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lunes, 16 de febrero de 2026

“ACÓLITAS” EN LA PRIMERA VISITA DE PRÉVOST A SU DIÓCESIS


Ayer domingo 15 de Febrero, León XIV celebró el servicio Novus Ordo correspondiente al 6.º Domingo del “Tiempo Ordinario” (para ellos no existe el período de Septuagésima) en la parroquia Santa María Regína Pacis de Ostia-Lido durante una visita pastoral como sedicente “Obispo de Roma”. Fue recibido por el cardenal vicario para la Diócesis de Roma Baldassarre “Baldo” Reina y el párroco Giovanni Patané SAC.
  
Un detalle llamó la atención en particular: mujeres adultas con maquillaje y zapatillas de deporte sirvieron en el altar.
   

Aunque no carece de precedentes (y su predecesor inmediato Francisco Bergoglio lo “legitimó” en 2021), es poco común que tales mujeres sirvan en una Eucaristía Papal. No había ocurrido durante el pontificado de León XIV hasta entonces.
  
El sacerdocio, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, ha sido reservado para los hombres (y por ello, las órdenes menores han estado asociadas al Sacramento del Orden). Incluso, en la Ley de Moisés, estaba prohibido bajo pena de muerte que los laicos sirvieran en el altar. Pero al (re)introducirse el uso de las “acólitas” (condenado desde la Iglesia primitiva) en la Iglesia Conciliar después del Vaticano II, se abrió el camino a la introducción del presbiterado femenino, “insensibilizando” a los fieles al respecto, como contara el padre Malachi Martin en una entrevista: «En una parroquia, vi a una mujer que durante la Misa estaba en el altar al lado del sacerdote y le hacía de ayudante en todo. Un día faltará el sacerdote, ella celebrará la Misa y la gente lo verá como normal».

domingo, 13 de octubre de 2019

EL TESTIMONIO DE MALACHI MARTIN SOBRE EL TERCER SECRETO

Durante los cuatro años antes de su fallecimiento, que ocurrió en 1999, tuve el privilegio de conocer al Padre Malachi Martin. Habiendo oído sus entrevistas y leído algunos de sus libros, comencé por pedirle su opinión sobre los cambios desconcertantes en el Santo Sacrificio de la Misa. Acabó ofreciendo guiarme espiritualmente. Tuve entonces con él una interacción sustancial en los cuatro años siguientes, y durante ese tiempo habló muchas veces sobre Fátima. Creía que Fátima era el acontecimiento más importante del Siglo XX, y que el cumplimiento de su mandato era la tarea más urgente que la Iglesia y el mundo enfrentan. Al oír sus entrevistas, noté que, cuando hablaba sobre Fátima, hablaba con autoridad, como los contemporáneos de Nuestro Señor habían dicho sobre Sus enseñanzas. Y así, durante nuestra primera conversación telefónica, le dije: “¡Tengo la impresión que Vd. conoce el Secreto de Fátima!”. Y el Padre Malachi respondió: “Lo conozco”.
  
Cuando nos encontramos la semana siguiente, aludiendo a su escepticismo sobre el movimiento carismático, pregunté como un chiste: “¿El Espíritu Santo le reveló el Tercer Secreto?”. “Oh no”, respondió.

“Me mostraron una copia del Tercer Secreto cuando el Papa Juan XXIII lo abrió en 1960 y pidió la opinión de un grupo de Cardenales. Uno de estos Cardenales era el Cardenal Augustin Bea, de quien yo era asistente”. 
 
Entonces me atreví a preguntar: “El Tercer Secreto es sobre a la apostasía en la Iglesia, ¿cierto? Esta hipótesis se basaba en los pocos datos dispersos sobre Fátima que vinieron a ser conocidos durante los años de escasez espiritual de los años 70 y 80, y en el raciocinio de Fray Miguel de la Santísima Trinidad: “Los castigos materiales ya están predichos en la segunda parte del Secreto”. El Tercer Secreto predice “un castigo de orden espiritual”. Me sorprendió cuando el Padre Malachi contestó:
“La apostasía en la Iglesia forma el fondo o el contexto del Tercer Secreto. La apostasía sólo está ahora comenzando. ¡Pero los castigos previstos en el Secreto son muy reales, son castigos físicos, y son terribles!”.

“Acabamos de matar mil millones de personas”
Me contó entonces la conversación que había tenido el Cardenal Bea, cuando el Cardenal salió de la reunión con el Papa y sus consejeros en que el Papa Juan XXIII estaba pálido como la muerte: “¿Qué pasa, Eminencia?”, le pregunté. “Acabamos de matar mil millones de personas. ¡Mira esto!”. Me entregó una hoja de papel con 25 líneas manuscritas. Desde ese día, cada palabra de ese texto quedó grabada indeleblemente en la mente”.
 
El Cardenal Bea hizo esa declaración sobre “mil millones de personas” porque el Papa había decidido de no revelar el Tercer Secreto, ni consagrar a Rusia. Pregunté al Padre Malachi si me podía decir alguna cosa más sobre estos “terribles” castigos, que matarían mil millones de personas. Él me explicó que, antes de leer el Secreto, le fue pedido que hiciese un juramento de no revelarlo, pero él creía que debería haber sido revelado, y que Nuestro Señor y Nuestra Señora querían que fuese conocido. Por lo tanto, mencionaba el Tercer Secreto cada vez que podría; hablaba alrededor de él, dando mucha información de fondo sobre él, y el mayor número posible de pistas sobre él, sin llegar a revelar el texto.
 
Así consiguió nombrar muy rápidamente una lista de calamidades posibles y dijo que algunas de ellas estaban en el Secreto. Aunque la lista incluyese cosas como la 3ª Guerra Mundial, la muerte del Papa, y los Tres Días de Oscuridad, no era particularmente instructiva, porque ni todos los castigos futuros estaban en la lista, y ni todo lo que estaba en la lista era parte de los castigos.
 
Una nueva energía puede matar y destruir
Después dijo: “Sabe, va a venir una nueva forma de energía. Lo importante sobre esta nueva forma de energía es que será muy barata. Tan barata que podría satisfacer las necesidades de cada hombre, mujer y niño en la Tierra, si estuviese en las manos ciertas. Pero está en las manos de quien la usará para matar y destruir”. Entonces pregunté: “¿No quiere referirse a nuestro país?”. Y él respondió: “No. América es mala. Somos culpados de muchos pecados. Pero no somos tan malos. No somos suficientemente malos para matar deliberadamente mil millones de personas. Nosotros no haríamos eso. ¡Pero ELLOS lo harían!”. “¿Y quién son ‘ellos’?”. No quiso decirme.

“¿Cuáles países serán más afectados?”. Él dijo que el castigo sería peor en ciertos lugares que en otros, pero que nadie conseguiría evitarlo. “¿Y sería posible sobrevivir el castigo?”. Respondió pensativamente: “Sí, pero en la mayor miseria”. “¿Y cómo podemos saber cuando esas cosas están prontas a suceder?”. “Mira los cielos”, dijo, un aviso que repetiría muchas y muchas veces.
  
Tal como el efecto que las palabras del Tercer Secreto tuvieron sobre el Padre Malachi, el contenido de esta conversación quedaría imborrable en mi memoria. Después de aquel día, sentí que nunca más miraría mi vida de la misma manera. Durante los años que conocí el Padre Martin, él muchas veces haría comentarios sobre la información que me había dado en aquel primer día. Por ejemplo, llegó a decir que podríamos mitigar la severidad de los castigos que se aproximan si supiéramos el contenido del Tercer Secreto.
 
Yo también acostumbraba hacerle preguntas sobre declaraciones que había hecho públicamente durante sus alocuciones y entrevistas, o escribió en sus libros. Considerando la totalidad de las pistas que él reveló sobre el Tercer Secreto, pueden dividirse en tres categorías, que él presenta en su libro The Keys of This Blood (‘Las llaves de esta sangre’): “Un castigo físico de las naciones, envolviendo catástrofes, por la mano del hombre o naturales, en la tierra, el mar y la atmósfera del globo. Un castigo espiritual… [consistiendo] en el desaparecimiento de la creencia religiosa, en un período de falta generalizada de Fe en muchos países. Una función central de Rusia en dos series de acontecimientos precedentes.
 
En efecto, los castigos físicos y espirituales, según la carta de Lucía, serán colocados en un horario fatídico en que Rusia es el punto del fulcro” El Secreto fue presentado como una proposición ‘o-o’, dijo. El Papa de 1960 tenía la obligación de abrir el Secreto, leerlo y hacer lo que decía. Esto es el primer “o”. El Papa Juan XXIII rechazó este “o”, y por eso estamos ahora viviendo en el segundo “o”. El castigo espiritual comenzó aparentemente muy poco tiempo después de 1960. En resultado de la negativa del Santo Padre, el Padre Martin dijo: “Cardenales, Obispos y sacerdotes están cayendo en el infierno como hojas”. “La Fe desaparecerá de países y continentes”. “Muchos de los electos perderán la fe. Muchas personas que ahora creen desistirán de creer, en desespero. Las cosas se harán tan malas que, si Nuestra Señora no interviniese, nadie se salvaría”.
 
SUSANNE PEARSON, Malachi Martin nos da pistas sobre el Tercer Secreto: https://benedictinos.files.wordpress.com/2018/03/malaqui-martin.pdf

sábado, 11 de febrero de 2017

EL PADRE MALACHI MARTIN FUE ASESINADO POR EL DIABLO

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO
 
UN AGENTE DE LA CIA REVELA CÓMO MURIÓ EL ESCRITOR DE best sellers Y EXORCISTA DE FAMA MUNDIAL PADRE MALACHI MARTIN
 
El Padre Malachi Martin, autor de best sellers y exorcista de fama mundial, que inspiró la película “El Exorcista” de 1973, y valientemente dejó la iglesia conciliar en 1964 (año en que ésta reemplazó a la Iglesia Católica como Iglesia “institucional”) para convertirse en un sacerdote católico tradicional independiente en los Estados Unidos.
Ahora un exagente de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos ha revelado cómo murió el P. Martin: Fue empujado a su muerte tiempo después que una niña de cuatro años poseída por el diablo le hablara.
  
Un ex-agente de la CIA ha revelado ahora cómo murió el Padre Malachi Martin, el consejero papal que dejó la falsa iglesia para convertirse en un sacerdote católico tradicional, autor de best sellers y vaticanista. El P. Martin fue también un exorcista de renombre mundial, que inspiró la película “El Exorcista” de 1973. El agente Robert Marrow, que también era conductor del Padre Martin, dijo que el exorcista fue empujado a su muerte por una caída después de que una niña poseída le habló, y tiempo después fue “empujado por una fuerza invisible”, causando un traumatismo mortal en la cabeza al sacerdote de 78 años.
 
En 1999, el P. Martín debía llevar a cabo un exorcismo en una niña estadounidense de cuatro años que se decía estaba poseída. Cuando el P. Martin llegó a la casa en Connecticut, la familia ya estaba allí, y la niña se acercó al sacerdote y dijo: “Así que tú eres Malachi Martin, ¿y crees ques puedes ayudarla?” (de esta forma el Diablo habló a través de la chica poseída). El conductor declaró que dicho encuentro fue lo más inquietante que había visto en su vida. [Parte de la información para este comentario proviene del diario británico DAILY MAIL]
  
Verdaderos Católicos: El padre Malachi Martin fue un sacerdote valeroso que, cuando vio el satanismo practicado en el Vaticano de Montini/Pablo VI, abandonó la orden de los jesuitas (que en ese momento había sido tomada por los comunistas practicantes de la asesina "teología de la liberación"). Luego se convirtió en un sacerdote católico tradicional independiente (como había sido ordenado), y se mudó a los Estados Unidos, donde escribió varios libros best sellers en los que exponía la corrupción de la seudo-Iglesia, y apareció en numerosos programas de radio y televisión explicando la fe Católica tradicional.

jueves, 18 de septiembre de 2014

EL INDIFERENTISMO: FRUTO DEL VATICANO II

  
La segunda creencia Católica romana vital sobre la que reina la confusión, que es alimentada diariamente, concierne a la unicidad y legitimidad de la Iglesia Católica Romana. La esencia de la confusión es ésta: desde el Concilio Vaticano II, y a causa de uno de sus documentos oficiales relativos a la libertad religiosa [Nostra Aetate], ahora está comúnmente difundida entre obispos, teólogos, sacerdotes y laicado, la convicción de que la pertenencia a la Iglesia Católica Romana no es esencial para la salvación, de que hay muchos caminos equivalentes que llevan al Cielo, no-católicos y no-cristianos, de que a todos se les debe conceder una equivalencia moral y religiosa en lo que se refiere al logro de la salvación eterna, de acuerdo con algunos, hasta de que uno puede ser salvado sin beneficiarse del sacrificio que Jesús hizo de su vida. Jesús, en otras palabras, es (para algunos católicos romanos) un Salvador, y hay otros salvadores: Buda, Mahoma, Abraham, hasta Martin Luther King. Y que la Iglesia Católica Romana es la única y verdadera Iglesia en la cual y a través de la cual se puede alcanzar exclusivamente la salvación eterna... esto ahora se encuentra en seria duda y envuelto en confusión”.
  
(P. Malachi Martin, Las llaves de esta Sangre, p. 667)

viernes, 3 de mayo de 2013

PROFECÍA DE PÍO XII, EL ÚLTIMO PAPA

Pío XII
  
Pío XII profetizó sobre la Gran Apostasía de la Iglesia Romana:
«Supongo, querido amigo [1], que el Comunismo era el más visible entre los instrumentos de subversión usados contra la Iglesia y la tradición de la Divina Revelación. Por tanto, nosotros presenciaremos la invasión de todo lo que es espiritual: la filosofía, la ciencia, el derecho, la enseñanza, las artes, la prensa, la literatura, el teatro y la religión.
 
Estoy preocupado por las confidencias de la Virgen a la pequeña Lucía de Fátima. Esta persistencia de Nuestra Señora ante el peligro que amenaza la Iglesia, es una advertencia divina contra el suicidio que representaría la alteración de la fe, en su liturgia, su teología y su alma.
 
Siento en mi entorno a los innovadores que quieren desmantelar el Sacro Santuario, destruir la llama universal de la Iglesia, rechazar sus ornamentos, ¡hacerla sentir remordimiento de su pasado heroico! Bien, mi querido amigo, estoy convencido que la Iglesia de Pedro tiene que hacerse cargo de [reivindicar] su pasado, o ella cavará su propia tumba.
 
Yo libraré esta batalla con la mayor energía tanto en el interior como en el exterior de la Iglesia, aún si un día ellos tengan que servirse de mi persona, de mis actos, de mis escritos, como lo han intentado hasta el día de hoy, para deformar la historia de mi Iglesia. Todas las herejías humanas que alteran la Palabra de Dios aparecen como una gran luz.
 
Llegará un día en que el mundo civilizado renegará de su Dios, en el que la Iglesia dude como dudó Pedro. Será tentada de creer que el hombre se ha convertido en Dios, que Su Hijo es meramente un símbolo, una filosofía como tantas otras, y en las iglesias, los cristianos buscarán en vano la lámpara roja donde Dios los espera, como la pecadora que gritó ante la tumba vacía: ¿Dónde le han puesto?.
 
Será entonces que se alzarán los sacerdotes del África, de Asia, de las Américas –aquellos formatos en los seminarios misioneros– que dirán y proclamarán que el “pan de vida” no es un pan ordinario, que la Madre del Dios encarnado no es una madre como muchas otras. Y ellos serán despedazados por haber testificado que el Cristianismo no es una religión como las otras, porque su jefe es el Hijo de Dios y la Iglesia Católica es su Iglesia». (Mons. Georges Roche y Philippe Saint-Germain. “Pie XII devant l’histoire” - Pío XII ante la historia. Éditions Robert Laffont, París 1972, págs. 52-53)
 
¡Cuantas cosas dijo S.S. Pio XII, en una sola conversación!
  1. Sabía que el Tercer Secreto de Fátima se trataba sobre la Apostasía venidera.
  2. Se sabía rodeado de modernistas.
  3. Previó nitidamente que pronto llegaría el momento en que la Iglesia pediría PERDÓN a los judios, a los protestantes… al mundo entero, traicionando su legado sagrado.
  4. Tenía en claro que existe la posibilidad REAL de que la misma Iglesia se AUTODESTRUYA cavando su propia fosa.
  5. Ve la apostasía y también la pérdida de la Fe EN la Iglesia.
  6. Advierte que los modernistas usarán a Pío XII a fin de deformar la historia de la Iglesia.
  7. Predice la llegada de la actual Antropolatría, hija de la “inmanencia vital” o “vitalismo cristiano”.
  8. Consecuencia de lo anterior… el despojo de todo sentido SACRO y una especial referencia a la FALTA del SANTÍSIMO.
  9. “¿DÓNDE LE HAN PUESTO?”. Es el reclamo, el grito de los verdaderos fieles que se sostienen SOLO por la Fe en lo que es sin dudas un verdadero páramo religioso, donde los que defienden la Verdad (sobre todo de los lugares menos contaminados de modernismo) serán perseguidos y martirizados por los apóstatas.
 
Dice el padre Malachi Martin que antes de morir, el Papa Pio XII pidió que no fueran a ordenar cardenal a Giovanni Battista Montini Alghisi. Cuando Juan XXIII bis fue elegido, fue de las primeras cosas que hizo.
 
Quizá el Papa sabía perfectamente lo que le esperaba a la Iglesia bajo el mando de Pablo VI.
 
Es de notar que gente de Monseñor Fellay ha tratado de desacreditar al padre Malachi Martin en algunos foros “oficiales” como AngelQueen. Pero entre más lo apedrean, más me parece que lo que dijo el padre Martin es completamente cierto, en especial la entronización de Satanás en el Vaticano que narra en el libro de “El Último Papa”.

NOTA
[1] Según Mons. Roche, esta conversación la tuvo con el conde Enrico Pietro Galeazzi, médico y amigo de Pío XII desde los tiempos en que era Secretario de Estado de Pío XI. Galeazzi recuerda que mientras hablaba, Pacelli estaba iluminado por una gracia celestial.