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lunes, 10 de febrero de 2025

SAN JUAN VUELVE CON ELÍAS Y ENOC

Sermón predicado por el Ilmo. Sr. Obispo Don Fernando Altamira, superior de la Sociedad de Santa María, durante el V Domingo después de la Epifanía (9 de Febrero de 2025, conmemoración de San Cirilo de Alejandría, Obispo y Doctor de la Iglesia, y de Santa Apolonia Virgen y Mártir).
  
    
SAN JUAN VUELVE CON ELÍAS Y ENOC
   
TODO en MARÍA y por MARÍA. Y por las BENDITAS ALMAS del PURGATORIO.
  
Queridos hijos:
 
Hoy queríamos predicarles de un tema que vemos “de actualidad”, por las épocas que nos toca vivir, las cuales muestran que parece transitamos los tiempos finales, “in consummatióne sǽculi: en la consumación del Siglo”, como dice la Escritura. Dentro de los numerosos temas que rodean a la espera de la –ojalá pronta– venida de Dios Nuestro Señor Jesucristo, hay uno que hace a la Tradición Católica, o a las tradiciones católicas, y el cual se ha perdido un poco en el tiempo: Hemos titulado a esta prédica “SAN JUAN VUELVE CON ELÍAS Y ENOC”. Es decir: LA VENIDA DE SAN JUAN EVANGELISTA, en el tiempo previo a la Parusía, para ser uno de LOS TRES HERALDOS de Dios, y predicar contra el Anticristo.
  
Dichos tres heraldos (o “anunciadores” de la venida de Cristo Rey) serían: Los Dos Testigos, Enoc y Elías (así en la interpretación de la mayoría de los Santos Padres), y el tercero: San Juan Evangelista. Entonces, por lo que parece, San Juan Evangelista también vendrá a ayudarnos y a anunciar “al Rey que llega”, anunciar a Dios Nuestro Señor Jesucristo, ser “heraldo de Cristo Rey”. Veamos algunas enseñanzas.
  
[1] Primero, dos palabras sobre Elías y Enoc. Prácticamente todos los Santos Padres han visto, en la “Profecía de los Dos Testigos del Apocalipsis (Cap. 11)”, a Elías y Enoc, cuya función es ser precursores de la Segunda Venida de Dios, heraldos o mensajeros o anunciadores del Rey que llega con su Parusía, ser testigos y ser mártires. Además, ellos están previstos por Dios para ayudarnos en estos tiempos finales con nuestro Catolicismo, con nuestro estado decadente.
   
El Patriarca Enoc vendrá para levantarnos, de la decadencia religiosa y de la postración, principalmente a nosotros, a las Naciones Gentiles, a los pueblos no judíos.
   
El Profeta Elías está dispuesto en los planes de Dios, según la enseñanza de casi todos los Santos Padres, para lograr la tan anunciada conversión de los judíos al Catolicismo, que será obviamente al verdadero Catolicismo y no a la falsa Iglesia Moderna del Concilio Vaticano II. La conversión de los judíos al Catolicismo, que implica el reconocimiento a Jesucristo como Dios y como Mesías por parte de ellos, está anunciada en varias profecías de la Biblia, por ejemplo en el famoso pasaje de San Pablo a los Romanos capítulo 11 vers. 25, en los comienzos del Apocalipsis en el mensaje a la Iglesia de Filadelfia, en “La Mujer Coronada” o “La Mujer Parturienta” del capítulo XII del Apocalipsis, etc.
   
La tarea de ellos es anunciar a Dios Nuestro Señor Jesucristo que viene, hacerlo con la predicación, predicando –repetimos– el verdadero Catolicismo (y obviamente contra la falsa Iglesia Moderna). Mientras dure su predicación serán “intocables”: nada podrán ni el Nuevo Orden Mundial ni el Anticristo contra ellos, no podrán hacerles daño, hasta que se haya cumplido el tiempo previsto de su predicación, que son tres años y medio. Después de dicho término, el Anticristo los matará –así anuncia la Profecía–, y lo hará en Jerusalén, y exhibirá sus cadáveres públicamente, y el mundo entero se alegrará de que los hayan matado, sí, el mundo entero se alegrará de la muerte final de Los Testigos: Elías y Enoc. Veamos los textos de la Biblia:
Apocalipsis, Capítulo 11: 3 Y daré a mis Dos Testigos que, vestidos de saco, profeticen durante mil doscientos sesenta días [3 años y medio, 42 meses]… 5…El que pretenda hacerles daño ha de morir… [Los Dos Testigos estarán en un primer momento totalmente protegidos de aquellos que quieran hacerles daño] 7 Y cuando hayan acabado su testimonio, la Bestia que sube del abismo [el Anticristo] les hará guerra, los vencerá y les quitará la vida. 8 Y sus cadáveres (yacerán) en… el lugar donde el Señor de ellos fue crucificado [Jerusalén]. 9 Y las gentes de los pueblos y tribus y lenguas y naciones contemplarán sus cadáveres durante tres días y medio… 10 Y los habitantes de la tierra se regocijarán… harán fiesta, y se mandarán regalos unos a otros, porque estos dos profetas fueron molestos a los moradores de la tierra [notemos que si el mundo entero festeja estas muertes, es porque su misión, sus castigos y sus personas, han sido –y serán– fuerte y totalmente públicos, con lo cual más esperanza tenemos de poder conocerlos; la profecía agrega más cosas, entre ellas, que Dios los resucita al cabo de esos tres días y medio, y los eleva al Cielo].
[ 2 ] Ahora sobre San Juan Evangelista. ¿Cuáles son los fundamentos para ver que –según parece– San Juan Evangelista también vendrá, además de Los Dos Testigos?; dicho sea de paso, con esto ya no serían dos, sino tres, los heraldos o anunciadores de Dios, de Cristo Rey.
   
El capítulo de Los Testigos que recién reseñamos es el 11, pero el último versículo del capítulo anterior hace referencia a San Juan, al cual se le dice: “Es menester que profetices de nuevo a muchas naciones y pueblos y lenguas y reyes: Opórtet te íterum prophetáre géntibus, et pópulis, et línguis, et régibus multis” (Capítulo 10 del Apocalipsis, vers. 11) [1].
   
Mons. Juan Straubinger comenta este versículo, inmediato anterior al Capítulo 11 de Los Testigos, de la siguiente manera:
“Es menester que profetices de nuevo: Apoyados en este texto, en Juan 21,22 ss, y en Mateo 16,28, creían algunos que San Juan el Apóstol y Evangelista no había muerto todavía y que vendría personalmente como los dos testigos del cap. 11, para predicar y morir. Así San Hilario, San Ambrosio, San Gregorio Nacianceno, San Francisco de Sales, etc”; 
Mons. Straubinger aclara que otros –sobre todo autores más modernos y recientes– no creen que esto sea así. En este comentario de Mons. Straubinger, se menciona un texto de San Juan; lo veamos porque es importante: 
   
Es el último capítulo de San Juan, el cap 21, sus versículos 22 y ss. Hablando sobre San Juan, Dios Nuestro Señor respondió a Pedro: 
“22 Sic eum volo manére donec véniam: Así quiero que él permanezca hasta que Yo venga, quid ad te? tú me séquere: ¿qué te importa a ti? tú sígueme. 23 Éxiit ergo sermo iste inter fratres quía discípulus ille non morítur: Salió entonces entre los hermanos este comentario de que aquel discípulo no moriría. Et non dixit ei Jesus: Non morítur : Y no dijo Jesús que: no moriría, sed : Sic eum volo manére donec véniam, quid ad te?: sino: Así quiero que él permanezca hasta que Yo venga, ¿qué te importa a ti?” [2].
Hagamos dos anotaciones al comentario de Mons. Straubinger:
  • La primera es que algunos han pensado que San Juan no ha muerto; esto es sin embargo un error, y se puede mostrar de varias maneras: 
    1. Porque el Depósito de la Fe se cerró con la muerte del último apóstol, el cual fue San Juan. De lo contrario, el Depósito de la Fe (el total de las Verdades a revelar por Dios) estaría todavía abierto, y esto no puede ser.
    2. El Martirologio Romano: Además del punto anterior, en cuanto a la muerte de San Juan, tenemos el testimonio oficial de la Iglesia Católica a través del Martirologio Romano; el cual es parte de la Liturgia, y para San Juan, día 27 de diciembre, dice lo siguiente: “Apud Éphesum natális sancti Joánnis, Apóstoli et Evangelístæ: En Éfeso el natalicio de San Juan, Apóstol y Evangelista,… [3] [ac tándem], conféctus sénio: consumido de vejez, [sexagésimo octávo post passiónem Dómini anno] mórtuus est: murió [en el año 68 después de la Pasión del Señor (año 100 d.C.)] et juxta eándem urbem sepúltus: y fue sepultado junto a la misma ciudad”.
    3. Un tercer argumento es el texto del Evangelio de San Juan ya citado: “22 Sic eum volo manére donec véniam: Así Yo quiero que él permanezca hasta que Yo venga… 23 Éxiit ergo sermo iste inter fratres quía discípulus ille non móritur: Salió entonces entre los hermanos este comentario de que aquel discípulo no moriría. Et non dixit ei Jesus: Non móritur: Y no dijo Jesús que: no moriría, sed : Sic eum volo manére donec véniam…:sino: Así Yo quiero que él permanezca hasta que Yo venga…”.
    4. ¿Y entonces, qué pasó, y qué ocurre, con San Juan? En la enseñanza de muchos santos antiguos –lo veremos más adelante–, San Juan sí murió y FUE RESUCITADO, y está reservado para volver y predicar contra el Anticristo.
  • La segunda anotación es que, si San Juan viene, además Los Dos Testigos: Elías y Enoc, para predicar a naciones, pueblos, y lenguas, y reyes, debemos ver que: Todo parece indicar que SAN JUAN, a diferencia de Los Dos Testigos, NO VA A MORIR, NO VA A SER MATADO por el Anticristo.
       
    Esta insinuación la tenemos en el Evangelio: “Sic eum volo manere donec veniam: Así Yo quiero que él permanezca –vivo– hasta que Yo venga”. Y también parece verse en el Apocalipsis, en el cual se narra sólo la muerte de aquellos dos, de Los Dos Testigos, y no la muerte de un tercero. Y pensamos que es fuerte la palabra de Dios Nuestro Señor Jesucristo, la cual abona el punto de que San Juan no morirá y estará vivo para cuando venga Él con su Parusía; recién leíamos esto, lo repitamos: “Sic eum volo manere donec veniam: Así Yo quiero que él permanezca –vivo, como estaba entonces– hasta que Yo venga, quid ad te? tú me sequere: ¿qué te importa a ti? tú sígueme”, palabras de Dios Nuestro Señor Jesucristo a San Pedro (Jn 21,22), “así Yo quiero que permanezca –vivo como estaba entonces– hasta que Yo venga”.

[3] EL CAPÍTULO 14 DEL APOCALIPSIS. La posibilidad de que sean tres HERALDOS o MENSAJEROS o enviados de Dios,para que vengan en los finales, tres emisarios de Dios para ayudarnos, para anunciar y pregonar la pronta Venida del Rey, Dios Jesucristo, tres precursoresde esta Segunda Venida, Enoc, Elías y San Juan Evangelista, está abonada por otra Profecía del mismo Apocalipsis, en el Capítulo 14, aunque es cierto que se dan varias interpretaciones distintas:

En este tema, la palabra griega (San Juan escribió en griego el Apocalipsis) que se utiliza en este Cap. 14, es ἄγγελος , la cual palabra significa propiamente “heraldo o mensajero”; y esta palabra se derivó también para indicar a los ángeles de Dios (ángelus el singular en latín), pero el sentido originario es “heraldo, mensajero, anunciador”. De allí que la letra de esta profecía permite pensar en dos posibilidades:
(a) Que allí se describen oficios o ministerios de heraldos o mensajeros humanos, y son treslos aludidos; donde cabrían Elías, Enoc y San Juan (enseguida desarrollaremos unos puntos más sobre San Juan);
(b) o que allí se haga alusión a espíritus celestiales o ángeles de Dios, y no a tres heraldos humanos.
Personalmente pensamos que allí están aludidos los tres heraldos o mensajeros de Dios: Elías, Enoc y San Juan.
   
Demos detalles de estos posibles Elías, Enoc y San Juan.
    
La duración de la predicación de ellos, obviamente predicación del Catolicismo, es de 3 años y medio.

Este plazo o tiempo parece enlazar con “La Última Semana de Daniel: La Semana 70” (ya saben que son semanas de “años”, y aquí aludimos a los últimos siete años, la Semana Final, o Semana Parusíaca que también se llama). Esta Semana de Daniel, en la Profecía de su Capítulo 9, se divide en dos partes, por mitades, cada parte de 3 años y medio. Según algunos, por ejemplo el Padre Castellani, la predicación de estos Dos Testigos (y ergo, con San Juan, de los Tres Heraldos) sería previa a los 3 años y medio del Gobierno Mundial del Anticristo, y este Gobierno Mundial del Anticristo comenzaría –según el Padre Castellani– después de matar a Los Dos Testigos, después de matar a Elías y Enoc. Siendo así las cosas, la predicación de Los Tres Heraldos sería en los primeros 3 años y medio de La Última Semana de Daniel, y el Gobierno Mundial del Anticristo en la segunda mitad.

LOS TRES HERALDOS –decíamos– parecen estar anunciados en el Capítulo 14 del Apocalipsis, en sus versículos 6 a 13; leamos:

Heraldo 1:
6 Et vidi álterum ÁNGELUM volántem per médium cœli, habéntem Evangélium ætérnum, ut evangelizáret sedéntibus super terram, et super omnem gentem, et tribum, et lénguam, et populum : 
7 dicens magna voce : Timéte Dóminum, et date illi honórem, quia venit hora judícii ejus : et adoráte eum, qui fecit cœlum, et terram, mare, et fontes aquárum. 
  
Heraldo 2:
8 Et álius ÁNGELUS secútus est dicens: Cécidit, cécidit Babýlon illa magna: quæ a vino iræ fornicatiónis suæ potávit omnes gentes. 
  
Heraldo 3: 
9 Et tértius ÁNGELUS secútus est illos, dicens voce magna : Si quis adoráverit béstiam, et imáginem ejus, et accéperit caractérem in fronte sua, aut in manu sua : 
10 et hic bibet de vino iræ Dei, quod mistum est mero in cálice iræ ipsíus, et cruciábitur igne, et súlphure in conspéctu angelĺrum sanctórum, et ante conspéctum Agni : 
11 et fumus tormentórum eórum ascéndet in sǽcula sæculórum : nec habent réquiem die ac nocte, qui adoravérunt béstiam, et imáginem ejus, et si quis accéperit caractérem nóminis ejus.
Heraldo 1:
6 Y vio otro HERALDO que volaba por medio del cielo, el cual tenía un Evangelio Eterno, para evangelizar a los que están sobre la tierra, y sobre toda nación, y tribu, y lengua, y pueblo:
7 diciendo con gran voz: Temed al Señor, dad honor a Él, porque la hora de su Juicio ha llegado: Y adorad a Él, el cual hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
   
Heraldo 2:
8 Y siguió otro HERALDO que decía: Cayó, cayó Babilonia la grande, la cual dio de beber a todas las naciones del vino de la impetuosidad de su fornicación.
   
Heraldo 3:
9 Y el tercer HERALDO los siguió, el cual decía con gran voz: Si alguien hubiere adorado a la Bestia y a la imagen de ella, y hubiera recibido la marca en su frente o en su mano,
10 también éste beberá del vino de la ira de Dios, el cual fue mezclado puro en el cáliz de la ira de Él, y será atormentado con fuego, y con azufre, a la vista de los santos ángeles, y ante la vista del Cordero:
11 y el humo de los tormentos de éstos se levantará por los siglos de los siglos, y no tendrán descanso ni de día ni de noche, los que adoraron a la Bestia, y a la imagen de ella, y si alguien hubiere recibido la marca de su nombre [4].
  
En la Biblia de Mons. Straubinger, se comenta con respecto a estos tres personajes que:
  • (v. 6) “…serían, según el sentir de muchos autores eclesiásticos, tres grandes predicadores, y este primero sería en tal caso Enoc [y agregamos nosotros: los otros dos serían entonces: Elías y San Juan]”, pero también Mons. Straubinger hace notar que otros creen que serían ángeles y no los tres heraldos. 
  • Sobre el anuncio del segundo heraldo, “cayó Babilonia” (vers. 8), Mons. Straubinger anota: “Babilonia: nombre simbólico de Roma como se ve en los capítulos 17-18 [del Apocalipsis] y en I Pedro 5,13 [en este caso, ese “cayó” está referido a la destrucción de Roma que también parece estar indicada en el Apocalipsis, en sus mencionados capítulo 17 –notar el v. 9: siete montes– y el capítulo 18].
  • Sobre el versículo 9, Mons. Straubinger comenta: «La Bestia: el Anticristo… Así lo señalaba ya San Agustín al presentar como cuatro hechos inseparables la venida de Elías…, la conversión de los judíos, la persecución del Anticristo y la Parusía de Cristo. Por donde vemos –sigue diciendo Mons. Straubinger– que en los misterios apocalípticos la parte de Israel es mayor de lo que solemos pensar…» [5].
   
[4] SAN JUAN, EL TERCER HERALDO. La enseñanza de que el apóstol San Juan vendrá en el tiempo previo y cercano a la Segunda Venida de Dios Nuestro Señor Jesucristo, es una tradición antigua católica, enseñada por numerosos santos, pero una tradición que se ha perdido un poco, o “un mucho”, en el tiempo, y hay que rescatarla. Y si bien esta posibilidad y hecho no está definido definitivamente por el Magisterio, el hecho mismo de haber sido aceptada por tan numerosos santos le da una alta posibilidad de que allí esté la Verdad y de que sí se va a verificar. Así lo esperamos y deseamos.
 
Para ilustrar lo anterior, veamos algo muy interesante: Es un artículo de la revista fundada, en Argentina, por ese gran sabio católico, Mons. Juan Straubinger, el autor de la mejor biblia comentada en español, o una de las mejores (es la Biblia que aquí les ofrecen las Hermanas en la Librería).
   
Esta revista que llevó adelante, como fundador, Mons. Straubinger, se llamaba “Revista Bíblica”. En el número 79 de dicha revista, año 1956 (enero-marzo), tenemos un artículo interesantísimo de un sacerdote de Don Bosco, un salesiano, el Padre José Fuchs (Instituto Teológico, Córdoba, Argentina); el cual artículo está titulado “¿VOLVERÁ JUAN EVANGELISTA con ELÍAS y ENOC?”. Leemos unos extractos:
“…Si me place que él se quede hasta mi vuelta, ¿qué te importa a ti?... parece deducirse que S. Juan ha de permanecer hasta la segunda venida o Parusía… si bien Juan murió, debe haber resucitado en seguida o resucitará cuando venga la Parusía del Señor. Maldonado [el Padre Juan de Maldonado, jesuita, gran exégeta, muerto en 1583] resume las diversas sentencias de los Padres… [Maldonado, además de manifestar que San Juan vendrá con Elías y Enoc para predicar contra el Anticristo, en la segunda opinión dice expresamente:] San Juan murió pero resucitó de inmediato y fue trasladado con su cuerpo a un lugar desde donde vendrá para predicar con Elías y Enoc. Esta creencia se apoya en las palabras que le dicen a S. Juan en Apocalipsis X,XI… Debes predicar aún a las gentes, y a los pueblos y lenguas y a muchos reyes. (…) San Ambrosio [doctor de la Iglesia, † 397] no aprueba a los que en su tiempo decían que Juan no había muerto [nosotros les dimos los argumentos de que sí murió] pero afirma que Juan predicará con Enoc y Elías contra el Anticristo. (…) S. Gregorio de Tours asegura que Juan se tendió en el sepulcro y que en él permanecerá hasta el tiempo de su nueva aparición… En tiempos de S. Agustín se decía que Juan había muerto, pero que luego resucitado fue trasladado, y que volverá a predicar contra el Anticristo. S. Hilario y S. Epifanio dicen que S. Juan está reservado para predicar al final de los tiempos. S. Gregorio Nac. llama a Juan Evangelista un precursor de Jesús en su segunda venida. S. Alberto Magno, Santo Tomás de Aquino, S. Vicente Ferrer, S. Tomás de Villanueva afirman que después de su muerte volvió a la vida para la predicación de los últimos tiempos. La Iglesia griega recibió esta tradición en su Breviario. S. Pedro Damián escribe: Comúnmente dicen los Padres: Cuando se hizo cavar la tumba, descendió a ella, extendió sus manos y después de prolija oración, murió y una luz admirable lo circundó de tal manera que nadie podía resistir tanto esplendor. Baronio refiere palabras de Nicéforo: Juan se fue a una colina de Éfeso, donde solía predicar; mandó preparar su túmulo y se tendió en él. Pero Dios cambió su cuerpo terreno y corruptible en uno inmortal e incorruptible y FUE TRASLADADO AL PARAÍSO. Al día siguiente se encontró el sepulcro vacío y sólo estaba su ropa…”.
El artículo da más detalles, pero la prédica ya está muy larga, aquí ya tienen material de sobra para conocer este punto.
   
En base a estas tradiciones, tenemos que: San Juan murió en Éfeso, e inmediatamente (o casi inmediatamente) fue rodeado por una inmensa y fuerte luz, y resucitó, para estar vivo y reservado en el Paraíso, y en el tiempo previo a la Parusía predicar con Elías y Enoc contra el Anticristo, pero San Juan, a diferencia de los otros dos, no morirá, y así estará vivo hasta la Segunda Venida, Cristo, “sic eum volo manére donec véniam: así quiero que él permanezca hasta que Yo venga”.
   
Como más de una vez decimos, estas cosas y promesas sólo las tiene el Catolicismo, y en general no las conocemos, cuando además deberían llenarnos de alegría por la esperanza que nos dan, y llenarnos de un sano orgullo de ser católicos.
  
[5] Para terminar esta -larga- prédica, expresamos un deseo a Dios y a María Santísima:
   
En cuanto a Elías, tenemos la esperanza de que también nosotros, los que no somos judíos, seremos beneficiados por su misión; y yo personalmente guardo la esperanza y el deseo de poder conocerlo; sobre estas cosas se dice en el Eclesiástico, cap. 48: “Se levantó Elías, profeta semejante al fuego… fuiste arrebatado en un torbellino de fuego… Tú estás escrito en los decretos de los tiempos para (…) restablecer las tribus de Jacob [la conversión de los judíos]. Dichosos –Beáti– los que te vieron y fueron honrados con tu amistad”; pues bien, no sé ustedes, yo sí quiero ser dichoso, beátus, por ver a Elías y ser más dichoso aun POR SER HONRADO CON SU AMISTAD como dice la Biblia: Quieran Dios y María Santísima otorgarnos esa gracia.
   
Y sin la menor duda, este deseo incluye la petición de poder conocer también a Enoc y tener su amistad (al cual vamos a poder preguntarle cómo era Adán, cómo era el primer hombre que existió en la tierra, pues Enoc fue contemporáneo de él cien años); y el deseo y petición incluye el poder conocer a San Juan Evangelista con su amistad, el apóstol del fuego, uno de los hijos del trueno o de la ira: Boanerges, que además es un obispo de la Santa Iglesia Católica, y está vivo, esperando, reservado para el momento de venir. 

Los tres –parece– han de venir, y serán nuestra ayuda. Pues bien: Que vengan rápido, sí: que vengan, y que vengan rápido; y sobre San Elías, el cual va a lograr la conversión de los judíos al Catolicismo, debemos tratar de ver si su llegada no está próxima, tal vez con todo esto de la Guerra de los Judíos en Palestina. 
   
Quiera María Santísima, la Madre de Dios, conseguirnos esta gracia de conocerlos, conocer a los Tres Heraldos, y gozar de su amistad.
  
AVE MARÍA PURÍSIMA.
   
NOTAS
[1] Saben que la división de la Biblia en capítulos llegó recién el Siglo XIII, en el Siglo de Oro del Catolicismo, por medio del Obispo de Canterbury, Esteban Langton (alrededor del año 1227) [la subdivisión en versículos fue introducida más tarde aun, en el siglo XVI, mediante el trabajo de Sanctes Pagnino y de Robert Estienne]; con lo cual los textos de la Biblia, incluido el Apocalipsis, estaban de corrido, y de allí que cabe la posibilidad de que temas que se encuentran en lo que hoy vemos un capítulo distinto, hayan sido parte de la misma profecía.
[2] El segundo texto mencionado es San Mateo 16,28 y dice: “28 Amen dico vobis, sunt quídam de hic stántibus, qui non gustábunt mortem, donec vídeant Fílium hóminis veniéntem in regno suo: En verdad os digo, hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que vean al Hijo del hombre que viene en su reino”.
[3] “…qui, post Evangélii scriptiónem, post exsílii relegatiónem et Apocalýpsim divínam, úsque ad Trajáni Príncipis témpora persevérans, totíus Asiæ fundávit rexítque Ecclésias,…”.
[4] 12 Hic patiéntia sanctórum est, qui custódiunt mándata Dei, et fidem Jesu. 13 Et audívi vocem de cœlo, dicéntem mihi : Scribe : Beáti mórtui qui in Dómino moriúntur. Ámodo jam dicit Spiritus, ut requiéscant a labóribus suis : ópera enim illórum sequúntur illos. 12 Aquí está la paciencia de los santos, los cuales guardan los Mandamientos de Dios y la Fe en Jesús. 13 Y oí una voz del cielo diciéndome: Escribe: Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor. Ahora ya, dice el Espíritu, que descansen de sus trabajos: pues sus obras siguen a ellos.
[5] Continúa Mons. Straubinger: “[estas] cosas se entenderán a su tiempo… como con lo que se dijo a Daniel en [su capítulo 12; que dicho sea de paso: allí también parece estar aludida la conversión de los judíos; pero aquí Mons. Straubinger quiere insistir en el conocimiento y estudio de las Profecías; ponemos nosotros más versículos que los aludidos, y dicen: “4 Daniel, encierra estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos buscarán [buscarán estudiar y saber las Profecías] y se acrecentará el conocimiento… 8 yo –Daniel– oí, pero no comprendí. Dije pues: “Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas? 9 Y Él respondió: …estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. 10 Muchos serán purificados… pero los malos seguirán haciendo el mal, y ninguno de los malvados entenderá; mas los sabios sí entenderán"]. [Continúa ahora Mons. Straubinger:] …¿No es esto el mayor móvil para mantener nuestra atención pía y ansiosamente vuelta hacia los misterios de la divina revelación [hacia los misterios de las Profecías y estudiarlas y entender más]?”.
   
Sobre el capítulo 12 de Daniel [todo muy relacionado con el cap. 11 también], y las posibles alusiones a LA CONVERSIÓN DE LOS JUDÍOS, leemos: 1 En aquel tiempo se alzará Miguel, el gran príncipe y defensor de los hijos de tu pueblo; y vendrá tiempo de angustia cual nunca ha habido desde que existen las naciones… En ese tiempo será librado tu pueblo, todo aquel que se hallare inscripto en el libro. 2 También muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para vida eterna, otros para ignominia y vergüenza eterna… 4 …encierra estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos buscarán y se acrecentará el conocimiento… 6 …¿cuándo será el cumplimiento de estas maravillas? 7 …juró por Aquel que vive eternamente que eso será dentro de un tiempo, (dos) tiempos y la mitad (de un tiempo), y que todas estas cosas se cumplirán cuando el poder del pueblo santo sea completamente destruido… 11 Desde el tiempo en que será quitado el sacrificio perpetuo [esto es la Misa] y entronizada la abominación de la desolación, pasarán 1290 días [3 años y medio, más un mes]. 12 Bienaventurado el que espere y llegue a 1395 días. 13 Tú, empero, marcha hacia tu fin y descansa, y te levantarás para tu herencia al fin de los días.

miércoles, 21 de febrero de 2024

BARRON SE QUEMA AL HABLAR DE SAN ELÍAS PROFETA

Elementos tomados de THE EPONYMOUS FLOWER, UNAM SANCTAM CATHOLICAM, CRISIS MAGAZINE y otras fuentes.
  

El empresario mediático estadounidense que se las da de obispón Robert Emmet Barron Madine dijo en uno de sus vídeos publicado en su sitio web “Word on Fire” que Dios despidió a San Elías Profeta por darle muerte a los sacerdotes de Baal:

TRANSCRIPCIÓN
«… Powers, doing the best thing that prophet’s ever done in Israel. But in the immediate wake of that, the tiny whispering voice says, “It’s time for your successor. Elijah, you’re fired.” Why is he being fired? Could it have to do with the extraordinary violence he showed after the beautiful prophetic manifestation on Mt. Carmel?».
TRADUCCIÓN
«… poderes, haciendo lo mejor que hayan hecho los profetas en Israel, pero inmediatamente después de eso, al oír la vocecilla diciendo: “Es la hora de tu sucesor. Elías, estás despedido”. ¿Por qué es despedido? ¿Pudo haber tenido algo que ver la extraordinaria violencia que mostró después de la hermosa manifestación profética en el monte Carmelo?».

Contextualicemos: Robert Emmet, hijo de los difuntos John Clayton Barron y Elizabeth “Bette” Madine, dijo esas palabras en su sermón para el domingo XIII del “Tiempo Ordinario”, ciclo “C” (27 de Junio de 2004), comentando sobre los capítulos XVIII y XIX, versos 16b, 19-21 del Libro III de los Reyes (si es en las biblias modernas, I de Reyes), donde se presentan los siguientes episodios de la historia de San Elías Profeta:
  • El milagro en el duelo tenido en el monte Carmelo con los sacerdotes de Baal (3. Reyes XVIII, 20-39; lección del Miércoles de la semana X del “Tiempo Ordinario”, años pares –omitiendo el verso 40, donde los sacerdotes de Baal son degollados–).
  • La visión de la nube emergiendo del mar, anunciando el fin de la sequía (3. Reyes XVIII, 41-46; lección del Jueves de la semana X del “Tiempo Ordinario”, años pares) y como figura de la Virgen María.
  • La huida al monte Horeb (3. Reyes XIX, 9a, 11-16; lección del Viernes de la semana X del “Tiempo Ordinario”, años pares –se omiten los versos 9b y 10 donde dice San Elías por primera vez «Zelo zelátus sum pro Deo exercítuum», y los versos 17 y 18 donde Dios anuncia que San Eliseo dará muerte a los enemigos, y que Él separó un remanente fiel–. A este pasaje le anteceden los versos 3 al 8, que en la Misa Latina Tradicional es la segunda lección del Miércoles de las Témporas de Cuaresma).
  • El llamamiento de San Eliseo Profeta (3. Reyes XIX, 19-21; lección del Miércoles de la semana X del “Tiempo Ordinario”, años pares –también es la primera lectura del domingo XIII del “Tiempo Ordinario”, ciclo “C”–).
El contexto es que San Elías fue llamado a profetizar porque el Reino del Norte (que apareció después que Dios “despidera” a la dinastía davídica por la rebelión de Jeroboam porque Salomón introdujo la idolatría en Israel). Y San Elías, como los demás profetas posteriores a él, hacía su ministerio por mandato de Dios, y por Él es que hizo todas las cosas que hizo, entre esas la ordalía en el Monte Carmelo.
   
San Elías huye al Monte Horeb porque Jezabel, la mujer del apocado Acab, juró vengar a los sacerdotes de la idolatría que ella introdujo. Y el profeta, dejado a sus propias fuerzas, dice a Dios que le conceda morir, porque ya sentía había vivido mucho (la esperanza de vida en Oriente Próximo y Egipto en esa época era de 60 años). Y es en ese escenario donde aparece «el soplo de un aura apacible y suave» (3. Reyes XIX, 13), donde Dios le manda ungir a Hazael como rey de Siria, a Jehú hijo de Namsi como rey de Israel, y a Eliseo hijo de Safat como su sucesor. Ítem, le promete que ha reservado un remanente que no se había contaminado con la idolatría.

Si Dios hubiese “despedido” [= reprobado] a San Elías Profeta, como afirma Barron,
  • ¿por qué lo hizo arrebatar en un carro de fuego, reservándolo para el Fin de los tiempos junto con San Enoc Profeta para combatir con su prédica al Anticristo?
  • ¿Por qué los discípulos de los profetas reconocieron que el espíritu de Elías estaba en Eliseo?
  • ¿Por qué el elogio de Elías en Eclesiástico XLV?
  • ¿Por qué los judíos lo veían en San Juan Bautista, o identificaban al mismo Jesús como Elías?
  • ¿Por qué en la Transfiguración, Elías fue el escogido para representar a los Profetas?
  • ¿Por qué la liturgia, tanto en Oriente como en Occidente, proclama a San Elías como el precursor de la Segunda Venida de Cristo?
Así, la vocación de San Eliseo Profeta fue, lejos de significar la rescisión del ministerio profético de San Elías, la culminación gloriosa de su predicación (que retomará al final de los tiempos, para la guerra contra el Anticristo).

Entonces, o la Escritura está mal, o Barron la está torciendo para su propia agenda ideológica. Y como es imposible que la Escritura tenga error, es de fuerza admitir que Barron está torciendo la Escritura para hacerla apoyar el ecumenismo del Vaticano II, la separación Iglesia-Estado, y la condena bergogliana a la pena de muerte (y a buen seguro, también le parecerá bien el aborto y el libertinaje pregonados y ejercidos como “derecho” en nuestros días, que hacen parecer inocentes a los fenicios –que en su culto a Baal practicaban orgías y sacrificios humanos de niños y bebés–).

domingo, 30 de junio de 2019

SAN PABLO Y SAN ELÍAS, GUERREROS DE DIOS

Tomado de FINAL DE LOS DÍAS. Vía APOSTOLADO CABALLERO DE LA INMACULADA.
   
Actas 13, 9-10: «Saulus autem, qui et Paulus, replétus Spíritu Sancto, íntuens in eum dixit: O plene omni dolo et omni fallácia, fili diáboli, inimíce omnis justítiæ, non désinis subvértere vias Dómini rectas?».
 
¿Os podéis imaginar, hermanos, a un San Pablo, enfrentándose cara a cara con Ratzinger [hoy Bergoglio], el actual Sumo Pontífice del Anticristo? ¿Os imagináis a un Elías viendo a estos sacerdotes de Baal, destruyendo y pisoteando los lugares Santos? ¿Cómo reaccionarían?
«Zelo zelátus sum pro Dómino Deo exercítuum. San Pablo y San Elías, rogadle al Señor Dios de las Huestes, EL QUE ES, EL QUE ERA Y EL QUE HA DE VENIR, despierte un celo en nosotros por amor a su Nombre, por amor a cada gota de Sangre divina derramada por nuestras iniquidades, por amor al madero; pues no hay cosa más purificadora que acercarse a la cruz derramando lágrimas y bañarnos en la preciosísima Sangre de nuestro amado esposo Jesucristo, pues como está escrito: «Dios nos libre de gloriarnos si no es en la cruz del Señor Jesucristo».
  
He aquí nuestro verdadero poder, pues Cristo reina desde el madero, y la Cruz es el poder de los Apóstoles del final de los tiempos, pues solo el que verdaderamente ama a Jesucristo crucificado queda sellado por el Espíritu Santo y es Templo del Dios Vivo, y además tenemos una Mediadora, que reparte infinitas gracias a todos los que la invocan humildemente, y su nombre es María Santísima, la Inmaculada Reina de las reinas. Con esto solo quiero dar ánimos a que estemos siempre dispuestos para la batalla, para ser valientes y si es la voluntad de Dios, entregar nuestras vidas por amor.
  
Hay que levantarse cada día con esto, tener nuestra voluntad fijada en esto, y un corazón orante que solo pida justicia, no hay que tener miedo de decir las cosas tal como son, pues tenemos la espada de San Pablo y de San Elías, que es la Palabra de Dios, el testimonio de más de 200 Pontífices verdaderos siervos de Cristo, el testimonio de una multitud de Santos y mártires, y lo más importante: tenemos a María caminando con nosotros, y si la tenemos a ella, tenemos a la Santísima Trinidad, por lo tanto si nos vemos en situaciones como David ante Goliat, no hay que temer, pues Dios está con nosotros.
 
Evidentemente lo que ha sucedido en la cátedra de Pedro es el mayor castigo espiritual para la cristiandad y el resto del mundo: han eclipsado el sol, y esto ha sido por causa de la falta de fe, de la apostasía Universal, y principalmente es que el Señor ha de acrisolarlo todo antes de su Santa Parusía. Después de la rebelión de los ángeles y el pecado de Adán y Eva, el CV2 con su renovado pacto con la serpiente antigua es la penúltima batalla de Helel y sus ángeles contra Dios y su Mesías, y nosotros la humanidad somos su arma más poderosa, las huestes infernales utilizan sobre todo a su pueblo elegido para hacer el mayor daño posible, pues por su celo invertido, son los enemigos más feroces de los cristianos y al apoderarse del Vaticano, si no fuera porque el Señor va acortar los días aún los elegidos caerían en sus zarpas.
  
Los signos de los tiempos son claros, y para mí el más claro es el Sacrificio perpetuo que ha sido sustituido por la Nueva Misa de Caín, pues es la estirpe de Caín la que ha diseñado todo esto, para establecer su ciudad, su nueva Babilonia, su Nuevo Orden Mundial y su religión, la cual es la ciencia maldita, con la cual el hombre evoluciona y a través de la gnosis despierta su divinidad interior o su Cristo interior y se convierten en Dioses, quitando así la Cruz del medio y pisoteando la Sangre de Nuestro Señor, por lo tanto la nueva Misa es la abominación que provoca la desolación y lleva ya más de 40 años puesta en lugar Santo, ver: http://www.finaldelosdias.com:80/sietdan.html. Quitaron a Cristo para poner al hombre, se da culto al hombre en vez de a Dios, por lo tanto es un ritual diabólico, pues el sacrificio del hombre no lo acepta Dios y sí lo aceptan los demonios, por lo tanto de manera sutil, la serpiente antigua valiéndose de sus hijos ha realizado su obra maléfica perfecta, y Jesucristo no está sacramentado en las especies que se utilizan en la nueva misa, no hay transustanciación, pero si hay un espíritu inmundo en todo esto, el espíritu del Anticristo, y este mismo espíritu inmundo que sube del abismo es el que encarnará en el personaje más diabólico que ha existido, descrito por San Juan como la bestia y por Daniel como el desolador, y repito: si la presencia de Cristo no está en la nueva Eucaristía ¿Qué presencia hay? La de este espíritu inmundo que tiene engañada por causa del misterio de iniquidad a millones, como lo estaba yo hasta que el Señor y la Virgen me abrieron los ojos.
  
Por lo tanto el Señor está pidiendo verdaderos soldados pues el poder está ahí, pero hay que adueñarse de él, y para ello debemos hacer solo la voluntad de Dios, la cual el Santo Espíritu susurra a nuestro corazón y debemos ser una unidad con la Santa Ira Divina, pues de nada vale nuestro enojo si no estamos llenos del Espíritu Divino, y no daremos frutos si queremos hacer algo por nuestro propio pie. Hay que amar la batalla por las almas, por el Reino de Jesucristo, y todo lo demás se nos dará por añadidura. Venga tu Reino, Señor, y sean arrojados todos tus enemigos al lago de fuego que arde con azufre.
  • I Juan 2, 28: Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida.
  • II Pedro 3, 12: esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán.
  • II Pedro 1, 16: Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad.
  • Santiago 5, 8: Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.
 
Maranatha.

sábado, 21 de julio de 2018

ORACIÓN A SAN ELÍAS PROFETA, FUNDADOR DE LA ORDEN CARMELITA

  
Oh gran San Elías, que fuiste suscitado por Dios para restaurar el culto del único Dios verdadero entre Su pueblo, tiende tu mirada sobre la pobre y sufriente humanidad, convierte a los que están apartados de Dios, restaura la única y verdadera Iglesia de Cristo en todas las naciones, que por tu oración el justo castigo debido a nuestros pecados e ingratitudes pueda ser alejado, y que la paz y la justicia de Dios puedan reinar en todas partes.
   
Oh santo Profeta del Altísimo, quien por la palabra del Señor cerraste los cielos y los abriste de nuevo, y quien por la palabra del Señor Dios volviste a la vida al hijo muerto de la viuda, ten compasión de nosotros y ayúdanos en nuestras necesidades; obten para nosotros la gracia de llevar pacientemente nuestros dolores presentes, que por tu oración las mercedes de Dios puedan llover sobre nuestras almas la verdadera paz y toda gracia y bendición.
   
Oh devotísimo siervo de la Virgen Madre de Dios, quien por la pureza de tu vida y por tu celo por la honra de Dios te fue dada la especial misión de orar por su venida para que el mundo pudiera tener su Salvador prometido, alcánzanos una verdadera devoción a la Santísima Virgen María, para que siendo dignos de su maternal protección podamos permanecer siempre fieles por su poderosa intercesión.
  
Oh glorioso San Elías, que fuiste raptado al Cielo en un carro de fuego y quien, como está escrito, retornará antes del fin del mundo para aplacar la ira del Señor, y para convertir los corazones de los padres a los hijos, y los corazones de los hijos a sus padres, convierte nuestros corazones a nuestro Padre Celestial, para que haciendo Su santísima Voluntad aquí en la tierra, podamos ser recibidos por Él en su Reino celestial por toda la eternidad. Amén.

sábado, 7 de julio de 2018

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

Novena compuesta a principios del siglo XIX por un terciario carmelita, y publicada en la traducción del libro Tesoro del Carmelo del Padre Simón Grassi OCARM en 1864. El Arzobispo de Toledo otorgó 40 días de Indulgencia por cada día de la Novena.
  
ADVERTENCIAS PARA EJECUTAR CON PERFECCIÓN ESTA NOVENA
  • La primera advertencia es, que esta novena se puede hacer en cualquier tiempo del año, o en nueve días continuos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día, por estar dedicado especialmente a María santísima. Pero el tiempo más propio de hacerla es por el mes de Julio; o nueve días antes de la fiesta de la Virgen del Carmen: o dándola principio el día 15, que es la víspera de la Virgen, para que se concluya el día 23, que es el último de su octava.
  • La segunda es, que esta novena puedes hacerla en tu casa delante de alguna imagen de la Virgen del Carmen; pero lo mejor será hacerla en la iglesia delante del altar de la Virgen, si le hubiere, y si no, podrás llevar la Imagen en alguna estampa o medalla, para tenerla presente. Y rezarás la novena de rodillas, si no lo impide enfermedad, u otra justa causa.
  • La tercera es, que confieses y comulgues el día que la comienzas, si pudieres; y si no, otro día dentro de ella: y que todos los días para rezarla te dispongas con los actos de fe, esperanza, caridad y contrición, como adelante se ponen, haciéndolos de todo corazón muy de veras, para procurar tener el alma limpia de culpas. Porque ofrecer a Dios y a la Virgen santísima alabanzas y oraciones el alma que se halla con mancha de culpa grave (aunque siempre es bueno emplearse en buenas obras), viene a ser como ofrecer manjares regalados en plato inmundo, que no pueden comerse. Y también confesarás y comulgarás el día que la acabes.
  • La cuarta es, que el primer día de la novena determines el motivo o fin por que la haces; esto es, aquello que especialmente deseas conseguir por este medio: y esto lo pidas, por la intercesión de María santísima, a la majestad de Dios con mucha humildad y confianza, y con entera resignación en su voluntad divina, pidiéndolo solo si ha de ser para mayor honra y gloria de su divina Majestad, y provecho de tu alma: y estando dispuesto para quedar tan contento, si no lo consiguieses, como si lo hubieras conseguido, considerando no es la voluntad de Dios entonces concederlo, y anteponiéndola a tu propia voluntad y deseo, con total conformidad.
  • La quinta y última es, que ofrezcas a la majestad de Dios en reverencia de María santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como limosna, ayuno, oír misa, mortificarte particularmente en alguna cosa, un rato de oración mental, frecuentes actos de fe, esperanza, caridad y contrición, conformidad con la voluntad de Dios, etc. Y ten gran confianza de que, si así hicieres, alcanzarás de la majestad de Dios, por la intercesión de María santísima, lo que pides, si conviene para tu mayor bien.
NOVENA EN HONOR A NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

  
Puesto de rodillas delante de la imagen de la Virgen del Carmen, con profunda humildad y reverencia te persignarás devotamente, y avivando la fe de que está presente Dios, levantarás a su Majestad el corazón, y dirás la oración siguiente:
  
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Dios mío y Señor mío, postrado delante de tu Majestad soberana, con todo mi ser, mi alma y mi corazón, te adoro, confieso, bendigo, alabo y glorifico. A Ti te reconozco por mi Dios y mi Señor. En Ti creo, y creo firmemente todos los misterios de la santa Fe Católica, en que quiero vivir y morir. En Ti espero, y de Ti espero me has de perdonar mis culpas, dar tu gracia y perseverancia en ella, y la gloria que tienes ofrecida a los que perseveran en tu amor. A Ti amo sobre todas las cosas por tu bondad infinita. A Ti doy infinitas gracias por todos los beneficios que me has hecho, y me estás haciendo siempre. A Ti confieso mi suma ingratitud, y todas mis culpas y pecados: de todo me arrepiento, y te pido me perdones. Pésame, Dios mío, de haberte ofendido, por ser quien eres. Pésame de todo corazón, porque eres mi Dios infinitamente bueno, y digno de ser amado. Propongo firmemente, ayudado con tu gracia, nunca más pecar, y apartarme de las ocasiones de ofenderte: confesarme, y satisfacer por mis culpas; y procurar en todo servirte y agradarte. Espero en Ti, Señor, que por tu misericordia infinita me perdonarás, y darás tus auxilios para que perseverando en tu gracia, logre gozarte eternamente en la gloria. Perdóname, Señor, para que con alma limpia y pura alabe a María santísima, tu Madre y mi Señora; y alcance por su intercesión lo que en esta novena pido, si ha de ser para mayor honra y gloria tuya, y provecho de mi alma. Amén.

OFRECIMIENTO DE LA NOVENA
¡Oh Virgen María, Madre de Dios y de los pecadores, especial protectora de los que visten tu sagrado Escapulario! Por lo que su Majestad te ha engrandecido, escogiéndote para verdadera Madre suya, te suplico me alcances de tu querido Hijo Jesús el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones, y lo que en esta novena especialmente pido, si conviene para su mayor honra y gloria, y bien de mi alma. Que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de tu intercesión poderosa: y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y justos, para alabarte dignamente; y uniendo con sus afectos mis voces, te saludo una y mil veces diciendo:
 
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Tres veces)
 
DÍA PRIMERO – 7 DE JULIO
ORACIÓN PARA EL DÍA PRIMERO

¡Oh Virgen del Carmen, María santísima, que fuiste figurada en aquella nubecita que el grande profeta de Dios, Elías, vio levantarse del mar, y con su lluvia fecundó copiosamente la tierra, significando la purísima fecundidad con que diste al mundo a tu querido Hijo Jesús, para remedio universal de nuestras almas! Ruégote, Señora, me alcances de su Majestad copiosas lluvias de auxilios, para que mi alma lleve abundantes frutos de virtudes y buenas obras, con que sirviéndole con perfección en esta vida, merezca gozarle en la eterna: y al presente consiga lo que en esta novena por tu intercesión especialmente le pido, que así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:
 
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura, esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
 
Después de la Salve, la siguiente Letanía, con la antífona que está al fin de ella: 
 
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
   
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
  
Dios Padre celestial, ten piedad de no­sotros.
Dios Hijo Redentor del mundo, ten pie­dad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad que eres un sólo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de vírgenes, ruega por nosotros.
Madre de Cristo, ruega por nosotros.
Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.
Madre de la Divina gracia, ruega por nosotros.
Madre purísima, ruega por nosotros.
Madre castísima, ruega por nosotros.
Madre inviolada, ruega por nosotros.
Madre incorrupta, ruega por nosotros.
Madre amable, ruega por nosotros.
Madre admirable, ruega por nosotros.
Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros.
Madre del Creador, ruega por nosotros.
Madre del Salvador, ruega por nosotros.
Madre de los Carmelitas, ruega por nosotros.
Virgen prudentísima, ruega por nosotros.
Virgen venerable, ruega por nosotros.
Virgen laudable, ruega por nosotros.
Virgen humildísima, ruega por nosotros.
Virgen poderosa, ruega por nosotros.
Virgen clemente, ruega por nosotros.
Virgen fiel, ruega por nosotros.
Espejo de justicia, ruega por nosotros.
Trono de la Sabiduría, ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
Vaso espiritual, ruega por nosotros.
Vaso honorable, ruega por nosotros.
Vaso de insigne devoción, ruega por nosotros.
Rosa mística, ruega por nosotros.
Torre de David, ruega por nosotros.
Torre de marfil, ruega por nosotros.
Casa de oro, ruega por nosotros.
Arca de la Alianza, ruega por nosotros.
Puerta del Cielo, ruega por nosotros.
Estrella de la mañana, ruega por nosotros.
Arca de salvación, ruega por nosotros.
Mística ciudad de Dios, ruega por nosotros.
Adoratriz perpetua de Jesús Sacramentado, ruega por nosotros.
Salud de los enfermos, ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.
Consuelo de los afligidos, ruega por nosotros.
Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros.
Corredentora del género humano, ruega por nosotros.
Medianera de todas las gracias, ruega por nosotros.
Terror de los demonios, ruega por nosotros.
Exterminadora de todas las herejías, ruega por nosotros.
Reina Inmaculada, ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
Reina de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Reina de los Profetas, ruega por nosotros.
Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.
Reina de los Mártires, ruega por nosotros.
Reina de los Confesores, ruega por nosotros.
Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Reina de todos los Santos, ruega por nosotros.
Reina concebida sin mancha de pecado, ruega por nosotros.
Reina asunta a los Cielos, ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros.
Reina del clero, ruega por nosotros.
Reina de la Iglesia, ruega por nosotros.
Reina de la familia, ruega por nosotros.
Reina de la paz, ruega por nosotros.
  
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.
 
Antífona: Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!
 
℣. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
  
Oremos: Oh Dios, que decoraste a la bienaventurada siempre Virgen y Madre tuya María con el singular título del Monte Carmelo, concédenos propicio a cuantos celebramos su memoria, que revestidos de su amparo merezcamos alcanzar el gozo sempiterno. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
  
ORACIÓN FINAL
Oh inmaculada Virgen María del Carmen, dulcísima Madre de Dios, reina de los Ángeles, abogada de los pecadores y seguro consuelo de atribulados, escuchad benigna, os suplico, los ruegos de este vuestro miserable siervo, y concededme por vuestra gracia, que sea yo del número de aquellos que Vos amáis y bondadosa favorecéis. Purificad, ¡oh purísima Virgen!, mi corazón de toda inmundicia de pecado; alejad de mí todo lo que desagrade a vuestros castísimos ojos; librad mi alma de todo afecto terreno, e inspirándome el amor de los bienes celestiales y eternos, haced, benignísima Señora, que este amor sea mi único afán, el único móvil de todos mis pensamientos y afectos. Rogad ahora y siempre por mí, ¡oh Virgen sacrosanta!, y muy particularmente en la hora de mi muerte, en aquel tremendo momento en que estaré próximo a dar cuenta de todas mis obras y de toda mi vida al justo y severo Juez de vivos y muertos.
   
No me abandonéis, no os apartéis de mí, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!, ya que con todo el afecto que me es posible encomiendo a vuestra piedad y cuidado la salvación de mi pobre alma y la pureza de mi miserable cuerpo. Defendedme, Señora, de todos los males y peligros de este mundo, y dignaos interceder por mí a vuestro divino Hijo para que logre yo el perdón de todos mis pecados, de los cuales me arrepiento sinceramente por haber ofendido con ellos a un Dios infinitamente bueno e infinitamente digno de ser amado. Dadme, ¡oh dulce y cariñosa Madre mía!, una verdadera fe, una firme esperanza, una caridad ardiente, y alcanzadme la gracia del Espíritu Santo, con la cual pueda hacer siempre y en todas partes su justísima y santísima voluntad. Dignaos por vuestra piedad y clemencia, ¡oh gloriosa Reina del Carmen!, preservar esta ciudad del hambre, de la peste, de la guerra, pero principalmente de toda blasfemia y de todo pecado mortal. Proteged así mismo a mis parientes y amigos, y a todo fiel cristiano, contra todos los males espirituales y corporales. Os recomiendo también, ¡oh bondadosa Señora!, las santas almas del Purgatorio; suplicad, interceded, interponed vuestro todopoderoso valimiento cerca de vuestro divino y bondadoso Jesús, para que libres de aquellas vengadoras llamas, y colocadas en el Empíreo, gocen allí eternamente de la gloria en vuestra compañía, y rueguen a Dios por mí, infeliz pecador. Amén.
 
GOZOS EN HONOR A LA VIRGEN DEL CARMEN
  
Pues sois de nuestro consuelo
El medio más poderoso,
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
Desde que en la nubecilla
Que sin mancha os figuró,
De Virgen Madre adoró
Elías la maravilla:
A vuestro culto capilla
Erigió en primer modelo:
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
Tan primeros para Vos
Los hijos de Elías fueron,
Que por timbre merecieron
Ser de la Madre de Dios:
Es título que por Vos
Les dio a su heredado anhelo:
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
Por eso Vos honras tantas,
Señora, al Carmelo hicisteis,
Que viviendo le asististeis
Mil veces con vuestras plantas:
Con vuestras pláticas santas
Doblasteis su antiguo celo:
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
Del Carmelo descendieron
De Elías los sucesores,
Y en la Iglesia coadjutores
De los Apóstoles fueron:
Del Evangelio esparcieron
La verdad por todo el suelo:
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
A San Simón general
El Escapulario disteis,
Insignia que nos pusisteis
De hijos para señal:
Contra el incendio infernal
Es defensivo consuelo:
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
Quien bien viviere y muriere
Con tal señal, es notorio
Que por Vos del Purgatorio
Saldrá presto, si allá fuere:
El primer sábado espere
Tomar a la gloria el vuelo:
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
Vuestro Escapulario santo
Escudo es tan verdadero,
Que no hay plomo ni acero
De quien reciba quebranto:
Puede, aunque es de lana, tanto,
Que vence al fuego y al hielo:
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
De vuestro Carmelo flores
Son la variedad de Santos,
Profetas, Mártires tantos,
Vírgenes y Confesores,
Pontífices y Doctores,
Que hacen vuestro monte cielo:
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
Dando culto a vuestro honor
Durará siempre el Carmelo,
Porque así lo alcanzó el celo
De Elías su fundador,
Cuando Cristo en el Tabor
Mostró su gloria sin velo:
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
   
Pues sois de nuestro consuelo
El medio más poderoso,
Sed nuestro amparo amoroso,
Madre de Dios del Carmelo.
  
℣. La gloria del Líbano le ha sido dada a ella.
℟. La hermosura del Carmelo y de Sarón.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que singularmente honraste a la excelentísima Virgen y madre tuya María con el título de la humilde orden de elegidos Carmelitas, y suscitaste milagros por su defensa, concédenos propicio, que cuantos veneramos devotos su conmemoración, seamos protegidos por sus auxilios en el presente, y merezcamos en el futuro alcanzar los frutos del gozo sempiterno. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
  
Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, y la Virgen concebida sin pecado original.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO – 8 DE JULIO
Por la señal...
Acto de Contrición, Ofrecimiento de la Novena y las tres Avemarías.
     
ORACIÓN PARA EL DÍA SEGUNDO
¡Oh Virgen del Carmen, María santísima!, que por tu singular amor a los Carmelitas los favoreciste con tu familiar trato y dulces coloquios, alumbrándolos con las luces de tu enseñanza y ejemplo de que dichosamente gozaron. Ruégote, Señora, me asistas con especialidad, alcanzándome de tu bendito Hijo Jesús luz para conocer su bondad y amarle, conocer mis culpas y llorarlas, lo que debo ejecutar para con toda perfección servirle; y que mi trato y conversación sean siempre para su mayor honra y gloria, y edificación de mis prójimos: y al presente consiga lo que en esta novena por tu intercesión especialmente le pido, que así, Señora, te lo suplico humildemente diciendo: Dios te salve, Reina y Madre, etc.
    
La letanía y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA TERCERO – 9 DE JULIO
Por la señal...
Acto de Contrición, Ofrecimiento de la Novena y las tres Avemarías.
  
ORACIÓN PARA EL DÍA TERCERO
¡Oh Virgen del Carmen, María santísima!, que te dignaste de admitir piadosa con singular amor el obsequio de los Carmelitas, que entre todos los mortales fueron los primeros que te edificaron templo en el monte Carmelo, donde concurrían fervorosos y devotos a darte cultos y alabanzas. Ruégote, Señora, me alcances sea mi alma templo vivo de la majestad de mi Dios, adornado de virtudes, donde su Majestad habite siempre de mí amado, adorado y alabado, sin que jamás le ocupen los afectos desordenados de lo temporal y terreno: y al presente consiga lo que en esta novena por tu intercesión especialmente le pido, que así, Señora, te lo suplico humildemente diciendo: Dios te salve, Reina y Madre, etc.
   
La letanía y los Gozos se rezarán todos los días.
    
DÍA CUARTO – 10 DE JULIO
Por la señal...
Acto de Contrición, Ofrecimiento de la Novena y las tres Avemarías.
     
ORACIÓN PARA EL DÍA CUARTO
¡Oh Virgen del Carmen, María santísima!, que para mostrar tu especialísimo amor a los Carmelitas les honraste con el dulce nombre de hijos y hermanos tuyos, alentando con este singular favor su confianza para buscar en ti, como en amorosa madre, el remedio, el consuelo y el amparo en todas sus necesidades y aflicciones, y empeñándoles en procurar imitar tus excelentes virtudes. Ruégote, Señora, me mires como amorosa madre, y me alcances te imite yo de modo que dignamente goce el nombre de hijo tuyo, que mi nombre sea escrito en el libro de la predestinación con los de los hijos de Dios y hermanos de mi Señor Jesucristo, y al presente consiga lo que en esta novena por tu intercesión especialmente le pido, que así, Señora, te lo suplico humildemente diciendo: Dios te salve, Reina y Madre, etc.
   
La letanía y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA QUINTO – 11 DE JULIO
Por la señal...
Acto de Contrición, Ofrecimiento de la Novena y las tres Avemarías.
     
ORACIÓN PARA EL DÍA QUINTO
¡Oh Virgen del Carmen, María santísima!, que para defender a los Carmelitas tus hijos cuando se intentaba extinguir la sagrada Religión del Carmen, mostrando el singular amor con que los amparas, mandaste al Sumo pontífice Honorio III los recibiese benignamente y confirmase su Instituto, dándole por señal de que esta era tu voluntad y la de tu Hijo Jesús, la repentina muerte con que castigó a dos curiales que especialmente lo contradecían. Ruégote, Señora, me defiendas de todos mis enemigos de alma y cuerpo, para que con quietud y paz me emplee siempre fervoroso en el servicio de Dios y tuyo: y al presente consiga lo que en esta novena por tu intercesión especialmente le pido, que así, Señora, te lo suplico humildemente diciendo: Dios te salve, Reina y Madre, etc.
   
La letanía y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA SEXTO – 12 DE JULIO
Por la señal...
Acto de Contrición, Ofrecimiento de la Novena y las tres Avemarías.
      
ORACIÓN PARA EL DÍA SEXTO
¡Oh Virgen del Carmen, María santísima!, que para señalar a los Carmelitas por especiales hijos tuyos los enriqueciste con la singular prenda del sagrado Escapulario, vinculando en él tantas gracias y favores para los que devotamente le visten; y cumpliendo con sus obligaciones procuran vivir mostrando, en imitar tus virtudes, que son tus hijos. Ruégote, Señora, me alcances lo ejecute yo así siempre, y señalándome en servirte con amorosos obsequios, merezca lograr los frutos de tan santa devoción, y me muestre agradecido a favor tan singular: y al presente consiga de la majestad de Dios lo que en esta novena por tu intercesión especialmente le pido, que así, Señora, te lo suplico humildemente diciendo: Dios te salve, Reina y Madre, etc.
   
La letanía y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA SÉPTIMO – 13 DE JULIO
Por la señal...
Acto de Contrición, Ofrecimiento de la Novena y las tres Avemarías.

ORACIÓN PARA EL DÍA SÉPTIMO
¡Oh Virgen del Carmen, María santísima!, que diste en tu santo Escapulario a los que devotamente le visten un firmísimo escudo para defenderse de todos los peligros de este mundo y de las asechanzas del demonio, acreditando esta verdad con tantos y tan singulares milagros. Ruégote, Señora, me sea a mí defensa poderosa en esta mortal vida, para que en todas las tribulaciones y riesgos halle la seguridad, y en las tentaciones salga con victoria, logrando siempre tu especial asistencia para conseguirlo, y al presente me alcances de tu bendito Hijo Jesús lo que en esta novena por tu intercesión especialmente le pido, que así, Señora, te lo suplico humildemente diciendo: Dios te salve, Reina y Madre, etc.
  
La letanía y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA OCTAVO – 14 DE JULIO
Por la señal...
Acto de Contrición, Ofrecimiento de la Novena y las tres Avemarías.
      
ORACIÓN PARA EL DÍA OCTAVO
¡Oh Virgen del Carmen, María santísima!, que ofreciste tu especial asistencia en la hora de la muerte a los que devotamente visten tu santo Escapulario, para que logren por medio de la verdadera penitencia salir de esta vida en gracia de Dios, y librarse de las penas del Infierno. Ruégote, Señora, me asistas, ampares y consueles en la hora de mi muerte, y me alcances verdadera y perfecta penitencia y contrición de todos mis pecados, encendido amor de Dios, y deseo de verle y gozarle, para que mi alma no se pierda ni condene, sino que vaya segura a la felicidad eterna de la gloria: y al presente consiga de su divina Majestad lo que en esta novena por tu intercesión especialmente le pido, que así, Señora, te lo suplico humildemente diciendo: Dios te salve, Reina y Madre, etc.
   
La letanía y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA NOVENO – 15 DE JULIO
Por la señal...
Acto de Contrición, Ofrecimiento de la Novena y las tres Avemarías.
   
ORACIÓN PARA EL DÍA NOVENO
¡Oh Virgen del Carmen, María santísima!, que extendiendo tu amor a favorecer a los Carmelitas, aun después de la muerte, como piadosísima Madre de los que visten tu santo Escapulario, consuelas sus almas cuando están en el Purgatorio, y con tus ruegos consigues salgan de aquellas penas cuanto antes, para ir a gozar de Dios en la gloria. Ruégote, Señora, me alcances de su Majestad cumpla yo con las obligaciones de cristiano, y con la devoción de tu santo Escapulario de tal modo, que logre este singularísimo favor: y al presente consiga lo que en esta novena por tu intercesión especialmente le pido, que así, Señora, te lo suplico humildemente diciendo: Dios te salve, Reina y Madre, etc.
    
La letanía y los Gozos se rezarán todos los días.