lunes, 19 de marzo de 2018

LETANÍA AL CASTÍSIMO CORAZÓN DE SAN JOSÉ

  
LATÍN
Kýrie, eléison.
Christe, eleison.
Kýrie, eléison.
  
Christe, audi nos.
Christe, exáudi nos.
  
Pater de cœlis Deus, miserére nobis.
Fili Redémptor mundi Deus, miserére nobis.
Spíritus Sancte Deus, miserére nobis.
Sancta Trínitas unus Deus, miserére nobis.
  
Cor Jesu Sacratíssimum, in te confído.
Cor Maríæ Immaculátum, esto salus nostra.
Cor Joseph Castíssimum, nobis esto præsídium.
Cor Joseph Castíssimum, in sinu matris sanctificátum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, sancto intelléctu gratificátum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, divína caritáte ornátum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, de domo Jacob, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, fili David, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, de rádice Jesse, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, præpósitus divíni Regis, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, novus Mardochǽus, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, qui cum Ángelis somnis communicásti, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, cui nomen Salvatóris Spíritus Sancti revelátus est, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, cui mystérium Incarnatiónis concréditum est, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, qui Sátanæ consília disturbásti, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, beátæ Maríæ Vírginis protéctor, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, custos Christi, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, qui anxietátes et aerúmnas cognovísti, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, qui persecutiónem ac exúlem passus es, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, lætórum córdium sodális, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, sponsórum ac patruum exémplar, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, Sácribus Córdibus Jesu et Maríæ unítum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, servus Dei diléctus, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, Dei voluntáti obœdientíssimus, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, divíno amóre plenum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, innocentíssimum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, fidelíssimum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, sperantíssimum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, lætíssimum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, humíllimum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, qui in bráchiis Jesu et Maríæ ex hac vita migrásti, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, a mórtuis resurréctum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, in cœlum assúmptum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, a Deo coronátum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, adjútor Christianórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, pater orphanórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, tutor viduárum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, ánimus opíficum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, auxiliátor inoperantium, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, confúgium exagitatórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, solácium exsulórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, báculus vetulórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, asýlum peccatórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, sánitas ægrotórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, confortátor moriéntium, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, terror dæmónum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, contra mendácia et hæréses defénsor, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, amícus Angelórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, princeps Patriarchárum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, arcánum Prophetárum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, præcúrsor Apostolórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, firmátor Mártyrum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, patrónum Confessórum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, archetýpus Vírginum, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, gáudium Sanctórum ómnium, ora pro nobis.
Cor Joseph Castíssimum, nauclérus sanctæ Ecclésiæ, ora pro nobis.
   
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nobis, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, miserére nobis.
  
Antiphonam: Constítuit eum Dóminum Domus suæ, et Príncipem omnis possessiónis suæ.
V. Ora pro nobis, Cor Joseph Castíssimum.
R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.
  
Oremus: Sanctíssimæ Genitricis tuæ Sponsi, quǽsumus Dómine, méritis adjuvémur: ut quod possibílitas nostra non óbtinet, ejus nobis intercessióne donétur. Qui vivis et regnas, Deus, in sǽcula sæculórum. Amen.
 
TRADUCCIÓN
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa, que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
Inmaculado Corazón de María, sé nuestra salvación.
Castísimo Corazón de San José, sé nuestro amparo.
Castísimo Corazón de San José, santificado en el seno materno, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, gratificado con intelecto santo, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, adornado de divina caridad, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, de la casa de Jacob, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, hijo de David, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, de la estirpe de Jesé, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, prepósito del Rey divino, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, nuevo Mardoqueo, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, que con los Ángeles conversaste en sueños, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, a quien el Espíritu Santo reveló el nombre del Salvador, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, a quien fue confiado el misterio de la Encarnación, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, que disturbaste el consejo de satanás, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, protector de la Bienaventurada Virgen María, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, custodio de Cristo, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, que conociste la ansiedad y la necesidad, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, que padeciste persecución y exilio, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, compañero de los alegres de corazón, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, ejemplar de esposos y padres, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, unido a los Sagrados Corazones de Jesús y María, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, siervo amado de Dios, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, obedientísimo a la voluntad de Dios, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, lleno del amor divino, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, inocentísimo, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, fidelísimo, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, esperantísimo, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, felicísimo, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, humílimo, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, que partiste de esta vida en los brazos de Jesús y María, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, resucitado de entre los muertos, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, asunto al Cielo, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, coronado por Dios, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, ayudador de los Cristianos, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, padre de los huérfanos, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, defensor de las viudas, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, ánimo de los trabajadores, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, auxiliador de los parados, ora pro nobis.
Castísimo Corazón de San José, refugio de los perseguidos, ora pro nobis.
Castísimo Corazón de San José, solaz de los exiliados, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, báculo de los ancianos, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, asilo de los pecadores, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, salud de los enfermos, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, confortator de los moribundos, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Terror de los demonios, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Defensor contra las mentiras y herejías, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Amigo de los Ángeles, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Príncipe de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Arcano de los Profetas, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Precursor de los Apóstoles, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Fortalecedor de los Mártires, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Patrono de los Confesores, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Arquetipo de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Gozo de todos los Santos, ruega por nosotros.
Castísimo Corazón de San José, Conductor de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.
  
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
  
Antífona: Le constituyó Señor de su Casa, y Príncipe de su heredad.
V. Ruega por nosotros, Castísimo Corazón de San José.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
  
Oremos: Te suplicamos, Señor, que nos ayuden los méritos del esposo de tu Santísima Madre, a fin de que nos sea dado por su intercesión lo que nuestras posibilidades no obtienen. Tú que, siendo Dios, vives y reinas, por todos los siglos de los siglos. Amén.

domingo, 18 de marzo de 2018

SACERDOTE POLACO: «BERGOGLIO ESTÁ ALEJADO DE JESÚS, Y PUEDO ROGARLE A DIOS PARA QUE MUERA PRONTO»

Traducción de la noticia publicada en el diario RZECZPOSPOLITA y en POLONIA CHRISTIANA (Polonia).
  
En su homilía del pasado 25 de Febrero ante las hermanas de San Félix de Cantalicio (orden religiosa fundada por la bienaventurada Ángela Truszkowska en 1885) en la iglesia del Inmaculado Corazón de María en Cracovia, el sacerdote Edward Staniek (77 años) dijo que el Papa Francisco «enseña puntos de vista erróneos», y que ora a Dios para que le saque pronto de esta vida.
  
Edward Staniek

«¿Cuál es la dirección del Papa? No lo sé. ¿Cuál es el propósito de su discurso? Tampoco lo sé. Sí sé cómo estas declaraciones son utilizadas en los medios dedicados a la destrucción de Jesús y su Iglesia. Yo ruego para que el Papa tenga sabiduría y abra su corazón al Espíritu Santo. Y si no lo hace, ruego por su pronta partida a la casa del Padre. Siempre puedo pedirle a Dios por una muerte feliz para él, porque una muerte feliz es una gran gracia», dijo.
  
Staniek, quien fuera ordenado el 11 de Abril de 1965 por el entonces arzobispo Karol Wojtyla y entre 1993 y 2001 fue rector del seminario de Cracovia y miembro del Comité de Ciencias Teológicas de la Academia de Ciencias de Polonia, criticó la asunción automática de autoridad por quienes ejercen funciones eclesiásticas, desde el Papa y los cardenales hasta los obispos, superiores provinciales y los curas párrocos. «Tú no recibes autoridad, tú creces en ella. La autoridad no se recibe, la autoridad crece. En la Iglesia, la única autoridad es Jesús. No el Papa, ni la jerarquía, ni los superiores. Jesús. Y basada en su autoridad, la Iglesia vive. Quien está a la vista pública en la Iglesia y en su vida imita a Jesús, irradia su autoridad. Una alta posición da poder, pero no da autoridad», aseguró, recalcando que quien está a la vista de todos puede no sólo no tener autoridad, sino también hasta desmoralizar.

«Para Abrahán, la más alta autoridad era Dios, y él hacía lo que Dios le ordenaba. Este es el acto de fe en Dios. En él está el reconocimiento de Dios como la autoridad suprema y contar solamente con Él. En las páginas del Evangelio, Dios Padre hace notar la autoridad de su Hijo. Desde un punto de vista, el Señor mostró a los apóstoles que la autoridad de Jesucristo es más grande que la que tuvieron las mayores autoridades del Antiguo Testamento: el legislador Moisés y el profeta Elías», explicó.
   
Afirmó que Francisco Bergoglio claramente se aparta de Jesús en dos puntos:
  1. «Malinterpretando su misericordia, al abrirle la puerta de las parroquias y las diócesis a los seguidores del islam, una religión que está en contra del Evangelio y de la Iglesia. Ellos mataron a millones en guerras religiosas. Nosotros los polacos étnicos, recordando la victoria sobre su ejército cerca de Viena (12 de septiembre de 1683), entendemos mejor que otros que no hay forma de dialogar con ellos. Podemos mostrar misericordia a los creyentes musulmanes que se mueren de hambre o sed, pero las puertas de la diócesis y la parroquia solo pueden abrirse a los creyentes en Jesucristo».
  2. «Abriéndole la puerta a la Eucaristía, el alimento de los santos, a las personas que eligen el pecado como su mundo. Ellos pueden tener acceso a la Eucaristía siempre que se arrepientan de su pecado. Aquellos saben lo que es la Santa Comunión y prefieren doblar la rodilla ante el Pan Santo y golpearse el pecho diciendo: “Bendíceme, Padre, porque he pecado” en lugar de extender sus manos y lenguas con el fin de recibir el Pan Santo. Pero éste es un alimento mortal para los impíos, porque es un sacrilegio. Admitir a personas impías en lo santo de la Iglesia es una profanación de los Sacramentos».
«Si el Papa no escucha a Jesús desde el Monte Tabor, él no está participando en Su autoridad. La Iglesia de Cristo no está construída sobre el poder, sino sobre la autoridad. Aquellos que valoran el poder más que la autoridad son un cuerpo extraño en la Iglesia de Cristo. Escuchemos a Jesús como su Padre nos dijo en el Monte Tabor que hiciéramos», concluyó

sábado, 17 de marzo de 2018

EL TEMA LITÚRGICO EN CHINA

En el libro “Escogí la Verdad: el fin de los tiempos” (cuyo capítulo cuarto, título primero: “El Verdadero Tercer Secreto de Fátima” reprodujimos alguna vez), el autor, cuyo seudónimo era GodLoveus, decía lo siguiente:
«Para que puedan evitar la desgracia de la persecución y del martirio, se les ofrecerá a los católicos una alternativa: el exilio. La gran mayoría caerá en el engaño y cometerá apostasía. A semejanza de lo que ocurre hoy en China, tendrán su latín, su incienso, su Misa, etc. —pero con la condición de estar en comunión con la iglesia oficial— la que, a esa altura, se habrá transformado en una Roma apóstata. Se les obligará a someterse al papa impostor, cuya falsa iglesia formará parte de la Gran Iglesia Ecuménica, que reunirá todas las religiones». (Negrillas fuera del original)
  
Acontece respecto al el párrafo citado que, actualmente, ese “latín, incienso y Misa” está desapareciendo en la China comunista porque, como cruel ironía, la Asociación Patriótica de Católicos Chinos que lo conservaba en oposición a la “injerencia extranjera imperialista” del Vaticano, en virtud de las capitulaciones de esta última ante el Partido, acogió y está expandiendo el Novus Ordo impulsado por la “Iglesia clandestina”. Pero dejemos que la doctora Marian T. Horvat nos detalle sobre la situación (artículo  publicado en TRADITION IN ACTION, traducido por don Antonio Moiño Munitiz).
 
LÍNEAS CRUZADAS ENTRE LA MISA NOVUS ORDO Y LA MISA TRIDENTINA EN CHINA
Por Marian T. Horvat, Ph.D.
  
Mi amiga Jan recientemente hizo algunas preguntas sobre los artículos que Tradition In Action ha publicado sobre la Asociación Patriótica China (APC, la denominada iglesia católica controlada por los comunistas) y la Iglesia Católica Clandestina.
 
“Parece que tienes razón”, dijo, “en la acusación que haces al Vaticano de traicionar a la Iglesia clandestina, al pedir a dos de sus obispos que dimitan o renuncien a favor de los obispos nombrados por los comunistas. Además, parece que habrá un Acuerdo sino-vaticano por el que el gobierno comunista podría elegir a los obispos (el Papa solo tendría la última palabra); los obispos ordenados ilícitamente (algunos casados y con hijos) serían reconocidos, y la Iglesia clandestina esencialmente forzada a unirse a la APC o desaparecer”.

Otra cruz removida recientemente de una catedral católica (Sagrado Corazón de Jesús en Shanqiu, provincia de Henan) por las autoridades comunistas
  
“Sin embargo”, continuó mi amiga Jan, “he oído que la Asociación Patriótica dice Misas en latín (el rito tridentino) mientras que la Iglesia clandestina las dice por el Novus Ordo. ¿Que esta pasando? ¿No parece que deberías señalar la traición a la tradición de la Iglesia Clandestina? Y de todos modos, ¿cómo es que pasa eso entre ellos?”.
  
Una situación confusa
Estás en lo cierto, Jan, al decir que la situación en China es cada vez peor para la Iglesia Católica clandestina, después de haber sufrido décadas de persecución por su negativa a aceptar la autoridad del gobierno comunista sobre la Iglesia Católica y haber profesado lealtad a Roma y al Santo Padre.
  
También tienes razón cuando dices que estos fieles católicos chinos han sido traicionados por el Vaticano y el Papa, no solo por Francisco sino también por sus predecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI, quienes han reconocido los obispos de la APC, apoyaron los seminarios de la ACP, financiaron sus iniciativas y alentaron el acercamiento entre la falsa APC y la auténtica Iglesia Católica Clandestina.
  
Una compleja situación litúrgica
Por un lado, la Asociación Patriótica China había proscrito primero la liturgia en lengua vernácula que imponía Pablo VI después del Vaticano II, precisamente para oponerse a las directivas de una “potencia extranjera” (el Papa). Por lo tanto, irónicamente, la APC controlada por los comunistas, cuyos obispos eran elegidos por el gobierno y cuyas enseñanzas de la doctrina completa de la Iglesia (sobre el aborto, la moral, la propiedad privada, etc.) fueron prohibidas, mantuvo la misa tridentina.
  
Por otro lado, la Iglesia china subterránea, en su objetivo de permanecer fiel a Roma y al Papa, adoptó los servicios del Novus Ordo. Fueron sólo algunos de los Obispos y sacerdotes de la Iglesia Clandestina quienes lo pusieron en práctica, aunque no fueron específicamente los clérigos tradicionales más antiguos o los de las parroquias rurales. Pero, algunos de los sacerdotes jóvenes, apoyados por grupos conservadores como la Fundación Mindszenty que ayudarían con fondos para que los seminaristas de la Iglesia subterránea vinieran a estudiar en seminarios extranjeros, aprenderían el Novus Ordo Missæ.
 
Ahora la “comunión” en la mano es dada regularmente en las iglesias de la APC controlada por los comunistas
  
Esos jóvenes volverían para servir a la Iglesia clandestina, conscientes de que podrían enfrentar la prisión, los campos de trabajo y la persecución de las autoridades comunistas por su “fidelidad” al Papa. Poco dispuestos a seguir a la APC aprobada por el gobierno, creían que debían seguir a Roma, sin darse cuenta de la “protestantización” de la nueva liturgia o las ambigüedades del Vaticano II, que les llevaría a adoptar una errónea doctrina modernista.
  
Matices en la imagen
Sin embargo, la mayoría de los sacerdotes ordenados por los obispos clandestinos, así como los propios prelados, no profesaban esta enseñanza modernista y continuaron diciendo la misa tridentina, especialmente en las provincias rurales. Los fieles, cómodos con la Iglesia jerárquica anterior al Vaticano II, también deseaban la pompa y la ceremonia del antiguo rito.
  
Como en la década de 1980 Roma había cedido facultades a la Iglesia clandestina para ordenar a los sucesores de los obispos sin la aprobación de Roma, así como para ordenar sacerdotes sin que fuera obligada su formación en el seminario, muchos de estos nuevos clérigos carecían de la formación propia del Vaticano II. Esta fue, de hecho, una de las quejas de Benedicto XVI en su desastrosa Carta a los católicos chinos de 2007, por la que se revocaron esos privilegios, necesarios para la supervivencia de la Iglesia clandestina, y alentaba a la Iglesia clandestina “a satisfacer sus necesidades espirituales” uniéndose a “la ACP que no estaba en comunión con el Papa”.
  
Pareciera que Benedicto estaba diciendo: “Estos sacerdotes mal entrenados aún se aferran a los viejos ritos y formas. Necesitan ser mejor entrenados por aquéllos que han aceptado las innovaciones del Vaticano II”. Entonces, la mayor parte de la APC estaba en camino de decir la Misa del Novus Ordo, como veremos a continuación.

La formación patrocinada por el Vaticano a los catequistas de la APC en Roma introduce la nueva liturgia y sus enseñanzas
 
Conclusión: Muchos obispos y sacerdotes de la Iglesia clandestina todavía dicen la Misa tridentina, pero Roma los está presionando fuertemente para que la abandonen y digan el Novus Ordo.
  
El Novus Ordo se está convirtiendo en dominante en la APC
Ahora, con respecto a la APC, la imagen también hay que matizarla. Desde mediados de la década de 1980 venía presión por parte del Vaticano –que enviaba fondos y ofrecía apoyo tácito a la APC controlada por los comunistas– para que abandonase su práctica de decir la Misa Tridentina y se introdujese el Novus Ordo y las reformas del Concilio Vaticano II.
  
Esta tarea fue asumida por el P. Aloisius Jin Luxian SJ, quien después de pasar casi tres décadas bajo arresto domiciliario, en campos de reeducación y prisión, salió de esa “reeducación” en 1982 como un firme defensor del diálogo y el compromiso con el gobierno comunista.
  
El obispo Aloisius Jīn Lǔxián SJ (fallecido en 2014, a la derecha de su sucesor escogido a dedo Joseph Xing Wénzhī), presionó por la introducción del Novus Ordo en China
  
Luxian aceptó ser consagrado ilícitamente por los obispos de la APC y llegó a ser obispo de Shanghái sin la aprobación del Vaticano y recibiendo el seminario de Shanghái para dirigirlo. Rechazado por y sin la confianza del heroico exiliado Card. Ignatius Gōng Pǐnméi, el nuevo obispo Jin Luxian fue, sin embargo, apoyado y aprobado por Juan Pablo II.
   
Bajo su política de acomodación con Roma, el gobierno chino permitió al obispo Jin Luxian traducir la misa al idioma vernáculo y dar más relevancia al papel de los laicos. Como consecuencia, la primera misa Novus Ordo en idioma chino se celebró en Shanghái el 30 de septiembre de 1989.
 
¿Quién fue el sacerdote que celebró esa Nueva Misa? No era otro que el Padre Joseph Zen Ze-kiun (hoy cardenal). Así pues, el Card. Zen, ahora alabado como héroe de la resistencia al actual acuerdo Roma-Pekín, ha defendido desde el principio que se acometieran las reformas Novus Ordo Missæ y del Vaticano II en China.

En 1989, el P. Joseph Zen/Chén Rìjūn  (hoy cardenal) ofreció la primera Nueva Misa en China

Un nuevo misal de la APC fue oficialmente autorizado por el Vaticano a nivel nacional en 1993 y, poco después, la Nueva Misa en chino con el sacerdote cara al pueblo se empezó a propagar a través de la APC.
 
Desde 1985, el P. Thomas Luó Guóhuī (羅 国輝) nombrado para la Comisión de Liturgia Diocesana de Hong Kong, recibió la responsabilidad de implementar el Novus Ordo en China continental.

Rev. Thomas Law Kwok-Fai/Luó Guóhuī, instalado en 1979 con el Rito Montini-bugniniano
   
Para actualizar a los sacerdotes de la APC con la liturgia posterior al Vaticano II, él ha publicado artículos en un sitio web popular para ayudarlos a comprender el espíritu y el significado de la Misa en el contexto del Concilio Vaticano II. Muchos de sus estudiantes han obtenido títulos en liturgia y ahora llevan a cabo la tarea de enseñar a los seminaristas chinos de la APC el Novus Ordo.
 
Otra consecuencia de las concesiones hechas por Benedicto XVI a la APC en su Carta de 2007 fue la relajación gubernamental sobre las restricciones de viaje para el clero. Así pues, el número de sacerdotes continentales que viajó a Hong Kong para recibir enseñanza sobre el Novus Ordo, aumentó exponencialmente, estimulando así la propagación del Novus Ordo en la APC. 
  
Seminaristas de la APC entrenados en el seminario romano de Propagánda Fide
  
Poco a poco el Novus Ordo en chino se está introduciendo en todas las parroquias de la APC, según el P. Law Kwok-fai. Solo unas pocas parroquias en Shanghái, la ciudad más poblada del mundo con 24 millones de personas, organizan misas en latín para feligreses ancianos, temprano por la mañana, y el mismo proceso está ocurriendo en todo la APC.
   
En resumen, vemos que la situación original se ha invertido. Hoy la APC, apoyado por Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, está promoviendo la liturgia Novus Ordo y las innovaciones del Vaticano II. Son los pocos fieles en la Iglesia clandestina, al darse cuenta de la traición del Vaticano, quienes tienen el potencial de guardar o regresar a la Misa Tridentina. Oremos para que hagan una fuerte resistencia no solo a la vergonzosa alianza entre Roma y Pekín, sino también a la Misa Novus Ordo y la mala doctrina que vino del Vaticano II.

Los seminaristas de la APC en China ahora son formados para seguir la liturgia del Vaticano II.

DE LA “NUEVA” FIESTA MARIANA EN LA NOVUSORDIANIDAD

ADVERTIMOS QUE EN EL PRESENTE ARTÍCULO NO PRETENDEMOS ATACAR A LA BIENAVENTURADA VIRGEN SANTA MARÍA Y LA DEVOCIÓN QUE A ELLA SE LE DEBE TENER, SINO EL USO HIPÓCRITA QUE HACEN DE ELLA EN LA APÓSTATA SECTA DEL VATICANO II.
 
Incluso muchos Católicos tradicionales probablemente piensen que lo único que el Deuterovaticano concilio (1962-1965) hizo fue “traducir” la Misa Latina Tradicional a las lenguas vernáculas –Suajili, Chino, Inglés, Español, etc.–. NADA MÁS LEJOS DE LA REALIDAD:
  • Suprimieron dos terceras partes del Ordo de la Misa, sustituyéndola con la verborrea de los servicios judeo-protestantes.
  • El Sagrado Canon, que desde los tiempos apostólicos había permanecido intacto y ningún Papa se atrevía a tocarlo, fue esencialmente descartado (puesto que como hay 10 –exactamente 14, considerando que la “Plegaria Eucarística V” tiene cuatro variantes–, y los presbíteros novusordianos prefieren usar la II y la III) y adulterado al incluirle dos “epíclesis”, que en resultas es un servicio inválido, herético, sacrílego, idólatra y blasfemo, no la Misa Católica.
 
Otro chanchullo conciliar que no se menciona habitualmente es que se han eliminado varios Santos y las piezas que se cantan en sus festividades, por lo que ahora ningún fiel conciliar (y menos su falso clero), tienen la menor idea de qué Santo corresponde cada día. San Cristóbal se fue, San Valentín se fue (y ni preguntemos por Santa Filomena o por Santa Catalina de Alejandría). Los tres Arcángeles fueron degradados y encasillados a un solo día. Incluso, a Santa María Virgen la diezmaron en 1960, eliminando varias festividades en su honor dizque “por estar repetidas y basarse en el fervor devoto medieval”.

Ahora, el 3 de Marzo de 2018, Francisco Bergoglio, por medio de su secretario para la sedicente Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el cardenal nigeriano Robert “condeno los abusos litúrgicos concitados por el Novus Ordo Missæ, pero celebro esa liturgia espuria” Sarah Nemelo, promulgó un decreto (firmado el pasado 11 de Febrero) en el cual se extiende para toda la iglesia conciliar la misa de María como Madre de la Iglesia (puede leerse en el Boletín de Prensa del Vaticano), fijándola para el lunes de Pentecostés (este año corresponde a 21 de Mayo) como memoria (no se sabe si facultativa u obligatoria).
  
Este título de Santa María como Madre de la Iglesia, se dice que fue acuñado por San Ambrosio (no con tales palabras, pero se puede inferir del capítulo XVI de su Institución de las vírgenes y sobre la Virginidad perpetua de Santa María a Eusebio; la Epístola 63 a los cristianos de Vercelas y su Exposición sobre San Lucas II, 7), y consta en el Magisterio de la Iglesia:
  
Benedicto XIV en 1748 expresa:
«Pues así como Dios omnipotente llenó a esta felicísima Virgen -escogida entre millares y levantada por el anuncio del Ángel a la inefable dignidad de Madre de Dios- con los dones de su gracia más abundantemente que a todas las demás criaturas y la adornó con brillantísima corona de gloria por encima de todas las obras de sus manos; así también la Iglesia Católica, enseñada por el magisterio del Espíritu Santo, ha procurado honrarla con innumerables obsequios, como la Madre de su Señor y Redentor, y como la Reina de cielos y tierra, y se ha interesado en amarla con afecto y piedad filial, propiamente como su Madre amantísima, recibida como tal de los labios de su Esposo moribundo» [Papa Benedicto XIV, Bula dorada Gloriósæ Dóminæ, aprobando las Congregaciones Marianas, 27 de Septiembre de 1748]
  
León XIII en 1895:
«Es en este sentido que San Anselmo Cantuariense dice: “Qué cosa puede concebirse de más digno, que tú, ¡oh Virgen!, seas Madre de aquellos de quienes Cristo se digna ser Padre y hermano?” (Oración XLVII a Santa María, en Migne, Patrología Latina CLVIII, col. 945). Con generoso corazón María asumió y desempeñó los deberes de su alto pero demandante oficio, cuyo comienzo fue consagrado en el Cenáculo. Con admirable cuidado Ella alimentó a los primeros Cristianos con su santo ejemplo, la autoridad de sus consejos, sus dulces consolaciones y sus fructíferas oraciones. Ella fue, en verdad, la Madre de la Iglesia, la Maestra y Reina de los Apóstoles, a los cuales, además, Ella confió una no pequeña parte de los divinos misterios que Ella guardaba en su Corazón (cf. Luc. 2, 19)». [Papa León XIII, encíclica Adjutrícem pópuli sobre el Santo Rosario, 5 de Septiembre de 1895]
Es de advertir que en este párrafo de la encíclica, León XIII explica que, de acuerdo a la interpretación de la Iglesia sobre San Juan 19, 26-27, en el cual Nuestro Señor encomienda el cuidado de la Santísima Virgen al Discípulo amado, San Juan, el cual representa al género humano, en especial a los que forman y formarán parte del Cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica.
  
Nuestra Señora de la Misericordia (Ludovico Brea)
  
San Pío X, en su encíclica Ad diem illum, dice también:
«Así pues, todos cuantos estamos unidos con Cristo y los que, como dice el Apóstol, somos miembros de su cuerpo, partícipes de su carne y de sus huesos (Efesios 5, 30), hemos salido del vientre de María, como partes del cuerpo que permanece unido a la cabeza. De donde, de un modo ciertamente espiritual y místico, también nosotros nos llamamos hijos de María y ella es la madre de todos nosotros. Madre en espíritu... pero evidentemente madre de los miembros de Cristo que somos nosotros (San Agustín, de Sancta Virginitáte, cap. 6)». [Papa San Pío X, encíclica Ad diem illum, sobre el quincuagésimo aniversario de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción, 2 de Febrero de 1904]
 
Y Pío XII, en Mýstici Córporis Christi, dedica estas palabras a la Virgen Santísima:
Ella, la que, libre de toda mancha personal y original, unida siempre estrechísimamente con su Hijo, lo ofreció como nueva Eva al Eterno Padre en el Gólgota, juntamente con el holocausto de sus derechos maternos y de su materno amor, por todos los hijos de Adán manchados con su deplorable pecado; de tal suerte que la que era Madre corporal de nuestra Cabeza, fuera, por un nuevo título de dolor y de gloria, Madre espiritual de todos sus miembros. Ella, la que por medio de sus eficacísimas súplicas consiguió que el Espíritu del Divino Redentor, otorgado ya en la Cruz, se comunicara en prodigiosos dones a la Iglesia recién nacida, el día de Pentecostés». [Papa Pío XII, encíclica Mýstici Córporis Christi, sobre la Iglesia como el Cuerpo Místico de Cristo, 29 de Junio de 1943]
  
Ahora, este título llegó a ser muy caro para el Vaticano II, hasta el punto que fue establecido por Montini el día 21 de Noviembre de 1964 (el mismo día en que fueron aprobadas las infames declaraciones Dignitátis Humánæ y Nostra Ætáte), y en 1975 elaboró una Misa votiva que fue incluida en la 2ª edición del Misal Romano como indulto a los obispos de Argentina y Polonia. Wojtyla concedió también la facultad de añadir la invocación de este título en las Letanías Lauretanas en 1980, y publicó otros formularios en el Compendio de las misas de la bienaventurada Virgen María (1986).
   
Robert Sarah dice que el deseo de su señor Francisco Bergoglio con la extensión de esta memoria es el de «incrementar el sentido materno de la Iglesia en los Pastores, en los religiosos y en los fieles, así como la genuina piedad mariana» (es interesante saber cómo, si por una parte le niegan trasfondo doctrinal y litúrgico en aras del “ecumenismo”, y por el otro condonan groseras burlas que promueven la falsa devoción como lo son los programas “La Rosa de Guadalupe” o “A cada quien su santo”).
  
Para los interesados en conocer los propios que esta “nueva fiesta” tendrá, bien pueden remitirse al Anexo «Additiónes in Libris litúrgicis Ritus Románi de memória B. Maríæ Vírginis Ecclésiæ Matris» para consultarlos en su original latín (queda en las Conferencias episcopales la tarea traducirlos). Aquí nos concentraremos en hacer un comentario, comenzando por la Misa, y luego por el Breviario (Los textos latinos de la Misa son de la edición típica del año 2002; y salvo las Oraciones y el Prefacio, las traducciones que llegaren a hacerse en este estudio son exclusivamente a fines del desarrollo del presente artículo):
  • El Introito es tomado de Hechos 2, 14.
  • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
    «Deus, misericordiárum Pater, cujus Unigénitus, cruci affíxus, beátam Maríam Vírginem, Genetrícem suam, Matrem quoque nostram constítuit, concéde, quǽsumus, ut, ejus cooperánte caritáte, Ecclésia tua, in dies fecúndior, prolis sanctitáte exsúltet et in grémium suum cunctas áttrahat famílias populórum. Per Dóminum» (Señor, Padre de misericordia, cuyo Hijo, clavado en la cruz, proclamó como Madre nuestra a su Madre, santa María virgen; concédenos por su mediación amorosa, que tu Iglesia, cada día más fecunda, se llene de gozo por la santidad de sus hijos, y atraiga a su seno a todos los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo).
    Preguntamos: ¿hay “fecundidad” en la iglesia conciliar? Solamente en escándalos y deserciones, porque en vocaciones... eso como que no suena bien (y menos en cifras de bautizados, toda vez que Bergoglio una vez dijo que sus súbditos no podían ser “como conejos”). Y no hablemos de “atraer a su seno a todos los pueblos”, porque aparte de no hacer proselitismo, precisamente se ve que casi no hay país donde no los quieran recibir o que les hacen la vida de cuadritos (Arabia Saudita, la China roja, Corea del Norte o Israel, por sólo nombrar). Y en los que medio “mejor” les va, los fieles se le van con los protestantes (en especial con los pentecostales) o los ateos.
     
  • La “lectura” queda ad líbitum, pudiendo escogerse Génesis 3, 9-15+20, o Hechos 1, 12-14. Es de advertir que en la Nova Vulgáta, la versión bíblica oficial de la secta deuterovaticana, el verso 15 del capítulo tercero del Génesis dice «ipsum contéret caput tuum» (él te aplastará la cabeza) en lugar de «ipsa contéret caput tuum» (ella te aplastará la cabeza) como lo lee la Iglesia Católica tradicional, negando ellos de este modo que es María Santísima la que, con su Inmaculada Concepción y su humildad, aplastó la cabeza de la serpiente infernal.
  • El salmo responsorial (no existe el Gradual ni el Tracto en la Misa montiniana), es tomado del salmo 86 (87 si se sigue la numeración hebrea), versos 1-2, 3+5; 6-7, con el responso tomado del verso 3: «Gloriosas cosas se dicen de ti, ¡oh Ciudad de Dios!».
  • El verso antes del Evangelio dice: «O felix Virgo, quæ Dóminum genuísti; o beáta Mater Ecclésiæ, quæ in nobis foves Spíritum Fílii tui Jesu Christi!» (¡Oh feliz Virgen, que engendraste al Señor; oh santa Madre de la Iglesia, que en nosotros alimentas el Espíritu de tu Hijo Jesucristo!). El comienzo hace recordar un poco el responsorio «Beáta es, Virgo María, quæ Dóminum portásti Creatórem mundi: * Genuísti qui te fecit, et in ætérnum permánes Virgo» (Bienaventurada eres, Virgen María, que llevaste a nuestro Señor, el Creador del mundo: * Engendraste al que te creó, y permaneciste eternamente Virgen), de las Maitines correspondientes al Miércoles y Sábado en el Oficio Parvo de Nuestra Señora, pero hasta aquí llegaron las coincidencias, porque todo lo demás es de nueva factura.
  • La perícopa evangélica es de San Juan, capítulo 19, del verso 25 al 34.
  • Toda vez que en el Novus Ordo no existe antífona de Ofertorio, pasemos a la Oración sobre las Ofrendas (no se le puede llamar “Secreta” porque SE DICE EN ALTA VOZ):
    «Súscipe, Dómine, oblatiónes nostras et in mystérium salútis convérte, cujus virtúte et caritáte Vírginis Maríæ, Ecclésiæ Matris, inflammémur et óperi redemptiónis cum ea árctius sociári mereámur. Per Christum» (Señor, acepta nuestras ofrendas y conviértelas en el sacramento de la salvación, que nos encienda por su poder, y por el amor de la Virgen María, Madre de la Iglesia, merezcamos ser asociados con ella más íntimamente a la obra de la redención. Por Jesucristo nuestro Señor).
       
  • El prefacio, llamado De María, forma et Matre Ecclésiæ (María, modelo y Madre de la Iglesia), va en este tenor:
    «Et te in celebratióne beátæ Maríæ Vírginis débitis magnificáre præcóniis. Quæ Verbum tuum immaculáto Corde suscípiens virgíneo méruit sinu concípere atque, páriens Conditórem, Ecclésiæ fovit exórdia. Quæ juxta Crucem testaméntum divínæ caritátis accípiens, univérsos hómines in fílios assúmpsit, Christi morte ad supérnam vitam generátos. Quæ, cum Apóstoli Promíssum exspectárent tuum, supplicatiónem suam discipulórum précibus jungens, exémplar éxstitit orántis Ecclésiæ. Ad glóriam autem evécta cœlórum, Ecclésiam peregrinántem matérno proséquitur amóre ejúsque gressus ad pátriam tuétur benígna, donec dies Dómini gloriósus advéniat. Et ídeo cum Sanctis et Ángelis univérsis te collaudámus, sine fine dicéntes» (En esta celebración de la Virgen María, quien al recibir a tu Verbo en su corazón inmaculado, mereció recibirlo en su seno virginal y, dando a luz a su Creador, también con amor, preparó el nacimiento de la Iglesia. Ella, aceptando junto a la cruz el testimonio del amor divino, adoptó como hijos a todos los hombres, nacidos a la vida sobrenatural por la muerte de Cristo. Ella, unida a los Apóstoles en espera del Espíritu Santo prometido, asoció su oración a la de los discípulos, y se convirtió en modelo de la Iglesia orante. Elevada a la gloria de los cielos acompaña a la Iglesia peregrina con amor materno, y con bondad cuida sus pasos hacia la patria, hasta que llegue el día glorioso del Señor. Por eso, con todos los ángeles y santos te alabamos, diciendo sin cesar)
     
  • Con la antífona de comunión ocurre casi lo mismo que en la lectura: queda a elección del celebrante, puesto que las opciones son San Juan 2, 1+11, o los versos 26 y 27 del capítulo 19 ut supra.
  • La postcomunión:
    «Sumpto, Dómine, pígnore redemptiónis et vitæ, súpplices adprecámur, ut Ecclésia tua, matérna Vírginis ope, et Evangélii præcónio univérsas gentes erúdiat et Spíritus effusióne orbem terrárum adímpleat. Per Christum» (Señor, después de recibir la prenda de la redención y de la vida, te suplicamos humildemente que tu Iglesia, por la mediación materna de la Virgen María, ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y colme el mundo entero de la efusión del Espíritu. Por Jesucristo nuestro Señor).
    La oración es una mutilación de la Postcomunión registrada en uno de varios formularios de la Misa votiva Pro vivis et defúnctis del Sacramentario Gelasiano Antiguo, un antiguo libro litúrgico romano-galicano compilado en París entre los años 710 y 725 que contenía fórmulas litúrgicas atribuidas al Papa San Gelasio -reinó entre los años 492 y 496- (Biblioteca Apostólica Vaticana, Manuscrito Reginense latino 316):
    «Læti, Dómine, súmpsimus Sacraménta cœléstia: quǽsumus, ut intercedénte pro nobis beáta et gloriósa sempérque Vírgine Dei genetríce María, et ómnibus sanctis Apóstolis et Martýribus, Confessóribus et Virgínibus tuis, ad vitam nobis profíciant sempitérnam. Per Christum» (Habiendo gozosamente recibido, Señor, los sacramentos celestiales, te suplicamos que, por la intercesión de la Bienaventurada y gloriosa siempre Virgen María, Madre de Dios, y de todos tus santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes, nos aprovechen para la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor).
    Ítem lo anterior, no hace falta más disertación sobre el hecho de que en el Novus Ordo la transubstanciación no tiene lugar. Aparte, cabe preguntarse ¿cuál es el Evangelio que ellos predican? Porque hace rato abandonaron el Evangelio de Cristo, y ahora proclaman otros: el de Marx, el de Beauvoir, el de Al Gore, el del hijoputa ese de Schwartz/Soros, et álibi aliórum. En todo caso, como dijera San Pablo, ANATHÉMA SUNT!
  
Algo que reseñar es que, como el Lunes después de Pentecostés es parte del tempus per annum en el Novus Ordo (es de advertir que en el Novus Ordo la Octava de Pentecostés NO EXISTE), y ninguna de las lecciones para la nueva memoria son indicadas como propias de ésta, las lecturas feriales seguirán usándose normalmente en el servicio (cf. Introducción General al Leccionario de la Misa-Segunda edición típica, parte 2ª, cap. I, num. 82).
  
Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
  • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
    «Beátæ Maríæ Vírgini tribútus est títulus Matris Ecclésiæ, cum ipsa genuísset Christum, Ecclésiæ Caput, et redemptórum facta esset Mater antéquam Fílius in cruce emisísset spíritum. Beátus Paulus papa VI. eándem appellatiónem  sollémniter confirmávit in allocutióne ad Patres Concílii Vaticáni II., die 21 novémbris 1964 habíta, atque státuit ut “suavíssimo hoc nómine jam nunc univérsus christiánus pópulus magis adhuc honórem Deíparæ” tribúeret» (El título de Madre de la Iglesia es tributado a la Bienaventurada Virgen María porque Cristo su Hijo, Cabeza y Redentor de la Iglesia, la hizo Madre de ésta antes de entregar su espíritu en la cruz. El papa beato Pablo VI, confirmó solemnemente este apelativo en la alocución que tuvo ante los Padres del Concilio Vaticano II el día 21 de noviembre de 1964, y declaró que “de ahora en adelante sea honrada e invocada por todo el pueblo cristiano con este gratísimo título”).
    ¡Vaya una cosa: Montini, antimariano como el que más en su tiempo, promoviendo un nuevo título para la Virgen! (para horror de Henri de Lubac, Yves Congar, Francis Xavier Murphy alias “Xavier Rynne” y demás modernistas), cuando el hecho titulante (la Iglesia) ha sido desvirtuado con los decretos conciliares aprobados en esa fatídica jornada en la cual no sólo se demolió la Iglesia como unidad perfecta, sino también que se le negó a la Virgen el reconocimiento como Medianera de las Gracias.
      
  • En la lección del Oficio de Lectura (que remplazó los Maitines y Laudes), se echó mano de la alocución de Montini en la fatídica jornada del 21-N de 1964, párrafos 26 a 30 (de la traducción española). Y los himnos: «O virgo mater, fília» y «Quæ caritátis fúlgidum» fueron compuestos por Dom Anselmo Lentini OSB a partir de la versión latina del Paraíso, canto XXXIII, 1-21, de la Divina Comedia (aparentemente a Montini le gustaba tal obra). Es algo doblemente inaudito: incluir piezas de origen literario vernáculo en el Oficio Divino como alternativa a los himnos de Santa María en Sábado y, más todavía, que las composiciones de Lentini son una significativa mayoría en la edición latina de la Liturgia de las horas (se sabe que en su libro de 1984 Te decet hymnus: l’innario della “Litúrgia horárum”, de 291 himnos comentados, 42 son confirmadamente de su autoría, sin contar las alteraciones que hiciera en algunos de otros autores. Por ello a Lentini se le considera el “Bugnini del Breviario”).
  • Y como colofón, el el Martirologio se añadirá entre los elogios de las fiestas móviles: «Feria II post Domínicam Pentecosten[sic]: Memória beátæ Maríæ Vírginis, Ecclésiæ Matris, a Christo discípulis suis commendátæ, ut perseverántes in oratióne Spíritui Sancto coóperent in Evangélium proclamándum» (Lunes después de la Domínica de Pentecostés: Memoria de la bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, encomendada por Cristo a sus discípulos para que, perseverantes en la oración al Espíritu Santo, cooperase en la proclamación del Evangelio).
  
Su bergoglianidad aparente y alegadamente ha de estar tan distraído por tantos escándalos de pedofilia y corrupción (aparte de los preparativos para la “canonización” de Montini Alghisi/Pablo VI y las eventuales exequias de Ratzinger Tauber) que se le olvidó que ya hubo una fiesta en honor a la Divina Maternidad de María Santísima, que se celebraba el 11 de Octubre. Esta fiesta se remonta a 1751, cuando el Papa Benedicto XIV le concedió al rey José I de Portugal que en las diócesis de su reino se celebrase litúrgicamente este Privilegio mariano, extendiéndose posteriormente a toda la Iglesia universal por Pío XI en 1931 con motivo del sesquimilenario de la convocación del Santo y Dogmático Concilio de Éfeso. Esta fiesta litúrgica fue de las primeras en ser afectadas con la reforma roncalliana de 1961, pasando a desaparecer con el Novus Ordo.

Incluso desde el Tradicionalismo hay quienes afirman que reconocerle a la Santísima Virgen el título “Mater Ecclésiæ” es un acto casi idólatra, porque -dicen- sería ponerla por encima incluso de Cristo. A ellos, teológicamente dignísimos de compasión, hay que recordarles que María Santísima es, en efecto, parte del Cuerpo Místico de Cristo por el hecho del Bautismo. Pero Ella es, entre los miembros de la Iglesia (de la que Jesucristo es su Cabeza en los cielos y la tierra), sumamente singular, como afirma Pío XII, pues todas las gracias y dignidades juntas de los hombres y los Ángeles no igualan ni superan la dignidad que tiene por ser la Madre de Dios [cf. Alocución radial Inter Complúres al Congreso Mariológico Internacional, 24 de Octubre de 1954], y el ser la más perfecta de todas las obras de Dios. Aparte, estando asociada a la obra de la Redención desde que estuvo al pie de la Cruz, es menester que cooperase en la formación y nacimiento de la Iglesia, como quiera que, al decir de San Luis María de Montfort, todas las gracias que su Hijo Jesús quiere conceder pasan por medio de María Santísima. En pocas palabras,
«María fue predestinada para Madre de Dios y de los hombres porque, según han enseñado los Padres y los Pontí­fices (entre éstos muy particularmente San Pío X y Pío XII), su condición de Madre de la Cabeza del Cuerpo místico la hace, a la vez, espiritualmente, Madre de los miembros.

La Iglesia, según esto, depende en su constitución misma, en todo su ser y en toda su vida, de la maternidad espiritual de María, aunque esta maternidad es en todo dependiente y en todo subordinadamente cooperante a la actividad regeneradora y salvadora de Jesús» [Informe de los consultores españoles en el Vaticano II sobre el esquema de Beáta María Vírgine, Ecclésiæ matre, 1 de Septiembre de 1963. En «Ephemérides Mariológicæ», vol. XVIII (1968), págs. 159-161]
 
Un hecho digno de reseñar es que los obispos españoles presentes en el Vaticano II postularon que el tema de la Santísima Virgen debía tratarse en un esquema distinto al de la Iglesia, porque de otro modo (y eso pretendían los modernistas para complacer a los observadores protestantes) Le impondrían unos condicionamientos y unos límites eclesiales que empequeñecen su grandeza y su misión supraeclesial, despojándola de los atributos y ministerios que la Revelación y el Magisterio han proclamado de Ella (como finalmente sucedió: lo insertaron dentro de Lumen Géntium, visiblemente reducido).
  
A nosotros los Católicos Tradicionales ni nos afecta ni interesa decreto conciliar alguno, porque son inválidos y nulos de pleno derecho al provenir de autoridades heréticas y usurpadoras. Es más, consideramos que Francisco Bergoglio no puede ahora “resucitar” la fiesta de la Maternidad de Santa María (en cuanto al título de “Madre de la Iglesia” en sí, éste tiene un origen legítimo en el Magisterio preconciliar) para cubrir las blasfemias e irreverencias que tanto él como sus antecesores conciliares han dirigido contra Ella, y menos para distraer a sus súbditos ni a la opinión pública luego de revelarse por medio de la AP que él mismo apoya a los obispos y presbíteros pedófilos. El chiste está en que, si bien en el calendario novusordiano no existe la Octava de Pentecostés, ésta aún existe para los Ecclésia Dei y los Ordinariatos anglicanos, lo que dificultará en extremo la aplicación del novel decreto. Por otra parte, en países como Alemania, la costumbre ha sido que, sin importar el propio del día (tanto de Témpore como de Sanctis), el lunes de Pentecostés compulsoriamente se dice Misa votiva del Espíritu Santo. Por tanto, cabe decir, de nuevo, que MARÍA SANTÍSIMA ESTÁ DESTERRADA DE LA NEOIGLESIA, pero que ELLA TAMPOCO DESEARÁ VOLVER ALLÍ JAMÁS.
  
JORGE RONDÓN SANTOS
17 de Marzo de 2018
Fiesta de San Patricio Obispo y Confesor, y aniversario de la institución del Oficio de Nuestra Señora por el Beato Urbano II.

viernes, 16 de marzo de 2018

EL VIERNES SANTO, SOLAMENTE COMULGA EL SACERDOTE CELEBRANTE

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO. Es de advertir que la referencia al año 1956 es porque en ese año se implementó la “Semana Santa bugniniana” impuesta el año anterior.
  
¿ES CATÓLICO RECIBIR LA COMUNIÓN EL VIERNES SANTO, DÍA EN QUE SE CONMEMORA LA MUERTE DE NUESTRO SEÑOR?
    
En 1956, sin la aprobación del Papa Pío XII, el presbítero francmasón Aníbal Bugnini, arquitecto en jefe del Novus Ordo, fabricó un rito protestantizado de la Semana Santa que preparó el camino a la seminovusordiana Misa de 1962 y al servicio completamente Novus Ordo de 1969.
Desde los tiempos de los Apóstoles, ninguna comunión se recibe el Viernes Santo.
Los verdaderos Católicos deberían rehusarse a asistir a los protestantizados ritos de 1956 para la Semana Santa, e incluso ahora prepararse para encontrar un lugar donde se celebre la Semana Santa con los ritos Católicos plenamente tradicionales (pre-1956).
  
Queridos Padres de TRADITIO: Cuando se acerca la Semana Santa, hay quien tiene la osadía de calificarme como “cismática” por negarme a recibir la Santa Comunión el Viernes Santo en los lugares donde se ofrece en ese día. Se afirmaba que el Papa Pío XII permitió que cualquier Tom, Dick, y Harriet violaran la Tradición Católica y Apostólica para recibir la Comunión el Viernes Santo, a pesar del hecho de que el Viernes Santo es el único día en el cual ningún Sacramento puede confeccionarse, fuera del duelo por la Pasión y Muerte de Nuestro Señor en la Cruz. Incluso muchos Católicos son ignorantes de este principio, así que sería apreciada vuestra respuesta sobre si la Comunión puede recibirse el Viernes Santo. (Marie)
 
Respuesta de los Padres de TRADITIO.
Absolutamente, tú no eres cismática, sino una verdadera Católica. De hecho, los que asisten a tales servicios de “comunión” seminovusordianos son quienes están en el error. Estás en lo cierto al señalar que el Viernes Santo, desde los primeros tiempos, no hay Misa ni Comunión. Sólo el celebrante consume la única Hostia remanente que fue preconsagrada el Jueves Santo.
   
Desde los primeros tiempos, el Viernes Santo ha sido un día alitúrgico, esto es, en este día no se celebra la Santa Misa, el único día en el Rito Romano Tradicional. En cambio, un rito sin Misa es conducido como está prescrito en el Missále Románum y canonizado a perpetuidad por el Concilio dogmático de Trento.
 
En 1956, los Sagrados Ritos Católicos y Apostólicos de la Semana Santa, que están contenidos en el Misal Romano canonizado, fueron corrompidos por el mismo Aníbal Bugnini que fabricó la inválida y protestante-masónico-pagana Misa Novus Ordo de 1969. Pío XII nunca fijó su firma en este abominable documento, que esencialmente protestantizó los ritos más sagrados del año, y preparó el camino al seminovusordo servicio de 1962 y el totalmente inválido servicio Novus Ordo de 1969.
 
Ni el Papa Pío XII ni ningún otro reclamante al Papado tiene la autoridad para cambiar sustancialmente el Rito Católico y Apostólico canonizado universalmente. Los teólogos dogmáticos de la Iglesia (Juan de Torquemada, Tomás Vio de Cayetano, Francisco Suárez et al.) enseñan que si un papa atentare hacerlo, sería un cismático. Después de la Misa del Jueves Santo hasta la primera Misa de Pascua el Sábado Santo, al medio día, está prohibido que se celebre el Santo Sacrificio de la Misa. Durante ese lapso, no está permitido ningún Sacramento -ni bautismos, ni confesiones, ni matrimonios, ni funerales-.
 
Los verdaderos Católicos no deberían asistir a los ritos corruptos de 1956 para la Semana Santa, e incluso deben encontrar un lugar donde se celebre la Semana Santa con los ritos Católicos plenamente tradicionales (pre-1956).

LIBERIA ESTUDIA LA POSIBILIDAD DE OTORGAR LA CIUDADANÍA A LOS NO NEGROS

Por John Haward para BREITBART.
   
En su primer mensaje anual a la legislatura el 29 de Enero (equivalente en su ceremonial al discurso sobre el Estado de la Unión), el presidente liberiano George Manneh Weah llamó a eliminar la “innecesaria, racista, e inapropiada” cláusula constitucional que impide a los no-negros ser ciudadanos de pleno derecho en su país.
  
Habitantes de Liberia

Un alto clérigo musulmán de Liberia respondió esta semana advirtiendo que los ciudadanos negros serían marginalizados y oprimidos si se cambian las reglas. Él acusó a los residentes no-negros de Liberia de llevar dos lealtades y criticó a Weah por designar a dos cristianos como sus consejeros religiosos en lugar de nombrar a un musulmán.
   
En su discurso a los legisladores, el presidente Weah dijo que el requerimiento constitucional de que todos los ciudadanos de Liberia deben ser negros “pudo haber tenido toda razón y justificación” cuando el documento fue expedido en 1847, porque el país buscaba ser un hogar seguro para los antiguos esclavos “que huían del opresivo yugo de la esclavitud impuesta sobre ellos por los blancos dueños de esclavos”.

George Manneh Weah, presidente de Liberia
  
“Esto pudo haber sido apropiado para el siglo XIX y para las amenazas y condiciones que existieron en dicho tiempo”, dijo Weah. “Sin embargo, aquí en el siglo XXI, yo soy de los que piensan que estas amenazas no existen más, y que las condiciones han cambiado. En estas circunstancias, es mi parecer que mantener tal cláusula en nuestra Constitución es innecesario, racista e inapropiado para el lugar que hoy ocupa Liberia en el concierto de las naciones. También contradice la misma definición de Liberia, que se deriva de la palabra latina ‘liber’, que significa ‘libertad’”.
   
Weah no solamente criticó como anomalía racista el requerimiento de sólo negros en una era más ilustrada, especialmente para un país que tiene como modelo a los Estados Unidos de América, sino que francamente explicó que permitirle a los no-negros convertirse en ciudadanos, aplicar para la doble ciudadanía, y obtener plenos derechos de propiedad era vital para el “desarrollo y progreso de este país”.
   
“Ningún inversionista extranjero —de hecho, ningún inversionista— estará dispuesto a hacer grandes inversiones directas en nuestro país si ellos no pueden ser propietarios con pleno dominio”, dijo. “Además, las inversiones directas ubicadas en propiedades arrendadas son virtualmente inviables desde el punto de vista bancario, porque la mayoría de bancos son reluctantes a aceptar arrendamientos como fianza para créditos a personas y entidades comerciales para proyectos que pudieran muy bien acelerar nuestro desarrollo y crear empleo a nuestra gente”.
  
Weah dijo que esta situación es inconsistente con su declaración de que “Liberia está abierta a los negocios”, y también injusta toda vez que los ciudadanos liberianos tienen permitido tener propiedades en otros países.
  
Weah, ex-campeón de fútbol, consiguió una arrolladora victoria en las elecciones del 27 de Diciembre prometiendo restaurar la economía, combatir la corrupción en el gobierno, y mejorar servicios como la educación y la salud. Los liberianos pobres —que constituyen casi el 65% de la población— fueron atraídos por su fama y carisma, como también al encontrar como inspirador su éxito personal como estrella del deporte internacional. Uno de sus gestos populares implicó reducir su propio salario en un 25%.
  
Infortunadamente, recortar los salarios de unos cuantos altos funcionarios no estará cerca de proporcionar el dinero que Weah necesita para realizar el resto de sus promesas. Para ese propósito, un equipo del Fondo Monetario Internacional arribó a Liberia la semana pasada para evaluar la economía nacional. El FMI ya había puesto en Liberia una considerable suma de dinero y no está complacido con los resultados encontrados.
    
Aunque Weah en su discurso anual rechazó tajantemente la noción de que otorgarle la ciudadanía a los no-negros marginalizaría a los liberianos negros, el presidente del Consejo Nacional de Imanes de Liberia expresó este lunes (12 de Marzo) esa misma preocupación, citando como ejemplo a Ghana y Costa de Marfil.

Imán Alí Krayee, presidente del Consejo Nacional de Imanes de Liberia
   
Como lo dice el diario Front Page Africa, el imán Alí Krayee dijo que una afluencia de gentes “que de lejos están más avanzadas intelectual y económicamente” se tomarían las grandes ciudades y arrojarían a los nativos liberianos a las chabolas.
      
Krayee dijo que la propuesta de Weah es una “bomba de tiempo” que podría crear una estructura de clases condenando “a generaciones por nacer a la esclavitud y privaciones en la tierra de sus padres”, con resultados explosivos comparables al alzamiento de los Mau Mau en Kenia. En otras palabras, él predice que los propietarios blancos se movilizarían y tomarían el sistema político y económico liberiano, hasta que los negros eventualmente se levanten en una guerra de guerrillas y los derriben.
  
“En cuanto a la doble ciudadanía, esto simplemente significa doble lealtad”, dijo con desdén. “Es de todos conocido lo que eso implica. Nosotros rechazamos el racismo. Lo que enseñamos es conciencia de raza y las a menudo impotables realidades asociadas con ciertas políticas”.
     
Krayee también atacó a Weah por designar dos consejeros religiosos cristianos pero no a ningún musulmán. “Como lo decíamos, sólo una pequeña fracción de los musulmanes postulados han sido anunciados. Miramos adelante por un mejor reconocimiento. Sabemos que pocos pasos han sido dados para, en cierto modo, aplacar a los musulmanes”, afirmó.
   
“Es importante señalar que los musulmanes están bajo la obligación religiosa de ser leales y apoyar sinceramente al gobierno de turno”, agregó Krayee . “Necesitamos colaborar más significativamente con nuestras contrapartes cristianas, las organizaciones no gubernamentales y otros actores claves como nosotros para hacer que Liberia funcione para todos”.
    
Krayee afirma que los musulmanes estuvieron en Liberia mucho antes de la llegada del cristianismo, pero ellos aún sienten que no han sido aceptados plenamente en el sistema político. Los musulmanes componen casi el 12% de la población según el padrón oficial, aunque algunos aseguran que han sido sistemáticamente subregistrados, y su influencia política ha sido grandemente diluida por amargas luchas entre facciones.
   
Los fundadores de Liberia en el siglo XIX fueron protestantes animados por principios cristianos cuando elaboraron sus leyes, los cuales fueron muy importantes para la población naciente de esclavos liberados, pero también especificaron protección religiosa para las creencias tribales indígenas. Actualmente el 85% de la población es cristiana.
   
La fricción religiosa y tribal han tenido grandes papeles en la turbulenta historia de Liberia. Una iniciativa en 2015 para hacer del cristianismo la religión del Estado enfureció a la población musulmana y otras minorías, levantando temores de “marginalización” que proveen el contexto para los comentarios de Krayee dados esta semana.
   
Otro elemento contextual importante para la propuesta de Weah y la reacción de Krayee es que uno de los grupos no-negros más importantes en Liberia consiste no en europeos blancos, sino en libaneses. Los empresarios libaneses han tomado residencia en el país por décadas, produciendo una nueva generación de niños nacidos en Liberia que no tienen ciudadanía plena porque no son negros.
   
Weah parece agudamente consciente de que Liberia no puede permitirse ver libaneses, indios, y otros residentes no ciudadanos llevándose su dinero y capacidades a otro lugar; considerando que los libaneses e indios son mayoría en la clase ejecutiva cuya retirada evisceraría la economía nacional.
  
En los primeros días de su presidencia en Enero estalló un escándalo cuando Weah fue acusado de recibir regalos impropios de la comunidad libanesa, que es vista por la oposición como una fuerza subversiva siniestra que busca manipular a los políticos con sobornos para proteger sus intereses comerciales.

jueves, 15 de marzo de 2018

SEGUIR LA CORRIENTE ES COBARDÍA

Conferencia dada por el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira a los socios y cooperadores de la TFP el 14 de Marzo de 1966. Tomada de PLINIO CORRÊA DE OLIVEIRA.
  
San Clemente María Hofbauer (1751-1821), canonizado por San Pío X en 1909, y proclamado patrono de Viena en 1914 por aquel mismo Papa Santo. Su fiesta se conmemora el día 15 de marzo.
   
San Clemente María Hofbauer (1751-1821), sacerdote redentorista, es conocido por el extraordinario impulso dado al apostolado de los laicos en la época de la Revolución francesa y de la Restauración. Quiero meditar, sin embargo, en un episodio de sus años en el seminario:
«Estudiaba Clemente en Viena, siguiendo el curso de Teología, pues pretendía, cuando pudiese, ordenarse sacerdote. Pero pronto se dio cuenta de que algunos de sus profesores, no queriendo huir del racionalismo del siglo, procuraban una extraña conciliación entre la doctrina católica y el iluminismo. Clemente, desde muy joven, era dotado de un sentimiento muy seguro que le indicaba con precisión cuál es la verdadera doctrina católica. Así, al oír aquellas doctrinas falsificadas, se sentía dolorosamente constreñido.
   
Un día, terminada la clase, fue a manifestar al profesor ciertas dificultades. El profesor, admirado, explicó al estudiante que el siglo en el que vivían difícilmente seguiría una doctrina tradicional, pues sólo aceptaba el lenguaje de la pura inteligencia, tanto en el púlpito como en la cátedra universitaria. Y concluyó: “Tenemos que seguir la corriente, si no queremos quedarnos atrás”. Responde el pobre ayudante de panadero:Seguir la corriente es cobardía, pues es contra las corrientes que debemos luchar. La melodía equivocada no se torna menos desafinada por la simple razón de que la acompañemos bajito. El que quiera indicar el camino a nuestro tiempo, que vaya a encender su rayo de luz en la propia Revelación”.
   
Dijo el profesor: “Hofbauer. tendrás un día que predicar ante bancos vacíos. Nuestro tiempo no soporta más ese lenguaje”.
   
Respuesta: “Entonces, ya llegó la época anunciada por San Pablo: Vendrá tiempo en que no habrán de soportar la sana doctrina. ¿Qué diría San Paulo de sus opiniones, profesor?”.
  
En otra ocasión un profesor dijo en la clase que la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María no pasaba de una piadosa leyenda. En el siglo XIX no debía ser mencionada ante un auditorio. Se levanta Clemente indignado: “Profesor, esa doctrina no es la católica”. Y se retiró de la sala. “Tal vez un día haya más luz dentro de esa cabeza de campesino”, gritó atrás de él el maestro. Pero fue obligado a interrumpir la clase, pues los estudiantes vaciaron la sala siguiendo a Hofbauer».

Es interesante notar la identidad de métodos de la Revolución. El siglo XVIII nos parece viejo: es el tiempo de la litera, de la pollera ancha, del sombrero de tres picos… El siglo XIX también. Todo se pierde en el mismo fondo histórico. Pues en este siglo los hombres se reputaban “modernísimos” y ya venían con la idea de que era preciso, ante la Revolución, adoptar la táctica del “ceder para no perder”. Es la misma impiedad expresándose de las mismas maneras y procurando acobardar de la misma forma…
  
Otra cosa es la amenaza. “Tú, cuando te ordenes, predicarás para bancos vacíos”. Es lo que nos dicen a nosotros: “La doctrina de vosotros no es capaz de arrastrar a los hombres de hoy”. Pero, en realidad, la situación no está tan comprometida como dicen. Está comprometida por causa de las cabezas dirigentes; allí está comprometidísima. Es un hecho que en la base está gravemente comprometida, pero mucho menos que en las cabezas dirigentes. Habiendo coraje, las personas van atrás. Es cuestión de decir todo por completo. Éste es el verdadero problema.
 
Es también interesante ver cómo la posición de San Clemente Hofbauer es la del contra-revolucionario (lo serán también, explícitamente, sus posiciones como sacerdote): él combate al “ceder para no perder”, no cede ante la amenaza de predicar para bancos vacíos. Y, si esto fuere a suceder, su conclusión es que llegó el fin de los tiempos, lo que –evidentemente– su profesor modernoso no quiso considerar. Una de las características del progresismo es que no hay fin de los tiempos (posibilidad que no merece para ellos la menor consideración), sino, al contrario, es preciso aprovechar esta época para gozar de la vida  sin problemas practicando el arte del compromiso. El mismo espíritu que se opone a San Clemente María Hofbauer en los siglos XVIII y XIX sigue vivo aún hoy.
 
Vosotros veis cómo es verdadera aquella doctrina cuyo enunciado está esculpido en el pupitre de la sala del Reino de María en la sede principal de la TFP [actual sede del Instituto Plinio Correa de Oliveira, N. del E.], en la paulista calle Maranhão: “el resto volverá”. La continuidad de la misma batalla entre el espíritu bueno y el espíritu malo a lo largo de los siglos. Por eso los contra-revolucionarios no somos un grupo que apareció de repente, sino un eslabón de la más magnífica y majestuosa de las cadenas, o sea de los que son esclavos de la Santísima Virgen que pisan la cabeza de la serpiente.
  
Detalle del pupitre para las conferencias en la sala del Reino de María, en sede principal del IPCO: El león de la izquierda lucha contra una serpiente bicéfala que simboliza el orgullo y la sensualidad, las dos fuerzas propulsoras de la Revolución. El de la derecha se enfrenta a una serpiente de tres cabezas, símbolo de las tres Revoluciones (Protestante, Masónica y Comunista). Al centro, la frase “Resíduum revertétur: el resto volverá”. El año de 1571 evoca la victoria de la Cristandad en Lepanto.
  
Vemos esto por la identidad de los contra-revolucionarios de hoy con San Clemente Hofbauer y todos sus antecesores, de un lado. Y, de otro lado, la identidad de los enemigos actuales de la Contra-Revolución con los enemigos de otrora. Todo indica, pues, que esa lucha no es de hoy, ni es una lucha solamente; es una lucha que fue de ayer y será de mañana, hasta el fin de los siglos.
  
Se trata, pues, de una cadena de oro que comenzó en las más antiguas raíces del Antiguo Testamento y que irá hasta el último momento de aflicción, en que los últimos católicos estarán aún vivos, temiendo que está todo perdido, cuando viniere el Hijo del Hombre, con gran pompa y majestad, para juzgar a los vivos y a los muertos y la Historia terminará.
  
Entonces, esa cadena estará completa y, con la gracia de la Santísima Virgen, todos sus miembros se encontrarán en el Cielo.