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miércoles, 1 de noviembre de 2023

Mons. MOISÉS CARMONA RIVERA


Moisés Carmona y Rivera nació el 31 de Octubre de 1912 en Quechultenango, Gro., hijo de Don Nicolás Carmona Sánchez y Doña María Rivera Campos. Fue bautizado el 24 de Abril de 1913 en la Parroquia de Santiago Apóstol de Quechultenango, siendo sus padrinos los hermanos Adolfino y Teodosia Sánchez.

Su padre, campesino, murió prematuramente en 1914, como resultado directo del maltrato que sufrió durante la Revolución. Una tía paterna, doña Natividad Carmona Sánchez, se hizo cargo de la crianza del pequeño Moisés, y le enseñó las primeras letras.
   
En 1925 asistió a la escuela por primera vez, a la escuela del Sagrado Corazón de Jesús en Chilapa. En esta escuela se enseñaban las verdades de la fe católica y los alumnos, junto con sus maestros, vivían diariamente la Santa Misa en latín. También se rezaba todos los días el Rosario y se celebraban solemnemente los Meses en Honor a los Sagrados Corazones de Jesús y María.
   
Recibió el Sacramento de la Confirmación a los doce años de edad, el 15 de Abril de 1926 en la Parroquia del Sagrario de Chilapa, de manos de Monseñor José Guadalupe Ortiz, Obispo de Chilapa, siendo su Padrino el P. Isidoro Ramírez.
  
Durante la persecución religiosa por el gobierno masónico de Francisco Plutarco Elías-Calles Campuzano, en que las iglesias fueron cerradas y los sacerdotes tuvieron que esconderse, Moisés era despertado todos los días a las 4 a.m. para asistir a escondidas a una Santa Misa que se estaba realizando en la casa de un particular, circunstancia que moldearía decisivamente su carácter.
  
Después de la escuela primaria, ingresó al seminario de la Inmaculada Concepción por consejo de su confesor el padre Rosalío Ojeda, de quien Moisés había sido acólito en su infancia, Párroco por entonces del pueblo de Hueycantenango, en contra de la voluntad de su madre adoptiva, que quería que fuera maestro de escuela. Allí fue un estudiante promedio, pero siempre se destacó en la retórica. Al finalizar sus estudios, atraviesa una crisis: deja el seminario para replantearse su vocación. Trabajando con los fieles laicos de Acción Católica, rápidamente se dio cuenta de que su vocación al sacerdocio era genuina, por lo que regresó al seminario.
   
En 1936 recibió la tonsura, en 1937 las órdenes menores; un año más tarde fue ordenado subdiácono, y el 15 de Octubre de 1939 diácono y sacerdote en Noviembre de ese año por Mons. Leopoldo Díaz y Escudero, obispo de Chilapa (la diócesis de Acapulco apenas surgió en 1958). En el mismo año se convirtió en capellán de la parroquia de La Soledad en Acapulco, bajo la dirección del anciano cura D. Florentino Díaz, tío del obispo que lo ordenó. El 6 de Enero de 1941 es nombrado Catedrático de Latín y Castellano para Curso Medio en el Seminario de la Inmaculada Concepción, y fue en los años de 1942 a 1944 enviado a los pueblos de Mayanalán y Acamixtla. En 1944 más tarde se convirtió en párroco de San Miguel Arcángel en Coyuca de Benítez. Su predecesor se había dado por vencido porque no se sentía a la altura de las discusiones con los protestantes. Antes de nombrarlo párroco, el obispo le dijo al padre Carmona: «Ahora te usaré en la lucha contra los herejes».
    
El padre Carmona desafió a los protestantes y, al defender públicamente su fe católica, demostró que la afirmación protestante de que «solo quedan unos pocos católicos incurables en todo México» estaba equivocada. El joven pastor consideró muy importante la catequesis. Trabajó con mucho éxito en todos los pueblos de su parroquia, los cuales en carreta o a pie. Tres veces hizo venir predicadores misioneros, y los creyentes compartieron sus conferencias con ellos, que fueron recibidos con viva simpatía.
   
En 1952 fue nombrado párroco y vicario foráneo de San Santiago Apóstol de Ometepec. La vicaría y la iglesia parecían ruinas. Logró reconstruir parcialmente el presbiterio, pero por falta de apoyo del pueblo no pudo reconstruir la iglesia parroquial. Las luchas que ahí se le presentaron jamás le hicieron retroceder, pero sí las difamaciones, por lo que al ir de visita el nuevo Obispo de Chilapa, entre otras cosas él suplicó que lo cambiara, en esas condiciones era imposible trabajar.

Cuando José del Pilar Quezada Valdés, primer obispo de Acapulco, reconstruyó el Templo de la Divina Providencia en la ciudad de Acapulco, el padre Carmona se convirtió en párroco allí. En reconocimiento a su valía, a mediados de los años sesenta formó parte del Consejo Presbiteral de la recién diócesis de Acapulco, junto a tres de los más notables eclesiásticos de la época: Rafael Bello Ruiz, Gregorio M. Bello y Ángel Martínez Galeana. El primer bloque de construcción se colocó el mismo día en que se inició el malogrado Vaticano II. El obispo Quezada consagró la cripta el 17 de Octubre de 1965 y declaró la iglesia Iglesia Expiatoria de Acapulco. A partir de entonces habría fricciones con el obispo, sobre todo porque el padre Carmona no celebraba la nueva Misa "como todo el mundo».
  
Cuando las reformas del Concilio Vaticano II llegaron a su parroquia, la Iglesia de la Divina Providencia, Carmona se negó a conformarse. En la década de 1970, junto con el padre Joaquín Sáenz y Arriaga y el padre Adolfo Zamora Hernández († 3 de Mayo de 1987), formó la Unión Católica Trento, antecesora de la actual Sociedad Sacerdotal Trento.

Cuando el padre Sáenz y Arriaga fue excomulgado ilegalmente por el cardenal Miguel Darío Miranda Gómez, la conversación fue insatisfactoria, el tema de la llamada “desobediencia” no fue abordado por el padre Carmona. Cuando terminó la construcción de la iglesia, el P. Carmona pidió a Mons. Lefebvre que la consagrara, pero como a Lefebvre no se le permitía entrar en Méjico en ese momento (a instancias de la jerarquía modernista encabezada por el delegado apostólico Sotero Sanz Villalba, y secundada por la Acción Católica de la Juventud Mejicana), el mismo Carmona llevó a cabo la bendición el 14 de Julio de 1977.
    
El sucesor de Mons. Quezada en el obispado, Don Rafael Bello visitó al P. Carmona, durante el cual se produjo un altercado verbal. El canónigo Don Gabriel Ocampo llamó entonces apóstata al padre Carmona. Para el 8 de Diciembre de 1976 hubo el anuncio de una Santa Misa en honor de la Inmaculada Concepción de María; que decía que iba a ser celebrada por el padre Héctor Bolduc, un representante de Mons. Lefebvre. A continuación el obispo (u “obispo”) Bello le dio al padre Carmona una fuerte reprimenda y le prohibió hacer celebrar esa Misa. La misa se celebró sin embargo, a pesar de todas las amenazas de ser excomulgado, acudiendo una gran multitud de fieles: la iglesia estaba abarrotada. Meses después, vino la pretendida “Excomunión” y “suspensión a divínis” del padre Carmona el 30 de Abril de 1977, que alcanzó incluso prensa internacional:
      

TRADUCCIÓN
EXCOMULGAN A CURA PÁRROCO
   
CIUDAD DE MÉXICO (UPI) – Un párroco del puerto de Acapulco fue excomulgado por apoyar al rebelde obispo francés Marcel Lefebvre y llamar al Papa Pablo VI un «impostor», dijo la oficina de información católica hoy.
   
Se espera que Lefebvre, un tradicionalista que tiene muchos seguidores en Europa y América del Norte, visite México el próximo lunes.
   
La Oficina de Información Católica de la Iglesia de México dijo que Monseñor Rafael Bello Ruiz, obispo de Acapulco, excomulgó al Padre Moisés Carmona, párroco de Acapulco, el mes pasado y declaró vacante su puesto.
   
La oficina dijo que Carmona «a pesar de las repetidas admoniciones y advertencias hechas en todos los tonos de voz, insiste en rechazar al Papa Pablo VI y al Concilio Vaticano II, así como en llamar antipapa e impostor, hereje y comunista, a Su Santidad». (“Excomulgado un cura párroco”THE NAPLES DAILY NEWS. Nápoles, FL., viernes 8 de Julio de 1977, pág. 3. Traducción propia).
A la carta de Bello, los feligreses del padre Carmona respondieron el 15 de Mayo con otra carta:
«La feligresía católica de la Parroquia de la Divina Providencia de Acapulco, Gro., se hace presente por este medio, a reserva de hacerlo personalmente, para expresar su mas enérgica protesta por la agresión constante que usted y otros “obispos” vienen haciendo contra nuestro querido Párroco el Rvdo. Padre Moisés Carmona y Rivera, a quien desde hace tiempo usted amenazó con excomulgarlo; después con declarar vacante la Parroquia y como ninguna de esas actitudes intimidó al Padre Carmona, usted, valiéndose de sacerdotes dóciles a su “autoridad” organizó un boicot contra nuestra Parroquia y el Padre Carmona, boicot que fracasó como todas las “audaces” medidas suyas con las que quiere someternos a la iglesia modernista y anticristiana del Concilio Vaticano II, que tan tristes páginas está escribiendo en México y en el mundo entero(…) Usted carece de autoridad para declarar vacante a la Parroquia de la Divina Providencia, para quitarnos al Padre Carmona y para imponernos un cura modernista (…)».
Y el propio Padre Carmona le contestó:
«Te ofusca la mitra, Rafael. ¿Qué autoridad tienes o tenías para excomulgarme de la verdadera Iglesia de Cristo, tú que de ella te apartaste al hundirte en el “Modernismo” cloaca recolectora de todas la herejías, como el Papa San Pío X lo califica? Pero no estoy anclado en el año 1500, sino en el año 33, porque fue entonces cuando la VERDAD DIVINA –EL DEPÓSITO SAGRADO– se confió a la Iglesia para su custodia, defensa y difusión; pero la VERDAD no es un girasol, la VERDAD no cambia nunca, VERDAD DIVINA es inmutable e inmutable tiene que llegar a todos lo hombres de todos los tiempos y lugares y anclado quiero estar en ella, aunque en mi derredor todo vaya cambiando y todo también se vaya derrumbando. Vosotros obispos, cardenales y sacerdotes modernistas son considerados como “cañas que a todo viento se mueven”, como veletas movidas por el aire como barcos que navegan sin ninguna dirección. Es verdad que prometí solemnemente obedecer a mi Obispo y a sus legítimos sucesores; pero jamás he prometido obedecer a los demoledores de la Iglesia (…). Tú dices que es poco lo que nos separa, y yo digo que nos separa un abismo. Dices que quieres ayudarme a salir de mi aislamiento, y yo pregunto: ¿cuál aislamiento? ¿Crees tú que me encontraré mejor con herejes y colaborando con ellos en su obra destructora? ¡¡JAMÁS!! ¡Todo lo prefiero, menos eso! Me atengo a lo que dice San Juan, el Apóstol del amor, en su epístola II: “Si alguno viene a vosotros y no trae esa doctrina, no lo recibáis en casa, ni lo saludéis”».
 
Tras la muerte del Padre Sáenz y Arriaga, el Padre Carmona asumió la dirección de la Unión Católica Trento, fundada en 1976. Tanto como párroco como Presidente de la Unión, el Padre Carmona libró y libra una lucha constante y dura contra los modernistas.
           
En 1981, Carmona y Zamora fueron llevados por los sedevacantistas alemanes Eberhard Heller y Kurt Hiller al arzobispo vietnamita Pierre Martin Ngô Đình Thục, que los consagró en Tolón de Francia el 17 de Octubre. Carmona consagró obispos a George Musey (1 de Abril de 1982) Benigno Bravo Valadéz y Roberto Martínez y Gutiérrez (ambos el 15 de Junio de 1982), Louis Vezelis OFM (24 de Agosto de 1982, asistido por George Musey) Peter Hillebrand (17 de Julio de 1991, bajo condición), y Mark Pivarunas CMRI (24 de Septiembre de 1991).
   
Mons. Moisés Carmona Rivera (derecha) y Adolfo Zamora Hernández el día de su consagración episcopal por el arzobispo Pierre Martin Ngô Đình Thục.

El 26 de Mayo de 1983, Carmona, Zamora y Ngô Đình Thục emitieron conjuntamente la “declaración de Acapulco”, un comunicado ratificando la declaración de Sede vacante después de Pío XII hecha por este último el año anterior. La declaración afirmó que la misa renovada de Pablo VI Montini era inválida, el decreto del Concilio Vaticano II sobre la libertad religiosa fue herético, y los obispos que aceptaban el Vaticano son declarados apóstatas y cismáticos.

Durante los años siguientes, el obispo modernista de Acapulco toleraría la actividad de los disidentes tradicionalistas, que mostraban una discreta expansión. Frecuentemente Rafael Bello hacía llamados a “la conversión” hacia la nueva religión del Vaticano II. El último llamado, infructuoso por supuesto, ocurrió el 6 de septiembre de 1991. Pero también hubo ataques y amenazas contra la vida de Mons. Carmona, instigados por los mismos clérigos conciliares:
  • El 24 de Septiembre de 1984 intentaron asesinarlo disparándole a su jeep mientras se desplazaba en el camino de Guadalupe Victoria a Ometepec, saliendo ileso pero le robaron sus ornamentos litúrgicos.
  • En una carta fechada a 8 de Octubre de 1986, menciona que el “obispo” de Chilapa José María Hernández González envió contra él un grupo de personas casi todas armadas con machetes, pues él les había dicho lleno de odio: «Si llega a venir ese Moisés Carmona sáquenlo a patadas… agárrenlo y mátenlo».
  • Y el 3 de Febrero de 1988, en una carta al cura de Ometepec Rafael Cortés Gaspar (el “Monseñor pistolas” de Guerrero), Monseñor Carmona le responde que está enterado de que es él quien le envió amenazas de muerte bajo otro nombre y que también está enterado de que contrató a una persona para asesinarlo:
    «¿Para qué gastar dinero en mandar a uno desde el poblado de Marquelia hasta Orizaba para que contrate un asesino que venga a hacerlo?… Hágalo usted y hágalo de tal manera que todo quede en el misterio; que no se sepa que sus manos consagradas quedaron manchadas con la sangre de un OBISPO CATÓLICO. La muerte no me espanta; de alguna manera tengo que morir y con serenidad espero que se llegue ese momento».

En 1989, Mons. Carmona celebró sus bodas de oro sacerdotales en la parroquia de la Divina Providencia de Acapulco, rodeado de centenares de fieles y de todos sus sacerdotes y seminaristas. 
  
Mons. Carmona murió en circunstancias extrañas en un siniestro vial la mañana del 1 de Noviembre de 1991 frente al hotel La Estancia, a la mitad del camino entre la ciudad de Querétaro y San Juan del Río, regresando de visitar al obispo Martínez en Guadalajara. En 1996, al ser exhumado y trasladado por el padre (más tarde obispo) Martín Dávila Gándara, de la Sociedad Sacerdotal Trento, a una cripta en una capilla inferior debajo de la iglesia de la Divina Providencia en Acapulco, el cadáver de Mons. Carmona se hallaba sin señales de descomposición, tal como en el día de su funeral.
  
Fotografías de la tumba de Mons. Carmona (en la tercera, Mons. Martín Dávila Gándara, superior de la Sociedad Sacerdotal Trento).

jueves, 19 de octubre de 2023

LOS MODERNISTAS NO QUIEREN A LOS SACERDOTES CATÓLICOS PARA SEGUIR ROBANDO ALMAS (Y DINERO)

Frente a los ataques de los modernistas (“clérigos” y laicos) contra los sacerdotes y obispos católicos, ataques a cuál más bajos cada vez, vale recordar esta carta:
CARTA DE Mons. MOISÉS CARMONA Y RIVERA AL “CURA PÁRROCO” DEL KILÓMETRO TREINTA (ACAPULCO, Gro.)
   
Acapulco Gro. 14 de julio de 1988
Sr. Tomás, “cura párroco” del Treinta.
    
No quería perder mi tiempo en escribirte, pero lo hago ahora como obligado por las muchas cosas que difundes sin contar para ello con ningún fundamento.
    
¿Recuerdas aquel 13 de septiembre de 1983? Fue el día en el que todos los habitantes de Sabanilla temblaron de terror. Como si un ciclón se hubiese desatado en medio de relámpagos y truenos, el pánico se apoderó de chicos y de grandes. ¿Qué era lo que en realidad pasaba? Que tú, satánicamente indignado y desde el alto sitial de tu fementida grandeza, lanzabas rayos y centellas, maldiciones y amenazas sobre todos aquellos que, según la nueva «Teología Moral» por ti científicamente inventada, cometieron el inaudito y espantoso crimen de haber asistido un día antes a una MISA CATÓLICA. «¡Se van a condenar, enfurecido, les gritabas, se van a ir hasta el asiento del infierno!». Te creías Dios en el juicio universal condenando a todos al infierno eterno.
   
El 19 del mismo mes –también lo recordarás– ya estaba en la sacristía, cuando llegaron unos jóvenes que tú mandaste, en seguida unas cuatro mujeres por ti fanatizadas y luego tú. ¿Qué era lo que querían? Sacarme. «Sálgase, hombre, me decías, el pueblo no lo quiere», pero daba el caso que ese grupillo por ti seleccionado, no era el pueblo, por lo que no te obedecía y solamente me salí cuando tú y tus socios se salieron.
    
Fue entonces, cuando descendiendo por la escalinata, en alta voz me dijeron: «¡Esos que fueron con Tomás, son sus maridos: se emborracha con ellos, grita, se desnuda, hasta que al fin en tierra queda tirado como un cerdo!». Lo mismo dicen de ti cuantos te conocen, por lo que te has hecho muy famoso. Pero eso a mí no me interesa, puedes hacer de tu vida lo que tú quieras, pues tú y solamente tú eres el que, tarde o temprano, tienes que dar cuenta al que, despojándote de la mayordomía que te confió, te diga: «Dame cuenta de tu administración».
     
Lo que sí me importa aclarar, es esa facilidad que tienes para decir mentiras y difundir y pregonar calumnias, aprovechándote de la ignorancia y sencillez de los fieles que tienen la paciencia de escucharte.
     
Les dices que no soy obispo, que estoy excomulgado, que no obedezco al Papa, que ando suelto, que salgo a los pueblos porque en Acapulco no me entra ningún dinero, y que lo que hago no vale nada. A cada una de estas cosas tendré que referirme.
  • QUE NO SOY OBISPO.– ¡Qué acertado eres, oh Tomás, pues has dicho una estupendísima verdad!, no soy obispo de la IGLESIA MONTINIANA, que salió como abortiva del Vaticano II; no soy obispo de esa iglesia que, renunciando a los castísimos amores de su DIVINO ESPOSO, pretende unirse en adulterio con todas las sectas heréticas del mundo; de esa iglesia no soy obispo ni quiero serlo. Ese «altísimo honor» te lo cedo a ti y a todos los que como tú han apostatado. Pero sí, quieran o no, les parezca o no les parezca, soy OBISPO CATÓLICO y legítimo sucesor de los Apóstoles, aunque indignamente de mi parte, porque católico y legítimo sucesor de los Apóstoles, fue el obispo que me consagró.
  • QUE ESTOY EXCOMULGADO.– ¡Oh sabiduría angélica de Tomás! No habiendo legítimo Papa, ni cometido error que lo amerite, ¿de dónde y cómo puede venirme la excomunión? ¿Acaso los excomulgados los que están fuera de la IGLESIA CATÓLICA, pueden excomulgar a los que contra viento y marea con ella nos quedamos? Como esas ridiculas excomuniones, deseamos que nos vengan muchas. Los excomulgados son otros, Tomás, son esos que sabiendo que el MODERNISMO está condenado por la Iglesia, se hicieron modernistas, sin importarles la excomunión que el PAPA santo Pío X haya lanzado contra ellos. (Denz. 2114)
  • QUE NO OBEDEZCO AL PAPA.– Dime, Tomás, contéstame, ¿Un católico está obligado a obedecer a quien no siendo legítimo Papa, carece de autoridad? Tenemos documentos para probar que desde la muerte del último legítimo PAPA Pío XII, la Santa Sede está vacante. ¿Hay obligación de obedecer a los intrusos que, emanados de las logias, se infiltraron en la IGLESIA para por dentro destruirla?
  • QUE ANDO SUELTO.– Ciertamente que no estoy atado, pues de estarlo, carecería de movimiento y de libertad. Tú sí no andas suelto, pues son muchas las ligaduras que te atan. Pero si por esa expresión das a entender que no hay autoridad que me sujete, debes saber que atado y bien atado estoy a la Iglesia que Cristo instituyó como columna y fundamento de la verdad (I Tim. 3, 15) y que, por lo tanto, no está sujeta a los cambios y mudanzas de los tiempos, a esa IGLESIA que, por ser inmutable, es la IGLESIA DE TODOS LOS TIEMPOS, es la IGLESIA DE SIEMPRE.
  • QUE SALGO A LOS PUEBLOS EN BUSCA DE DINERO.– «Cree el león que todos son de su condición». Porque tú explotas inconsiderablemente a tus pobres fieles, cobrándoles sumas exhorbitantes por las escasas y desidificantes atenciones que, como a remolque, llegas a brindarles, crees que lo mismo hacemos todos; pero te equivocas; no buscamos el dinero, aunque mucha falta nos hace; buscamos esas almas a las que despiadadamente les están quitando la fe, esas almas, a las que sin darse cuenta ellas, están protestantizando.
  • QUE LO QUE NOSOTROS HACEMOS NADA VALE.– Los que nosotros bautizamos, no quedan bautizados, los que yo confirmo no quedan confirmados y los que se casan con nuestra asistencia no quedan casados y pueden separarse y casarse con otra tercera persona. ¡Magnífico, Tomás, magnífico! A leguas se conoce que eres un excelente canonista. Ahora, Tomás, dirígete al Delegado Apostólico de tu Nueva Iglesia, regáñalo y excomúlgalo porque él enseña lo contrario de lo que tú y otros como tú; pues en una entrevista que le hizo una periodista, declaró: «Lo que ellos hacen es válido, pero está fuera de la ley». ¿Cómo te quedaste Tomás?
  • LES ORDENAS QUE NO ME RECIBAN.– En Santa Rosa y en San Cristóbal y en otros pueblos donde te das aire de GRAN SEÑOR, les has ordenado terminantemente que no me reciban, que me saquen. Yo comprendo. Lo que te conviene a ti y a todos los que de tu estirpe son, es que los fieles sigan dormidos y como anestesiados para que, sin darse cuenta de la maldad de las reformas, tengan que aceptarlas vengan de donde vengan y vayan a donde vayan. Los protestantes, y principalmente los llamados Testigos de Jehová, recorren calles, penetran en las casas, visitan aldeas y de ello no te incomodas ni ordenas que los corran. ¿A qué se debe tanta benevolencia para con ellos? ¿Qué es lo que puede concluirse de semejante trato? Sólo una conclusión puede sacarse: que tú y todos los clérigos de esa IGLESIA MONTINIANA son tan protestantes como ellos. Sólo así se explica el furibundo encono que tienen contra la VERDADERA RELIGIÓN.
     
Precisamente por eso, porque están corrompiendo la fe de los católicos, porque están matando la piedad en ellos, porque les están dando gato por liebre, como principalmente porque San Judas nos exhorta a que combatamos por la fe cuando dice:
«He sentido la necesidad de escribiros exhortándoos a combatir por la fe que una vez para siempre se entregó a los santos» (S. Jud. 3).
Me siento obligado a ir a esos pueblos que están abandonados y gritarles a todos y a cada uno de los fieles el mismo grito de San Juan:
«Vosotros estad firmes en la doctrina que desde el principio habéis oído. Si permanecéis en lo que desde el principio habéis oído, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre» (I Jon. 2, 24)
Me siento impulsado para decirles a todos los que, por una obediencia que no es cristiana, han abandonado la VERDADERA IGLESIA, que esa Iglesia ecuménica Segundo vaticanista, no es la IGLESIA que Cristo instituyó. A esa iglesia pueden aplicarse las palabras del profeta Jeremías:
«¡Cuan de antiguo ya quebrantaste el yugo, rompiste tus coyundas y dijiste: No te serviré. Y sobre todo collado alto y bajo todo árbol frondoso te acostaste y te prostituíste. Yo te planté de la vid más generosa, toda de selectos plantones ¿Cómo, pues, te me has vuelto vil y degenerada y te me has hecho viña ajena? Por mucho que te laves con nitro, por mucha lejía que emplees, siempre verán mis ojos la suciedad de tu depravación, palabra del Señor» (Jer. 2, 20-22)
Yo sé que esto es precisamente lo que les disgusta y tienen miedo de que los fieles les abandonen, una vez que, abriendo los ojos, se den cuenta de que Uds. los conducen a la GRAN APOSTASIA UNIVERSAL. No de otra manera puede explicarse ese odio de que se llenan cuando, usando de mi libertad, me presento ante los fieles que suspiran y anhelan que se les celebre el SANTO SACRIFICIO DE LA MISA y no ese engendro que les dan ahora y que llaman ASAMBLEA.
   
(Fdo.) ✠ Mons. MOISÉS CARMONA Y RIVERA

lunes, 31 de octubre de 2022

POEMA “Adsum”, SOBRE EL SACERDOCIO


Me llamaste, Señor, y yo te sigo
sabiendo que me llevas al Calvario;
mas, ¿tengo que temer, si voy contigo
los golpes furibundos del sicario?

Tú sufriste, Señor, que te burlaran,
que en tu rostro divino te escupieran,
que sin piedad tus carnes desgarraran,
y con lanza tu costado abrieran.

Si tú, que el Santo de los santos eres,
sufriste por los hombres ser clavado,
¿Cómo el discípulo anhelar placeres
podrá, Jesús, sin parecer menguado?

Que haya un Judas, Señor, que me traicione,
sin que ponga a mi vida ningún precio,
Un Caifás que mi existir cuestione
y sin leyes me juzgue como necio.

Que haya quienes me claven las espinas
y que mis carnes con furor destrocen;
que arrojen en mis rostros sus salivas
y que en mi angustia y mi dolor se gocen.

Que haya un pueblo también lleno de ingratos
y que después de haberle bendecido,
me lleve de una soga ante Pilatos
y mi muerte le pida enfurecido.

Que Pilatos pronuncie la sentencia,
para mí justamente merecida,
pues no tengo, Señor, esa inocencia 
que Tú mostraste en tu sagrada vida.

Y que al Calvario me conduzcan luego
y… si acaso vacilo ante la cruz,
no te alejes de mí, yo te lo ruego;
permanece a mi lado, buen Jesús. 

Mons. MOISÉS CARMONA RIVERA.

lunes, 1 de noviembre de 2021

CARTA DE Mons. MOISÉS CARMONA A UN “CURA” PROGRESISTA

   
En recuerdo del 30.º aniversario de la muerte (en extrañas circunstancias, como señalaba incluso la prensa de la época) de Mons. Moisés Carmona Rivera, aquel gran héroe del sedevacantismo mexicano. Recordémoslo con esta carta (tomada de EL INTEGRISTA MEXICANO), llena de valentía y confesión de la Fe ante los clérigos modernistas que blanden incluso el “reconocimiento” por las autoridades seglares y la calumnia contra los que defienden la Verdadera Iglesia.
   
CARTA A UN “CURA” PROGRESISTA
   
Acapulco Gro., 8 de febrero de 1988.

Sr. Luis Acevedo Romero
Dos Caminos.

El 5 de los corrientes me fue entregada su “formidable y bien documentada” carta, que hoy contesto, felicitándole antes de todo por haberse ganado ya una “gran mayoría” de fieles de Dos Caminos; no podía ser de otra manera, siendo ud. “no como los otros que son malos”, sino bueno. ¡Justa recompensa para un sacerdote santo y sufrido, que ha estado saboreando los malos frutos de lo que otros perversamente sembraron.

Es verdad, “nuestra gente será ignorante, pero no es tonta” y es por eso, porque no es tonta, que, aunque sea un poco tarde, se han dado cuenta ya de que –sin ellos advertirlo– fueron arrastrados a la GRAN APOSTASÍA UNIVERSAL por sus amadísimos jerarcas; por eso, porque no es tonta, han visto claro que esa iglesia que en el Vaticano II abortaron los obispos conciliares, no es la IGLESIA UNA, SANTA, CATÓLICA y APOSTÓLICA que Cristo instituyó; por eso, porque no es tonta, después de 25 años de un satánico progresismo, al fin han regresado a la IGLESIA DE SIEMPRE que, siendo columna y fundamento de la verdad, no está sujeta a los cambios y mudanzas de los tiempos, (l Tim. 3,15). No es tonta, pero es tímida y por eso, porque es tímida, se espanta cuando a diestra y siniestra vuestras ridiculas excomuniones son lanzadas, contra ellos, juzgando equivocadamente que aún sois sus legítimos pastores, cuando en verdad os habéis convertido en miserables asalariados, que coméis su grosura, os vestís de su lana (Ez. 34, 3) y las abandonáis a los lobos carniceros. ¡Cuantos católicos –antes tan piadosos– al darse cuenta de vuestras imposturas, han engrosado las sectas protestantes!

Contesto en seguida a sus mentirosas verdades que alfabéticamen enumera:
a) Es verdad y estoy consciente de ello, que fui consagrado por un auténtico sucesor de los Apostóles y que, por lo tanto, mi consagración no solamente fue válida, sino lícita también, dadas las circunstancias en que la IGLESIA quedó, al sobrevenir la GRAN APOSTASÍA.

b) ¡Nada de supuestos! Soy VERDADERO OBISPO, aunque indigno y lleno de miserias y sólo por una gracia especial de Dios, que se vale hasta de la basura para la realización de sus designios… ¿Mientes impúdicamente diciendo que estoy excomulgado; los excomulgados son otros, son esos que abrazando como tú el MODERNISMO, condenado por el PAPA santo Pío X, llevan sobre sí la excomunión lanzada por el mismo PAPA; excomulgados son esos que, traicionando a la IGLESIA DIVINAMENTE INSTITUIDA, se sumaron por una obediencia servil y tonta a la IGLESIA MONTINIANA. ¿Cómo, dime, estando excomulgados ellos, pueden excomulgar a los que, contra viento y marea, nos conservamos fieles a la IGLESIA DE SIEMPRE? Como esas excomuniones pueden venir millares que ardientemente las deseamos.

c) Se niega el supuesto. Los sacerdotes que yo he ordenado, son legítimos y auténticos sacerdotes. En cambio, yo sí puedo decirte que según la Bula “CUM EX APOSTOLÁTUS OFFÍCIO” del Papa Paulo IV, “si un pontífice, si un cardenal o si un obispo, subieron a ese grado, pero antes fueron herejes, su elección es nula y todos sus actos son nulos”. En consecuencia Angelo Ronkali (sic) nunca fue Papa, porque antes fue ROSA-CRUZ (grado 18 de la masonería); Montini –judío de padre y madre– nombrado cardenal por Ronkali, nunca fue CARDENAL ni PAPA, como tampoco fueron legítimos cardenales los que éstos nombraron. Del mismo defecto adolecen Luciani y Whotila (sic), dispuestos a dirigirse por el Concilio Vaticano II, cuyos frutos nefastos están a la vista… Los obispos nombrados por estos falsos Papas, como los sacerdotes por ellos ordenados, tampoco son legítimos SACERDOTES ni OBISPOS. ¡Qué fraude para los feligreses!

d) Es Ud. más sabio que el Delegado Apostólico de Méjico, quien el 9 de abril de 1983 declaró en el Heraldo de Méjico:
“LOS FIELES DEBEN SABER QUE LOS SACRAMENTOS QUE ELLOS IMPARTEN SÍ TIENEN VALIDEZ, pero están fuera de la ley”.
Regáñelo por no haber consultado a don Luis antes de hacer tales declaraciones.

e) Carecemos de recursos humanos ciertamente, pero no nos faltan los divinos y gracias a éstos, nos conservamos fieles a la VERDADERA IGLESIA.

g) ¡MIENTES!, los católicos de Atempa son inclaudicables, no obstante la guerra que los curas progresistas de Chilapa les hacen, lanzando contra ellos a todos los habitantes del poblado.

Si “RELIGIÓN DE REBELDES” llamas a la Católica, que antes tú mismo profesabas, queremos ser rebeldes, tan rebeldes como los mártires que se erguían ante los despotas, confesando su fe con gallardía, queremos ser rebeldes contra los que no siendo legítimos sucesores de san Pedro han arrastrado a la apostasía universal a casi todos los católicos del mundo; contra los falsos pastores que entregan la ovejas de Cristo a los lobos carniceros y queremos morir en esta rebeldía.

f) Lo más importante: “que tú eres la solución del problema de Dos Caminos; que eres el portador de la paz y que el Gobierno sólo a tí reconoce…”. ¡Magnífico! A mí no me reconoce el Gobierno porque no soy su empleado, no fue el Gobierno quien me hizo sacerdote ni de él he recibido el episcopado. Mi amor, mi respeto y mi obediencia han sido y serán siempre para el legítimo sucesor de San Pedro y para los legítimos sucesores de los APOSTÓLES, es decir, para la IGLESIA VERDADERA.

¿Que eres la solución del problema? No se niega, porque tan pronto como apareciste en Dos Caminos, quedó resuelto el problema y como también eres el portador de la paz, la paz comenzó a sentirse desde el momento en que ante el pueblo te presentaste. ¡Ya no hay nada que hacer, todo está arreglado ya! ¡Qué tino ha tenido el “obispo” José María al escogerlo para tan gran empresa! ¡Qué premiazo le estará guardando! porque si al Muy Ilustre Sr. Canónigo D. Fortunato Vargas por haber sido acusado con pruebas suficientes de que era corruptor de menores, lo premió luego con la rectoría de la Catedral, ¿para tí qué premio tendrá reservado?
 
De acuerdo. El pueblo de Dos Caminos ha sufrido mucho y sigue sufriendo; pero ¿quién de esto culpable es? Además ya mandaste al Gobernador tu documento petitorio lleno de mentiras y difamaciones, lo que es propio de la Iglesia Montiniana, y ellos son documentos tan convincentes que con toda seguridad hasta Deán de la Basílica de Guadalupe va hacerte.

NADIE PUEDE SALVARSE EN UNA IGLESIA QUE NO SEA LA QUE CRISTO INSTITUYÓ.

Firma
Mons. Moises Carmona y Rivera

domingo, 16 de diciembre de 2018

«¡QUÉ TIEMPOS!», POR Mons. MOISÉS CARMONA RIVERA

Poema escrito por Mons. Moisés Carmona Rivera en Acapulco (Gro) en los años setenta.
 
«¡Qué tiempos tan raros estos
En que estas cosas suceden!
Yo pregunto ¿Cómo pueden
Tales cosas suceder?»
Así salió murmurando
Del templo mi amigo Alfonso
«¡Calla cuate, no seas sonso,
Le dije, hay que comprender!
 
Que en esta misa moderna,
Por satánico artificio,
Dejó de haber sacrificio
Y sólo en cena quedó.
En su capítulo octavo
Daniel nos da testimonio
De que por rabia el demonio
El sacrificio abolió.
  
Hoy por eso se nos dice
Con tanta insistencia fea
Que la Misa es asamblea,
Cena, banquete o festín;
Y que ahora el sacerdote
No es como antes oferente,
Sino sólo presidente,
Personaje de postín.
   
Por eso, porque no es Misa,
Se hace todo en una mesa,
Y a nadie causa extrañeza
Que hayan quitado el altar.
Por eso, porque es banquete
Se hace con mucha algazara
Y una música tan rara
Que hace a todos balancear».
   
Aquí mi amigo interrumpe:
«Con razón al cura he visto
Celebrar de espalda a Cristo
Y no hincarse ni una vez».
«¡Pues claro! –le dije luego-
¿Quién se arrodilla en banquetes?
En comedias y sainetes,
¿A quién de rodillas ves?
   
Si la Misa es sólo eso,
Como lo enseñan hoy día,
Se acabó la Eucaristía;
Y veo que tiene razón
Ese cura que a cualquiera
Manda en tono autoritario:
¡Abre, muchacho, el sagrario,
Ponte a dar la comunión!
  
Y se explica que las monjas,
De costumbres tan claustrales,
Hereden de las vestales
Su asombrosa dignidad;
Y que haya minifalderas
En el Santo de los Santos
Para brindar sus encantos
A la nueva cristiandad».
  
«¡Caramba, —termina Alfonso
Malhumorado y molesto—,
Qué peligroso y funesto
Se avisora el porvenir!
Si el Sacrificio Perpetuo
Se abolió de los altares,
Correrá la sangre a mares
El mundo va a sucumbir».

viernes, 6 de marzo de 2015

CARTA DE MONS. MOISÉS CARMONA RIVERA AL ARZOBISPO CONCILIAR DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA (BOLIVIA)

Ante la afirmación por el "arzobispo" conciliar de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) de que Mons. Moisés Carmona Rivera NO ERA OBISPO POR "ESTAR SU NOMBRE FUERA DEL ANUARIO PONTIFICIO", Mons. Carmona le contesta mediante carta que ÉL AGRADECE NO ESTAR EN LA LISTA DE LOS APÓSTATAS.

Mons. Moisés Carmona Rivera
   
Santa Cruz de la Sierra, 24 de febrero de 1987
  
Monseñor
Luis Rodríguez Pardo
Arzobispo de la Nueva Iglesia Postconciliar.
Presente.-
  
Señor arzobispo:
  
Leyendo sus desplegados en los diversos diarios del lugar, no he podido menos de sentir para con usted un profundísimo agradecimiento por haber públicamente declarado que mi nombre no está en la lista de todos los obispos del mundo, que cada año publica el anuario pontificio. ¡Gracias señor Rodríguez! Ahora ya todos saben que NO HE APOSTATADO como lo han hecho en masa todos los obispos con muy raras excepciones; ¡no, no! Mi nombre no está en la lista DE LOS APÓSTATAS, en la lista de esos obispos que sin vergüenza han claudicado, y que en el Vaticano II se portaron como COBARDES, no irguiéndose para defender el depósito de la Fe que les fue confiado, y aceptando cuantos cambios y novedades les proponían quienes interesados estaban en la ruina de la Iglesia.
  
Habéis dicho una estupenda verdad: Mi nombre no está ni estará jamás en esa ignominiosa lista de obispos renegados, que ahora queman lo que antes adoraban, y adoran lo que antes quemaban.
  
Tampoco en la lista de los auténticos y legítimos Obispos están los nombres de todos esos obispos desertores, entre los cuales está usted, y los fieles deben darse cuenta de esta verdad que es innegable: Usted YA NO ES OBISPO DE LA IGLESIA CATÓLICA, sino de la NUEVA Iglesia que es la Iglesia DE LA APOSTASÍA.
  
Afirma que soy un Impostor. ¡Con qué facilidad para decirlo! ¿Pero impostor no es aquel que no siendo ya un Obispo catolico ni predicando ya las verdades divinas, aparenta que lo es y que es divino lo que predica? PUES ESE ES USTED, SEÑOR RODRÍGUEZ, porque habiendo desertado de la Iglesia que Cristo instituyó se pasó a las filas de la Iglesia Montiniana y sigue actuando COMO SI FUERA católico, y como si fueran verdades divinas predica SUS AMBIGÜEDADES.
  
También afirma que no estoy en comunión con la Iglesia Católica. Pues debe saber usted y deben saberlo todos, que desde que por el bautismo ingrese en el reino de Dios, que es la Iglesia, por Cristo divinamente instituida, JAMÁS ME HE SEPARADO DE ELLA; cuando del Obispo recibí el sacramento del Orden Sacerdotal, y cuando aunque sin merecerlo, me consagraron Obispo, hice mi profesión de Fe y el JURAMENTO ANTIMODERNISTA que mandó se hiciera el Papa Santo Pío X, y en ningún momento la he quebrantado.
   
Sigo, pues, en comunión CON LA VERLADERA IGLESIA, y quienes no están en comunión con ella son los desertores, los que por hacerse herejes, de Ella se apartaron por no perder su cargo; los que se hicieron una NUEVA Iglesia que yo detesto con toda mi alma; Verdad es que NO ESTOY con Juan Pablo II, como tampoco estuve con Juan XXIII, con Pablo VI y con Juan Pablo I, porque estos 4 "papas", emanados del MODERNISMO condenado por el mismo Papa Santo Pío X, NO HAN SIDO LEGÍTIMOS sucesores de Sen Pedro, aunque se presenten como tales; y no he estado con estos "papas", porque el Papa Paulo Cuarto en su Bula "Ex Apostolatus Officio", dice que debemos evitar a los ilegítimos como si fueran hechiceros, paganos, publicanos, o heresiarcas.
  
Que sepan todos que yo NO ESTOY EN COMUNIÓN con esa NUEVA Iglesia que en el Vaticano II, inspirado NO por el Espíritu Santo sino por el espíritu de Montini, dieron a luz los obispos "conciliares". Esa Iglesia NO ES LA IGLESIA CATÓLICA, aunque sea aceptada por todo el pueblo, y aunque en ella esté la jerarquía, pues es precisamente esa jerarquía APÓSTATA la que traicionando a Cristo y a su Iglesia, traiciona también A LOS FIELES conduciéndoles a la apostasía universal.
  
Esa Iglesia NO ES LA IGLESIA DE CRISTO, sino la Iglesia DEL ANTICRISTO, y tampoco debe extrañarnos que sucedan estas cosas, puesto que desde hace cien años la Virgen de La Salette anunció que Roma PERDERÁ LA FE y que EL ANTICRISTO ESTABLECERÁ SU SEDE EN ROMA.
   
NO dije que no saben celebrar la Misa, sino que la "misa" que celebran NO ES LA MISA CATÓLICA, que es la renovación del Sacrificio de la Cruz y cuyas partes esenciales se remontan a los tiempos de los Apóstoles; la "misa" que celebran es una CENA PROTESTANTE y con ella están PROTESTANTIZANDO A LOS FIELES sin que se den cuenta de ellos la NUEVA "misa" fue el signo de que una NUEVA RELIGIÓN sustituía a la que Cristo instituyó.
   
El mismo cardenal Bonelli reconoció el 13 de octubre de 1976, conversando con M. de Sebestrer, presidente de "Una Voce Internacional", que todas las nuevas formas de celebrar van en la misma dirección, mientras que la antigua Misa representa otra eclesiología.
  
Quienes ahora quieren salvar su alma deben REGRESAR a la Iglesia de siempre, a la Iglesia que NADIE puede cambiar, porque es INMUTABLE, ni NADIE puede destruir porque es DIVINA. Ahora que los herejes se han quedado con nuestros templos, no queda a los fieles otro recurso que orar en sus propios hogares, rezar el Santo Rosario, estudiar el Catecismo de antes y vivir piadosamente cumpliendo con fidelidad los Mandamientos de Dios.
   
+ Monseñor Moisés Carmona R.
OBISPO DE LA IGLESIA CATÓLICA

domingo, 12 de enero de 2014

DECLARACIÓN DE ACAPULCO, CONFIRMANDO Y AMPLIANDO LA DECLARATORIA DE MUNICH SOBRE LA SEDE VACENTE

Desde EL INTEGRISTA MEJICANO

  
LA SEDE ESTÁ VACANTE, LA NUEVA MISA ES HERÉTICA: ARZOBISPO THUC- DECLARACIÓN EN ACAPULCO: APOYO DE 5 OBISPOS  
EJES TEMÁTICOS:
* Angel Roncalli, Modernista: El Santo Oficio
* Pablo VI y Juan Pablo II, Antropocentristas
* La nueva misa es "Apostasía y nueva Religión"
* Ya no es católica la Jerarquía Conciliar
 
Después de una reunión en que fueron analizados los problemas de la Iglesia Católica derivados del Concilio Ecuménico Vaticano II que proclama el liberalismo religioso, adopta una nueva misa estructurada por protestantes, práctica el antropocentrismo sobre el Teocentrismo, se adhiere a los planes de la ONU y crea la diplomacia filo-marxista de la Ostpolitik, el arzobispo Pierre Martin Ngô-dinh-Thuc y los obispos José de Jesús Roberto Martínez Gutiérrez, Adolfo Zamora Hernández, Benigno Bravo Valadés, Moisés Carmona Rivera y Luis Vezelis, O. F. M. afirmaron el 26 de mayo 1983 lo siguiente:
 
"Los obispos católicos, reunidos en torno del Excelentísimo Señor Arzobispo Pierre Martin Ngô-dinh-Thuc, arzobispo católico, declaramos:
 
I.- Que nos adherimos a él en sus valientes declaraciones públicas que hizo acerca de la vacancia de la Santa Sede y de la invalidez e ilicitud de Nueva Misa.
 
II.- Sostenemos como el Teólogo de Hierro, Padre Joaquín Sáenz Arriaga, que la Santa Sede está vacante desde la muere del Papa Pío XII, porque los que después de él fueron electos para sucederle, no reunían las condiciones necesarias para ser un legítimo Papa.
   
Además, tenemos abundantes pruebas de que estos cuatro antipapas cayeron en múltiples herejías.
  
ANGELO RONCALLI
a).- En sus años jóvenes fue acusado de modernista por el Santo Oficio ("Documentación inédita de las Cartas Cavallanti").
b).- En sus clases como profesor de Historia de la Iglesia se valía del texto de Louis Duchesne, "Historia de la Iglesia Antigua", obra que era considerada como modernizante hasta el punto que fue incluida más tarde en el INDICE (libros prohibidos por la Iglesia) .
c).- El cardenal De Lai llamó a Roncalli al Santo Oficio y le invitó severamente a observar la recta doctrina.
d).- En el Santo Oficio había con su nombre lo que se llama "FASCICOLO NERO" y allí una tarjeta que lo denunciaba en sus relaciones con los modernistas.
e).- En el libro "Las PROFECIAS DE JUAN XXIII" escrito por Pierre Carpi, se da a entender que Angelo Roncalli, estando en Turquía en el año 1935, se inició en la secta de los Rosacruces.
 
Por todos estos motivos Angelo Roncalli no era papable, pues siendo el modernismo un conjunto de todas las herejías -como lo definió el Padre Santo San Pío X-, él por modernista, estaba fuera de la Iglesia Católica y por consiguiente no podía de ninguna manera ser Papa de la Iglesia Católica. Aún cuando haya sido electo, jamás podra ser considerado como un Papa legítimo. En efecto, tenemos un documento de gran valor que nulifica su exaltación y todos sus actos, este documento es nada menos que la Bula "CUM EX APOSTOLATUS OFICIO" de S. S. Paulo IV, de la que copiaremos solamente lo que interesa para nuestro objeto:
"... Agregamos también que si en algún tiempo cualquiera, aconteciese que un obispo, incluso de función de arzobispo, o de patriarca o de primado o un cardenal de la Iglesia Romana, incluso como se ha dicho en función de Legado; y también un Romano Pontífice, antes de su promoción o antes de su asunción a la dignidad de Cardenal o de Romano Pontífice, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en alguna herejía, o incurrido en cisma, o los hubiese suscitado o cometido, la promoción o la asunción, incluso si ésta hubiera ocurrido en acuerdo y unanimidad de todos los cardenales, es nula, irrita y sin efecto; y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirído validez por la aceptación del cargo y por su consagración, o por la consiguiente posesión o casi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización del Romano Pontífice, o su adoración, o por la obediencia que todos le han prestado, cualquiera que sea el tiempo transcurrido, después de los supuestos entredichos. Tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes... y cada uno de los pronunciamientos hechos, actos y resoluciónes y sus consecuentes efectos carecen de fuerza y no otorgan ninguna validez y ningún derecho a nadie". 
  
Por lo tanto, apoyados en esta Bula de S.S. Paulo IV, sostenemos que Angelo Roncalli nunca fue un legítimo Papa y sus actos, por lo mismo fueron también completamente nulos.
 
JUAN BAUTISTA MONTINI
Tampoco fue un legítimo Papa, porque si por la Bula "Cum ex Apostolatus Officio", Angelo Roncalli no fue legítimo Papa, y todos sus actos eran nulos y no otorgaban ninguna validez, la elección que se hizo de Montini para el cardenalato, fue nula. Montini no fue nunca cardenal y por consiguiente no era papable. El hecho de que haya sido electo no le dio ninguna validez, aparte de haber sido hereje antes de su elección.
 
LUCIANI, EL DE LA SONRISA
Tampoco fue un Papa legítimo, porque aún en el supuesto de que no se hubiese desviado de la Fe, los cardenales, tanto los nombrados por Roncalli como los que nombró Montini -que no fueron legítimos Papas- no eran legítimos cardenales y por esta causa no podían elegir Papa, pues estaban incapacitados para ello.
  
WOJTYŁA
Por la misma razón que no fueron legítimos Papas ni Roncalli ni Montini, ni Luciani, tampoco lo es Wojtyła. Su elección fue nula y nulos son también todos sus actos.
 
Queda pues, clara que la Santa Sede está vacante desde la muerte de Pío XII hasta nuestros días y no sabemos hasta cuando se irá a prolongar la vacancia.
    
INVALIDEZ DE LA NUEVA MISA
II.- Declaramos que la nueva misa es inválida para los católicos, porque toda ella es protestante y hecha por Max Thurián y Ronald Jasper, Smith y Kunneth, George y Shepherd, que son ministros protestantes.
 
¿PRUEBAS?
a).- Los cardenales Ottaviani y Bacci, en el "Examen Critico del Novus Ordo Missæ" que presentaron al ilegítimo Papa Montini, declararon que esa misa se aparta en conjunto y en detalle de la teología católica y se acerca de una manera sorprendente a la teología protestante.
 
b).- Monseñor Francesco Spadafora, profesor de la Universidad Pontificia, cita una de las grandes revistas protestantes que escribe: "Las nuevas plegarias eucarísticas católicas han dejado caer la falsa perspectiva de un sacrificio ofrecido a Dios". ("Lo Espechio" I2-VII-70).
 
Otros aseguran que esa misa es ambigua, es decir que es para los católicos y para los protestantes. Si es ambigua, es una misa que Dios detesta; pues en el libro de los Proverbios leemos que Dios detesta las ambigüedades.
 
Nosotros decimos y sostenemos que la aparición de esa nueva misa es también la aparición de una nueva religión, en la que ya no se adora a Dios, sino al hombre, en la que ya no importan los bienes del cielo, sino los de la tierra; en que la "felicidad" consiste en una sociedad sin clases. Los que han aceptado esa nueva misa en realidad y sin darse cuenta, han apostatado de la verdadera Fe. Se han apartado de la Verdadera Iglesia que Cristo instituyó y se están poniendo en peligro su salvación eterna. Por esta razón invitamos a los fieles a que reconsideren su actitud y vuelvan a su Fe, de la que han sido desviados.
 
EL FALSO ECUMENISMO
III.- Rechazamos ese ecumenismo judaico-masonico, que pretende la unión de todas las religiones en una sola Religión Universal, cada uno con su propio credo y con sus ritos. Ese ecumenismo no es el Ecumenismo de Cristo que quiere la unión de todos los hombres en su Verdad Divina. Ese ecumenismo nos está llevando al sincretismo y al desprecio de nuestra verdadera Fe.
  
LA LIBERTAD RELIGIOSA
IV.- Rechazamos el herético Decreto de la Libertad Religiosa, que pone en el mismo nivel la Religión Revelada con las falsas religiones y es el signo más claro de la ruptura de esa jerarquía apóstata y cismática con nuestras santas tradiciones.
 
EL COMUNISMO
V.- Declaramos –como ya la Iglesia lo ha declarado–, que el comunismo es "intrinsecamente perverso", por lo que lo condenó el Sumo Pontífice Pío XI de santa memoria, y el Papa Pío XII lanzó excomunión sobre todos aquellos que con el colaborasen.
 
NUESTRAS "EXCOMUNIONES"

VI.- ¿Quienes en verdad, son los excomulgados: los que han renegado de La Fe Católica, los que han cambiado la Iglesia, los que enseñan ahora lo contrario de lo que antes enseñaban, los que han echado a la basura todos los sagrados Concilios y todas las enseñanzas de los Papas anteriores; o nosotros y los fieles que en nada nos hemos separado de esa Iglesia Santa, instituida por Cristo para que continuara su obra salvadora? Por otra parte ¿qué autoridad tienen los herejes para excomulgar a los que siguen fieles a la VERDAD DIVINA, que la Iglesia a predicado siempre y sin ninguna alteración predicando hasta la consumación de los siglos?
  
LA GRAN ESTAFA
VII.- Denunciamos la gran estafa que está cometiendo esa jerarquía que no siendo ya católica, se presenta ante los fieles como si lo fuera, usurpando los templos que los católicos levantaron para el culto católico, que celebrando en ellos la "cena protestante", hace creer a sus ingenuos seguidores que es la Misa Católica; que predicando verdaderas herejías las presenta como verdades divinas.
 
Denunciamos los sacrilegios y profanaciones que se están cometiendo en los templos (antes sagrados y dignos de respeto), con esas espantosas abominaciones que están acabando con la Verdadera Fe, sembrando ante los fieles la más terrible indiferencia, llegando muchos a creer que es lo mismo ser católico que de otra religión cualquiera.
 
Los fieles deben saber que esos obispos que dócilmente y sin ningúna protesta de su parte, obedecen a los usurpadores del Trono de San Pedro y le siguen en sus perversas desviaciones, han apostatado de la verdadera Fe y han dejado de ser los auténticos pastores de la Iglesia y con sus heréticas predicaciones están conduciendo a la apostasia universal.
 
Por último declaramos que nadie puede obligarnos a que nos separemos de la VERDADERA IGLESIA, de esa IGLESIA QUE CRISTO INSTITUYÓ y que tiene que durar hasta la consumación de los siglos, como El la instituyó y la única que debemos obedecer, so pena de eterna condenación. Por lo tanto, creemos todo cuanto ella, asistida por el Espiritu Santo y asistida por Cristo, su Divino Esposo, ha enseñado siempre y en todos los lugares, sin ninguna variación, porque la verdad es invariable, la verdad no cambia nunca, es inmutable, como inmutable es Dios.
 
Damos gracias a Dios por la integridad de nuestra Fe, que solamente con su ayuda conservamos y pedimos por quienes consciente o inconscientemente, la han perdido por aceptar los cambios fatídicos, que han dado origen a una nueva iglesia y por lo tanto, una nueva religión.
 
Acapulco, Guerrero. 26 de Mayo de 1983
 
+ José de Jesús Roberto Martínez Gutierrez
Obispo.
 
+ Benigno Bravo Valadés
Obispo
 
+ Adolfo Zamora Hernández
Obispo
 
+ Moisés Carmona Rivera
Obispo.
 
+ Fray Louis Vezelis, OFM
Obispo.
 
+ Pierre Martin Ngô-dinh-Thuc
Arzobispo.