Reflexión de Patricia Verboven. Tomado de RADIO CRISTIANDAD (
Parte 1) y (
Parte 2)
En
la historia de las apariciones de Nuestra Señora de Fátima, de la cual
abunda material en internet, podemos encontrar desde escritos antiguos y
manuscritos de una de las videntes, hasta investigaciones sobre varias
conspiraciones que giran alrededor del tercer secreto y la identidad de
la vidente Lucía, muchas de ellas de una lógica cabal.
Dentro
de esta crónica nos centraremos en un hecho totalmente objetivo:
Nuestra Señora de Fátima el 13 de Julio de 1917 nos dejó una necesaria
oración, con precisas indicaciones de rezarla luego de cada misterio del
Santísimo Rosario.
Es
el objetivo de este artículo, demostrar con todo el material obtenido,
que está Jaculatoria ha sido cambiada a lo largo de los ya casi 100 años
desde aquel glorioso día.
Comencemos por 1927, en el libro: As grandes maravilhas de Fátima de 1927, escrita por el Vizconde de Montelo.
Vizconde
de Montelo es el seudónimo utilizado por el Padre Manuel Nunez
Formigão, quien tuvo un contacto muy cercano desde el principio de las
apariciones con los tres pastorcitos. Incrédulo cuando comenzó su
investigación pero el mas ferviente promotor de la causa de Fátima luego
de que presenciara el milagro del sol junto a los demás testigos aquel
13 de Octubre de 1917. Tan cercano a ellos que acompañó casi hasta los
últimos días a Jacinta y se lo llamó el cuarto vidente de Fátima. Él se
ocupó de entrevistar a los niños desde la primera hora, y tomar nota de
todo cuanto decían.
Debemos
pensar que su aparición en esta historia es providencial ya que la
mismísima Virgen le deja un mensaje personal por medio de Jacinta y del
cual surge el propósito de fundar la congregación de las religiosas
reparadoras de Nuestra Señora de los Dolores de Fátima.
En la página 77 de este libro, encontramos la oración dada a Lucía, en su idioma original, el portugués:
“Ó meu Jesus, perdoai-nos, livrai-nos do fogo do Inferno e aliviai as almas do Purgatório, especialmente as mais abandonadas”.
Traducida, nos encontramos con una oración muy diferente a la que se reza hoy:
“Oh
mi Jesús, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno y alivia a las
almas del Purgatorio, especialmente a las mas abandonadas”.
Podemos
notar en estas lineas, esplendor y sencillez al mismo tiempo; la
perfección de resumir en dos renglones el pedido a Dios por la Iglesia
Militante (perdónanos, líbranos del fuego del Infierno) y la Purgante
(alivia a las almas del Purgatorio, especialmente a las mas abandonadas)
y la claridad de los términos utilizados junto a su número reducido,
para poder ser recordados por los pequeños niños.
Como testimonios de que esta fue la oración inicialmente publicada, hallamos los siguientes documentos:
En 1933, encontramos como registro, el libro “
La promesa del Señor en el Paraíso”
sobre apariciones Marianas, donde la oración de Fátima traducida al
español, aparece casi idéntica: solo se le agrega: perdónanos “nuestros
pecados”.
En la página 16 se puede leer:
“¡Oh mi Jesús! perdonanos nuestros pecados; líbranos del fuego del Infierno, y alivia a las almas del Purgatorio, especialmente a las mas abandonadas”.
Esta pequeña variación no cambia en nada el sentido de la oración.
En otro libro editado en 1956, “Los grandes fenómenos de Cova da Iria”
(con permiso eclesiástico de 1955), que es un testimonio ocular de los
sucesos en aquel lugar, podemos leer esta certificación.
El autor declara en el segundo y tercer párrafo de la segunda página:
TRADUCCIÓN
Lectores:
...
Todos los episodios ocurridos delante de mi, y que por mi van escritos
en este libro, los doy todos por verdaderos, sobre mi palabra de honor.
Si
por los restantes días de mi vida, yo negara o contradijera alguna de
las verdades aquí relatadas, referentes a los hechos que sucedieron
conmigo, es porque por enfermedad perdí el juicio o porque tendenciosamente me lo hicieron perder.
Y dice luego en la página 85:
Jaculatoria
Luego de un tiempo de haber ofrecido a la Imagen, la vidente Lucia estuvo en Torres Novas, de visita, en casa de mis padres.
Estuvo
una semana de visita. Vino un lunes, acompañada de su tía María da
Lomba, que solía venir los lunes a vender quesos y huevos al mercado
semanal de Torres Novas.
Volvió a su casa el lunes siguiente, acompañada también por su tía.
Durante
los días que estuvo en nuestra casa, rezamos el tercio frente a un
oratorio que mis padres tenían, el cual también tenía una pequeña Imagen
de Nuestra Señora de Fátima; y siempre Lucía rezó en el intervalo de
los Misterios del Rosario la siguiente Jaculatoria:
Oh
mi Jesús perdónanos, líbranos del fuego del Infierno, alivia a las
almas del Purgatorio, principalmente a las mas abandonadas.
Jaculatoria esta, que Lucía decía haberles sido enseñada por Nuestra Señora en las apariciones.
Fue también de esta misma forma que el Sr. Padre Dr. Manuel Nunez Formigão (entonces Padre y profesor en el seminario y Liceo de Santarém) oyó de Lucía esta jaculatoria de la cual tomó debida nota.
Fue
siempre de esta misma forma que los tres videntes la rezaban en público
en Cova da Iria y que tuvo la aprobación de la autoridad eclesiástica
del Patriarcado de Lisboa y del Obispado de Leiria, y rezada después por
todos los sacerdotes y fieles que la conocían.
Y en la página 86:
Nota:
Parece que hubo una modificación o algún otro hecho que desconozco,
pues mas tarde pasó la jaculatoria a ser dicha de la siguiente forma:
Oh
mi Jesús, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno, lleva a las
alminhas todas al Cielo, y socorre principalmente a las que más
precisan.
Esta jaculatoria, también tuvo la
aprobación del Señor Obispo de Leiría, quedando así las dos jaculatorias
aprobadas por la autoridad eclesiástica.
Para
reforzar este documento, contamos también con el testimonio del señor
Luiz Sena Esteves, un lector de nuestro blog, oriundo de Porto
(Portugal) y residente en la ciudad de Montforte en el mismo país,
nacido en Abril de 1935, que nos escribe lo siguiente:
Tengo
81 años y siempre cuando era niño y adolescente, con mis padres
rezábamos la antigua y primitiva oración: «O meu Jesus, perdoai-nos y
livrai-nos do fogo do Inferno, e aliviai as almas do Purgatório,
principalmente as mais abandonadas». Quizás alrededor de 1960 la cambiaron. No hay duda que eliminaron «el Purgatorio» de la oración.
¿ELIMINARON “EL Purgatorio” DE LA ORACIÓN?
Aquí nos encontramos con dos contradicciones:
- El significado del término “alminhas”.
- Quién realizo el cambio.
Vayamos
al año 1941, siendo Lucía desde 1928 la Hermana María Lucía de Jesús y
del Inmaculado Corazón, nos encontramos con el libro de su 4ta Memoria
en el cual reúne escritos de su puño y letra junto a la traducción al
español:
En esta memoria escrita por Sor Lucia el 7 de Octubre de 1941, la oración se ve notoriamente distinta:
“Ó
meu Jesus, perdoai-nos, livrai-nos do fogo do Inferno, levai as
alminhas todas para o Céu, principalmente aquelas que mais precisarem”. (Oh mi Jesús
perdónanos, líbranos del fuego del Infierno, lleva a todas las
“alminhas” para el Cielo, principalmente a aquellas que mas lo precisan).
Y en la traducción se observa esta variante:
La traducción que acompaña este escrito dice:
Oh Jesús mio, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno, lleva todas las almas al Cielo, principalmente las más necesitadas.
Como
se puede observar, el manuscrito de Sor Lucía difiere de la versión de
1927 y el término “alminhas” es traducido por “almas”.
Esta traducción sí altera el significado, pues alminhas no significa almas.
¿Qué son las alminhas? Claramente, y como desarrollaremos en la segunda parte del artículo, el
término “alminhas” se refiere, según la cultura y devoción del pueblo
portugués, a las almas del Purgatorio y no a las almas pequeñas ni a las
almas de los vivientes.
¿Quien llevó a cabo
esta modificación? Expondremos a continuación, los testimonios del mismo
Padre Nunez Formigão y de Sor Lucía.
En la páginla 570 del libro
Documentación Crítica de Fátima
(DCF), edición del Santuario de Fátima 2013, se extrae la narración de
la entrevista hecha a los videntes por el Padre Nunez Formigão, con una
nota al pie que da fuerzas a la primera versión de la oración:
La nota al pie dice:
Reproduzo este interrogatório dos videntes, sem alteração de uma vírgula, exatamente como o redigi, no dia 29 de setembro de 1917.
TRADUCCIÓN
Reproduzco este interrogatorio de los videntes, sin alteración de una coma, exactamente como lo redacté, el día 29 de Septiembre de 1917.
Pero el mismo Padre Nunez Formigão hace posteriormente esta aclaración que contradice la anterior [N. del E. Dicen que hizo la aclaración en 1955, pero se desconoce el documento contentivo de la misma]:
No manuscrito que tenho presente, que tem a data 27 de setembro de
1917 e foi escrito por mim, está a jaculatória tal como a Lúcia a
ditara e como se encontra no Inquérito paroquial:
“Ó meu Jesus, perdoai-nos, livrai-nos do fogo do Inferno, levai as alminhas todas a o Céu principalmente aqueles que mais precisarem”.
Logo que me foi possível, fiz uma análise conscienciosa a esta jaculatória que me
pareceu na segonda parte -“...
levai as alminhas todas a o Céu principalmente aqueles que mais precisarem”
falha de sentido teológico. Admiti que tivesse havido uma interpretação menos exacta da parte dos videntes, criançãs rudes e ignorantes.
Esta
expressão “alminhas” é, em Portugal, consagrada, e refere-se às Almas
do Purgatório. Vivia-se, então, em plena grande guerra que tantas vidas ceifava dia a dia, comparecendo as almas mal preparadas
diante de Dios. Por isso, a forma mais consentánea pareceu-me esta:
“O meu Jesus, perdoai-nos y livrai-nos do fogo do Inferno. Aliviai as almas do Purgatório, principalmente as mais abandonadas”.
E assim e dei a possível publicidade, e assim é conhecida em toda a parte. Mais
tarde a revelação da 1ª parte do segredo, exarada nos
manuscritos da Ir. Lúcia -a visão do Inferno e as
particularidades íntimas desta 3ª aparição-
permitiram dar a devida interpretacção à jaculatória transmitida pelos videntes.
TRADUCCIÓN
En el
manuscrito que tengo presente, que tiene fecha el 27 de septiembre de
1917 y fue escrito por mi, está la jaculatoria tal como Lucía la
dictara y como se encuentra en la investigación parroquial:
“Oh mi
Jesús, perdónanos, libranos del fuego del Infierno, lleva a las
“alminhas” todas al Cielo, principalmente aquellas que mas lo precisen”.
Cuando
me fue posible, hice un análisis consciente de esta jaculatoria que me
pareció en su segunda parte -“lleva a las alminhas todas al cielo,
principalmente a aquellas que mas lo precisen”-
falta de sentido teológico. Admití que hubiese habido una interpretación menos exacta de parte de los videntes, niños rudos e ignorantes.
Esta
expresión “alminhas” es, en Portugal, consagrada, y se refiere a las almas
del Purgatorio. Se vivía entonces en plena gran guerra que tantas vidas
segaba día a día, compareciendo las almas mal preparadas
delante de Dios. Por eso la forma mas apropiada me pareció esta:
Oh
mi Jesús, perdónanos, libranos del fuego del infierno. Alivia a las
almas del Purgatorio principalmente a las mas abandonadas.
Y
así le di la posible publicidad, y es así conocida en todas partes. Más
tarde la revelación de la primera parte del secreto, registrada en los
manuscritos de la hermana Lucía -la visión del Infierno y las
particularidades íntimas de esta tercera aparición-
permitieron dar la debida interpretación a la jaculatoria transmitida por los videntes.
Y para corroborar esta declaración, encontramos esta nota al pie, en el mismo libro:
Erro
lamentável do Dr. Formigão que, não captando el sentido da prece
ensinada pela Virgem, a alterou por conta própria, como ele mais tarde
declarou.
TRADUCCIÓN
Error
lamentable del Dr. Formigão que, no captando el sentido del rezo
enseñado por la Virgen, la alteró por su cuenta, como declaró mas tarde.
A
18 de maio de 1941, a Ir.
Lúcia explicava ao Pe. José Bernardo Gonçalves, seu confessor em
Espanha, que a jaculatória tinha
sido modificada, “fazendo a última súplica pelas almas do Purgatório,
porque diziam não entender o
sentido das últimas palavras; mas eu creio que Nossa Senhora se referia
às almas que se encontram
em maior perigo de condenação; foi esta a impressão que me ficou, e
talvez que a V. Revª lhe pareça o mesmo, depois de ter lido a parte que
escrevi do segredo e sabendo que no-la ensinou a seguir, em
a 3ª [aparição], Julho” (Memórias e cartas da Irmã Lúcia, introdução, notas e tradução inglesa pelo
Pe. Dr. António Maria Martins, S. J., Porto, L. E., 1973, p. 442 (fac-simile) e 443 (transcrição em português).
El
18 de Mayo de 1941, Sor Lucía explicaba al P. José Bernardo Gonçalvez,
su confesor en España, que la jaculatoria había sido modificada “haciendo
la última súplica por las almas del Purgatorio, porque decían no
entender el sentido de las últimas palabras; pero yo creo que Nuestra
Señora se refería a las almas que se encuentran en mayor peligro de
condenación; fue esta la impresión que me quedó y tal vez a Vuestra
Reverencia le parezca lo mismo, después de haber leído la parte que
escribí del secreto y sabiendo que nos las enseñó luego, en la tercera
[aparición]”. (Memorias y cartas de la Hermana Lucía,
introducción, notas y traducción inglesa por el P. Dr. António Maria
Martins, S. J., Porto, L. E., 1973, p. 442 (fascímil) y 443
(transcripción en portugués).
Y lo mismo dirigiéndose al Obispo de Leiria, en la
carta del 31 de Agosto de 1941:
Agora,
Ex.ᵐᵒ e Rev.ᵐᵒ Senhor Bispo, já V. Ex.ᶜⁱᵃ Rev.ᵐᵃ compreenderá por que a
mim me ficou a impressão de que as últimas palavras desta oração se
referiam às almas que se encontram em maior perigo ou mais iminente de
condenação. (Memórias, III, 3).
Ahora,
Excelentísimo y Reverendísimo Señor Obispo, comprenderá porqué me quedó
la impresión de que las últimas palabras de esta oración se referían a
las almas que se encuentran en mayor peligro o mas inminente de
condenación. (Memorias, III, 3).
Hasta aquí los hechos concretos y objetivos.
Poniendo en orden lo antes expuesto, podemos decir que:
- El Padre Nunez Formigão interpreta y traduce la palabra “alminhas” como “almas del Purgatorio” tal cual es la definición lingüística. (Y de hecho, en su nota aclara que escribe sin alteración de una coma, aquello que ESCRIBIÓ o apuntó en 1927, no de lo que escuchó).
- Según
declara Sor Lucía, ella ENTIENDE que las “alminhas” son las pobres
almas que están en mayor peligro de condenación y no las del Purgatorio (de ser esto verdadero, no puede estar en oposición al significado en portugués de dicho término: Alminhas
debería ser en primer lugar almas del Purgatorio. En concreto, pedir
por las almas en peligro de condenación no debería excluir pedir por las
almas del Purgatorio).
- Con este espíritu, se produce un cambio en la traducción del portugués al castellano.
Estas
observaciones sobre la oración de Fátima nos exigen el estudio y la
investigación para nuestra mejor formación, quedando el tema abierto a
quienes quieran aportar mayores datos.
En
la primera parte hemos mostrado los cambios que fue tomando la
Jaculatoria dicha por Nuestra Señora de Fátima a los pastorcitos Lucía,
Jacinta y Francisco; cambios que se fueron dando por las distintas
“interpretaciones” de los partícipes. En esta segunda parte ahondaremos
en detalles relevantes para la mejor comprensión de los sucesos que
llevaron a estas modificaciones.
Para
comenzar, copiamos esta nota aclaratoria, extractada de la introducción
del libro de las memorias de Sor Lucía (edición de Luis Kóndor,
pag.7).
Queremos fazer uma última advertência, para que o leitor entre
mais bem preparado na leitura destas páginas maravilhosas. É
necessário distinguir entre aquilo que a Irmã Lúcia nos apresenta
como Mensagem do Céu e aquilo que ela mesma nos apresenta
como «reflexão» ou «interpretação sua». O primeiro, embora dentro
das dificuldades da tradução mística, oferece maiores garantias
de veracidade que o segundo. Importa supor que, se Deus
apresentou uns sinais tão evidentes para fazer conhecer a Sua
presença nos acontecimentos de Fátima, também interveio de um
modo especial para que a «Sua» Mensagem, através da Virgem,
fosse bem traduzida pelos videntes para isso escolhidos. Algo de
parecido ao que dizemos sobre a Igreja –se Deus entregou à Sua
Igreja uma Mensagem de salvação, há que, pelo menos, aceitar
que A dotou de um carisma de verdade, para que nos transmita
essa Mensagem de uma maneira infalível.
Mas Lúcia apresenta-se muitas vezes como «reflectindo» sobre
as palavras e os acontecimentos... certamente é um intérprete
privilegiado, mas sempre e apenas «um» intérprete. Portanto, neste
terreno, as palavras da Irmã Lúcia já não têm razão para exigir
aquela assistência especial que reclamamos para o primeiro caso.
Queremos hacer una última advertencia, para que el lector entre mejor preparado en la lectura de estas páginas maravillosas. Es necesario distinguir entre aquello que Sor Lucía nos presenta como Mensaje del Cielo y aquello que nos presenta como «reflexión» o «su interpretación». Lo primero, aunque dentro de las dificultades de la traducción mística, ofrece mayores garantías
que la veracidad de lo segundo. Es de suponer que, si Dios presentó
señales tan evidentes para hacer conocer Su presencia en los
acontecimientos de Fátima, también intervino de un modo especial para
que «Su» mensaje, a través de la Virgen, fuese bien traducido por los
videntes para esto escogidos. Algo parecido a lo que decimos sobre la
Iglesia (si Dios entregó a Su Iglesia un Mensaje de Salvación, tiene
que, por lo menos, aceptar que Lo dotó de un carisma de verdad, para que
nos transmita ese Mensaje de una manera infalible).
Pero
Lucía se presenta muchas veces como «reflexionando» sobre las palabras y
los acontecimientos... ciertamente es una intérprete privilegiada, pero sigue siendo apenas «una» intérprete. Por lo tanto, en este terreno, las palabras de la hermana Lucía ya no tienen razón para exigir aquella asistencia especial que reclamamos para el primer caso.
Teniendo muy en cuenta estas palabras, vamos al nudo del problema: LA INTERPRETACIÓN DE LA PALABRA “ALMINHAS”
Si buscamos en un diccionario de la lengua portuguesa, nos encontraremos con las siguientes acepciones:
al·mi·nha (alma + -inha)
substantivo feminino:
- Pequena alma.
- [Informal, Depreciativo] Pessoa, geralmente pouco desembaraçada (ex.: esta alminha enerva-me).
alminhas
substantivo feminino plural
- Pequeno monumento na berma de um caminho que representa em geral almas
do Purgatório, frequentemente construído em homenagem a ou em memória de
entes queridos ou como cumprimento de promessa.
- Recipiente para as esmolas em igrejas católicas. = CAIXA DAS ALMAS, CAIXA DAS ALMINHAS.
Al·mi·nha (alma + -inha)
Como sustantivo femenino singular:
- Pequeña alma.
- Persona que generalmente no revela timidez ni inseguridad.
Como sustantivo femenino plural:
- Pequeño monumento a los lados de un camino que representa en general a
las almas del purgatorio, frecuentemente construido en homenaje o
memoria de seres queridos o como cumplimiento de una promesa.
- Recipiente para las limosnas en las iglesias católicas.
Si
la palabra dada por Nuestra Señora a Lucía fue “alminhas”… podríamos
decir entonces que las interpretaciones podrían ser varias, como por
ejemplo:
- “Lleva al Cielo a todas las personas que generalmente no revelan timidez ni inseguridad”.
- “Lleva al Cielo a todos los pequeños monumentos a los lados de un
camino que representan en general a las almas del Purgatorio”.
- “Lleva al Cielo a todos los recipiente para las limosnas en las iglesias católicas”.
Evidentemente, esto no tiene ningún sentido…
Con la primera acepción, “almas pequeñas”, podríamos encontrarle algún sentido: En
la escritura ascética, se utiliza este término para referirse a las
almas humildes o también a las que no son dóciles a las Gracias Divinas y
por esto están en mayor peligro de condenación, como por ejemplo
escribe Santa Teresita del Niño Jesús:
- “Te ruego que poses tus divinos ojos sobre un gran número de almas pequeñas”.
- “Yo soy un alma minúscula, que solo puede ofrecer pequeñeces a Nuestro Señor”.
En este sentido, sería correcto interpretarla como
Lucía le sugiere al Obispo de Leiría y a su confesor en España como se
mostró en la primera parte del artículo.
Podemos suponer,
según los testimonios expuestos en el artículo anterior, que el término
dado por Nuestra Señora fue “alminhas” en plural.
¿Es
“alminhas” un término tan ambiguo que pueda sugerir diversas
interpretaciones? Pues si el Padre Nunez Formigão pudo discernir su
interpretación, por extensión lo pudo hacer Sor Lucía también.
Mostraremos a continuación el sentido católico que tenía y tiene este término en Portugal.
Hay varios artículos sobre el tema, aquí un extracto con una breve explicación:
ALMINHAS. PORTUGAL FUE EL ÚNICO PAÍS QUE CREÓ ESTOS MONUMENTOS.
Ayer
fue el día de los fieles difuntos, día de visitar los sepulcros de los
seres queridos fallecidos y los millares de nichos, capillitas y paneles
de azulejos que se encuentran abandonados a lo largo del país y que han
sido blancos fáciles del vandalismo mas gratuito. Sus imágenes,
representando almas de difuntos en el Purgatorio, suplican a quienes
pasan rezos y limosnas para llegar al cielo. Pero al estado de
degradación al que muchas “alminhas” han llegado bien pueden suplicar
también por ellas mismas. Portugal es el único país que en la
continuidad del Concilio de Trento (1545-1563)[1], creó los monumentos
que son marcas profundas de la religiosidad popular.
“Las
“alminhas” son una creación genuinamete portuguesa y no hay señales de
este tipo de representaciones de las almas del Purgatorio, pidiendo que
los vivos se acuerden de ellas para poder purificarse y “subir” al
cielo, en ningún otro lugar del mundo a no ser en Portugal”, afirma
Antonio Matías Coelho, profesor de historia, investigador de
manifestaciones de la cultura popular y organizador de dos encuentros
nacionales sobre actitudes frente a la muerte, realizados hace unos
años en Chamusca. (
Manuel Fernandes Vicente, Alminhas estão mais abandonadas e aguardam protecção e salvação por responsáveis pelo património,
Diario Público, 2 de Noviembre de 2009. Citado en Alminhas: Portugal foi o único país a criar estes monumentos,
Secretariado Nacional de la Pastoral de la Cultura-Conferencia Episcopal Portuguesa).
Y en la
literatura encontramos el término alminhas, dirigido ya no a los
monumentos sino específicamente a las mismas almas del Purgatorio.
- “- Olha que mulher, que amizade tinha ao caixeiro, que nem manda
procurar-lhe o corpo, para lhe fazer sufrágios pela sua alminha, que
Deus tenha na sua divina presença, Padre nosso que estais no céus…” [Mira
a esa mujer, que amistad tenía con el cajero, que no envía buscar su
cuerpo, para hacer sufragios por su alma, que Dios lo tenga en su
divina presencia, Padre nuestro que estás en los cielos…] (Camilo Castelo-Branco, mistérios de Lisboa, Vol. I, pág. 242. Porto, 1861)
- “Lá vai aquela alminha e vai gemendo!” [¡Ahí va esa alma del purgatorio y va quejándose!] (Guilherme Augusto de Santa Rita, Gomes Leal, o poema dum morto, pág. 183. año 1897)
- “O que V. R. quis foi salvar esta alminha: foi o amor, não o ódio, quem lhe guiou a pena” [Lo que V. R. quería era salvar a esta alma del purgatorio: fue el amor, no el odio, lo que guió su pluma] (Carta de Alexandre Herculano, fechada a 8 de Octubre de 1850)
- “Alminhas do purgatório, Que estais na beira do rio, Virai-vos da outra banda, etc…” [Almas del Purgatorio, que estáis el la ribera, id para el otro lado, etc…] (Francisco Adolfo Varnhagen – Visconde de Porto Seguro, Florilégios da poesia brazileira…, Vol. I, pág. 589. Lisboa, 1850)
¿QUIÉN FUE EL PADRE MANUEL NUNEZ FORMIGÃO?
Canónigo Manuel Nunez Formigão
El
Vizconde de Montelo, alias que usó para sus escritos, fue quien
interpretó que la expresión “alminhas” se refería a las almas del
purgatorio. Aquí un extracto de su biografía que avala su autoridad
para dicha interpretación, que en sus propias palabras, tenía mas
sentido teológico:
¿Por qué se lo llamo el cuarto vidente de Fátima?
Un
suceso llamativo en esta crónica es el mensaje que Nuestra Señora deja
por medio de Jacinta al mismísimo Padre Nunez Formigão.
La
pandemia de gripe de 1918 (conocida como la gripe española) llegó a
Portugal y alcanzó la provincia central de Ribatejo con gran extensión.
Francisco y Jacinta fueron contagiados sin piedad.
Jacinta
se enferma en octubre de 1918. El padre Formigão acompañó de cerca la
enfermedad que inmoló a Jacinta. Amó paternalmente a la vidente, e hizo
todo lo que estuvo a su alcance para mejorar las condiciones de vida de
su protegida. El día 13 de octubre de 1919 encontró a la pastorcita
gravemente enferma en su casa.
Internada en el Hospital
Doña Estefanía de Lisboa, cama 30, recibió todos los tratamientos
posibles. Pero la enfermedad progresó violentamente sin responder a
ninguna medicación.
En febrero, la enfermedad acelera y
Jacinta pide la presencia del padre Manuel Nunes Formigão. La madre
Godinho intenta comunicarse con el sacerdote, pero no lo consigue. La
pastorcita, sabiendo que su partida de este mundo para estar al lado de
la Santísima Virgen estaba próxima, pide a la religiosa que transmita al
padre Formigão, (a quien la Santísima Virgen mencionó expresamente por
su nombre), lo antes posible, el siguiente mensaje:
“Nuestro
Señor está profundamente indignado con los pecados y crímenes que se
cometen en Portugal. Por eso, un terrible cataclismo de orden social
amenaza a nuestro país y principalmente a la ciudad de Lisboa. Se
desencadenará una guerra civil de carácter anarquista y comunista,
acompañada de saqueos, asesinatos, incendios y devastaciones de toda
especie. La capital se convertirá en una verdadera imagen del Infierno,
es necesario que haya alguien que haga reparación”.
Al día siguiente por la mañana, Jacinta entrega su alma a Dios. Era el 20 de febrero de 1920.
Al tomar conocimiento del mensaje, que no lo oyó de boca de Jacinta, sino de la madre Godinho, escribió más tarde:
“Por
inspiración de Dios, surgida después de largas horas de intimidad con
Él junto al sagrario, llegué a la conclusión de que la reparación debía
ser vivida por todos sus hijos, religiosas, sacerdotes y laicos, porque
todos eran invitados a participar en el bien que podían y debían hacer
al prójimo…”.
Y funda en 1926 una
Congregación Religiosa dedicada íntegramente a la reparación, llamada
Hermanas reparadoras de Nuestra Señora de Fátima.
LA JACULATORIA ENTRE 1917 A 2017
Expondremos
en orden, los cambios que ha sufrido esta jaculatoria hasta nuestros
días, los que no hubieran sido posibles sin aquella primera variante.
- 1927: “Oh mi Jesús, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno y
alivia a las almas del Purgatorio, especialmente a las mas abandonadas”.
- 1933: “¡Oh mi Jesús! perdonanos nuestros pecados; líbranos del fuego del Infierno, y alivia a las almas del Purgatorio, especialmente a las mas abandonadas”.
- 1941: “Oh Jesús mio, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno, lleva todas las almas al Cielo, principalmente las más necesitadas”.
Después de 1960
- “Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del Infierno, y lleva nuestras almas al Cielo, especialmente aquellos que necesitan más Tu Misericordia”. http://www.theholyrosary.org/oracionesrosario
- “Oh Jesús mío, perdonadnos, libradnos del fuego del Infierno, llevad al Cielo a todas las almas, especialmente las más necesitadas de vuestra misericordia”. http://www.corazones.org/maria/fatima/oraciones_fatima.htm
- “¡Oh! Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia”. https://www.ewtn.com/spanish/prayers/rosario/oraciones_comunes.htm
- “Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del Infierno, lleva a todas las almas al Cielo y socorre especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia”. http://www.movimientosacerdotalmariano.es/?com=LeeDoc&Doc=16&Pag=2
- 2017: “Oh Jesus Nuestro, perdona Nuestros pecados. Libranos del Fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las Almas, y Socorre especialmente a las mas necesitadas de tu divina misericordia”. https://es-la.facebook.com/notes/el-rosario-de-los-ni%C3%B1os-no-nacidos-inmaculada-virgen-maria/aprende-a-rezar-el-rosario-es-el-arma-definitiva-contra-el-demonio-el-enemigo-de/10150152390803427/
- “Oh mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del Infierno. Lleva a todas las almas al Cielo, especialmente a las más necesitadas de tu Divina Misericordia”. http://mezarthc.wixsite.com/lavirgenmaria/el-rosario
Esta serie de cambios nos lleva a hacernos las siguientes preguntas:
- ¿Por qué Lucía rezaba la primera versión pero a la hora de plasmar sus memorias escribió la segunda?
No solo quitando la palabra Purgatorio (cuyo sentido ella misma dijo
que no era el correcto) sino que también cambia “alivia” por “lleva” y
agrega “todas al Cielo” y modifica “abandonadas” por “precisadas” o
“necesitadas” para que cierre el sentido que quiere darle.
- ¿Se quitó el pedido por la Iglesia purgante y se reemplazo por un doble pedido por la Iglesia militante?
En esta frase: “perdónanos, líbranos del fuego del Infierno” se pide
por la Iglesia Militante y en esta: “lleva todas las almas al Cielo,
principalmente las más necesitadas” también.
- ¿Excluye
la interpretación de Sor Lucía lo que el Padre Formigão tradujo? Si así
fuera, sería un error, pues es deber cristiano pedir por las almas del
Purgatorio. Y justamente por esta razón, ¡el término
“abandonadas”, “precisadas”, “necesitadas” sugiere a aquellas almas por
quienes nadie reza, pues Dios NO abandona a ningún alma!
¿Es correcto pedir por
todas
las almas? Para quien conoce la Doctrina Católica, sabe que es válido
pedir por todas las almas ya que Dios quiere la salvación de todas
ellas, aunque igualmente muchas se condenarán; sabe que esa oración
puede ayudar al entendimiento y colaboración de alguna persona, en las
Gracias que Dios le envía para salvarse, si no está siguiendo el camino
correcto; también sabe que puede aliviar a un alma del purgatorio, cuya
salvación ya esta asegurada, y sabe también que aquellas almas que ya
están en el infierno no pueden sacar ningún provecho de estas oraciones.
Para
quienes no conocen la Doctrina Católica, esto puede llevar al error de
estar pidiendo una Misericordia sin Justicia y no cabe duda que así
sucede con esta tendencia modernista de hacer desaparecer el Purgatorio y
el Infierno.
¿Hay más almas necesitadas de la salvación
que otras? Claramente no. Sería correcto decir que hay mas almas en
peligro de condenación por rechazar las gracias que Dios les envía,
pero estrictamente hablando todas las almas necesitamos de la misma
manera la salvación.
Ambas versiones han sido aprobadas
y rezadas por la Iglesia antes de 1960, tiempo en que los Católicos de
todo tipo y lugar comprendían la doctrina.
Debido a los
tiempos confusos es menester hacer estas aclaraciones y ha sido el
motivo del trabajo. Saque el lector sus propias conclusiones y
destínelas para mayor Gloria de Dios.
FUENTES
- Luciano Cristino, A primeira aparição de Nossa Senhora, a 13 de maio de 1917. Santuario de Fátima, 2011.
- Padre Luis Kondor SVD (compilador), Memorias de la Hermana Lucía (Primera parte) - 13ª edición. Secretaríado dos Pastorinhos, Fátima. 2007.
- Vizconde de Montelo (Padre Manuel Nunez Formigão), As grandes Maravilhas de Fátima. União gráfica Lda., Lisboa. 1927.
- Apologética mariana: La promesa del Señor en el Paraíso. Editorial Ibérica, Madrid. 1933.
- Gilberto Fernandes dos Santos, Os grandes fenómenos da Cova da Iria. (Editado por el propio autor). Braga, 1956.
- Documentação Crítica de Fátima, Seleção de textos 1917-1930. Santuario de Fátima, 2013.
- Pedro Oliveira, ORAÇÃO DE FÁTIMA; o INFERNO e o PURGATÓRIO (I).
Blog ASCENDENS, 18 de Julio de 2016.
- Reaccionario, Sobre a oração de Fátima. Blog VERITATIS, 13 de Mayo de 2016.
- Dicionário PRIBERAM da língua portuguesa
- Alminhas: Portugal foi o único país a criar estes monumentos, Secretariado Nacional de la Pastoral de la Cultura-Conferencia Episcopal Portuguesa, 2010.
- El “cuarto vidente” de Fátima, en Revista Tesoros de la Fe, N° 161. Campaña «El Perú necesita de Fátima», Mayo de 2015.
- Biografía del Padre Manuel Nunes Formigão, Congregación de Hermanas Reparadoras de Nuestra Señora de Fátima
NOTA
[1] Concilio en el cual se reafirmó el dogma de que
existe el Purgatorio, y que las almas allí detenidas son socorridas por
los sufragios de los fieles, y sobre todo por el Santo Sacrificio del
Altar.