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viernes, 26 de junio de 2026

LA VOZ DEL PUEBLO NO ES LA VOZ DE DIOS

«Cuando nos digan que “vox pópuli, vox Dei” y que la mayoría siempre tiene la razón, recordemos aquella mayoría fraudulenta que gritó: “Crucifícalo”. Los demagogos cuando quieren algo, dicen que “el pueblo lo quiere”. Casi siempre es mentira. Pero aún cuando fuere verdad, con eso no está todo dicho todavía. El pueblo puede querer cosas malas y cosas buenas: según cómo se lo oriente».
  
PADRE LEONARDO CASTELLANI. El Evangelio de Jesucristo, Domingo de Pasión.

miércoles, 1 de abril de 2026

EL DIABLO ACTÚA CON LA ASTUCIA Y LA VIOLENCIA

«El poder del diablo no es un cuentito. El poder del diablo se ejerce por la astucia y por la violencia: a Cristo primero lo tentó por astucia, después lo hizo crucificar con violencia» (P. LEONARDO CASTELLANI, Domingueras prédicas, Domingo 3.º de Cuaresma, 1965).

martes, 24 de marzo de 2026

EL HUMANITARISMO, LA RELIGIÓN DEL IMPERIALISMO ESTADOUNIDENSE

«La religión de los americanos es el “humanitarismo”, que es la religión de la Segunda Bestia. Un Cristianismo sin Cristo, una caridad sin gracia, y una hermandad sin Padre Común. Es la religión del “buen muchacho” (the good boy), que es el ideal del hombre que no necesita de Dios porque tiene el confort.
   
Esa polvareda de sectas que hay en Norteamérica se está aglutinando por medio del “Council of Churches”. No se unen en la Verdad, porque no la tienen, se unen en la utilidad social. Es la preparación de la Super-Iglesia del Anticristo, que será una confederación de todas las religiones bajo la dirección del Poder Político. 
  
El espíritu anglosajón ha tomado la misión de “salvar al mundo” a través del dólar y la bomba atómica. Es un mesianismo carnal. Creen que el Reino de Dios es la “democracia americana”, y que el que se opone a ella es el Demonio. Por eso sus guerras son “cruzadas” donde no se perdona al vencido, se lo reeduca o se lo elimina.
  
La guerra moderna no es una guerra de naciones, es una guerra de religiones, pero de religiones invertidas. Los Estados Unidos harán la guerra en nombre de la “Libertad” y la “Democracia”, que son sus ídolos; y esa guerra será absoluta, porque el que no adore esos ídolos será declarado “enemigo de la especie humana”. La paz que proponen es la paz del cementerio o la paz de la claudicación. Una religión que bendice la guerra total mientras habla de fraternidad universal es la marca de la apostasía de las naciones protestantes, que han cambiado el Evangelio por el Éxito.
   
La técnica es el gran milagro de la Segunda Bestia; es el fuego que hace bajar del cielo a la vista de los hombres para deslumbrarlos. El hombre moderno ya no adora a Dios, porque adora sus propios inventos que le dan una ilusión de omnipotencia.
  
El Anticristo utilizará la técnica no para liberar al hombre, sino para encadenarlo en una red de vigilancia y control que ni los tiranos antiguos pudieron soñar. Pero esa estructura gigante de soberbia, ese edificio de la Nueva Religión y la Guerra Total, tiene pies de barro. Su caída será súbita y catastrófica en el momento de su mayor triunfo aparente. Cuando digan “Paz y Seguridad”, entonces vendrá sobre ellos la ruina repentina. El sistema del Hombre-Dios se desmoronará no por una fuerza humana, sino por el peso de su propia maldad y por la intervención directa de lo Sobrenatural. 
   
El mundo unificado por la técnica y la apostasía será destruido para que pueda nacer el Reino que no es de este mundo, el único que no conoce la guerra ni la mentira».
  
PADRE LEONARDO CASTELLANI. Los papeles de Benjamín Benavides, editorial Cintra, 1954.

miércoles, 7 de mayo de 2025

LA INFALIBILIDAD, ¿QUÉ NO ES, Y QUÉ SÍ?

Las críticas contra la Infalibilidad Pontificia son producto de las nociones erradas de la misma (Caricatura de Thomas Nast).

«La Infalibilidad del Papa que Dios ha hecho, es una cosa milagrosa; pero no es tan milagrosa como la infalibilidad del Papa que algunos protestantes han hecho. Ni Dios mismo, con ser topoderoso, puede hacer la infalibilidad que hizo Mr. Charles Kingsley (novelista y clérigo episcopaliano inglés del s. XIX, padre del “socialismo cristiano”), por ejemplo, y que regaló gratuitamente al Sumo Pontífice. Por eso, para decir lo que es, ayuda decir juntamente lo que no es la Infalibilidad Pontificia.

-1. Infalibilidad no es el poder de hacer del mal bien y del bien mal
La doctrina de la Iglesia reconoce la existencia de la ley natural, existencia del bien y del mal, es decir, de un orden que nace de la misma naturaleza de las cosas. Orden que Dios mismo no puede deshacer, porque Dios no puede hacer cosas contradictorias (“Deus contra primum órdinem non agit, quía contra seípsum nemo agit”, dice San Agustín). Dios mismo no puede hacer que una blasfemia deje de ser pecado, porque Dios no puede hacer que la criatura no sea criatura y el Creador no sea Creador. Dios puede dispensar de una ley divina positiva, como la de comulgar alguna vez en la vida; la Iglesia puede dispensar de una ley eclesiástica positiva, como la de comulgar una vez al año: porque todo legislador puede dispensar de su ley, cuya obligatoriedad dimana de su propia voluntad.

Así, pues, la Iglesia podía quizá dispensar el impedimento del matrimonio de Enrique VIII con Catalina de Aragón, impedimento de afinidad en primer grado, aunque de hecho no lo dispensó; pero que de eso se deduzca que el Papa “tiene el poder de crear el bien y el mal” en tal desmesurada proporción, que pueda por medio de las indulgencias (!) asegurar el perdón a cualquiera, “etsi matrem Dei violávisset”, parece que es una consecuencia tan monstruosa, que es imposible que haya sido escrita. Y si ha sido escrita, parece que debe de ser por algún dejado de la mano de Dios. Y si fue escrita por el Rev. Charles Kingsley en una crítica de la historia de Froude en el MacMillan Magazine, en enero de 1864, parece que yo no debería repetir sus palabras, siquiera por no ofender los píos oídos y por respeto al género humano. Y sin embargo, las tengo que repetir, para que se vea hasta dónde puede llevar el prejuicio a un hombre de estudios, Doctor Divinity (doctor en teología), que dice creer en Jesucristo y tiene a todos los papistas por fanáticos: para que sirva de ejemplo de lo que decía arriba acerca de la razón humana.

-2. Infalibilidad no es impecabilidad
Dicen que en algunas lenguas estas dos ideas se expresan con una palabra común (unfehlhar en alemán, nepogrechinosti/непогре́шности en ruso), lo cual hizo gritar a los viejo-católicos alemanes y a los cismáticos rusos cuando la definición Vaticana, que los ultramontanos habían fabricado un Papa igual que Dios. Por lo cual, en el II Congreso de Velehrad, en 1905, el obispo ortodoxo A. Maltzew propuso cambiar por la palabra bezochibotchnosti/безоши́бочности (sin error), para quitar piedra de tropiezo a nuestros hermanos orientales. Pero no es así en la lengua latina (falli = equivocarse) ni en la nuestra. Nosotros sabemos hace mucho tiempo que no todo es trigo limpio en la Iglesia Catolica, y que no sólo pueden pecar, sino que de hecho algunos Papas pecaron. ¡Miren a qué hora se despierta el buen diputado socialista! Lo sabía yo al hacer la primera comunión, que en el campo del Padre de familia el hombre enemigo sembró en medio del trigo limpio, cizaña.

El Papa es pecador como hombre privado, y por eso tiene confesor y se arrodilla ante él cada semana; pero es infalible cuando habla ex cáthedra.
  
Esta expresión técnica de los teólogos (hablar desde lo alto de la cátedra de Pedro) expresa las condiciones y límites de la promesa divina, que son tres:
1) cuando habla como Doctor público y cabeza de la Universal Iglesia, no como hombre, no como teólogo, no como obispo de Roma, precisamente;
2) cuando habla acerca de cosas de la fe y de la moral, es decir, acerca del depósito de la revelación pública hecha por Cristo y clausurada por los Apóstoles;
3) cuando define, es decir, pronuncia juicio solemne, auténtico y definitivo acerca de si una verdad está o no contenida en ese depósito inmutable, no cuando aconseja, exhorta, insinúa o administra.
  
Ojo con esta palabra “depósito de la revelacion” (“Apóstoli contulérunt in Ea, tánquam in repositórium dives, ómnia quæ sunt Veritátis”, dice Ireneo), que no significa una caja de verdades colgadas, pinchadas y clasificadas, como la teca de un naturalista.

En el capítulo último de Orthodoxy, Chesterton ha ilustrado las relaciones de la autoridad y el aventurero, con la comparación de su padre llevándolo de la mano a él pequeño al descubrimiento del jardín de su casa. “Yo sabía que mi padre no era un montón de verdades, sino una cosa que dice la verdad”.

El montón de verdades supraterrenas que al Hijo de Dios plugo traernos están todas contenidas en la Iglesia Católica de Pío XI, como lo estuvieron en la Iglesia Católica de San Pedro; no precisamente en la cabeza de Pío XI, ni en el símbolo de Pedro, ni en la Suma Teologica, ni en el Concilio de Trento; sino en la vida de la Iglesia viva, a la cual pertenecen Pío XI y el símbolo y la Suma Teologica y el Concilio. La inspiración personal de los protestantes agarrados a la Biblia es el extremo contrario del estatismo autorital de los rusos agarrados a los ocho primeros Concilios; y las dos exageraciones matan la verdad revelada, la primera por desangramiento, la segunda por estrangulamiento.

Porque la asistencia continua del Espíritu de Verdad prometida a la Iglesia, ni es la continua profecía, ni es la profecía momentánea y petrificada en un libro o en veinte cánones.

Entre los dos extremos de la momificación del dogma y el continuo nacimiento del dogma, hay un medio verdadero que es la vida del dogma. Y de esta vida del dogma es la infalibilidad el órgano regulador y propulsor, como el corazón que en el medio del pecho bate tranquilamente la medida.

-3. Infalibilidad no es ciencia universal
Algunos católicos poco instruidos se imaginan quizá la Infalibilidad como un estado de ciencia actual, y al Papa flotando en mares de certidumbre infusa, ideal y sintética acerca de todas las cosas divinas.

Si no hay católicos tan sencillos, protestantes sí que los hay; y de esta gruesa fantasía brota la objeción anglicana que arbola cándidamente Chillinworth, por ejemplo: “Vamos a ver; si el Papa es infalible, ¿por qué no publica un comentario infalible de todos los versículos de la Escritura?” (Murray, De Ecclesia, t. II, p.361). Como si dijeran: “Si el Papa es infalible, que resuelva el problema aeronáutico de volar sin motor”.

De esta concepción nace también otra idea simplista, que ha cristalizado en el libro de Augusto Sabatier, Religions d’Authorité et la Religion de l’Ésprit.

Representan la historia de la religión de Cristo como una lucha continua entre la Autoridad y la Razón, con mayúscula; y atribuyéndose a sí mismos la libertad de la razón, nos regalan gentilmente la esclavitud de la Autoridad. En la cual mazmorra papal el entendimiento del pobre papista tiene que estar preparado para recibir cada día nuevas listas de credenda, nuevos dogmas y verdades que, so pena del infierno, debe creer ciegamente, aunque contradigan todo lo que creyó ayer y creerá mañana. Claro que Sabatier no lo dice así, porque tenía más talento que eso; pero así lo dicen al pueblo los bautistas yanquis en la plaza Once de Buenos Aires y los anglicanos en el Hyde Park de Londres.

Pero no hay libertad para el entendimiento fuera de la verdad. Es no saber ontología, tener por un bien la libertad de pensar el error, que no es más que la esclavitud del espíritu a la carne y al orgullo. “La gente libre debajo de Dios”, llama San Agustín al pueblo cristiano.

Es no saber psicología, ignorar la elástica energía del entendimiento del hombre, centuplicada bajo la compresión benéfica de la Verdad Divina, como ya notara Aristóteles (X Etic., c. VII; De pan. anim. II), la elástica vitalidad de ese hijo del cielo, que como Anteo, hijo de la tierra, a cada golpe más gozoso salta y con freno es cuando más gallardea, piafa y salva barreras, mientras que sin freno se desboca y precipita.
   
Es no saber historia, ignorar por una parte el edificio estupendo de la Teología Católica, más sublime que la metafísica aristotélica y la ética platónica, que no son más que sus basamentos, arquitecturado bajo el rol de la Infalibilidad, por mentes como Atanasio, Agustín y Tomás de Aquino; ignorar, por otra parte, la descomposición casi instantánea de la teología protestante en manos del libre examen, la carrera al ateísmo pasando por el protestantismo liberal y el racionalismo, que hacía retroceder espantada en 1833 al alma religiosa de Newman y la ponía sobre el rastro de Dios. Descomposición de la cual escribió el mismo Loisy, a propósito de la encuesta “Jesus or Christ?” del Hibbert Journal: “Se siente uno tentadísimo de pensar que la teología contemporánea –excepción hecha de la católica romana…– es una verdadera torre babélica, donde la confusión de ideas es peor aún que la diversidad de lenguas”.

Es que dentro de la palestra de la Infalibilidad hay espacio amplísimo para el torneo formidable y benéfico de la Razón y la Autoridad Divina, para que se agarren Agustín y Jerónimo sobre los ritos judaicos, tomistas y suaristas sobre los Auxilios, mientras que fuera del recinto trazado por Dios mismo, la razón rebelde galopa al escepticismo que es su ruina, detenida un momento solamente por otra Autoridad bien innoble y esclavizante, la autoridad humana de un Estado civil, del Rey de Inglaterra, jefe de la Iglesia Anglicana; del ex zar Romanoff, ex jefe de la Iglesia Rusa.

De modo que el magisterio infalible de Pedro no es la plenitud de la ciencia adquirida ni de la ciencia infusa; y no ha sido instituido por la Providencia para crear nuevas creencias y dogmas, sino “para custodiar incorruptas las creencias reveladas por Jesucristo-Dios, ni una más, ni una menos” (“para que no andemos vagando a todo viento de doctrina”), a través de todas las vicisitudes de los tiempos, hasta el fin. He aquí cómo la entiende un gran escritor ateo, y hoy amigo de la Iglesia, pero que ha leído historia: “El viejo de blancos hábitos que asienta en la cima del sistema católico puede parecerse a los príncipes de horca y cuchillo cuando corta y separa, expulsa y fulmina; pero la mayor parte de las veces, su autoridad participa de la función pacífica del maestro de coro, que marca el compás de un canto que sus coristas conciben como él y al mismo tiempo que él” (Charles Maurras, Politique, Dilemme I, pág. 382).

-4. Infalibilidad no es poder despótico de gobernar la Iglesia y aun los Estados
El Sumo Pontífice es jefe supremo de la Iglesia y su potestad es inmediata, ordinaria y episcopal. No podría, sin embargo, disolver el Episcopado, que es institución divina; porque Cristo quiso que fuese monárquico-aristocrático el gobierno de esta sociedad visible y cuerpo místico. Pero este poder de mandar, que llaman de imperio, no es el poder de enseñar, que llaman de magisterio, al cual está prometida la Infalibilidad. Lo cual no impedirá que el tigre Clemenceau vocifere en el Senado en 1864, cuando se iba a definir: “Quieren hacer [los ultramontanos] al Papa como en los tiempos en que los reyes eran sus tenientes”; porque ¿qué obligación tienen Ellos (“What They don’t know” que dice Chesterton) de saber estas cosas?

Sobre el poder temporal de los príncipes, los Papas no tienen ninguna jurisdicción directa, como han enseñado casi unánimemente los Teólogos, Santos Padres, Apóstoles y el mismo Cristo. Es conocido el ejemplo del jefe del Centro Alemán Mallinckrodt negándose a seguir una insinuación meramente  política de León XIII (votar las leyes militares de Bismarck), por parecerle dañosa a la patria, conducta que fue aprobada por el mismo Pontífice.

-¿Qué es, pues, la Infalibilidad?
La Infalibilidad Pontificia no es más que la promesa del Hijo de Dios de que la fe de Pedro y sus sucesores no fallará; antes bien, servirá de sostén a sus hermanos, y de este modo la Iglesia de Pedro será hasta el Fin del Mundo columna y fundamento de la verdad revelada. Para negar que Dios pueda hacer eso, hay que negar que hay Dios.

¿Cómo lo hará Dios, por revelación, por inspiración, por simple vigilancia, por su eterna presciencia sola y habitual providencia?… El hecho es que si lo ha prometido, lo hará» (P. LEONARDO CASTELLANI SJ. Cristo, ¿vuelve o no vuelve?).

lunes, 20 de enero de 2025

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL

Sermón predicado por el Ilmo. Sr. Obispo D. Fernando Altamira, superior de la Sociedad de Santa María, durante el II Domingo después de la Epifanía (domingo 19 de Enero de 2025, conmemoración de los Santos Mario, Marta, Áudifax y Ábaco, Mártires; y San Canuto, Rey de Dinamarca y Mártir).
   
  
¿LA TERCERA GUERRA MUNDIAL SERÁ ESTE 2025?
  
TODO en MARÍA y por MARÍA. Y por las Benditas Almas del Purgatorio
  
Queridos hijos:
   
El último libro de la Sagrada Escritura es el libro de “La Profecía por antonomasia”, “La máxima Profecía”, donde se nos narra hechos que hacen a los finales de la Historia, coronados por la Venida de Dios Nuestro Señor Jesucristo en gloria y majestad. Tiene asimismo el anuncio del cumplimiento de castigos muy grandes a la Humanidad –absolutamente merecidos–. Pero, aun así, es un libro de esperanza, y esto es capital y jamás puede ser olvidado por ningún católico: es un libro de esperanza. ¿Por qué, en última instancia, es un libro de esperanza, e incluso el libro de “la” esperanza?
  • Los castigos vendrán, pre-nunciados en esas profecías, pero esos castigos: Por un lado son bien merecidos por nuestros pecados. Y por el otro:
  • Dichos castigos son “dolores de parto”, y no “dolores de muerte”. Vale decir, como en el parto, esos dolores, aunque sean muy fuertes, terminarán, y terminan, en algo bueno, en algo hermoso, en algo nuevo, en un nuevo nacimiento, en una nueva creación, “cielos nuevos y nueva tierra” dice el Apocalipsis: 
  • El mundo no dejará de existir sino que será transformado, y eso lo hará Dios Nuestro Señor Jesucristo con su Parusía, para premio de sus elegidos, para premio de los que haya deseado y podido –sólo con su gracia– “ser fieles”, mantenerse como buenos hijos de Dios, como buenos católicos, en medio de todo este caos final. 
  • Ése es el punto para llamar al Apocalipsis “El Libro de la Esperanza”, el deseo de los premios, la visión de los premios, para estímulo nuestro, para seguir adelante, a pesar de los dolores de parto, pues tenemos un final de lleno de esperanza: Tenemos un final lleno de esperanza. 
  • Por eso debemos desear ardientemente –como los primeros católicos– la Parusía o Segunda Venida de Cristo, porque será nuestro triunfo, porque será nuestro premio, si es que logramos ser sus hijitos fieles: buenos católicos.
  
[1: La Tercera Guerra Mundial puede ser este año 2025 ] El primer punto es entender que la Tercera Guerra Mundial puede ser en este 2025.
 
Entre los castigos anunciados a la Humanidad por sus pecados, tenemos uno en particular que se muestra como el mayor de todos, y es a causa de dichos pecados, que hoy son los pecados más espantosos de toda la Historia del hombre, son los pecados más horrendos y aberrantes en número, cantidad y cualidad: Nunca se ha hecho 
tanto pecado como hoy, contra Dios, contra el Catolicismo, contra la Familia, contra el orden natural, contra los niños –qué horror–, y un gran etcétera.
   
Ese castigo temporal, el más grave de todos los anunciados en el Apocalipsis, está en el Capítulo 9 del mismo (y en otros lugares paralelos): “La Sexta Trompeta del Apocalipsis”.

Anuncia la muerte o el exterminio de un tercio de la Humanidad, por mano del hombre, por mano de la guerra, la Tercera Guerra Mundial, por medio de los armamentos de destrucción masiva de las masas. Hablamos de la muerte de 2.500 millones de seres humanos, un tercio de la Humanidad, y probablemente en muy poco tiempo, tal vez en instantes con las bombas atómicas [1].
 Para que se den cuenta de la magnitud de este castigo, ya lo hemos dicho: Si se mata todos los seres humanos de América, desde Alaska en el norte, hasta Tierra del Fuego en el sur, van recién 1.000 millones de muertes, vale decir: con semejante matanza no se ha alcanzado ni siquiera la mitad del total de los muertos anunciados en el castigo.
   
El cumplimiento de esta profecía del Capítulo, la Sexta Trompeta del Apocalipsis, puede ser con la Tercera Guerra Mundial.
   
¿Y cuándo será el cumplimiento? Pues bien, hijos, como hemos dicho, hay que saber que puede ser en este 2025. Repito, y bien serio, puede ser en este 2025.
    
CON LA GUERRA DE LOS JUDÍOS EN PALESTINA, más los otros datos que nos da la Biblia, dicha Tercera Guerra Mundial puede ser en este año de 2025.
   
Por eso, los padres de familia tienen que ir previendo para cuidar a sus seres queridos, y tal vez ir guardando alimentos no perecederos y alguna forma de almacenar agua, que son una de las primeras cosas que desaparecen o escasean en las guerras, y más en las grandes guerras. ¿Y si después no se da? Si no se da todavía en este 2025, después se consumen dichos alimentos, no hay mayor problema.
   
Y lo más triste de todo: ¿La Humanidad cambiará después de semejante cosa? Está anunciado en la misma profecía: La Humanidad después de ello, los que sobrevivan, seguirán con sus pecados; dice casi literalmente: Seguirán fornicando, rindiendo culto a los demonios, drogándose (salen las drogas allí), seguirán robando, etc. Estudiemos entonces este tema.
   
[1 bis: ¿Por qué tal vez en este 2025?] Expliquemos primero uno de los puntos de mayor interés: ¿Por qué puede llegar a ser en este 2025?
  
Dicho Capítulo 9, la Sexta Trompeta del Apocalipsis, nos da distintas informaciones: Habla de cuatro demonios de la guerra (para la Gran Guerra), habla de un ejército o combatientes en uno número gigantesco: 200 millones de combatientes, dice del número de muertos por la guerra: un tercio de los hombres. Pero da también el dato que hoy queremos recalcar, y poner como punto central; ese dato es el lugar geográfico que anuncia dicha profecía, al menos para el comienzo de dicha guerra: El Río Éufrates.  
  
La Guerra de los judíos hoy en Palestina entra de lleno en la zona del Río Éufrates. Esto ya fue así desde los comienzos de esta guerra, pero ahora, con la caída de Siria, es más explícito. 
   
Con los acontecimientos del último mes de diciembre, la caída de Siria, o la caída de Bashar al-Assad, el punto del Río Éufrates y la profecía se ha vuelto mucho más serio, mucho más concreto, o, como decíamos recién, mucho más explícito. 
   
El Río Éufrates nace en Turquía (fluye por sus montañas de Anatolia); atraviesa luego todo Siria; y termina en Irak (donde hacia su desembocadura se une con el Tigris, para desaguar en el Golfo Pérsico); tiene una longitud de 2.800 Km.
   
Como decíamos, la Guerra de los judíos es en toda esa región. Pero “de la noche a la mañana”, la zona geográfica específica del Río Éufrates entró de lleno y en forma explícita en el escenario; Siria, el país totalmente atravesado por el Río Éufrates; Turquía, el país donde nace el Éufrates; Irak, el país donde termina el Éufrates.  
  • Siria, con su líder Bashar al-Assad, al caer éste, se convirtió en instantes en un desorden y como un punto más del conflicto.
  • Rusia, el gran aliado y amigo de Bashar al-Assad, tiene dos mega-bases militares en Siria: su gran base naval de Tartús (única que Rusia tiene en el Mediterráneo), y su gran base aérea de Jmeimim; mas esta vez, a pesar de su poder de guerra, Rusia prácticamente no movió un pelo para evitar el derrocamiento de Bashar al-Assad, ¿por qué; qué intereses internacionales se han jugado para dejarlo caer?  
  • El ejército sirio prácticamente tampoco hizo nada para evitar el derrocamiento.
  • Irán, otros de los grandes aliados de Bashar al-Assad, prácticamente no hizo nada tampoco para salvarlo. ¿Qué intereses del Gobierno Mundial se han jugado allí para que cayera tan rápido y tan fácil Bashar al-Assad?
  • Siria hoy: Con todo lo anterior, Bashar al-Assad, en cuestión de días, en diciembre último, se retiró de Siria y se refugió en Rusia, y el país de Siria ha quedado en un caos: 
    1. Por el norte, con las injerencias e intereses de Turquía.
    2. Por el Sur, o Sur-Oeste, con las injerencias de Israel en “Los Altos del Golán”, y en otras zonas cercanas a Damasco. 
    3. En el centro de Siria y con Damasco, el nuevo líder Mohamed al-Golani, que pertenecía a los grupos islámicos terroristas de ISIS y Al Qaeda. 
    4. Los dos grupos más importantes Israel y Turquía se miran con recelos, y se escucha lo que haría Turquía ante problemas bélicos con Israel.
    5. El nuevo gobierno de EEUU con su presidente Donald Trump es casi un aliado incondicional de Israel.
    6. Irák, donde desemboca del Río Éufrates, tiene grupos que están atacando a Israel, lo que ha llevado a los judíos a decir que ellos pueden llegar a atacar también a Irak.
    7. Todo ello, todo lo narrado, muestra que la zona es un polvorín y un hervidero, y todo lo que está ocurriendo tiene una efervescencia tal, que en cualquier momento puede estallar la Gran Guerra o Tercera Guerra Mundial, y levantarnos un buen día en medio de las bombas… tal vez atómicas. El Río Éufrates que es el gran dato geográfico de esta profecía, la muerte de un tercio de la Humanidad, está ahora de lleno en el conflicto: ¿Será entonces este 2025, el año del cumplimiento? Padres de familia, cuiden a sus esposas e hijos, vayan viendo preventivamente de almacenar alimentos no perecederos y agua “por las dudas”; y deben estar atentos, y viendo las noticias de esta guerra, “vigilad” dice Dios en estas profecías, “vigilad”, “estad atentos”.

[2: Texto de la Sagrada Escritura, Capítulo 9 del Apocalipsis] Comencemos dando el texto del Capítulo 9 del Apocalipsis, en la parte correspondiente a la Sexta Tuba o “Sexta Trompeta del Apocalipsis”, versículos 13 a 21:
  
13 Et sextus ángelus tuba cécinit: et audívi vocem unam ex quátuor córnibus altáris áurei, quod est ante óculos Dei, 
14 dicéntem sexto ángelo, qui habébat tubam: Solve quátuor ángelos, qui alligáti sunt in flúmine magno Éuphrate.
15 Et solúti sunt quátuor ángeli, qui paráti erant in horam, et diem, et mensem, et annum, ut occíderent tértiam partem hóminum.
16 Et númerus eqüéstris exércitus vícies míllies dena míllia. Et audívi númerum eórum. 
17 Et ita vidi équos in visione: et qui sedébant super eos, habébant lóricas ígneas, et hyacínthinas, et sulphúreas, et cápita equórum erant támquam cápita leónum: et de ore eórum procédit ignis, et fumus, et sulphur. 
18 Et ab his tribus plagis occísa est tértia pars hóminum de igne, et de fumo, et súlphure, quæ procedébant de ore ipsórum. 
19 Potéstas enim equórum in ore eórum est, et in cáudis eórum, nam cáudæ eórum símiles serpéntibus, habéntes cápita: et in his nocent. 
20 Et cœ́teri hómines, qui non sunt occísi in his plagis, néque pœniténtiam egérunt de opéribus mánuum suárum, ut non adorárent dæmónia, et simulácra áurea, et argéntea, et ǽrea, et lapídea, et lígnea, quæ néque vidére possunt, néque audíre, néque ambuláre,
21 et non egérunt pœniténtiam ab homicídiis suis, néque a venefíciis suis, néque a fornicatióne sua, néque a furtis suis.
13 El sexto ángel tocó su trompeta: y oí una voz que provenía de los cuatro cuernos del altar de oro, que está delante de los ojos de Dios,
14 diciendo al sexto ángel, que tenía la trompeta: Suelta a los cuatro ángeles, que fueron atados en el gran río Éufrates.
15 Y fueron soltados los cuatro ángeles, los cuales habían sido preparados para la hora, y el día, y el mes, y el año, para que mataran la tercera parte de los hombres [una fecha muy precisa para que obren: hora, día, mes y año: muy precisa].
16 Y el número de ejército ecuestre era de 200 millones. Y yo escuché su número.
17 Y así miré en la visión caballos, y los que se sentaban sobre ellos, tenían corazas de fuego, y de jacinto [acero], y de azufre, y las cabezas de los caballos eran como las cabezas de los leones, y de la boca de ellos sale fuego, y humo, y azufre.
18 Y de estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres, por causa del fuego, y del humo, y del azufre, que procedían de la boca de ellos.
19 El poder de esos caballos está en la boca de ellos, y en las colas de ellos, pues las colas de ellos son semejantes a serpientes, las cuales tienen cabezas, y dañan con éstas.
20 Y los otros hombres, los que no fueron muertos por estas plagas, no hicieron penitencia por las obras de sus manos, para no adorar a los demonios, y a los simulacros-ídolos de oro, y de plata, y de bronce, y de piedra, y de madera, los cuales no pueden ver, ni oír, ni andar,
21 y no hicieron penitencia de sus homicidios, ni de sus brujerías, ni de su fornicación, ni de sus robos.
  
[3] Comentario del Padre Castellani del año 1947]
En el año 1947, el Padre Leonardo Castellani, en su obra “Los Papeles de Benjamín Benavides” (plena época del Papa Pío XII), en su parte llamada “La Gran Guerra”, su CAPÍTULO 2: LA GUERRA DE LOS CONTINENTES, nos dice [Ediciones “Dictio”, Buenos Aires, edición del año 1978, página 19 ss; nota: libro escrito en el año 1947]:
“la bomba atómica… [la Tercera Guerra Mundial:] Esa guerra es posible, más aún, probable. Está en la lógica de los hechos actuales; y lo que es peor, está anunciada en el Apokalypsis. En el último libro de la Escritura… está anunciada claramente una guerra descomunal, increíble de puro enorme, y además un período de guerras, que si no es el que estamos viviendo, yo no sé cuál puede ser… ¿no le llaman a esto la paz armada, que es lo mismo que decir guerra latente e inminente? ¿No llaman a la Guerra del 39 [a la Segunda Guerra Mundial] el segundo acto de la guerra del 14? ¿ES QUE NO HABRÁ UN TERCER ACTO? ¿YA ESTÁ DESENLAZADO EL DRAMA? Al contrario, los conflictos ideológicos –como dicen–, religiosos en realidad –y por cierto religioso-heréticos–, han quedado intactos y más fuertes que nunca… lo que está anunciado, ha de cumplirse. 
  
—¿Dónde está anunciado? —En tres lugares del Apokalypsis, el Caballo Rojo [del cap. 6, segundo sello], la Tuba Sexta [o Sexta Trompeta del Apocalipsis del cap. 9], (y) la Sexta Fiala [del cap. 16]: tres lugares paralelos clarísimos. Eso no se puede entender sino de una gran guerra, que será a la vez un período bélico, un suceso desos que mudan la historia y un castigo de Dios a la humanidad…” [2].
En esa misma obra, “Los Papeles de Benjamín Benavides”, pero en su capítulo siguiente, CAPÍTULO 3: GUERRAS Y RUMORES DE GUERRAS, el Padre Castellani nos agrega [Ediciones “Dictio”, Buenos Aires… ut supra]:
La Parusía, la Venida de Cristo, “es imprevisible y es previsible a la vez… Y si no ¿para qué… dio el Salvador sus señas y exhortó que abriésemos los ojos? De la higuera aprended un parangón; cuando veis los brotes y las hojitas tiernas, sabéis que viene el verano; así cuando veáis estas cosas, sabed que estoy a las puertas… [La Segunda Venida de Cristo:] Es imprevisible desde lejos y en cuanto al tiempo exacto; pero a medida que se aproxime se irá haciendo… inminente. Se olerá en el aire… pero no por todos ciertamente, sino por muy pocos… Nuestra época ha visto a la guerra instalarse tranquilamente “como institución permanente y normal de la sociedad humana”, como la definió el Papa Benedicto XV… y llaman a esta falsa paz con razón paz armada… El anhelo más profundo de toda la humanidad actualmente es la paz; y en ese anhelo justamente hará palanca el Anticristo… [El Anticristo] dará al mundo la paz: (pero) una paz sacrílega y embustera, durante la cual se perseguirá a sangre y fuego casi hasta la extirpación a la Iglesia de Dios, [a la Iglesia Católica]… [será] la guerra total que no perdona a nadie, ni a los civiles, ni a los ancianos, ni a las mujeres y niños… ¡La era atómica!... los hombres tienen en sus manos el medio de destruir «la tercera parte de los hombres». Y si tienen ese medio, ¿cree usted que dejarán de emplearlo?”.
[4: Comentario del Padre Castellani del año 1963]
Años después, en 1963, el Padre Leonardo Castellani, en otra obra, “El Apocalypsis de San Juan”, en el título VISIÓN QUINTA: LAS SIETE TUBAS, nos vuelve a enseñar sobre el tema [la 1.ª Edición de este libro apareció por primera vez en 1963; la presente edición es la 4.ª, Editorial Vórtice, Buenos Aires, año 1990, pág 130 ss]:
  • “La Guerra de los Continentes. Los cuatro Ángeles atados [junto al] río Éufrates… El ejército de 200 millones de hombres (veinte mil veces diez mil)… los intérpretes antiguos tuvieron este número por inconcebible; el cual se ha vuelto posible… Un ejército de 200 millones de unidades blindadas –que corresponden hoy a la caballería de la época de San Juan–, la China sola puede suministrarlo [atención: el Padre Castellani dice esto en el año 1963, ¡qué diría hoy sobre el potencial de China: 60 años después!]; [de esos 200 millones de combatientes] nada digamos si son cuatro reinos asiáticos, pongamos China, India, Persia y Rusia [sobre Persia, el actual Irán: recordemos que el libro es de 1963, y el último Sha de Persia fue derrocado en 1979 por el Ayatollah Khomeini y la Revolución Iraní, dieciséis años después de terminado este libro, con lo cual Persia se acabó como nación y comenzó a llamarse Irán]”.
  • “(…) «y vi en mi visión los caballos, los jinetes en ellos, llevando corazas color acero [color jacinto], y de fuego y de azufre. Las cabezas de los caballos como cabeza de leones, y de las bocas de ellos salía fuego, humo y azufre Y destas tres plagas fue muerto un tercio de los hombres… el poder de los caballos está en sus bocas y en sus colas, pues sus colas son como serpientes y tienen cabezas y con ellas dañan». Un hebreo del Siglo I no puede describir mejor nuestros actuales tanques de guerra, que son simplemente los carros de guerra de la caballería antigua…”.
  • “(…) [fuego y humo y azufre, y destas tres plagas fue muerto un tercio de los hombres…] Y EL RESTODE LOS HOMBRES, los que no murieron de estas plagas, NO SE ARREPINTIERON DE LAS OBRAS DE SUS MANOS para no adorar más a los demonios y a sus ídolos de oro y plata, de cobre, de piedra y de palo… y no se convirtieron de sus homicidios –incluye eso los abortos de hoy–, ni de sus drogas mágicas –ni hablemos sobre hoy en día y el mundo de las drogas–, ni de su fornicación –siguieron pecando sin problema de lujuria de todo tipo, abarca el fomentar de hoy al infinito la homosexualidad–, ni de sus robos” [¡NO SE ARREPINTIERON: qué increíble cómo somos los seres humanos, semejante castigo, semejante mortandad, y “no se arrepiniteron”, y “que siga el baile nomá!”]. [este mismo fragmento, traducido por Mons. Straubinger: “murió la tercera parte de los hombres… (pero) el resto de los hombres, los que no fueron muertos con estas plagas, no se arrepintieron de las obras de sus manos, y no cesaron de adorar a los demonios, y a los ídolos de oro y de plata y de bronce y de piedra y de madera… Ni se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías [otro drama de hoy: ¡cuánta brujería y ocultismo que hay: culto a los demonios!], ni de su fornicación, ni de sus latrocinios” [La Humanidad así de fuerte es castigada, y todo siguió o sigue igual].
Sigamos ahora con el Padre Castellani:
“Es obvio que el mundo de hoy idolatra, aunque no sobre estatuas de Júpiter, de Venus, de Buda o las horrendas máscaras del Tíbet –aunque también adoran eso muchos todavía–. Pero la mayoría adora la obra de sus manos, la Técnica, el Estado, el Dinero, la Raza o la Patria, en quienes ponen la confianza que sólo Dios merece. De donde cunden innúmeros pecados y toda clase de vicios. Dos grandes guerras no han escarmentado a esta humanidad idólatra, respetadora de los demonios; más bien parece al contrario [año 1963: otra vez, qué diría entonces hoy, el Padre Castellani, 60 años después]. [Sigue diciendo el Padre Castellani:] Y el dios de la violencia, Maozín, que, según Daniel, el Anticristo venerará, hoy día recibe el culto de los ingentes armamentos: Maozín, dios de los armamentos y municiones. ¿Será evitada la Gran Guerra Tercera –la Tercera Guerra Mundial–?... [el inglés] Roberto Hugo Benson (…) pone en su gran novela EL SEÑOR DEL MUNDO que la Gran Guerra con el Oriente será evitada justamente por el Anticristo (Juliano Felsenburgh) que por esa proeza diplomática se convierte en Presidente de Europa, y Emperador del mundo entero, menos la Argentina. Pero lo malo para esta opitimista (?) opinión es que San Juan taxativamente dice «fueron muertos un tercio de los hombres»…”.
[5: Conclusión] No nos extendemos más, la prédica está muy extensa, allí tienen material suficiente para reflexionar.
   
Este 2025 se puede cumplir la Profecía que hemos desarrollado sobre la Tercera Guerra Mundial y un tercio de los seres humanos muertos. Hoy, la Guerra de los judíos, abarca el marco geográfico que Dios nos dio para saber cómo empieza esa Guerra Mundial, el Río Éufrates; toda esa zona es un bullir de guerra y de odios. Creemos que por prudencia al menos, los padres de familia deben cuidar a sus seres queridos (esposa, hijos), y prever los alimentos y de alguna manera el agua. “Vigiláte” dice Dios en la Biblia, “vigilad, estad atentos”, para ver si tal vez este 2025 es el año de la Guerra Mundial, y poder “precaveros”. AVE MARÍA PURÍSIMA.
  
NOTAS
[1] Las profecías de la Biblia, Revelación Pública, están dadas por Dios para nuestro bien, para ayudarnos. Por eso, el católico debe estudiar las Profecías. Por eso, los sacerdotes y obispos debemos enseñar las Profecías de la Sagrada Escritura, que al ser la Revelación Pública, ellas son con la fuerza de Dios, tienen la autoridad y fuerza de Dios. -Al revés de las profecías privadas o mensajes o apariciones, o palabras del instrumento o visionario, que hay por todas partes (más en Colombia), y que no se pueden seguir salvo que tengan la aprobación de la Iglesia Católica. Y la última en ser aprobada fue las Apariciones de la Virgen de Fátima, y ya no hay más, ni habrá más, ¿por qué? Hoy ya no se dará más una aprobación oficial en estos tiempos, porque estamos en los tiempos de la falsa Iglesia Moderna del Concilio Vaticano II, y si se diera alguna “aprobación” por estos falsos papas, no tendría ningún valor.
[2] “…el Espíritu Santo por el Apóstol profetizó… un ejército envuelto en fuego, humo y azufre… con caballos que matan con la boca y con las colas, y pone la cifra exacta y enorme de 200 millones de jinetes y dice que fue muerta la tercera parte de los hombres… ésa es una guerra que aún no ha acontecido y tan enorme que hasta ahora lo comentaristas no osaban creer pudiese acontecer… Pero nuestra desdichada época ha hecho esa guerra posible y concebible: en la reciente guerra mundial han luchado cerca de 200 millones de hombres, si contamos los obreros de los arsenales, que eran verdaderos combatientes de retaguardia… el profeta habla de 200 millones de jinetes, tropas de caballería… ¿Y las tropas motorizadas? Los ejércitos modernos consisten por entero en aviones con infantería motorizada… ¿Quiere que San Juan en Patmos citara también al mariscal De Gaulle… dijera: Vi un ejército compuesto de veinte mil divisiones motorizadas… las torrecillas de los carros eran imponente, y los tripulantes estaban defendidos por blindajes maravillosos de acero… usaban pólvora… cosas que ahora no se conocen pero con el tiempo se inventarán; y tenían artillería delante y detrás…? ¿Cree usted que en el Siglo I de nuestra era se puede describir más exactamente un ejército moderno… Cómo puede describirme usted mejor, vamos a ver, en estilo escriturístico, una pieza de artillería que diciendo: Una cabeza de león, de cuya boca salen fuego, humo y azufre, que mata a los hombres?...”.

lunes, 25 de noviembre de 2024

VIVIR EN GRACIA DE DIOS [O MEDICIÓN DEL TIEMPO (PROFECÍA)]

Sermón predicado por el Rvdo. P. Pío Vázquez SSM el Domingo XXIV y último después de Pentecostés (domingo 24 de Noviembre de 2024, conmemoración de San Juan de la Cruz OCD, Confesor y Doctor de la Iglesia).
  

VIVIR EN GRACIA DE DIOS [O MEDICIÓN DEL TIEMPO (PROFECÍA)]
   
(Introducción)
Queridos fieles:
    
El día de hoy nos hallamos en el último Domingo del año litúrgico, que se llama Vigesimocuarto y último después de Pentecostés. El día de hoy la Santa Madre Iglesia coloca ante nuestros ojos el discurso escatológico —esto es, de los últimos tiempos— de Dios Nuestro Señor Jesucristo, según está consignado en el Evangelio de San Mateo (cap. 24, vv.15-35).
 
Por lo cual, el día de hoy se nos presenta a los sacerdotes una gran oportunidad para hablar de un tema de gran actualidad: el fin de los tiempos; efectivamente, debido a las cosas que vemos que están pasando actualmente en el mundo y mayormente en la Iglesia, se muestran realmente estos nuestros tiempos como los finales; el día y la hora nadie lo sabe, pero —podríamos decir— que nos hallamos sin duda en la recta final.
   
(Cuerpo 1: La Medición del Templo)
En ese orden de ideas, deseamos comentar brevemente una de las visiones del Apocalipsis —último libro de la Sagrada Escritura que trata precisamente del fin de los tiempos—, la visión de la medición del Templo, que se halla en el Cap. 11, vv. 1-2, apoyándonos principalmente en el Padre Castellani; San Juan dice así:
“Me fue dada una caña, semejante a una vara, y se me dijo: ‘levántate y mide el Templo de Dios, y el altar, y a los que adoran allí. Mas el atrio exterior del Templo déjalo fuera, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles, los cuales hollarán la Ciudad Santa durante cuarenta y dos meses’”.
Ahora veamos el comentario que el Padre Castellani hace sobre esta visión, según se halla en su libro, El Apocalypsis de San Juan; dice él:
Todos los Santos Padres han visto en esta visión el estado de la Iglesia en el tiempo de la Gran Apostasíareducida a un grupo de fieles que resisten a los prestigios y poderes del Anticristo… mientras la Religión en general es pisoteada durante 42 meses o 3 años y medio. Pisotear no es eliminar: el Cristianismo [Catolicismo] será adulterado”.
Y añade el Padre Castellani:
  • “El mismo Templo y la Ciudad Santa serán profanados, ni serán ya Santos. No serán destruidos. La Religión será adulterada, sus dogmas vaciados y rellenados de substancia idolátrica; no eliminada, pues en alguna parte debe estar el Templo en que se sentará el Anticristo, ‘haciéndose adorar como Dios’, que dice San Pablo. La Gran Apostasía será a la vez una grande, la más grande herejía”.
  • “Sólo el Tabernáculo (o Sancta Sanctórum) será preservado: un grupo pequeño de cristianos [católicos] fieles y perseguidos… [1]”.
Por tanto, esta visión de la medición del Templo —nos indica el Padre Castellani— hace referencia al estado de la Iglesia en los tiempos de la Gran Apostasía, a saber, estar reducida a un grupo pequeño que resiste a la defección generalizada del resto de la sociedad, a un grupo minúsculo comparado con el gran número de los que siguen el error. Y esto ocurrirá al mismo tiempo que la Religión católica es pisoteada, hollada por los gentiles (los paganos).
 
Y aquí el Padre Castellani nos da una interpretación muy buena y certera; leíamos que dice él:
“Pisotear no es eliminar: el Cristianismo [Catolicismo] será adulterado…La Religión será adulterada, sus dogmas vaciados y rellenados de substancia idolátrica… La Gran Apostasía será a la vez una grande, la más grande herejía”.
Lo que estas palabras del Padre Castellani significan es que la Gran Apostasía no consistirá en que todo mundo se vuelva ateo, sino en que profesarán una herejía terrible, en que “la Religión será adulterada, sus dogmas vaciados y rellenados de substancia idolátrica”, que es lo mismo que decir que el Catolicismo, que la Religión Católica —única verdadera—, será falsificada, habrá un falso Catolicismo
   
(Cuerpo 2: Falsificación del Catolicismo)
Queridos fieles, esto que dice el Padre Castellani es, desgraciadamente, hoy terrible realidad; precisamente lo que vemos que él anunciaba en el año 1963 —fecha de la 1.ª edición del libro—, y aun antes en su libro Los Papeles de Benjamín Benavides [2], año 1947, —esto es, hace algo más de 70 años (!), qué visión la del Padre— se presenta ante nuestros ojos como una realidad espantosa y arrolladora.
    
Efectivamente, con el Concilio Vaticano II —más propiamente llamado conciliábulo (falso concilio)— se efectuó una adulteración, una falsificación, de nuestra Santa Religión Católica, erigiéndose una falsa Iglesia, una contra-Iglesia, que —como bien dice el Padre Castellani—ha vaciado los dogmas católicos y los ha rellenado de substancia idolátrica, esto es, de una falsa interpretación; eso fue el Vaticano II: una falsificación del Catolicismo.
    
¡Y vaya si no vemos esto en los modernistas que hoy devastan la Iglesia y pierden las almas! ¡Cuántos dogmas no han malinterpretado, falsificado desde el Vaticano II hasta el día de hoy!
   
Tan sólo por poner un ejemplo, el dogma de que fuera de la Iglesia no hay Salvación, “Extra Ecclésiam nulla salus”, dogma definido en el IV Concilio de Letrán, en 1215: ¿Qué dicen los modernitas, qué enseña la falsa Iglesia al respecto? ¡Pues que todas las religiones salvan, que todas llevan a Dios!; ¡si lo dijo Francisco el 13 de septiembre de este año, en Singapur: “todas las religiones son un camino para llegar a Dios [3]”!; y no se piense que esa herejía —pues sólo la Religión verdadera es camino para llegar a Dios, la Católica— es invención de Francisco/Bergoglio; no, sino que esta herejía la hallamos ya en el conciliábulo Vaticano II, en la Constitución Unitátis redintegrátio, donde se afirma que el Espíritu Santo utiliza las falsas religiones como medios de salvación (!); dice allí el documento, hablando de las sectas protestantes: “El Espíritu de Cristo no ha rehusado servirse de ellas como medios de salvación… [4]”.
   
Y esta falsificación de nuestra Santa Religión, la falsa Iglesia, tiene —como es evidente— su propio líder, el cual asimismo es falso en lo que respecta a la Iglesia Católica verdadera; dicho más claramente, la falsificación del Catolicismo es liderada por un falso Papa, o sucesión de falsos Papas, de los cuales el actual es hoy Francisco; él no es verdadero Papa de la Iglesia Católica: es un falso Papa, un usurpador, un impostor. Pues un Papa verdadero, como ya les hemos enseñado en otras ocasiones, no puede ser un hereje ni mucho menos enseñar herejías a la Iglesia universal.
    
Y así vemos que lo que decía el Padre Castellani se cumple hoy ante nosotros: ¿cuántos hay hoy en día que guarden la verdadera Fe? No la adulterada, falsificada, sino la Fe verdadera: muy pocos en el mundo entero, realmente un grupo minúsculo comparado al inmenso número que no la posee; ¡cuántas personas engañadas por la falsa Iglesia, por la falsificación de nuestro Catolicismo!, que por lo mismo creen, por ejemplo, —como dijo heréticamente Francisco en Singapur— que todas las religiones salvan, que todas llevan al Cielo; cuántos que niegan verdades de Fe católica por seguir a falsos pastores que también las niegan.
 
Y, por supuesto, quede claro, no estamos queriendo decir que solamente las personas que vengan a esta Capilla se salvarán —como falsamente alguien nos ha calumniado—; en primer lugar, Dios es el que juzga las conciencias y la mayoría de las personas que hoy están en la falsa Iglesia moderna están engañadas por los falsos pastores, los falsos Papas; debemos rezar por ellos y tratar siempre que podamos de abrirles los ojos a la tremenda realidad que hoy vivimos, valiéndonos de la Verdad, de la Caridad —buenos modos— y del ejemplo. En segundo lugar, si bien —como decíamos— los que guardan la verdadera Fe son un grupo minúsculo en comparación a la gran mayoría de las personas engañadas en el error, sin embargo —gracias a Dios— alrededor del mundo hay varios grupos de católicos que guardan la verdadera Fe y que tienen Sacramentos válidos, hay varios obispos válidos que no reconocen a los falsos Papas ni están en comunión con ellos y que predican la Fe verdadera; los hay en Estados Unidos, México, Argentina, Brasil, España, Italia, Francia, África, etc.; y también hay personas que guardan la verdadera Fe en países y lugares donde no hay obispos y sacerdotes válidos.
     
(Conclusión)
En definitiva, ya concluyendo, queridos fieles, y recapitulando, hoy en día se nos muestra como cumpliéndose esta profecía del Apocalipsis acerca del pequeño número de los Católicos fieles, el “pusillus grex” (pequeño rebaño), que dice Cristo en el Evangelio; realmente hoy lo que estamos viviendo es una tremenda Apostasía en la sociedades modernas (que antaño eran católicas y ahora no lo son más) y en la Iglesia, pues eso fue el Concilio Vaticano II: una apostasía, un apartamiento de la verdadera Fe Católica claramente enseñada por egregios Papas que Dios dio a su Iglesia durante el tiempo previo a esta catástrofe: Gregorio XVI, Pío IX, León XIII, San Pío X, etc.
  
¿Qué debemos hacer en estos tiempos tan calamitosos? Primeramente, guardar y conservar la Fe verdadera y suplicar a Dios instantemente en la oración nos dé la gracia de la perseverancia final. En segundo lugar, debemos añadir las obras de la Fe, la Caridad, vivir en gracia de Dios, pues la Fe sin obras es muerta, como enseña Santiago Apóstol; y de nada nos servirá poseer la verdadera Fe y darnos cuenta de todas estas cosas que decimos, si vivimos y —lo que Dios no quiera—morimos en pecado mortal; para mayor castigo sería en el Infierno. En tercer lugar, es importante —según indicamos ya— tratar de hacer apostolado, ayudando a que muchas almas engañadas por la 
falsa Iglesia y por la predicación del falso Catolicismo puedan darse cuenta de estas cosas y obrar en consecuencia; para ello es muy importante la Caridad, hacerlo de buena manera, y el buen ejemplo, que antes indicamos; pues si no predicamos con el ejemplo, llevando vidas de buenos católicos, siendo coherentes con lo que creemos y pensamos, no convertiremos a nadie.
    
Queridos fieles, pidamos a Dios nos ayude en estos tiempos tan calamitosos; pidamos por la Santa Madre Iglesia Católica, por todos los obispos y sacerdotes válidos que guardan la verdadera Fe y sacramentos, para que Dios los guarde e ilumine y les dé la Santidad y perseverancia; pidamos por todos los fieles de la Santa Iglesia, por la perseverancia de todos; pidamos, asimismo, por tantas almas engañadas en el modernismo, en la Iglesia moderna, para que puedan tener luz y ver la realidad de los falsos Papas; pidamos por el pronto fin de todos estos males —si bien los merecemos por nuestros pecados—, diciendo: “Ven, Señor, Jesús”, pues sólo Él puede arreglar este estado de cosas.
 
Encomendemos, asimismo, todas estas intenciones a la Santísima Virgen María.
   
Ave María Purísima. Padre Pío Vázquez
  
NOTAS
[1] Padre Castellani, El Apocalypsis de San Juan, 1963, p. 104-105.
[2] En dicha obra ya habla de la futura falsificación del Catolicismo.
[3] https://www.youtube.com/watch?v=yAvJEgQRKp0&ab_channel=RegresoSendaAntigua
[4]
https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19641121_unitatis-
redintegratio_sp.html#:~:text=el%20Esp%C3%ADritu%20de%20Cristo%20no%20ha%20rehusado%20servirse%20de%20ellas%20como%20medios%20de%20salvaci%C3%B3n

lunes, 30 de septiembre de 2024

SAN MIGUEL ARCÁNGEL: LA PROFECÍA DE SU BATALLA CONTRA EL DIABLO (PRÉDICA 4) POR Mons. FERNANDO ALTAMIRA

Sermón predicado por el Ilmo. Sr. Obispo D. Fernando Altamira, Superior de la Sociedad de Santa María, el Domingo 29 de Septiembre de 2024 (XIX Domingo después de Pentecostés).
   
Para seguir el orden:
  1. LA PROFECÍA Y LOS TIEMPOS ACTUALES (Prédica n.º 1). Domingo 18 de Agosto, XIII después de Pentecostés.
  2. LA PROFECÍA Y LOS TIEMPOS ACTUALES (Prédica n.º 2). Domingo 25 de Agosto, XIV después de Pentecostés.
  3. FRANCISCO Y EL FALSO PROFETA DE LAS ESCRITURAS (Prédica n.º 3). Domingo 22 de Septiembre, XVIII después de Pentecostés.
   

SAN MIGUEL ARCÁNGEL: LA PROFECÍA DE SU BATALLA CONTRA EL DIABLO
    
TODO EN MARÍA y POR MARÍA. Y por las BENDIAS ALMAS DEL PURGATORIO
   
Queridos hijos:
   
Hoy es la Fiesta de San Miguel Arcángel, el príncipe de los Ejércitos del Cielo, EL DUX de las Milicias de Dios, vencedor de Satanás y de todas las tropas y movimientos contra Dios, patrono de tantos militares católicos con sus ejércitos, sobre todo en los reinos católicos de la Europa Medieval.
   
Queríamos traer a colación una profecía que es poco conocida: La Profecía del Apocalipsis sobre San Miguel Arcángel y su batalla contra el Diablo en los últimos tiempos, ese tiempo que parece ser nuestro tiempo; dicha profecía se encuentran en el capítulo 12 del Apocalipsis, y está muy relacionada con la conversión de los judíos hacia Dios Nuestro Señor Jesucristo; es interesante lo que dice Daniel sobre San Miguel como protector para la salvación-conversión del pueblo judío, pero hoy no veremos a esto sino el mencionado capítulo 12 del Apocalipsis:
   
El Capítulo 12 es LA MUJER PARTURIENTA, la que está dando a luz con dolor: El Padre Leonardo Castellani dice que se trata de la conversión de los judíos al Catolicismo, la mujer es Israel, y da a luz con dolor, por los inmensos dolores que le ha costado y le costará al pueblo judío el no haber reconocido durante siglos a Dios Nuestro Señor Jesucristo, para finalmente reconocerlo (“darlo a luz”), en los finales de la Historia y convertirse.
  
Repitamos el símbolo de la profecía: El pueblo judío -la mujer-, da a luz un varón -se convierte a Dios Nuestro Señor Jesucristo-, con dolor: pues después de muchos dolores, durante siglos, ese pueblo se convierte a Él y a su Catolicismo-.
  
La liturgia católica aplica por acomodación a la Santísima Virgen el primer versículo del mencionado Capítulo 12, es un modo impropio, aunque más que permitido, pero “no propio” porque la Santísima Virgen da a luz a Cristo SIN DOLOR, y la Mujer Parturienta de este capítulo sí tiene dolor.
  
En cuanto a SAN MIGUEL ARCÁNGEL, unos cuantos versículos más adelante está la referencia a él, su accionar en los últimos tiempos, con una batalla misteriosa contra el diablo, y probablemente con un rol capital también en la conversión de los judíos hacia el Catolicismo. 
  
En esta prédica, queríamos desarrollar: 
  1. El mencionado primer versículo que, por acomodación y figurativamente, se aplica a la Virgen; y a renglón seguido el versículo 2 que hace alusión propiamente a esa otra mujer de esta profecía y a su parto con dolor (por eso lo que aclarábamos al principio).
  2. Después, algunos comentarios sobre estos textos del Apocalipsis, siguiendo principalmente al Padre Castellani.
  3. Posteriormente veremos los versículos sobre la batalla de San Miguel Arcángel, junto con las palabras finales de esta profecía, palabras que competen al pueblo judío y a nosotros los pueblos gentiles.
(Cuerpo)

[1] En primer lugar, el mencionado primer versículo del Cap. 12 que, como dijimos, la liturgia de la Santa Iglesia Católica y arte católico (pintura y escultura) han aplicado a la Virgen figurativamente:
  
1 Et signum magnum appáruit in cœlo : MÚLIER AMÍCTA SOLE, et luna sub pédibus ejus, et in cápite ejus coróna stellárum duódecim.
1 Un gran signo apareció en el cielo: UNA MUJER VESTIDA CON EL SOL, y la luna debajo de sus pies, y en su cabeza una corona de doce estrellas.
 
Y ahora leemos el versículo número 2 sobre los dolores de parto, que competen en forma propia, no a la Virgen, sino a la Mujer Parturienta de esta profecía, el pueblo judío:
  
2 et in útero habens, clamábat partúriens, et cruciabátur ut páriat.
2 y [esa mujer] había concebido en su útero, y clamaba dando a luz, y sentía los tormentos -con los dolores de parto- para dar a luz.
  
[2] Comencemos escuchando unos comentarios del Padre Leonardo Castellani [1]:
« La visión de la Gloriosa Parturienta... Esta mujer es símbolo de Israel, y alude a la conversión de los judíos -o una parte dellos- en los últimos tiempos [2], profetizada por San Pablo... (...) Dar a luz a Cristo puede convenir solamente a María Santísima, a la Iglesia y a Israel. Excluidas las dos primeras... por no convenir en modo alguno a ellas las peripecias que aquí narra el Profeta, la visión significa el Israel de Dios [el pueblo judío convertido al Catolicismo], como lo vieron, entre otros Padres, San Hipólito, San Victorino, San Agustín, San Beda y Beato de Liébana. La conversión [de los judíos] predicha por San Pablo parece imposible no esté señalada de algún modo en el Apocalypsis: creo que está señalada tres veces, y principalmente aquí: EL ISRAEL DE DIOS que tantas veces en los Profetas es simbolizado por una Esposa, a la cual se promete el perdón de su infidelidad, la total purificación y el Desposorio final... (...) [LOS JUDÍOS] VAN A CONCEBIR A CRISTO POR LA FE -expresión usual en la Escritura- Y LO VAN A DAR A LUZ CON GRADES DOLORES, por la pública profesión de fe; y lo van a hacer bajar de la Cruz. “Si eres Hijo de Dios, baja de la Cruz y creeremos en Ti” -creed en mí y bajaré de la Cruz. Por Zacarías [12,10] parecería que no todos los judíos sino una parte dellos retornará a Dios en ese tiempo... Cuándo será ese día, antes o después de la manifestación del Anticristo, no lo sé: divididos en eso andan los Santos Padres».
   
Frente a la mujer se para el demonio: Él está listo para devorar (destruir) al hijo que dará a luz: Cristo en el interior del pueblo judío, los judíos junto a Dios Nuestro Señor Jesucristo, los judíos convertidos al Catolicismo, y los judíos por fin siendo “Israel de Dios”. Mas no pudiendo nada contra Cristo -como es obvio-, el demonio querrá entonces destruir a la mujer, el pueblo judío convertido. Escuchemos, y noten que la descripción del diablo tiene coincidencias con las cuatro bestias de la profecía de Daniel: en especial la bestia de los 10 cuernos, y coincidencias asimismo con la bestia del mar -el Anticristo- en la descripción del cap. 13 del Apocalipsis; leemos esto en nuestro cap. 12:
  
3 Et visum est áliud signum in cœlo : et ecce draco magnus rufus habens cápita septem, et córnua decem : et in capítibus ejus diadémata septem
3 Y fue visto otro signo en el cielo: y he aquí un gran dragón rojo que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas.
  
[3.1] Ahora nos adelantemos en el texto, y escuchemos las alusiones a San Miguel Arcángel dentro de este capítulo del Apocalipsis [2]:
  
7 Et factum est PRŒ́LIUM MAGNUM in cœlo : MÍCHAËL ET ÁNGELI EJUS PRŒLIABÁNTUR CUM DRACÓNE, et draco pugnábat, et ángeli ejus : 8 et non valúerunt, néque locus invéntus est eórum ámplius in cœlo.
9 Et projéctus est draco ille magnus, serpens antíquus, qui vocátur diábolus, et Sátanas, qui sedúcit univérsum orbem : et projéctus est in terram, et ángeli ejus cum illo missi sunt.
10 Et audívi vocem magnam in cœlo dicéntem : Nunc facta est salus, et virtus, et REGNUM DEI NOSTRI, et POTÉSTAS CHRISTI EJUS : quia projéctus est accúsator fratrum nostrórum, qui accusábat illos ante conspéctum Dei nostri die ac nocte. 11 Et ipsi vicérunt eum propter sánguinem Agni, et propter verbum testimónii sui, et non dilexérunt ánimas suas úsque ad mortem.
12 Proptérea lætámini cœli, et qui habitátis in eis.
12 in fine : Væ terræ, et mari, quia descéndit diábolus ad vos habens iram magnam, SCIENS QUOD MÓDICUM TEMPUS HABET.
7 Y se produjo UNA GRAN BATALLA en el cielo: MIGUEL Y SUS ÁNGELES LUCHABAN CONTRA EL DRAGÓN, y el dragón luchaba y sus ángeles, 8 y no vencieron, y no se halló más el lugar de ellos en el cielo.
9 Y fue arrojado ese gran dragón, la Serpiente Antigua, el cual es llamado diablo y Satanás, el cual seduce a todo el orbe: Y fue arrojado hacia la tierra, y sus ángeles fueron enviados con él.
10 Y oí una gran voz diciendo en el cielo: Ahora ha sido hecha la salvación, y la virtud, y EL REINO DE NUESTRO DIOS, y EL PODER DE SU CRISTO, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el cual acusaba a ellos delante de nuestro Dios día y noche. 11 Y ellos lo vencieron a causa de la Sangre del Cordero, y a causa de la palabra de su testimonio, y (porque) no amaron sus vidas hasta entregarlas a la muerte.
12 Por eso alegraos, oh cielos, y los que habitáis en ellos.
12 in fine: (Pero) ay de la tierra, y del mar, porque el diablo descendió hacia vosotros teniendo una ira magna, SABIENDO QUE TIENE POCO TIEMPO.
  
Escuchemos unas explicaciones del Padre Castellani:
«Existe una interpretación disparatada de este pasaje -común entre los exégetas copiadinos- que lo refiere a la caída de los ángeles malos antes de la creación del universo: o sea, que San Juan abandonaría aquí el profetizar sobre la Parusía y saltaría atrás, más allá del Génesis... No existe ningún relato de la Caída de los Ángeles en la Escritura, excepto una frase... de Cristo, y esta frase no señala ninguna lucha: “Vi a Satanás caer del cielo como un rayo”: cayó por su propio peso y pecado... [La lucha entre San Miguel y Lucifer es] una lucha misteriosa de los últimos tiempos... [El diablo] conserva un poder desconocido... que le será quitado en la Parusía... su poder cesa con la Parusía, “su lugar no es hallado más en el cielo”; lo cual concuerda con el encadenamiento de Satanás que está en el Apokalypsis XX. [ Hasta que llegue ese momento: ] Su poder se redobla en “la tierra y el mar”, o sea el mundo mundano, porque “le queda poco tiempo” [y tierra es el mundo religioso, y mar es el mundo de la política: en los finales se redobla el poder diablo para hacer daño en el mundo religioso y para hacer daño en el mundo político, y qué daño que hará, y que hace, en esas dos esferas pues... “le queda poco tiempo”]».
[3.2] Sigamos con la profecía sobre esta misteriosa Mujer, y qué ocurre después de la derrota del demonio en manos de San Miguel:
    
13 Et póstquam vidit draco quod projéctus esset in terram, persecútus est muliérem, quæ péperit másculum :
14 et datæ sunt muliéri alæ duæ áquilæ magnæ ut voláret in desértum in locum suum, ubi álitur per tempus et témpora, et dimídium témporis a fácie serpéntis.
13 Y el dragón después de que vio que había sido arrojado hacia la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón:
14 Y fueron dadas a la mujer dos alas del águila grande, para que volara hacia el desierto, hacia su lugar, donde es alimentada durante un tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo (protegida) de la faz de la serpiente.
  
Escuchemos comentarios del Padre Castellani:
«Si damos que este símbolo representa la conversión de los judíos y LA COMPLECIÓN de la Iglesia en los últimos tiempos, el sentido de las peripecias que siguen es claro. Son perseguidos [los judíos convertidos], el texto es claro. Las dos alas de águila pueden ser los dos Testamentos... o los Dos Testigos... o bien otra cosa... La soledad o el éremo puede significar el abandono y desprecio por parte de los judíos no convertidos y del inmenso mundo apostático y neopagano en derredor; pero también y a la vez, puede profetizar un desierto físico, la tierra de Moab “locum parátum sibi a Deo”, a la cual exhorta Isaías, en el Capítulo XVI, que no rechace a los “refugiados y peregrinos” judíos... y les sirva de escondite en los últimos tiempos... “Moab, sé tú su escondite ante la faz del devastador...”»;
y se marca un tiempo para estas cosas que coincide con los famosos 3 años y medio del Anticristo, de los cuales en otra oportunidad ya hemos hablado.
   
Sigamos escuchando el texto de la Biblia:
  
15 Et misit serpens ex ore suo post muliérem, áquam támquam flumen, ut eam fáceret trahi a flúmine.
16 Et ádjuvit terra muliérem, et apéruit terra os suum, et absórbuit flumen, quod misit draco de ore suo.
15 Y la Serpiente arrojó desde su boca, en pos de la mujer, agua como un río, para hacer que ella [la mujer] fuese arrastrada-englutida por el río.
16 Y la tierra ayudó a la mujer, y la tierra abrió su boca y absorbió el río que el dragón arrojó desde su boca.
  
El agua, en el símbolo de la profecía, es siempre (o casi siempre) el mundo político. El demonio trata de destruir a los judíos convertidos con el agua que él mismo arroja desde su boca: i.e. a través de los movimientos y revueltas de la política que él mismo provoca, usando a los jerarcas políticos y a sus mecanismos persecutorios: todo esto azuzado por el demonio; el Padre Castellani dice que son «convulsiones políticas persecutorias...» contra los judíos convertidos. Pero la profecía agrega que la tierra se tragó esa agua, el río: Si aquí tierra es el mundo religioso, tal vez alguna intervención de Dios salva a los judíos que se han convertido al Catolicismo, salvando a esas comunidades de ser destruidas por el Diablo y por el Anticristo.
   
[3.3] Ahora la parte final de la profecía:
  
17 Et irátus est draco in muliérem : et ábiit fácere prœ́lium cum RÉLIQUIS de sémine ejus, qui custódiunt mandáta Dei, et habent testimónium Jesu Christi.
18 Et stetit supra arénam maris.
17 Y montó en ira el dragón contra la mujer: Y se fue a hacer la guerra contra LOS OTROS de la semilla de ella, los cuales cumplen los Mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo.
18 Y (el dragón) se paró sobre la arena del mar.
  
Si la mujer es el pueblo judío convertido al Catolicismo, cuando ellos quedan a salvo y protegidos por Dios (“la tierra”), dice la profecía que entonces el diablo-dragón se fue a hacer la guerra contra LOS OTROS de la semilla de ella, “los cuales cumplen los Mandamientos de Dios”: ¿Quiénes son estos “otros” de la semilla de ella, cómo está conformado este segundo núcleo que recibe las iras del diablo y de su Nuevo Orden Mundial? El Padre Castellani responde: «Este pasaje indica que hay dos núcleos o grupos de “hijos de la mujer” separados (los judíos convertidos, y los católicos [3] gentílicos fieles y perseverantes) como lo notó Andrés de Cesárea, y San Alberto Magno y todos los medievales, y está claro en el texto. ¿Quiénes son “los otros”, “los restantes”... sino los católicos viejos?». Vale decir que cuando el diablo vea que no puede destruir a los judíos convertidos, se vendrá contra los católicos que hayan logrado mantenerse fieles y perseverantes en la tribulación y entregados a Dios Nuestro Señor Jesucristo: Atención, pues podemos estar en “los inicios” de estas profecías y hechos. Esperemos con su gracia poder ser de esos católicos, y mantenernos fieles a Dios y a su Catolicismo.
   
Este capítulo 12 termina diciendo: “Y el dragón-diablo se paró sobre la arena del mar”. Y allí comienza el famoso capítulo 13 del Apocalipsis, que trata primero de la aparición del Anticristo: Describe cómo él aparece del mar (del mundo político). Por eso, es que esto parece darnos luz sobre cuándo será la conversión de los judíos hacia el Catolicismo; porque algunos han dicho que ello será con la destrucción del Anticristo y como hecho último junto con la Parusía; pero otros creen (allí estamos nosotros) que dicha conversión será antes del Gobierno Mundial del Anticristo, y que por eso el diablo y el Anticristo los perseguirán a muerte al convertirse, y esta posibilidad es la que parece verse en estos versículos: Se convierten, los persigue el diablo después de su conversión, y después de un intento fallido de destruirlos (el agua arrojada como un río contra la mujer -contra los judíos convertidos-), el diablo se va con furia a perseguir a los católicos que aún quedan, a los católicos remanentes, pero para ello se va al borde del mar a esperar al Anticristo, y el Anticristo recién allí hace su aparición: Por ello “parece” que la conversión de los judíos es anterior al Gobierno Mundial del Anticristo.

-Pondremos de nuevo los dos últimos versículos del cap. 12, y el primer versículo del recién mencionado capítulo 13:
  
17 Et irátus est draco in muliérem : et ábiit fácere prœ́lium cum réliquis de sémine ejus, qui custódiunt mandáta Dei, et habent testimónium Jesu Christi.
18 ET STETIT SUPRA ARÉNAM MARIS.
[Cap. 13, 1] Et vidi DE MARI BÉSTIAM ASCENDÉNTEM habéntem cápita septem, et córnua decem, et super córnua ejus decem diadémata, et super cápita ejus nómina blasphémiæ
17 Y montó en ira el dragón contra la mujer: Y se fue a hacer la guerra contra los otros de la semilla de ella, los cuales cumplen los Mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo.
18 Y (EL DRAGÓN) SE PARÓ SOBRE LA ARENA DEL MAR.
[Cap. 13, 1] Y vi LA BESTIA QUE SUBÍA DEL MAR, la cual tenía siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cuernos diez diademas (Daniel dice: son diez reyes), y sobre las cabezas de ella nombres de blasfemia. [LLEGÓ EL ANTICRISTO: AHORA ÉL ESTÁ EN ESCENA]
  
(Conclusión)

Para terminar, un punto que no es tan conocido: El Papa León XIII, después de una visión que tuvo sobre el demonio, escribió en el año 1884 el llamado “Exorcismo Menor”, o “Exorcismo del Papa León XIII”, o “Exorcismo de San Miguel Arcángel”, el cual exorcismo ha quedado más breve en los últimos Rituales, pero ustedes lo tienen en su versión extensa y completa en el “Devocionario Católico”.
   
Como hoy es la fiesta de San Miguel, y en vistas a las épocas que estamos viviendo, queríamos recalcar de este exorcismo un fuerte -y muy gráfico- extracto, el cual parece sin duda UNA PROFECÍA DE NUESTRA ÉPOCA, mostrando la situación de esta falsa Iglesia Moderna del Concilio Vaticano II, la cual usurpa LA SEDE de Roma y la ha hecho SU PROPIA SEDE DEL ERROR, esto parece ser -así lo enseña San Jerónimo- “la abominación de la desolación, predicha por el Profeta Daniel, estando en el lugar santo” con estos falsos papas modernos y con esta falsa Iglesia Moderna; e igualmente parece el cumplimiento de esa famosa frase de Nuestra Señora de La Salette: “Roma perderá la Fe, y se convertirá en la sede del Anticristo”. Las palabras del Papa León XIII, en la parte que nos interesa, dicen así:
  
Ecclésiam, Agni immaculáti sponsam, vaférrimi hostes replevérunt amaritudínibus, inebriárunt absínthio; ad ómnia desiderabília ejus ímpias misérunt manus.
Ubi sedes beatíssimi Petri et Cáthedra veritátis ad lucem géntium constitúta est, IBI THRONUM POSUÉRUNT ABOMINATIÓNIS ET IMPIETÁTIS SUÆ;
ut percússo Pastóre, et gregem dispérdere váleant.
Los más taimados enemigos han llenado de amarguras a la Iglesia, esposa del Cordero Inmaculado, le han dado a beber ajenjo, han puesto sus manos impías sobre todo lo que para Ella es más querido.
Donde fue constituida la Sede del Beatísimo Pedro y la Cátedra de la Verdad para luz de las naciones, ALLÍ PUSIERON ELLOS EL TRONO DE LA ABOMINACIÓN DE SU IMPIEDAD [es decir, que el Papa León XIII habla de la sede de los malvados en la misma Roma];
de suerte que, golpeado el Pastor, también puedan ellos dispersar el rebaño [es lo que pasa hoy, con la falsa Iglesia Moderna y con falsos papas modernos, los fieles andan errantes y dispersos, y se pierde la Fe Católica].
  
Y en esa parte del exorcismo, el Papa León XIII invoca a San Miguel Arcángel para implorar su ayuda a la Iglesia Católica.
   
Y nosotros terminamos nuestra prédica, hoy en la Fiesta de San Miguel, haciendo nuestras esas palabras para que este Arcángel nos ayude:
  
Adésto ítaquæ, Dux invictíssime, pópulo Dei contra irrumpéntes spiritáles nequítias, ET FAC VICTÓRIAM.
Oh Príncipe siempre invencible [San Miguel Arcángel, DUX INVICTÍSSIME], ayuda al pueblo de Dios (ayuda a los católicos) contra la perversidad de los espíritus que le atacan, Y DA LA VICTORIA.
  
Sí, San Miguel, DANOS LA VICTORIA: Da al Catolicismo la victoria, adelanta la victoria, ayudándonos a poder ser buenos católicos y ser buenos hijos de Dios, esperando que Cristo vuelva, para poner -por fin- las cosas en orden, en este mundo impío e insolente, el cual todo el tiempo insulta a Dios.
  
AYÚDANOS, SAN MIGUEL, PARA QUE TENGAMOS EL TRIUNFO FINAL PROMETIDO, que sea nuestro triunfo, con la Parusía gloriosa del gran Dios y Salvador Nuestro Jesucristo; si es que logramos -sólo con su Gracia- mantenernos fieles hasta el final.
   
AVE MARÍA PURÍSIMA.
     
NOTAS
[1] Libro “El Apokalypsis de San Juan”, Ediciones Capilla San Pío X, “Visión Décima: La Mujer Coronada”, página 111 ss.
[2] El Profeta Daniel, en su profecía del capítulo 10 y del capítulo 12, asigna una función a San Miguel Arcángel con los judíos en los tiempos finales, para salvación-conversión de éstos, siendo él su Patrono y Protector, el Ángel del pueblo de Israel. Daremos tan sólo algunos versículos sin más para que no sea tan extenso: -EN EL CAPÍTULO 10 del Profeta Daniel, se narra de un ángel que da a él una visión y mensaje, se cree que este ángel fue San Gabriel, pero él le hablará sobre San Miguel; utilizaremos la versión de Mons. Juan Straubinger: -“10 He aquí que una mano me tocó y me sacudió, poniéndome sobre mis rodillas y las palmas de mis manos. 11 Y me dijo: Daniel, varón muy amado -en la Vulgata, “vir desideriórum: varón de deseos”-, atiende las palabras que te voy a decir y ponte de pie... 12 El príncipe del reino de Persia se me opuso veinte y un días; mas he aquí que Miguel, uno de los príncipes más altos, vino a ayudarme... 14 He venido a enseñarte lo que ha de suceder a tu pueblo [los judíos] al fin de los tiempos, pues la visión es para tiempos (remotos)... 21 Pero te anunciaré lo que está escrito en la Escritura de la verdad; y no hay nadie que me ayude contra ellos [el príncipe de Persia y el príncipe de Grecia] sino Miguel vuestro príncipe [San Miguel es el príncipe del pueblo judío, patrono y protector]”. -EN EL CAPÍTULO 12, versión de Mons. Straubinger, leemos: -“1 En aquel tiempo [el comentario dice que se trata de los tiempos finales] se alzará Miguel, el gran príncipe y defensor de los hijos de tu pueblo [del pueblo judío]; y vendrá tiempo de angustia cual nunca ha habido desde que existen naciones hasta ese tiempo. En ese tiempo será librado tu pueblo, todo aquel que se hallare inscripto en el libro. 2 También muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vida eterna, otros para ignominia y vergüenza eterna... 4 Tú, Daniel, encierra estas palabras, y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos buscarán y se acrecentará el conocimiento... (...)”.
[3] Decía allí “cristianos”, pero como esa expresión hoy confunde con los protestantes, siempre -o casi- la he reemplazado por “católicos”.
     

viernes, 31 de mayo de 2024

EL PRIMER LIBERALISMO Y SU TRAMPA

«Lo que había de bueno en el liberalismo de antaño (1820-1860), era una especie de ímpetu juvenil, contra un montón de cosas que tenían que morir; a saber: a) el absolutismo de los reyes, inventado por los reformadores protestantes; b) el despotismo demasiado cerrado de los gremios y corporaciones medievales; c) una decadencia de la religión, que originó en Inglaterra el deísmo y en Francia el filosofismo.
   
La juventud europea de principios del siglo pasado se conmovió con la palabra libertad, porque se sentía apretada, estrecha y cansada; y al decir “queremos libertad”, de hecho, querían significar: “queremos salir de esto”. Lo que no sabían del todo, era qué se ocultaba detrás de esa dorada y sonrosada libertad del liberalismo; había primero un error, después una ficción y después una herejía: el error de la libertad de comercio, la ficción de la soberanía del pueblo y la herejía de la religión de la libertad —opuesta, aunque derivada de la religión de Cristo–».
   
PADRE LEONARDO CASTELLANI, Sentencias y aforismos políticos, ed. Patria Grande-Statveritas, Buenos Aires: 1981, pág. 9.

sábado, 18 de febrero de 2023

EL PROTESTANTISMO FRACASÓ COMO REFORMA AL ERIGIRSE EN NORMA

«Si el Protestantismo hubiese quedado en lo que fue al comienzo (o mejor dicho, en lo que pretendió ser) —es decir, si León X hubiese hecho Cardenal a Lutero— todo hubiera ido bien. Pero, como dice Kirkegaard, dejando de ser Correctivo se quiso convertir —y se convirtió— en Norma. Vino un francés muy agudo, Juan Calvino, y escribió una nueva teología, que es horrible. Pero antes mismo, Lutero había caído en la política y toda clase de violencias» (PADRE LEONARDO CASTELLANI CONTEPOMI, De Kierkegaard a Tomás de Aquino. Introducción a la Filosofía, cap. XVIII “La Máxima y el Modelo”. Buenos Aires, ed. Guadalupe, 1973, pág. 183 –errata de paginación en el original, en realidad 184–).

jueves, 19 de enero de 2023

¿POR QUÉ NO HAY FILOSOFÍA EN HISPANOAMÉRICA?

«Es una lástima que en Hispanoamérica la filosofía se haya usado para pelear; porque así como la religión entre nosotros es más bien política que mística, así la filosofía ha sido más bien partido y bando que escuela. En la escuela de Martín Fierro, al contrapunto sigue una pelea a cuchillo; pero en el caso de nuestra filosofa, los cuchillos han precedido siempre, por una razón que yo no sé, a la música del contrapunto.
   
¿Pasó lo mismo en toda América? No, ciertamente. En la América inglesa se observa el fenómeno contrario: hay una continuidad básica en la especulación filosófica que ha permitido esa acumulación del pensamiento en volumen, que es necesaria para la concentración del pensamiento en densidad, concentración y densidad que forman la filosofía, como advirtió también exactamente en su discurso el primer magistrado de la Nación [Juan Domingo Perón]. Así, se puede hablar de una filosofía de Estados Unidos y de un pensamiento norteamericano, en tanto que no se puede hablar de una filosofía argentina, ni brasileña, ni peruana, ni mejicana, ni hispanoamericana» (Padre LEONARDO CASTELLANI, “Reflejos y raíces de la metafísica en América”, en Seis ensayos y tres cartas, 2.ª edición aumentada. Buenos Aires, edición Dictio, año 1978, pág. 93).

viernes, 17 de junio de 2022

CONSERVAR LA TRADICIÓN, MANDATO APOCALÍPTICO

«La Tradición –en el sentido de fijación o conservadorismo– aparece también como ley de la Iglesia posterior: lo que tenéis, krateésate (κρατήσατε), conservadlo, reforzadlo, hacedlo fuerte. El Concilio de Trento fija las instituciones de la Iglesia Medieval, y desde entonces no se hacen cambios, en el sentido de reformas, reestructuraciones, creaciones. La Iglesia Antigua y la Iglesia Medieval crean el culto, la liturgia, el derecho canónico, la Monarquía Cristiana, las costumbres católicas: de todo eso, que parece definitivamente dado, vivimos nosotros. Esta recomendación de agarrarse a lo tradicional se repite en forma más apremiante y dramática en la Iglesia siguiente*, como veremos: “¡Consolida lo que te queda, aunque de todas maneras haya de perecer!”». (PADRE LEONARDO CASTELLANI, El Apokalypsis de San Juan, primera parte, Comentario sobre Apocalipsis II, 25. Buenos Aires, ediciones Paulinas 1963, pág. 51-52).

NOTA ÚNICA
* En la descripción de las siete iglesias del padre Castellani, la «Iglesia siguiente» a Tiatira (la Iglesia Medieval) es Sardes (la Iglesia entre el Renacimiento y la Revolución).

lunes, 2 de mayo de 2022

SALVAR EL ALMA, Y TAMBIÉN LA PATRIA

  
¿QUÉ TENEMOS QUE HACER?
   
«Hay mucha gente desanimada por la política. Andan preguntando: “¿Qué tenemos que hacer?”. Algunos ni siquiera preguntan, sino que resueltamente dicen: “No hay nada que hacer”.
   
Para un cristiano, la respuesta es muy sencilla: hay que salvar el alma.
   
— ¿Y la Patria?
   
— Salvar la Patria también, de ese modo.
   
— Primero salvar el alma, y ¿después?…
   
—No. Las dos cosas juntas. A la vez. Pero la segunda condicionada a la primera. Al mismo tiempo y una en ancas.
   
—No entiendo –dice el argentino, que le gusta más que el alma la política–.
   
—Es muy sencillo. Ustedes, que se llaman nacionalistas…
   
— ¡Alto!
   
— Perdón; ustedes, los nacionalistas –algunos, digo, no todos–, más bien muchos, exceptuando lo presente…
   
— Ahorre salvedades…
   
— Muchas veces quieren poner orden afuera, sin tener primero orden adentro. Mucho hablar de disciplina… para los demás. Mucho clamar por la jerarquía y algunos en la práctica no practican ni respetan ninguna jerarquía. ¡Dios, Patria y Hogar!… Algunos con el hogar andan cimarrones, y a Dios no lo conocerían si lo encuentran en la calle. ¿Qué van a hacer por la Patria? Nadie da lo que no tiene.
   
—Vos querés que primero seamos santos y después hagamos política.
   
—Ningún santo ha hecho política. Santos a estas horas deberían ya serlo, empezando por mí. No. No hay primero ni segundo en este asunto: las dos cosas son la mesma cosa. Para algunos, por vocación de Dios, salvar el alma es lo mismo que salvar la Patria. Cuanto a mí, por vocación también, yo tengo que empezar por el otro lado; pero en finiquito, es lo mismo.
   
— ¿Y nosotros?
   
— Ustedes dicen que lo que viene sucediendo es un desastre nacional. Los desastres sirven para purificar. Purificarse. Todo desastre es una prueba. De probar y salir probado. Examen de conciencia: poco echar la culpa al prójimo y mucho mirar por las culpas propias. ¿Negarán ustedes, los que se llaman nacionalistas…?
   
— ¡Un momento, cura!
   
— Perdón, ¿negarán ustedes, los nacionalistas, que tienen culpas tremebundas?
    
— Las reconocemos ante Dios; pero no admitimos discusión.
    
— No deseo discutirlas.
   
— En concreto, ¿qué hay que hacer?
   
— En concreto, hacer todo el bien que uno pueda alrededor suyo, a corta distancia, lo que está a mano, sin embarazarse de grandes planes, de grandes empresas, de grandes proyectos, de grandes revoluciones. Lo que dice la fábula de el ladrón ¡Miren qué mal les fue…!
   
— Miren qué mal nos fue…
   
— Perdón. Miren qué mal nos fue con el famoso “castigar a los culpables y recobrar los bienes mal habidos”. Nos castigaron a nosotros; y si nos descuidamos, nos van a quitar hasta los bienes bien habidos.
   
— ¿Y adónde deja usted el martirio?
   
— El martirio lo dejo para mí. Eso no es para ustedes. Ustedes son los que se las dan de políticos…
   
— ¡Basta, cura!
   
— Perdón; ustedes son políticos. Cuando un político va al martirio, fracasó. El político tiene la obligación de triunfar. Sólo el cura tiene la obligación de fracasar… porque el cura, cuando fracasa bien, triunfa a su manera. “Mihi vivére Christus est et mori lucrum”.
   
— ¿Y cómo es esa acción que usted denomina a corta distancia?
   
— Les voy a poner primero un ejemplo y después la teoría. Hace poco se constituyó una S. R. L. de ganaderos, unos diez hermanos, primos, hijos y nietos, y labraron un contrato al uso antiguo, de esos en que al principio se nombraba a Dios; y no a cualquier Dios, sino a la Santísima Trinidad y hasta al mismo Jesucristo, si a mano viene. Aquí tienen el preámbulo de contrato. Esto llamo yo acción nacionalista a corta distancia, acción de raíz y no de hojas. Léanlo. 

N. N. HERMANOS, S.R.L.

Preámbulo
   
Dios puso alma en el hombre, para que ésta lo guiara hacia su fin verdadero.
   
Encabezamos los estatutos de nuestra asociación de trabajo con este preámbulo, que contiene los principios cristianos fundamentales que inspiran nuestra acción, para que nos marque el rumbo permanente a seguir.
   
Por varias generaciones los N. N. han vivido unidos al campo argentino; de la “buena tierra” que trabajaron y trabajan según las leyes de Dios y las costumbres dé los hombres, les ha venido todo lo que tienen.
   
Hoy, cuando el mundo está revuelto, cuando parece que se ha perdido el rumbo y cuesta encontrar la huella, descendientes de Manuel N. N., en lo más profundo de su sentimiento, han concebido la idea de unirse más todavía, sumando a su misma sangre, a su idéntico concepto cristiano respecto a la existencia humana, a su coincidencia en la apreciación de la vida, iguales intereses en el trabajo.
   
Padres, hijos y nietos, todos educados en la misma escuela, han aprendido a admirar las mismas virtudes, a cultivar las mismas cualidades; y, por sobre todas las cosas, a querer entrañablemente a la tierra y a su trabajador.
   
Al morir, el abuelo Manuel dio a sus hijos los consejos del labrador a los suyos.
   
Ese mandato más que nada es lo que procurarán cumplir; y su fin verdadero, el único, absolutamente el único, es vivir en la tierra como Dios manda y como Cristo enseñó.
   
Por eso, y como gratitud con el campo, esta reunión de varones de una misma sangre prometen conservar las puras tradiciones de la familia.
   
Bajo el Signo de la Cruz, símbolo de Quien está por encima de todo, guiará sus afanes la pasión de ser justos, en el más grande sentido de la palabra.
   
Recíproca comprensión, bondad ilimitada, confianza, fe y caridad, deberán tener sus actos todos. Resumiendo: Unidos trabajarán la tierra, que regarán con sudor; y el fruto que les dé emplearán sólo para subsistir y mejorar conforme a las leyes de Dios.
   
Provincia de Buenos Aires, enero 17 de 1946
   
— ¿Lo han leído? ¿Qué les parece?
   
— Estupendo escrito. ¿Quién lo hizo?
   
— Un joven capitán del Ejército [1] que es al mismo tiempo hacendado, y quiere salvar su alma al mismo tiempo que –si es posible– la Patria. No antes ni después. Al mismo tiempo. ¿Quieren ahora la teoría?
   
— ¡No! Déjenos primero meditar esto.
   
— Meditar para imitar, imitar para mejorar. Hasta pronto».

PADRE LEONARDO CASTELLANI, Ensayos Religiosos, 1945. En “Cristo, ¿vuelve o no vuelve?”, Ed. Dictio, 2.ª edición, Bs. As., 1976, pag. 212.

[1] Era el Comodoro del Aire (R) Juan José Güiraldes Videla-Dorna, “El Tacho” (* 1917 - † 2003), nieto del ex Intendente de Buenos Aires Manuel Güiraldes y Guerricó (* 1887 - † 1941). En la época de la redacción del contrato era Capitán.