El gobierno de Arabia Saudita anunció el pasado 14 de Octubre que ejecutó a los bangladesíes Nazrul Islam Abdul Basir y Siti/Sweety Mia-Akhtar (foto) por un “acto inmoral” no especificado en una mezquita de La Meca en Mayo de 2023, informó The Indian Express.
Las condiciones del hecho son disputadas, porque mientras algunos medios presentaban a Nazrul y Siti como una pareja casada que había ido de luna de miel a Arabia Saudita (afirmando incluso que habían cambiado de destino, pues inicialmente se encontraban en Nepal), el Ministerio del Interior saudí asegura en el comunicado de circunstancia que no lo eran:
«Dice Dios, ensalzado sea: “Y no corrompáis la tierra después de haber sido ordenada” (Corán 7, 56).Los ciudadanos bangladesíes Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar, mujer, cometieron un acto inmoral en el interior de una mezquita de La Meca. Las autoridades de seguridad procedieron a su detención y, concluida la investigación, se les formuló acusación y fueron remitidos al tribunal competente, que dio por probados los hechos que se les imputaban y dictó contra ellos sentencia de muerte como pena de tazir, en atención a la gravedad de lo cometido y a la violación de la santidad del tiempo y del lugar. La sentencia adquirió firmeza tras ser confirmada por la instancia judicial competente, y se dictó una orden real para su ejecución.La pena de muerte fue ejecutada en los citados reos el miércoles 3/5/1448 de la hégira, correspondiente al 14 de octubre de 2026, en la región de La Meca.El Ministerio del Interior afirma el compromiso del Gobierno del Reino de Arabia Saudí con el mantenimiento de la seguridad, la realización de la justicia y la aplicación de la ley islámica a quienes profanan la santidad de las mezquitas o atentan contra el honor ajeno, y advierte a todo aquel que se atreva a cometer actos semejantes de que recibirá el castigo que la ley islámica establece».
En todo caso, consta que ambos llegaron a Arabia Saudita en 2022, trabajaban como operarios para la compañía constructora saudí Al Majal al-Arabi, que un paquistaní los grabó con su teléfono móvil en Mayo de 2023, y tres meses después los dos fueron arrestados por cargos diferentes con 24 horas de diferencia (él, por un delito informático; ella, por adulterio) y condenados a muerte bajo la figura jurisprudencial islámica de tazir, que permite al juez o autoridad fijar a discreción el tipo penal y la sentencia a un hecho punible que no esté previsto en el Corán o los hadices (relatos sobre las acciones y palabras de Mahoma o su círculo inmediato).
Cabe señalar que la sharia, la ley islámica, clasifica los crímenes y las penas en las siguientes categorías:
- Huddud (حُدُود, plural de hadd/حَدّ, literalmente “límites”): delitos que por orden de Alá deben ser juzgados y castigados por el Estado. Estos delitos son el robo, el bandolerismo, las relaciones sexuales ilícitas (fornicación, adulterio y sodomía), falsa acusación de adulterio, consumo de alcohol o sustancias intoxicantes, apostasía del islam y blasfemia (aunque hay distintas opiniones sobre estos dos); y las penas pueden variar entre flagelación, amputación de miembros, exilio o pena de muerte (lapidación –no incluida en el Corán, pero sí en los hadices–, decapitación o crucifixión –estas dos últimas se aplican actualmente en Arabia Saudita–.
- Qisas (قِصَاص, “retaliación”): delitos donde las víctimas o sus familiares pueden pedir retaliación (el talión), una compensación económica (diyya/دِيَة; análogo al wergeld del derecho germánico) que puede ser negociada directamente con el ofensor (Irán), indirectamente por el Estado (Emiratos Árabes Unidos), o fijada por el tribunal (Pakistán y Arabia Saudita), o perdonar al ofensor. Esta figura se aplica para el homicidio, las lesiones personales o daños a la propiedad.
- Tazir (تَعْزِير, literalmente “discernir, castigar”): conductas que no entran en las categorías anteriores.
En Arabia Saudita (que sigue la escuela de jurisprudencia suní hanbalí) no existe un código penal unificado como en los ordenamientos jurídicos de otros países (no solamente occidentales; Pakistán e Irán tienen sus respectivos códigos), y si bien en 2021 se propuso codificar los delitos tazir, no hay noticias sobre si llegó a realizarse tal (llegó a conocerse un borrador, que generó controversia porque la mayoría de los delitos eran castigados con la muerte).
La sentencia fue ratificada por instancias superiores y recibió el enterado del rey para su aplicación. Los cadáveres fueron posteriormente repatriados a Bangladés.
Las familias de los sentenciados no se enteraron de la ejecución hasta que la noticia fue divulgada por los medios, y su identidad fue confirmada por el Ministerio de Bienestar de expatriados y Empleo en el extranjero de Bangladés (incluso, una tía paterna de Nazrul murió de la impresión al enterarse). Ambas familias niegan que fueran pareja (él nunca estuvo casado, ella llevaba dos divorcios a cuestas), y sostienen que fueron víctimas de conspiración por sus compañeros de trabajo.
Shama Obaed Islam, ministra de Asuntos Exteriores de Bangladés, señaló que el gobierno presentó mediante su Consulado General en Yeda (capital administrativa de Arabia Saudita, Riad es la sede del reino) una nota de protesta al Ministerio de Asuntos Exteriores saudí en el sentido que no se le notificó previamente de la situación penal de sus nacionales, como lo establece la Convención de Viena.
Ante el caso, el periodista y columnista islámico nigeriano Harún-Ishola Balogun llamó a los académicos y jurisconsultos islámicos a reflexionar sobre los aspectos de la justicia, arrepentimiento y proporcionalidad en la ley sharia. Y mientras, León XIV Riggitano-Prévost y su secretario de Estado Pietro Parolin Miotti en el Vaticano, y la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (que tan locuaz y vehemente se han mostrado en tachar de “moralmente inadmisible” la pena de muerte y recientemente rechazaron el anuncio por el secretario de Guerra estadounidense Peter Brian “Pete” Hegseth Haugen de transmitir la próxima ejecución por fusilamiento del exmayor y psiquiatra del Ejército Nidal Malik Hasán, condenado por un tribunal legal como autor del tiroteo en la base naval de Fort Hood en Noviembre de 2009), ante este caso no dicen ni jota: se trata de dos pobres migrantes.
DÁTOLO: Si bien se desconoce quiénes harán parte de la representación islámica del encuentro conmemorativo de los cuarenta años del primer encuentro interreligioso de Asís organizado por la ecumenista Comunidad de San Egidio la próxima semana, consta que el ediciones anteriores estuvieron como ponentes el jeque Mohammad bin Abdulkarim al-Issa (secretario general de la Liga Musulmana Mundial –organización con sede en La Meca y financiada por el Estado saudí–, exministro de Justicia del reino y predicador del sermón de Arafat en la peregrinación a La Meca del 2022), el jeque Qais bin Mohammed Al al-Sheikh Mubarak (profesor de la Universidad Rey Faisal de Arabia Saudita y ex miembro del Consejo de Ulemas); y Shamim Mohammad Afzal, director general de la Fundación Islámica de Bangladés.

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