Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
El cardenal Raymond Leo “Bully” Burke Nicks fue uno de los primeros partidarios del “transgenerismo”, y él mismo consagró a un hombre como monja en un escándalo conocido como el “Engaño Inmaculado”.
Ahora Burke ha brindado su apoyo incondicional al Anticoncilio Vaticano II y a su Nueva Iglesia Sinodal de la Nueva Era, ordenando a sus seguidores que acepten el Anticoncilio falsificado.
Uno de los falsos cardenales más queridos por los neoconservadores de la Nueva Iglesia, Raymond Leo “Bully” Burke Nicks, el 15 de Agosto de 2026, abandonó su pretensión de ser un “tradicionalista” y ordenó a sus seguidores que no «cuestionaran la validez del (Anti)concilio Vaticano II», el apóstata concilio que en 1964 reemplazó a la Iglesia Católica como la Iglesia “institucional” con la Nueva Iglesia del Nuevo Orden. Parece que Burke se ha pasado abiertamente al lado oscuro.
Los católicos tradicionalistas han sostenido consistentemente que el Anticoncilio Vaticano II, controlado desde Juan XXIII bis Roncalli por los modernistas apóstatas (quienes habían esperado durante décadas su oportunidad), fue la chispa que condujo en 1964 a la Constitución de la Iglesia del Nuevo Orden como la Iglesia “institucional” que reemplazaría a la Iglesia Católica, con la llamada Constitución Dogmática “Lumen gentium”. Esta pseudoiglesia del Nuevo Orden, reconstituida en 2024 como la Iglesia Sinodal de la Nueva Era, es la descendencia bastardizada de los modernistas radicales que controlaron el Anticoncilio.
El propio Burke no utiliza la Misa Latina Tradicional, sino la corrupta Nueva Misa Latina de 1962, que fue específicamente construida por el sacerdote masón Aníbal Bugnini Ranieri CM, jefe de la Comisión de Reforma Litúrgica, para servir cinco años después como trampolín hacia la Misa Protestante-Masónica-Pagana del Novus Ordo (Nuevo Orden) de 1969. Dicha Misa no es en absoluto una Misa Católica válida, sino una invención protestante, condenada con razón en su momento por el Cardenal Alfredo Ottaviani, quien se desempeñó como Pro-Secretario del Santo Oficio y Pro-Prefecto de su sucesora, la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Como obispón de La Crosse (Wisconsin), Burke se mostró como uno de los primeros defensores de las personas transgénero cuando él mismo consagró a “consagró” a Joel/Julie Green, un varón “transgénero”, como una “monja” Novus Ordo de las Siervas Franciscanas de Jesús [congregación religiosa fundada en 1993 en Milwaukee bajo el obisbón sodomita Rembert George Weakland Kane OSB, y Burke la aprobó en su diócesis en 1997, N. del T.], en lo que se conoció como el “Engaño Inmaculado”. Posteriormente, se convirtió en arzobispón de San Luis (Misuri), donde protagonizó una fuerte disputa con el párroco de la Iglesia de San Estanislao de Kostka de tendencia tradicional.
El comportamiento dictatorial de Burke allí, cuando se ganó el apodo de “Bully” Burke, obligó a Benedicto XVI Ratzinger a trasladarlo de su puesto activo en la archidiócesis a un cargo burocrático sinecura en Roma, donde podía ser vigilado de cerca. Posteriormente, fracasó como negociador ad hoc, encargado de resolver un conflicto en la Archidiócesis de Agaña (Isla de Guam) con su entonces ordinario Anthony Sablan Apuron OFM Cap. [Parte de la información para este Comentario proviene de Daily Wire].
Católicos tradicionalistas, mientras el cardenal Burke se pavonea haciendo declaraciones grandilocuentes sobre la “Misa en latín”, la liturgia que él mismo utiliza no es la Misa Latina Tradicional, sino la corrupta Nueva Misa Latina de 1962. Aunque algunos neoconservadores desesperados de la Iglesia Nueva quieren poner a Burke en una especie de pedestal “tradicionalista”, en realidad ahora es un autoproclamado agente de la apóstata Iglesia Sinodal.

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