dos nuevos estados, la República Democrática de Armenia y la República Democrática de Azerbaiyán. Shushi -entonces el asentamiento más grande del territorio, su capital y con una población mixta compuesta principalmente por armenios y azeríes- se encontró en el centro de la disputa.

El gobierno de Azerbaiyán proclamó la anexión del territorio en disputa en Bakú y el 15 de enero de 1919 nombró a Khosrov Bey Sultanov, gobernador general de Karabaj. El Reino Unido, que tenía un pequeño destacamento de tropas estacionado en Shushi, se adhirió al nombramiento de Sultanov como gobernador interino, pero insistió en que la decisión final sobre la membresía del territorio se decidiría solo en una futura conferencia de paz.
   
En respuesta al nombramiento de Sultanov, la Asamblea del Consejo Nacional Armenio de Karabaj que se reunió en Shushi el 19 de febrero de 1919, "rechazó con legítima indignación cualquier reclamo de Azerbaiyán hacia el Karabaj armenio, que declaró que la Asamblea declaró parte integral de Armenia".
    
El 23 de abril de 1919, el Consejo Nacional Armenio de Karabaj se reunió una vez más en Shushi y rechazó nuevamente el reclamo de soberanía de Azerbaiyán, insistiendo en su derecho a la autodeterminación. Después de esto, un destacamento local azerbaiyano rodeó los barrios armenios de Shushi, pidiendo a los habitantes que entregaran la fortaleza. Se hicieron disparos, pero cuando los británicos mediaron, los armenios acordaron rendirse ante ellos.

Los días 4 y 5 de junio de 1919 en Shushi hubo enfrentamientos armados entre las dos comunidades y Sultanov inició un bloqueo de los barrios armenios de la ciudad. Las enfermeras estadounidenses que trabajan en Shushi para Near East Relief informaron de una masacre "por parte de los tártaros de 700 habitantes cristianos de la ciudad". Se organizó rápidamente un alto el fuego después de que la parte armenia aceptara la condición de Sultanov de que los miembros del Consejo Nacional Armenio en Karabaj abandonaran la ciudad. Sin embargo, una nueva ola de violencia envolvió a las aldeas cercanas pobladas por armenios. A mediados de junio, los azeríes reclutaron a unos 2.000 "irregulares", que atacaron, saquearon y quemaron una gran aldea armenia, Khaibalikend, en las afueras de Shushi, dejando unos 600 armenios muertos.

El 13 de agosto de 1919 se convocó en Shushi el Séptimo Congreso de Armenios de Karabaj, que concluyó con el acuerdo del 22 de agosto de 1919, según el cual Nagorno-Karabaj sería considerada provisionalmente dentro de las fronteras de la República Democrática de Azerbaiyán hasta su final. el estatus se decidiría en la Conferencia de Paz de París.

El 19 de febrero de 1920, Sultanov emitió una solicitud al Consejo Nacional Armenio de Karabaj "para resolver urgentemente la cuestión de la incorporación final de Karabaj a Azerbaiyán". El Consejo, en el Octavo Congreso celebrado del 23 de febrero al 4 de marzo de 2020, respondió que la solicitud de Azerbaiyán violaba los términos del acuerdo provisional del 22 de agosto de 2019 y advirtió que "la repetición de los hechos obligará a los armenios de Nagorno-Karabaj a recurrir a los medios de defensa adecuados”.

Hovannisian escribe: “Finalmente, en agosto de 1919, la Asamblea Nacional de Karabaj se rindió a la jurisdicción provisional y condicional de Azerbaiyán. Las veintiséis condiciones limitaron estrictamente la presencia administrativa y militar de Azerbaiyán en la región y subrayaron la autonomía interna de la montañosa Karabaj. Las violaciones de esas condiciones por parte de Azerbaiyán culminaron en una rebelión abortada en marzo de 1920. Como castigo, las fuerzas azerbaiyanas quemaron la hermosa ciudad de Shushi (…). Era el fin del Shushi armenio”.

Según Hovannisian, “las tropas azerbaiyanas, unidas por los habitantes azerbaiyanos de la ciudad, han convertido el Shushi armenio en un infierno. Del 23 al 26 de marzo alrededor de 2.000 edificios fueron devorados por las llamas, entre iglesias y conventos, instituciones culturales, escuelas, bibliotecas, el distrito comercial y casonas de la clase mercantil. El obispo Vahan Ter-Grigorian, partidario desde hace mucho tiempo del acuerdo con las autoridades azerbaiyanas, pagó el precio del castigo, ya que le arrancaron la lengua antes de cortarle la cabeza y desfilar por las calles en una pica. El jefe de policía, Avetis Ter-Ghukasian, se transformó en una antorcha humana y muchos intelectuales se encontraban entre las víctimas armenias”.

Según datos estadísticos publicados en el Calendario del Cáucaso de 1917, en 1916, poco antes de la Revolución Rusa, la población de la ciudad de Shushi ascendía a 43.869, de los cuales 23.396 (53%) eran armenios y 19.121 (44%) tártaros (azeríes).

El 20 de marzo de 2000, se colocó una placa conmemorativa en Shushi en el sitio del monumento previsto para las víctimas del pogrom y el gobierno de la República de Artsaj/Nagorno-Karabaj presentó a la Asamblea Nacional una propuesta para establecer el 23 de marzo como un día de conmemoración de las víctimas de los pogromos de Shushi.

La Catedral Apostólica Armenia del Santo Salvador Ghazanchetsots en Shushi fue desfigurada después de la destrucción de los barrios armenios de la ciudad por parte del ejército azerbaiyano el 23 de marzo de 1920.
    
El 22 de marzo de 2022, con motivo del 102º aniversario del Programa de Shushi, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Artsaj/Nagorno-Karabaj emitió la siguiente declaración: "Hoy inclinamos la cabeza ante la memoria de las víctimas inocentes de el genocidio de la población armenia de la ciudad de Shushi, perpetrado por las autoridades de la República Democrática de Azerbaiyán creada artificialmente hace 102 años, del 22 al 26 de marzo de 1920. Decenas de miles de personas fueron víctimas de este monstruoso crimen provocado por el expansionismo azerbaiyano aspiraciones: muchos de ellos fueron brutalmente asesinados, los sobrevivientes fueron expulsados ​​de sus hogares. La mayor parte de la ciudad, que no solo era la capital sino también el centro histórico y cultural de Artsaj, fue destruida y permaneció en ruinas por varias décadas hasta cuando fue demolida por las autoridades azeríes a mediados del siglo XX.
  
Las masacres de Shushi, en las que participaron activamente oficiales y emisarios turcos, tenían como objetivo trasladar el genocidio armenio al este de Armenia en el contexto de la implementación de la ideología pan-turca.
   
Esta tragedia, horrible en su crueldad, delineó los verdaderos objetivos de las autoridades azerbaiyanas sobre Artsaj y el pueblo armenio y no solo cambió la demografía de Shushi, sino que también dejó una marca indeleble en la atmósfera de la ciudad y prefirió juicios posteriores.
   
Después de casi 70 años, las autoridades de Azerbaiyán han vuelto a recurrir a una herramienta probada en su arsenal: la masacre y deportación de la población armenia inocente, la organización de matanzas masivas y pogromos en Sumgait, Bakú, Gandzak (Kirovabad) y otros asentamientos de la ex República Socialista Soviética de Azerbaiyán.
   
En 2020 se repitió la tragedia. Después de ocupar la ciudad de Shushi durante los 44 días de agresión contra la República de Artsaj, Azerbaiyán ha expulsado nuevamente a la población armenia de la ciudad.
  
Tanto en 1920 como en 2020, Azerbaiyán buscó no solo acabar con la población armenia de la ciudad de Shushi y Artsaj en su conjunto, sino también acabar con su historia, cultura y espíritu. Azerbaiyán continúa adhiriéndose a esta estrategia hasta el día de hoy.
   
Sin embargo, es imposible destruir el espíritu armenio de Shushi, que está indisolublemente ligado a Artsaj. Fue revivido en mayo de 1992 y será revivido nuevamente”.
  
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LA ESTRATEGIA DE LA VICTORIA
(Documento publicado por AZERTAC, AGENCIA DE NOTICIAS DEL ESTADO DE AZERBAIYÁN -  Nuestra traducción al italiano del inglés  -  ATENCIÓN: DOCUMENTO DE PROPAGANDA AZERA, LLENO DE NOTICIAS FALSAS Y TESIS ANTIHISTÓRICAS )

Presidente: “No hay que defender, sino atacar políticamente, desde el punto de vista propagandístico”.

44 días... Guerra Patriótica y Gran Victoria... Esta victoria es la página más brillante de la historia de Azerbaiyán. Azerbaiyán ha avanzado paso a paso hacia la victoria de Karabaj, superando una multitud de dificultades y obstáculos. ¡El ejército de Azerbaiyán lo hizo bajo el liderazgo del Comandante en Jefe Ilham Aliyev! La historia misma da testimonio de la magnitud del trabajo realizado en esos 44 días, llenos de orgullo y honor.

Desde el primer día de su elección, el presidente de Azerbaiyán ha hecho de la liberación del antiguo Karabaj una prioridad. Desde el día en que asumió como Presidente, en octubre de 2003, ha destacado la importancia de la liberación incondicional de nuestras tierras.
Si bien el camino a la victoria en la Guerra Patria tomó 44 días, esta victoria fue respaldada por años de lucha incansable, paciente y persistente del Presidente. Esta fue la esencia de sus discursos en todas las reuniones y foros internacionales, tanto en el país como en el extranjero. En cada palabra, el Presidente demostró que su posición se mantuvo sin cambios. ¡Las palabras y promesas hechas hace exactamente 18 años permanecieron sin cambios hasta el final! ¡Karabaj debe ser liberado!


“Azerbaiyán nunca soportará esta situación, la ocupación de sus tierras. Todos deben saber que, a pesar de nuestra adhesión a la paz, el hecho de que no queremos que la guerra comience de nuevo y queremos resolver este problema pacíficamente, nuestra paciencia no es inagotable. Azerbaiyán liberará su patria a toda costa”  (Del discurso a la ceremonia de juramento, 31 de octubre de 2003) .

“La posición de Azerbaiyán es clara y ha sido reiterada varias veces. Si aún no ha tenido la oportunidad de conocer estas afirmaciones, permítame recordarle: Nagorno-Karabaj es territorio de Azerbaiyán. Azerbaiyán nunca aceptará la independencia de Nagorno-Karabaj ni la adhesión a Armenia. Nagorno-Karabaj pertenece a Azerbaiyán”  (Conferencia de prensa en el Palacio de Europa, Estrasburgo, 29 de abril de 2004) .

El presidente era muy consciente de que para resolver este problema, en primer lugar, es necesario cambiar el enfoque de la escena internacional sobre los acontecimientos de Karabaj, demostrar quién está del lado del derecho internacional y documentarlo. El presidente Ilham Aliyev planteó el tema durante una de sus primeras visitas al extranjero como jefe de Estado.

“Como resultado de esta ocupación, más de un millón de azeríes se han convertido en refugiados y desplazados internos. La agresión de Armenia está confirmada por cuatro resoluciones de la ONU. El Grupo de la OSCE en Minsk emitió una declaración sobre este asunto. Hay notas sobre esto en los documentos oficiales del Consejo de Europa. La comunidad internacional debe usar su poder e influencia para obligar a Armenia a retirarse de los territorios ocupados de Azerbaiyán”  (Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información en Ginebra, 10 de diciembre de 2003) .

“Debemos entender que nunca aceptaremos la independencia de Karabakh o su anexión a Armenia”  (Entrevista con el diario  Le Figaro , 22 de enero de 2004) .

Hace 17 años, el Jefe de Estado sintió claramente que Armenia sufriría un fiasco. Al decir esto abiertamente, trató de empujar al vecino a tomar el camino correcto. En otras palabras, usted será el bando perdedor, mientras que nosotros solo avanzaremos.

“Podría parecer que Armenia está en una posición más ventajosa. Pero en realidad este no es el caso. Si comparamos Armenia y Azerbaiyán hoy, todos pueden ver la diferencia. Azerbaiyán es un país completamente independiente. No hay bases militares extranjeras en su territorio. No depende de la ayuda exterior. Azerbaiyán está desarrollando su economía. Nuestro presupuesto es tres veces mayor que el de Armenia. Dada su posición geográfica y estratégica y el desarrollo del sector petrolero en el país, Azerbaiyán pronto se convertirá en un país muy fuerte. Si miramos a Armenia, vemos que no está ni cerca de esto”  (Entrevista al diario francés  Le Figaro , 22 de enero de 2004) .

“La posición de Azerbaiyán es correcta, el tiempo y el derecho internacional están de nuestro lado. Cuanto antes lo entienda la otra parte, mejor será para ella”  (Reunión en el Instituto Francés de Relaciones Internacionales, 23 de enero de 2004) .


Incluso cuando el presidente dio los primeros pasos hacia la meta, ya tenía planes claros sobre lo que debía hacerse. El compromiso del Consejo de Europa de no iniciar la guerra no fue un obstáculo.

“Hay un compromiso, y este compromiso ha sido asumido por los gobiernos de Azerbaiyán y Armenia, así como por todos los partidos políticos que operan en estos países. Esto es cierto y fue una condición para que nuestros países ingresaran al Consejo de Europa. Esta es nuestra posición y hemos declarado repetidamente que tenemos la intención de resolver este problema de manera pacífica. Pero, por supuesto, debe haber alguna duración. En otras palabras, no queremos que este proceso dure para siempre. Hay un límite para toda negociación”  (Entrevista con periodistas en el Aeropuerto Internacional de Bina, 1 de marzo de 2004) .


En esos años había mucha presión sobre Turquía para que abriera la frontera con Armenia. En su momento, el país hermano impidió resueltamente que esto sucediera.

“Cuando era primer ministro, hablé de eso con el Sr. Erdogan en Ankara. El primer ministro Erdogan me aseguró que Turquía nunca abriría sus fronteras con Armenia hasta que se resolviera el conflicto de Nagorno-Karabaj. Esto es suficiente para mi. En otras palabras, si he oído esta palabra, no necesito otra explicación”  (Entrevista con periodistas en el aeropuerto de Heydar Aliyev, 24 de marzo de 2004) .

Cuando comenzó las negociaciones con Armenia como Jefe de Estado, el presidente Ilham Aliyev pidió que se tomaran medidas para lograr resultados. Esta era la posición de principios del presidente.

“Las negociaciones solo pueden tener lugar en torno a un tema acordado. Si no hay objeto de negociación, no pretendemos crear la imagen de la negociación. Si Azerbaiyán ve que las negociaciones no son necesarias, entonces probablemente tengamos que reconsiderar esta política”  (Discurso en la sesión de primavera de PACE, 29 de abril de 2004) .

Hay una fecha en la que se pronunció la ahora famosa expresión "¡Karabaj es azerbaiyano!". El presidente dijo esto hace exactamente 17 años... Lo dijo en el ámbito internacional y envió un mensaje claro a Armenia y sus seguidores.

“La posición de Azerbaiyán es clara y ha sido reiterada varias veces. Si aún no ha tenido la oportunidad de conocer estas afirmaciones, permítame recordarle: Nagorno-Karabaj es territorio de Azerbaiyán. Azerbaiyán nunca aceptará la independencia de Nagorno-Karabaj ni la adhesión a Armenia. Nagorno-Karabaj pertenece a Azerbaiyán"  (Conferencia de prensa en el Palacio de Europa, Estrasburgo, 29 de abril de 2004) .

El Presidente siempre ha tenido presente la opción de la guerra sin renunciar a los diálogos de paz. Sabía que Armenia no renunciaría a su ocupación de todos modos. Desde los primeros días de la presidencia, se aceleró aún más la construcción de un ejército moderno.

“Declaro que los gastos del ejército aumentarán. Necesitamos fortalecer aún más la base material y técnica de nuestro ejército. Tenemos la oportunidad de hacer todo esto. A veces se pide que haya un compromiso sobre este tema. No puede haber compromiso en el tema de la tierra. Cuanto antes lo entienda la otra parte, mejor”  (Reunión con personal de una unidad militar en Ganja, 18 de junio de 2004) .


Hace ya 17 años el Presidente consideraba la unificación del pueblo el factor más importante para la victoria en caso de guerra. Y fuimos testigos de lo importante que fue esto durante la Guerra Patria.

“Para hacer esto, se necesitan varios factores y casi todos ellos están presentes en azerbaiyano. El espíritu de patriotismo está en un nivel muy alto. Realmente quiero que nuestra generación joven sea educada en el espíritu del patriotismo. Hay patriotismo nacional en Azerbajgian”  (Reunión con desplazados internos que viven en el distrito de Barda, 11 de septiembre de 2004) .

El Presidente se reunió a menudo con personas desplazadas, desplazadas de sus tierras ancestrales y ordenó la construcción de nuevas casas y edificios para mejorar sus condiciones de vida. Al mismo tiempo, el jefe de Estado se mostró confiado en que las tierras serán liberadas y los desplazados regresarán a sus hogares. ¡Lo dijo el Presidente con mucha esperanza y confianza en cada reunión!

“No tengo ninguna duda de que el problema más difícil, la ocupación de tierras azerbaiyanas por parte de Armenia, terminará y resolveremos el problema de manera positiva. El pueblo azerbaiyano es uno y resolveremos este problema. Volveréis a vuestra patria y yo iré allí y estaré con vosotros”  (Encuentro con desplazados internos asentados en el barrio de Barda, 11 de septiembre de 2004) .

“Los temas más importantes, el trabajo principal comenzará después de la liberación de nuestras tierras de la ocupación. Como dije antes, toda la infraestructura en todos los territorios ocupados ha sido destruida. Construiremos nuevas ciudades, crearemos nuevos asentamientos y aldeas y debemos estar preparados para ello. También sabemos que solo podemos confiar en nuestras fortalezas, solo en nuestras fortalezas”  (Distrito de Aghdam, 18 de enero de 2007) .

El presidente siempre pensó en Shusha. En la mayoría de sus discursos, dijo que deberíamos liberarnos y volver a Shusha. Aunque muchas de esas esperanzas se vieron frustradas, el Presidente se convenció y les creyó. El jefe de Estado también ha subrayado repetidamente que Zangezur es la tierra antigua y eterna de Azerbaiyán.

“Me resistí y me mantendré fiel a lo que dije. En resumen, los siete distritos deben ser devueltos incondicionalmente y, al mismo tiempo, los azeríes deben regresar a Nagorno-Karabaj, incluida Shusha”  (Apertura de un nuevo asentamiento para desplazados internos en el distrito de Sabunchu de Bakú, 4 de mayo de 2007) .

“Todo el mundo sabe que la actual Armenia se fundó en las antiguas tierras de Azerbaiyán. Iravan Khanate y el distrito de Zangezur: todas estas son tierras de Azerbaiyán”  (Distrito de Goranboy, 20 de noviembre de 2009) .

Armenia estaba cometiendo provocaciones cada vez más flagrantes para detener las conversaciones. En muchos casos, esto ha provocado colisiones en la línea de contacto. "¡Dispare, comandante!" - Nunca recuerdes las palabras. Un helicóptero militar armenio fue destruido por primera vez después de la primera guerra de Karabaj. Luego estuvo la guerra de abril de 2016… Azerbaiyán demostró cuán fuerte era entonces.

“Menos de dos semanas después de la reunión de París en la que decidimos reducir las tensiones en la línea de contacto, Armenia realizó ejercicios a gran escala en el distrito ocupado de Aghdam. Según sus propios informes, se desplegaron 47.000 efectivos. No había necesidad. Fue una clara provocación destinada a interrumpir las negociaciones. Hemos mostrado moderación durante varios días y hemos ordenado no reaccionar ante esta provocación. Porque pensamos que había que reducir las tensiones. Sin embargo, el bando contrario intentó atacar nuestras posiciones con helicópteros de combate MI-24. Como resultado de nuestra respuesta, uno de los helicópteros fue destruido”  (Entrevista con el canal de televisión  Russia 24 , 3 de mayo de 2015) .

“Estamos luchando en nuestra propia tierra. Si un soldado armenio no quiere morir, debe abandonar el territorio azerbaiyano”  (Reunión del Consejo de Seguridad, 2 de abril de 2016) .

Karabaj es azerbaiyano, ¡un signo de exclamación!… Esta frase del presidente se ha convertido en consigna en todo Azerbaiyán. También se convirtió en el lema de la guerra por la liberación de Karabaj. Al decir "¡Karabaj es azerbaiyano!", ¡Nuestros heroicos soldados marcharon hacia la guerra de vida o muerte!

“La declaración dice literalmente así: 'Karabaj es parte de Armenia, punto'. En primer lugar, por decirlo suavemente, esto es una mentira. Tanto la parte inferior como la superior de Karabaj son reconocidas en todo el mundo como partes integrales de Azerbaiyán. Armenia no reconoce por sí misma a esta entidad ilegal. Karabaj es la tierra histórica y antigua de Azerbaiyán. Por lo tanto, Karabaj es Azerbaiyán, ¡un signo de exclamación! (16a Reunión Anual del Club de Discusión Internacional Valdai en Sochi, 3 de octubre de 2019) .

“Pensaron que aceptaríamos este insulto. Nos están provocando deliberadamente y enfrentarán las amargas consecuencias. Vamos por buen camino. La nuestra es la causa de la verdad. ¡Ganaremos! ¡Karabaj es nuestro! ¡Karabaj es Azerbaiyán!". (Discurso a la Nación, 27 de septiembre de 2020) .

“Cada centímetro de la tierra ocupada, cada ciudad es querida para nosotros. Para mí, el valor de cada pueblo y ciudad es el mismo que el de cualquier otro pueblo y ciudad. Pero también sabes que Shusha tiene un lugar especial en el corazón del pueblo azerbaiyano. Esta es nuestra ciudad histórica, un antiguo centro cultural. Shusha le ha dado al pueblo azerbaiyano muchas personas talentosas y brillantes. Por supuesto, sin Shusha, nuestro trabajo estaría incompleto”  (Entrevista a  A Haber TV , 16 de octubre de 2020) .


“El presidente Ilham Aliyev, la primera dama Mehriban Aliyeva y su hija Leyla Aliyeva visitaron la capital cultural liberada de Azerbaiyán, Shusha. El jefe de Estado y su familia visitaron una mezquita en Shusha. El presidente presentó un "Sagrado Corán" a la mezquita. Luego, Ilham Aliyev y su familia rezaron en la mezquita, el 15 de enero de 2021 "(Atatv.az).
“Compartir esta buena noticia con el pueblo azerbaiyano en este día histórico es quizás uno de los días más felices de mi vida. Querida Shusha, ¡eres libre! Querida Shusha, ¡estamos de vuelta! Querida Shusha, ¡te reviviremos! Shusha es nuestra! ¡Karabaj es nuestro! ¡Karabaj es azerbaiyano!". (Discurso al pueblo de Azerbaiyán desde el Callejón de los Mártires, 8 de noviembre de 2020) .

“Al mismo tiempo, hoy visité la tumba del Gran Líder Heydar Aliyev y presenté mis respetos. Dije en mi corazón que era un hombre afortunado por haber cumplido la voluntad de mi padre. ¡Hemos liberado a Shusha! ¡Esta es una gran victoria! ¡Las almas de nuestros mártires y del Gran Líder están felices hoy! ¡Felicidades Azerbaiyán! ¡Felicitaciones, azerí del mundo!”. (Discurso al pueblo de Azerbaiyán desde el Callejón de los Mártires, 8 de noviembre de 2020) .

2020 fue un año inolvidable para Azerbaiyán. ¡Ha llegado el día histórico que parecía un sueño para todos! El ejército de Azerbaiyán, bajo la dirección del Comandante en Jefe, liberó nuestras ciudades y pueblos uno por uno. Lo que dijo el Presidente hace años se ha ido cumpliendo uno a uno. ¡Una breve mirada a la historia reciente muestra que esta victoria es un plan estratégico bien pensado por el presidente Ilham Aliyev!

¡El comandante en jefe victorioso que creó el ejército más fuerte del siglo XXI y logró la Gran Victoria!