miércoles, 4 de octubre de 2023

LA VERSIÓN 2.0 DE “Laudato si’”

Ya voy a complacer a mi patrón Soros con otro manifiesto izquierdista…

Hoy Francisco Bergoglio publicó la exhortación “Laudáte Deum”, la versión 2.0 de su panfleto ecologista “Laudato si’” sobre la pretendida crisis climática, materia que escapa a las competencias de un Papa católico (la ciencia y política no son materia de infalibilidad pontificia –que tampoco cobija a los herejes–).
   
Bergoglio eligió publicarla el 4 de Octubre (la misma fecha que “Fratelli Tutti”), no porque sea la fiesta de San Francisco de Asís (que había sido declarado patrono de la ecología por Juan Pablo II Wojtyła en 1979), sino porque ese día en 1965, Pablo VI Montini dio su discurso en las Naciones Unidas diciendo que ella era «la última esperanza para la paz y la armonía de la humanidad».
   
Medalla conmemorativa de la visita de Pablo VI a las Naciones Unidas el 4 de Octubre de 1965 (Fuente: E-bay).

En “Laudáte Deum” (que parece recoger los sueños guajiros de la niñata malencarada de Greta Thunberg, otra marioneta del sistema), Bergoglio simplemente papagayea a la oligarquía y trata de asustar al lector con expresiones altisonantes como «sufrido planeta» o «el mundo que nos acoge se va desmoronando y quizás acercándose a un punto de quiebre» (LD, 2).
    
Jugando a profeta de desastre (lo que irónicamente su antecesor Juan XXIII bis Roncalli quiso rechazar en su discurso de apertura del Vaticano II el 11 de Octubre de 1962), Bergoglio habla de «olas de calor», «inundaciones», «sequías severas», «calor extremo», «derretimiento de los glaciares», una «inusual aceleración del calentamiento», «aumento del nivel del mar», «irreversibles al menos por cientos de años», «el enorme daño que hemos causado», «diagnósticos apocalípticos», «de allí no se regresa» (LD, 5, 6, 15, 17, 19).
    
Luego, lo vuelve todo una broma de pésimo gusto (cosa en la que Bergoglio es experto desde sus días en la Curia bonaerense) diciendo que «la pandemia (sic) del covid-19 ha constatado la estrecha relación de la vida humana con la de otros seres vivientes y con el medio ambiente» (LD, 19). Otra broma: «Lamentablemente, la crisis climática no es precisamente un asunto que interese a los grandes poderes económicos, preocupados por el mayor rédito posible con el menor costo y en el tiempo más corto que se pueda» (LD, 13).
   
En vez de confrontar los argumentos sólidos que han desbancado el relato del cambio climático antropogénico que quiere venderse como hegemónico, él los denigra simplemente como «opiniones despectivas y poco racionales» que encuentra «incluso dentro de la Iglesia católica» (LD, 14), como si un Bergoglio confuso y emocional tuviese una maldita idea sobre la racionalidad o de opiniones respetuosas.
    
En el corazón del texto (número 35), apela a un peligroso y satánico gobierno único mundial, soñando con «una autoridad mundial regulada por el derecho» que «debe estar dotada de autoridad real de manera que se pueda “asegurar” el cumplimiento de algunos objetivos irrenunciables» [de la oligarquía].
   
Bergoglio divaga sobre lo que llama el «viejo multilateralismo», diciendo que quiere «reconfigurarlo y recrearlo teniendo en cuenta la nueva situación mundial» estableciendo un «un nuevo procedimiento de toma de decisiones y de legitimación de esas decisiones» (LD, 43).

En tal sentido, tiene unas palabras respecto la XXVIII Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28), que se realizará del 30 de Noviembre al 12 de Diciembre en Dubái (Emiratos Árabes Unidos):
«Los Emiratos Árabes Unidos hospedarán la próxima Conferencia de las Partes (COP28). Es un país del Golfo Pérsico que se caracteriza por ser un gran exportador de energías fósiles, si bien ha hecho importantes inversiones en energías renovables. Mientras tanto, las empresas de gas y petróleo ambicionan nuevos proyectos allí para ampliar más aún la producción. Decir que no hay nada que esperar sería un acto suicida, porque implicaría exponer a toda la humanidad, especialmente a los más pobres, a los peores impactos del cambio climático.
  
Si confiamos en la capacidad del ser humano de trascender sus pequeños intereses y de pensar en grande, no podemos dejar de soñar que esta COP28 dé lugar a una marcada aceleración de la transición energética, con compromisos efectivos y susceptibles de un monitoreo permanente. Esta Convención puede ser un punto de inflexión, que muestre que todo lo que se ha hecho desde 1992 iba en serio y valió la pena, o será una gran decepción y pondrá en riesgo lo bueno que se haya podido lograr hasta ahora.
   
[…]
  
Si hay un interés sincero en lograr que la COP28 sea histórica, que nos honre y ennoblezca como seres humanos, entonces sólo cabe esperar formas vinculantes de transición energética que tengan tres características: que sean eficientes, que sean obligatorias y que se puedan monitorear fácilmente» (LD, 53-54, 59).
Acto seguido, pasa a defender a los ultras climáticos, que protestan violentamente contra eventos de tal envergadura (o sin envergadura de eventos, lo mismo da), en un discurso que en otras personas les granjearían unos buenos años en la prisión por terrorismo e instigación a delinquir:
«Suelen llamar la atención en las Conferencias sobre el clima las acciones de grupos que son criticados como “radicalizados”. Pero en realidad ellos cubren un vacío de la sociedad entera, que debería ejercer una sana “presión”, porque a cada familia le corresponde pensar que está en juego el futuro de sus hijos» (LD, 58).
Como católicos, ese documento tiene tanto valor como si un funcionario de las Naciones Unidas publicase una resolución sobre “nuevos aspectos la Santísima Trinidad” [= nulo], y debe rechazarse de plano como una súplica por el gobierno del Anticristo, al cual Jesucristo el Señor matará con la espada de Su boca y el resplandor de Su presencia el día glorioso de la Parusía (cf. 2.ª Tesalonicenses II, 13; Apocalipsis XIX, 21).

Epa, Pancho, ya que tanto te preocupa el ambiente, decínos cuántos árboles se talaron para producir el papel en que se imprimió esta bazofia.

REFUTANDO A SCHNEIDER (DE NUEVO)


El pasado 6 de Septiembre, el presbítero James F. Altman (“instalado” el 28 de Junio de 2008) perteneciente a la denominada “Coalición de Sacerdotes Cancelados” en Estados Unidos, publicó un vídeo (el segundo, de hecho) donde dice a su manera que Francisco Bergoglio no es Papa (pero como él reconoce a Benedicto Ratzinger, no es sedevacantista).

El vídeo ha despertado la reacción típica de Neoconistán, donde está permitido decirle de todo a Bergoglio menos una cosa so pena de destierro y deslegitimación argumentativa in límine: que no es Papa.
    
Entre ellos está el obispón auxiliar de María Santísima de Astaná (Kazajistán) Atanasio Antonio Schneider Trautmann CRC, volvió a pronunciarse defendiendo la validez del pontificado de Francisco, texto que ha sido difundido cual oráculo divino en sitios neocones y de reconocer y resistir como The Remnant, One Peter Five y Adelante la Fe:
No existe autoridad que pueda declarar ni considerar inválido un papa elegido y mayoritariamente aceptado. La práctica ininterrumpida de la Iglesia deja claro que aun en el caso de que una elección fuera inválida queda de facto subsanada por la aceptación general del pontífice electo por mayoría absoluta de los cardenales y obispos.
    
Incluso en caso de que el papa incurriera en herejía, no perdería automáticamente el cargo ni existe organismo en la Iglesia que pueda deponerlo oficialmente por su heterodoxia. Sería algo afín a la herejía del conciliarismo o epicospalismo. En esencia, la herejía conciliarista o episcopalista consiste en afirmar que dentro de la Iglesia existe un organismo (sea concilio ecuménico, sínodo, colegio cardenalicio o colegio episcopal) que puede emitir un juicio legal vinculante sobre un pontífice.
    
La teoría de que la herejía acarrea la pérdida automática del cargo de papa no deja de ser una opinión, y esto lo observó el propio San Roberto Belarmino y no lo expuso como una enseñanza del Magisterio. El magisterio pontificio perenne jamás ha enseñado tal posibilidad. Cuando entró en vigor el Codigo de Derecho Canónico (Codex Iuris Canonici) de 1917, el Magisterio de la Iglesia suprimió en la nueva legislación la observación del Decreto de Graciano que figuraba en el antiguo Corpus Iuris Canonici que sostenía que el pontífice que se apartaba de la recta doctrina podía ser depuesto. En ningún momento ha admitido el Magisterio de la Iglesia un procedimiento canónico de destitución de un papa hereje. La Iglesia carece de autoridad formal o judicial sobre el Sumo Pontífice.
    
La más cierta doctrina católica afirma que en el supuesto de que un papa incurra en herejía los miembros de la Iglesia pueden evitarlo, resistirlo o negarse a obedecerlo, todo lo cual se puede hacer sin necesidad de una teoría u opinión que sostenga que el papa hereje deje automáticamente de ser pontífice o pueda ser depuesto por ello.
     
En vista de ello, tenemos que atenernos a la vía más segura (via tutior) y dejarnos de defender lo que son meras teorías de teólogos (aunque sea el mismismo San Roberto Belarmino) que afirmen que el papa hereje deja automáticamente de ser papa o puede ser destituido.
    
Un pontífice no puede incurrir en herejía cuando se pronuncia ex cathedra; esto es dogma de fe. Ahora bien, cuando no hace una declaración ex cathedra, puede caer en ambigüedades doctrinales, errar y hasta incurrir en la heterodoxia. Y como el papa no es lo mismo que la totalidad de la Iglesia, la Iglesia es más fuerte que un simple papa que yerre o sea hereje. En un caso así, hay que corregirlo de forma respetuosa (evitando una ira puramente humana y palabras irrespetuosas) y resistirlo como se resiste a un mal padre de familia. Los miembros de la familia no pueden declarar que su mal padre ya no es su padre. Pueden corregirlo, negarse a obedecerlo, apartarse de él, pero no pueden revocar su paternidad.
     
Los buenos católicos conocen la verdad y tienen el deber de proclamarla, así como de ofrecer reparaciones por los errores de los papas que yerran. Dado que es humanamente imposible resolver el caso de un pontífice hereje, hay que implorar a Dios con fe sobrenatural que intervenga, porque ese papa que yerra no es eterno, es temporal, y la Iglesia está en manos de Dios.
    
Debemos tener suficiente fe sobrenatural, confianza, humildad y espíritu de la Cruz para soportar una prueba de tal magnitud. En estas situaciones, que son relativamente breves (comparadas con los 2000 años de la Iglesia), no debemos caer en reacciones excesivamente humanas ni buscar soluciones fáciles (cómo declarar la invalidez de un pontificado), sino mantener la sobriedad, la sangre fría, sin perder una perspectiva auténticamente espiritual y la confianza en que Dios intervendrá y en que la Iglesia es indestructible.
    
+ Atanasio Schneider.
  
Ni siquiera merece un estudio punto a punto, porque sigue porfiando en lo mismo que ha sido refutado una y mil veces, y les dejamos los artículos que lo refutan:
De acuerdo a la bula Cum ex Apostolátus Offício, un hereje no puede ser Papa, y es depuesto SIN FÓRMULA DE JUICIO.
La aceptación pacífica y universal es una falacia.
El derecho canónico es tajante en decir que por apostasía pública y notoria, cualquier clérigo abandona tácitamente su dignidad y oficio (canon 188 § 4 pío-benedictino). Cualquier clérigo significa desde el Papa hasta la primera tonsura y todos los intermedios, y en derecho existe el principio Donde la ley no distingue, el intérprete no debe distinguir.
   
Schneider es un hipócrita neocón, porque critica a Bergoglio pero lo sigue reconociendo y quiere que otros lo reconozcan. Una y otra vez se han refutado los errores

La conclusión es que si Bergoglio es Papa, entonces a él se aplica también lo que la Iglesia dice y estatuye sobre el Papa. Pero como no se aplica en él lo que la Iglesia dice y estatuye sobre el Papa, necesariamente se sigue que BERGOGLIO NO ES PAPA. PUNTO.

EMPEZÓ EL SÍNODO QUE HARÁ PAGANA A LA ROMA MODERNISTA

Traducción del Comentario de TRADITIO.
   
El “Gran Sínodo sobre la Sinodalidad” de Francisco Bergoglio promete ser peor que el Sínodo de Pistoya (1786), el cual fue declarado en 1794 ser un concilio írrito.
Este tuvo un parecido asombroso con el Anticoncilio Vaticano II por las proposiciones heréticas que avanzó, prescribiendo el uso de una “mesa” en lugar de un altar, y demandando una misa “simplificada” dicha totalmente en voz alta y en lenguas vernáculas.
El Papa Pío VI en su bula “Auctórem Fídei” condenó y anuló el sínodo ladrón como «Temerario, ofensivo a los piadosos oídos, contumelioso a la Iglesia, y que favorece a las injurias que profieren los herejes contra ella».
  
El bergogliano Anticoncilio Vaticano III, también conocido como el Gran Sínodo sobre la Sinodalidad, también abrió el 1 de Octubre. A juzgar por las posturas favorecidas por sus heréticos miembros, el Gran Sínodo será solo una excusa para otra revolución todavía, esta vez en la acatólica Iglesia Conciliar, porque la verdadera Iglesia Católica se encuentra ahora solamente en lo que el Papa Pío XII predijo que sería el retorno a las catacumbas, esto es, las iglesias, capillas y oratorios católicos tradicionales independientes, donde los sacerdotes mantienen la Misa Latina Católica Tradicional maintain the Traditional Catholic Latin y los Sacramentos Católicos Latinos Tradicionales totalmente independientes de la Pseudoiglesia.
    
Siguiendo el procedimiento que permitió al Anticoncilio Vaticano II destruir a la Iglesia Católica como la Iglesia "institutional" y remplazarla con una pseudoiglesia protestante-masónico-pagana Novusordita, Bergoglio tiene ya preparados y listos los borradores de los anticatólicos documentos marxista-modernistas, los denominados instruménta labóris (documentos de trabajo), aunque para encubrir la treta, va a alargar el proceso de publicación y luego la implementación. Los nuevos documentos están para remplazar la Iglesia protestante-masónica de 1964 por la Iglesia pagana de 2024. Todos los bienes inmuebles permanecerán en manos de Bergoglio, y luego él y sus sucesores paganos los perderán para pagar por los crímenes sexuales de sus presbíteros ministros y sus obispones supervisores.
    
La verdadera Iglesia Católica Romana Tradicional perdurará bajo sacerdotes y obispos católicos romanos tradicionales e independientes. ¡Gracias a Dios por ellos! De resto, la Providencia lo hará todo en su debido momento. Tal vez tomará años, quizá siglos, puede que hasta milenios. Sub spécie æternitátis (frente a la eternidad) eso realmente no importa. La Liturgia, la doctrina y la enseñanza moral católica tradicional no pueden cambiar: ese es un dogma de la verdadera Fe Católica Romana. Mientras tanto, nadie debería presumir confiar en ese aquelarre de herejes que ahora se reúnen en la Roma apostata [Petrus Románus, Corresponsal de TRADITIO en Roma].

TUCHO: «EL ADULTERIO PUEDE SER PECADO VENIAL»

Elementos tomados de GLORIA NEWS y NOVUS ORDO WATCH.
    

El mismo día en que fueron publicadas las cinco dúbia de los cardenales Brandmüller, Burke, Sandoval Íñiguez, Sarah y Zen, el Dicasterio para la Doctrina Bergogliana de la Fe respondió el 2 de Octubre a diez dubia sobre la Comunión de divorciados en nueva unión [= adúlteros] presentadas el 13 de Julio por el cardenal Dominik (nacido Jaroslav Václav) Duka Bernard OP de Praga en nombre de la Conferencia Episcopal de Chequia.
   
Las respuestas fueron redactadas por el propio cardenal Victor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli, y firmadas por Francisco Bergoglio en una audiencia el 25 de Septiembre:
  1. ¿Es posible que una diócesis en unión de la Conferencia Episcopal tome decisiones con total independencia, refiriéndose a los hechos mencionados en las preguntas dos y tres?
    La exhortación apostólica Amóris lætítia, documento del magisterio pontificio ordinario, al que todos están llamados a ofrecer el homenaje de la inteligencia y de la voluntad, afirma que los sacerdotes tienen la tarea de «acompañar a las personas interesadas en el camino del discernimiento según la enseñanza de la Iglesia y las orientaciones del obispo» [FRANCISCO, Exhortación apostólica Amóris Lætítia sobre el amor en la familia, 19 de Marzo de 2016, n. 300 (en adelante, AL)]. En este sentido es posible, es más, es deseable que el Ordinario de una diócesis establezca algunos criterios que, en línea con la enseñanza de la Iglesia, puedan ayudar a los sacerdotes en el acompañamiento y discernimiento de los divorciados en nueva unión.
  2. La respuesta del Papa Francisco a la pregunta de la sección pastoral de la Diócesis de Buenos Aires [REGIÓN PASTORAL DE BUENOS AIRES, Criterios básicos para la aplicación del capítulo VIII de Amóris Lætítia, AAS 108 (2016), 1072-1074], dado que el texto fue publicado en el Acta Apostólicæ Sedis, ¿puede considerarse una afirmación del Magisterio ordinario de la Iglesia?
    Como se indica en el rescripto que acompaña a los dos documentos en el Acta, éstos se publican «velut Magistérium authénticum», es decir, como Magisterio auténtico.
  3. ¿Se trata de una decisión del Magisterio ordinario de la Iglesia basada en el documento Amóris lætítia?
    Como recuerda el Santo Padre en su carta al Delegado de la Región Pastoral de Buenos Aires [Cfr. FRANCISCO, Carta a Mons. Sergio Alfredo Fenoy, Delegado de la Región Pastoral de Buenos Aires, AAS 108 (2016), 1071-1072], Amóris lætítia ha sido fruto del trabajo y la oración de toda la Iglesia, con la mediación de dos Sínodos y del Papa. Este documento se basa en el Magisterio de los Pontífices anteriores, que ya reconocían la posibilidad de que los divorciados en nueva unión pudieran acceder a la Eucaristía, siempre que se comprometieran «a vivir en plena continencia, es decir, a abstenerse de los actos propios de los cónyuges» [JUAN PABLO II, Exhortación apostólica Familiáris Consórtio sobre los deberes de la familia cristiana en el mundo de hoy, 22 de Noviembre de 1981, n. 84], como proponía Juan Pablo II, o a «comprometerse a vivir su relación […] como amigos» [BENEDICTO XVI, Exhortación Apostólica Sacraméntum Caritátis sobre la Eucaristía fuente y culmen de la vida cristiana, 22 de Febrero de 2007, n. 24], como propuso Benedicto XVI. Francisco mantiene la propuesta de la continencia plena para los divorciados vueltos a casar en nueva unión, pero admite que puede haber dificultades para practicarla [Cfr. AL, cita 329], y por ello permite en ciertos casos, tras un adecuado discernimiento, la administración del sacramento de la Reconciliación incluso cuando no se pueda ser fiel a la continencia propuesta por la Iglesia [Cfr. AL, cita 364. El Papa Francisco sostiene que no debemos exigir de los «penitentes un propósito de enmienda sin sombra alguna, con lo cual la misericordia se esfuma debajo de la búsqueda de una justicia supuestamente pura», y recuerda la enseñanza de Juan Pablo II al cardenal W. Baum donde afirma que la previsibilidad de una nueva caída «no prejuzga la autenticidad del propósito» (Carta al cardenal W. Baum con ocasión del curso sobre el fuero interno organizado por la Penitenciaría Apostólica [22 de Marzo de 1996], 5; Insegnamenti XIX, 1 [1996], 519)].
  4. ¿Es la intención de Amóris lætítia institucionalizar esta solución mediante un permiso o decisión oficial a las parejas individuales?
    El punto 1 del documento “Criterios básicos para la aplicación del capítulo VIII de Amóris lætítia” dice expresamente: «no conviene hablar de “permisos” para acceder a los sacramentos, sino de un proceso de discernimiento acompañado por un pastor. Es un discernimiento “personal y pastoral”» (AL 300) [REGIÓN PASTORAL DE BUENOS AIRES, Criterios básicos…, op. cit., pág. 1072]. Se trata, pues, de un acompañamiento pastoral como ejercicio de la “via caritátis”, que no es otra cosa que una invitación a seguir «el camino de Jesús: de misericordia y de integración» [AL, n. 296]. Amóris lætítia abre la posibilidad de acceder a los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía [Cfr. AL, citas 336 y 351] cuando, en un caso particular, existen limitaciones que atenúan la responsabilidad y la culpa [Cfr. AL, nros. 301-302]. Por otra parte, este proceso de acompañamiento no termina necesariamente con los sacramentos, sino que puede orientarse hacia otras formas de integración en la vida de la Iglesia: una mayor presencia en la comunidad, la participación en grupos de oración o reflexión, o la implicación en diversos servicios eclesiales [Cfr. AL, n. 299].
  5. ¿Quién debe ser el evaluador de la situación dada de las parejas en cuestión, algún confesor, párroco local, vicario externo, vicario episcopal o penitenciario?
    Se trata de iniciar un itinerario de acompañamiento pastoral para el discernimiento de cada personaAmóris lætítia subraya que todos los sacerdotes tienen la responsabilidad de acompañar a las personas interesadas en el camino del discernimiento [Cfr. AL, n. 300]
         
    Es el sacerdote quien acoge a la persona, la escucha atentamente y le muestra el rostro materno de la Iglesia, acogiendo su recta intención y su buena voluntad de poner toda su vida a la luz del Evangelio y de practicar la caridad. Pero es cada persona, individualmente, la que está llamada a ponerse ante Dios y exponer su conciencia, con sus posibilidades y limitaciones. Esta conciencia, acompañada por un sacerdote e iluminada por las orientaciones de la Iglesia, está llamada a formarse para evaluar y emitir un juicio suficiente para discernir la posibilidad de acceder a los sacramentos.
  6. ¿Deben estos casos ser tratados por el Tribunal Eclesiástico competente?
    En los casos en los que se pueda establecer una declaración de nulidad, el recurso al Tribunal Eclesiástico formará parte del proceso de discernimiento [«Donde existan dudas legítimas sobre la validez del Matrimonio sacramental contraído, se debe hacer todo lo necesario para averiguar su fundamento», en BENEDICTO XVI Exhortación apostólica Sacraméntum Caritátis…, op. cit., n. 29]. El Santo Padre ha querido simplificar estos procesos mediante el Motu proprio Mitis judex [FRANCISCO, Carta apostólics en forma de Mitis judex Dóminus Jesus sobre la reforma del proceso canónico para las causas de declaración de nulidad del matrimonio en el Código de Derecho Canónico, AAS 107 (2015), 950-930]. El problema se plantea en situaciones más complejas en las que no es posible obtener una declaración de nulidad. En estos casos, también puede ser posible un proceso de discernimiento que estimule o renueve el encuentro personal con Jesucristo también en los sacramentos [Cfr. AL, n. 58].
  7. ¿Puede aplicarse este principio a ambas partes de un matrimonio divorciado civilmente, o distinguir el grado de culpabilidad y proceder en consecuencia?
    San Juan Pablo II ya había afirmado que «el juicio sobre el estado de gracia corresponde, naturalmente, sólo a la persona interesada, puesto que se trata de un juicio de conciencia» [JUAN PABLO II, Carta encíclica Ecclésia de Eucharistía sobre la Eucaristía en sus relación con la Iglesia, 17 de Abril de 2003, n. 37b]. Por tanto, se trata de un proceso de discernimiento individual en el que «los divorciados vueltos a casar deben preguntarse cómo se comportaban con sus hijos cuando la unión conyugal entró en crisis; si ha habido intentos de reconciliación; cuál es la situación de la pareja abandonada; qué consecuencias tiene la nueva relación para el resto de la familia y la comunidad de fieles; qué ejemplo ofrece a los jóvenes que deben prepararse para el matrimonio. Una reflexión sincera puede fortalecer la confianza en la misericordia de Dios, que no se niega a nadie» [AL, n. 300].
  8. En el caso de este único permiso, ¿debe entenderse que la vida matrimonial (el aspecto sexual) no debe mencionarse en el sacramento de la reconciliación?
    Incluso en el sacramento del matrimonio, la vida sexual de los cónyuges está sujeta al examen de conciencia para confirmar que es una verdadera expresión de amor y que ayuda a crecer en el amor. Todos los aspectos de la vida deben ser puestos ante Dios.
  9. ¿No sería conveniente que todo el asunto quedara mejor explicado en el texto de su dicasterio competente?
    En base a las palabras del Santo Padre en su carta de respuesta al Delegado de la Pastoral Regional de Buenos Aires, en las que afirmaba que no hay otras interpretaciones [Cfr. FRANCISCO, Carta a Mons. Sergio Adolfo Fenoy…, op. cit., pág. 1071], parece que el asunto está suficientemente explicado en el citado documento.
  10. ¿Cómo proceder para establecer la unidad interna, pero también para no perturbar el Magisterio ordinario de la Iglesia?
    Sería conveniente que la Conferencia Episcopal acordara unos criterios mínimos, para poner en práctica las propuestas de Amóris lætítia, que ayudaran a los sacerdotes en los procesos de acompañamiento y discernimiento sobre el posible acceso a los sacramentos de algunos divorciados en nueva unión, sin perjuicio de la legítima autoridad que cada obispo tiene en su propia diócesis.
  
El asunto principal se refiere a la admisión de los adúlteros a la Comunión Novus Ordo. “Tucho” responde que todos deberían examinar su “conciencia” y evaluarse a sí mismos en cuanto a si están en condiciones de recibir la Comunión. [Autoevaluación = Autojustificación].
   
“Tucho” afirma que la controvertida Amóris Lætítia de Bergoglio se basa en el Magisterio de Benedicto XVI y Juan Pablo II, quien dijo en Familiáris Consórtio que los adúlteros pueden recibir la Comunión solo si no hay fornicación involucrada.
    
Según “Tucho”, Francisco Bergoglio cree que puede haber “dificultades” en la práctica de la continencia y por lo tanto él “permite” en “ciertos casos” [¿en qué casos no?] y “después de un discernimiento adecuado” [= justificación del pecado] recibir la absolución en la confesión sin renunciar a la fornicación.

Amóris Lætítia “permite” recibir la absolución y asistir a la Eucaristía «cuando, en un caso particular [cada caso es por definición “particular”], hay limitaciones que atenuan la responsabilidad y la culpabilidad», pontifica Tucho.
     
Este es el caso, escribe, cuando la fornicación con una pareja ilegítima es percibida por la “conciencia” del adúltero como “una verdadera expresión de amor”.
   
Resumiendo: Bergoglio y “Tucho” rebajan el Sexto Mandamiento de la Ley de Dios a un simple ideal inalcanzable. ¡BLASFEMIA Y HEREJÍA!
«Nadie, empero, por más que esté justificado, debe considerarse libre de la observancia de los mandamientos; nadie debe usar de aquella voz temeraria y por los Padres prohibida bajo anatema, que los mandamientos de Dios son imposibles de guardar para el hombre justificado (Cf. Bonifacio II, Carta Per fílium nostrum a San Cesáreo de Arlés, confirmando el II Concilio de Orange, 25 de Enero de 531).
   
Porque Dios no manda cosas imposibles, sino que al mandar avisa que hagas lo que puedas y pidas lo que no puedas (Cf. San Agustín, De la naturaleza y la gracia, c. 43, 50. Migne, Patrología Latína 44, col. 271) y ayuda para que puedas; sus mandamientos no son pesados (1Jn 5,3), su yugo es suave y su carga ligera (Mt 11,30). Porque los que son hijos de Dios aman a Cristo y los que le aman., como El mismo atestigua, guardan sus palabras (Jn 14,23); cosa que, con el auxilio divino, pueden ciertamente hacer.
  
[…]
    
Canon 18: Si alguno dijere que los mandamientos de Dios son imposibles de guardar, aun para el hombre justificado y constituído bajo la gracia, sea anatema. 
  
[…]
    
Canon 20: Si alguno dijere que el hombre justificado y cuan perfecto se quiera, no está obligado a la guarda de los mandamientos de Dios y de la Iglesia, sino solamente a creer, como si verdaderamente el Evangelio fuera simple y absoluta promesa de la vida eterna, sin la condición de observar los mandamientos, sea anatema» [Concilio de Trento, sesión 6 (17 de Enero de 1547), Decreto sobre la Justificación, cap. XI. Denzinger, 804, 828, 830].
  
Pero acontece que la idea del adulterio sea pecado venial (o más generalmente, el entramado de Amóris Lætítia), no es original de Bergoglio: A mediados del siglo XX, algunos teólogos proponían una “Nueva Moral”, la cual fue condenada por Pío XII en su discurso “Soyes les bienvenues” a la Federación Mundial de Jóvenes Católicas del 18 de Abril de 1952:
«La marca distintiva de esta moral es que no se basa, en efecto, en leyes morales universales, como, por ejemplo, los Diez Mandamientos, sino en las condiciones o circunstancias reales y concretas en las que los hombres deben actuar, y según el cual la conciencia del individuo debe juzgar y elegir. Semejante estado de cosas es único y sólo se aplica una vez a cada acción humana. Por eso la decisión de la conciencia, como afirman los defensores de esta ética, no puede estar gobernada por ideas, principios y leyes universales…. Tales juicios de conciencia, por muy contrarios que parezcan a primera vista a los preceptos divinos, serían válidos ante Dios, porque, dicen, a los ojos de Dios una conciencia seriamente formada tiene prioridad sobre el “precepto” y la “ley”».
Un ejemplo de esta “Nueva Moral” se observa en este fragmento de un ensayo de 1952. Si bien su contexto inmediato es la anticoncepción, se trae a colación porque se observan los mismos principios:
«Los promotores de la perspectiva cambiada [¿“nuevo paradigma”?] arguyen que las personas casadas frecuentemente no está preparadas para aceptar la moral tradicional en esta conexión; que los confesores no logran nada por su “actitud providencialista brutal”; que las presentes condiciones económicas y sociales imponen una necesidad de prudencia al determinar el número de la prole; que la espiritualidad conyugal no admite una continencia absoluta que bien puede tensar los vínculos del amor e incluso romper la armonía del hogar.
   
Tal punto de vista evita la esperanza que ofrece la fe sobrenatural… E incluso admitiendo (en aras del argumento) la verdad de la tesis de la oposición, ¿tiene uno entonces derecho a tolerar las prácticas anticonceptivas? ¿Puede un confesor absolver sin más a un penitente, una vez que descubre una vaga buena voluntad?
  
… Un confesor que absuelve a un penitente alegando incapacidad para observar los mandamientos de Dios en la vida matrimonial hace caso omiso de las palabras del Espíritu Santo: “Y fiel es Dios, que no os permitirá ser tentados más de lo que podéis resistir: sino que también hará brotar la tentación, para que podáis soportar” (I Cor. X, 13).
    
Incluso si se admite la posibilidad hipotética de que exista una imposibilidad de observar la castidad conyugal, esa “imposibilidad” no puede ser, en última instancia, otra cosa que una debilidad moral. Una debilidad debida quizás en parte a circunstancias externas, pero particular y formalmente a un control defectuoso del apetito sexual. En su discurso de Noviembre a las parteras italianas, el Santo Padre [Pío XII] vituperó precisamente esta enseñanza cuando dijo que Dios no obliga a la gente a hacer lo imposible, y que si por ciertas razones algunas parejas casadas deben abstenerse de la unión matrimonial, en tal casos la abstinencia es posible» [Rev. Edouard Gagnon y Rev. Aidan Carr, “A New Conjugal Morality?” / ¿Una nueva moral conyugal?, en American Ecclesiastical Review, vol. 127 [Septiembre de 1952], págs. 178-180].
  
En su momento, se señaló que Amóris Lætítia tuvo como autor fantasma a Victor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli (que también lo fue del informe del Sínodo de la Familia de 2014). Con esta respónsa al cardenal Duka, y la de las dúbia de Brandmüller et al. del 11 de Julio, se confirma lo dicho.

MES DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS – DÍA CUARTO

Compuesto por el Rev. P. Aniceto de la Sagrada Familia OCD en el año 1925.
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, con el corazón partido por el dolor que me causan los pecados cometidos contra Ti, vengo a pedirte perdón de ellos. Ten piedad de mí, oh Dios; según la grandeza de tu misericordia y según la muchedumbre de tus piedades, borra mi iniquidad. Mira mi humillación y mi trabajo, y perdona todos mis pecados. Espero de tus bondades que no entrarás en juicio con tu siervo. porque no hay entre los vivientes ninguno limpio, en tu presencia, y que me perdonarás todas mis culpas, y me darás la gracia para perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Jesús! Maestro sapientísimo en la ciencia del amor, que aleccionaste en la escuela de tu corazón adorable a tu pequeñita esposa Santa Teresita del Niño Jesús, haciéndole correr por la senda del amor confiado hasta llegar a la cumbre de la perfección, yo te ruego te dignes enseñar a mi alma el secreto del Caminito de infancia espiritual como a ella se lo enseñaste; para esto vengo en este día a tu soberana presencia a meditar los ejemplos admirables que nos dejó tu regalada Santita. Escucha benigno las súplicas que ella por nosotros confiadamente te dirige. ¡Oh Jesús, si pudiera yo publicar tu inefable condescendencia con todas las almas pequeñitas! Creo que si, por un imposible, encontraras una más débil que la mía, te complacerías de colmarla de mayores gracias aún, con tal confiara por entero en tu infinita misericordia, Mas ¿por qué, Bien mío, deseo tanto comunicar los secretos de tu amor? ¿No fuiste tú solo quien me los enseñaste? ¿Y no puedes revelarlos a los demás? Ciertamente que sí, y puesto que lo sé, te conjuro que lo hagas: te suplico que fijes tus divinos ojos en todas las almas pequeñitas, y te escojas en este mundo una legión de Víctimas pequeñas dignas de tu amor… Dígnate escoger a la pobrecita de mi alma para el número de esa legión y haz, por tu piedad que, atraída por la fragancia de las virtudes de tu esposa, corra por la senda del bien hasta llegar a la perfección del amor. Amén.
   
DÍA CUARTO – 4 DE OCTUBRE
MEDITACIÓN: LA COOPERACIÓN HUMANA
Ómnia cooperántur in bonum iis, qui secíndum propósitum vocáti sunt sancti. (S. Pablo ad Rom. VIII, 28.)
Todas las cosas contribuyen al bien de aquellos que han sido llamados a la santidad.

En la vida nada hay que no pueda ser de provecho para la santidad de nuestra alma. Como dirigido por la mano providente del Señor, todo va ordenado para la santificación de sus elegidos. Jesús, con soberana elocuencia, lo enseñó a sus amados discípulos cuando les dijo: Ni una hoja del árbol cae en tierra, ni un solo cabello se desprende de vuestra cabeza sin providencia divina. No queráis, pues, temer que todos los cabellos de vuestra cabeza están contados y vosotros valéis mucho más delante de mi Padre.
  
El secreto pues de la santidad no está en la ostentación que lleva consigo el ejecutar grandes obras, sino en saber tener la voluntad conforme en todo lo que la divina Providencia ordenare. Esto es hacer la voluntad del Señor en todas nuestras acciones, como se lo suplicamos en la oración del Padre nuestro: «Hágase Señor tu voluntad así en la tierra como en el cielo». ¡Oh, si meditásemos un momento la sublime doctrina que encierran estas palabras de la oración Dominical!, cuán otros serian nuestros progresos en la perfección del espíritu: No andaríamos tan inquietos por los contratiempos que se oponen en el camino de la vida. Correríamos acosados por la sed fatigosa del dolor a la única fuente donde manan las verdaderas aguas de la consolación, a la voluntad de nuestro Señor, que sapientísimamente dirige para nuestro bien toda tribulación.
   
La muerte prematura de la señora de Martin causó pena profundísima en el tierno y delicado corazón de Teresita. Todo cambió por completo. Antes era viva, expansiva y alegre: ahora tímida, dulce, de exagerada sensibilidad. No recuerdo haber orado mucho, pero a nadie comunicaba los profundos sentimientos que embargaban mi corazón; observaba y escuchaba en silencio... Si Dios no hubiera prodigado sobre su florecita sus bienhechores rayos jamás hubiera podido aclimatarse en la tierra. Demasiado tierna todavía para soportar las lluvias y las tormentas. le era necesario mucho calor, suave rocío y brisa primaverales. Nada de esto le faltó ni siquiera bajo la nieve de la tribulación. ¿Y cómo le había de faltar si todas las cosas, como ordenadas y dirigidas por el Señor, contribuyen a la salvación de los elegidos de Dios? La conformidad con la voluntad del Señor libra al corazón de mil sinsabores que produce la demasiada reflexión de las cosas sensibles. No merecen la pena de una reflexión intelectual las contradicciones de esta vida. Si de vez en cuando dejásemos correr nuestros ojos por los espacios admirables de los cielos, muy pronto, la luz que en ellos se refleja nos haría comprender aquella profunda sentencia del apóstol San Pablo: «No son dignas de aprecio las contradicciones de este mundo si las ponemos en parangón con las bienaventuranzas que el Señor tiene prometidas a sus escogidos.

Medítese un momento y pídase la gracia que se desea recibir.

EJEMPLO: DESPUÉS DE HABER LEÍDO SU VIDA, HE APRECIADO EL SUFRIMIENTO
M. Francia. 9 de Julio de 1919.

Tengo 20 años. Desde la edad de 5 sufro casi continuamente de endocarditis, angina de pecho, anemia, etc.; en fin, muchas espinas. Estas espinas, desgraciadamente, no han producido flores en mucho tiempo. Ha sido necesaria la intervención de esta encantadora Reinecita para hacerme comprender que era un privilegiado de Jesús. Solamente después de leer su vida he apreciado el grande honor que me hacia el Señor asociándome a sus sufrimientos. Desde que conozco a Sor Teresita, 8 meses poco más o menos, me encuentro completamente cambiado. Poco a poco, gracias a ella, he llegado a no amar más que la voluntad de Dios, penas o alegrías, poco importa más Yo no quiero sino lo que quiere nuestro Señor. No le pido más que una cosa: amarle con locura, siguiendo las huellas de mi Teresita.
   
¡Oh!, compadezco con toda mi alma a los que no conocen el amor, y estoy vivamente agradecido a Sor Teresita de habérmelo revelado; a ejemplo suyo me eh abandonado al Amor misericordioso. El sufrimiento es a veces muy vivo, pero lo amo, puesto que viene de Jesús. Este relato expresa muy deficientemente lo que la Santita ha hecho por mí. Pero lo que es evidente es que ella me ha convertido por completo, que la amo mucho, y desearía fuese conocida en todas partes.  

JACULATORIA: ¡Dios mío! lo escojo todo. no quiero ser Santa a medias; no tengo miedo de sufrir por Vos, tan sólo temo una cosa: conservar mi voluntad; tomadla, pues escojo todo lo que Vos queréis.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Venerada Santita!, que mereciste por tu inquebrantable adhesión a la voluntad divina, que todas las más grandes tribulaciones que mortificaron tu vida fuesen motivos dc purificación para tu almita delicada y que tus lágrimas derramadas por la fuerza del dolor se convirtieran en preciosos brillantes que adornan tu corona en el cielo; haz, piadosa Santita, que sepa aprovecharme de todas las cosas que el Señor me mande, sometiéndome en un todo a su santísima voluntad; y para más obligarte te recordamos tus inefables promesas en favor de tus devotos con las siguientes:
  
DEPRECACIONES
  • ¡FIorecilla de Jesús, que con tus perfumes virginales atrajiste hacia ti las miradas del Esposo divino, haz que nuestras plegarias merezcan la bendición del cielo! Padrenuestro y Avemaría.
  • ¡Virgen graciosa!, que supiste iniciarte en el corazón del Rey celestial, oyendo de sus labios divinos «Todo lo mío es tuyo», haz que se derrame sobre mi corazón la gracia de tu protección poderosa. Padrenuestro y Avemaría.
  • ¡Oh celestial criatura!, que nos prometiste que tus oraciones serían en cl cielo bien recibidas, ruega por nosotros y arroja la abundancia de gracias sobre nuestras almas, como la lluvia de rosas que prometiste hacer caer sobre la tierra. Padrenuestro, Avemaría y Gloria Patri.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Jesús! Atraído suavemente por el imán poderoso de tu amor a la escuela donde tus manos graciosas señalan a las almas el camino de la virtud infantil, tomo la resolución de poner en práctica tus enseñanzas a imitación de tu pequeñita esposa Santa Teresita. ¡Oh Jesús divino! Tú, misericordiosamente, te dignaste mirarla, y con solo la mirada de tus ojos claros, serenos, vestida la dejaste de tu hermosura. Dígnate, pues, te lo pido con fe, recompensar este devoto ejercicio, con la dulce y misericordiosa mirada dc tus ojos divinos. «Mas qué digo, ¡Jesús mío! Tú sabes muy bien que no es la recompensa la que me induce a servirte, sino únicamente tu amor y la salvación de mi alma». Te lo pido por la intercesión de tu florecilla regalada. ¡Oh querida Teresita! Es preciso que ruegues por mí, para que el rocío de la gracia se derrame sobre el cáliz de la flor de mi corazón, para fortalecerlo y dotarlo de todo cuanto le falta. ¡Adiós, florecilla de Jesús! Pide que cuantas oraciones se hagan por mí, sirvan para aumentar el fuego que debe consumirme. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

martes, 3 de octubre de 2023

FALLECIÓ EL HISPANISTA JUAN CARLOS ARANETA


El día 2 de Octubre de 2023, falleció, habiendo recibido los Santos Sacramentos y revestido del Escapulario carmelita, el hispanista filipino Don Juan Carlos Valeriano Araneta Montinola, hijo de Ángel Isidro Araneta Aldeguer († 2012) y Margaret Rose “Binky” Montinola Orbe (ganadora del concurso Miss Filipinas en 1969), y miembro del Círculo Felipe II de Manila, en resultas de un accidente laboral en Estados Unidos.
  
El P. Héctor Casas Silva envió el siguiente mensaje:
«Queridos todos:
   
Después que su familia y algunos de nuestros fieles y amigos terminaron de rezar las tres coronas del Santo Rosario, mi querido amigo, alumno y fiel entregó su alma al Señor.
   
Estamos muy tristes, pero confiamos que Dios así lo ha querido para asegurar la salvación del alma de él.
    
Muchísimas gracias a todos por sus oraciones, que pedimos mantengan por el alma de Juan Carlos y por las almas de todos los fieles difuntos, para que por la misericordia de Dios descansen en paz».

MÜLLER APOYANDO A LOS DUBIANISTAS


El cardenal Gerhard Ludwig Müller Straub apoya las dudas de los cinco cardenales sobre el sínodo de Francisco Bergoglio, como se ve en una declaración que hizo a Life Site News:
«He defendido la doctrina católica contra el pseudomodernismo especialmente en los últimos 10 años, cumpliendo así ante Dios en mi conciencia mi responsabilidad como obispo y cardenal por el bien de la doctrina ortodoxa. Pero me alegro cuando otros, a su manera, hacen lo que es necesario y recuerdan al Papa la responsabilidad que Dios le ha dado para la preservación de la Iglesia en la “enseñanza de los Apóstoles” (Hechos 2, 42).
    
En la actualidad, existe una posición herética, pero que mejora la carrera, de que Dios se revela sólo al Papa Francisco a través de información directa en el Espíritu Santo, y que los obispos sólo tienen que repetir ciegamente estas iluminaciones celestiales y transmitirlas mecánicamente como marionetas parlantes. El obispo, sin embargo, en virtud de su consagración, es sucesor de los Apóstoles y auténtico maestro del Evangelio de Cristo, pero en el colegio de todos los obispos, con el Papa como principio visible y siempre presente de la unidad de la Iglesia en verdad revelada y en su comunión sacramental. Ésta es la verdadera doctrina del primado del Papa y no el neopapalismo de quienes quieren entregar la Iglesia de Cristo a la ideología del capitalismo ateo y antihumano de Davos.
   
Su pretexto fraudulento es la adaptación de la Palabra de Dios supuestamente obsoleta, como si en Cristo no nos fuera dada toda la verdad, a los estándares de una antropología pseudocientífica antimatrimonial y de una civilización de muerte (aborto, tráfico de embriones, eutanasia, mutilación corporal mediante el llamado cambio de sexo). Todo católico cree en la verdad divina y católica de que en Pedro los obispos de Roma están instalados como sus legítimos sucesores. Pero como discípulo de Cristo teológicamente ilustrado, se opone a la caricatura del papado tanto en la polémica antirromana de los reformadores de la época como en la comprensión como de loro del neopapalismo o “papagayismo” no católico. De este modo, exponen la fe católica al ridículo ante un público secular que no cree en el hecho de la Revelación histórica de Dios en Cristo y utiliza al Papa –ya sea que se den cuenta o lo acepten ingenuamente, no les importa– como una autoridad para ganarse a las, a sus ojos, masas católicas atrasadas y poco ilustradas para el Nuevo Orden Mundial 2030».
Hay cosas que son ciertas en esta declaración, como que la oligarquía secular como el Foro Económico Mundial usa a Bergoglio para endosar a los conciliares a la Agenda 2030 que ellos impulsan y quieren imponer, o que la papolatría (que corre lanza pareja con el antipapalismo protestante) es una caricatura del respeto debido al papado y se basa en una noción errónea de la infalibilidad pontificia que vuelve al Papa la “cuarta persona” de la Trinidad o el “profeta, vidente y revelador” more mormónico (aludiendo a “Tucho” Fernández, el escritor fantasma de Bergoglio –y otros lambones impotables como Austen Ivereigh, Andrea Grillo, Elisabetta Piqué o Javier Martínez-Brocal Ogayar–). Pero también hay un detalle que señalar, y va así:
   
Müller, cuyo pasado no es precisamente ortodoxo (negó la Virginidad perpetua de María Santísima, la Transubstanciación y la historicidad de la Resurrección de Nuestro Señor), menciona la noción de “pseudomodernismo” planteada por el crítico cultural británico Alan Kirby, el cual se caracteriza por la trivialidad y superficialidad que resulta de la participación instantánea, directa y superficial en la cultura por las nuevas tecnologías (de ahí que el mismo Kirby también lo llama “digimodernismo”) y cuyos estados intelectuales son la ignorancia, el fanatismo y la ansiedad. En tal sentido, el pseudomodernismo teológico exagera el inmediatismo y el sentimiento sin profundizar los conceptos, valiéndose de eventos multitudinarios o de publicaciones por redes sociales, como son los viajes (costumbre iniciada por Pablo VI Montini), las Jornadas Mundiales de la Juventud (iniciadas –oficialmente– por Juan Pablo II Wojtyła), el uso de Twitter (iniciado por Benedicto XVI Ratzinger), o los “Vídeos del Papa” con los que Francisco Bergoglio remplazó las intenciones del otrora Apostolado de la Oración.
  
Con todo, vale reiterar que Gerhard Müller es tan línea media como los mismos dubianistas, que solo atacan parcialmente los síntomas sin siquiera acertar la enfermedad causante, que es el Vaticano II.

MES DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS – DÍA TERCERO

Compuesto por el Rev. P. Aniceto de la Sagrada Familia OCD en el año 1925.
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, con el corazón partido por el dolor que me causan los pecados cometidos contra Ti, vengo a pedirte perdón de ellos. Ten piedad de mí, oh Dios; según la grandeza de tu misericordia y según la muchedumbre de tus piedades, borra mi iniquidad. Mira mi humillación y mi trabajo, y perdona todos mis pecados. Espero de tus bondades que no entrarás en juicio con tu siervo. porque no hay entre los vivientes ninguno limpio, en tu presencia, y que me perdonarás todas mis culpas, y me darás la gracia para perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Jesús! Maestro sapientísimo en la ciencia del amor, que aleccionaste en la escuela de tu corazón adorable a tu pequeñita esposa Santa Teresita del Niño Jesús, haciéndole correr por la senda del amor confiado hasta llegar a la cumbre de la perfección, yo te ruego te dignes enseñar a mi alma el secreto del Caminito de infancia espiritual como a ella se lo enseñaste; para esto vengo en este día a tu soberana presencia a meditar los ejemplos admirables que nos dejó tu regalada Santita. Escucha benigno las súplicas que ella por nosotros confiadamente te dirige. ¡Oh Jesús, si pudiera yo publicar tu inefable condescendencia con todas las almas pequeñitas! Creo que si, por un imposible, encontraras una más débil que la mía, te complacerías de colmarla de mayores gracias aún, con tal confiara por entero en tu infinita misericordia, Mas ¿por qué, Bien mío, deseo tanto comunicar los secretos de tu amor? ¿No fuiste tú solo quien me los enseñaste? ¿Y no puedes revelarlos a los demás? Ciertamente que sí, y puesto que lo sé, te conjuro que lo hagas: te suplico que fijes tus divinos ojos en todas las almas pequeñitas, y te escojas en este mundo una legión de Víctimas pequeñas dignas de tu amor… Dígnate escoger a la pobrecita de mi alma para el número de esa legión y haz, por tu piedad que, atraída por la fragancia de las virtudes de tu esposa, corra por la senda del bien hasta llegar a la perfección del amor. Amén.
   
DÍA TERCERO – 3 DE OCTUBRE
MEDITACIÓN: LA GRACIA
Grátia Dei sum id quod sum. (San Pablo, 1 ad. Cor. XV-16.) Por la gracia de Dios soy lo que soy.
La gracia es el factor poderoso en la santificación de las almas. Sin ella no podemos comenzar, ni continuar, ni concluir cosa para la vida eterna. Porque siendo la vida eterna sobrenatural, no puede conseguirse sin medios de la misma cualidad, es decir sobrenaturales. El apóstol San Pablo llega a decir que ni siquiera podemos concebir un pensamiento en orden a Dios que no sea por la gracia. Es pues necesaria la gracia para la salvación, y sin ella no podremos salvarnos. Porque no es del hombre el reino de Dios sino don de la misericordia infinita de Él. La gracia que es la luz del ojo de mi inteligencia para darle la vista de la fe, es también el calor de mi corazón para darle el impulso del amor. Todo el hombre, en lo sobrenatural, lo es por la gracia, como todo el hombre en lo natural lo es por el alma. El alma es creada por Dios y sus actos son humanos. La gracia es un ser divino infundido por Dios y sus actos son de efectos divinos. En el orden de la naturaleza, nada podría obrar sin el alma, y en el orden sobrenatural nada podría obrar sin la gracia. Todo el hombre, pues, según el orden sobrenatural, lo es por la gracia. «¡Oh admirable e incomprensible don de la gracia que me ha sido dada por el Espíritu Santo que mora en mí, por ti merezco no sólo ser llamado, sino que de verdad lo soy hijo de Dios y heredero del reino de los cielos! Mas, así como el alma nada puede obrar sin el concurso del cuerpo, al cual dice relación, tampoco la gracia puede obrar sin el concurso nuestro. Comprendió la Santita esta doctrina y en ansias de amores inflamada exclamó con religioso acento: «¡Yo lo escojo todo!». «Cuando vislumbré la perfección, escribe, comprendí que para ser santa era preciso padecer muchísimo, aspirar siempre lo más perfecto y olvidarse de mi misma. Comprendí que en la santidad hay muchos grados de perfección y que él es libre de responder como quiera a las insinuaciones de Nuestro Señor, de hacer poco o por su amor; en una palabra, que puede escoger entre los sacrificios que Él le pide. Entonces como en los días de mi niñez exclamé: Dios mío, lo escojo todo: No quiero ser santa a medias; no tengo miedo de sufrir por Vos; tan sólo temo una cosa: conservar mi voluntad; tomadla pues, escojo todo lo que Vos queréis». Con esta disposición el alma se hace fuerte delante de los enemigos de quienes nada puede temer, pues un alma en estado de gracia no tiene nada que temer del demonio, que es cobarde y pronto a huir ante la mirada de un niño que posea la gracia que le hace hijo de Dios. «¡Qué feliz era yo en aquella edad!, exclama; no sólo comenzaba a gozar de la vida, sino que la virtud encerraba mil halagos para mí. En verdad puedo decir que todo en la tierra me sonreía; mi camino estaba sembrado de flores..». Pero iba a comenzar una nueva fase la que había de ser tan pronto esposa de Jesús; tocábale sufrir desde la niñez. Al igual que las flores de la primavera empiezan a germinar bajo la nieve, abriéndose a los primeros rayos del sol, la florecita, tuvo que pasar por el invierno de la tribulación y llenar su cáliz del rocío de las lágrimas.
   
Medítese un momento y pídase la gracia que se desea recibir.

EJEMPLO EN FAVOR DE UN ALMA RELIGIOSA
C. Estados Unidos, 14-10-1920.
Muy Rda. Madre:
En el mes de agosto de 1919 os escribía para pediros una novena en honor de Sor Teresita del Niño Jesús, a fin de obtener una gracia de transformación muy necesaria a una de nuestras hermanas que ejerce uno de los cargos más importantes la casa. Pues bien, el 29 de este mismo mes, hacia a una de mañana, mientras ella estaba desierta, nuestra querida Santa se apareció vestida de blanco y se acercó a su cama; apoyó la mano sobre su espalda, la miró algunos segundos y desapareció. En momento, los bien conocidos perfumes del Ángel del Carmelo me despertaron. Cuando al día siguiente nuestra privilegiada hermana vino a relatarme el hecho, no tuve duda ninguna sobre la realidad del mismo. Desde entonces la gracia ha obrado con tanta fuerza sobre esta alma, que está por completo transformada, su humildad y dependencia son edificantes, muy al contrario, lo que antes era. Ayúdenos, Rda. Madre, a dar gracias a la angelical Santita.
Sor X., priora.

JACULATORIA: ¡Oh buen Jesús! Concédeme, por mediación de tu regalada Esposa, voluntad decidida para emprender el camino de mi santificación.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh queridísima Santita! Siento en mi alma la aspiración de ser santa, y crece mi audacia cuando medito que la gracia del Señor viene a mí derramada graciosamente por el Espíritu Santo. ¡Oh Santita mía!, que mi voluntad es débil y me veo arrastrada por mis malas inclinaciones y a pesar de mis buenos deseos no doy un paso firme en el camino de la salud. Tú que sentiste estos mismos deseos y los llevaste a feliz cumplimiento con la gracia del Señor, consígueme las gracias que necesito para decir y obrar conforme a tu exclamación favorita: «¡Oh Dios mío, lo escojo todo. No quiero ser santa a medias; no tengo miedo de sufrir por Vos; tan sólo temo una cosa, conservar mi voluntad, tomadla, pues escojo todo lo que queréis!». Y para más obligarte, te recordamos tus inefables promesas en favor de tus devotos con las siguientes:
  
DEPRECACIONES
  • ¡FIorecilla de Jesús, que con tus perfumes virginales atrajiste hacia ti las miradas del Esposo divino, haz que nuestras plegarias merezcan la bendición del cielo! Padrenuestro y Avemaría.
  • ¡Virgen graciosa!, que supiste iniciarte en el corazón del Rey celestial, oyendo de sus labios divinos «Todo lo mío es tuyo», haz que se derrame sobre mi corazón la gracia de tu protección poderosa. Padrenuestro y Avemaría.
  • ¡Oh celestial criatura!, que nos prometiste que tus oraciones serían en cl cielo bien recibidas, ruega por nosotros y arroja la abundancia de gracias sobre nuestras almas, como la lluvia de rosas que prometiste hacer caer sobre la tierra. Padrenuestro, Avemaría y Gloria Patri.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Jesús! Atraído suavemente por el imán poderoso de tu amor a la escuela donde tus manos graciosas señalan a las almas el camino de la virtud infantil, tomo la resolución de poner en práctica tus enseñanzas a imitación de tu pequeñita esposa Santa Teresita. ¡Oh Jesús divino! Tú, misericordiosamente, te dignaste mirarla, y con solo la mirada de tus ojos claros, serenos, vestida la dejaste de tu hermosura. Dígnate, pues, te lo pido con fe, recompensar este devoto ejercicio, con la dulce y misericordiosa mirada dc tus ojos divinos. «Mas qué digo, ¡Jesús mío! Tú sabes muy bien que no es la recompensa la que me induce a servirte, sino únicamente tu amor y la salvación de mi alma». Te lo pido por la intercesión de tu florecilla regalada. ¡Oh querida Teresita! Es preciso que ruegues por mí, para que el rocío de la gracia se derrame sobre el cáliz de la flor de mi corazón, para fortalecerlo y dotarlo de todo cuanto le falta. ¡Adiós, florecilla de Jesús! Pide que cuantas oraciones se hagan por mí, sirvan para aumentar el fuego que debe consumirme. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE APARECIDA

Novena publicada en San Pablo (Brasil) por la Compañía Editorial Gráfica Ambrosiana en 1952. Imprimátur por Mons. Paulo Rolim Loureiro, Obispo auxiliar de San Pablo, con fecha 20 de Septiembre de 1952, quien otorgó 300 días de Indulgencia por cada día de la Novena, y Plenaria en la fiesta.
  
NOVENA A NOSSA SENHORA APARECIDA, PADROEIRA DO BRASIL
  

Meu Deus, vinde em meu auxílio, — Senhor, apressai-vos em me socorrer.
Vinde, Santo Espírito, enchei os corações de vossos fiéis e acendei neles o fogo de vosso amor. 
Enviai o vosso Espírito e tudo será criado.
E renovareis a face da terra.
   
Ó Deus, que iluminastes os corações dos vossos fiéis com as luzes do Espírito Santo, fazei que por este mesmo Espírito saibamos praticar o bem e gozemos sempre de sua consolação. Por Jesus Cristo Nosso Senhor. —Amém.
Oração para todo
Virgem puríssima, concebida sem pecado, e desde aquele primeiro instante toda bela e sem mancha, eu vos saúdo humildemente como Mãe do meu Salvador. Dignai-vos, eu vos peço, receber as súplicas que nesta Novena vos faço. Vós sois o seguro refúgio dos pecadores penitentes, e assim tenho razão para recorrer a Vós; sois Mãe de misericórdia, e por este título não podeis deixar de compadecer-vos à vista das minhas misérias; sois, depois de Jesus Cristo, toda a minha esperança, e por esta razão não podereis deixar de reconhecer a terna confiança que tenho em Vós; fazei-me digno de chamar-me vosso filho, para que possa confiadamente dizer-vos: mostrai que sois minha Mãe!
  
DÍA PRIMERO
Oração do dia
Eis-me aqui aos vossos santíssimos pés, ó Virgem Imaculada! Convosco me alegro sumamente, porque desde a eternidade fostes eleita Mãe do Verbo eterno e preservada da culpa original. Eu bendigo e dou graças à Santíssima Trindade, que vos enriqueceu com este privilégio em vossa Conceição, e humildemente vos suplico me alcanceis a graça de vencer os tristes efeitos que em mim produziu o pecado. Ah! Senhora, fazei que eu os vença e jamais deixe de amar a meu Deus.
   
JACULATÓRIA – Para todos os dias.
Senhora Aparecida,
milagrosa Padroeira,
sede nossa guia
nesta mortal carreira!

Ó Virgem Aparecida,
sacrário do Redentor,
daí à alma desfalecida
vosso poder e valor.

Ó Virgem Aparecida,
fiel e seguro norte,
alcançai-nos graças na vida,
favorecei-nos na morte!
  
ORAÇÃO PARA PEDIR A SUA PROTEIÇÃO
Ó incomparável Senhora da Conceição Aparecida. Mãe de meu Deus, Rainha dos Anjos, Advogada dos pecadores, Refúgio e Consolação dos aflitos e atribulados. Ó Virgem Santíssima, cheia de poder e bondade, lançai sobre nós um olhar favorável, para que sejamos socorridos em todas as necessidades. Lembrai-vos, clementíssima Mãe Aparecida, que não se consta que de todos os que têm a vós recorrido, invocado vosso santíssimo nome e implorado vossa singular proteção, fosse por vós algum abandonado. Animado com esta confiança a vós recorro: tomo-vos de hoje para sempre por minha Mãe, minha protetora, minha consolação e guia, minha esperança e minha luz na hora da morte. Assim pois, Senhora, livrai-me de tudo o que possa ofender-vos e a vosso Filho meu Redentor e Senhor Jesus Cristo. Virgem bendita, preservai este vosso indigno servo, esta casa e seus habitantes, da peste, fome, guerra, raios, tempestades e outros perigos e males que nos possam flagelar. Soberana Senhora, dignai-vos dirigir-nos em todos os negócios espirituais e temporais; livrai-nos da tentação do demônio, para que, trilhando o caminho da virtude, pelos merecimentos da vossa puríssima Virgindade e do preciosíssimo Sangue de vosso Filho, vos possamos ver, amar e gozar na eterna glória, por todos os séculos dos séculos. Amém.

Oração final
Ó Deus, que iluminastes os corações dos vossos fiéis com as luzes do Espírito Santo, fazei que por este mesmo Espírito saibamos praticar o bem e gozemos sempre de sua consolação. Por Nosso Senhor Jesus Cristo, vosso Filho, que é Deus e convosco vive e reina, na unidade do Espírito Santo, por todos os séculos dos séculos. Amen.
   
DÍA SEGUNDO
Por la señal…
Oração do dia
Ó Maria, lírio imaculado de pureza, eu me congratulo convosco, porque desde o primeiro instante da vossa Conceição fostes cheia de graça e além disto vos foi conferido o perfeito uso da razão. Dou graças e adoro a Santíssima Trindade, que vos concedeu tão sublimes dons; e me confundo totalmente na vossa presença ao ver-me tão pobre de graça. Vós, que de graça celeste fostes tão copiosamente enriquecida, reparti-a com a minha alma e fazei-me participante dos tesouros que começastes a possuir em vossa Imaculada Conceição.
   
DÍA TERCERO
Oração do dia
Ó Maria, mística rosa de pureza, eu me alegro convosco, que gloriosamente triunfastes da infernal serpente, na vossa Imaculada Conceição, e que fostes concebida sem mácula de pecado. Dou graças e louvo a Santíssima Trindade, que tal privilégio vos concedeu e vos suplico que me alcanceis força para superar todas as tentações do comum inimigo, e para não manchar minha alma com o pecado. Ah! Senhora, ajudai-me sempre, e fazei que, com a vossa proteção, sempre triunfe de todos os inimigos de nossa eterna salvação.
  
DÍA CUARTO
Oração do dia
Ó espelho de pureza, Imaculada Virgem Maria, eu me encho de sumo gozo ao ver que desde a vossa Conceição, foram em vós infundidas as mais sublimes virtudes e, ao mesmo tempo, todos os dons do Espírito Santo. Dou graças e louvo a Santíssima Trindade que com estes privilégios vos favoreceu; e suplico-vos, ó benigna Mãe, que me alcanceis a prática das virtudes, e me façais também digno de receber os dons e a graça do Espírito Santo.
  
DÍA QUINTO
Oração do dia
Ó Maria, refulgente lua de pureza, eu me congratulo convosco, porque o mistério de vossa Imaculada Conceição foi o princípio da salvação de todo o mundo. Dou graças e bendigo à Santíssima Trindade, que assim magnificou e glorificou vossa pessoa, e vos suplico me alcanceis a graça de saber aproveitar-me da Paixão e Morte do vosso Filho Jesus, e que não seja para mim inútil o seu sangue derramado na cruz, mas que viva santamente e salve a minha alma.
   
DÍA SEXTO
Oração do dia
Ó estrela resplandecente de pureza, Imaculada Maria, eu me alegro convosco, de que a vossa Imaculada Conceição causasse um imenso gozo a todos os anjos do paraíso. Dou graças e bendigo à Santíssima Trindade, que vos enriqueceu com tão belo privilégio. Ah! Senhora, fazei que eu um dia tenha parte nessa alegria e que possa, em companhia dos anjos, louvar- vos e bendizer-vos eternamente.
  
DÍA SÉPTIMO
Oração do dia
Ó aurora nascente e pura. Imaculada Maria, eu me alegro e exulto convosco porque no mesmo instante da vossa Conceição, fostes confirmada em graça e tornada impecável. Dou graças e exalto a Santíssima Trindade, que somente a vós distinguiu com esse especial privilégio. Ah! Virgem Santa, alcançai-me um total e contínuo aborrecimento do pecado sobre todos os outros males, e que antes morra do que torne a cometê-lo.
   
DÍA OCTAVO
Oração do dia
Ó sol sem mácula, Virgem Maria, eu me congratulo convosco e me alegro de que em vossa Conceição vos fosse conferida por Deus uma graça maior e mais copiosa do que tiveram todos os Anjos e todos os Santos no auge de seus merecimentos. Dou graças e admiro a suma bondade da Santíssima Trindade, que vos enriqueceu com tal privilégio. Ah! Senhora, fazei que eu corresponda à graça divina, e não torne a abusar dela; mudai-me o coração, e fazei que desde agora comece o meu arrependimento.

DÍA NOVENO 
Ó viva luz de santidade e exemplo de pureza, Virgem e Mãe, Maria Santíssima, vós, apenas concebida, adorastes profundamente a Deus e lhe destes graças. porque, por meio de vós, levantada a antiga maldição, desceu uma grande bênção sobre os filhos de Adão. Ah! Senhora, fazei que esta bênção acenda no meu coração um grande amor para com Deus; inflamai-o, para que, constantemente ame o mesmo Senhor, e depois goze eternamente no Paraíso, onde possa dar-lhe as mais vivas graças pelos singulares privilégios a vós concedidos e possa também ver-vos coroada de tamanha glória.

lunes, 2 de octubre de 2023

ZELENSKI VUELVE A HOMENAJEAR A UN COLABORADOR NAZI

Noticia tomada de RUSSIA TODAY.
   
ZELENSKI OTORGA A UN BATALLÓN EL NOMBRE DE UN LÍDER NACIONALISTA QUE SE REUNIÓ DOS VECES CON HITLER
El decreto presidencial fue firmado el 29 de septiembre, el mismo día en que el presidente ucraniano homenajeó a las víctimas de la masacre judía de Babi Yar perpetrada por los nazis en 1941.
    
   
El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, firmó este viernes, 29 de septiembre, un decreto que le otorga al 131.º batallón de reconocimiento de las Fuerzas Terrestres de Ucrania el nombre de Eugenio Konovalets, fundador y primer líder de la Organización de Nacionalistas Ucranianos* (OUN) que colaboró con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
   
Zelenski indicó en su decreto que el batallón recibe el nombre de Konovalets «con el fin de restaurar las tradiciones históricas del ejército nacional, teniendo en cuenta el cumplimiento ejemplar de las tareas asignadas» en el marco del conflicto con Rusia.
   
El mandatario, que se vio recientemente implicado en un escándalo por la ovación que recibió el veterano nazi ucraniano Yaroslav Hunka en el Parlamento de Canadá, participó ese mismo 29 de septiembre en un acto para rendir tributo a las víctimas de la masacre judía de Babi Yar, perpetrada por las tropas hitlerianas en las afueras de Kiev en otoño de 1941.
  
En aquel acto, Zelenski afirmó que «la humanidad recordará las vidas arrebatadas por el nazismo y siempre recordará que este mal fue castigado». «Nunca más. Para Ucrania, estas palabras son importantes», resaltó.
    
Eliminado por un espía soviético
   
Eugenio Konovalets
   
Nacido en 1891 en el territorio del antiguo Imperio austrohúngaro, Konovalets es uno de los artífices del movimiento nacionalista ucraniano de los años 1920-1930. Aunque los primeros contactos entre la OUN y Alemania se remontan a los años veinte, pasaron a nivel sistémico a principios de los años treinta, incluidos los lazos con el servicio de inteligencia militar alemana Abwehr, tras la llegada de los nazis al poder en 1933. El propio Konovalets mantuvo dos reuniones con Adolf Hitler, según recoge la revista oficial del Ministerio de Defensa de Rusia.
    
Konovalets fue eliminado el 23 de mayo de 1938 en la ciudad neerlandesa de Róterdam por el agente soviético Pável Sudoplátov en el marco de una operación que pasó a los manuales de espionaje. Conocedor de la afición a los dulces del nacionalista, Sudoplátov, que en el momento del operativo ya se había infiltrado en su círculo, le entregó una caja de bombones en la que estaba camuflado un artefacto explosivo que explotó minutos después.
  • La rama militar de la OUN, el Ejército Insurgente Ucraniano (UPA, por sus siglas en ruso) es considerada como responsable principal de la masacre de Volinia en el verano de 1943, en la que unos 100.000 polacos fueron asesinados. En Polonia califican esta matanza étnica de genocidio y han llamado a Kiev a reconocer públicamente su culpabilidad en reiteradas ocasiones
* Organización prohibida en Rusia.

LETANÍA DE LOS SANTOS ÁNGELES, TOMADA DE LA SAGRADA ESCRITURA


Tomado del devocionario Flores ascétici et priváta exercítia pietátis, publicado en Turín por la imprenta de Francesco Marietti en 1838.
   
Kýrie, eléison. 
Christe, eléison. 
Kýrie, eléison.
  
Christe, áudi nos. 
Christe, exáudi nos. 
 
Pater de cœlis Deus, miserére nobis. 
Fili Redémptor mundi Deus, miserére nobis. 
Spíritus Sancte Deus, miserére nobis. 
Sancta Trínitas unus Deus, miserére nobis.
  
Sancte Míchaël, Princeps cœléstis exércitus, ora pro nobis.
Qui prǽlium magnum in cœlo cum Dracóne commisísti, ora pro nobis.
Qui Dracónem cum Ángelis apóstatis de cœlo projecísti, ora pro nobis.
Qui cum Diábolo dispútans, de córpore Móysi altercátus es, ora pro nobis.
   
Sancte Gábriel, qui Daniéli divínam visiónem patefecísti, ora pro nobis.
Qui cum Azaría, et sóciis ejus in fórnacem descéndens, flammam ignis excussísti, ora pro nobis.
Qui Zacharíæ Joánnis ortum, et ministérium prænunciásti, ora pro nobis.
Qui missus a Deo ad Maríam in Názareth, Incarnatiónis Verbi Dei núncius extitísti, ora pro nobis.
  
Sancte Ráphaël, unus e septem spirítibus qui adsístunt ante Dóminum, ora pro nobis.
Qui Tobíam juniórem fidus viæ comes salvum duxísti, ora pro nobis.
Qui Dæmónium a Sara depulísti, ora pro nobis.
Qui Tobiæ senióri visum restituísti, ora pro nobis.

Sancte Seraphíne, qui ígnito carbóne os Isaíæ purgásti, oráte pro nobis.
Sancte Cherubíne, qui ad custodiéndam viam ligni vitæ constitútus fuísti, ora pro nobis.
Qui super sólium Dei excélsum et elevátum statis, oráte pro nobis.
Qui júgiter Deo, Sanctus, Sanctus, Sanctus, concínitis, oráte pro nobis.
Qui ad Ábraham hábitu peregrinórum hospítio suscépti estis, oráte pro nobis.
Qui Sodomítas cæcitáte percussístis, oráte pro nobis.
Qui Loth cum suis, de médio impiórum eduxístis, oráte pro nobis.
Qui Ábraham cógnita ejus obediéntia ab immolatióne únici fílii revocásti, ora pro nobis.
Qui per scalam Jacob ascendístis et descendístis, oráte pro nobis.
Qui cum Jacob luctátus, eum in fémore percussísti, ora pro nobis.
Qui Jacob de cunctis malis eruísti, ora pro nobis.
Qui domos Israëlitárum pertránsiens, primogénita Ægyptiórum percussísti, ora pro nobis.
Qui Israëlítas ex Ægýpto per mare rubrum, et desértum in terram promissiónis deduxísti, ora pro nobis.
Qui Móysi legem Dei tradidístis, ora pro nobis.
Qui Bálaam cum asína, ad maledicéndum Israëlítis pergénti restituísti, ora pro nobis
Princeps exércitus Dómini, qui in auxílium Jósue missus fuísti, ora pro nobis.
Qui ob peccátum Davídis septuagínta míllia virórum de pópulo pestiléntia percussísti, ora pro nobis
Qui Daniélis in lacum Leónum cibum procurásti, ora pro nobis.
Qui una nocte in castris Assyriórum centum octogínta quínque hóminum míllia peremísti, ora pro nobis
Qui Æliodórum thesáuros templi rápere voléntem, ácriter castigásti, oráte pro nobis.
Qui Joseph trépidum ad conjúgium Maríæ Vírginis animásti, ora pro nobis
Qui Christi Nativitátem Pastóribus annunciásti, oráte pro nobis.
Qui nato Salvatóre glóriam Deo, et pacem homínibus gratulándo decantásti, oráte pro nobis.
Qui Joseph de fuga cum púero Jesu, et Matre ejus in Ægýptum monuísti, ora pro nobis.
Qui Christo in desérto, post depúlsum tentatórem, ministrásti, oráte pro nobis.
Qui Christum in agonía pósitum confortásti, ora pro nobis
Qui lápidem a sepúlchro Christi revolvísti, ora pro nobis.
Qui juxta sepúlchrum Christi in albis sedéntes, Christum redivívum muliéribus prædicástis, oráte pro nobis.
Qui Christo in cœlos ascendénte ejus Discípulis apparuístis, oráte pro nobis.
Qui Apóstolos e cárcere edúctos palam in templo statuísti, oráte pro nobis.
Qui Petrum e vínculis et manu Heródis mirabíliter liberásti, ora pro nobis.
Qui Heródem divínos honóres usurpántem percussísti, ora pro nobis
Qui Lázarum in sinum Ábrahæ deportástis, oráte pro nobis.
Qui hóminum curam et custódiam a Deo mandátam accepístis, oráte pro nobis.
Qui semper fáciem Patris, qui in cœlis est, vidétis, oráte pro nobis.
Qui super uno peccatóre pœniténtiam agénte gaudétis, oráte pro nobis.
Administratórii spíritus, qui capiéntibus hæreditátem salútis in ministérium missi estis, oráte pro nobis.
Minístri Dei, qui fácitis voluntátem ejus, oráte pro nobis.
Qui Cornélio Centurióni per Petrum salútis mónita procurástis, ora pro nobis.
Qui orántium preces ad Deum defértis, oráte pro nobis.
Qui cum Christo in majestáte sua ad judícium procédente, ventúri estis, oráte pro nobis.
Qui ad suprémum tribúnal totum mundum tuba citábitis, oráte pro nobis.
Qui eléctos in fine sǽculi congregatúri estis, oráte pro nobis.
Qui de Christi regno ómnia scándala collígetis, oráte pro nobis.
Qui malos de médio justórum separábitis, oráte pro nobis.
Omnes sancti beatórum Spirítuum Órdines, oráte pro nobis.

A cunctis perículis, per Sanctos Ángelos tuos, líbera nos Dómine.
Ab insídiis Diáboli, per Sanctos Ángelos tuos, líbera nos Dómine.
A peste, fame, et bello, per Sanctos Ángelos tuos, líbera nos Dómine.
A subitánea, et improvísa morte, per Sanctos Ángelos tuos, líbera nos Dómine.
   
Peccatóres, te rogámus audi nos.
Ut nobis parcas, te rogámus audi nos.
Ut Ecclésiam tuam sanctam régere, et conserváre dignéris, te rogámus audi nos.
Ut Reipúblicæ Christiánæ pacem, et unitátem lárgiri dignéris, te rogámus audi nos.
Ut ómnibus fidélibus defunctis requiem æternam donare digneris, te rogámus audi nos.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nos, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, miserére nobis.
    
Pater noster, qui es in cœlis: Sanctificétur nomen tuum: Advéniat regnum tuum: Fiat volúntas tua, sicut in cœlo, et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hódie: Et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris.  Et ne nos indúcas in tentatiónem, sed líbera nos a malo. Amen.
 
ORATIO
Deus, qui miro órdine, Angelórum ministéria hominúmque dispénsas: concéde propítius; ut, a quibus tibi ministrántibus in cœlo semper assístitur, ab his in terra vita nostra muniátur, per Christum Dóminum nostrum. Amen.